{"id":53628,"date":"2008-07-30T00:00:00","date_gmt":"2008-07-30T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2016-09-14T12:57:09","modified_gmt":"2016-09-14T10:57:09","slug":"abba_una_nueva_comprension_de_la_soc","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/abba_una_nueva_comprension_de_la_soc\/","title":{"rendered":"\u00abAbb\u00e1\u00bb: una nueva comprensi\u00f3n de la sociedad y la religi\u00f3n palestinense en Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"<p>Por Luigi Schiavo<br \/>\n<span style=\"font-weight: bold;\">Introducci\u00f3n <\/span><\/p>\n<p>Este trabajo quiere describir la intuici\u00f3n de fondo de Jes\u00fas de Nazaret, aquello que llamamos \u00abespiritualidad\u00bb, \u00abel esp\u00edritu de la cosa,\u00bb de la que todo depende. Afirmamos que consiste en una nueva comprensi\u00f3n de Dios, entendido y llamado con el t\u00e9rmino afectuoso de Abb\u00e1, \u00abpadrecito querido\u00bb. A partir de esta intuici\u00f3n, Jes\u00fas reformul\u00f3 la religi\u00f3n de su tiempo y propuso un modelo social diferente, capaz de responder y hasta superar los conflictos que su pueblo estaba viviendo.<\/p>\n<p>La preocupaci\u00f3n de Jes\u00fas es la vida de la poblaci\u00f3n, por eso busca en la fe y en la memoria hist\u00f3rica respuestas \u00fatiles a la vida. El resultado es una nueva s\u00edntesis cultural y religiosa (aqu\u00ed consideramos la cultura como la capacidad para adaptarse a nuevos contextos sociales, hist\u00f3ricos, geogr\u00e1ficos, etc.), relevante para ese momento hist\u00f3rico y social.<\/p>\n<p>Nuestro trabajo se divide en dos partes: los presupuestos para comprender la experiencia religiosa de Jes\u00fas y las consecuencias pr\u00e1cticas de esta nueva comprensi\u00f3n, a partir sobre todo de la Fuente Q, considerada el documento cristiano escrito m\u00e1s antiguo (a\u00f1os 40-50) y de referencia del movimiento de Jes\u00fas.<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">1. La situaci\u00f3n socio-cultural de Galilea <\/span><\/p>\n<p>Galilea fue siempre una regi\u00f3n diferente al resto de Palestina. Es una tierra m\u00e1s f\u00e9rtil y rica en lluvias, hecho que permite una agricultura m\u00e1s intensiva, de grano en los valles, y carne de ganado menor (ovejas, cabras) en las laderas de colinas. El lago de Galilea era muy rico en pescado, ofreciendo oportunidades para los habitantes de sus riberas de vivir de la pesca. Las colinas de la baja y alta Galilea produc\u00edan vino, aceite de oliva en abundancia, higos, miel, etc. Se trata de una econom\u00eda que permit\u00eda una razonable subsistencia. La gente viv\u00eda en peque\u00f1os pueblos, esparcidos por la regi\u00f3n. Al parecer, seg\u00fan los datos de Josefo, hab\u00eda en el siglo I de nuestra era, aproximadamente 204 aldeas y ciudades en Galilea (Vita, 235), dato confirmado por la arqueolog\u00eda, con una media de entre 300-700 habitantes: Nazaret pod\u00eda llegar a 500 residentes y Cafarna\u00fan a 1.000. La riqueza productiva de la Galilea hizo que esta regi\u00f3n fuese la cuna del surgimiento de la monarqu\u00eda de Israel, junto con Galaad (al otro lado del lago, donde se criaba ganado de gran tama\u00f1o). Adem\u00e1s, Galilea estaba situada en un lugar estrat\u00e9gicamente importante: en el cruce de dos importantes carreteras: la que un\u00eda Egipto y Mesopotamia y la que sub\u00eda de Arabia a Europa. Adem\u00e1s de tener una gran influencia cultural, tambi\u00e9n trajo numerosos conflictos.<\/p>\n<p>Galilea sufri\u00f3 grandes cambios en el siglo I de nuestra era, en el comienzo de la \u00e9poca romana imperial que coincide con la paz romana, cuando fue objeto de una intensa urbanizaci\u00f3n, con la reestructuraci\u00f3n y fortificaci\u00f3n de S\u00e9foris, destruida en el a\u00f1o 6 aC, y el ex construcci\u00f3n nuevo-al oeste de Tiberiades, a orillas del lago de Galilea (17 dC). Ello produjo un aumento en los impuestos y el vaciado de trabajadores en aldeas enteras. El impuesto debi\u00f3 de ser m\u00e1s o menos el 30-40% de la producci\u00f3n, y 12-13% para los romanos que ocuparon el territorio, el 20% de los administradores locales (el Rey Herodes Antipa: 4 aC &#8211; 39 dC), pero hubo impuestos extraordinarios, al igual que en caso de guerra, de los edificios, y el pago de la tasa anual al templo de Jerusal\u00e9n (Ehrmann, 1999, 115).<\/p>\n<p>Seforis y Tiber\u00edades, cerca de Cesarea que era el puerto en el Mediterr\u00e1neo, fueron las ciudades m\u00e1s importantes, desempe\u00f1aron el papel de centro administrativo y capital pol\u00edtica en tiempos de Herodes Antipas. Eran bellas ciudades con el mismo patr\u00f3n arquitect\u00f3nico y cultural de las ciudades del imperio romano. Debieron haber atra\u00eddo a muchas personas en su construcci\u00f3n y como nuevos residentes, como en el caso de Tiberias, la poblaci\u00f3n local se neg\u00f3 a vivir en una ciudad construida en la cima de un antiguo cementerio (Antig.Giud. 18,38).<\/p>\n<p>Tales ciudades, conforme el modelo helen\u00edstico, se convertir\u00e1n en centros del mercado. La intensificaci\u00f3n de la actividad comercial es propia de este tiempo, y explica, por ejemplo, la aparici\u00f3n en Galilea de peque\u00f1as industrias, tales como la de la pesca salada, en M\u00e1gdala, 3 km al norte de Tiber\u00edades. Josefo llama esta ciudad Tarichaeae, t\u00e9rmino que se refiere precisamente la actividad de conservaci\u00f3n de peces, con su t\u00edpico mal olor. La sal vino del Mar Muerto, un hecho que podr\u00eda haber abierto la puerta para la entrada en Galilea de familias ricas de Judea, con su capital, creando un monopolio sobre la sal, la industrializaci\u00f3n de la pesca salada y su comercializaci\u00f3n. La torre Migdal que dio su nombre a la ciudad, podr\u00eda haber servido como un faro para los pescadores del lago, o siguiendo su sentido literal, humo, podr\u00eda haber aludido a la t\u00e9cnica de preparaci\u00f3n del pescado salado. En el famoso mosaico de M\u00e1gdala, la ciudad aparece como pr\u00f3spera y organizada para la exportaci\u00f3n. Muchos agricultores puedieron haber abandonado sus aldeas para participar en esta nueva actividad que incluye adem\u00e1s de la pesca y el trabajo en la f\u00e1brica, la preparaci\u00f3n de redes, embarcaciones, etc. Se sabe que el pescado se export\u00f3 hasta Damasco y Babilonia (Sawicki, 2000, 143-144).<\/p>\n<p>Actividades como esta no eran una rareza, especialmente en la regi\u00f3n m\u00e1s industrializada del lago: debemos pensar tambi\u00e9n en la industrializaci\u00f3n de otros productos agr\u00edcolas como el aceite de oliva, vino, carne, lana, cer\u00e1mica, granos (hubo silos de granos en S\u00e9foris: Freyne, 1988, 156-159), p\u00farpura y vidrio (Strange, 1994, 81-90).<\/p>\n<p>El crecimiento de la actividad industrial y comercial exigi\u00f3 un cambio de una econom\u00eda de subsistencia a una econom\u00eda relativamente industrial. Hubo una mejora en las carreteras por las que circulaban las mercanc\u00edas, uniendo ciudades con aldeas, la baja con la alta Galilea y el Gol\u00e1n. Y probablemente, de alguna manera, hasta se comenzara a exigir cierta industrializaci\u00f3n de la agricultura.<\/p>\n<p>Para promover los intercambios Antipa incentiv\u00f3 la monetarizaci\u00f3n, con la creaci\u00f3n de nuevas monedas locales. Todas estas novedades e innovaciones debieron haber tenido un relevante impacto en los agricultores de las aldeas del interior, caus\u00e1ndoles un gradual proceso de empobrecimiento y el enriquecimiento r\u00e1pido a los otros. Sin duda, estos cambios estructurales influenciaban tambi\u00e9n en los valores de referencia de la<br \/>\nfamilia, en la relaci\u00f3n con el trabajo, la sociedad y la religi\u00f3n. El conflicto entre la lealtad a los valores ancestrales y la nueva propuesta hel\u00e9nica basada en el mercado, se puso en marcha.