{"id":53767,"date":"2008-10-12T00:00:00","date_gmt":"2008-10-12T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2016-09-23T12:34:20","modified_gmt":"2016-09-23T10:34:20","slug":"takuan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/takuan\/","title":{"rendered":"TAKUAN"},"content":{"rendered":"<p>Vivi\u00f3 entre los a\u00f1os 1573 y 1645, predic\u00f3 al emperador, a los shogun o gobernadores, a los se\u00f1ores. Predica que si uno se establece en el esp\u00edritu profundo, la sabidur\u00eda inm\u00f3vil en el fondo de uno mismo, se tiene, entonces, el esp\u00edritu libre y una entera espontaneidad de movimiento. Lo contrario, que es ignorancia, consiste en mantener el esp\u00edritu en alguna otra parte. El esp\u00edritu profundo es aquel que est\u00e1 expandido por todo el cuerpo, mientras que el esp\u00edritu ilusorio es aquel que est\u00e1 petrificado en un solo lugar por una ideas fijas. Cuando el esp\u00edritu profundo se petrifica en un lugar se convierte en esp\u00edritu ilusorio.<\/p>\n<p>Usa un s\u00edmil para ejemplificar esta idea: el agua y el hielo. El esp\u00edritu profundo y expandido ser\u00eda como el agua que no se detiene en ning\u00fan lugar, mientras que el esp\u00edritu fijado en alguna parte o con alguna forma ser\u00eda como el hielo. El hielo es la misma agua pero ha perdido su condici\u00f3n fluida.<\/p>\n<p>Con esta doctrina quer\u00eda atacar una pr\u00e1ctica muy extendida en su \u00e9poca: concentrarse sobre el centro vital que la medicina tradicional situaba encima del ombligo. Afirmaba que aquellos que se aplican en esta pr\u00e1ctica est\u00e1n prisioneros de las ideas y les falta libertad. Por el contrario si no se mantiene el esp\u00edritu sobre ning\u00fan lugar concreto, se encuentra omnipresente en el cuerpo entero.<\/p>\n<p>Las ense\u00f1anzas de Takuan fueron aplicadas a las artes marciales.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Recogemos este texto significativo para comprender la esencia del zen:<\/span><br \/>\n\u201cSi nuestro esp\u00edritu est\u00e1 concentrado sobre el otro sable, que avanza hacia nosotros, nuestros movimientos se relajan y somos atravesados de una estocada. Si nuestro esp\u00edritu se detiene un poco ante el corte del otro sable que desciende o sobre aquel que golpea,&#8230; o sobre la distancia que nos separa del otro esgrima, o sobre la cadencia del combate, nuestros movimientos se relajan y somos atravesados de una estocada. Si concentramos toda nuestra atenci\u00f3n sobre nosotros a fin de no distraernos de nuestra acci\u00f3n, esto pertenece al estadio del aprendizaje. Si prest\u00e1is atenci\u00f3n al ritmo del combate vuestro esp\u00edritu ser\u00e1 prisionero del ritmo. Si at\u00e1is vuestra atenci\u00f3n al sable, vuestro esp\u00edritu ser\u00e1 prisionero del sable. Aunque ve\u00e1is el sable enemigo que os ataca, evitad que vuestro esp\u00edritu quede aprisionado por ello. Armonizaos al ritmo del sable enemigo, sin pensar en la contraofensiva ni dejar ninguna discriminaci\u00f3n conjetural! Tan pronto como ve\u00e1is el sable adversario levantarse, sin dejar que vuestro esp\u00edritu se pare del todo, armonizaos con el sable adversario utilizando con naturalidad las ocasiones que se presenten. Podr\u00e9is incluso arrancar el sable que os ataca y utilizarlo en revancha contra el adversario.\u201d (Silburn, Le bouddhisme. pg 484)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vivi\u00f3 entre los a\u00f1os 1573 y 1645, predic\u00f3 al emperador, a los shogun o gobernadores, a los se\u00f1ores. 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