{"id":53071,"date":"2007-10-02T00:00:00","date_gmt":"2007-10-02T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T22:00:00","slug":"1_pretension_primaria_de_los_mitos_y","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/1_pretension_primaria_de_los_mitos_y\/","title":{"rendered":"1. Pretensi\u00f3n primaria de los mitos y los s\u00edmbolos"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">(extracto de una ponencia de Mar&agrave; Corb&iacute;)<\/span><\/p>\n<p> La pretensi&oacute;n primaria de los mitos y los s&iacute;mbolos, aquello por lo que fueron construidos, es la programaci&oacute;n de la colectividad. La pretensi&oacute;n primaria y principal es programar a un grupo humano para una sobrevivencia viable, en unas condiciones determinadas preindustriales y precient&iacute;ficas. <\/p>\n<p><span>El viviente que habla, tiene un doble acceso a lo real, un acceso interesado, en funci&oacute;n de sus necesidades, y otro acceso gratuito, porque la realidad est&aacute; ah&iacute;. Este doble acceso a lo real es su cualidad espec&iacute;fica, lo que le caracteriza como especie, lo que le dota de flexibilidad para adaptarse a posibles cambios de modos de vida, sin tener, como las dem&aacute;s vivientes, cambiar de especie. Si s&oacute;lo tuviera un &uacute;nico acceso a lo real, el funcional, estar&iacute;a preso de ese acceso, como les ocurre a los dem&aacute;s animales.<\/span><\/p>\n<p>Los mitos y s&iacute;mbolos, como sistemas de programaci&oacute;n colectiva, deben dar forma a estas dos dimensiones de nuestro acceso a la realidad. De lo contrario, no programar&iacute;an nuestra naturaleza espec&iacute;fica.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\"> As&iacute; pues, los mitos y los s&iacute;mbolos tienen una doble pretensi&oacute;n: <\/span><br \/> -construir una naturaleza viable, en unas determinadas condiciones de sobrevivencia material, <br \/> -y posibilitar el cultivo de esa segunda dimensi&oacute;n de la realidad, de la que depende su condici&oacute;n espec&iacute;fica, su flexibilidad para adaptarse a las transformaciones del medio y de las condiciones de vida y depende tambi&eacute;n su cualidad espec&iacute;fica.<\/p>\n<p> La configuraci&oacute;n del acceso a la dimensi&oacute;n absoluta de lo real, depende de la forma de la configuraci&oacute;n de las condiciones de supervivencia del grupo humano. Las condiciones de supervivencia son las que imponen los cambios en las estructuras de los sistemas m&iacute;tico-simb&oacute;licos de programaci&oacute;n y, por ello, imponen tambi&eacute;n los cambios en la figuraci&oacute;n de la experiencia absoluta de lo real.<\/p>\n<p> As&iacute; pues, la pretensi&oacute;n de los sistemas m&iacute;tico-simb&oacute;licos es la conveniente programaci&oacute;n de los colectivos para una sobrevivencia adecuada en unas determinadas condiciones de vida, siempre preindustrial y precient&iacute;fica. Podr&iacute;amos decir que los sistemas m&iacute;tico-simb&oacute;licos son el software desde el que se lee, se valora y se act&uacute;a, tanto en lo referente a nuestra relaci&oacute;n necesitada con la realidad, como en lo referente a nuestra relaci&oacute;n gratuita y absoluta con lo real.<\/p>\n<p> Sin embargo, los mitos y los s&iacute;mbolos no se proponen, directamente, adentrar a los individuos y a los grupos en las profundidades de la vivencia absoluta de la realidad. Esa no es su pretensi&oacute;n. Su pretensi&oacute;n se ci&ntilde;e &uacute;nicamente a un cultivo, individual y colectivo, de la segunda dimensi&oacute;n de la realidad, que mantenga nuestra cualidad espec&iacute;fica y sus ventajas para sobrevivir y competir con los dem&aacute;s grupos humanos y con las dem&aacute;s especies, en un medio cambiante.