{"id":53798,"date":"2008-10-14T00:00:00","date_gmt":"2008-10-14T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T22:00:00","slug":"hipotesis_interpretativa_de_la_crisi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/hipotesis_interpretativa_de_la_crisi\/","title":{"rendered":"Hip\u00f3tesis interpretativa de la crisis de las religiones"},"content":{"rendered":"<p>Art&iacute;culo para la Revista Alternativas-Revista de an&aacute;lisis y reflexi&oacute;n teol&oacute;gica-  n&ordm; 29 Enero-Junio 2005. <br \/>Ed. Lascasiana. Managua. <br \/><a href=\"mailto:revista.alternativas@gmail.com\">revista.alternativas@gmail.com <\/a><\/p>\n<p><strong>Constataci&oacute;n de algunos hechos de importancia.<\/strong><br \/>En las nuevas sociedades industriales europeas se han producido cuatro hechos culturales que han tenido consecuencias en todos los &oacute;rdenes de la vida de los colectivos y tambi&eacute;n, y profundo, en las religiones. Estos hechos culturales, ya inevitables, son:<\/p>\n<p>1&ordm;. La desaparici&oacute;n pr&aacute;cticamente completa de las viejas maneras preindustriales de trabajar y vivir.<br \/>2&ordm;. La generaci&oacute;n de la vida industrial y tecnol&oacute;gica a todos los &oacute;rdenes de la vida de los grupos: al cultivo del campo, a la ganader&iacute;a, a la industria, a las comunicaciones, al consumo, al ocio, etc., a todo.<br \/>3&ordm;. La aparici&oacute;n y asentamiento de las sociedades din&aacute;micas de innovaci&oacute;n continua.<br \/>4&ordm;. La globalizaci&oacute;n de los mercados, las finanzas, las ciencias y las t&eacute;cnicas, las comunicaciones, el ocio y tambi&eacute;n de las religiones.<\/p>\n<p>1&ordm;. Con la desaparici&oacute;n completa de los modos de vida preindustriales desaparece lo que ha sido la manera de vivir de nuestra especie desde su mismo origen. En esa largu&iacute;simo per&iacute;odo de nuestra historia, que la abarca casi por completo, hemos vivido de la caza-recolecci&oacute;n, de la agricultura de lluvia, de la agricultura de riego y de la ganader&iacute;a; con estadios intermedios y con diferentes combinaciones de esas grandes categor&iacute;as.<\/p>\n<p> Estas eran sociedades que viv&iacute;an haciendo fundamentalmente lo mismo durante largu&iacute;simos per&iacute;odos de tiempo. Eran sociedades est&aacute;ticas que exclu&iacute;an los cambios y las alternativas a sus modos de vida.<\/p>\n<p> Estas formas de vida se apoyaban y generaban mitolog&iacute;as, simbolog&iacute;as y rituales desde los que se estructuraba el pensamiento, el sentir, la acci&oacute;n y la organizaci&oacute;n colectiva, desde los que se aseguraba la transmisi&oacute;n de este tipo de vida de una generaci&oacute;n a otra, y desde donde se bloqueaba el cambio y se exclu&iacute;an olas posibles alternativas. En esos mismos moldes se expresaba la dimensi&oacute;n religiosa de los individuos y de los grupos.<\/p>\n<p> Con la desaparici&oacute;n completa de la sociedades preindustriales se hunde todo lo que sobre ellas se sustentaba. Cuando desaparecen, sustituidas por las sociedades industriales, es altamente improbable que vuelvan a reaparecer.<\/p>\n<p> Con su desaparici&oacute;n se colapsan las maneras de pensar, sentir, actuar y organizar que les eran propias; y tambi&eacute;n desaparecen sus maneras de concebir y vivir la dimensi&oacute;n religiosa de la existencia.<\/p>\n<p> Esa desaparici&oacute;n puede ser lamentable o no, pero es irremediable e irreversible.<br \/> El &uacute;ltimo estadio de la vida preindustrial europea podr&iacute;amos describirlo as&iacute;: cultivo de la tierra y pr&aacute;ctica de la ganader&iacute;a seg&uacute;n una tradici&oacute;n milenaria, fabricaci&oacute;n de objetos artesanos y comercio. La estructura de esa sociedad era patriarcal y su organizaci&oacute;n jer&aacute;rquica; sus mitos, s&iacute;mbolos y rituales eran los de la religi&oacute;n cristiana. <\/p>\n<p>As&iacute; hemos vivido dos mil a&ntilde;os, con algunas modificaciones.<br \/> Es l&oacute;gico que si ese modo de vivir desaparece por completo, entre en crisis y tiendan a desaparecer todo lo que se engendr&oacute; desde ah&iacute; y fue su soporte: sus maneras de pensar, sentir, actuar, organizarse y, con ellas, las formas de sentir y vivir la dimensi&oacute;n religiosa.<\/p>\n<p> Ante una muerte definitiva, lo necesario y correcto es enterrar lo antes posible al cad&aacute;ver para que no da&ntilde;e a las nuevas formas de vida. Porque lo que no puede recobrar el vigor de la vida, puede, sin embargo, permanecer, como formas residuales a extinguir, durante mucho tiempo, intentando impedir y obstaculizando a la nueva vida.<\/p>\n<p> Ninguna forma, sea del &aacute;mbito que sea, puede rescatarse de un sistema que desaparece sin rescatar el sistema completo. Cuando la vida preindustrial perece, perece con ella todo, subrayo todo, lo que le era propio.<\/p>\n<p>2&ordm;. La generalizaci&oacute;n de la vida industrial y tecnol&oacute;gica a todos los niveles de la vida comporta que el pensamiento cient&iacute;fico se extienda, tambi&eacute;n, a todos los &aacute;mbitos de la cultura y de la vida. Nada que tenga importancia para la vida de los hombres escapar&aacute; a su control, ni siquiera lo axiol&oacute;gico y la comunicaci&oacute;n.