{"id":53440,"date":"2008-04-20T00:00:00","date_gmt":"2008-04-20T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T22:00:00","slug":"de_la_religion_a_la_espiritualidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/de_la_religion_a_la_espiritualidad\/","title":{"rendered":"DE LA RELIGI\u00d3N A LA ESPIRITUALIDAD"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" src=\"\/UserFiles\/Image\/cedi-2.jpg\" alt=\"\" style=\"float: left;\"><span style=\"font-weight: bold;\">J. Amando Robles<\/span><br \/><span style=\"font-weight: bold;\">Semana de Espiritualidad<\/span>, 3-7 de marzo 2008<br \/><a style=\"font-weight: bold;\" href=\"http:\/\/www.cedi-op.org\/cedi\/\" target=\"_blank\">CEDI<\/a> [Centro Dominico de Investigaci&oacute;n], 3\/03\/08<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\"> 1.<\/span> <span style=\"font-weight: bold;\">&iquest;Por qu&eacute; hablar de este tema?<\/span><br \/>Una respuesta puede ser porque est&aacute; de moda. S&iacute;, pero &iquest;por qu&eacute; est&aacute; de moda?<\/p>\n<p>Por el tipo tecnol&oacute;gico de sociedad y de cultura que estamos construyendo: estamos &laquo;colonizando el mundo de la vida&raquo; (J. Habermas). M&aacute;s &ldquo;tecnologizamos&rdquo; nuestro mundo y nos &ldquo;tecnologizamos&rdquo; nosotros (m&aacute;s tecnologizamos-colonizamos la vida), m&aacute;s necesidad se crea de valores complementarios, correctores de los as&iacute; creados e incluso alternativos. M&aacute;s se secularizan ciertos campos, m&aacute;s se &ldquo;religiosizan&rdquo; otros (A. Touraine).<\/p>\n<p><span>Pero &iquest;por qu&eacute; de la religi&oacute;n a la espiritualidad?<\/span><\/p>\n<p>En positivo, porque si la espiritualidad es la realizaci&oacute;n m&aacute;s grande y total a la que podemos aspirar como seres humanos, entonces como seres humanos queremos ser espirituales, queremos para nosotros tal tipo de realizaci&oacute;n.<\/p>\n<p>En negativo, porque la religi&oacute;n que antes ofrec&iacute;a esa realizaci&oacute;n, ya no le resulta tan f&aacute;cil garantizarla. &iquest;Resultado del relativismo, consumismo y hedonismo de nuestras sociedades, como continuamente repite el papa Benedicto XVI y con &eacute;l obispos y pastores de las iglesias cristianas? &iquest;o resultado tambi&eacute;n de que la religi&oacute;n en buena parte de sus mensajes, contenidos y funciones, est&aacute; en crisis? Aqu&iacute; optamos por la integraci&oacute;n de ambas explicaciones con &eacute;nfasis en la segunda: para sectores sociales enteros la cultura actual ayuda muy poco, pero muchos que buscan sincera y honestamente en la religi&oacute;n no encuentran la espiritualidad que buscan. Menajes y funciones de la religi&oacute;n no son cre&iacute;bles. <\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">2.<\/span> <span style=\"font-weight: bold;\">La religi&oacute;n en crisis<\/span> <\/p>\n<p>Hay un gran consenso al respecto de responsables religiosos y estudiosos. Y entre estos &uacute;ltimos hay tambi&eacute;n consenso en que la crisis es grave, y la misma est&aacute; relacionada con transformaciones culturales y sociales de fondo. <\/p>\n<p>Hay cosas que hacen crisis: <br \/>&bull; hace crisis lo m&aacute;gico en la religi&oacute;n <br \/>&bull; hace crisis la religi&oacute;n como &uacute;nica fuente de moral <br \/>&bull; hacen crisis representaciones (infierno) y autoridad funcional religiosa <br \/>&bull; hacen crisis los exclusivimos e incluso los inclusivitos