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">2. Movimientos agrarios y revueltas sociales: an\u00e1lisis te\u00f3rico <\/span><span style=\"font-weight: bold;\">[1]<\/span><\/p>\n<p>Seg\u00fan estudios recientes, los r\u00e1pidos avances en la producci\u00f3n, el transporte y las comunicaciones debido a los nuevos descubrimientos, en las sociedades agrarias tambi\u00e9n generaron situaciones de inevitable injusticia social en orden al poder, privilegios y honor. Uno de los mayores problemas en orden al aumento de la injusticia social es la urbanizaci\u00f3n: En relaci\u00f3n con el campo, la poblaci\u00f3n de la ciudad es menor, pero concentra el poder militar, econ\u00f3mico y pol\u00edtico y vive de forma parasitaria en relaci\u00f3n con el interior. Por eso, las sociedades que sufren una r\u00e1pida urbanizaci\u00f3n en vista de la comercializaci\u00f3n, por lo general terminan en la rebeli\u00f3n y la insurrecci\u00f3n. Una posible secuencia de acontecimientos que pudieron ocurrir en una situaci\u00f3n como \u00e9sta es el siguiente (Crossley, 2006, 41):<\/p>\n<div style=\"margin-left: 40px;\">&#8212; Aumento de la producci\u00f3n de los bienes de lujo, y aumento de impuestos para pagar el lujo de la ciudad;<br \/>\n&#8212; Solicitud para aumentar las horas de trabajo de los trabajadores y para aumentar la producci\u00f3n<br \/>\n&#8212; Aumento de la resistencia del trabajador porqu\u00e9 no mejora su vida;<br \/>\n&#8212; Aumento de la presi\u00f3n sobre el agricultor-productor y tensi\u00f3n en relaci\u00f3n con la aristocracia de la ciudad;<br \/>\n&#8212; Con la alienabilidad de la tierra, el agricultor puede caer en la deuda. Esto puede llevar a vender o hipotecar la tierra a cambio de pr\u00e9stamos, y cuando eso a\u00fan no era suficiente, la tierra se perd\u00eda;<br \/>\n&#8212; resistencia de los agricultores a \u00e9ste modelo injusto. En la ciudad, comerciantes y artesanos ganan bastante espacio y fuerza en relaci\u00f3n con su independencia de la aristocracia, pero pueden tambi\u00e9n rebelarse a la aristocracia;<br \/>\n&#8212; Un peque\u00f1o n\u00famero de agricultores pudo ser reducido al inicio de la comercializaci\u00f3n, y sus aldeas aisladas llevadas a una econom\u00eda de mercado. Mercados comunes permiten una mayor interacci\u00f3n agr\u00edcola, pero presupone una mayor coincidencia de los intereses y necesidades de la organizaci\u00f3n, tambi\u00e9n pudieron ser causa de fuertes revueltas.<\/div>\n<p>Seg\u00fan estas tesis, los levantamientos de los agricultores son poco frecuentes y localizados, el clima de agitaci\u00f3n e inestabilidad social, podr\u00eda haber representado el pretexto para el surgimiento de movimientos sociales, entre ellos el de Jes\u00fas. No son quiz\u00e1s extra\u00f1as coincidencias que la reconstrucci\u00f3n de S\u00e9foris y Tiberiades se produzcan geogr\u00e1fica e hist\u00f3ricamente muy pr\u00f3ximas al surgimiento del movimiento de Jes\u00fas, y que posteriormente no se mencionan en la tradici\u00f3n sin\u00f3ptica. (Crossley, 2006.39-46).<\/p>\n<p>El malestar popular se puede leer entre las l\u00edneas de la descripci\u00f3n de las profesiones de Sir\u00e1cide, un texto del siglo II. a.C. (38,24-34):<\/p>\n<div style=\"margin-left: 40px;\">\u00abLa sabidur\u00eda del escriba se aprende en las horas de ocio; &#8230;<br \/>\nComo se har\u00e1 sabio el que maneja el arado,<br \/>\naquel cuya gloria consiste en amenazar con el aguij\u00f3n,<br \/>\nEl que gu\u00eda los bueyes y el que no deja el trabajo<br \/>\ny cuya conversaci\u00f3n es sobre ganado? &#8230;<br \/>\nIgualmente todo carpintero y constructor,<br \/>\nCualquiera que trabaje d\u00eda y noche &#8230;<br \/>\nIgualmente, el herrero, sentado en el yunque: totalmente entregado a trabajar el hierro en bruto; &#8230;<br \/>\nTambi\u00e9n el alfarero sentado en su trabajo, que gira el torno con los pies; &#8230;<br \/>\nTodas estos depositan confianza en sus manos y cada uno es experto en su profesi\u00f3n.<br \/>\nSin ellos ninguna ciudad ser\u00eda construida, no se podr\u00eda ni instalarse ni vigilar.<br \/>\nPero ellos no se encuentran en el consejo del pueblo y en asamblea no sobresalen. \u00ab<\/div>\n<p>Es evidente en este texto el desprecio del trabajo manual, como tambi\u00e9n los terribles ritmos (d\u00eda y noche) a los que los trabajadores eran sometidos. Sin con ello lograr ning\u00fan privilegio pol\u00edtico ni social (sentarse en la asamblea de la ciudad). Sin duda, este escenario de progresivo empobrecimiento del pueblo, y de sobrecarga de trabajo y de deudas (Guer.Giud. 2272,3; Antich.Giud. 20.215), contribuy\u00f3 en el dram\u00e1tico crecimiento, en este per\u00edodo, del bandolerismo social de Galilea, del nacionalismo e incluso de la hostilidad abierta a los extranjeros, como se desprende de Flavio Josefo (Antich.Giud. 20.124). El \u00faltimo acto de desesperaci\u00f3n habr\u00eda sido la adhesi\u00f3n a pretendidos mes\u00edas, en la mayor\u00eda de los casos, embebidos de ideolog\u00eda escatol\u00f3gico-apocal\u00edptica que, considerados bandidos por el poder constituido, tranformaron Palestina en un verdadero polvor\u00edn.<\/p>\n<p><br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">3. La casa-aldea como un lugar de resistencia <\/span><br \/>\nEsta situaci\u00f3n de Galilea parec\u00eda repetir, aunque de diferentes maneras, los tristes acontecimientos de la \u00e9poca de la Macabeos, cuando el rey Antioco IV Epifanes forz\u00f3 a la helenizaci\u00f3n de Palestina. Pero cuando \u00e9l se meti\u00f3 con Sefel\u00e1, una regi\u00f3n al este girada hacia el mar en las laderas de las monta\u00f1as, la tierra m\u00e1s f\u00e9rtil de Judea, encontr\u00f3 la resistencia de las familias de agricultores de las aldeas que, en nombre de las tradiciones religiosas y, por supuesto, de los propios intereses, el real inter\u00e9s, abrazaron las armas y, liderados por la familia del Macabeos (1Mac 2), iniciaron una revuelta campesina que termin\u00f3 con la expulsi\u00f3n de los invasores griegos.<\/p>\n<p>Casi 200 a\u00f1os m\u00e1s tarde la situaci\u00f3n se repite en Galilea. Galilea ten\u00eda una tradici\u00f3n y identidad agrarias, donde la familia representaba la forma social fundamental y la casa la unidad b\u00e1sica de producci\u00f3n, consumo, reproducci\u00f3n, y de identidad personal, hist\u00f3rica y biol\u00f3gica (Horsley, 1995, 190). Aldeas y ciudades conviv\u00edan lado a lado, mientras que las familias productivas y las aldeas eran las bases econ\u00f3micas de las ciudades. El movimiento de Jes\u00fas, expresi\u00f3n de los pueblos del interior, es un movimiento social antes que religioso, y tuvo por objetivo salvar las tradiciones y la identidad del pueblo ante la amenaza tra\u00edda por los herodianos y representada por la urbanizaci\u00f3n y la expansi\u00f3n del mercado en la Galilea. Este movimiento refleja el conflicto del campo con la ciudad, visible, por ejemplo en la dureza de las afirmaciones contra las ciudades de Galilea (Cafarna\u00fan, Corazim y Bets\u00e1ida), en la Fuente Q (10,13.21).