<\/p>\n<p> La extensi&oacute;n del pensamiento cient&iacute;fico a todos los &aacute;mbitos de la cultura y de la vida comporta el desplazamiento y el barrido de su antecesor, el pensamiento m&iacute;tico-simb&oacute;lico. <\/p>\n<p>Cuando se vive de la producci&oacute;n industrial, es imposible resistirse al retroceso del pensamiento m&iacute;tico, por el contrario, hay que apoyarlo y fomentarlo.<\/p>\n<p> Los venerables, milenarios y sagrados mitos y narraciones, ya no pueden estructurar ni nuestro pensar, ni nuestro sentir, ni nuestras acciones, ni nuestras organizaciones, porque han sido substituidos. Es l&oacute;gico expulsarlos de los lugares residuales que todav&iacute;a les restan en uno mismo y en la sociedad. Deben morir como programadores colectivos, si se quiere que las sociedades industriales funcionen correctamente; aunque podr&aacute;n continuar vivos en otras funciones, como las po&eacute;ticas y las puramente simb&oacute;licas religiosas.<\/p>\n<p> No sabemos si la completa desaparici&oacute;n de las sociedades mitol&oacute;gicas y simb&oacute;licas, substituidas por las sociedades cient&iacute;ficas e industriales, es una ganancia o una p&eacute;rdida. En algunos aspectos es una ganancia y en otros una p&eacute;rdida. En todo caso, es un hecho irreversible y son in&uacute;tiles y perjudiciales las resistencias y lamentaciones. <\/p>\n<p>3&ordm;. La aparici&oacute;n y asentamiento de las organizaciones econ&oacute;micas y sociales de innovaci&oacute;n continua. Estas sociedades son todav&iacute;a minoritarias en el mundo, e incluso en los pa&iacute;ses desarrollados. Pero a pesar de ello, ya tienen tal fuerza econ&oacute;mica que contextualizan todo otro tipo de actividad. La continua innovaci&oacute;n es el motor de la econom&iacute;a de los pa&iacute;ses desarrollados, y es el primer factor de competitividad y &eacute;xito econ&oacute;mico.<\/p>\n<p> Lo que es m&aacute;s innovador es m&aacute;s competitivo, y lo que es m&aacute;s competitivo tiene m&aacute;s &eacute;xito econ&oacute;mico. Esto vale de las empresas y de los pa&iacute;ses.<\/p>\n<p> Ese es el nuevo marco econ&oacute;mico. Tampoco eso va a tener marcha atr&aacute;s; ah&iacute; de una u otra manera, va a tener que ir a parar todo el mundo. &iexcl;Pobre del que se quede fuera de esa marcha!<\/p>\n<p> Tampoco sabemos si resultar&aacute; beneficioso o no haber pasado de sociedades y culturas que viv&iacute;an de hacer siempre fundamentalmente lo mismo &ndash;las sociedades est&aacute;ticas preindustriales- a sociedades que viven de cambiar &ndash;las sociedades industriales din&aacute;micas-. <\/p>\n<p>Ni siquiera sabemos si los colectivos humanos, a medio y largo plazo, ser&aacute;n capaces de aguantar el ritmo de continua transformaciones que las nuevas sociedades imponen. Nuestra especie es muy pl&aacute;stica, pero jam&aacute;s se ha enfrentado con ese tipo de cultura, econom&iacute;a y sociedad.<\/p>\n<p> Sea como fuere, estamos frente a un hecho. Nuestra historia nos ha tra&iacute;do donde estamos. Como siempre que se trata de hechos, m&aacute;s vale aceptarlos y adaptarse, que lamentarse in&uacute;tilmente.<\/p>\n<p>4&ordm;. El &uacute;ltimo factor es la globalizaci&oacute;n, cuya importancia es dif&iacute;cil de ponderar. Las finanzas, los productos y los servicios se han hecho universales. La cultura cient&iacute;fico-t&eacute;cnica es universal. El sistema de comunicaciones e informaciones es tambi&eacute;n global. Tambi&eacute;n la cultura del ocio es universal. Todas las tradiciones religiosas, con sus grandes textos y maestros, est&aacute;n presentes en todos los pa&iacute;ses y ciudades de las naciones desarrolladas.<\/p>\n<p> La globalizaci&oacute;n tiene graves consecuencias, no s&oacute;lo econ&oacute;micas y culturales sino adem&aacute;s sociales y religiosas.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Estos cuatro tipos de hechos han introducido muchas modificaciones en la vida de los pueblos, pero cinco especialmente importantes.<\/span><br \/><br style=\"font-style: italic;\" \/><span style=\"font-style: italic;\">1&ordf;. Las organizaciones econ&oacute;micas basadas en la innovaci&oacute;n imprimen una nueva l&oacute;gica cultural.<\/span><br \/> Lo que desencadena esa nueva l&oacute;gica es el hecho de que la clave del &eacute;xito econ&oacute;mico sea la continua innovaci&oacute;n en productos y servicios.<\/p>\n<p> No puede haber continua innovaci&oacute;n en productos y servicios sin continua producci&oacute;n de ciencias y tecnolog&iacute;as. La continua producci&oacute;n de ciencias equivale a continua producci&oacute;n y cambio de la interpretaci&oacute;n de la realidad. Como que las ciencias se extienden a todos los &aacute;mbitos humanos, los cambios continuos en la interpretaci&oacute;n de la realidad lo abarcan todo. <\/p>\n<p>La continua creaci&oacute;n de nueva tecnolog&iacute;a induce nuevas formas de trabajar y, por consiguiente, nuevas formas de organizarse. Las nuevas formas de organizaci&oacute;n exigen nuevos sistemas de cohesi&oacute;n y valoraci&oacute;n, nuevas finalidades.