teol&oacute;gicos y religiososos <br \/>&bull; hace crisis una religi&oacute;n te&oacute;rica, de creencias, meramente funcional a la vida, a la sociedad, a una visi&oacute;n de mundo <\/p>\n<p>Muchas transformaciones est&aacute;n en marcha y actuando: desarrollo cient&iacute;fico y divulgaci&oacute;n del mismo, la existencia de much&iacute;sima m&aacute;s informaci&oacute;n, nuestra vida en medio de una revoluci&oacute;n cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gica; expansi&oacute;n y universalizaci&oacute;n de valores como la autonom&iacute;a humana; una cultura ambiente creando m&aacute;s y m&aacute;s sentido de individualizaci&oacute;n (el consumismo, que todo iguala, es tambii&eacute;n un factor fuerte actuando en este sentido). <\/p>\n<p>Transformaci&oacute;n m&aacute;s importante a nuestra oopini&oacute;n: la transformaci&oacute;n en la naturaleza misma de nuestro conocimiento. Un fen&oacute;meno nada f&aacute;cil de percibir, porque se est&aacute; dando de manera r&aacute;pida pero suave, como si el cambio m&aacute;s importante fuesen los nuevos artefactos que nos acompa&ntilde;an y no el conocimiento en s&iacute;. Pero lo que est&aacute; cambiando es la naturaleza misma del conocimiento y sus funciones. <\/p>\n<p>Hasta hace poco el conocimiento era descubrir cosas ya existentes: leyes, procesos, causas, explicaciones&hellip; ; especies de modelos preexistentes, a los que hab&iacute;a que adaptarse. Eso permit&iacute;a creer que las cosas ten&iacute;an un ser profundo, esencial, &uacute;ltimo. Y ese ser era valioso, jer&aacute;rquico, normativo, que muy f&aacute;cilmente llevaba a causas &uacute;ltimas y a Dios. Hoy ya no es as&iacute;. Hoy el conocimiento se sabe herramienta, instrumento, &uacute;til, muy importante para construir cosas. M&aacute;s a&uacute;n, &eacute;l mismo se sabe construido. Hoy el conocimiento mismo se sabe construcci&oacute;n. Ya no mira hacia delante, porque no siente tener nada delante de &eacute;l, no siente tener modelos esper&aacute;ndole. Hoy se mira a s&iacute; mismo, a sus capacidades y construye lo que necesita y desea. En este conocimiento nada es profundo, esencial y &uacute;ltimo, todo es funcional. No hay fe en la esencia de nada, tampoco pues en Dios. Todo lo que antes se percib&iacute;a como creador y del orden de lo &uacute;ltimo, Dios, revelaci&oacute;n, gracia, salvaci&oacute;n,&hellip;, ahora se percibe como construido y valorado como tal pero no como divino o sagrado. <\/p>\n<p>Aqu&iacute; est&aacute;, en nuestra opini&oacute;n, la causa m&aacute;s importante de la crisis de la religi&oacute;n, en el nuevo tipo de conocimiento, que de hecho rige tambi&eacute;n para lo religioso. Aqu&iacute; est&aacute; la explicaci&oacute;n m&aacute;s de fondo de por qu&eacute; muchas cosas en la religi&oacute;n hacen crisis. Pero aqu&iacute; tambi&eacute;n se encuentra la explicaci&oacute;n de por qu&eacute; la espiritualidad no est&aacute; en crisis sino, al contrario, emerge m&aacute;s y m&aacute;s. Porque la espiritualidad no est&aacute; amarrada a este tipo de conocimiento objetivista, sino a la experiencia m&aacute;s profunda y m&aacute;s real que pueda hacer el ser humano. Porque la espiritualidad no es una construcci&oacute;n, es una creaci&oacute;n. <\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">3.<\/span> <span style=\"font-weight: bold;\">&iquest;Qu&eacute; es la espiritualidad?