{"id":52808,"date":"2007-02-27T00:00:00","date_gmt":"2007-02-27T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T22:00:00","slug":"un_pajaro_persa_llamado_rumi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/un_pajaro_persa_llamado_rumi\/","title":{"rendered":"Un p\u00e1jaro persa llamado Rumi"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: bold;\">En el 800 aniversario del nacimiento de Mawl&#257;n&#257; R&#363;m&#299;<\/span><\/p>\n<p>Director del &ldquo;Institut d&rsquo;Estudis Suf&iacute;s de Barcelona&rdquo;<\/p>\n<p>Este a&ntilde;o, los derviches est&aacute;n de aniversario. De aniversario y de enhorabuena. Y es que con motivo del 800 aniversario del nacimiento del poeta y m&iacute;stico suf&iacute; persa Mawl&#257;n&#257; Yal&#257;l al-D&#299;n Mu&#7717;ammad Balj&#299;, m&aacute;s conocido en Occidente como R&#363;m&#299; (Balj, Afganist&aacute;n 1207-Konya, Turqu&iacute;a 1273), la UNESCO ha declarado el 2007 &ldquo;A&ntilde;o Internacional R&#363;m&#299;&rdquo;, una oportunidad inmejorable, qu&eacute; duda cabe, de dar a conocer el legado literario y espiritual del que sin duda es uno de los m&aacute;ximos exponentes no ya de la espiritualidad suf&iacute;, sino de la m&iacute;stica universal de todos los tiempos. <\/p>\n<p><span>Ciertamente, R&#363;m&#299;, maestro de derviches, no es un extra&ntilde;o para el p&uacute;blico cultivado occidental, sensible a las cuestiones del esp&iacute;ritu. En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, su proyecci&oacute;n ha sobrepasado con creces los lindes geogr&aacute;ficos -y los espirituales tambi&eacute;n- del Islam. Hoy, R&#363;m&#299; est&aacute; presente -e influye- en el estudio de la espiritualidad en los m&aacute;s diversos medios y &aacute;mbitos de todo el mundo.<\/span><\/p>\n<p>Como escribiera la islam&oacute;loga germana Annemarie Schimmel hace unos a&ntilde;os, ning&uacute;n otro m&iacute;stico y poeta musulm&aacute;n es tan conocido en Occidente como lo es R&#363;m&#299;. Para sorpresa de muchos, hoy, a la vuelta del tiempo, los poemas de R&#363;m&#299; vertidos al ingl&eacute;s, por ejemplo, han llegado a lo m&aacute;s alto de las listas de libros m&aacute;s vendidos en Estados Unidos. Es el caso del best-seller The Illuminated Rumi, una antolog&iacute;a de poemas del maestro persa, versionados libremente por Coleman Barks e ilustrados por Michael Green, que alcanz&oacute; la inaudita cifra de 100.000 ejemplares vendidos en Estados Unidos, el a&ntilde;o 1995. <\/p>\n<p>El rotativo norteamericano The Christian Science Monitor recog&iacute;a, el 25 de noviembre de 1997, un art&iacute;culo de la periodista Alexandra Marks en el que se afirmaba que R&#363;m&#299; se hab&iacute;a convertido en el poeta m&aacute;s vendido en los Estados Unidos, lo cual no deja de tener su gracia, trat&aacute;ndose de &iexcl;un poeta musulm&aacute;n, nacido en el Afganist&aacute;n del siglo XIII, y que para colmo se expresaba en persa, la actual lengua de Ir&aacute;n! <\/p>\n<p>Sin duda alguna, la proclamaci&oacute;n del &ldquo;<span style=\"font-weight: bold;\">A&ntilde;o Internacional R&#363;m&#299;<\/span>&rdquo;, un acontecimiento no carente de trascendencia en esta &eacute;poca de encuentro forzado de culturas, ha supuesto el reconocimiento oficial del car&aacute;cter universal