<\/p>\n<p>Las antiguas sociedades preindustriales viv&iacute;an de hacer lo mismo y bloquear el cambio. Las nuevas sociedades tienen que vivir de la creaci&oacute;n continua de innovaci&oacute;n y del cambio continuo en todo. <\/p>\n<p>Quien crea que con el continuo cambio de las ciencias y las tecnolog&iacute;as s&oacute;lo cambian las ciencias y las tecnolog&iacute;as y los productos, se equivoca gravemente.<\/p>\n<p>En las nuevas sociedades todo se mueve continuamente, todo ha de poderse mover en el momento que convenga. Ninguna interpretaci&oacute;n, valoraci&oacute;n, forma de actuaci&oacute;n y organizaci&oacute;n, sistema de valores y fines puede estar fijado.<\/p>\n<p>La consecuencia de esta nueva l&oacute;gica cultural es la necesidad de excluir las creencias. Las creencias fijan la interpretaci&oacute;n, la valoraci&oacute;n y el comportamiento. Eso bloquea la posibilidad misma de existencia de las nuevas sociedades y la cultura que les es necesaria y coherente.<br \/><br style=\"font-style: italic;\" \/><span style=\"font-style: italic;\">2&ordf;. Los colectivos para la innovaci&oacute;n est&aacute;n introduciendo un nuevo tipo de organizaci&oacute;n de los grupos humanos.<\/span><br \/> Durante milenios hemos cre&iacute;do que la organizaci&oacute;n jer&aacute;rquica era la organizaci&oacute;n propiamente humana. Ese tipo de estructura social val&iacute;a para los pa&iacute;ses, las colectividades, la familia e incluso para los grupos religiosos.<\/p>\n<p> La desaparici&oacute;n de las sociedades agrarias autoritarias, la crisis de las organizaciones de producci&oacute;n en cadena tayloristas y la aparici&oacute;n de las sociedades de innovaci&oacute;n continua, nos est&aacute;n convenciendo de que la organizaci&oacute;n jer&aacute;rquica es s&oacute;lo una forma de organizaci&oacute;n entre otras, pero inepta para los colectivos que deben dedicarse a la producci&oacute;n de nuevos conocimientos, tecnolog&iacute;as, productos y servicios. <\/p>\n<p>El nuevo tipo de organizaciones debe excluir la organizaci&oacute;n jer&aacute;rquica, si quiere ser verdaderamente creativo y, por tanto, productivo y competitivo. Un equipo de creaci&oacute;n de nuevos conocimientos, tecnolog&iacute;as, productos o servicios, no puede organizarse jer&aacute;rquicamente, obstaculizar&iacute;a la iniciativa, libertad y creatividad de los miembros del equipo dotados de saberes exclusivos. La creaci&oacute;n tiene que ser libre, la creaci&oacute;n en equipo tiene que organizarse de forma que todos y cada uno de los especialistas sean libres. Nadie es plenamente creativo sometido.<\/p>\n<p><span style=\"font-style: italic;\">3&ordm;. Las sociedades de innovaci&oacute;n est&aacute;n introduciendo un nuevo individualismo.<\/span><br \/> Este es un hecho que pasa desapercibido pero que tiene una importancia grande a medio plazo.<br \/> La econom&iacute;a ya ha entrado seriamente en las sociedades de innovaci&oacute;n, pero la pol&iacute;tica todav&iacute;a es la propia de la primera industrializaci&oacute;n. Eso induce al error de pensar que las nuevas sociedades industriales continuar&aacute;n con el viejo individualismo liberal.<\/p>\n<p> Se ha introducido una nueva noci&oacute;n de individualismo.<br \/> La nueva ciencia y la nueva tecnolog&iacute;a, por la amplitud de su saber, requiere de una gran parcelaci&oacute;n y especializaci&oacute;n del saber. Esta observaci&oacute;n es v&aacute;lida para todos los campos del saber, desde los m&aacute;s te&oacute;ricos hasta los m&aacute;s pr&aacute;cticos. <\/p>\n<p>La parcelaci&oacute;n del saber y de la especializaci&oacute;n, exige la formaci&oacute;n de equipos para cualquier tarea. Para la producci&oacute;n de ciencia, tecnolog&iacute;a, nuevos productos o nuevos servicios, cada equipo estar&aacute; formado por especialistas en diversas materias, dotados de la m&aacute;xima creatividad e iniciativa. La nueva econom&iacute;a requiere de ese tipo de equipos y no puede prescindir de ellos.<br \/> La necesidad de creaci&oacute;n continua desde una especialidad exclusiva, acent&uacute;a el individualismo, pero la inevitable parcelaci&oacute;n del saber, impone que los individuos no puedan funcionar aut&aacute;rquicos, como en el pasado, ni siquiera para cultivar su propia especialidad. <\/p>\n<p>En las nuevas circunstancias se pierde la autarqu&iacute;a del individualismo cl&aacute;sico. Nadie puede funcionar s&oacute;lo.<br \/> La creaci&oacute;n de un saber, una tecnolog&iacute;a, un producto o un servicio nuevo, requiere del saber de todos; un saber que ninguna autoridad puede apropiarse; requiere de la decisi&oacute;n tomada desde especialidades exclusivas. Tampoco nadie puede apropiarse de ese poder exclusivo de decisi&oacute;n.