<\/p>\n<p>Estas ciudades, que eran, como ya dijimos, los centros de riqueza, lujo y poder, \u00abprodujeron un fuerte impacto en los agricultores Galilea. Dada la estructura pol\u00edtico-econ\u00f3mica, parece probable que la reacci\u00f3n y la resistencia prevalecieran sobre la asimilaci\u00f3n y la aculturaci\u00f3n \u00ab(Horsley, 2000, 60). De hecho, la colonizaci\u00f3n social y cultual romana trajo como consecuencia la desintegraci\u00f3n de los patrones tradicionales de la vida campesina y el surgimiento de una progresiva agitaci\u00f3n social. Es significativo que Josefo admita al comienzo de la guerra jud\u00e1ica, una hostilidad f\u00e9rrea de los rebeldes contra S\u00e9foris y Tiberiades, y que finaliz\u00f3 en el ataque y saqueo de S\u00e9foris (Vita, 375-80), mientras que los residentes de Tiberiades se sumaron r\u00e1pidamente a los agricultores atacando y destruyendo los palacios de la ciudad (Vita, 66). El conflicto ser\u00eda en t\u00e9rminos antropol\u00f3gicos, entre la \u00abgran tradici\u00f3n\u00bb y la \u00abpeque\u00f1a tradici\u00f3n\u00bb, o la \u00abtradici\u00f3n oficial\u00bb y la \u00abtradici\u00f3n popular\u00bb (Pearson, 2004, 490).<\/p>\n<p>Salvar el hogar y la familia de su posible destrucci\u00f3n, significaba luchar por la defensa de las propias tradiciones, historia y identidad: he aqu\u00ed, quiz\u00e1s, el objetivo del movimiento de Jes\u00fas, que se alimentaba tambi\u00e9n de esperanzas escatol\u00f3gico-apocal\u00edpticas, para las que la intervenci\u00f3n hist\u00f3rica de Dios, como en el \u00c9xodo, estaba pr\u00f3xima. Pero era necesario tambi\u00e9n repensar la religi\u00f3n, repensarla no desde el centro de Jerusal\u00e9n o de la ley, sino desde el pueblo, de las antiguas tradiciones, como las de Abraham y Mois\u00e9s. Es en este contexto que se sit\u00faa la propuesta de Jes\u00fas.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">4. La imagen de Dios-abb\u00e1: una nueva comprensi\u00f3n de Dios en Jes\u00fas <\/span><br \/>\nEn la investigaci\u00f3n antigua, pero a\u00fan v\u00e1lida, de Joaquim Jerem\u00edas sobre las ipsissima verba Jesu, la palabra abb\u00e1, \u201cpadrecito\u00bb, parece haber sido la palabra usada por Jes\u00fas en su relaci\u00f3n con Dios. La argumentaci\u00f3n de Jerem\u00edas (2005, 201-206) para considerar realmente utilizado por Jes\u00fas el t\u00e9rmino abb\u00e1 consiste en el hecho de que no se le sol\u00eda emplear, en contextos religiosos, por los jud\u00edos y ni se encuentra en la Biblia hebrea. Se trata de una palabra lego, en arameo (lengua popular), utilizado en contexto familiar por los ni\u00f1os que se dirig\u00edan en t\u00e9rminos afectuosos el padre. En este sentido, expresaba el sentimiento filial de total confianza, adhesi\u00f3n, dependencia, seguridad, afecto y el cari\u00f1o del hijo peque\u00f1o en la relaci\u00f3n con su padre. Es importante se\u00f1alar que a\u00fan no existe aqu\u00ed la preocupaci\u00f3n cristol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Esta imagen familiar, evocada por la figura del padre, es la que Jes\u00fas utiliza para hablar de Dios. Esto es nuevo para el juda\u00edsmo, especialmente en el juda\u00edsmo tard\u00edo, para el que Dios se ha vuelto distante \u00abel Dios de los cielos\u00bb (eran 7 los cielos que se cruzaban para llegar al trono de Dios!), o \u201cel Dios Alt\u00edsimo,\u00bb el dios-juez, vengador, combatiente. Si conoce el grito de desesperaci\u00f3n del pueblo en Is63, 16, que se refiere a Dios como un padre: \u00abporque t\u00fa eres, Jahv\u00e9, nuestro padre\u00bb (b\u012bn\u016b \u00e0tt\u0101) o \u00abusted es mi padre\u00bb (\u0101bb\u012b \u00e0tt\u0101), utilizado en muchos Salmos y por el rey en su relaci\u00f3n filial con Dios (2Sam 7,14). Pero a\u00fan siendo muy pr\u00f3ximas, esas afirmaciones a\u00fan no han llegado a la familiaridad de abb\u00e1. El juda\u00edsmo evitaba este t\u00edtulo, considerado inadecuado para dirigirse a Dios: en tres ocasiones que \u0101b\u012b ( \u00abmi padre\u00bb) aparece en el AT, dos veces en el T\u00e1rgum, el traducido como ribb\u016bn\u012b ( \u00abmi se\u00f1or\u00bb: Jr 3,4.19) y s\u00f3lo en el Sl a 89,27 con \u0101bb\u012b ( \u00abmi padre\u00bb). Abb\u00e1 traza una imagen antropomorfica y sentimental de Dios, pero que \u00abest\u00e1 en el centro de la intuici\u00f3n de Jes\u00fas y le da individualidad y frescura a su visi\u00f3n en el convencimiento de que el eterno, lejano, poderoso y tremendo creador es tambi\u00e9n y sobre todo un cercano y al cual te puedes acercar\u00bb (Vermes, 1993, 180).<\/p>\n<p>En los evangelios \u00e9sta afirmaci\u00f3n aparece expl\u00edcitamente en Mc 14,36 en la hora terrible de Jes\u00fas en el huerto de los olivos: \u00abAbb\u00e1! Todo es posible para ti: aparta de m\u00ed \u00e9ste c\u00e1liz, pero no lo que quiero, sino lo que tu quieres\u201d. En su significado impl\u00edcito, abb\u00e1 tambi\u00e9n est\u00e1 en: 6,9 Mt \/ \/ Lucas 11.2 (el \u00abPadre Nuestro\u00bb); Mt 11,25 \/ \/ Lucas 10,21 (revelaci\u00f3n a los peque\u00f1os); Lc 23,34.46 ( el perd\u00f3n en la cruz y la entrega del esp\u00edritu, en la muerte); Mt.26,42 (en el huerto de los olivos); Jn 11,41 (en la resurrecci\u00f3n de L\u00e1zaro), 12.27 (anunciando su hora); 17,1.5.11.21. 24 (en la oraci\u00f3n por la unidad). Siempre en sus oraciones, Jes\u00fas se refiere a Dios como el \u00abPadre\u00bb. A trav\u00e9s de este t\u00edtulo expresaba su pertenencia a su padre en quien conf\u00eda por completo, sobre todo en el momento de su pasi\u00f3n (Mc 14,36). Y es especialmente en relaci\u00f3n a la voluntad de Dios, que para Jes\u00fas se traduc\u00eda en la capacidad de asumir la cruz, que este t\u00edtulo era usado (Lc 21,43; Mt 26,32; Jo 4,32, 5,30, 6,38 ), en el sentido de la total referencia y dependencia del Padre, igual a un ni\u00f1o indefenso que encuentra consuelo, solaz y refugio en el regazo de su querido padrecito. Detr\u00e1s de \u00e9ste t\u00e9rmino, podemos reconstruir la memoria hist\u00f3rica que esta palabra rescataba y las consecuencias que tuvo para el pueblo galileo del tiempo de Jes\u00fas y sigue teniendo para nosotros hoy. Pero \u00bfde d\u00f3nde viene \u00e9sta imagen y cu\u00e1l es su sentido m\u00e1s profundo, en relaci\u00f3n a la comprensi\u00f3n del propio Dios?<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">5. La memoria peligrosa rescatado por la imagen de Dios-abb\u00e1 <\/span><br \/>\nPara entender el uso de la palabra abb\u00e1, tenemos que contextualizarla en la tradici\u00f3n familiar de la \u00e9poca de Jes\u00fas y en textos de la Biblia relacionadas con la memoria del dios-abb\u00e1.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">a) La experiencia del padre en la casa. <\/span><br \/>\n\u00abLa familia es una casa y crear una familia es construir una casa\u00bb (Dt 25,9; Nee7, 4): en esta afirmaci\u00f3n se resume el concepto de familia en el mundo jud\u00edo. Desde las \u00e9pocas tribales (De Vaux, 1958,39) la familia israelita es amplia: adem\u00e1s de los hijos con sus familias, fueron parte de ella tambi\u00e9n los esclavos, los extranjeros, los hu\u00e9rfanos y las viudas, todos viv\u00edan bajo la protecci\u00f3n del cabeza de familia (Gn 46 ,8-26). El t\u00e9rmino b\u00eath, \u00abcasa\u00bb es el mismo que para indicar \u00abfamilia\u00bb, y se refiere al clan, siempre recordado por el nombre del cabeza de familia (como en el caso del regreso del exilio: ESD 8,1-4), pero tambi\u00e9n puede indicar a la naci\u00f3n entera: \u00abla casa de Israel\u00bb. Familias y clanes se confunden por ocupar el mismo lugar f\u00edsico: uno o m\u00e1s pueblos, con intereses y obligaciones comunes, y sus miembros se llaman \u00abhermanos\u00bb (1Sam 20,29).