{"id":53640,"date":"2008-07-31T00:00:00","date_gmt":"2008-07-31T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T22:00:00","slug":"el_cultivo_de_la_cualidad_humana_un","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/el_cultivo_de_la_cualidad_humana_un\/","title":{"rendered":"El cultivo de la cualidad humana, un reto pedag\u00f3gico"},"content":{"rendered":"<p>C&oacute;mo se accede y se cultiva, hoy, la peculiar calidad humana que nuestros antepasados llamaron \u00abespiritualidad\u00bb &ndash;ser&iacute;a el tema de este Encuentro-. <\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\tEn nuestra reflexi&oacute;n partimos del tratamiento que se dio a la \u00abespiritualidad\u00bb en los Encuentros anteriores: espiritualidad o experiencia de conocimiento enraizada en un peculiar uso de las facultades humanas de conocer, de sentir y de actuar. La peculiaridad consistir&iacute;a en un uso no supeditado a la necesidad ni a las construcciones de realidad al servicio de la necesidad. Espiritualidad o experiencia de conocimiento desde el silencio del ego (sus expectativas, su mirada necesitada, sus construcciones de mundo). Conocimiento desde el silencio del ego, es decir, conocimiento silencioso. <\/p>\n<p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\tDesde este punto de partida, se plantea la cuesti&oacute;n sobre el acceso a esa experiencia de conocimiento, c&oacute;mo favorecerla, qu&eacute; aspectos tener en cuenta. Una cuesti&oacute;n que puede merecer dos desarrollos claramente diferenciados en funci&oacute;n de qui&eacute;nes sean los destinatarios de las propuestas:<\/span><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: bold;\">1.<\/span> Una perspectiva de trabajo es la que tiene por objetivo al mundo adulto (incluyendo al adulto joven): qu&eacute; v&iacute;as aptas son las que podr&aacute;n ofrecerse a aquellas personas que deseen avanzar por los &aacute;mbitos del conocimiento silencioso. C&oacute;mo explicitar la b&uacute;squeda, c&oacute;mo sustentarla. Y, por qu&eacute; no, c&oacute;mo despertar a ella, c&oacute;mo dar a conocer la posibilidad.   <\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">2.<\/span> Otra perspectiva es la que visa hacia las distintas etapas de formaci&oacute;n y desarrollo humano. La cuesti&oacute;n entonces es qu&eacute; aspectos debe tener en cuenta la educaci&oacute;n para favorecer &ndash;y no obstaculizar- el desarrollo de la cualidad humana interior. O, en otros t&eacute;rminos, qu&eacute; caracterizar&iacute;a a un sistema educativo que contemplara el desarrollo humano en todas sus dimensiones, sin obviar los &aacute;mbitos de cualidad profunda. <\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\tEstas pocas p&aacute;ginas se centran en esta segunda perspectiva de trabajo, entendiendo \u00absistema educativo\u00bb y \u00abeducaci&oacute;n\u00bb en sentido amplio (no exclusivamente escolar). Algunas consideraciones previas: <\/p>\n<p>&#8211; Estamos tratando con un &aacute;mbito que puede favorecerse, no ense&ntilde;arse. De la misma manera que no podr&iacute;a ense&ntilde;arse a una orqu&iacute;dea a crecer &ndash;escrib&iacute;a Tagore-. Lo que s&iacute; se puede &ndash;dec&iacute;a &eacute;l- es ofrecerle la tierra adecuada, el agua que necesita, el abono&hellip; para que pueda desarrollarse en plenitud <span style=\"font-weight: bold;\">[1]<\/span>. <br \/>&#8211; El fundamento, la tierra en la que se enra&iacute;za esa peculiar actitud cognoscitiva, es el inter&eacute;s por lo que existe. Favorecerla tiene mucho que ver con alimentar todo aquello que pueda acrecentarlo. No nos referimos al inter&eacute;s limitado a la resoluci&oacute;n de las propias necesidades sino a aquel que mira hacia lo que existe por el mismo hecho de