<\/span> <\/p>\n<p>La espiritualidad es la experiencia de lo absoluto que es todo, el universo entero, los otros y nosotros, hecha desde el absoluto de nuestro ser. Tan absoluto que nada queda por fuera, que no hay ni fuera ni adentro, interior ni exterior, sujeto ni objeto, necesidad ni deseo, y por tanto nada puede ser construido, fabricado. <\/p>\n<p>Todo lo que es construido de alg&uacute;n modo ya exist&iacute;a antes. Ya exist&iacute;an los elementos con los que pod&iacute;amos construirlo, incluidos los elementos de c&oacute;mo hacerlo, nuestro conocimiento anal&iacute;tico, dise&ntilde;ador, planiifiicador y ejecutor. No es nada nuevo y, desde luego, no es &uacute;ltimo. En el fondo, se puede reducir a todo lo que contribuy&oacute; a su construcci&oacute;n o fabricaci&oacute;n. Y se puede ense&ntilde;ar, se puede transmitir. <\/p>\n<p>La espiritualidad como experiencia religiosa no es de este orden: es creaci&oacute;n pura. Es lo que ocurre cuando, superados todos nuestros mundos construidos, en el silencio puro y total de todo, irrumpe la experiencia de lo absoluto que es todo desde el absoluto que somos nosotros. Esto es la espiritualidad, la experiencia religiosa genuinamente tal: creaci&oacute;n pura y gratuita, algo verdaderamente nuevo, liberada del espacio y del tiempo a la vez que plenamente inmersa en ellos, liberada por tanto del futuro, de toda necesidad y deseo, gratuidad pura, plena y total aqu&iacute; y ahora; liberada, pues, de toda crisis. La crisis no tiene, pues, presa sobre ella. <\/p>\n<p>Es de tal manera creaci&oacute;n que no puede existir previamente en una concepci&oacute;n, en una teor&iacute;a o en un dise&ntilde;o. Por ello las ense&ntilde;anzas de los maestros, de la buena teolog&iacute;a, nunca son teor&iacute;a que se pueda aplicar. No son teor&iacute;a, lo m&aacute;s son invitaci&oacute;n e incitaci&oacute;n a hacer la experiencia y orientaci&oacute;n durante un cierto trecho, nada m&aacute;s. Al contrario de la religi&oacute;n, la espiritualidad no es algo que se pueda aplicar. <\/p>\n<p>De ah&iacute; que como creaci&oacute;n suponga un trabajo arduo, continuo e incesante sobre uno mismo. Un trabajo no de ratos y fines de semana, de cuando se participa en un taller, sino de todo el d&iacute;a, de veinticuatro horas. Y no porque el trabajo produzca la creaci&oacute;n, nunca, sino porque la prepara, mejor, porque nos prepara a estar disponibles y recibirla cuando la creaci&oacute;n, la experiencia, llegue. <\/p>\n<p>Y el trabajo es el del silenciamiento total. Porque s&oacute;lo en el silencio total se da la creaci&oacute;n. Silenciamiento que es acallamiento de todo nuestras necesidades, apegos y deseos. De ah&iacute; la importancia de la meditaci&oacute;n y dem&aacute;s m&eacute;todos de silenciamiento. Un trabajo, pues, de desapego y de desinter&eacute;s total. <\/p>\n<p>La espiritualidad no tiene finalidad alguna. Toda espiritualidad que se busque por alg&uacute;n fin, terap&eacute;utico, moral e incluso religioso, de salvaci&oacute;n, no es aut&eacute;ntica. Ni es espiritualidad ni con ella se alcanza el fin que se pretende. La espiritualidad es fin en s&iacute; misma. La espiritualidad no es un deber, una obligaci&oacute;n, es un ser: el ser que somos. <\/p>\n<p>Aunque se hable de ella como de camino interior, en realidad la espiritualidad no es camino, porque no hay un lugar adonde ir, como tampoco es un salir.