<\/p>\n<p>La unidad familiar se expresaba en la esfera religiosa con la celebraci\u00f3n de la Pascua, que es una fiesta familiar celebrada en las casas de las familias (Ex 12,3-4) y en la peregrinaci\u00f3n al santuario (1Sam 1,3). En la antigua constituci\u00f3n de la familia de Israel, exist\u00edan diversos v\u00ednculos de solidaridad entre los miembros de una misma familia, verdaderos lazos de sangre donde se expresaba la dependencia y defensa mutua: el go&#8217;\u0115l, el rescatador o redentor que actuaba en caso de que un miembro de familia fuera vendido como esclavo (Lv 25,47-49), o perdiera su patrimonio (Lv 25,25; Jr 32,6), el levirato, para asegurar la descendencia de quien mor\u00eda sin hijos (Dt 25,5-10; Mt 19 ,1-9), y la venganza de sangre (Ex 20,5; 1Sam 21,1). Este tipo de familia representaba una red de seguridad para el individuo, cuya identidad se ofrec\u00eda al conjunto de la sociedad o a su grupo de pertenencia (M\u00e9ier, 1991, 316).<\/p>\n<p>Con la sedentarizaci\u00f3n y la urbanizaci\u00f3n, el modelo de familia cambia, a\u00fan manteniendo algunas caracter\u00edsticas t\u00edpicas. La actividad de sustento de la familia tiende a especializarse cada vez m\u00e1s, hasta encontrar, en el juda\u00edsmo tard\u00edo, aldeas enteras especializadas en el mismo trabajo: los artesanos de la madera o de hierro (1Cr 4,14; Nee 11,35), los fabricantes de lino (1Cr 4.21), los productores de objetos de cer\u00e1mica (1Cr 4,23), etc. Tales \u00abcooperativas\u201d eran verdaderas familias, dirigidas por un\u00bb padre \u00ab, y entre ellos eran todos parientes. Aunque no vivieran juntos en la misma casa, las relaciones segu\u00edan siendo fuertes y, sobre todo, siempre reguladas por la figura paterna, aun cuando la justicia comenz\u00f3 a ser resuelta por \u00ablos ancianos\u00bb en el pueblo. La estructura patriarcal, propia del mundo mediterr\u00e1neo determinaba las relaciones, garantizaba la unidad y la identidad de la familia y, sobre todo, la fidelidad a las tradiciones (en la celebraci\u00f3n de la Pascua, el padre de la familia explicaba a los m\u00e1s j\u00f3venes el sentido de la celebraci\u00f3n haciendo memoria de las varias Pascuas de la historia del pueblo). El padre era el centro de referencia en las decisiones y cuestiones concretas. \u00c9l representaba a la familia en el consejo de la comunidad y le daba el nombre a cada miembro (Jes\u00fas ben Joseph = \u00abJes\u00fas, hijo de Jos\u00e9\u00bb). Las mujeres ten\u00edan valor por su capacidad potencial de procrear, por eso las hijas depend\u00edan primeramente del padre, despu\u00e9s de los hermanos que \u201clas vend\u00edan\u201d en matrimonio, pasando por fin a depender del marido, su \u201cse\u00f1or\u201d, de quien son posesi\u00f3n particular y a quien sirven como esclavas. De esta forma, en tiempos de Jes\u00fas, el papel de padre deb\u00eda ser muy similar al pater-fam\u00edlias helen\u00edstico-romano. Durante este per\u00edodo, la mayor participaci\u00f3n en las decisiones sociales y pol\u00edticas tambi\u00e9n podr\u00edan suponer una amenaza para \u00e9ste modelo autoritario y centralizado de familia (Horsley, 1995, 196). Hablar del padre, para un jud\u00edo del tiempo de Jes\u00fas significa, por tanto, hablar de la propia familia, del origen, la identidad, la historia. Creemos que el t\u00e9rmino abb\u00e1 utilizado por Jes\u00fas para dirigirse a Dios evoca todo eso en el imaginario del pueblo.<\/p>\n<p>El uso de la palabra abb\u00e1 revelaba una experiencia muy intensa de la paternidad terrena por parte de Jes\u00fas, un hecho que contrasta no poco con la afirmaci\u00f3n posterior de Jos\u00e9 como \u00abpadre putativo\u00bb de Jes\u00fas. Haber quitado al padre natural, significa no haber entendido una de las experiencias antropol\u00f3gicas m\u00e1s importantes de Jes\u00fas, su experiencia profunda, lo que le permiti\u00f3 reflexionar sobre Dios, la religi\u00f3n y la sociedad.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">b) la peligrosa memoria del \u00c9xodo. <\/span><br \/>\nLa segunda fuente de referencia de Jes\u00fas debe haber sido la Torah, sobre todo en su momento m\u00e1s creativo: el \u00e9xodo, cuando la imagen del padre cuidadoso que cr\u00eda a su hijo es usada para describir las actitudes de Dios en relaci\u00f3n con el pueblo de Israel. Hemos querido colocar los textos en su totalidad, porque se trata de im\u00e1genes bell\u00edsimas:<\/p>\n<p>\u00abOs he llevado sobre alas de \u00e1guilas y os he tra\u00eddo a m\u00ed!\u00bb (\u00cax 19,4);<\/p>\n<p>\u00abVosotros que hab\u00e9is sido cargados (sobre m\u00ed) desde el vientre, llevados desde el seno. Yo mismo desde la vejez y hasta la canicie os portar\u00e9. Como ya hice, os criar\u00e9, os conducir\u00e9 , os portar\u00e9 y os salvar\u00e9 \u00ab(Is 46,3-4);<\/p>\n<p>\u00abComo el \u00e1guila que vela por su nido y revuela por encima de las cr\u00edas, \u00e9l extendi\u00f3 sus alas y carg\u00f3 con sus penas \u00bb (Dt 32,11)<\/p>\n<p>\u00abEn su amor y en su misericordia, \u00e9l mismo os rescat\u00f3: os levant\u00e9 y cargu\u00e9 con vosotros todo el tiempo pasado\u00bb (Is 63,9);<\/p>\n<p>\u00abCuando Israel era ni\u00f1o, yo lo am\u00e9 y de Egipto llam\u00e9 a mi hijo &#8230; Fui yo, quien ense\u00f1\u00f3 a Efra\u00edn a caminar, yo lo tom\u00e9 en mis brazos &#8230; Con v\u00ednculos humanos lo atra\u00eda, con lazos de amor yo era para \u00e9l como los que levantan un ni\u00f1ito contra su rostro. Yo me inclinaba sobre \u00e9l y lo alimentaba \u00bb (El 11,1-4; Dt 1,31; 8,16 Jr 2,2);<\/p>\n<p>\u00ab\u00c9l nos despedaz\u00f3, \u00e9l nos curar\u00e1. \u00c9l nos hiri\u00f3, \u00e9l nos vendar\u00e1 las heridas.. Despu\u00e9s de dos d\u00edas nos har\u00e1 revivir, en el tercero nos levantar\u00e1 y viviremos en su presencia \u00ab(Os 6,1-2);<\/p>\n<p>\u00abPues eres t\u00fa quien me sacaste del vientre y me confiaste a los pechos de mi madre, fui entregado a ti al salir de las entra\u00f1as. Tu eres mi Dios desde el \u00fatero materno \u00bb (Sal 22,11);<\/p>\n<p>Son im\u00e1genes fant\u00e1sticas y deben haber tenido un enorme impacto sobre Jes\u00fas y sus contempor\u00e1neos. Creemos que la utilizaci\u00f3n del t\u00e9rmino abb\u00e1 son tra\u00eddas de vuelta, como la memoria del Dios del \u00c9xodo, memoria peligrosa, porque es memoria libertadora.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">6. La nueva \u00e9tica en la casa del abb\u00e1 <\/span><\/p>\n<p>El uso del apelativo abb\u00e1, adem\u00e1s de ser un hecho probablemente hist\u00f3rico, revela el mensaje y la pr\u00e1ctica de Jes\u00fas, su conducta y la comprensi\u00f3n de su ministerio. Abb\u00e1 es la novedad, la s\u00edntesis y el coraz\u00f3n de la experiencia religiosa de Jes\u00fas (Schillebbeeckx, 1979, 258). En esta segunda parte, veremos cu\u00e1les son las consecuencias de la adopci\u00f3n de esta imagen de Jes\u00fas en el campo religioso y social.