ser as&iacute;. <br \/>&#8211; Tendr&aacute;, pues, relaci&oacute;n, tanto con la cualidad del mundo en el que se sit&uacute;a el viviente humano como con las capacidades con las que se interrelaciona con el mismo. La pregunta sobre c&oacute;mo favorecer el cultivo es, en primer lugar, una pregunta sobre c&oacute;mo facilitar una experiencia directa m&aacute;s plena, m&aacute;s real, con la realidad. Y es tambi&eacute;n, una pregunta sobre c&oacute;mo esa experiencia de la realidad puede ser m&aacute;s y m&aacute;s gratuita, menos egocentrada. Pero lo segundo (la des-egocentraci&oacute;n) s&oacute;lo puede plantearse desde el fundamento de lo primero.<br \/>&#8211; El contacto con los maestros del conocimiento silencioso &ndash;gratuito, desegocentrado-, deber&iacute;a ubicarse en un entorno en el que sus palabras puedan resultar significativas: en el &aacute;mbito del crecimiento interior, como parte e instrumento del mismo.   <br \/>&#8211; Finalmente: cada trama cultural, cada medio cultural, es, a la vez, velo que oculta y v&iacute;a por la que caminar. La misma trama ofrece los instrumentos para levantar el velo. Siendo as&iacute;, &iquest;qu&eacute; tendr&aacute; que tener en cuenta el entorno educativo para favorecer y no obstaculizar el inter&eacute;s sincero por lo que existe?<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Condiciones del escenario de vida<\/span><\/p>\n<p>El medio cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gico en el que crecen los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as hoy, condiciona un determinado acceso a la realidad, con sus luces y sus sombras. Enumeraremos algunos rasgos relevantes.<\/p>\n<p>El valor de lo inmediato, la urgencia. Conseguir la informaci&oacute;n requerida, o el resultado esperado, con el menor n&uacute;mero de pasos, en el menor tiempo posible. Queda relegada a un muy alejado segundo lugar la capacidad de llevar a cabo una concatenaci&oacute;n de acciones, cada una con sentido en s&iacute; misma, al servicio de un fin. <br \/>A diferencia del modelo artesano o agricultor, el &eacute;xito y la eficacia no se relacionan con un esfuerzo continuado a lo largo de un itinerario de acciones ordenadas, sino en la capacidad de selecci&oacute;n y relaci&oacute;n de inputs ante un abanico lo m&aacute;s amplio posible. Cobra cada vez mayor importancia la actitud de tanteo-error, sin modelo previo; y el esfuerzo de corto alcance.<br \/>A diferencia del eje del modelo cazador-recolector: la observaci&oacute;n y la atenci&oacute;n sostenida (horas y horas de alerta, atenci&oacute;n, compenetraci&oacute;n con el medio natural), as&iacute; como el autocontrol, dejan de ser capacidades fundamentales para la supervivencia. <\/p>\n<p>Usar y tirar. El entorno de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as es un mundo de objetos (ya no de realidades naturales -o esto en un muy segundo orden-), objetos sin valor en s&iacute; mismos. El valor de cada objeto lo determinan sus habilidades y el servicio que &eacute;stas ofrecen. Algo vale (y, por extensi&oacute;n, \u00abalguien\u00bb vale) mientras no sea superado por las habilidades de otro; sabiendo que todo objeto nace con una fecha de caducidad m&aacute;s y m&aacute;s inmediata. Ni interesa, ni compensa, establecer lazos hacia el objeto en s&iacute; mismo; el horizonte del inter&eacute;s es la excelencia de las funciones, no el ser en s&iacute;. <\/p>\n<p>La percepci&oacute;n espacial-temporal: desligada del sistema biol&oacute;gico. Tan reales son los elementos del entorno pr&oacute;ximo y tangible como lo es el alud de im&aacute;genes, e informaciones de todo tipo, que llegan a trav&eacute;s de las pantallas (TV, ordenador&hellip;). Tan reales las magn&iacute;ficas recreaciones de los