{"id":53431,"date":"2008-04-15T00:00:00","date_gmt":"2008-04-15T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T22:00:00","slug":"el_como_y_porque_del_cambio_de_objet","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/el_como_y_porque_del_cambio_de_objet\/","title":{"rendered":"El c\u00f3mo y porqu\u00e9 del cambio de objeto en la teolog\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: bold;\">de:<br \/>LENGUAJE SIMB&Oacute;LICO Y TEOLOG&Iacute;A<br \/>por J. Amando Robles<\/span><\/p>\n<p>Sin duda alguna el t&iacute;tulo tal como reza es muy gen&eacute;rico, necesitando de concreci&oacute;n. Con tal fin adelantamos que de lo que va a ser cuesti&oacute;n en lo que sigue es de la experiencia religiosa expresada simb&oacute;licamente como nuevo objeto de la teolog&iacute;a y, por tanto, del cambio copernicano que en esta disciplina se anuncia, si no es que ya est&aacute; en curso. Para ello, adem&aacute;s de estos dos puntos principales, tambi&eacute;n estaremos abordando el c&oacute;mo y porqu&eacute; de este cambio de objeto, la experiencia religiosa como aut&eacute;ntica creaci&oacute;n humana, y la necesidad de recurrir al lenguaje simb&oacute;lico (palabras y ritos, conceptos y actuaciones) cuando dicha experiencia es expresada.<\/p>\n<p>El cambio que sobrevendr&aacute; en la teolog&iacute;a es bien diferente de los hasta ahora conocidos, y ha habido cambios importantes: teolog&iacute;as pol&iacute;ticas, de liberaci&oacute;n, contextuales, posteriormente teolog&iacute;as indigenistas y de la mujer o feministas e incluso m&aacute;s recientemente, a comienzos de nuestro siglo, teolog&iacute;as del pluralismo religioso, para citar solamente los ocurridos en las &uacute;ltimas cuatro d&eacute;cadas. Cambios importantes, sin duda, pero con un elemento com&uacute;n a todas ellas que no cambiaba, y que cumpl&iacute;a funciones de objeto formal en las diferentes teolog&iacute;as, es decir, un elemento determinante: un Dios con un plan para los seres humanos, salvador, liberador o realizador, seg&uacute;n las diferentes teolog&iacute;as, revel&aacute;ndose y actuando en la historia. <\/p>\n<p>De ah&iacute; que de esta manera todas ellas fueran, y a&uacute;n sean, teolog&iacute;as objetivas u objetivistas, portadoras de verdades, aunque mejor ser&iacute;a decir de creencias, con competencia para hablar teol&oacute;gicamente, esto es, implicando a Dios, interpretando la mente y voluntad de Dios, de cosas tan cosmol&oacute;gicas como el sentido del universo, antropol&oacute;gicas como el sentido de la vida, humanas, sociales e hist&oacute;ricas como el sentido de la historia, el proyecto humano que de acuerdo al plan de Dios hay que construir, el rol que sectores sociales espec&iacute;ficos tienen en dicho plan y estar&iacute;an llamados a ejercer, pobres, mujeres, ind&iacute;genas&hellip;, y el valor de fen&oacute;menos como el pluralismo religioso. <\/p>\n<p>Pero este elemento com&uacute;n, determinante, es el que ahora est&aacute; cambiando, el objeto de estudio en su naturaleza misma, y con &eacute;l, la teolog&iacute;a. Esta ya no puede ser m&aacute;s objetivista, aunque as&iacute; se quiera. Porque su objeto ya no presenta la naturaleza de una realidad revelada o divina pero objetiva y como tal susceptible de aprehensi&oacute;n conceptual y sometible al an&aacute;lisis y a la descripci&oacute;n, sino de una realidad experiencial, s&oacute;lo expresable simb&oacute;licamente y s&oacute;lo en cuanto expresada simb&oacute;licamente abordable por la teolog&iacute;a. El cambio es muy grande, como no se conoci&oacute; antes. Para expresarlo en pocas palabras, se trata del paso de una teolog&iacute;a en base a creencias o verdades y en funci&oacute;n de ellas a una teolog&iacute;a en base a la experiencia religiosa como plenitud humana y en funci&oacute;n de ella.<\/p>\n<p>El cambio es muy grande, y sin embargo el mismo se est&aacute; dando suavemente y en relativamente poco tiempo. Lo que explica que en sus primeros momentos f&aacute;cilmente puede pasar desapercibido, tal como est&aacute; sucediendo ahora . Vivimos m&aacute;s globalizados y tambi&eacute;n con m&aacute;s problemas globales, rodeados de m&aacute;s artefactos, &eacute;stos m&aacute;s automatizados, m&aacute;s inteligentes, en medio de una revoluci&oacute;n cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica y de una eclosi&oacute;n de la informaci&oacute;n, pero como si el conocimiento verdaderamente tal siguiera siendo el mismo, no hubiera cambiado. Pero ha cambiado, y mucho. Ha cambiado y est&aacute; cambiando su naturaleza misma o lo que ten&iacute;amos por tal.