<\/p>\n<p> La clave de la formaci&oacute;n de los nuevos equipos no ser&aacute; la sumisi&oacute;n a un mando, sino la comunicaci&oacute;n libre entre especialistas. La comunicaci&oacute;n en el grupo debe difundirse en todas las direcciones y debe hacerlo sin reservas; de lo contrario, se da&ntilde;ar&iacute;a la capacidad creativa de los individuos y del equipo. Por ello, la comunicaci&oacute;n debe ser personalizada, c&aacute;lida, confiada, completa. Cuanto m&aacute;s completa sea la comunicaci&oacute;n, m&aacute;s fluido ser&aacute; el flujo de informaci&oacute;n entre especialistas y mayor la capacidad creativa del grupo.<\/p>\n<p> La comunicaci&oacute;n plena, intensa y voluntaria no se puede imponer, s&oacute;lo se puede motivar entorno a un proyecto de futuro. Proyectos que propongan valores y fines a los que los diferentes especialistas se adhieran.<\/p>\n<p> Como vemos, el nuevo tipo de sociedades creativas impone un individualismo muy acentuado; muy libre para poder ser plenamente creativo y responsable de s&iacute; mismo y de sus saberes exclusivos; muy valorado como fuente de la creaci&oacute;n y, por tanto, del &eacute;xito econ&oacute;mico, pero no aut&aacute;rquico, sino que debe funcionar siempre en equipo<\/p>\n<p> Se trata de equipos no estructurados entorno de una jerarqu&iacute;a, sino de una comunicaci&oacute;n libre y plena con vistas a un proyecto.<\/p>\n<p> El nuevo individualismo tendr&aacute; consecuencias pol&iacute;ticas y religiosas de calado.<\/p>\n<p><span style=\"font-style: italic;\">4&ordf;. La confluencia de culturas, religiones y creencias comporta una nueva manera de ver la religi&oacute;n.<\/span><br \/> La confluencia de todas las grandes tradiciones religiosas de la humanidad en unos mismos pa&iacute;ses y en unas mismas ciudades, exige que todas las tradiciones tengan que vivir en paz, sin atacarse unas a otras, sin menospreciarse unas a otras, ayud&aacute;ndose. Todas han renunciar a la pretensi&oacute;n de eliminarse mutuamente o ponerse unas por encima de las otras.<\/p>\n<p> Si las tradiciones religiosas no adoptaran estas actitudes, haciendo para ello las transformaciones que convengan, ser&iacute;an un serio obst&aacute;culo para la sociedad globalizada en paz y concordia. Un obst&aacute;culo de este g&eacute;nero, tendr&iacute;a que ser eliminado, si se quiere una sociedad global viable.<\/p>\n<p> Esta convivencia impone una mutaci&oacute;n del sentido absoluto y excluyente de las creencias particulares de cada religi&oacute;n. Afirmaciones tales como que Mahoma es el &uacute;ltimo de los profetas o que Jes&uacute;s es el Hijo de Dios o que Buda es el iluminado, han de entenderse de tal forma que pueden convivir unas afirmaciones junto a las otras, acept&aacute;ndose mutuamente.<\/p>\n<p><span style=\"font-style: italic;\">5&ordm;. Las nuevas sociedades saben, oscura o claramente, que crean sus propios modos de vida de forma aut&oacute;noma. <\/span><br \/>La crisis de las ideolog&iacute;as, el colapso del prestigio de las religiones y los cambios acelerados introducidos por el asentamiento de las sociedades de innovaci&oacute;n, han conducido al convencimiento, expl&iacute;cito en las elites y m&aacute;s o menos oscuro en todo el pueblo, de que los proyectos colectivos humanos no descienden del cielo ni los proporciona la naturaleza de las cosas sino que los creamos los humanos a nuestro propio riesgo. <\/p>\n<p>Se ha pasado, clara u oscuramente, de una sociedad que viv&iacute;a apoyada en creencias, a tenerse que apoyar s&oacute;lo en proyectos autoconstruidos.<\/p>\n<p>Las nuevas sociedades saben que crean y construyen su propio saber. Conocen que ese saber de la realidad que construyen no es nunca una descripci&oacute;n de la realidad en s&iacute; misma sino una interpretaci&oacute;n basada en postulados y teor&iacute;as. Saben que los proyectos de vida individual y colectiva que construyen, son s&oacute;lo construcciones humanas sin m&aacute;s garant&iacute;a que el valor de los postulados en los que se apoyan y el valor de la calidad humana de los colectivos que los proponen.<\/p>\n<p>Las nuevas sociedades saben que el destino humano est&aacute; en las propias manos y que en ellas est&aacute; tambi&eacute;n el destino del planeta.<\/p>\n<p>Esta es ya una conciencia generalizada, clara u oscuramente.<\/p>\n<p>Esta conciencia colectiva a la que hemos ido a parar, no por opciones personales o de grupo, sino por la evoluci&oacute;n de siglos de la cultura europea, no es compatible con una espiritualidad como la conciben las religiones occidentales, es decir, como sistema de creencias que comportan una interpretaci&oacute;n y una valoraci&oacute;n de la realidad de procedencia divina; unas formas de actuar, organizarse y vivir reveladas; unas formas de vivir y representar lo sagrado, ese otro nivel espiritual humano, exclusivas y excluyentes.<\/p>\n<p>Nuestras sociedades europeas occidentales son sociedades sin creencias ni religiosas ni laicas, conscientes de que nos hemos de poner de acuerdo sobre postulados axiol&oacute;gicos &ndash;los derechos humanos- desde los que construir proyectos de vida que cuenten con el poder de nuestras ciencias y tecnolog&iacute;as y que sena valiosos, globales y sostenibles.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">La noci&oacute;n de &ldquo;mito&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p> Para aclarar lo que est&aacute; pasando con las religiones tenemos que precisar algunos conceptos, el primero de ellos es el de &ldquo;mito&rdquo;.