dinosaurios y su entorno, como el mundo de Harry Potter, o las pel&iacute;culas de asesinos en serie, o los documentales de los fondos marinos. La realidad no tiene unos l&iacute;mites definidos. Todos los tiempos son ahora, los reales y los imaginarios. Todos los espacios son ahora, los reales y los imaginarios. Ni tan s&oacute;lo puede constituirse en medida el tiempo que pueda tardarse en realizar algo, cuando resulta que los simuladores ponen al alcance lo inalcanzable en un espacio-tiempo inconcebible. Cuando precisamente la imposibilidad de ser concebida es uno de los rasgos caracter&iacute;sticos de la realidad. En t&eacute;rminos ontol&oacute;gicos, no existe distinci&oacute;n entre un qu&aacute;sar y un escupijante.  <\/p>\n<p>Las relaciones: desligadas de los sistemas biol&oacute;gicos. Lo anterior vale tanto a nivel c&oacute;smico, como para las relaciones de \u00abt&uacute; a t&uacute;\u00bb: tan \u00abt&uacute;\u00bb es alguien del entorno familiar con el que se comparte techo, como aquel intangible con quien se chatea. Residentes del ciberespacio. El yo desarrolla una personalidad en el contexto de proximidad y otras &ndash;igualmente reales- en el ciberespacio. El yo tiende a habitar m&aacute;s y m&aacute;s (o m&aacute;s profundamente) en el entorno ciberespacial que en el inmediato, ya que aqu&eacute;l ofrece m&aacute;s margen de adecuaci&oacute;n a los propios gustos y deseos. <br \/>La imaginaci&oacute;n cuenta hoy con soportes t&eacute;cnicos suficientes para crear mundos reales (realidad virtual) en los que se puede habitar, amar y odiar, triunfar y fracasar. Las consecuencias de todo ello en la formaci&oacute;n de las personalidades est&aacute; siendo un foco de estudio muy activo. <\/p>\n<p>Las coordenadas generacionales. Lo valioso no proviene ya del pasado para una sociedad que ha forzado el giro de todos sus engranajes para que encaren el futuro. El fundamento de &eacute;xito del presente es su adecuaci&oacute;n al futuro al que se aspira. Es el horizonte futuro el que orienta y dota de valor a los elementos del presente (la prospectiva). Ni los conocimientos, ni las informaciones, ni los objetos, ni ning&uacute;n elemento pasado tienen valor por s&iacute; mismos. Tambi&eacute;n los mayores son despojados del valor connatural que los revest&iacute;a. En relaci&oacute;n al \u00abcachorro humano\u00bb la puntuaci&oacute;n del adulto derivar&aacute; de su capacidad de establecer lazos o de mostrar determinadas habilidades, pero ya no de un valor social \u00abper se\u00bb. <br \/>Si el \u00ablugar en el mundo\u00bb de los cachorros humanos se lo otorgaban las coordenadas verticales (antepasados, adultos) y horizontales (los cong&eacute;neres), las primeras han perdido en gran parte su peso, mientras que resulta m&aacute;s determinante que nunca la fuerza de la l&iacute;nea horizontal: la aceptaci&oacute;n y aprobaci&oacute;n de los semejantes &ndash;asemejarse a los semejantes en el mayor grado posible-. <br \/>Aspectos relacionados: valoraci&oacute;n de la juventud \u00abper se\u00bb. El\/la adolescente no se incorporar&aacute; en el todo social desde los eslabones inferiores de la escala (infancia y juventud). Sino que es \u00abya\u00bb el centro de atenci&oacute;n y atracci&oacute;n de todo el sistema. \u00abPoco puede ganarse madurando\u00bb. El &eacute;xito (Bill Gates) se sit&uacute;a hacia los 20 a&ntilde;os. Ni la madurez, ni la muerte, han encontrado de momento su lugar en la nueva trama cultural.