{"id":53021,"date":"2007-07-24T00:00:00","date_gmt":"2007-07-24T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T22:00:00","slug":"los_maestros_de_la_otra_dimension","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/los_maestros_de_la_otra_dimension\/","title":{"rendered":"Los maestros de la otra dimensi\u00f3n del silencio"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span>El camino que ense&ntilde;an los Maestros, que es el camino al silencio, es un &ldquo;no-camino&rdquo; porque el camino al &ldquo;Sin forma&rdquo; no tiene forma. Se va al silencio por el silencio. Los caminos que los maestros dibujan en el suelo de las formas con sus recomendaciones y sus m&eacute;todos, s&oacute;lo tienen la finalidad de invitarnos a &ldquo;atinar a caminar&rdquo; por la v&iacute;a sin forma del silenciamiento completo.<\/span><\/p>\n<p>La v&iacute;a que ense&ntilde;an los Maestros no pasa por la sumisi&oacute;n a doctrinas. No predican sumisiones a formas sino el silenciamiento de toda forma que conduce al Absoluto. Los Maestros caminan por donde no se puede dejar huellas. Las v&iacute;as que recorrieron son como las estelas en el mar.<\/p>\n<p> La v&iacute;a del silencio requiere la m&aacute;xima iniciativa; es una indagaci&oacute;n personalizada. Una indagaci&oacute;n que ha de ir creando personalmente cada pedazo de tierra donde poner los pies. Esa tierra que paso a paso va creando es suficiente &uacute;nicamente para su propio pie. Nadie jam&aacute;s podr&aacute; poner el pie en ese lugar. Los caminos que hay que recorrer son irrecuperables, no se pueden recorrer una segunda vez.<br \/> El camino que hay que andar va de la egocentraci&oacute;n en el conocer, percibir, sentir y actuar, al completo silenciamiento de ese uso egocentrado de las facultades. Es un camino que para cada persona es &uacute;nico y exclusivo y que hay que construir desde dentro. <br \/> Los Maestros afirman que quien calla la necesidad, silencia la dualidad que ella genera: sujeto de necesidad \/ campo donde satisfacer esa necesidad. <br \/>Quien calla la dualidad, calla las formas y tiene acceso a &ldquo;Eso no dual&rdquo; que es &ldquo;Sin forma&rdquo; porque no tiene ninguna de las formas que se le pueden atribuir.<\/p>\n<p> \u00abDeclarar que el Absoluto no tiene forma es el prop&oacute;sito principal de las ense&ntilde;anzas de las Upanishad.\u00bb (Brahma S&ucirc;tras. III, 1, 4)<\/p>\n<p> \u00abAqu&eacute;l es infinito, donde nada se ve, nada se oye y nada se sabe\u00bb. (Chandogya Up. VII, 24, 1)<\/p>\n<p> Sin embargo se le conoce, se le percibe y se le siente en toda forma.<\/p>\n<p> \u00abSe torn&oacute; la contraforma de toda forma;<br \/> &eacute;sa es su forma perceptible\u00bb. (Br. Up. II, 5, 19)<\/p>\n<p> Cuando la dualidad desaparece, hay conocer, percibir y sentir, pero ya no existe ni el que conocer, percibe y siente, ni lo conocido, percibido y sentido; s&oacute;lo queda el Testigo, luz solitaria en el oc&eacute;ano infinito, &eacute;l mismo oc&eacute;ano de luz.<\/p>\n<p> Como la obra de arte hace patente directa e inmediatamente la belleza, de una forma parecida la persona del Maestro hace directa e inmediatamente patente lo que supone el conocer, sentir y percibir desde el silencio. Si los Maestros no nos pusieran delante de los ojos lo que es el conocer y sentir desde el completo silencio, no tendr&iacute;amos idea de que tal cosa pueda existir para nosotros.<br \/> El Maestro, en su persona, muestra &ldquo;Eso no-dual y sin forma&rdquo; que todo es y que yo mismo soy.<\/p>\n<p> Oh, hermano m&iacute;o, anhela mi coraz&oacute;n aquel verdadero Maestro<br \/> que llena la copa del amor aut&eacute;ntico;<br \/> bebe de ella y luego me la ofrece.<br \/> Es &eacute;l quien aparta el velo de mis ojos<br \/> y permite la verdadera visi&oacute;n de Brahman.<br \/> Es &Eacute;l quien revela los mundos que en Su Ser existen,<br \/> y me conduce al deleite de la divina armon&iacute;a.