de la filosof&iacute;a m&iacute;stica de ese p&aacute;jaro persa llamado R&#363;m&#299;, cuyo vuelo alcanz&oacute; las m&aacute;s altos cimas de la experiencia m&iacute;stica. En cierto modo, la celebraci&oacute;n de dicha efem&eacute;ride vendr&iacute;a a hacer bueno el aforismo derviche seg&uacute;n el cual: &ldquo;El santo lo es para todo el mundo&rdquo;; y para todos los tiempos, a&ntilde;adir&iacute;a yo. Efectivamente, el santo, el wal&#299; o Amigo &iacute;ntimo de Dios, seg&uacute;n el l&eacute;xico t&eacute;cnico de los suf&iacute;es, no se pertenece a s&iacute; mismo. Su fuerza germinativa, capaz de apelar tambi&eacute;n al atribulado hombre contempor&aacute;neo, escapa a su tiempo; est&aacute; por encima de &eacute;l, m&aacute;s all&aacute; de cualquier determinismo espaciotemporal. Hay hombres que poseen un raro y misterioso poder de imantaci&oacute;n espiritual. Pues bien, R&#363;m&#299; es uno de ellos. <\/p>\n<p>No obstante la notable popularidad alcanzada por R&#363;m&#299;, al menos por un cierto R&#363;m&#299;, entre el p&uacute;blico cultivado occidental, a&uacute;n sigue siendo un autor en buena medida desconocido, repleto de agujeros negros. Y es que la ventolera de estima que le ha sobrevenido al maestro de Konya tras la ingente proliferaci&oacute;n de versiones de sus poemas -Franklin D. Lewis, uno de sus bi&oacute;grafos, habla de verdadera R&#363;m&#299;man&iacute;a- no se ha traducido, a mi modo de ver, en una mejor y m&aacute;s certera comprensi&oacute;n de su vasta obra, cuajada de sentidos, y de su proteica personalidad. <\/p>\n<p>Hay, como poco, dos R&#363;m&#299;. El primero naci&oacute; en Balj, hoy Afganist&aacute;n, en 1207, en el seno de una piadosa familia musulmana. Su padre, Bah&#257;&rsquo; al-D&#299;n Walad, eminente te&oacute;logo, ejerc&iacute;a de jurista musulm&aacute;n y ense&ntilde;ante, carrera &eacute;sta que proseguir&iacute;a su hijo R&#363;m&#299;, una vez la familia se hubo instalado en Konya, en el coraz&oacute;n de la Anatolia turca, tras una larga migraci&oacute;n forzada por la presi&oacute;n de las devastadoras invasiones mongolas.<\/p>\n<p>El segundo R&#363;m&#299;, el m&aacute;s sugestivo y de hecho el que hoy celebramos, vio la luz espiritualmente hablando, el a&ntilde;o 1244, en Konya, tras su desconcertante encuentro con un fiero derviche errante llamado &Scaron;ams al-D&#299;n Tabr&#299;z&#299;. Dicho encuentro entre dos oc&eacute;anos, como gustan decir los propios derviches, vir&oacute; para siempre el rumbo de un R&#363;m&#299;, te&oacute;logo profesional por aquel entonces, d&oacute;cilmente acomodado en el div&aacute;n adormecedor de las creencias religiosas. &Scaron;ams, un hombre radicalmente libre de toda atadura dogm&aacute;tica, y dotado de un poderoso influjo espiritual, desencuadern&oacute; para siempre jam&aacute;s el alma de aquel R&#363;m&#299; conformado, d&aacute;ndole a probar el vino embriagador del amor m&iacute;stico, cuyos efectos son irreversibles, a juzgar por lo que dicen quienes lo han paladeado. <\/p>\n<p>&Scaron;ams fue, antes que nada, el iniciador de R&#363;m&#299; en lo que el propio vate persa denominaba <span style=\"font-style: italic;\">ma&#7695;hab-e &#8219;i&scaron;q<\/span> o senda del amor, de la cual escribi&oacute;:<\/p>\n<p>&ldquo;<span style=\"font-style: italic;\">La fe de la senda del amor es diferente.