<br \/>Ambivalencia de la individualidad. La excelencia individual es necesaria pero el individuo no existe si no es en la red de asociaciones. Una vez m&aacute;s son las habilidades y funciones lo que cuenta, no el sujeto. Gran parte de los esfuerzos de los j&oacute;venes consisten en sus aportaciones a la red. De una forma m&aacute;s egocentrada (blogs escaparate), o de una forma m&aacute;s altruista (compartir contenidos, ofrecer todo tipo de contenidos). No se aspira a un reconocimiento en un futuro lejano consecuencia de alguna realizaci&oacute;n magna. Se aspira a ser, a notarse siendo, por una participaci&oacute;n continuada en la red.    <\/p>\n<p>Un mundo construido desde el lenguaje cient&iacute;fico conceptual. La lengua conforma el andamiaje de la construcci&oacute;n humana de mundos con sentido. Si antes el peso reca&iacute;a sobre el lenguaje m&iacute;tico-simb&oacute;lico (y sus absolutos valorales), ahora lo hace sobre el lenguaje abstracto, conceptual, propio de las ciencias. Toda construcci&oacute;n se interpone entre el sujeto y el mundo, pero una y otra lo hacen de forma bien distinta. <\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">El cultivo de la calidad humana en el escenario cient&iacute;fico tecnol&oacute;gico<\/span><\/p>\n<div style=\"text-align: right;\">&iquest;Cu&aacute;l es esa tierra tan vac&iacute;a de Ti<br \/>para que ellos se yergan busc&aacute;ndoTe en los cielos? <br \/>Husayn Mans&ucirc;r Hall&acirc;dj<\/div>\n<p>La calidad humana a la que nos referimos es experiencia de conocimiento: nace y crece en el re-conocimiento de la realidad, en lo que ella es.  Palparla, sentirla, desde lo hondo, m&aacute;s all&aacute; de los dise&ntilde;os que puedan hacerse de ella es condici&oacute;n necesaria&hellip; Las v&iacute;as de cultivo de la cualidad humana interior siempre procurar&aacute;n empujar m&aacute;s all&aacute; de una construcci&oacute;n (social e individual) interpuesta que se autorreviste de realidad y que, al hacerlo, vac&iacute;a al mundo de su esencia. Para los contempor&aacute;neos de Hall&acirc;dj, all&aacute; por el siglo IX, son las posibilidades propias del lenguaje m&iacute;tico simb&oacute;lico las que velar&aacute;n la realidad. Un uso pobre del s&iacute;mbolo dualiza entre realidad y verdad, despoja al mundo de su esencia y la carga sobre las espaldas del s&iacute;mbolo supremo, Dios. El cultivo de la espiritualidad en esas circunstancias tendr&aacute; en cuenta el reeducar una mirada perdida en los cielos, reorientarla hacia la realidad, la tierra. El cultivo en el siglo XXI debe compensar otros desequilibrios, una \u00abpol&iacute;tica activa\u00bb orientada a: <\/p>\n<ul>\n<li>aprovechar las posibilidades del lenguaje (y el quehacer) cient&iacute;fico para acercar a la realidad; corregir falsos cientismos<\/li>\n<li>recuperar la pluralidad de lenguajes de conocimiento<\/li>\n<li>trabajar en el desarrollo de aquellas capacidades que tienen un papel muy secundario en las actuales condiciones de supervivencia, pero que contin&uacute;an siendo fundamentales para acercarse a la realidad. <\/li>\n<\/ul>\n<p> La interrogaci&oacute;n y los fundamentos del quehacer cient&iacute;fico. Un uso pobre del lenguaje cient&iacute;fico simb&oacute;lico, confunde su necesaria simplificaci&oacute;n del mundo (las etiquetas conceptuales, vac&iacute;as de toda valoraci&oacute;n) con la realidad. No es la ciencia la que vac&iacute;a de contenido a la realidad sino el valor absoluto que se le pueda otorgar, una actitud m&aacute;s propia del cientismo del siglo XIX que no de la actividad cient&iacute;fica misma, pero que la educaci&oacute;n contin&uacute;a arrastrando a veces. Insisten los pedagogos en no confundir a los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as transmitiendo una visi&oacute;n del mundo en la que todo est&aacute; resuelto, conocido, descrito, sabido. Una realidad falseada no puede generar inter&eacute;s. Se insiste en la importancia de poner en contacto con la actividad de los investigadores, sus esfuerzos, interrogantes, retos. Simuladores, videojuegos, documentales&hellip;medios t&eacute;cnicos no faltan para despertar la interrogaci&oacute;n, para situar cerca del sentir admirado que impulsa la actividad cient&iacute;fica. Compartir el aut&eacute;ntico quehacer cient&iacute;fico sit&uacute;a frente a las puertas del gran silencio de toda construcci&oacute;n.       <br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\tEl &eacute;xito no consiste en convertir lo extra&ntilde;o en familiar sino lo familiar en extra&ntilde;o. Desde el punto de vista educativo, lo importante es llegar a contemplar la maravilla que esconde aquello que parece tan evidente (Kieran Egan <span style=\"font-weight: bold;\">[2]<\/span> ) La capacidad de maravilla no se impone, no se transmite por decreto. Uno de los grandes retos hoy es suplir el poco contacto directo con la realidad (la natural y la humana) que caracteriza la vida de las grandes aglomeraciones urbanas y su contrapartida virtual, a todos los niveles. Todo tipo de recursos dirigidos a situar &ndash;en la medida de lo posible- ante una realidad rica, digna de ser explorada, una realidad irreducible&hellip;Tom&aacute;ndose todo el tiempo necesario en el primer paso, el de generar la interrogaci&oacute;n, rompiendo con falsas certezas, hasta que se pueda andar motivado por alguna pregunta. Seguir&aacute; la b&uacute;squeda de pistas en naturales y sociales, con los recursos de los que se pueda disponer. <\/p>\n<p>Pluralidad de lenguajes. Pero, adem&aacute;s, seguir&aacute;n las aproximaciones desde los otros lenguajes posibles: el uso po&eacute;tico y simb&oacute;lico del lenguaje, el pict&oacute;rico, el musical&#8230; Cualquier realidad natural o social que se pueda abordar ha merecido ser indagada desde la pluralidad de \u00abinteligencias\u00bb, cada una con sus peculiares instrumentos, desde su lenguaje peculiar. Raz&oacute;n y ciencias han recuperado el valor propio de las distintas \u00abinteligencias\u00bb y sus lenguajes. Falta incorporarlo m&aacute;s y mejor en la ense&ntilde;anza. Una y otra vez, haremos constar que la comprensi&oacute;n que nos ha ofrecido la audici&oacute;n musical, o el poema, o el mito, o el cuadro, o la escultura, ni sustituye ni queda substituida por la aproximaci&oacute;n conceptual. Ninguna substituye a ninguna. Se incorpora muy especialmente el lenguaje m&iacute;tico, como lenguaje propio de expresi&oacute;n de la sutilidad, del agradecimiento, de poner en relieve determinados hechos y valores. Y tambi&eacute;n las palabras y ejemplos de los maestros: palabras \u00abenigma\u00bb, palabras que hay que escuchar desde dentro, como hacemos con los poemas. Se familiariza a peque&ntilde;os y j&oacute;venes con lenguajes no descriptivos, que apelan a otras claves de interpretaci&oacute;n y comprensi&oacute;n. <br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\tNo hay discursos de primera y de segunda. Ninguno de ellos detenta la primac&iacute;a de la verdad, y menos a&uacute;n, la exclusividad. El conocimiento hoy se sabe plural y complementario. Todo suma, cada uno aporta y comunica lo que desde otro no podr&iacute;a decirse. La suma de de v&iacute;as de aproximaci&oacute;n es lo que va desplegando ante los ojos y el sentir una realidad de m&uacute;ltiples caras, como las de un diamante que crece y cobra vida.<br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\tFavorecer el contacto con la realidad como un campo de exploraci&oacute;n siempre abierto, constatando la riqueza de aspectos, tambi&eacute;n los niveles sutiles, mostrando c&oacute;mo ninguno de nuestros conocimientos puede agotarla. Nunca est&aacute; todo dicho, siempre hay m&aacute;s, de la misma manera que el esfuerzo de todos los artistas de la historia no agotar&iacute;a nunca la belleza. Ese ser&iacute;a hoy, probablemente, el punto nuclear de la pedagog&iacute;a de la espiritualidad.