<\/p>\n<p> El verdadero maestro<br \/> es aquel que puede revelar a nuestra visi&oacute;n<br \/> la forma de lo Informe. (Kabir)<\/p>\n<p> Los grandes textos religiosos son la prolongaci&oacute;n, en el tiempo, de la persona de los maestros; son su esp&iacute;ritu vivo.<\/p>\n<p> Desde esta perspectiva interior y desde una sociedad laica, sin creencias y global &iquest;qu&eacute; se entender&iacute;a por revelaci&oacute;n? <br \/>Hay revelaci&oacute;n cuando una forma, siempre construida desde la necesidad, da expresi&oacute;n, hace patente y presente al &ldquo;Sin forma&rdquo;. <br \/>Viendo a la persona y la actuaci&oacute;n del Maestro, veo, directa e inmediatamente a &ldquo;Eso no-dual, sin forma&rdquo;. Lo mismo vale de los grandes textos.<br \/> Revelando &ldquo;Eso no-dual, sin forma&rdquo; que es la Unidad, revelan el camino a seguir, que es, a la vez, el fin a conseguir; revelan el silenciamiento completo en plena alerta y c&oacute;mo recorrerlo.<br \/> Su persona es la revelaci&oacute;n, es la verdad, pero una verdad que no es una formulaci&oacute;n sino una presencia que es tambi&eacute;n el camino.<br \/> Los maestros son como copas que dan a gustar el vino de la vida. Sin la forma de su persona, no podr&iacute;amos llevarnos a la boca el vino sin forma. Somos vivientes y tenemos noticia de las cosas a trav&eacute;s de los sentidos. El rostro de los Maestros pone al Absoluto al alcance de nuestros sentidos.<\/p>\n<p>Los Maestros del silencio son s&oacute;lo los incitadores y los gu&iacute;as de la indagaci&oacute;n y creaci&oacute;n libre. Jam&aacute;s son gu&iacute;as al sometimiento. El &uacute;nico sometimiento al que incitan es el sometimiento a la gu&iacute;a interior.<br \/> Tanto los Maestros como los grandes textos son el espejo donde se puede reconocer la propia naturaleza original. <br \/>Muestran desde fuera lo que hay que reconocer dentro. <br \/>Son la gran masa de agua que hace evidente y clara la naturaleza de la gota de agua. <br \/>Abren desde fuera el gran libro interior de la gu&iacute;a que hay dentro. <br \/>Sus inmensas dimensiones desvelan nuestras dimensiones originales. <br \/>Quien reconoce al Maestro, se conoce a s&iacute; mismo; y dice una tradici&oacute;n musulmana que se atribuye a Mahoma, que quien se conoce a s&iacute; mismo, conoce a su Se&ntilde;or.<\/p>\n<p> Los Maestros son los gu&iacute;as y consejeros del camino. Proponen m&eacute;todos y procedimientos de silenciamiento, de alejamiento de la egocentraci&oacute;n, de acci&oacute;n gratuita y compasiva; pero esos m&eacute;todos y procedimientos son s&oacute;lo ayudas para el intento, ayudas para la alerta, para la concentraci&oacute;n y la meditaci&oacute;n, para el refinamiento y sutilizaci&oacute;n de la mente y del sentir para hacerse capaces de saltar al &ldquo;no-camino&rdquo;.<br \/> Ellos y sus textos nos indican qu&eacute; se puede hacer, c&oacute;mo hay que preparase, qu&eacute; hay que abandonar y qu&eacute; hay que llevar consigo, con qu&eacute; estado de &aacute;nimo hay que caminar, qu&eacute; se debe evitar, qu&eacute; riesgos hay que obviar, qu&eacute; ayudas hay que buscar.<br \/> Ellos se adentraron m&aacute;s all&aacute; de las fronteras del silencio y volvieron para transmitirnos un mensaje:<\/p>\n<p> Aquel otro mundo, <br \/>m&aacute;s all&aacute; de las fronteras del silencio, <br \/>es el mundo original, <br \/>el mundo primigenio. <br \/>Y ese mundo original y primigenio, <br \/>es este mismo mundo.<\/p>\n<p><span> Ninguna generaci&oacute;n humana ha sido m&aacute;s dichosa y rica que la nuestra. Todos los Maestros religiosos de la historia y todos los textos sagrados de todas las tradiciones est&aacute;n a nuestra disposici&oacute;n. Todos se dirigen a nosotros directamente, nos hablan y si les preguntamos, nos contestan.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; El camino que ense&ntilde;an los Maestros, que es el camino al silencio, es un &ldquo;no-camino&rdquo; porque el camino al &ldquo;Sin forma&rdquo; no tiene forma. Se va al silencio por el silencio. 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