{"id":52387,"date":"2006-05-31T00:00:00","date_gmt":"2006-05-31T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T22:00:00","slug":"crisis_de_la_vida_religiosa_en_europ","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/crisis_de_la_vida_religiosa_en_europ\/","title":{"rendered":"Crisis de la Vida Religiosa en Europa"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: bold;\">Llamado a la Vida Religiosa mundial.<\/p>\n<p><\/span><\/p>\n<p><strong>Jos&eacute; Mar&iacute;a Vigil<\/strong>. <em>Te&oacute;logo de la Asociaci&oacute;n Ecum&eacute;nica de Te&oacute;logos y Te&oacute;logas del Tercer Mundo.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que est&aacute; ocurriendo en Europa en este comienzo del siglo XXI en la Vida Religiosa (<abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr>) cat&oacute;lica es digno de una atenta consideraci&oacute;n. Aunque en este texto nos centramos principalmente en la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr>, y sobre todo en la espa&ntilde;ola, pero tenemos presente la problem&aacute;tica mayor que afecta al cristianismo como un todo y a la religi&oacute;n en general en Europa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>I. VER<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>a) Estad&iacute;sticamente<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hablando a partir de sus cifras, se puede decir que la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> cat&oacute;lica de Europa sufre un <em>&ldquo;colapso&rdquo;<\/em>. A quien no haya estado por all&iacute;, &eacute;sta puede parecerle una palabra desmedida, pero hablando hist&oacute;ricamente, creo que es una palabra adecuada. Hace ya varias d&eacute;cadas que las vocaciones escaseaban, pero en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se puede decir que, simplemente, no existen. Las escas&iacute;simas que todav&iacute;a se dan son realmente la <em>&ldquo;excepci&oacute;n que confirma la regla&rdquo;<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya hace a&ntilde;os que en la revista Sal Terrae, hablando de los agentes de pastoral en Espa&ntilde;a, Jos&eacute; Mar&iacute;a Mardones constataba que se dispon&iacute;a all&iacute; ya de muy poco <em>&ldquo;juego de cintura&rdquo;<\/em>, y que la situaci&oacute;n estaba acerc&aacute;ndose a un punto de <em>&ldquo;no retorno&rdquo;<\/em>&hellip; Hoy, sobrepasado ya aquel punto, la situaci&oacute;n ha ido m&aacute;s all&aacute;: ahora se trata simplemente de preparar el &ldquo;aterrizaje&rdquo; de conclusi&oacute;n del vuelo, porque todo indica que en Europa Occidental est&aacute; ya pr&oacute;ximo lo que ser&iacute;a una virtual desaparici&oacute;n de la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> como un protagonista vigoroso y relevante en la sociedad y en la Iglesia , tal como lo hab&iacute;a sido hasta ahora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un colectivo humano no s&oacute;lo importa el n&uacute;mero de miembros, sino su edad. La <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> de Espa&ntilde;a ha alcanzado los 65 a&ntilde;os de media , la edad precisamente de la jubilaci&oacute;n. Ello hace que, en buena parte, el colectivo religioso no goza de la mejor salud: es obvio que la mayor parte de sus miembros no tiene ya flexibilidad para cambiar, capacidad para renovarse en profundidad, disposici&oacute;n para adaptarse a nuevas circunstancias, posibilidad para plantearse caminos nuevos o -mucho menos- reformas radicales&hellip; El problema de la edad (y de la correspondiente falta de vitalidad) es tan grave como el de los n&uacute;meros decrecientes de la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> actual .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son muchas las congregaciones que est&aacute;n en trance de unificar y reducir comunidades y sus organizaciones regionales, a causa de la grave carencia de personal aut&oacute;ctono: es un hecho contundente que los\/as j&oacute;venes no optan por esa <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> y que, en lo que a personal nativamente europeo se refiere, la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> europea se extinguir&aacute; pr&aacute;cticamente en una o dos d&eacute;cadas si algo muy profundo no cambia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las sociedades tradicionales de &Aacute;frica y Asia, por el contrario, sigue d&aacute;ndose abundancia de vocaciones. En algunos de sus pa&iacute;ses, el auge vocacional que todav&iacute;a se vive es tal, que los gobiernos generales de las congregaciones se ven obligados a imponer en los seminarios restricciones en el n&uacute;mero de admisiones. Pa&iacute;ses que destacan como fuentes de vocaciones son, por