{"id":53470,"date":"2011-06-28T00:00:00","date_gmt":"2011-06-28T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2016-09-04T17:29:52","modified_gmt":"2016-09-04T15:29:52","slug":"recobrar_la_verdad_de_si_mismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/recobrar_la_verdad_de_si_mismo\/","title":{"rendered":"Recobrar la verdad de s\u00ed mismo"},"content":{"rendered":"<p><em><span style=\"color: #333333;\">Qu\u00e9 entiendo por \u00abinterioridad\u00bb<\/span><\/em><\/p>\n<p>Quisiera saber describir qu\u00e9 entiendo por \u00abinterioridad\u00bb, partiendo de lo que puedo experimentar como mujer cristiana y como carmelita. Si tuviera que decirlo con una definici\u00f3n o con una expresi\u00f3n corta, lapidaria, dir\u00eda que la \u00abinterioridad\u00bb es la conciencia viva de que todo est\u00e1 dentro del Absoluto, de Dios, del Amor, de la Vida. La \u00abinterioridad\u00bb no es el lugar donde yo me retiro por propia decisi\u00f3n, sino que es darme cuenta de que yo estoy dentro de Alguien. [&#8230;] La interioridad es consusbstancial a la existencia. No es algo est\u00e1tico, sino din\u00e1mico, la constante fuerza centr\u00edpeta hacia lo Absoluto. La conciencia de estar \u00abdentro\u00bb de Dios, de que todo est\u00e1 dentro de Dios; descubrir esta conciencia y vivirla es, para m\u00ed, ser una persona interiorizada. Me parece que todo el mundo tiene la posibilidad de descubrir su interioridad, de descifrarla, y \u2013conoci\u00e9ndola-, amarla y vivir desde ella.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" style=\"float: left; padding: 4px;\" src=\"\/files\/1309258132_ck_detall_cara_r256x192.jpg\" alt=\"\" width=\"199\" height=\"150\" \/> [&#8230;] Me parece que la infancia es el lugar donde descubrir esa interioridad que nos acompa\u00f1ar\u00e1 hasta la muerte. \u00bfQui\u00e9n no recuerda instantes de sus primeros a\u00f1os de vida en los que, en un juego, en una noche de soledad y de miedo, ante una novedad inesperada, se ha sentido como muy dentro de s\u00ed mismo y dentro de todo, como tocando algo informe e impreciso para la conciencia de tan corta edad? Recuerdo una excursi\u00f3n en pleno verano en los alrededores de mi ciudad natal. Tendr\u00eda unos seis a\u00f1os. Iba vestida de un traje nuevo de color verde claro con flores de color naranja, un gran lazo en la cintura que hac\u00eda mis delicias. Me veo ante el cercado de un prado con vacas. Me hab\u00eda adelantado al grupo familiar. Estaba ante el prado, hac\u00eda sol, pero unas nubes anunciaban una tormenta cercana -aquellas tormentas que amenazaban casi todos los d\u00edas de verano en mi tierra-. Sent\u00eda que yo era yo, y que todo lo dem\u00e1s tambi\u00e9n era yo, que todo estaba dentro de algo. [&#8230;]\nLa interioridad no es volver a los recuerdos de infancia con los sentimientos o con la sensibilidad, ni mucho menos con el rencor por algo que nos ha herido o la nostalgia por algo que nos ha sido arrebatado. Creo que es un ir de la mano de estos recuerdos hacia una conciencia siempre nueva y renovadora que nos dice que estamos DENTRO. Vivir o recobrar la interioridad no es otra cosa que vivir, cada vez m\u00e1s conscientemente, esta verdad. Recobrar la interioridad es recobrar la verdad de s\u00ed mismo: formamos parte de un todo, del Uno, de la Realidad. Hoy se escribe mucho sobre esto: las nuevas ofertas de espiritualidad y la antigua sabidur\u00eda de la humanidad nos lo atestiguan, y nuestra \u00e9poca est\u00e1 sedienta por escuchar este testimonio y aprender, de nuevo, a ser humanos.