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">a. \u00abVuestra casa est\u00e1 abandonada\u00bb (la nueva manera de entender la religi\u00f3n) <\/span><\/p>\n<p>La terrible afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas en la Fuente Q: \u00abvuestra casa est\u00e1 abandonada\u00bb (13,35), representa la condenaci\u00f3n definitiva de Jes\u00fas a la religi\u00f3n del templo, considerado el \u00abhogar\u00bb tradicional de presencia de Dios en su pueblo. Hay un fuerte paralelismo con la \u00e9poca de Ezequiel, cuando \u00abla Gloria de Jahv\u00e9\u00bb dej\u00f3 su morada en Jerusal\u00e9n para ir con los exiliados hasta la orilla del r\u00edo Cobar (3.23). En el templo, dir\u00e1 enseguida Jes\u00fas, se ha convertido en \u00abuna cueva de ladrones\u00bb (Mc 11,17). Incluso la ciudad de Jerusal\u00e9n es condenada por \u00abmatar a los profetas y apedrear a los que fueron enviados a ella\u00bb (Q 13,34), perdiendo as\u00ed su calidad de ciudad santa. La religi\u00f3n institucional est\u00e1 vac\u00eda, en las palabras de Jes\u00fas, que innova, sustituyendo las tradicionales mediaciones religiosas (templo, sacerdocio, sacrificio, etc.) con un contacto directo e inmediato con Dios, entendido y percibido como Abb\u00e1, o padrecito querido. Ahora ya no es un Dios lejano, el Dios de los sacerdotes, los sacrificios, de tributo, de reverencia, de castigo, sino un Dios familiar, pr\u00f3ximo, solidario, comprensivo, que escucha, que socorre, y que se encuentra en el d\u00eda a d\u00eda de la vida. Es el Dios de Mois\u00e9s, con quien es posible hablar cara a cara (Ex 33,11), que acompa\u00f1\u00f3 al pueblo en el camino en el desierto (Ex 13,21) y vivi\u00f3 con \u00e9l en el arca y en la tienda (Ex 25,10 -22).<br \/>\nEste Dios no necesita templos, porque es el Dios de la vida, el Dios que libera. El Dios muy bien descrito en la majestuosa imagen de la Jerusal\u00e9n mesi\u00e1nica en Ap 21,23: \u00abYo no vi en ella templo, porque el templo es su Se\u00f1or, el todopoderoso y el Cordero. La ciudad no necesita el sol o la luna para iluminarse pues la gloria de Dios ilumina y su l\u00e1mpara es el Cordero \u00ab. El Dios-abb\u00e1 es el mismo templo, la casa, el abrigo donde todos y todas, sin distinci\u00f3n de raza, religi\u00f3n, sexo se encuentran, porque ser\u00e1 \u00abtodo en todos\u00bb. Por lo tanto, proclamar que Dios es abb\u00e1 es proclamar la libertad de la religi\u00f3n y la igualdad entre los hombres, porque en ella todos son hermanos. Por lo tanto, la casa es nuevamente reconstituida, pero es una casa nueva y totalmente diferente.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">b. Amor m\u00e1s que observancia (una relectura de la ley) <\/span><\/p>\n<p>Exist\u00eda en el juda\u00edsmo de la \u00e9poca, un clima de diatriba interna en relaci\u00f3n a la interpretaci\u00f3n de la ley. Por un lado el juda\u00edsmo ortodoxo, con un centro en Jerusal\u00e9n, y al que se refer\u00eda el Pentateuco y la \u00abTradici\u00f3n de los Padres\u00bb, considerada una especie de \u00abrecinto de la protecci\u00f3n de la ley\u00bb (Schillebeeckx, 1974, 230), dedicada a una \u00e9tica casu\u00edstica, fruto de la aplicaci\u00f3n de las leyes a los casos de la vida cotidiana. Inicialmente oral, la \u00abtradici\u00f3n de los padres\u00bb ten\u00eda la misma importancia que la tradici\u00f3n escrita (Torah), siendo ella tambi\u00e9n atribuida a la revelaci\u00f3n de Mois\u00e9s en el Sina\u00ed. Cuando se escribe, dar\u00e1 origen, en el siglo II-III a la Mishn\u00e1.<\/p>\n<p>La otra corriente correspond\u00eda al juda\u00edsmo de lengua griega de la di\u00e1spora, cuya interpretaci\u00f3n de la ley era bastante diferente del juda\u00edsmo palestino, de lengua aramea. Consideraban, de hecho, que despu\u00e9s del episodio del becerro de oro (Ex 32), la ley post-sinaica que Mois\u00e9s re-escribi\u00f3 para el pueblo antes de entrar en la tierra prometida (la \u00absegunda ley\u00bb, a partir de la cual proviene el nombre \u00bb Deuteronomio \u00ab, Dt 31,9), era un compromiso de normas m\u00e1s humanas que divinas (Ez 20,25-26), visible, por ejemplo, en la adaptaci\u00f3n de la norma sobre el divorcio (Lc 16,16-18; Mt de 1919, 1-9), y que se hab\u00eda convertido en una carga insoportable para el pueblo, no correspondiendo m\u00e1s a la voluntad divina. La propuesta de esta corriente era, por tanto, volver a la ley originaria y al orden de la primera creaci\u00f3n (como en el caso del matrimonio: Gen 1,27, 2,24).<\/p>\n<p>Entre las diversas diferencias de los dos grupos, hubo una interpretaci\u00f3n diferente del final de la monarqu\u00eda y de la pol\u00edtica de Israel, que los jud\u00edos helenizados, en consonancia con la teolog\u00eda deuteron\u00f3mica, consideraba como castigo por el abandono de la antigua ley (el Dec\u00e1logo) para seguir una ley humana, hecha de prescripciones y normas legalistas, cuya referencia era el libro del Lev\u00edtico. Sobre esta base, se recuperaron los antiguos profetas, como Nehem\u00edas que dec\u00eda claramente: \u00abind\u00f3ciles, se rebelaron contra ti, despreciaron t\u00fa ley, mataron a los profetas que los amonestaban para reconducirlos a ti, y cometieron grandes impiedades. T\u00fa los entregaste en poder de las manos de sus enemigos que los oprimieron\u201d (Ne 9,26-27). Esta segunda posici\u00f3n m\u00e1s abierta, que se resume en el mandamiento de amar a Dios y al pr\u00f3jimo, caracter\u00edstica de la di\u00e1spora, estaba muy presente en Palestina, especialmente en \u00abciudades alrededor del lago de Galilea, que son una especie de di\u00e1spora, una tierra cuyo pueblo fue mixto y biling\u00fce, y donde las leyes de pureza distan mucho de ser observadas con la ortodoxia de Jerusal\u00e9n \u00ab(Schillebeeckx, 1974, 232). Para los galileos de lengua griega, \u00abmuy inclinados a la filantrop\u00eda, a un amor hacia la humanidad, de car\u00e1cter universal, una buena parte de lo que los dem\u00e1s llamaban ley era, en realidad, incompatible con la misma ley, es decir, con el Dec\u00e1logo de Dios, los 10 Mandamientos. En Galilea, al contrario de lo que sucedi\u00f3 en Jerusal\u00e9n, este punto de vista helen\u00edstico-jud\u00e1ico era de hecho una norma general (que es la raz\u00f3n por la cual Judea no pod\u00eda esperar que de Galilea, de Nazaret, podr\u00eda salir \u00abalgo bueno\u00bb) (Schillebeeckx, 1979, 118-119).<\/p>\n<p>Este debate sobre la ley ciertamente ha influido en Jes\u00fas y su movimiento, lo que puede considerarse expresi\u00f3n de esta l\u00ednea de interpretaci\u00f3n de la ley m\u00e1s abierta. Se justifican as\u00ed tantas ense\u00f1anzas espec\u00edficas de Jes\u00fas en Q como la completa confianza en Dios (12,7-12), olvidar los intereses particulares (17,33) para servir a otros en sus necesidades (12,31), dar y perdonar sin l\u00edmites (6,27-32; 13,3-4), tratar a todas las personas, incluyendo a los samaritanos, romanos (7,1-9) y gentiles (10,12-14; 11,31), como pr\u00f3jimos, vivir sin la angustia del ma\u00f1ana (12,33-31), tratar de vivir como verdaderos hijos del Padre celestial (6,35-36).<\/p>\n<p>Desde estas premisas, Jes\u00fas y su movimiento reinterpretan la ley, a partir de diferentes criterios:<\/p>\n<div style=\"margin-left: 40px;\">\n<p>&#8212; La tensi\u00f3n entre la relajaci\u00f3n y la estricta observancia. Era tendencia bastante com\u00fan de los movimientos reformadores la intensificaci\u00f3n de algunas normas y leyes de car\u00e1cter social, como las relativas al matrimonio y las costumbres, y la relajaci\u00f3n de otras leyes que tienen que ver claramente con la identidad del grupo, tales como leyes sobre la pureza de alimentos, purificaci\u00f3n del cuerpo, la observancia del s\u00e1bado, etc. Si por una parte se reforzaban los v\u00ednculos sociales, de otra es relajaban las leyes religiosas que manten\u00edan la especificidad, para facilitar la entrada de los paganos y la apertura universal (Witherington, 1995, 142). Sin duda, leer la ley en Galilea era diferente a una lectura similar en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p>&#8212; El retorno al Dec\u00e1logo. S\u00f3lo hay tres menciones expl\u00edcitas de la ley en la Fuente Q. A pesar de su dif\u00edcil y discutida reconstrucci\u00f3n (Tuckett, 1996, 403-409), ellas nos dan una clara afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas sobre la validez de la ley y un segundo principio general que caracteriza la interpretaci\u00f3n de Jes\u00fas:<\/p>\n<div style=\"margin-left: 40px;\">\n<p>\u00abDesde que [una vez] el Reino de Dios &#8230; violencia y ..ella&#8230; la ley y los<br \/>\nprofetas hasta Juan ..