{"id":53437,"date":"2008-04-18T00:00:00","date_gmt":"2008-04-18T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T22:00:00","slug":"conclusion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/conclusion\/","title":{"rendered":"Conclusi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><span><span><span style=\"color: #993300;\">Fragmento del libro de Mari&agrave; Corb&iacute;:<br \/>\u00abHacia una espiritualidad laica &#8211; Sin creencias, sin religiones, sin dioses\u00bb<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p>Hemos ido a parar a una crisis radical de las religiones. En unos lugares se muestra m&aacute;s descarnadamente y en otros de forma m&aacute;s mitigada. Pero ya no se trata s&oacute;lo de s&iacute;ntomas de crisis, en muchos lugares es un aut&eacute;ntico colapso.<\/p>\n<p>Hemos ido a parar a esta situaci&oacute;n no por maldad colectiva, ni por efecto de una gran degradaci&oacute;n de las costumbres. No somos ahora peores ni m&aacute;s perversos que nuestros antepasados, que ten&iacute;an religi&oacute;n sin crisis. Si la crisis de la religi&oacute;n se debiera a una degradaci&oacute;n de las costumbres, el problema ser&iacute;a menor y , adem&aacute;s, ser&iacute;a un consuelo para los que aman las viejas tradiciones religiosas, sus formas, sus rituales, sus organizaciones.<br \/><span>Atribuir la crisis de las religiones a la degradaci&oacute;n de la cultura es una manera digna de huir del grave problema que se nos ha echado encima.<\/span><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">Si nuestras actuaciones son m&aacute;s da&ntilde;inas que las de las generaciones que nos precedieron, tanto para la humanidad como para los animales, las plantas y para el planeta entero, no es tanto por causa de nuestra mayor maldad cuanto por el poder de nuestras ciencias y tecnolog&iacute;as. Si nuestros antepasados no hicieron el da&ntilde;o que hacemos nosotros fue porque sus medios tecnol&oacute;gicos eran m&aacute;s precarios, no porque fueran mejores.<\/p>\n<p>Nuestros antepasados fueron tan poco sabios como nosotros, y nosotros somos de tan poca calidad y sabidur&iacute;a como ellos. Ellos fueron unos depredadores inmisericordes, como lo somos nosotros, s&oacute;lo que nuestros instrumentos de depredaci&oacute;n son mucho mas poderosos.<br \/>No hemos ido a parar a donde estamos, con respecto a las religiones, por nuestra maldad, sino por la evoluci&oacute;n de nuestra cultura. La evoluci&oacute;n de nuestra cultura en los &uacute;ltimos quinientos a&ntilde;os nos ha conducido poco a poco a donde estamos. No hemos pretendido conducir la cultura hasta aqu&iacute;, ha sido la l&oacute;gica de la cultura la que, paso a paso e implacablemente, nos ha conducido a donde estamos. Ha sido la evoluci&oacute;n de nuestros conocimientos y de nuestras tecnolog&iacute;as la que ha modificado nuestras vidas lentamente, pero sin pausa, hasta llevarnos hasta las sociedades de innovaci&oacute;n y cambio.<\/p>\n<p>Son esos saberes, y las formas de vida que trajeron consigo, los que nos alejaron tanto de los sistemas de programaci&oacute;n colectiva mediante narraciones sagradas, mitos, s&iacute;mbolos y rituales como de los sistemas de vida articulados sobre creencias colectivas. Y tambi&eacute;n son ellos los que nos han alejado de la religi&oacute;n.<\/p>\n<p>Ya hace siglos que caminamos, sabi&eacute;ndolo o sin saberlo, en esta direcci&oacute;n. Estamos donde estamos, y no hay remedio ni posible marcha atr&aacute;s. Es, pues, in&uacute;til a&ntilde;orar lo que hemos perdido. Lo hemos perdido y tenemos que ser conscientes de que no lo volveremos a recuperar. Y es razonable pensar que aquellas regiones y lugares que todav&iacute;a no han perdido las religiones, irremediablemente las perder&aacute;n, si no tenemos la enorme desgracias de que se cree una grieta permanente entre los pa&iacute;ses desarrollados y los que pugnan por el desarrollo.