<\/span><br style=\"font-style: italic;\" \/><span style=\"font-style: italic;\">La embriaguez del vino del amor es diferente.<\/span><br style=\"font-style: italic;\" \/><span style=\"font-style: italic;\">Todo lo que aprendas en esta taberna derviche es diferente,<\/span><br style=\"font-style: italic;\" \/><span style=\"font-style: italic;\">puesto que todo lo que aprendes del amor es diferente<\/span>&rdquo;.<\/p>\n<p>R&#363;m&#299;: uno y m&uacute;ltiple. R&#363;m&#299; suf&iacute; abducido por el amor, R&#363;m&#299; poeta del &eacute;xtasis, R&#363;m&#299; derviche gir&oacute;vago que danza sobre s&iacute; mismo en pos de una divinidad por definici&oacute;n inaferrable, R&#363;m&#299; p&aacute;jaro de vuelo m&iacute;stico, R&#363;m&#299; espiritual en el l&iacute;mite de la posibilidad del pensar y el sentir y del mismo lenguaje, Rum&iacute; m&aacute;s all&aacute; de la religi&oacute;n. Escribe el maestro persa de Konya en uno de sus m&aacute;s encendidos <span style=\"font-style: italic;\">&#289;azales<\/span>: <\/p>\n<p><span style=\"font-style: italic;\">&ldquo;&iquest;Qu&eacute; puedo hacer, &iexcl;oh musulmanes!, pues no me reconozco a m&iacute; mismo.<\/span><br style=\"font-style: italic;\" \/><span style=\"font-style: italic;\">No soy cristiano, ni jud&iacute;o, ni parsi, ni musulm&aacute;n.<\/span><br style=\"font-style: italic;\" \/><span style=\"font-style: italic;\">No soy del este, ni del oeste, ni de la tierra, ni del mar (&hellip;).<\/span><br style=\"font-style: italic;\" \/><span style=\"font-style: italic;\">Mi lugar es el no-lugar, mi se&ntilde;al la no-se&ntilde;al.<\/span><br style=\"font-style: italic;\" \/><span style=\"font-style: italic;\">No tengo cuerpo ni alma, pues pertenezco al alma del Amado.<\/span><br style=\"font-style: italic;\" \/><span style=\"font-style: italic;\">He desechado la dualidad, he visto que los dos mundos son uno.<\/span><br style=\"font-style: italic;\" \/><span style=\"font-style: italic;\">Uno busco, uno conozco, uno veo, uno llamo.<\/span><br style=\"font-style: italic;\" \/><span style=\"font-style: italic;\">Estoy embriagado con la copa del amor,<\/span><br style=\"font-style: italic;\" \/><span style=\"font-style: italic;\">los dos mundos han desaparecido de mi vida.<\/span><br style=\"font-style: italic;\" \/><span style=\"font-style: italic;\">No me resta sino danzar y celebrar&rdquo;<\/span><\/p>\n<p>Tras la tr&aacute;gica desaparici&oacute;n de &Scaron;ams al-D&#299;n, el Sol de Tabr&#299;z, muy posiblemente asesinado por algunos alumnos del propio R&#363;m&#299; celosos del influjo ejercido por aquel extra&ntilde;o derviche lleno de contrastes, el maestro persa, en efecto, se entreg&oacute; en cuerpo y alma a la danza del coraz&oacute;n y la poes&iacute;a. Afirma R&#363;m&#299;: <span style=\"font-style: italic; font-weight: bold;\">&ldquo;Muchos son los caminos que conducen a Dios; yo he elegido el de la m&uacute;sica y la danza&rdquo;<\/span>. <\/p>\n<p>Hablar de R&#363;m&#299; hoy es referirse a la poes&iacute;a, a la m&uacute;sica y la danza, en una palabra, al sam&#257;&#8219; u oratorio espiritual de los derviches gir&oacute;vagos. De siempre, la poes&iacute;a y la m&uacute;sica se han imbricado en la cultura persa de una