<\/p>\n<p> Todos los seres vivientes tienen determinado gen&eacute;ticamente lo que es su naturaleza, es decir, tienen determinada su condici&oacute;n actor y el medio en que act&uacute;an y sobreviven, tienen determinadas sus relaciones intraespec&iacute;ficas y extraespec&iacute;ficas, el modo de reproducci&oacute;n, etc.<\/p>\n<p> Los vivientes humanos tenemos determinado gen&eacute;ticamente nuestra fisiolog&iacute;a, nuestra condici&oacute;n de sexuados, nuestra condici&oacute;n de vivientes simbi&oacute;ticos y nuestra condici&oacute;n de hablantes.<\/p>\n<p> Todo eso todav&iacute;a no es una naturaleza de viviente viable. Debemos construir lo que nos queda por determinar hablando. Hablando hemos de establecer una interpretaci&oacute;n del medio, una motivaci&oacute;n para actuar en &eacute;l; tenemos que establecer c&oacute;mo actuar en el medio de forma que sobrevivamos, nuestra formas de trabajar; tenemos que construirnos el tipo de organizaci&oacute;n social y el sistema de cohesi&oacute;n grupal; c&oacute;mo practicar la sexualidad y sacar adelante la crianza, etc. En una palabra: tenemos que construirnos, hablando, una naturaleza viable.<\/p>\n<p> En todas las sociedades preindustriales, desde que el hombre es hombre, seg&uacute;n los datos de que disponemos, los humanos completaron su indeterminaci&oacute;n gen&eacute;tica con un tipo de habla que podr&iacute;amos llamar constituyente o programadora. Esa forma de lenguaje constituyente o programador son los mitos.<\/p>\n<p> Una mitolog&iacute;a es un conjunto de narraciones sagradas que hablan de lo que los dioses o los antepasados sagrados hicieron y establecieron en el tiempo originario. Esas narraciones se dividen en subconjuntos. Cada uno de esos subconjuntos son narraciones sobre los dioses y los antepasados sagrados que programaba y determinaba un &aacute;mbito de la vida del colectivo o de los individuos.<\/p>\n<p> Los s&iacute;mbolos son las unidades sem&aacute;nticas menores que forman parte de los mitos y tambi&eacute;n de los ritos.<br \/> Los rituales son actuaciones sagradas cuya finalidad es imprimir y actualizar peri&oacute;dicamente en el colectivo la programaci&oacute;n que formulan los mitos.<\/p>\n<p> As&iacute;, mitos, s&iacute;mbolos y rituales son el complejo de palabras y acciones encargadas de grabar en la mente y en el sentir del colectivo y de los individuos una naturaleza determinada, es decir, un sistema de interpretar y valorar la realidad, un sistema de actuaci&oacute;n en el medio y una organizaci&oacute;n, tanto social como familiar, unas formas de sexualidad y de cuidar a los hijos y, por &uacute;ltimo, unas maneras de mantener vivo y activo el sistema mismo de programaci&oacute;n.<\/p>\n<p> Los an&aacute;lisis mitol&oacute;gicos muestran que los mitos est&aacute;n construidos a partir de una experiencia central: la actuaci&oacute;n central con la que un grupo sobrevive en el medio, se convierte en la met&aacute;fora o paradigma desde donde, transferida a todos los campos de la vida, los construye y los ordena.<\/p>\n<p> Para las sociedades cazadoras-recolectoras, acci&oacute;n central con la que se vive es matar al animal y comer su carne. Lo que funciona como met&aacute;fora, patr&oacute;n o paradigma no es la estructura superficial sem&aacute;ntica &ldquo;muerte violenta del animal que servir&aacute; de alimento&rdquo;. Lo que funciona como met&aacute;fora central, que se transfiere a todos los campos y los ordena, es su estructura profunda: elemento negativo, la muerte violenta del animal, que se transforma en positivo, la alimentaci&oacute;n: &ldquo;- &#61664; +&rdquo;.<\/p>\n<p> Todas las mitolog&iacute;as cazadoras recolectoras, aunque tengan estructuras superficiales muy diversas, siempre ser&aacute;n el resultado de la metaforizaci&oacute;n generalizada de la estructura profunda de la met&aacute;fora central: &ldquo;- &#61664; +&rdquo;.<\/p>\n<p> Las sociedades agr&iacute;colas utilizaron la misma met&aacute;fora central que los cazadores-recolectores, pero modificada con una ampliaci&oacute;n: el t&eacute;rmino negativo, la muerte violenta del animal, ser&aacute; sustituida por el descenso a los infiernos. La muerte ser&aacute; equivalente a bajar al seno de la tierra. <\/p>\n<p>Con esta ampliaci&oacute;n-modificaci&oacute;n, continuar&aacute; vigente en la vida de los agricultores el viejo paradigma, la venerable met&aacute;fora central, vigente durante centenares de miles de a&ntilde;os: &ldquo;- &#61664; +&rdquo;<\/p>\n<p> Todas las estructuras mitol&oacute;gicas est&aacute;n construidas de esta manera. Los ganaderos tendr&aacute;n otra met&aacute;fora central y los agricultores de riego otra m&aacute;s compleja.<\/p>\n<p> De lo dicho se desprende que la pretensi&oacute;n primaria de mitos, s&iacute;mbolos y rituales no es religiosa; su funci&oacute;n primaria es completar nuestra indeterminaci&oacute;n gen&eacute;tica y construir una naturaleza viable, en unas circunstancias de sobrevivencia determinadas. <\/p>\n<p>Los mitos, s&iacute;mbolos y rituales son como un software que programa un tipo de vida, una naturaleza viviente. Desde ese programa, desde esos mitos, s&iacute;mbolos y rituales se expresar&aacute;, representar&aacute; y vivir&aacute; la dimensi&oacute;n religiosa de la existencia.