<br \/>\n[&#8230;] Durante la adolescencia y la juventud vivimos encuentros con otras personas, adquirimos saber y asistimos al nacer de nuevos sentimientos que nos llevan en la misma direcci\u00f3n de la experiencia \u00abfundante\u00bb de la infancia: formamos parte del uno, de lo \u00fanico. La realidad que nos circunda y nos sobrepasa es tambi\u00e9n la realidad que nos habita, que somos. Es entonces cuando se abren horizontes esenciales. Cuando contemplamos un panorama imponente, [&#8230;] traspasamos tiempos y lugares, vamos m\u00e1s all\u00e1 de nuestras propias circunstancias y nos supera la sensaci\u00f3n de estar asumidos en todo aquello, no en ese momento sino en todos los momentos en que esta realidad ya exist\u00eda, en todas las vidas que ya la hab\u00edan contemplado antes que nosotros y la contemplar\u00e1n despu\u00e9s de nosotros.<br \/>\n[&#8230;] Y con la llegada de los sesenta a\u00f1os de edad \u2013a\u00f1o m\u00e1s a\u00f1o menos-, se abre en la existencia otro espacio vac\u00edo. La interioridad de los a\u00f1os de \u00abfecundidad hacia fuera\u00bb pierde de alguna manera su intensidad y su capacidad de ofrecernos amparo, protecci\u00f3n. Nos vemos abocados a la intemperie del primer anuncio del ocaso de la propia vida. De pronto \u00abla verdad de cuando ni\u00f1a\u00bb (Sta. Teresa, Vida 3,5) ya no es m\u00e1s que un sue\u00f1o que se presenta ahora como un primer y terrible enga\u00f1o de la vida. Atravesamos un desierto de sin sentido, de pura exterioridad en el desconcierto el miedo o la rebeli\u00f3n. [&#8230;] Si logramos atravesar este valle oscuro, este desierto asfixiante, gracias a alg\u00fan \u00e1ngel que la vida nos env\u00ede en el camino, es un momento en el que estamos en condiciones de poder comprender y releer con una nueva penetraci\u00f3n aquellas revelaciones primeras de nuestra vida: nuestra interioridad consiste en estar dentro de la Realidad, la vida nos abraza, la verdad nos sustenta, el amor nos hace ser.<br \/>\nPara llegar a la m\u00edstica cristiana me parece importante compartir lo que nos une con todos los seres humanos, que la m\u00edstica no es camino de cultivo de la interioridad sino que es la vida de esta. O, en sentido amplio, quiz\u00e1 transreligioso: la m\u00edstica ES la interioridad. Estar dentro de la Realidad, ser parte del Absoluto, es la uni\u00f3n a la que est\u00e1 orientado todo ser.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: small;\">(<strong>\u201cInterioridad y m\u00edstica cristiana\u201d<\/strong>. Articulo publicado en la revista Sal Terrae, Enero 2003 \u2013fragmentos-, en: Cristina Kaufmann. <strong>La transpar\u00e8ncia de I\u2019Invisible<\/strong>. Claret, 2007. vol 1, pgs. 87-97. Por no disponer del texto castellano, esta versi\u00f3n es una retraducci\u00f3n al castellano de una traducci\u00f3n catalana)<\/span><\/p>\n<p>Entrar en el camino de oraci\u00f3n es entrar en la aventura de descubrir qui\u00e9n soy, de d\u00f3nde vengo y ad\u00f3nde voy. Pienso que todos hemos entrado hace a\u00f1os en esta aventura. Lo que pasa es que no podemos nunca dejar de hacernos las mismas preguntas ya que nunca acabamos de descubrir del todo qui\u00e9nes somos, de d\u00f3nde venimos y hacia d\u00f3nde vamos. Venimos del Misterio, hacia \u00e9l nos dirigimos y somos nosotros mismos misterio. Dir\u00edamos en otras palabras: \u00bfQui\u00e9n es Dios? Lo que el ser humano halla cuando sale de s\u00ed mismo. \u00bfY el ser humano? Lo que Dios deviene cuando sale de s\u00ed. (Cristina Kaufmann. La transpar\u00e8ncia de I\u2019Invisible. Claret, 2007. vol 1, p. 175)<\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><em>Sobre el silencio<\/em><\/span><\/p>\n[&#8230;la persona humana] es persona en la medida en que se comunica, que per-sona, es decir deja resonar a Dios en ella. [&#8230;] S\u00f3lo puede ser per-sona cuando se percata del hond\u00f3n de su ser, e su soledad, donde