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">El cultivo de las capacidades. <\/span><br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\tProvocar el contacto con una realidad de m&uacute;ltiples dimensiones estimulando aquellas actitudes y capacidades que posibilitan este objetivo: animar la interrogaci&oacute;n, fortalecer la autonom&iacute;a personal, desarrollar la capacidad de atenci&oacute;n sostenida, de observaci&oacute;n, de silencio, de escucha&#8230; Todo aquello que permite despertar &ndash;pero, sobre todo, sostener- el inter&eacute;s por lo que hay y existe &ndash;por el hecho de existir, no s&oacute;lo por lo que recibo o necesito-. <br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\tValorar la capacidad de interrogaci&oacute;n y b&uacute;squeda, y no tanto la capacidad de respuesta inmediata. Las respuestas que mantienen viva la mente son aquellas que empujan a seguir buscando.<br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\tAutonom&iacute;a. Que la actividad interior y exterior de la persona (mente, sentir, actuar) vaya adquiriendo sentido por s&iacute; misma, con independencia de la ganancia externa (afectiva, social,&hellip;) La autonom&iacute;a ser&aacute; b&aacute;sica para animar y sostener la imprescindible capacidad de aventura, la reflexi&oacute;n y el di&aacute;logo.<br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\tLa atenci&oacute;n sostenida. Observaci&oacute;n, silencio, atenci&oacute;n, formaron parte de las competencias b&aacute;sicas de la sobrevivencia en determinados entornos culturales. No as&iacute; en el entorno contempor&aacute;neo descrito m&aacute;s arriba. De ah&iacute; la necesidad de tener en cuenta su desarrollo. La atenci&oacute;n sostenida, silenciosa, es una capacidad que &ndash;como la memoria, el c&aacute;lculo, la l&oacute;gica, como cualquier capacidad cognitiva humana- es susceptible de ser desarrollada y fortalecida. Y es, de entre las capacidades humanas, la propia para reconocer y crecer en esos &aacute;mbitos interiores que las palabras no alcanzan.<br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\t\u00abAprender a utilizar los ojos como ser humano es aprender a mirar cuando parece que no hay nada que ver; aprender a o&iacute;r es aprender a escuchar cuando parece que s&oacute;lo hay silencio\u00bb &ndash;ense&ntilde;aba Oso Erguido <span style=\"font-weight: bold;\">[3]<\/span> -. Las pr&aacute;cticas de atenci&oacute;n y silencio activan y asientan esa posibilidad, llevando la observaci&oacute;n hacia s&iacute; mismo (cuerpo, pensamientos), hacia los dem&aacute;s, hacia el mundo exterior&hellip; proponiendo alg&uacute;n elemento hacia el que dirigir la atenci&oacute;n. La atenci&oacute;n sostenida comienza en el l&iacute;mite de la observaci&oacute;n, cuando el elemento en cuesti&oacute;n ha sido ya explorado hasta el menor detalle, el estado alerta, atento, abre nuevas posibilidades&hellip; Cultivar esa polarizaci&oacute;n silenciosa de las capacidades, no tiene nada que ver con inmovilidad, con pasividad, con convertirse en estatuas. El mismo tema que se est&eacute; abordando como n&uacute;cleo de inter&eacute;s (mar, sol, cielos, vegetaci&oacute;n, la vida animal, la peculiaridad humana&hellip; y un inacabable etc&eacute;tera) ofrece ocasiones y posibilidades de actividades que requieran ejercitar la observaci&oacute;n, la alerta, la actitud silenciosa. Algo que puede hacerse por medio de juegos basados en la observaci&oacute;n,   audiciones, actividades pl&aacute;sticas&#8230; el abanico de posibilidades es infinito. Sin olvidar adecuarlas a cada momento y edad. <span style=\"font-weight: bold;\">[4]<\/span> <br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\tActitud de gratitud, de reconocimiento: recogerla de todo lo anterior. La gratitud, como el amor, como el inter&eacute;s, no puede forzarse. Nace de todo lo anterior, seguramente de forma muy imperceptible. Hacer notar su presencia, saborearla, sentir su valor. Gustarla. Desarrollar el sentido de la gratitud. Y de la gratuidad, del porqu&eacute; s&iacute;. Sin m&aacute;s finalidad.  <\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;\tEn las sociedades de innovaci&oacute;n ni la persona adulta ni la joven est&aacute; condenada a ser roca refractaria a la experiencia espiritual,  refractaria a la experiencia de cualidad profunda en relaci&oacute;n a la realidad, al existir, a los otros. Pero hay que encontrar maneras de hacer frente a los obst&aacute;culos espec&iacute;ficos que presenta la cultura del siglo XXI. Cada tiempo y cada entorno cultural ofrece unas posibilidades -sus riquezas-, y unas dificultades, sus limitaciones.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Teresa Guardans <\/span><br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">fil&oacute;loga, escritora y profesora del CETR<\/span> <\/p>\n<hr style=\"width: 100%; height: 2px;\" \/>\n<span style=\"font-weight: bold;\">[1]<\/span> en Sriniketan. Etnos, 1992.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">[2]<\/span> Kieran Egan. Fantas&iacute;a e imaginaci&oacute;n: su poder en la ense&ntilde;anza. Morata, 1994. p.69<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">[3]<\/span> La saviesa de l&rsquo;indi americ&agrave;. Ed. J.J. de Ola&ntilde;eta, p.35<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">[4]<\/span> Para una exposici&oacute;n de posibilidades concretas de actividades en torno al desarrollo de la atenci&oacute;n y el silencio en la infancia, v&eacute;ase: Maria Fradera; Teresa Guardans. La setena direcci&oacute;: el conreu de la interioritat. Claret, 2008.  En cuanto al desarrollo arm&oacute;nico de las capacidades desde las coordenadas culturales de la sociedad den cambio: Juan Delval. El desarrollo humano. Siglo XXI, 2002; Josep M. Esquirol. El respeto a la mirada atenta: una &eacute;tica para la era de la ciencia y la tecnolog&iacute;a. Gedisa, 2006.; Howard Gardner. La inteligencia reformulada: las inteligencias m&uacute;ltiples en el siglo XXI. Paid&oacute;s, 2001; Irene Puig. Persensar: percibir, sentir y pensar. Barcelona, Octaedro, 2003.<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C&oacute;mo se accede y se cultiva, hoy, la peculiar calidad humana que nuestros antepasados llamaron \u00abespiritualidad\u00bb &ndash;ser&iacute;a el tema de este Encuentro-. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En nuestra reflexi&oacute;n partimos del tratamiento que se dio a la \u00abespiritualidad\u00bb en los Encuentros anteriores: espiritualidad o experiencia de conocimiento enraizada en un peculiar uso de las facultades humanas de conocer,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":53641,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[160],"tags":[],"post_series":[],"class_list":["post-53640","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-calidad-humana","entry","has-media"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53640","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53640"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53640\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/53641"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53640"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53640"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53640"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=53640"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}