<\/p>\n<p>Pero es m\u00e1s f\u00e1cil de mover cielo y tierra que eliminar una l\u00ednea de la ley.<\/p>\n<p>Todo el que se divorcia de su esposa &#8230; comete adulterio, y el que se casase con una mujer divorciada comete adulterio \u00ab(16,16-18).<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div style=\"margin-left: 40px;\">\n<p>A diferencia de los jud\u00edos, Jes\u00fas y Q critican el uso de ciertas estratagemas para justificar una interpretaci\u00f3n m\u00e1s suave de la ley, como en el caso de la regulaci\u00f3n del divorcio. En este caso particular, tambi\u00e9n los manuscritos del Mar Muerto mantienen el mandamiento original, condenando como fornicaci\u00f3n al que tiene dos mujeres (CD 4, 20-5,1). Con Jes\u00fas, la ley no pierde su validez, pero se reafirma en lo que posee como m\u00e1s original y en su exigencia de una aplicaci\u00f3n coherente. La cr\u00edtica de Jes\u00fas est\u00e1 en contra de las aplicaciones posteriores a la ley que con el paso del tiempo, se volvieron m\u00e1s importantes que la propia ley.<\/p>\n<p>&#8212; El criterio de coherencia entre interior y exterior. Jes\u00fas pone en duda la teolog\u00eda judaica, demasiado preocupada por la observancia exterior. Para \u00e9l, \u00abhab\u00eda leyes que no ten\u00edan valor, normas que no eran las leyes. El criterio subyacente es el de la distinci\u00f3n entre las cosas que salen del coraz\u00f3n del hombre y las cosas que podr\u00edan, por su propia naturaleza, solamente tocar o tal vez entrar en el cuerpo \u00ab(Sacchi, 2006, 468). Para Jes\u00fas no hay cosas impuras, tales como alimentos, y este concepto era para \u00e9l quiz\u00e1s m\u00e1s fuerte que la propia ley. La cuesti\u00f3n de la impureza estaba, para \u00e9l, relacionada con el pecado, no a determinadas cosas, como en el pensamiento rab\u00ednico. La reacci\u00f3n a este tipo de propuesta que no tiene en cuenta la reacci\u00f3n entre el decir y el hacer est\u00e1 sintetizada en los siete \u00abay\u00bb en contra de los fariseos (Q 11,39-48), en la condena de las ciudades galileas de Corazim, Betsaida y Cafarnaun y de Jerusal\u00e9n que mata a los profetas (13,34) y en la condena de \u00abesta generaci\u00f3n\u00bb incr\u00e9dula y asesina (Q 7,31; 11,29.51) y \u00aboperadora del mal\u00bb (13,27), que ser\u00e1 arrojada a la oscuridad del infierno (13 , 28).<\/p>\n<\/div>\n<p><br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">c. Acogida m\u00e1s que separaci\u00f3n (distintas relaciones) <\/span><br \/>\nUna relectura de Jes\u00fas tambi\u00e9n da lugar a una nueva comprensi\u00f3n de la ley de \u00abpuro vs impuro\u00bb. En nombre de la santidad del pueblo elegido, el pueblo de la alianza, se levantaron varios muros de separaci\u00f3n. De este modo, la impureza que al comienzo fue de los extranjeros, se dirigi\u00f3 a las mujeres a causa de la sangre, al trabajador a causa del sudor, al pueblo que no pudo observar las 365 normas de la ley. La ley de la exclusi\u00f3n fue reduciendo cada vez m\u00e1s el pueblo santo, hasta convertirlo en una elite privilegiada. Por otra parte, llegaba a afirmar que las desgracias del pueblo eran una consecuencia del incumplimiento de la ley, y por tanto, de sus pecados.<\/p>\n<p>El pueblo fue perdiendo su santidad, \u00a1convirti\u00e9ndose en pecador! Jes\u00fas quiebra \u00e9ste c\u00edrculo vicioso y lleva al pueblo excluido la palabra de misericordia de abb\u00e1. \u00c9l considera a los enfermos, los pobres, los sufrientes, los culpables, los excluidos y a todos se acerca teniendo el amor de padre que reencuentra a sus hijos perdidos. Rompe tambi\u00e9n las pr\u00e1cticas legalistas del s\u00e1bado y de la pureza de los alimentos en favor de la vida que est\u00e1 por encima de la ley. Su misi\u00f3n se compara con la alegr\u00eda del pastor que encuentra la oveja perdida (Q 15,4-7), y la mujer que encontr\u00f3 la moneda perdida (Q 15,8-10). \u00a1De hecho, con Jes\u00fas, la casa del Padre se llena y la gente finalmente regresa a su casa!\u201d<\/p>\n<p>Jes\u00fas tambi\u00e9n supera las fronteras raciales y religiosas de Israel. A pesar de que no era evidente al principio la misi\u00f3n a los paganos, sin embargo, una relativa apertura a gentiles, de acuerdo con el cierre y condena \u00abde esta generaci\u00f3n,\u00bb los jud\u00edos, porque \u00abde estas piedras Dios puede levantar hijos de Abraham\u00bb (3, 8), y: \u00abVendr\u00e1n del este y del oeste y se sentar\u00e1n con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de Dios &#8230; vosotros ser\u00e9is arrojados fuera &#8230; \u00ab(13,28-29). Son citadas como ejemplo las ciudades paganas de Tiro y Sid\u00f3n (10.13), la reina del sur y los antiguos habitantes paganos de N\u00ednive (11,31-32) y, en la par\u00e1bola del banquete, ante la negativa de los invitados (jud\u00edos), otros son llamados a ocupar sus sillas (14,21). \u00c9sta apertura es tambi\u00e9n visible en el episodio de la curaci\u00f3n del siervo del centuri\u00f3n, cuando Jes\u00fas dice: \u00abno encontr\u00e9 tal fe en Israel\u00bb (7,9). En Galilea, tierra de encrucijada, \u00a1no todos los paganos deben ser malos! Pero Jes\u00fas adem\u00e1s: pide amar y orar por los enemigos (6,27), ofrecer la otra mejilla al que te abofetea (6,29), dar a quien pide (6.30); hacer el bien a todos sin distinci\u00f3n (6,31-35), evitar los esc\u00e1ndalos (17,2); perdonar sin medida (17,3); no juzgar; amar hasta la entrega de la propia vida. Si el contexto es el peque\u00f1o pueblo, donde el espacio relativamente peque\u00f1o puede proporcionar una red de relaciones armoniosas, Jes\u00fas parece ir m\u00e1s all\u00e1, para Galilea y para los de fuera del c\u00edrculo restringido: las nuevas relaciones deben ser amplias y abarcar a todos y todas. Jes\u00fas parece iniciar una revisi\u00f3n de toda la sociedad, no basada en las relaciones de dominaci\u00f3n y explotaci\u00f3n, sino de la reconciliaci\u00f3n y la aceptaci\u00f3n mutua. Probablemente hab\u00eda entendido que ya no era posible volver a la sociedad de viejos campesinos de Galilea, pero era necesario crear algo nuevo.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, Jes\u00fas dice, tambi\u00e9n, que es necesaria otra concepci\u00f3n del ejercicio del poder. Para \u00e9l las jerarqu\u00edas tradicionales se deben superar: maestro-disc\u00edpulo, el hombre y la mujer, sabio-ignorante, peque\u00f1o-poderoso, etc.. La cultura y la solidaridad humana debe ser el principio regulador de las relaciones. Esto favorece la aparici\u00f3n de las categor\u00edas de personas desde siempre excluidas: los pobres, los hambrientos, los que lloran, los marginados, los perseguidos (6,20-23), los inocentes (10.21), los peque\u00f1os que no pueden ser escandalizados (17,2), los extraviados o perdidos (15,4-7), el centuri\u00f3n (7,1-9): son los protagonistas de la cena. Porque, el m\u00e1s peque\u00f1o en el Reino de Dios, ser\u00e1 mayor que Juan, reconocido por Jes\u00fas como el m\u00e1s grande entre los profetas (7,24-28), porque \u00abtodo el que se exalte ser\u00e1 humillado, y el que se humille, ser\u00e1 exaltado\u00bb ( 14.11). Cambian tambi\u00e9n los sabios, porque las cosas del cielo son ahora reveladas a los inocentes y oculto a los tradicionales sabios, entendidos y profetas (10,21-24). Se trata de una fuerte cr\u00edtica a los fariseos, condenados como \u00abgu\u00edas ciegos\u00bb (6,39).