ella es presente a s\u00ed misma, donde nace constantemente su ser, su yo, donde ella se recibe, se posee y desde donde se puede dar al otro: a Dios y a los dem\u00e1s. El silencio viene a ser la madre, el \u00fatero de la persona, ya que s\u00f3lo desde \u00e9l recibe vida que es comunicaci\u00f3n. [&#8230;]\u00a0 Este fundamental silencio que lleva en s\u00ed la soledad de la persona y que la hace ser ella misma, es la fuente y la condici\u00f3n absoluta para que viva y se deje fecundar por otras formas de silencio, todas ellas nacidas de este fondo \u00fanico de la persona. Desde all\u00ed cobra o recobra una aptitud de percibir el mensaje de todo lo que le rodea. La capacidad para o\u00edr, escuchar el silencio del mar, de las monta\u00f1as, de una flor, del viento y de las nubes; su mirada y su o\u00eddo se hacen permeables al silencio sonoro de la naturaleza, llevada a su m\u00e1s alta expresi\u00f3n en el hermano. As\u00ed descubre el ritmo entre el silencio y la palabra, entre soledad y comuni\u00f3n en el universo donde ella existe y en el universo que ella misma es.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: small;\">(C. Kaufmann. <strong>Rostro femenino de Dios<\/strong>. Bilbao, Descl\u00e9e de Brouwer,1997, p.95. De la voz \u201csilencio\u201d en el <strong>Diccionario Teol\u00f3gico de la Vida consagrada<\/strong>. Publicaciones Claretianas, 1989)<\/span><\/p>\n<p><em><span style=\"color: #333333;\">Experiencia de Dios<\/span><\/em><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es la experiencia de Dios? \u00bfSe puede experimentar a Dios? En alem\u00e1n la palabra \u201cErfahrung\u201d, \u201cerfahren\u201d, expresa un movimiento sobre ruedas, un penetrar en un pa\u00eds, en un territorio, sobre ruedas. Parece que visibiliza de alguna manera que la experiencia no es poseer aquello que se experimenta, sino que la realidad se abre a nosotros, se nos entrega para que nos adentremos en ella, no para apropi\u00e1rnosla sino para conocerla. El paisaje que atravesamos en coche no se mueve, no lo podemos llevar con nosotros, pero podemos entregarnos a \u00e9l y quedarnos con su belleza y su dolor, con el mensaje que tiene para nosotros. Podemos escuchar su melod\u00eda, su palabra hist\u00f3rica y actual, podemos adentrarnos en el coraz\u00f3n de sus gentes, qued\u00e1ndonos con ellas. Todo ello puede llegar a transformarnos por dentro, puede influir en el rumbo de nuestra vida y abrirnos a horizontes insospechados, pero el paisaje sigue ah\u00ed, \u00edntegro, inagotable en sus misterios y mensajes para quien los quiere \u201cexperimentar\u201d (\u201cerfahren\u201d)<br \/>\nDios es este paisaje en el que nosotros nos adentramos a lo largo de la vida, lo atravesamos como se atraviesa un campo, una regi\u00f3n, un pa\u00eds. Dios no nos entrega su misterio, pero nos deja que transitemos por \u00e9l, nos envuelve en su misterio y en algunos instantes eternos nos hace percibir su melod\u00eda hecha de palabra y de viento desnudamente. Toda nuestra vida es como un viaje a trav\u00e9s del campo de Dios.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: small;\">(De la conferencia \u201c<strong>La experiencia de Dios en Edith Stein<\/strong>\u201d, pronunciada en el III Congreso de Espiritualidad. Lleida, 2003. En: C. Kaufmann. <strong>La fascinaci\u00f3n de una Presencia<\/strong>. Madrid, Espiritualidad, 2007, p. 151. ) <\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #333333;\"><em>\u00bfQu\u00e9 es la oraci\u00f3n? <\/em><\/span><\/p>\n<p>Es la posibilidad de nuestra libertad de decir s\u00ed a una realidad que nos sobrepasa y a la que aceptamos como superior y a la que nos confiamos en actitud de abandono y amor. No hay religi\u00f3n sin