ejemplo, India y Nigeria ; Polonia dej&oacute; de serlo en cuanto se adhiri&oacute; al neoliberalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S&oacute;lo por hacer una comparaci&oacute;n con nuestro continente latinoamericano, hasta hace s&oacute;lo unos a&ntilde;os, cre&iacute;amos que la &ldquo;secularizaci&oacute;n&rdquo; no acaba de hacer sentir su huella en la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> del Continente. Las vocaciones a la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> segu&iacute;an firmes y constantes. Sin embargo, casi con exactitud a partir del a&ntilde;o 2000, por toda la piel de <abbr title=\"Am&eacute;rica Latina\">AL<\/abbr> se ha notado un estremecimiento: la mayor parte de las congregaciones -femeninas y masculinas- perciben se&ntilde;ales de la presencia de una nueva tendencia en las vocaciones, claramente &ldquo;a la baja&rdquo;. La <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> en <abbr title=\"Am&eacute;rica Latina\">AL<\/abbr> simplemente &ldquo;se mantiene&rdquo; (ya no crece ni &ldquo;exporta&rdquo;) y la estimaci&oacute;n prevista es que acaba de comenzar una &ldquo;nueva &eacute;poca&rdquo;, que va a transformar la sociedad latinoamericana a imagen de la &ldquo;secularizaci&oacute;n&rdquo; europea, y que a la larga va a llevar a la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> por los derroteros que sigue la de Europa&hellip;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>b) Institucionalmente<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos te&oacute;logos que afirman que la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> cat&oacute;lica se halla en una situaci&oacute;n de cautividad institucional. Siendo ella, por naturaleza, claramente carism&aacute;tica y prof&eacute;tica, la instituci&oacute;n eclesi&aacute;stica oficial logr&oacute; encuadrarla en f&eacute;rreos marcos jur&iacute;dicos can&oacute;nicos, priv&aacute;ndole de toda posible libertad prof&eacute;tica . La <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> se asimil&oacute; al funcionariado institucional, concretamente al clero, un cuerpo intermedio controlado plenamente por la instituci&oacute;n y plenamente asimilado a ella. En un tiempo de &ldquo;invierno eclesial&rdquo; como el que atravesamos, la misma <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> pasa por un invierno interior: la mayor parte de sus aperturas han sido sofocadas, sometidas por el control vaticano (en el proceso de la elaboraci&oacute;n o renovaci&oacute;n de sus constituciones, en el sometimiento de sus obras y de sus publicaciones, en la censura de la ortodoxia de sus te&oacute;logos y te&oacute;logas, en la intervenci&oacute;n extraordinaria y extracan&oacute;nica contra la CLAR y las grandes congregaciones -jesuitas, franciscanos, carmelitas&hellip;-), pero la mayor parte de los religiosos\/as se encuentran c&oacute;modos con su estatuto can&oacute;nico institucional. Son excepci&oacute;n las\/os que se dan cuenta de que esta domesticaci&oacute;n institucional va contra la esencia misma de la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> como movimiento religioso-cultural liminar .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dado el ambiente actual, se constata un poco en todas partes que la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> est&aacute; siendo gobernada por hombres y mujeres realmente &ldquo;de gobierno&rdquo;. &ldquo;No es hora de profec&iacute;a, sino de sabidur&iacute;a; no es hora de &eacute;xodo, sino de exilio; no es hora de revoluciones, sino de peque&ntilde;as reformas; no es hora de macroesperanzas, sino de microesperanzas&rdquo;, se dice con efecto justificativo sobre la pasividad y la connivencia. Las personas arriesgadas y creativas ya fueron siendo dejadas de lado en estas tres d&eacute;cadas pasadas, en una hemorragia que s&oacute;lo ha cesado por agotamiento. No teniendo ya esp&iacute;ritus renovadores ni l&iacute;deres prof&eacute;ticos, las congregaciones acaban eligiendo a personas &ldquo;de gobierno&rdquo;, &ldquo;de Iglesia&rdquo;, &ldquo;del sistema&rdquo;, que sepan acomodarse sin tensiones al invierno eclesial y que aseguren una vida sin conflictos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr>, como instituci&oacute;n colectiva, ya no es -ni nadie la mira como- una fuerza moral protagonista en la sociedad europea. Es m&aacute;s bien un colectivo que hace tiempo ha pasado a ser marginal, sin liderazgo social, ausente de los foros importantes donde se juega la opini&oacute;n p&uacute;blica y el futuro, y su intervenci&oacute;n est&aacute; siempre m&aacute;s cercana a la derecha, al conservadurismo, a las fuerzas sociales de r&eacute;mora que a la utop&iacute;a y a la