<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">d. \u00abNo se puede servir a dos se\u00f1ores\u00bb (la condena de la riqueza) <\/span><br \/>\nEn la Fuente Q, probablemente el documento de referencia del movimiento de Jes\u00fas, est\u00e1n muy presentes los temas de la deuda (11,4; 12,58-59; 10,7; 12,22-31) y de la riqueza, en los que podemos ver la dura realidad de la Galilea del siglo I. Jes\u00fas se sit\u00faa en la gran tradici\u00f3n prof\u00e9tica que interpreta la riqueza y, por consiguiente, el hambre y las deudas en t\u00e9rminos de opresi\u00f3n. \u00c9ste tipo de lectura est\u00e1 tambi\u00e9n muy presentes en los documentos de Qumran en relaci\u00f3n a los extranjeros que oprimen al pueblo de Israel (1QM XII ,13-15; CD VIII ,3-10; 1QS XI ,1-2). De este modo, se llega a afirmar claramente que la riqueza puede conducir a la injusticia social (Dn 5,7; 4Mac 2,8).<\/p>\n<p>La observancia de la ley se convierte, en este contexto, en la salvaci\u00f3n ante el peligro de la riqueza, causa de la injusticia. Est\u00e1n explicados los dichos contra de riqueza en la Fuente Q (6,20, 11,3; 12,22.30.33.45; 13,30, 14,11, 12,9, 16,13, 17,27), considerada una bendici\u00f3n por la teolog\u00eda cl\u00e1sica de la retribuci\u00f3n: Dios dar\u00e1 al justo riqueza, hijos y larga vida (Gn 12,1-3; J\u00f2 4.7), y pobreza, miseria o fracaso como maldici\u00f3n y castigo para el pecador. Jes\u00fas y los profetas escatol\u00f3gicos cambian esta interpretaci\u00f3n: coloc\u00e1ndose al lado de los pobres y oprimidos, critican la riqueza como una se\u00f1al de favor divino. En este cambio de lugar teol\u00f3gico, consiste una de las novedades de la interpretaci\u00f3n de la ley en Q, atribuible probablemente a Jes\u00fas mismo, y de su oposici\u00f3n a \u00abesta generaci\u00f3n\u00bb, entendida como aquellos que de Jerusal\u00e9n y de otras ciudades de Galilea deb\u00edan ser los gu\u00edas pol\u00edticos y espirituales del pueblo. En lo dicho 16,13: \u00abNadie puede servir a dos se\u00f1ores: o amar\u00e1 a uno y odiar\u00e1 a otro, o ser\u00e1 fiel el uno y despreciar\u00e1 al otro; no se puede servir a Dios y a Mamona\u00bb, \u00abla elecci\u00f3n estaba entre el medio de poder romano basado en el comercio y la explotaci\u00f3n, o aquel de Dios. Escoger Dios era la afirmaci\u00f3n de la identidad jud\u00eda y esto sin duda se basaba en la Tor\u00e1 &#8230; La idea de amar a Mamona m\u00e1s que a Dios sacaba a la larga del camino de la ley era una visi\u00f3n que resonaba, por ejemplo, en el Testamento de Judas18,2-6 \u00bb (Crossley, 2007, 67).<\/p>\n<p>Cierta hostilidad y condena de la riqueza es tambi\u00e9n com\u00fan en 1En 92-105 y en el Evangelio de Lucas. Varios textos del segundo templo tienen duras palabras contra la riqueza que oprime, sobretodo relacionada a los gentiles y los pecadores (1QM XII ,13-15; Test. Judicial. 25,3-26,1; CD VIII, 3-10; 4Q 171 II ,9-16; 4Q 169 3,4, I ,11-12). De cualquier forma, la riqueza puede conducir a la injusticia (Dan 5,7), que es el mayor pecado condenado en la Biblia. Al contrario, la observancia de la ley contribu\u00eda a evitar este peligro, y frente el pagano, el jud\u00edo ten\u00eda siempre la ley como la salvaci\u00f3n, en cuanto que la riqueza pod\u00eda llevar a la perdici\u00f3n \u00ab\u00a1es m\u00e1s f\u00e1cil al camello entrar en el agujero de una aguja que un rico en el Reino de Dios! \u00ab(Mc 10,24-27): aqu\u00ed realmente encontramos la afirmaci\u00f3n de condena de los ricos. Cuando la escritura es le\u00edda a trav\u00e9s de los ojos del pobre explotado, como L\u00e1zaro (Crossley, 2006, 65), la riqueza es condenada. Las \u00falceras y heridas que cubren el cuerpo del pobre L\u00e1zaro, descrito por Lucas (Lc 16,20-21), son las mismas que cubren el cuerpo del fara\u00f3n de Egipto (Ex 9,10-11; Dt 28,35; Despu\u00e9s de 16 , 2), y son clara se\u00f1al de castigo divino. L\u00e1zaro parece ser castigado por Dios en esta tierra, e incluso en su muerte no se dice si su cuerpo fue enterrado: un nuevo signo de maldici\u00f3n divina (Dt, 28,26; Jr 7,33; 22,19; Ez 29,5; 1En 98,13; Guer.Giud. 4317; 331-32, 359-60, 381-82). A\u00fan as\u00ed, Jes\u00fas condena al rico, va en contra de toda la tradici\u00f3n secular de la ley. A partir de otros ojos y otros pies, a partir de los L\u00e1zaros y de todos los sufridores, tambi\u00e9n la ley adquiere otro sentido!<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">e. Repartir el pan (la superaci\u00f3n del hambre) <\/span><br \/>\nHay varias referencias al hambre de pan en Q: el hambre de Jes\u00fas (4,2), los que tienen hambre y ser\u00e1n saciados, y por ello son bienaventurados (6.21); en el Padrenuestro se pide a Dios el pan de cada d\u00eda (11,3); al hijo que pide, se da el pan, no una piedra (11.11); hay una llamada a no preocuparse qu\u00e9 comer, qu\u00e9 beber, qu\u00e9 vestirse , \u00abporque vuestro padre sabe lo que necesit\u00e1is\u00bb (12,22-31), y hay los siervos encargados de dar comida a toda la casa del se\u00f1or (12,42). Por otro lado, se cr\u00edtica \u00abesta generaci\u00f3n\u00bb <span style=\"font-weight: bold;\">[2]<\/span> compar\u00e1ndola con los d\u00edas de No\u00e9, cuando \u00abcom\u00edan, beb\u00edan, se casaban, eran dadas en casamiento, hasta el d\u00eda en que No\u00e9 entr\u00f3 en el arca, y vio el cataclismo y todos perecieron \u00ab(17, 26-27). Hay mucha hambre en Q, pero tambi\u00e9n hay quien come de m\u00e1s y desperdicia! Por eso el diablo propone a Jes\u00fas, el gesto m\u00e1gico para transformar las piedras en pan, como los grandes profetas en el pasado: Mois\u00e9s (Ex 16), Elias (1RS 17) y Eliseo (2RS 4). El milagro del pan est\u00e1 ligado al pedido de una se\u00f1al de que \u00abesta generaci\u00f3n pide, pero el \u00fanico signo que le ser\u00e1 dado es la se\u00f1al de Jon\u00e1s\u00bb (11,29-32), que \u00abpara Q se refiere a la presente actividad de predicaci\u00f3n de Jes\u00fas.\u00bb <span style=\"font-weight: bold;\">[3]<\/span> La soluci\u00f3n del problema no est\u00e1 en la magia, el arte de opositor escatol\u00f3gico, del Anticristo, que seduce y enga\u00f1a para ser reconocido como Dios y recibir su culto. La soluci\u00f3n no est\u00e1 s\u00f3lo en el pan multiplicado pues \u00abno s\u00f3lo de pan vivir\u00e1 el hombre\u00bb (4.4), sino en el sentarse a la mesa juntos (10,4-9), para un gran banquete, cuyo convite es rechazado por los invitados (14,16-23). El hambre y el pan son importantes en Q, porque remiten a un proyecto de sociedad diferente, donde todos tienen posibilidad de sentarse a la mesa, en r\u00e9gimen de igualdad, \u00abesta generaci\u00f3n\u00bb y la comunidad de Q, jud\u00edos y paganos, pobres y ricos, etc.. En este contexto, el pan no es dado, sino repartido, no es un signo de poder, sino de fraternidad. Probablemente Q est\u00e1 criticando a la tradici\u00f3n romana de lanzar pan al pueblo durante las fiestas: \u00abpan y circo\u00bb: un pan f\u00e1cil, condimentado con la sangre de aquellos que fueron sacrificados en la arena, un pan que s\u00f3lo serv\u00eda a la ideolog\u00eda imperial. El pan al que se refiere Jes\u00fas es diferente: se trata de un pan amasado con el sudor de los trabajadores, y ganado en la fatiga, pan de la sobrevivencia de la familia. \u00c9ste es el pan que los misioneros enviados por Jes\u00fas, pobres entre los pobres, \u00absin dinero ni bolsa\u00bb (10,4) ir\u00e1n a compartir en las casas donde se les acoja, casas a las que anunciar\u00e1n la presencia del Reino. Y es precisamente este pan compartido en torno a la mesa el signo m\u00e1s elocuente de la presencia de Jes\u00fas en medio de nosotros y de la continuidad de su proyecto (Lc 24,30).