<br \/><br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">El n&uacute;cleo antropol&oacute;gico generador de las religiones.<\/span><\/p>\n<p> Hemos dicho que para las sociedades preindustriales, los mitos, s&iacute;mbolos y rituales, el lenguaje programador, eran tambi&eacute;n los medios que se empleaban para expresar y vivir la religi&oacute;n. Para comprender mejor esta afirmaci&oacute;n ser&aacute; &uacute;til que aclaremos un poco las consecuencias de nuestra condici&oacute;n de hablantes.<\/p>\n<p> El mundo de los animales es binario: el animal como sujeto de necesidades por un lado y el medio donde satisfacer esas necesidades por otro. El animal est&aacute; preso en esa estructura binaria: las cosas son, exclusivamente su significado para &eacute;l, que es un sujeto de necesidades. No pueden cambiar su relaci&oacute;n con el medio m&aacute;s que mutando de especie, porque las cosas se agotan en su valor de estimulaci&oacute;n, y &eacute;l no tiene m&aacute;s valencias como actor que lo que el significado de las cosas le reclama. Para mutar en ese sistema binario se necesitan millones de a&ntilde;os.<\/p>\n<p> La invenci&oacute;n biol&oacute;gica del habla, que es la invenci&oacute;n de un modo r&aacute;pido de adaptaci&oacute;n al medio, crea una estructura ternaria: el sujeto de necesidades, la lengua como intermediaria y el medio donde se satisfacen las necesidades.<\/p>\n<p> El invento central del habla consiste en transferir el significado de las cosas desde las cosas mismas a un soporte ac&uacute;stico. As&iacute; el significado de las cosas no est&aacute; empotrado en las cosas mismas. La palabra ser&aacute; la uni&oacute;n del significado de la cosa m&aacute;s el significante ac&uacute;stico; ese paquete, como una unidad, se refiere a la cosa.<\/p>\n<p> As&iacute; resulta que los humanos tenemos una doble experiencia del medio y de nosotros mismos: la experiencia de lo que las cosas significan para nosotros como seres necesitados (la interpretaci&oacute;n y valoraci&oacute;n del medio en funci&oacute;n nuestra) y la experiencia de las cosas mismas (independientes de su significado para nosotros vivientes necesitados).<\/p>\n<p> De esta manera, dejamos de estar enclaustrados en el medio, como los animales, porque llegamos a saber, primero, que todo existe por s&iacute; mismo, independiente de su relaci&oacute;n con nosotros y, por tanto, pueden tener otras significaciones que las que les atribuimos y, segundo, llegamos a saber, que al existir en s&iacute; mismas, las cosas no tienen ninguno de los significados que les atribuimos.<\/p>\n<p> Tenemos, pues, una doble experiencia de la realidad, una relativa, en relaci&oacute;n a nosotros, y otra absoluta, independiente de toda relaci&oacute;n. Ese es el n&uacute;cleo antropol&oacute;gico generador de las religiones. Ese n&uacute;cleo es nuestra cualidad espec&iacute;fica como humanos. Y ese n&uacute;cleo generador de las religiones, no es religioso.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Las religiones.<\/span><\/p>\n<p> Los mitos, s&iacute;mbolos y rituales expresan esa doble dimensi&oacute;n de lo real (relativa y absoluta) para nosotros los humanos.<br \/> Los n&uacute;cleos centrales de los mitos, las met&aacute;foras centrales, son el lugar donde se hace m&aacute;s claramente patente esa doble dimensi&oacute;n de lo real. Lo que es el acto central con el que se sobrevive, que se convierte en la met&aacute;fora central desde la que se construye toda la mitolog&iacute;a y la realidad, es tambi&eacute;n el lugar de la hierofan&iacute;a, de la experiencia m&aacute;s clara de lo absoluto de la realidad.<\/p>\n<p> Desde esos lugares centrales de las mitolog&iacute;as y los rituales, surgen los s&iacute;mbolos capitales con los que se representa la realidad absoluta, las divinidades o los antepasados sagrados. Son tambi&eacute;n los lugares de la sacralidad.<\/p>\n<p> Lo que es la actuaci&oacute;n central con la que un grupo sobrevive en el medio, es, a la vez, la met&aacute;fora central, el paradigma de construcci&oacute;n de la mitolog&iacute;a y, por tanto, de la interpretaci&oacute;n y valoraci&oacute;n de la realidad; es el patr&oacute;n de actuaci&oacute;n y organizaci&oacute;n; es, tambi&eacute;n, el s&iacute;mbolo central de la revelaci&oacute;n y manifestaci&oacute;n de la realidad absoluta; y es el lugar central de la sacralidad, patr&oacute;n de toda sacralidad.<\/p>\n<p> La conjunci&oacute;n de lo que es el sistema de programaci&oacute;n colectiva con lo que es el sistema de representaci&oacute;n y de vivir la dimensi&oacute;n absoluta de la realidad y de lo sagrado, eso es la religi&oacute;n.<\/p>\n<p> Lo que es el programa colectivo es, a la vez, el lugar de transparencia y configuraci&oacute;n de la realidad absoluta.