invenci&oacute;n del futuro nuevo. Ni siquiera en el actual debate social sobre la religi&oacute;n en la sociedad en transformaci&oacute;n destaca con una aportaci&oacute;n cualificada, reduci&eacute;ndose la suya m&aacute;s bien a una reivindicaci&oacute;n de una influencia privilegiada, con frecuencia por encima del respeto al car&aacute;cter democr&aacute;tico y secular de la sociedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es llamativo que, por ejemplo en la cat&oacute;lica Espa&ntilde;a, la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> est&aacute; mayoritariamente identificada con la derecha pol&iacute;tica &eacute;tica y econ&oacute;mica, situada a la defensiva, y su marco natural, la Iglesia, figura entre las instituciones con menor credibilidad en la sociedad .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>c) Espiritualmente<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creo que se puede afirmar sin temor a exagerar que el conjunto de la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> en Europa no es de ninguna manera un colectivo rebosante de vida, efervescente de inquietudes y creatividad, lleno de propuestas para descubrir los rumbos del futuro&hellip; Al contrario, como conjunto (no en teor&iacute;a, sino en este momento) aparece a veces como un desierto intelectual, incluso en teolog&iacute;a. Pocos opinan, nadie debate, nadie se atreve a apuntar una posible salida o arriesga al menos una nueva interpretaci&oacute;n&hellip; Ni se espera ni se desea siquiera que nadie lo haga. La Iglesia cat&oacute;lica est&aacute; todav&iacute;a bajo el pontificado del miedo, como lo suele llamar Gonz&aacute;lez Faus. Lo que en otro tiempo (el conciliar por ejemplo) hubo de di&aacute;logo y de efervescencia espiritual, se agot&oacute; por inanici&oacute;n y hasta por represi&oacute;n, y ahora ya no hay nada transcendente de qu&eacute; hablar; simplemente se trata de &ldquo;hacer tiempo&rdquo;, de &ldquo;esperar a Godot&rdquo;, sin querer dar raz&oacute;n de qu&eacute; sea lo que se espera y a la vez se teme&hellip;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es que est&eacute;n <em>&ldquo;las espadas en alto&rdquo;<\/em>, en un contencioso con la sociedad, o en una pol&eacute;mica teol&oacute;gica intraeclesial no resuelta&hellip; Simplemente hay una gigantesca indiferencia y apat&iacute;a. Sociedades europeas que hace 50 a&ntilde;os sobrepasaban porcentajes del 80% de pertenencia cristiana, hoy han dado la espalda masivamente al cristianismo y ya no se interesan por &eacute;l. En este contexto, la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr>, como la misma Iglesia cat&oacute;lica, se siente abandonada como en un divorcio en la vejez: ya no hay siquiera con qui&eacute;n discutir; la vida emigr&oacute; con los j&oacute;venes a otros lares, y a los mayores s&oacute;lo les queda disfrutar de una merecida jubilaci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podr&aacute; parecer &eacute;sta una descripci&oacute;n muy negativa s&oacute;lo a quien le encuentre desprevenido. Quien se haya asomado al tema m&aacute;s de una vez la encontrar&aacute; -lo creo sinceramente- realista, aunque dolorosa. La <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> en Europa est&aacute; no s&oacute;lo en un per&iacute;odo de crisis, sino en un per&iacute;odo cr&iacute;tico, grave, tal vez <em>&ldquo;terminal&rdquo;<\/em> en lo que se refiere a <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> <em>&ldquo;realmente europea&rdquo;<\/em> (no VR <em>&ldquo;en&rdquo;<\/em> Europa) . Pero esta situaci&oacute;n, mirada con esperanza cristiana, no deja de ser un <em>&ldquo;kair&oacute;s&rdquo;<\/em>, una oportunidad que llama, que despierta, convoca y desaf&iacute;a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace falta se&ntilde;alar que estos juicios generales resultar&iacute;an falsos e injustos si se interpretaran al pie de la letra, pues no quieren desconocer el inmenso servicio social que la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> presta a la sociedad, la excelente buena voluntad y la generosidad personal de las religiosas\/os, en comunidades benem&eacute;ritas y hasta heroicas en medio de la secularizada sociedad europea. Nos estamos refiriendo s&oacute;lo a un tipo de rasgos generales del conjunto, sin negar lo mucho bueno que tambi&eacute;n se da en lo particular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>II. JUZGAR<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El problema no es de la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> sino de la Iglesia<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicho sea ello en descargo parcial de la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr>. &Eacute;sta