forma casi natural, hasta el punto de llegar a ser la misma cosa. La poes&iacute;a m&iacute;stica de R&#363;m&#299; se piensa a s&iacute; misma como m&uacute;sica y la m&uacute;sica mevlev&iacute;, surgida del entorno &iacute;ntimo del maestro persa, es una determinada forma po&eacute;tica. <\/p>\n<p>Entre las aportaciones que conforman el legado de R&#363;m&#299; a la humanidad hallamos un corpus po&eacute;tico de m&aacute;s de cincuenta mil versos, entre los que despunta sobremanera un libro, el Ma&#7789;naw&#299;, suerte de Cor&aacute;n m&iacute;stico en lengua persa, feliz expresi&oacute;n que hizo fortuna del tambi&eacute;n suf&iacute; &#374;&#257;m&#299; (m. 1492). Dicho libro, suma de m&aacute;s de 25.000 versos, se convirti&oacute; en el manual de todos los suf&iacute;es de Bosnia y la Turqu&iacute;a moderna hasta las riberas del Ganges en India. En &eacute;l aparece condensado R&#363;m&#299;, cuya f&eacute;rtil filosof&iacute;a m&iacute;stica, caracterizada por su esp&iacute;ritu de tolerancia y su universalismo integrador, ha impregnado de modo decisivo todo el pensamiento m&iacute;stico del Islam, desde el siglo XIII hasta nuestros d&iacute;as.<\/p>\n<p>En tanto que p&#299;r o maestro espiritual, R&#363;m&#299; dej&oacute; tras de s&iacute; una escuela, el c&iacute;rculo de los derviches gir&oacute;vagos, cuya metodolog&iacute;a extatog&eacute;nica se sustenta fundamentalmente, ya lo hemos apuntado, en el sam&#257;&#8219; u oratorio espiritual, cuyo aspecto m&aacute;s vistoso lo constituye la c&eacute;lebre danza derviche del giro. Para R&#363;m&#299;, cuanto existe danza, del &aacute;tomo a los planetas que gravitan en el universo. Danzan los animales, la lluvia, el viento, tambi&eacute;n las piedras, los &aacute;rboles y, por supuesto, el ser humano. Todo es sam&#257;&#8219;, todo danza al son de una misteriosa melod&iacute;a, interpretada en la distancia por un ejecutante invisible. La esencia de la vida es el movimiento, la (re)creaci&oacute;n renovada, en cada s&iacute;stole y di&aacute;stole, de una realidad inacabada, que se contrae y se expande, muere y renace, a cada instante.<\/p>\n<p>El derviche no persigue atrapar la realidad; antes bien, expresa al danzar su solidaridad con un cosmos habitado por el ritmo, el orden geom&eacute;trico y el movimiento duradero. Danzar es trascenderse, situarse en el lindero de lo humano, para hacerse part&iacute;cipe de la liturgia de la vida y sus leyes. Danzar significa vaciarse, morir a s&iacute; mismo. Canta R&#363;m&#299;:<\/p>\n<p><span style=\"font-style: italic; font-weight: bold;\">&ldquo;No ser nada es la condici&oacute;n requerida para ser (&hellip;).<\/span><br style=\"font-style: italic; font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-style: italic; font-weight: bold;\">Hay quien se toma a s&iacute; mismo en serio<\/span><br style=\"font-style: italic; font-weight: bold;\" \/><span>y considerarse a s&iacute; mismo es un veneno&rdquo;. <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el 800 aniversario del nacimiento de Mawl&#257;n&#257; R&#363;m&#299; Director del &ldquo;Institut d&rsquo;Estudis Suf&iacute;s de Barcelona&rdquo; Este a&ntilde;o, los derviches est&aacute;n de aniversario. De aniversario y de enhorabuena. 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