<br \/> No obstante, aunque los mitos y s&iacute;mbolos no se propongan la profundizaci&oacute;n en la vida espiritual, ponen las bases que lo permiten. <\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">2. Ning&uacute;n sistema m&iacute;tico-simb&oacute;lico se propone describir la realidad<\/span><\/p>\n<p> Como consecuencia del apartado anterior, ning&uacute;n sistema m&iacute;tico-simb&oacute;lico se propone describir la realidad, ni la dimensi&oacute;n de la que dependen los humanos para vivir, ni la dimensi&oacute;n absoluta de lo real. Pretenden s&oacute;lo decir c&oacute;mo hay que verla, sentirla y actuar en ella y organizar la simbiosis, para poder sobrevivir en una forma concreta de vida. Por consiguiente, no pretenden, tampoco, describir la realidad absoluta, sino s&oacute;lo programar c&oacute;mo hay que comprenderla, sentirla y vivirla de manera que sea coherente y no altere, sino que favorezca y refuerce, la programaci&oacute;n de la sobrevivencia material.<\/p>\n<p> Los dos accesos a la realidad, el funcional y el gratuito, deben estar modelados por el mismo programa. O dicho de forma inversa, quienes est&aacute;n socializados en un sistema de programaci&oacute;n determinado, leen y viven las dos dimensiones de la realidad desde el mismo sistema m&iacute;tico-simb&oacute;lico. Puesto que las dos dimensiones forman nuestra especificidad, las dos requerir&aacute;n de la misma programaci&oacute;n.<\/p>\n<p> Los mitos y s&iacute;mbolos no son, pues, descripci&oacute;n de ninguno de los dos aspectos de lo real, sino acomodaci&oacute;n, delimitaci&oacute;n, modelizaci&oacute;n de la inmensidad de lo real a las formas de vivir de un grupo de vivientes humanos. Si no es la descripci&oacute;n de la realidad de la que dependemos para sobrevivir, menos ser&aacute; descripci&oacute;n del &aacute;mbito sagrado de lo real. <\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">3. Los mitos y los s&iacute;mbolos imponen el convencimiento de que la realidad es como ellos la describen<\/span><\/p>\n<p> Aunque los sistemas m&iacute;tico-simb&oacute;licos no se proponen describir la realidad, sino modelarla seg&uacute;n las condiciones de vida de los grupos humanos, para poder programar eficazmente a los colectivos, tienen que imprimir, en las mentes y sentires de individuos y grupos, el convencimiento de que la realidad es como ellos la describen, tanto la realidad profana como la sagrada. Si no imprimieran esa certeza no podr&iacute;an programar eficazmente la acci&oacute;n y la organizaci&oacute;n, sin dudas ni vacilaciones. La urgencia y los riesgos de la sobrevivencia, en las condiciones precarias y llenas de riesgos, en las que los humanos se mueven, requiere de una actuaci&oacute;n clara, pronta, decidida, alejada de las dudas e indeterminaciones.<br \/> Para actuar con claridad y decisi&oacute;n, hay que dar por real la interpretaci&oacute;n que se hace de la realidad, hay que dar por real lo que el programa configura. Cualquier otro sistema de actuaci&oacute;n que sea contrario o diferente al que el sistema m&iacute;tico-simb&oacute;lico propone, es ignorancia, error, desviaci&oacute;n, pecado.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">4. Lo que dicen los mitos y los s&iacute;mbolos, en las sociedades preindustriales y est&aacute;ticas, debe tomarse como descripci&oacute;n inviolable de la realidad<\/span><\/p>\n<p> Los mitos y s&iacute;mbolos son los sistemas de programaci&oacute;n de las sociedades preindustriales y precient&iacute;ficas. Programan, por tanto, sociedades est&aacute;ticas, es decir, sociedades que viven, durante largu&iacute;simos espacios de tiempo, haciendo fundamentalmente lo mismo. Programar sociedades est&aacute;ticas, significa programar para no cambiar, para excluir los cambios.