<\/p>\n<p>Tampoco ha sido nuestro refinamiento espiritual y humano el que nos ha conducido hasta aqu&iacute;. Tambi&eacute;n en esto somos como nuestros antepasados, ni m&aacute;s refinados, ni m&aacute;s sabios que ellos. Hemos crecido en saberes cient&iacute;ficos y tecnol&oacute;gicos, pero en calidad humana y espiritualidad estamos como nuestros antepasados. Tampoco ah&iacute; hay que buscar la causa de nuestra situaci&oacute;n. La causa de nuestra situaci&oacute;n ha sido la evoluci&oacute;n general de la cultura y sus consecuencias. En esa evoluci&oacute;n, puede lamentarse el colapso de las viejas y venerables religiones, con sus bellezas, sus grandezas y sus miserias, como se lamenta la muerte de un padre o de una madre pero no tiene remedio y hay que aceptarlo. Recogeremos lo m&aacute;s noble de su herencia y seguiremos adelante.<\/p>\n<p>Como dicen los viejos mitos agrarios, la vida tiene que pasar por la muerte,. La gran crisis de las religiones est&aacute; alumbrando nueva vida, como una madre que muere al dar a luz.<\/p>\n<p>Donde hemos ido a parar con el colapso de las religiones resulta ser un gran don para la humanidad. No es una calamidad, aunque para muchos lo pueda parecer e incluso lo sea, pero para la humanidad es un gran bien.<\/p>\n<p>Hemos ido a parar, como el &uacute;ltimo tramo de un largo camino que seguir&aacute; adelante, a una espiritualidad sin ambig&uuml;edades, porque ya no debe programar a los colectivos, libre , sin sumisi&oacute;n a cuadros fijados de creencias, sin ortodoxias exclusivas y excluyentes; hemos ido a parar a una espiritualidad creativa y heredera de la rica y diversa tradici&oacute;n espiritual de toda la humanidad.<\/p>\n<p>El cultivo de la espiritualidad, en estas nuevas condiciones, no ser&aacute; f&aacute;cil, porque lo que no est&aacute; sometido a patrones incuestionables y acreditados resulta dif&iacute;cil, por nuestra larga herencia regida pro patrones intocables.<\/p>\n<p>Lo que se debe regir por la calidad, sin m&aacute;s criterio que la calidad misma, resulta arduo, sutil y dif&iacute;cil, para unos pobres vivientes como nosotros.<\/p>\n<p>Hemos tenido el h&aacute;bito de buscar y encontrar en la religi&oacute;n asideros s&oacute;lidos para esta vida y para la otra. La nueva forma de cultivo de la espiritualidad nos deja sin ninguno de ellos. La espiritualidad no pretende ofrecer agarraderos, sino eliminarlos. Nosotros mismos tendremos que construirlos para nuestra vida cotidiana, con nuestros propios medios y con la calidad que , como personas y como colectivos, hayamos alcanzado.<br \/>As&iacute; resulta que el nuevo modo de cultivo de la espiritualidad es un don inapreciable y una necesidad de acuerdo a las nuevas condiciones culturales tan necesitadas de calidad.<\/p>\n<p>En las sociedades preindustriales la calidad y la espiritualidad se expresaban en el programa m&iacute;tico y simb&oacute;lico que estructuraba el pensar, el sentir, la organizaci&oacute;n y el actuar de las gentes. A eso, en Occidente , le llam&aacute;bamos religi&oacute;n. Se expresaban en esos programas y , al hacerlo, los garantizaban, los hac&iacute;an s&oacute;lidos porque los sacralizaban y, al hacerlo, los fijaban, los volv&iacute;an resistentes al cambio y a las posibles alternativas.<\/p>\n<p>nuestra situaci&oacute;n es otra; para nosotros, la calidad y la espiritualidad tendr&aacute;n que ser el humus desde donde nazcan y crezcan los postulados axiol&oacute;gicos que regir&aacute;n nuestras vidas y los proyectos colectivos que conducir&aacute;n todas nuestras creaciones cient&iacute;ficas y tecnol&oacute;gicas.<br \/>Hablando a la vieja y venerable manera mitol&oacute;gica de nuestros antepasados, podr&iacute;amos decir que hay que dar gracias a Dios por nuestra situaci&oacute;n.