&laquo;Yo te buscaba fuera de m&iacute; y estabas dentro de m&iacute;&raquo;, dec&iacute;a admirado de s&iacute; mismo san Agust&iacute;n. La espiritualidad m&aacute;s que un caminar es un encontrarse, m&aacute;s que una revelaci&oacute;n es un desvelamiento, como entienden la Revelaci&oacute;n las Upanisads: &laquo;la ca&iacute;da de nuestros propios velos para que viendo lo que verdaderamente somos podamos ver los que realmente es&raquo; (R. Panikkar en su Pr&oacute;logo a Upanisads (edici&oacute;n y traducci&oacute;n de Daniel de Palma), Ediciones Siruela, Madrid 2&ordf; ed. 1997) <\/p>\n<p>Liberada del futuro, est&aacute; liberada tambi&eacute;n de sus proyectos. No depende del tiempo aunque se da en el tiempo. Es una experiencia a darse aqu&iacute; y ahora. No se trata de ning&uacute;n proceso. <\/p>\n<p>En fin, es una transformaci&oacute;n total de nuestro sentir y pensar la realidad y, por tanto, de la realidad misma. Es un percibirla, sentirla, pensarla y vivirla como en s&iacute; misma es. El tiempo en la espiritualidad no es duraci&oacute;n, es plenitud. Por ello no hay tiempos m&aacute;s valiosos que otros ni la plenitud est&aacute; en el futuro. En este tipo de construcci&oacute;n axiol&oacute;gica la felicidad, la realizaci&oacute;n como plenitud, no existe. <\/p>\n<p>En el fondo, es una realidad humana, no especial ni especializada, laical, no religiosa. Nada sobrenatural, sagrada o divina. Porque no son los referentes religiosos los que la hacen &uacute;ltima, plena y total, sino la calidad humana. Los referentes religiosos, representacionales, conceptuales y rituales, son s&iacute;mbolos en funci&oacute;n de la experiencia espiritual misma y de la realidad as&iacute; experienciada, no son ni la experiencia ni la realidad. Y como s&iacute;mbolos pueden ser muchos y todos v&aacute;lidos, no s&oacute;lo unos pocos. <\/p>\n<p>La espiritualidad no trabaja con credos ni con verdades, no es un conocimiento vehiculador de verdades, sino que consiste en la experiencia &uacute;ltima, y a ella invita, incita y orienta. <\/p>\n<p>La espiritualidad no es monopolio de religiones, es patrimonio de todos los seres humanos porque son humanos, porque son capaces de espiritualidad. <\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">4.<\/span> <span style=\"font-weight: bold;\">De la religi&oacute;n a la espiritualidad<\/span> <\/p>\n<p>Dado que en nuestra cultura la mayor&iacute;a procedemos de la religi&oacute;n, de la religi&oacute;n a la espiritualidad es el camino que nos vamos a ver obligados a recorrer. <\/p>\n<p>Adem&aacute;s, aunque as&iacute; no fuera, el &ldquo;camino&rdquo; espiritual no es f&aacute;cil y la riqueza en ense&ntilde;anzas de las religiones es muy grande, como para tener que volvernos hacia ellas y aprender de ellas. Porque lo largo de la historia ha sido sobre todo en ellas donde m&aacute;s se ha reflexionado en torno a la espiritualidad. Tenemos que aprender de ellas, pero sin poder ser religiosos como ellas. <\/p>\n<p>Para aprender de ellas, habr&aacute; que distinguir en ellas dos niveles de textos: los expresados simb&oacute;licamente, y los expresados como verdades o creencias. En la lectura y comprensi&oacute;n de los primeros habr&aacute; que tener en cuenta el principio &ldquo;los textos genuinamente religiosos s&oacute;lo podr&aacute;n ser le&iacute;dos simb&oacute;licamente, como se lee n poema&rdquo;. Y en los expresados como verdades habr&aacute; que fijarse m&aacute;s que en la verdad en la realidad inaprensible a la que apuntan, teniendo en cuenta que estos textos son como los vitrales de los templos filtrando la