sufre y comparte la crisis global que sufre el cristianismo. La VR forma parte -y parte cualificada- de la Iglesia, y no puede escapar a la crisis de su marco global eclesial de referencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La VR no puede ser considerada aisladamente, libre de responsabilidades ajenas. La <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> forma parte de un paquete, y el todo est&aacute; en la parte. Cada elemento de la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> est&aacute; cargado de historia, de referencias at&aacute;vicas, de sustratos ancestrales que emiten inconscientemente un no declarado pero bien percibido sentido de pertenencia al mundo premoderno, medieval y hasta precristiano&hellip;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ejemplo, &iquest;c&oacute;mo interpretar hoy la obediencia, la castidad, la clericalizaci&oacute;n (incluso en la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> femenina), la misi&oacute;n, la relaci&oacute;n con la Iglesia&hellip; logrando prescindir de los or&iacute;genes monacales, de las perspectivas medievales, de los supuestos mitol&oacute;gicos, de los valores premodernos, de las tendencias espiritualistas, mon&aacute;rquicas, antidemocr&aacute;ticas, enemigas del cuerpo, contrarias a la libertad, a la realizaci&oacute;n humana&hellip; elementos todos ellos obsoletos que hasta hoy mismo han figurado en la esencia proclamada y vivida de la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr>? &iquest;Es posible una relectura de la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> <em>&ldquo;libre de las cadenas del pasado&rdquo;<\/em>? &iquest;O, despu&eacute;s de pasar varios milenios encadenados a unas tradiciones seculares, hoy, en una &eacute;poca de cambio, ello s&oacute;lo ser&aacute; posible comenzando un edificio de planta nueva?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> lleva en cada pieza de su bello mosaico, una riqueza enorme de referencias que pertenecen a una instituci&oacute;n (la Iglesia, y m&aacute;s ampliamente, la religi&oacute;n) que est&aacute; en crisis. Por mucho que quiera, no puede desprenderse ni desentenderse de esa crisis, a no ser que se desmarque de ella con una clara ruptura prof&eacute;tica, lo que no est&aacute; en capacidad de hacer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero demos un paso m&aacute;s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El problema no es del cristianismo, sino de la religi&oacute;n<br \/> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sea dicho tambi&eacute;n esto en descargo tambi&eacute;n parcial de la Iglesia y de la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr>: la crisis que el cristianismo atraviesa actualmente en Europa no es crisis del cristianismo en cuanto tal, sino crisis del cristianismo en cuanto religi&oacute;n. Hasta hace poco tiempo habl&aacute;bamos de la crisis del cristianismo. Hoy nos damos cuenta de que &eacute;sta se sit&uacute;a en un nivel m&aacute;s profundo: es la religi&oacute;n misma la que est&aacute; en crisis. Si la religi&oacute;n hist&oacute;rica europea hubiera sido otra, &eacute;sa otra ser&iacute;a la que estar&iacute;a ahora en jaque. Lo que en Europa est&aacute; en cuesti&oacute;n no es el cristianismo sin m&aacute;s, sino <em>&ldquo;la forma de ser religiosa la humanidad&rdquo;<\/em> que ha prevalecido desde el comienzo de la sociedad agraria, sociedad agraria cuyos &uacute;ltimos vestigios est&aacute;n llegando a desaparecer en vastos sectores de Europa, siendo &eacute;ste un fen&oacute;meno que se da por primera vez en la historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las <em>&ldquo;religiones&rdquo;<\/em> se han mantenido en estos diez mil a&ntilde;os como la forma religiosa propia de la sociedad agraria. En el cambio socio-cultural actual, la sociedad comienza a dejar de ser agraria, y tiene que dejar, inevitablemente, la <em>&ldquo;figura agraria de la religi&oacute;n&rdquo;<\/em>, que se le hace inasequible. Si se nos entiende, las <em>&ldquo;religiones&rdquo;<\/em>, como la forma antropol&oacute;gico-socio-cultural que la espiritualidad humana asumi&oacute; durante estos diez milenios pasados, van a desaparecer. La religiosidad, la espiritualidad humana, va a continuar, va a perdurar, pero transform&aacute;ndose, sufriendo una mutaci&oacute;n o metamorfosis de la cual emerger&aacute; tal vez irreconocible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto es m&aacute;s largo de justificar, y aqu&iacute; no pretendemos hacerlo. Pero para quienes comienzan a vislumbrar esta <em>&ldquo;visi&oacute;n&rdquo;<\/em> las cosas comienzan a aclararse: un mundo -el mundo agrario- est&aacute; muriendo, se