<br \/> Seg&uacute;n eso, la religi&oacute;n es un fen&oacute;meno propio de sociedades preindustriales est&aacute;ticas programadas con procedimientos m&iacute;tico-simb&oacute;licos y rituales.<\/p>\n<p> Todas las sociedades preindustriales, en sus largu&iacute;simos per&iacute;odos de existencia, fueron sociedades est&aacute;ticas, es decir, fueron sociedades que sobrevivieron haciendo fundamentalmente lo mismo y excluyendo todo cambio y toda posible alternativa a su modo de vida. El modo de fijar la manera de vivir, evitar riesgos peligrosos y excluir cambios y alternativas fue interpretar y vivir las mitolog&iacute;as, simbolog&iacute;as y rituales programadores como revelaci&oacute;n divina y legado de los antepasados sagrados.<\/p>\n<p> Todas las sociedades preindustriales fueron est&aacute;ticas, programadas con mitos, s&iacute;mbolos y rituales considerados como revelaci&oacute;n divina; fueron, por consiguiente, heter&oacute;nomas y fundamentadas y articuladas, por ello, sobre creencias exclusivas, se consideraban &ldquo;la revelaci&oacute;n divina&rdquo; y desde esa condici&oacute;n se exclu&iacute;a cualquier otra alternativa.<\/p>\n<p> Las creencias que los mitos, s&iacute;mbolos y rituales imponen no son fen&oacute;menos primariamente religiosos, son fen&oacute;menos propios de los sistemas de programaci&oacute;n de las sociedades preindustriales est&aacute;ticas. Conviene no olvidar esto.<br \/><br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">Crisis de las religiones en Europa.<\/span><\/p>\n<p> Cuando se implantan las sociedades industriales, se introduce con ellas la explicaci&oacute;n cient&iacute;fica de lo real. Lo que gana la explicaci&oacute;n cient&iacute;fica de la realidad, lo pierde la explicaci&oacute;n mitol&oacute;gica.<\/p>\n<p> Desde que nacieron la filosof&iacute;a y las ciencias hubo conflicto entre las mitolog&iacute;as y la religi&oacute;n, y las ciencias y la filosof&iacute;a. Pero hasta que los pueblos no empezaron a vivir de la industria, el conflicto se mantuvo entre las elites religiosas y los fil&oacute;sofos y cient&iacute;ficos. El mito continu&oacute; rigiendo a los colectivos y, por tanto, tambi&eacute;n la religi&oacute;n. En la medida que los pueblos viven de la industria, van desplazando a los mitos y a la religi&oacute;n.<\/p>\n<p> En esos colectivos industriales se substituy&oacute; el programa m&iacute;tico-simb&oacute;lico por el ideol&oacute;gico. La ideolog&iacute;a es una construcci&oacute;n axiol&oacute;gica y program&aacute;tica que opera no desde narraciones sagradas, como los mitos, sino desde informaciones cient&iacute;ficas y teor&iacute;as filos&oacute;ficas.<\/p>\n<p> Durante un largo per&iacute;odo de tiempo, se vive en Europa en una sociedad mixta: mayoritariamente preindustrial, de programaci&oacute;n m&iacute;tica, estructurada sobre creencias y sacralidades, y una minor&iacute;a industrial de base cient&iacute;fica y programaci&oacute;n ideol&oacute;gica. La minor&iacute;a industrial se convirti&oacute; en l&iacute;der por su peso econ&oacute;mico y pol&iacute;tico.<\/p>\n<p> Esta forma de vida mixta fue muy conflictiva, cost&oacute; guerras y sangre.<\/p>\n<p> Con el paso del tiempo, sobre todo despu&eacute;s de la segunda guerra mundial, los n&uacute;cleos industriales se ensancharon y, en la misma proporci&oacute;n, la vida preindustrial se encogi&oacute;. Se lleg&oacute; a un pacto entre los dos patrones de vida, reparti&eacute;ndose los terrenos de influencia. La ciencia y la ideolog&iacute;a se reservaron el saber, la t&eacute;cnica, la econom&iacute;a y la pol&iacute;tica y dejaron el resto a la mitolog&iacute;a y a la religi&oacute;n.<\/p>\n<p> En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo XX la vida preindustrial desapareci&oacute; casi por completo de la Europa Occidental y, con ella, la interpretaci&oacute;n m&iacute;tico-simb&oacute;lica de la realidad. Con ello, la religi&oacute;n se encontr&oacute; sin tierra bajo los pies, sin funci&oacute;n cultural y social y exang&uuml;e.<\/p>\n<p> La religi&oacute;n retrocede en extensi&oacute;n, en peso cultural, prestigio social, influencia pol&iacute;tica, en la misma medida en que se retira la vida preindustrial.<br \/><br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">Derrumbe de la religi&oacute;n y auge de las actitudes integristas.<\/span><\/p>\n<p> La extensi&oacute;n m&aacute;xima de la industrializaci&oacute;n en los pa&iacute;ses europeos, coincide con el inicio de las nuevas sociedades industriales de innovaci&oacute;n y cambio continuo y su asentamiento.<\/p>\n<p> Las sociedades que viven de la creaci&oacute;n continua de conocimientos y tecnolog&iacute;as y, a trav&eacute;s de ellas, productos y servicios, son todav&iacute;a minoritarias, incluso en los pa&iacute;ses desarrollados, pero ya son la punta de lanza del cambio y el motor de la econom&iacute;a.<\/p>\n<p> Estamos de nuevo en una sociedad mixta: la mayor&iacute;a ser&iacute;a esta vez industrial, con las industrias propias de la primera industrializaci&oacute;n y sus transformaciones posteriores, y una minor&iacute;a industrial de innovaci&oacute;n y cambio continuo.