oraci\u00f3n y tampoco hay oraci\u00f3n sin este religarse el hombre a Algo o a Alguien. Teresa dir\u00e1 que la oraci\u00f3n es la entrada al castillo interior, es trato de amistad, es un viaje divino&#8230;<br \/>\nM\u00e1s que definiciones, en las obras de Teresa encontramos la oraci\u00f3n como el aire que se respira, como el latir del coraz\u00f3n de todo lo que nos quiere comunicar. La oraci\u00f3n es esperar a Dios, desearle, buscarle, vivirle, caminar en direcci\u00f3n hacia el amor, la comuni\u00f3n. Quiz\u00e1 la definici\u00f3n m\u00e1s conocida que nos da Teresa es la siguiente: \u201c&#8230; que no es otra cosa oraci\u00f3n mental, a mi parecer, sino tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama\u201d \u2013V 8,5\u2013. AMISTAD es para Teresa la forma de amor, de vivir el amor con Dios y con las hermanas: \u201ctodas han de ser amigas, todas se han de amar, todas se han de querer, todas se han de ayudar\u201d \u2013C 4,7\u2013. Orar y amar es para ella lo mismo. Oraci\u00f3n es la puerta para entrar en s\u00ed mismo y en Dios, en el Castillo interior.[&#8230;] Todas las formas de oraci\u00f3n est\u00e1n presentes en las obras de Teresa. Y todo el camino de oraci\u00f3n est\u00e1 descrito en ellas. Tanto la forma como el camino de llegar son ya esencia de la oraci\u00f3n, porque son formas de comuni\u00f3n con Dios, meta de toda oraci\u00f3n. La Santa es muy pr\u00e1ctica, Sabe que en su tiempo este camino est\u00e1 como en entredicho por muchos que ven en \u00e9l algo arriesgado o peligroso; hoy los peligros de la oraci\u00f3n no son formulados como en el tiempo de Santa Teresa, pero pueden aparecer los mismos miedos con otras caracter\u00edsticas: pensar que es una p\u00e9rdida de tiempo, o una hu\u00edda ante el compromiso, tenemos miedo a un espiritualismo desencarnado, la mentalidad de la pura eficacia tambi\u00e9n nos puede penetrar en la vida de la fe de los cristianos y dejamos de lado esta actividad que ser\u00eda buena para \u201clas monjas de clausura\u201d<br \/>\n[&#8230;] Ella advierte una y otra vez que se trata m\u00e1s bien de una vida, una actitud y no tanto de una actividad, o de un programa prefijado [&#8230;] Responde a la pregunta del lector: \u00bfpara qu\u00e9 sirve esto? Crece el amor, y se unifican todas las fuerzas afectivas de esta persona. Su amor est\u00e1 unificado y abraza a todo y a todos porque est\u00e1 en los brazos de Dios. Y entonces parece que se funden las fronteras entre oraci\u00f3n y acci\u00f3n, entre contemplaci\u00f3n y misi\u00f3n.<br \/>\n[&#8230;] La m\u00edstica no es un espacio construido por nosotros sino que es un don, no es una emoci\u00f3n subjetiva, es la acogida del esp\u00edritu en la vida, EN LA VIDA, no en la oraci\u00f3n, no en el alma. Teresa da testimonio en cada p\u00e1gina [&#8230;] Es una voz con una claridad e inmediatez que cautiva y no cansa, que deja abierto el espacio para encontrarnos con esta verdad HOY Y AQU\u00cd, encarnada en la realidad nuestra, tan diferente y tan oscura como la que le toc\u00f3 vivir a ella. Quien se atreve o necesita preguntarse qu\u00e9 es la verdad, sin que sea una pregunta ret\u00f3rica al estilo de Pilato, recibe de Teresa una respuesta que lo compromete hasta en las fibras m\u00e1s \u00edntimas de su existencia. Se encontrar\u00e1 de inmediato confrontado con \u201csu Verdad\u201d, se encontrar\u00e1 invitado a salir de la peque\u00f1a verdad para adentrarse en el mar de la VERDAD, conocida y aceptada por amor y agradecida en el gesto de la belleza, la gratuidad de quien se acepta a s\u00ed mismo como don del AMOR.