est&aacute; hundiendo, irreversiblemente. En ese Tit&aacute;nic se est&aacute;n hundiendo muchas cosas. No se acaba la vida, no, ni se hunde la espiritualidad. Se hunden, s&iacute;, unas formas, una figura hist&oacute;rica, todo un veh&iacute;culo sociocultural, que est&aacute; ya herido de muerte, aunque su agon&iacute;a se adivina que ser&aacute; larga&hellip;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> es una instituci&oacute;n que forma parte de la Iglesia cat&oacute;lica, que a su vez est&aacute; configurada dentro de una forma de religi&oacute;n que, socioculturalmente hablando, est&aacute; en declive, en el sentido hist&oacute;rico-epocal que estamos queriendo precisar. Es bien probable que, como dec&iacute;a Tillard,<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<blockquote>\n<p>&ldquo;si no somos los &uacute;ltimos religiosos, es seguro que somos al menos los &uacute;ltimos representantes de una &lsquo;figura hist&oacute;rica&rsquo; de ser religiosos que s&iacute; est&aacute; agotada&rdquo;.<\/p>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como las empresas que quieren sobrevivir en un mercado agresivo, la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> deber&iacute;a hacer una inmensa inversi&oacute;n en investigaci&oacute;n, en creatividad, con recursos humanos, en nuevas experiencias&hellip; para tratar de captar las formas en que pueda cristalizar en la nueva sociedad la esencia m&aacute;s profunda de la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr>, que tal vez vaya a sobrevivir, pero despojada de todo residuo de formas sobrepasadas hist&oacute;ricamente. Lamentablemente, no es eso lo que est&aacute; haciendo la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El problema no es de Europa sino de las sociedades avanzadas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que se est&aacute; dando en Europa, no se est&aacute; dando all&iacute; como algo propio de su idiosincrasia hist&oacute;rica peculiar, sino como fruto de la transformaci&oacute;n socio-cultural que se registra en ese continente debido al tr&aacute;nsito desde la sociedad agraria y postindustrial que desaparecen, hacia la sociedad tecnol&oacute;gica y del conocimiento que est&aacute; comenzando a establecerse all&iacute; definitivamente. Si esta transformaci&oacute;n socio-cultural se estuviera dando en el sudeste asi&aacute;tico o africano, ser&iacute;a all&iacute; donde se estar&iacute;a dando la <em>&ldquo;crisis de la religi&oacute;n&rdquo;<\/em>. La crisis no es pues identitariamente <em>&ldquo;europea&rdquo;<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El caso es que esta transformaci&oacute;n socio-cultural se va a extender a todo el planeta tarde o temprano -m&aacute;s temprano que tarde, dada la situaci&oacute;n de mundializaci&oacute;n y unificaci&oacute;n creciente de las comunicaciones-. Y no es que la crisis que se est&aacute; dando en Europa vaya a ser exportada por ese continente, sino que la misma crisis se est&aacute; gestando aut&oacute;ctonamente en todas las regiones del planeta, en la medida en que entran en esa misma fase de sociedad avanzada, despojada de infraestructuras agrarias -econ&oacute;micas o culturales-.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por todo ello, el problema de la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> europea no es de ella en cuanto europea, sino en cuanto <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> que vive y est&aacute; inculturada en una sociedad en mutaci&oacute;n cultural. Los religiosos\/as africanos o asi&aacute;ticos, por ejemplo, que se trasladen a Europa, probablemente podr&aacute;n ayudar a la Iglesia y a la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> a prolongar lo tradicional que hoy se est&aacute; hundiendo, pero es improbable que puedan ayudarle a abrir los nuevos caminos que la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> europea aut&oacute;ctona no est&aacute; sabiendo abrir en la nueva sociedad europea actual. Las misiones europeas de los siglos pasados hacia el Sur iban de sociedad m&aacute;s avanzada hacia sociedades menos desarrolladas; la misi&oacute;n en sentido contrario no es probable que tenga &eacute;xito en un momento de profundo cambio cultural. Este cambio s&oacute;lo lo puede asumir y s&oacute;lo le puede dar respuesta creativa quien lo conozca y lo haya vivido desde dentro y sepa acogerlo con empat&iacute;a y le d&eacute; respuesta con creatividad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Ya no &ldquo;puesta al d&iacute;a&rdquo;, sino &ldquo;mutaci&oacute;n&rdquo;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La conciencia de toda esta problem&aacute;tica es nueva, y, como concordar&aacute; el lector, absolutamente