<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">f. \u00abComo la gallina re\u00fane a sus polluelos &#8230;\u00bb (la comunidad escatol\u00f3gica) <\/span><br \/>\n\u00abJerusal\u00e9n, Jerusal\u00e9n, (&#8230;) \u00bfcu\u00e1ntas veces quisiste reunir a tus hijos, como la gallina re\u00fane a sus polluelos bajo las alas y no quisiste!\u00bb (Q13, 34). Pero una imagen del campo, ligada a la casa: es la imagen del abb\u00e1, del padre o de la madre que recogen y protegen a sus cr\u00edas. Esta casa-familia es la comunidad que Jes\u00fas crea a su alrededor. Por otra parte, su ministerio parece buscador en la basura: va buscando a alguien que haya sido marginado por el sistema injusto y excluyente para traerlo de vuelta a la casa, donde encontrar\u00e1 refugio, identidad, seguridad, comodidad, comida, fraternidad. La comunidad que Jes\u00fas va creando a su alrededor , va m\u00e1s all\u00e1 de la comunidad-aldea dentro de Galilea: es ut\u00f3pica y escatol\u00f3gica, por querer y proponer la superaci\u00f3n del actual sistema social y sus religiones legitimadoras. Est\u00e1 incluso por encima de la familia de sangre, por eso Jes\u00fas tambi\u00e9n exige la superaci\u00f3n de los lazos familiares m\u00e1s cercanos ( \u00abQui\u00e9n no deja a su padre y su madre no puede ser mi disc\u00edpulo y quien no deja a su hijo o a su hija no puede ser mi disc\u00edpulo\u00bb: Q 14,26), y de las tradiciones m\u00e1s antiguas que ya estaban: \u00abT\u00fa, s\u00edgueme y deja que los muertos entierren a sus muertos\u00bb: Q 9,60). La familia de abb\u00e1, Jes\u00fas tiene un nombre: \u00abel Reino de los cielos\u00bb, un nombre inapropiado para nosotros, porque evoca una imagen de poder y dominaci\u00f3n, pero para el pueblo de la \u00e9poca de Jes\u00fas, representaba el rescate de la memoria del \u00e9xodo, el momento de la liberaci\u00f3n de todo tipo de opresi\u00f3n.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Luigi Schiavo<\/span><br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">biblista, doctor en Ciencias de la Religi\u00f3n, <\/span><br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">ha sido investigador y profesor de la Universidad Cat\u00f3lica de Goi\u00e1s (Brasil).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\">Bibliograf\u00eda<\/span><br \/>\n<span style=\"font-weight: bold;\">Fuente<\/span><\/p>\n<p>CHARLES, R. (ed.). The Apocrypha and Pseudepygrapha of the Old Testament. 2v. Oxford, 1913<br \/>\nGARCIA MARTINEZ, Florentino \u2013 TIGLHELARR, Eibert J. C. The Dead Sea Scrolls. Study Edition. vol. II. New York: Brill, 1997<br \/>\nJOSEFO, Fl\u00e1vio. Antiguidades judias, in: Obras completas de Fl\u00e1vio Josefo. Buenos Aires: Acervo Cultural Editores, 1961. 1130 p.<br \/>\n_______ Guerra de los judios, in: Obras completas de Fl\u00e1vio Josefo. Buenos Aires: Acervo Cultural Editores, 1961. 370 p.<br \/>\nMARTINEZ, Florentino Garc\u00eda. Textos de Qumran. Petr\u00f3polis, Vozes, 1995. 580 p.<br \/>\nROBINSON, James M. \u2013 HOFFMANN, Paul \u2013 KLOPPENBORG, John S. (ed.). The Critical Edition of Q. Synopsis including the Gospels of Mathew and Luke, Mark and Thomas with English, German and French Translations of Q and Thomas. Leuven: Peeters, 2000.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Bibliograf\u00eda de referencia<\/span><\/p>\n<p>CROSSLEY, James G. Why Christianity Happened. A Sociohistorical Account of Christian Origins (26-50 C.E.). London: Westminster John Knox Press, 2006.<br \/>\nDE VAUX, Roland. Les Institutiones de l\u2019Ancient Testament I Le Nomadisme et ses Survinances Institutions Familiales Institutions Civiles. Paris: Les Editiones du Cerf, 1958.<br \/>\nEHRMANN, Barth D. Jesus Apocalyptic Prophet of the New Millennium. Oxford: Oxford University Press, 1999.<br \/>\nFREYNE, Sean. Galilee, Jesus and the Gospels. Literary Approaches and Historical Investigations. Dublin: Gill and MacMillan, 1988.<br \/>\nHORSLEY, Richard, A. Galilee. History, Politic, People. Valley Forge, Pennsylvania: Trinity Press International, 1995<br \/>\n_________________, A. Arqueologia, Hist\u00f3ria e Sociedade na Galil\u00e9ia. O contexto social de Jesus e dos Rabis. S\u00e3o Paulo: Paulus, 2000<br \/>\nJERMIAS, Joaquim. \u201cAbb\u00e1 as an Adress to God\u201d. In: DUNN, James D.G. \u2013 McKNIGHT, Scot. The Historical Jesus in the Recent Research. Winona Lake, Indiana: Eisenbrauns, 2005.<br \/>\nMEIER, John P. A Marginal Jew. Rethinking the Historical Jesus. V. 1. The Roots of the Problem and the Person. New York, Doubleday, 1991.<br \/>\nSACCHI, Paolo. Storia del secondo tempio. Israele tra VI s\u00e9c. a.C. e I s\u00e9c. d.C. Torino: SEI, 2006<br \/>\nSAWICKI, Marianne. Crossing Galilee. Architetures of Context in the Occupied Land of Jesus. Harrisburg, Pennsylvania: Trinity Press International, 2000.<br \/>\nSCHIAVO, Luigi. The Temptation of Jesus: The Eschatological Battle and the new Ethic of the First Followers of Jesus in Q. In: JSNT 25.2 (2002), London, p. 141-164<br \/>\n______________ Anjos e Messias. Messianismos Judaicos e Origem da Cristologia. S\u00e3o Paulo: Paulinas, 2006<br \/>\nSCHILLEBEECKX, Eduard. Jesus, an Experiment in Christology. London: Collins, 1979.<br \/>\nSTRANGE, J.F. First-Century Galilee from Archaeology and from the Texts. SBL Seminar Paper (1994.<br \/>\nTUCKETT, Christopher, Q and the History of the Early Christianity. Edinburg: T&amp;T Clark, 1996<br \/>\nVERMES, Geza. The Religion of Jesus the Jew. Minneapolis, Fortress Press, 1993.<br \/>\nWITHERINGTON III, Ben. The Jesus Quest. The Third Search for the Jew of Nazareth. Carlisle: Paternoster, 1995.<\/p>\n<hr style=\"width: 100%; height: 2px;\" \/>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">[1]<\/span> As refer\u00eancias para esta an\u00e1lise s\u00e3o: HOBSBAWN, E.J. Peasants and Politics, in: JOURNAL OF PEASANT STUDY 1 (1973), p. 3-22; HOBSBAWN, E.J. Uncommom People: Resistence, Rebellion and Jazz.London: Abacus, 1998; LENSKY, G.E. Power and Privilege: A Theory of Social Stratification. New York: McGraw-Hill, 1996; LENSKY, G.E.-LENSKY,J. Human Societies: An Introduction to Macrosociology. New York: McGraw-Hill, 1970. Todas e mais autores se encontram no livro: CROSSLEY, James G. Why Christianity Happened. A Sociohistorical Account of Christian Origins (26-50 C.E.). London: Westminster John Knox Press, 2006.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">[2]<\/span> Un probable origen de la afirmaci\u00f3n \u201c\u00e9sta generaci\u00f3n\u201d puede ser \u201c\u00e9sta generaci\u00f3n perversa\u201d de Dt 1,35; 32,5.20 considerada culpable por perjudicar la entrada en la tierra prometida y por haber colaborado con los enemigos de Dios y cerrando sus o\u00eddos a los mensajes prof\u00e9ticos. In: MEADORS, Edward P K The \u201cMessianic \u201d Implications of the Q Material\u2026, p.266<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">[3]<\/span> TUCKETT, Christopher M Q and the History of Early Christianity\u2026p.420-421<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Luigi Schiavo Introducci\u00f3n Este trabajo quiere describir la intuici\u00f3n de fondo de Jes\u00fas de Nazaret, aquello que llamamos \u00abespiritualidad\u00bb, \u00abel esp\u00edritu de la cosa,\u00bb de la que todo depende. 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