<\/p>\n<p> Ese tipo de programaci&oacute;n no es posible, si no se cree que las cosas, y lo sagrado mismo, sean como dicen los mitos y los s&iacute;mbolos. <\/p>\n<p>El procedimiento de programa con el que se bloquea todo posible cambio de importancia, es la afirmaci&oacute;n, dicha de muchas maneras, de que el proyecto de vida que los mitos y los s&iacute;mbolos proponen y la descripci&oacute;n y valoraci&oacute;n de la realidad que hacen, tanto de la realidad funcional como de la absoluta, es intocable y sagrado porque proviene de los antepasados y de los dioses. Ellos determinaron e hicieron as&iacute; las cosas y as&iacute; las impusieron. <\/p>\n<p> Seg&uacute;n esta manera de ser de los mitos y los s&iacute;mbolos, y seg&uacute;n las funciones que deben cumplir, mientras est&aacute;n vigentes como sistemas de programaci&oacute;n, no pueden ser tomados como meros s&iacute;mbolos, como meras narraciones expresivas, como met&aacute;foras de lo real. Eso s&oacute;lo podr&aacute; hacerse, cuando los mitos y los s&iacute;mbolos ya no sean el sistema de programaci&oacute;n colectiva. <\/p>\n<p> Para poder interpretar y vivir as&iacute; los mitos y los s&iacute;mbolos, como puros s&iacute;mbolos y simples met&aacute;foras, no bastar&aacute; con que un determinado sistema m&iacute;tico-simb&oacute;lico perezca, o sea sustituido por otro. En ese caso, tampoco el sistema que se abandona podr&aacute; ser interpretado como puramente simb&oacute;lico, sino simplemente como err&oacute;neo. Para poder acceder a una lectura puramente simb&oacute;lica de los mitos y los s&iacute;mbolos tienen que haber sido sustituidos por otros sistemas de programaci&oacute;n, ya no m&iacute;tico-simb&oacute;licos.<\/p>\n<p> Para leer y vivir los mitos y los s&iacute;mbolos como puramente simb&oacute;licos, no tendremos que sustituir unas creencias por otras, sino que nos tendremos que alejarnos de todos sistemas de creencias. Esto es lo que nos est&aacute; pasando en las actuales sociedades europeas.<\/p>\n<p> Los mitos y los s&iacute;mbolos dicen c&oacute;mo hay que interpretar las cosas, c&oacute;mo hay que valorarlas y c&oacute;mo hay que vivirlas; igualmente dicen c&oacute;mo hay que representar y vivir el Absoluto. Meten en la cabeza y en el sentir, que las cosas y el Absoluto son como dicen, sin posible duda o desviaci&oacute;n. Y todo es como los mitos y s&iacute;mbolos dicen, porque as&iacute; lo han establecido y revelado los dioses o los antepasados sagrados.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">5. Los sistemas m&iacute;tico-simb&oacute;licos son sistemas de creencias<\/span><\/p>\n<p> Eso es la creencia: someter la mente y el sentir, hasta sostener que lo que los mitos y s&iacute;mbolos describen de la realidad, lo es verdaderamente, definitivamente, indudablemente. Y sabemos que es as&iacute;, porque tenemos garant&iacute;a divina de ellos. Y esa creencia se extiende tanto en lo que se refiere a la realidad de la vida cotidiana como a la realidad absoluta.<\/p>\n<p> Por consiguiente, los mitos y los s&iacute;mbolos, cuando funcionan como sistema de programaci&oacute;n colectiva, son inseparables de las creencias. Resulta, pues, que un sistema m&iacute;tico-simb&oacute;lico es un sistema de creencias. Y es sistema de creencias, no por razones religiosas, sino por necesidad de los sistemas de programaci&oacute;n de las sociedades est&aacute;ticas.<\/p>\n<p> Consecuentemente, el camino espiritual vendr&aacute; vehiculado, interpretado y vivido en las sociedades preindustriales, desde y en sistema de creencias impl&iacute;cito en el sistema m&iacute;tico de la programaci&oacute;n colectiva. No pudo ser de otra manera, porque as&iacute; estaban estructurados los miembros de esas sociedades, y porque, de otra forma, hubiera resultado un peligro para la sobrevivencia colectiva.<\/p>\n<p> En sociedades e individuos estructurados sobre creencias, las que imponen los sistemas m&iacute;tico-simb&oacute;licos, la espiritualidad vendr&aacute; estructurada y vivida, como el resto de las dimensiones de la vida humana, desde las creencias que imponen los mitos y los s&iacute;mbolos.<\/p>\n<p><span> Si fingimos que el programa colectivo se asemeja a un software que rige la vida del grupo, la vida espiritual, tanto de los individuos, como del grupo, estar&aacute; concebida y vivida desde ese mismo software.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; (extracto de una ponencia de Mar&agrave; Corb&iacute;) La pretensi&oacute;n primaria de los mitos y los s&iacute;mbolos, aquello por lo que fueron construidos, es la programaci&oacute;n de la colectividad. 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