minoritaria. Lo que m&aacute;s extendido est&aacute; es el desconcierto ante la situaci&oacute;n actual. Todos perciben que algo insospechado est&aacute; ocurriendo en la profundidad, pero parece ser de una magnitud tan amplia que nadie logra detectarlo, imaginarlo y\/o expresarlo. Por eso estamos quiz&aacute; en un comp&aacute;s de espera (aparte del innecesario par&oacute;n obligado por <em>&ldquo;final de pontificado&rdquo;<\/em> que vive la Iglesia cat&oacute;lica), sin que nadie se atreva a aventurar nuevas interpretaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero creo que ya se puede decir esto: estamos en un cambio de rasante. Estamos en el momento en que aparece ante nuestros ojos todo un nuevo horizonte, y el viejo paisaje se empeque&ntilde;ece, se relativiza y empieza a desaparecer. La problem&aacute;tica ha cambiado profundamente. El punto de referencia para resolver los problemas ya no se ubica en el pasado, como ocurr&iacute;a en estas cuatro &uacute;ltimas d&eacute;cadas en que hemos estado mirando al Concilio Vaticano II, sino que ahora exige <em>&ldquo;romper&rdquo;<\/em> con un pasado que se hunde, y crear un nuevo presente con el ancla puesta en un nuevo futuro, esencialmente diferente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me explico. En las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas hemos pensado que el gran error oficial ha sido revertir el Concilio Vaticano II, y ten&iacute;amos raz&oacute;n. Pero las cosas han cambiado. &Eacute;se fue el principal error, pero ya no se puede decir que sea el mayor problema ni siquiera el primer remedio. La dificultad &uacute;ltima (la m&aacute;s profunda), de la que s&oacute;lo ahora estamos tomando conciencia y que poco a poco va a pasar a primer plano, no es ya el <em>&ldquo;aggiornamento&rdquo;<\/em> conciliar frustrado y pendiente, sino la &ldquo;mutaci&oacute;n&rdquo; que ya est&aacute; en curso. Despu&eacute;s de 40 a&ntilde;os, debemos dejar de mirar al Concilio como principal referencia. El <em>&ldquo;mundo moderno&rdquo;<\/em> con el que el Concilio dialog&oacute;, ya no existe: estamos ante otro interlocutor. La <em>&ldquo;puesta al d&iacute;a&rdquo;<\/em> conciliar pendiente, aunque fuera ahora realizada, quedar&iacute;a totalmente desfasada. El problema no es s&oacute;lo que desapareci&oacute; el mundo moderno, sino que, mucho m&aacute;s en la profundidad, lo que est&aacute; desapareciendo es incluso el mundo agrario que posibilit&oacute; un tipo de <em>&ldquo;religi&oacute;n&rdquo;<\/em> como el cristianismo&hellip; Todo un Tit&aacute;nic se est&aacute; hundiendo, y es in&uacute;til dar coces contra el aguij&oacute;n queriendo arreglarlo, reflotarlo o reconducirlo. El problema ya no es de reforma, de reorientaci&oacute;n, o de puesta al d&iacute;a, ni siquiera de <em>&ldquo;refundaci&oacute;n&rdquo;<\/em>, sino de mutaci&oacute;n, de metamorfosis, de refundici&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si no entra en estas perspectivas macro, la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> puede quedarse en achicar el agua sin dejar de hundirse cada vez m&aacute;s, encadenada a la peque&ntilde;ez de su propia visi&oacute;n. Sus instituciones actuales, en cuanto pertenecientes a una &ldquo;religi&oacute;n&rdquo; en declive, no van a poder menos que declinar, inevitablemente. Aunque gozara de buena salud, se hundir&iacute;a con el Tit&aacute;nic en el que est&aacute; embarcada. La &uacute;nica esperanza realista consiste en concentrarse en salvar s&oacute;lo lo salvable, qued&aacute;ndose estrictamente con lo puesto, o mejor, desnud&aacute;ndose de todo lo que estorba. Abandonar lo que no se puede salvar. Dejar que muera lo que tiene que morir, lo que es bueno que muera. <em>&ldquo;Ars moriendi&rdquo;<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo dem&aacute;s, lo que probablemente podemos salvar es&hellip; lo principal: el talante de radicalidad y liminaridad religiosa, esa pulsi&oacute;n a vivir creativamente en la frontera, libres y desnudos, tambi&eacute;n en la sociedad desconocida <em>&ldquo;del conocimiento&rdquo;<\/em>, que viene para quedarse y que nos ayuda (porque nos fuerza) a despojarnos de todo lo que se est&aacute; hundiendo con su llegada&hellip; Quien sea capaz todav&iacute;a, que no duce en situarse hoy, con toda su radicalidad, en el borde (limen) del desaf&iacute;o, dando por ya muerto lo que tiene que morir (&rdquo;dejando que los muertos entierren a sus muertos&rdquo;), y ayudando a provocar esa <em>&ldquo;mutaci&oacute;n&rdquo;<\/em> de <em>&ldquo;formas religiosas m&aacute;s all&aacute; de la &lsquo;religi&oacute;n&rsquo;&rdquo;<\/em>&hellip; en vez de seguir mirando, como una estatua de sal, hacia arriba (lo que quieren o no quieren dejarnos hacer) o hacia atr&aacute;s (tratando de salvar tradiciones que van a morir).