Introducción al yoga del conocimiento (1)

 
Ahí, en todo lo que nos rodea, incluyéndonos a nosotros mismos, no existen esas divisiones de sujetos y objetos que los vivientes necesitamos construir para sobrevivir.

La realidad que nos rodea, que nosotros también somos, está vacía de dualidades y de sujetos y objetos. Lo que realmente hay es nada de esas construcciones.

Trabajaremos con la razón y la intuición mental para conseguir barrer de la cabeza y del sentir las construcciones que los vivientes proyectamos sobre la realidad, para intentarla conocer, sentir y percibir como es, vacía de todas esas construcciones
Razonando hasta procurar provocar la intuición, silenciaremos la interpretación obvia con el fin de llegar acceder a la luz de la mente, la conmoción del sentir y la percepción vacía de interpretación. Pretendemos tocar con todas nuestras facultades “eso no-dos” que todo es.

Introducción al yoga del conocimiento o “silencio desde la mente”

Las realidades no son como un viviente tiene que verlas y darlas por reales para vivir.
Las cosas no son como tiene que verlas y darlas por reales una mosca, un gusano, un ratón o un ser humano.

Los vivientes tienen que tener una visión e interpretación dual de todo: tienen que interpretarse como un sujeto de necesidades, diferente y separado del medio en que vive, que es para él un conjunto de objetos con los que satisfacer sus necesidades.

Todo viviente tiene que interpretar y apreciar las realidades como un conjunto de sujetos, diferentes unos de otros, en un mundo de objetos

Cada especie viviente es una estructura de necesidades diferenciada que tiene un mundo de objetos correlatamente diferenciado.

Cada especie viviente tiene un mundo diferente.
Los hombres estamos sometidos a esa ley general de los vivientes.

Nuestros grandes cambios culturales son equivalentes a los cambios de especie de los restantes vivientes. Culturas muy diferenciadas y distanciadas tienen mundos muy diferenciados y distanciados.

Lo que ven y sienten por real cualquier especie de vivientes, incluida la nuestra, no es lo que ahí hay.

Ahí, en todo lo que nos rodea, incluyéndonos a nosotros mismos, no existen esas divisiones de sujetos y objetos que los vivientes necesitamos construir para sobrevivir.

La realidad que nos rodea, que nosotros también somos, está vacía de dualidades y de sujetos y objetos. Lo que realmente hay es nada de esas construcciones.

Trabajaremos con la razón y la intuición mental para conseguir barrer de la cabeza y del sentir las construcciones que los vivientes proyectamos sobre la realidad, para intentarla conocer, sentir y percibir como es, vacía de todas esas construcciones
Razonando hasta procurar provocar la intuición, silenciaremos la interpretación obvia con el fin de llegar acceder a la luz de la mente, la conmoción del sentir y la percepción vacía de interpretación. Pretendemos tocar con todas nuestras facultades “eso no-dos” que todo es.