luz: no son la luz, solamente su filtro, la verdadera luz est&aacute; fuera. <\/p>\n<p>As&iacute; entendida la ense&ntilde;anzas de las religiones, todo es aprovechable y digno de respeto, de manera que ninguna tilde o jota tiene por qu&eacute; perderse, como dijo Jes&uacute;s de Nazaret. <\/p>\n<p>Pero no podremos asumir la religi&oacute;n como verdades y creencias. No la podremos vivir como religi&oacute;n. La religi&oacute;n, con sus verdades y creencias, fue en quienes la tomaron como un camino de plena realizaci&oacute;n la forma de vivir la espiritualidad en las sociedades agrarias y de la primea revoluci&oacute;n industrial. No es el caso de nuestras sociedades. Nosotros no podemos ser religiosos como entonces. <\/p>\n<p>La categor&iacute;a de la creaci&oacute;n como ejemplo. En las religiones te&iacute;stas y monote&iacute;stas se pudo pensar siempre como una verdad, por tanto como una creencia: como el origen o comienzo objetivo de todo. Hoy espiritualmente hablando no se puede concebir as&iacute;, como una verdad. Porque no ser&iacute;a &ldquo;espiritual&rdquo;. Y es que la categor&iacute;a &lsquo;creaci&oacute;n&rsquo; es un s&iacute;mbolo, un concepto simb&oacute;lico, apuntando a una experiencia, en el fondo a la experiencia, plena y total, la &uacute;nica que existe; una experiencia a hacer, como otros la han hecho. Como simb&oacute;licas son todas las dem&aacute;s categor&iacute;as cristianas, encarnaci&oacute;n, salvaci&oacute;n, muerte-resurrecci&oacute;n, etc. Diferentes categor&iacute;as y nombres, culturalmente muy ricas en su variedad, pero espiritualmente todas ellas intentando expresar una misma experiencia. No son diferentes verdades. <\/p>\n<p>Finalmente, esta espiritualidad, vino, tesoro, perla, est&aacute; en nosotros mismos. Cuento suf&iacute; de quien en Bagdad en sue&ntilde;os conoci&oacute; de un gran tesoro en Egipto, y para descubrir cuando lleg&oacute; a Egipto que el tesoro so&ntilde;ado estaba en Bagdad, en su barrio, en su propia casa. O de quien, deseando encontrar tambi&eacute;n uun gran tesoro, recibi&oacute; instrucciones de, ubicado en una lugar preciso, disparar una flecha para encontrarlo, &hellip; Disparaba con todas sus fuerzas suponiendo que el tesoro estar&iacute;a muy lejos de donde &eacute;l se encontraba, cuando el tesoro estaba en &eacute;l mismo. S&oacute;lo ten&iacute;a que dejar caer la flecha para descubrirlo, para descubrirse. <\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">5.<\/span> <span style=\"font-weight: bold;\">&Eacute;sta es la oferta del Programa Maestro Eckhart del CEDI, Centro Dominico de Investigaci&oacute;n (Heredia, Costa Rica) <\/span><\/p>\n<p>Una espiritualidad genuinamente tal, respondiendo a los retos de la gran transformaci&oacute;n actual en el nivel del conocimiento y bebiendo de las grandes tradiciones religiosas y no religiosas o de sabidur&iacute;a m&aacute;s. <\/p>\n<p><span>Un espacio, tiempo, estudio y reflexi&oacute;n para ayudar a descubrir que eso que llamamos espiritualidad est&aacute; en nosotros mismos: porque en el fondo eso es lo que somos.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>J. Amando RoblesSemana de Espiritualidad, 3-7 de marzo 2008CEDI [Centro Dominico de Investigaci&oacute;n], 3\/03\/08 1. &iquest;Por qu&eacute; hablar de este tema?Una respuesta puede ser porque est&aacute; de moda. S&iacute;, pero &iquest;por qu&eacute; est&aacute; de moda? 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