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>ACTUAR<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S&oacute;lo unos apuntes cuasitelegr&aacute;ficos respecto al actuar, dejando que cada quien deduzca en su situaci&oacute;n concreta sus propias conclusiones operativas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La crisis de Europa es un nuevo &ldquo;lugar teol&oacute;gico&rdquo;.<\/strong><br \/> Si durante las tres pasadas d&eacute;cadas el cristianismo mundial ha mirado a Am&eacute;rica Latina, ha llegado el momento en que tambi&eacute;n lo que est&aacute; aconteciendo en Europa ha adquirido una relevancia teol&oacute;gica y un significado religioso que amerita que el cristianismo mundial mire a ese continente y vea en ese espejo una aproximaci&oacute;n de lo que puede ser su futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que hoy vive Europa lo van a vivir -a su modo- los dem&aacute;s continentes, y lo que experimenta el cristianismo europeo lo van a experimentar las dem&aacute;s religiones en el futuro. Debido a la &oacute;smosis cultural que crean las comunicaciones actuales, tal vez el tercer mundo lo vivir&aacute; antes de que llegue a un nivel de desarrollo postindustrial adecuado, lo cual ser&aacute; incluso m&aacute;s complicado, por &ldquo;equizofr&eacute;nico&rdquo;: buena parte del Tercer Mundo pronto va a convertirse en una sociedad con una mentalidad &ldquo;post-religional&rdquo; (postindustrial y &ldquo;del conocimiento&rdquo;) en medio de una sociedad con una infraestructura agraria o simplemente industrial&hellip;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La &ldquo;misi&oacute;n hacia Europa&rdquo; no es la soluci&oacute;n.<\/strong><br \/> La <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> europea no resolver&aacute; su crisis &ldquo;importando&rdquo; religiosos y religiosas j&oacute;venes del tercer mundo, o de cualquier otro lugar, como la Iglesia europea no va a resolver su futuro &ldquo;importando&rdquo; seminaristas diocesanos latinoamericanos o africanos, por ejemplo. Estos seminaristas, y aquellos religiosos\/as j&oacute;venes, podr&aacute;n ayudar a mantener en pie las actividades cl&aacute;sicas, el culto, la vida parroquial, la religiosidad popular&hellip; es decir, lo tradicional, &ldquo;lo de siempre&rdquo;, o sea, precisamente lo que est&aacute; muriendo. Pero no ser&aacute; f&aacute;cil que los j&oacute;venes extranjeros importados aporten a la construcci&oacute;n de una &ldquo;religi&oacute;n sin religi&oacute;n&rdquo; propia de la sociedad avanzada, un lenguaje que brote en ella como el fruto maduro de la crisis misma de la religiosidad cl&aacute;sica vivida en toda su intensidad. A la pervivencia (que tal vez no a la sobrevivencia) de la religiosidad cl&aacute;sica europea podr&aacute;n ser &uacute;tiles las ayudas del tercer mundo. A la creaci&oacute;n de una expresi&oacute;n religiosa sustancialmente nueva, en coherencia y en respuesta creativa a la crisis europea de la religi&oacute;n, s&oacute;lo podr&aacute;n ayudar quienes la hayan vivido y comprendido desde dentro en toda su profundidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> europea acontece otro tanto: con la importaci&oacute;n de religiosos\/as de otros continentes se puede mantener la presencia de la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> en Europa, pero de una VR que seguir&aacute; sin &ldquo;entrar&rdquo; verdaderamente en Europa, sin &ldquo;fundar&rdquo; comunidades que est&eacute;n realmente presentes y encarnadas -no s&oacute;lo f&iacute;sica, sino mental y espiritualmente- en el nuevo modelo de sociedad avanzada postindustrial, que es la sociedad que rechaza la vieja forma de <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr>. &Eacute;sa es la &uacute;nica &ldquo;refundaci&oacute;n&rdquo; que puede tener futuro .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> fuese una empresa multinacional sumida en la crisis, se jugar&iacute;a la principal partida de su presupuesto en investigaci&oacute;n y creatividad, para lograr sobrevivir en un mercado que se transforma r&aacute;pidamente. Si la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> tuviese visi&oacute;n de futuro, invertir&iacute;a sus principales energ&iacute;as y sus mejores recursos humanos en reinventar su futuro, en investigar la verdadera naturaleza de la crisis actual, y en asumir cualquier riesgo que fuera necesario apostando con fuerza por el futuro&hellip; Los religiosos tendr&iacute;an que ser expertos en temas como la crisis religiosa actual, el cambio cultural que el mundo est&aacute; dando en las sociedades avanzadas, la cr&iacute;tica seria a la religiosidad