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">p. 343 346<\/p>\n<p><\/span><span><span><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/UserFiles\/Image\/ultimo-libro.jpg\" alt=\"\" hspace=\"40\" width=\"111\" height=\"171\" \/><br \/><span><span style=\"font-weight: bold;\"><span style=\"font-weight: bold;\"><span style=\"font-weight: normal;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/UserFiles\/Image\/carretcompra.jpg\" alt=\"\" width=\"16\" height=\"16\" align=\"left\" \/><span style=\"font-weight: bold;\"> <\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><span><span><span style=\"font-weight: bold;\"><span style=\"font-weight: bold;\"><\/span><\/span><\/span><\/span><span><span><a style=\"font-weight: bold;\" href=\"http:\/\/www.herdereditorial.com\/ficha.php?id=1633\" target=\"_blank\">COMPRAR EL LIBRO:<\/a><\/span><\/span><span><span><span style=\"font-weight: bold;\"><span style=\"font-weight: bold;\"><span style=\"font-weight: normal;\"> <\/span><span class=\"masinformacion\"><span style=\"color: #000000;\"><strong> 21,15 &euro;<\/strong><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/span><\/p>\n<hr style=\"width: 100%; height: 2px;\" \/>\nOtros fragmentos:<br \/> <img decoding=\"async\" src=\"\/UserFiles\/Image\/arrow.gif\" alt=\"\" align=\"left\" \/><a style=\"font-weight: bold;\" href=\"\/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=550\">El desconcierto de las organizaciones religiosas<\/a><br \/><img decoding=\"async\" src=\"\/UserFiles\/Image\/arrow.gif\" alt=\"\" align=\"left\" \/><a style=\"font-weight: bold;\" href=\"\/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=551\">El camino al que invitan las tradiciones es un camino de sutilidad<\/a><\/p>\n<hr style=\"width: 100%; height: 2px;\" \/>\nArt&iacute;culos relacionados:<br \/> <span style=\"font-weight: bold;\"><img decoding=\"async\" src=\"\/UserFiles\/Image\/arrow.gif\" alt=\"\" align=\"left\" \/><\/span><a style=\"font-weight: bold;\" href=\"javascript:void(0);\/*1208101724304*\/\"> Rese&ntilde;a de la presentaci&oacute;n del libro de Mari&agrave; Corb&iacute;<\/a><br \/> <span style=\"font-weight: bold;\"><img decoding=\"async\" src=\"\/UserFiles\/Image\/arrow.gif\" alt=\"\" align=\"left\" \/><\/span><span><a style=\"font-weight: bold;\" href=\"\/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=453\">VIDEO DE LA PRESENTACI&Oacute;N DEL &Uacute;LTIMO LIBRO DE MARI&Agrave; CORB&Iacute;<\/a><br \/><\/span><span style=\"font-weight: bold;\"><img decoding=\"async\" src=\"\/UserFiles\/Image\/arrow.gif\" alt=\"\" align=\"left\" \/><\/span><span><a style=\"font-weight: bold;\" href=\"\/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=437\">PRESENTACI&Oacute;N DEL &Uacute;LTIMO LIBRO DE MARI&Agrave; CORB&Iacute;<\/a><br \/><\/span><span style=\"font-weight: bold;\"><img decoding=\"async\" src=\"\/UserFiles\/Image\/arrow.gif\" alt=\"\" align=\"left\" \/><\/span><span><a style=\"font-weight: bold;\" href=\"\/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=445\">HACIA UNA ESPIRITUALIDAD LAICA<\/a><br \/><\/span><span style=\"font-weight: bold;\"><img decoding=\"async\" src=\"\/UserFiles\/Image\/arrow.gif\" alt=\"\" align=\"left\" \/><\/span><span><a style=\"font-weight: bold;\" href=\"\/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=436\">Mari&agrave; Corb&iacute;<\/a><br \/><\/span><span style=\"font-weight: bold;\"><img decoding=\"async\" src=\"\/UserFiles\/Image\/arrow.gif\" alt=\"\" align=\"left\" \/><\/span><span><a style=\"font-weight: bold;\" href=\"\/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=451\">LA FUNCI&Oacute;N DEL CENTRO<\/a><\/span><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fragmento del libro de Mari&agrave; Corb&iacute;:\u00abHacia una espiritualidad laica &#8211; Sin creencias, sin religiones, sin dioses\u00bb Hemos ido a parar a una crisis radical de las religiones. En unos lugares se muestra m&aacute;s descarnadamente y en otros de forma m&aacute;s mitigada. Pero ya no se trata s&oacute;lo de s&iacute;ntomas de crisis, en muchos lugares es&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[160],"tags":[],"post_series":[],"class_list":["post-53437","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-calidad-humana","entry","no-media"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53437","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53437"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53437\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53437"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53437"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53437"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=53437"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}