<br \/>\n[&#8230;] Toda su vida est\u00e1 ba\u00f1ada en la certeza del amor divino y esto hace que sea precisamente din\u00e1mica, flexible, adaptada a la circunstancia, porque no tiene nada que perder, porque toda la vida est\u00e1 fundamentada y \u201casegurada\u201d en la comuni\u00f3n con Dios, vivida en la comunidad de los creyentes [&#8230;] La certeza de Teresa, como la de todo m\u00edstico, se fundamenta no en construcciones l\u00f3gicas sobre la realidad, que sirvan para asegurar lo que ya es conocido y dominado. Ella es la primera que sale de s\u00ed misma, pierde seguridades para entrar en aquello que ES, en el sentido de aquello que est\u00e1 siendo, acontece, y por lo tanto, es din\u00e1mico, cambiante y siempre nuevo. (FdP 117-119)<\/p>\n<p><span style=\"font-size: small;\">(Fragmentos de \u201c<em>Santa Teresa de Jes\u00fas: experiencia y vida<\/em>\u201d, curso impartido en la Escuela Ignaciana. Barcelona, 2000. Texto publicado en: C. Kaufmann. <em>La Fascinaci\u00f3n de una presencia<\/em>. Espiritualidad, 2007. pgs. 45-119)<\/span><\/p>\n<div id=\"_mcePaste\" class=\"mcePaste\" style=\"position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;\">Qu\u00e9 entiendo por \u00abinterioridad\u00bb<br \/>\nQuisiera saber describir qu\u00e9 entiendo por \u00abinterioridad\u00bb, partiendo de lo que puedo experimentar como mujer cristiana y como carmelita. Si tuviera que decirlo con una definici\u00f3n o con una expresi\u00f3n corta, lapidaria, dir\u00eda que la \u00abinterioridad\u00bb es la conciencia viva de que todo est\u00e1 dentro del Absoluto, de Dios, del Amor, de la Vida. La \u00abinterioridad\u00bb no es el lugar donde yo me retiro por propia decisi\u00f3n, sino que es darme cuenta de que yo estoy dentro de Alguien. [&#8230;] La interioridad es consusbstancial a la existencia. No es algo est\u00e1tico, sino din\u00e1mico, la constante fuerza centr\u00edpeta hacia lo Absoluto. La conciencia de estar \u00abdentro\u00bb de Dios, de que todo est\u00e1 dentro de Dios; descubrir esta conciencia y vivirla es, para m\u00ed, ser una persona interiorizada. Me parece que todo el mundo tiene la posibilidad de descubrir su interioridad, de descifrarla, y \u2013conoci\u00e9ndola-, amarla y vivir desde ella.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Qu\u00e9 entiendo por \u00abinterioridad\u00bb<\/p>\n<p>     Quisiera saber describir qu\u00e9 entiendo por \u00abinterioridad\u00bb, partiendo de lo que puedo experimentar como mujer cristiana y como carmelita. Si tuviera que decirlo con una definici\u00f3n o con una expresi\u00f3n corta, lapidaria, dir\u00eda que la \u00abinterioridad\u00bb es la conciencia viva de que todo est\u00e1 dentro del Absoluto, de Dios, del Amor, de la Vida. La \u00abinterioridad\u00bb no es el lugar donde yo me retiro por propia decisi\u00f3n, sino que es darme cuenta de que yo estoy dentro de Alguien. [&#8230;] La interioridad es consusbstancial a la existencia. No es algo est\u00e1tico, sino din\u00e1mico, la constante fuerza centr\u00edpeta hacia lo Absoluto.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[158],"tags":[427],"post_series":[],"class_list":["post-53470","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-sabiduria-en","tag-cristianismo","entry","no-media"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53470","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53470"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53470\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":59795,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53470\/revisions\/59795"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53470"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53470"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53470"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=53470"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}