cl&aacute;sica tradicional, la cr&iacute;tica rasgada a todo lo que hay que abandonar antes de que hunda m&aacute;s a la religi&oacute;n cl&aacute;sica, la reconsideraci&oacute;n profunda de la naturaleza de la religi&oacute;n&hellip; Y no deber&iacute;an ser s&oacute;lo expertos te&oacute;ricos en estos temas, sino unos especialistas pr&aacute;cticos, comprometidos en su experimentaci&oacute;n. Nada de esto nos parece estar sucediendo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es necesario respetar los ritmos y las horas de cada quien. Hay personas, generaciones e instituciones que ya han cumplido su misi&oacute;n. Nuestras horas no sincronizan con las de la historia. Hay que saber aceptar la hora de morir, hay que aprender el <em>&ldquo;ars moriendi&rdquo;<\/em>, el arte de morir : sin amargura, con esperanza, haciendo posible que de la propia muerte brote vida para los que vienen detr&aacute;s, tratando de depositar la antorcha a otras manos, con confianza&hellip;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero tambi&eacute;n hay que aprender el <em>&ldquo;ars vivendi&rdquo;<\/em>, el arte de vivir la propia hora, el propio kair&oacute;s hist&oacute;rico, sin entretenerse nost&aacute;lgicamente oyendo el <em>&ldquo;m&aacute;s cerca oh Dios de Ti&rdquo;<\/em> en la popa del Tit&aacute;nic. Hay que saber arrancarse del pasado y emigrar al futuro, dejar de mirar recomponer lo que no tiene arreglo, y atreverse a pensar por s&iacute; mismo, a vivir personalmente, <em>&ldquo;aunque no se tenga permiso&rdquo;<\/em>&hellip;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&iquest;Refundaci&oacute;n o refundici&oacute;n? Refundaci&oacute;n ya se ve que no es. La historia de los &uacute;ltimos 15 a&ntilde;os lo demuestra por la escasez de resultados de la refundaci&oacute;n de quienes la han intentado dentro del mismo sistema. S&oacute;lo refundiendo en el fuego del crisol el hierro pesado que nos lastra, y fundi&eacute;ndolo en moldes nuevos, fuera del sistema que se hunde, puede haber futuro. No m&aacute;s intentos de re-fundar, repetir el pasado; lo que hace falta es una &ldquo;mutaci&oacute;n&rdquo;, un cambio sustancial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&iquest;Y en <abbr title=\"Am&eacute;rica Latina\">AL<\/abbr>? Cl&aacute;sicamente el &ldquo;enemigo&rdquo; depredador del catolicismo en <abbr title=\"Am&eacute;rica Latina\">AL<\/abbr> eran las <em>&ldquo;sectas&rdquo;<\/em>. Llevamos unos pocos a&ntilde;os en que se empieza a decir por aqu&iacute; y por all&aacute; que est&aacute; surgiendo otro: la indiferencia. Ha comenzado un intenso goteo continuo de fieles latinoamericanos que abandonan la Iglesia cat&oacute;lica, pero no para irse a los nuevos movimientos religiosos, sino para pasar al indiferentismo&hellip; Esto no ha hecho m&aacute;s que comenzar, y va a agravarse crecientemente en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. Como ya hemos dicho, no es problema de la <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> latinoamericana&hellip; sino de <em>&ldquo;la religi&oacute;n&rdquo;<\/em> en la sociedad actual, que est&aacute; en trance de un cambio profundo cultural, de mutaci&oacute;n sustancial. Aunque incipiente, esto ya es una realidad en nuestro Continente latinoamericano. Una <abbr title=\"Vida Religiosa\">VR<\/abbr> que no analice esta situaci&oacute;n con toda atenci&oacute;n y que no tome en consideraci&oacute;n los factores m&aacute;s profundos que est&aacute;n en juego, no podr&aacute; resolver sus problemas ni los problemas ajenos, simplemente porque no los estar&aacute; siquiera planteando correctamente&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llamado a la Vida Religiosa mundial. Jos&eacute; Mar&iacute;a Vigil. Te&oacute;logo de la Asociaci&oacute;n Ecum&eacute;nica de Te&oacute;logos y Te&oacute;logas del Tercer Mundo. Lo que est&aacute; ocurriendo en Europa en este comienzo del siglo XXI en la Vida Religiosa (VR) cat&oacute;lica es digno de una atenta consideraci&oacute;n. Aunque en este texto nos centramos principalmente en la VR,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[161],"tags":[],"post_series":[],"class_list":["post-52387","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad-en-cambio","entry","no-media"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52387","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=52387"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/52387\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=52387"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=52387"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=52387"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=52387"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}