<\/p>\n<p>Las teolog&iacute;as objetivistas eran tales porque todas ellas percib&iacute;an su objeto, o as&iacute; se comportaban frente a &eacute;l, como un conocimiento y luz a seguir. Aunque el mismo se originase m&aacute;s bien en el pasado, en una pretendida revelaci&oacute;n. Poco importa. En todo caso era algo a seguir. Como realidad nos preexist&iacute;a. Y es que religi&oacute;n y teolog&iacute;a no hac&iacute;an m&aacute;s que seguir el comportamiento mismo del conocimiento general, su marco no&eacute;tico y axiol&oacute;gico al fin de cuentas. Y &eacute;ste, como la verdad, era concebido y definido como &laquo;adecuaci&oacute;n&raquo; &mdash;adaequatio rei intellectus&mdash;, el entendimiento adecu&aacute;ndose a algo ya existente. La diferencia, seg&uacute;n las teolog&iacute;as, estaba en el tipo de realidad donde Dios se revelaba y en la concepci&oacute;n que se ten&iacute;a de &eacute;sta, el cosmos y la naturaleza, o m&aacute;s bien la historia, el ser humano mismo, la sociedad y la cultura; &uacute;ltimamente, &eacute;stas entendidas din&aacute;micamente, como proyectos a construir, con sus retos y en sus actores o sujetos. <\/p>\n<p>Pero ahora, con la revoluci&oacute;n cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica, la naturaleza misma del conocimiento est&aacute; cambiando. Este ya no es un descubrimiento o luz a seguir. No es una sustancia (sujeto) descubriendo otra sustancia y adecu&aacute;ndose a ella (objeto). El conocimiento ahora es un &uacute;til, un instrumento o herramienta, con el cual se construye todo lo dem&aacute;s. Es m&aacute;s, como &uacute;til y herramienta &eacute;l mismo es tambi&eacute;n construido, tambi&eacute;n &eacute;l es un producto de la construcci&oacute;n, sometido a su vez a una construcci&oacute;n ( innovaci&oacute;n) continua. <\/p>\n<p>Obviamente, este conocimiento ya no sabe de esencias y de naturalezas, es meramente funcional, pr&aacute;xico lo llaman algunos. En su transformaci&oacute;n perdi&oacute; la competencia que cre&iacute;a tener. Ya no hay nada a lo que adecuarse ni verdad o luz a la que seguir. El reto ahora es construir, fabricar, hacer. Su aspiraci&oacute;n es conocer para construir, y para ello conocer c&oacute;mo funciona o puede funcionar la realidad, la existente, por as&iacute; decir, y la potencial, la existente en el potencial mismo del conocimiento. Y en este desaf&iacute;o, que se convierte en una aspiraci&oacute;n, el conocimiento, como hemos expresado, &eacute;l mismo, tiene que someterse a la innovaci&oacute;n continua.<\/p>\n<p>Obviamente tambi&eacute;n, este conocimiento, que no sabe de esencias, tampoco sabe de dioses. Y si supiera de ellos, si los construyera, tampoco &eacute;stos ser&iacute;an dioses. Los dioses que construyera, lo sagrado y divino, ser&iacute;an construidos tambi&eacute;n, parte de nuestra realidad interesada y funcional, causas y realidades segundas, nunca &uacute;ltimas, nunca verdaderos dioses. &iquest;No es esto lo que est&aacute; pasando con religiones modernas construidas ingenierilmente, como la &ldquo;Nueva Era&rdquo;, y con los usos terap&eacute;uticos que se les est&aacute; buscando a las religiones o a partes de las mismas? <\/p>\n<p> Pero es que &eacute;sta misma es la crisis que est&aacute; sufriendo el conocimiento esencialista, y el objetivista en general, como soporte de lo religioso, de dioses, revelaciones, verdades&hellip;, por m&aacute;s protagonismo y autonom&iacute;a que se le reconozca al ser humano. Por una parte es un conocimiento al que no se puede volver: m&aacute;s avanza el nuevo tipo de conocimiento y se impone como paradigma, m&aacute;s el conocimiento objetivista queda como cosa del pasado, sin valor ni credibilidad. Por otra, a la luz del nuevo, tambi&eacute;n este conocimiento, aunque sea del pasado y en el pasado fuera funcional y tuviera su vigencia, hoy aparece como construido y, por tanto, sin valor para el hombre y mujer modernos como soporte de verdades religiosas genuinamente tales, verdaderamente &uacute;ltimas. Los dioses racionalmente &ldquo;descubiertos&rdquo;, tampoco son dioses, tampoco son realidades &uacute;ltimas. Precisemos, son &uacute;ltimas filos&oacute;ficamente hablando, por tanto en el mundo determinado y necesario que filosofamos. No son &uacute;ltimas en s&iacute;, gratuitas, plenas y totales, sin funci&oacute;n. El hecho de que sean filos&oacute;ficamente descubiertas y explicadas las devela como construidas y, como tales, cada vez menos convincentes. Cada vez menos sentimos que nos hablen de Dios, revelaci&oacute;n, gracia, pecado&hellip;, sino de un tipo de conocimiento construido. <\/p>\n<p><span>De ah&iacute; la crisis actual de lo religioso. Sobre el conocimiento puramente cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gico, puramente funcional, no se puede apoyar lo religioso. Pero tampoco sobre los muros, funciones y categor&iacute;as, del pensamiento esencialista y objetivista del pasado, pensamiento racionalista y conceptual, que en su funci&oacute;n religiosa se est&aacute;n cuarteando. Si lo religioso es aut&eacute;ntico, el reto es descubrir su especificidad, y &eacute;sta, en tanto conocimiento, es experiencial, es la experiencia religiosa o espiritual verdadera y genuinamente tal.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>de:LENGUAJE SIMB&Oacute;LICO Y TEOLOG&Iacute;Apor J. Amando Robles Sin duda alguna el t&iacute;tulo tal como reza es muy gen&eacute;rico, necesitando de concreci&oacute;n. 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