<\/p>\n<p> La mayor&iacute;a vive todav&iacute;a seg&uacute;n los criterios mentales axiol&oacute;gicos e ideol&oacute;gicos, de comportamiento y de organizaci&oacute;n de la primera industrializaci&oacute;n, y la minor&iacute;a vive apoyada en postulados axiol&oacute;gicos y proyectos que se van gestando al paso de los cambios, intentando adaptarse con la mente, el coraz&oacute;n y las organizaciones, al continuo cambio y a la globalizaci&oacute;n.<\/p>\n<p> Esta es la situaci&oacute;n de los pa&iacute;ses de la Europa Occidental. <\/p>\n<p>Estamos en una situaci&oacute;n de m&aacute;xima precariedad. La pol&iacute;tica y gran parte de la econom&iacute;a se rige seg&uacute;n los c&aacute;nones culturales de los siglos XIX y XX, pero la punta de lanza econ&oacute;mica son las sociedades de innovaci&oacute;n y cambio. Las ideolog&iacute;as han entrado en una crisis profunda y las religiones, perdido su soporte preindustrial, se han hundido en su prestigio, peso cultural, influencia social e incluso, aunque menos, en su peso pol&iacute;tico.<\/p>\n<p> Por otra parte las actitudes de mente y de sentir, los modos de actuaci&oacute;n y organizaci&oacute;n social, pol&iacute;tica y familiar, adecuadas a las sociedades de conocimiento y cambio continuo, todav&iacute;a se est&aacute;n gestando.<\/p>\n<p> La dimensi&oacute;n profunda de la existencia humana, la dimensi&oacute;n espiritual o como se le llam&oacute; en la larga etapa preindustrial de nuestra historia, la dimensi&oacute;n religiosa, ven&iacute;a vehiculada y cultivada por los mismos mitos, s&iacute;mbolos y rituales con los que se programaban los colectivos preindustriales.<\/p>\n<p> Esos mitos s&iacute;mbolos y rituales se dec&iacute;an revelados y deb&iacute;an excluir todo cambio y toda alternativa, especialmente en lo que se refer&iacute;a al lenguaje m&iacute;tico, simb&oacute;lico y ritual, porque ese era el lenguaje constituyente, program&aacute;tico, don sagrado, revelaci&oacute;n divina.<\/p>\n<p> El proyecto de vida humana expresado en los mitos, s&iacute;mbolos y rituales revelados, en los que se dec&iacute;a c&oacute;mo pensar, sentir, organizarse y vivir, y en los que se hablaba de la gran dimensi&oacute;n humana, la religiosa y c&oacute;mo cultivarla, hab&iacute;a que creerlo, excluyendo toda posible duda. As&iacute; el fundamento de la vida humana y religiosa no era aut&oacute;nomo sino heter&oacute;nomo.<\/p>\n<p> Esa forma de vivir la gran dimensi&oacute;n humana, en mitos, s&iacute;mbolos y rituales, que son a la vez programa colectivo y sistema de creencias con fundamento heter&oacute;nomo, revelado, eso son las religiones.<\/p>\n<p> Esa forma de vivir la dimensi&oacute;n espiritual humana est&aacute; ligada a las sociedades preindustriales por su misma estructura. Y est&aacute; ligada a las sociedades preindustriales en todas sus dimensiones, tanto interpretativas, expresivas, axiol&oacute;gicas, comportamentales, organizativas, etc.<\/p>\n<p> Los datos dicen que cuando la industrializaci&oacute;n, como forma de vida de un pueblo, sustituye a la manera preindustrial de vivir, las religiones empiezan a entrar en crisis; y los datos dicen tambi&eacute;n que, por regla general, donde desaparecen las sociedades preindustriales, desaparecen las religiones.<\/p>\n<p> Digo que desaparecen las religiones, no la necesidad y la voluntad de vivir la dimensi&oacute;n profunda de la existencia humana, la dimensi&oacute;n espiritual, la dimensi&oacute;n absoluta de la realidad, porque esa necesidad tiene que ver con nuestro n&uacute;cleo antropol&oacute;gico, con nuestra cualidad espec&iacute;fica.<\/p>\n<p> Las religiones fueron formas aptas para que todo el pueblo fuera capaz de vivir esa dimensi&oacute;n, con mayor o menor profundidad. A eso no se ha encontrado sustituto claro en la nueva situaci&oacute;n.<\/p>\n<p> Esa necesidad insatisfecha, fomenta la vuelta atr&aacute;s, fomenta los integrismos, la proliferaci&oacute;n de sectas e incluso la prolongaci&oacute;n de la vida de las religiones en un contexto en el que l&oacute;gicamente hubieran tenido que desaparecer por completo. Y ocurre eso, porque las religiones todav&iacute;a no tienen alternativa. <\/p>\n<p>Las religiones subsisten sin el prestigio e influencia de anta&ntilde;o, en los m&aacute;rgenes de la corriente del r&iacute;o de las transformaciones que est&aacute;n provocando las sociedades informatizadas de innovaci&oacute;n y cambio. En esos m&aacute;rgenes encharcados o m&aacute;s tranquilos del gran r&iacute;o de aguas r&aacute;pidas, que son las nuevas sociedades, pueden sobrevivir largo tiempo.<br \/> Es m&aacute;s, el reflorecimiento de las religiones del pasado en las nuevas circunstancias es, si bien se observa, tan signo de muerte como su completa desaparici&oacute;n.<\/p>\n<p> En sociedades en los que las interpretaciones de la realidad de las ciencias cambian tan aceleradamente y en las que las posibilidades de las nuevas tecnolog&iacute;as alteran todos los modos de trabajo y todos los patrones de vida, donde los valores y las organizaciones han de seguir, forzosamente, el ritmo de las aguas, todo es cambiante, nada es estable. Hemos empezado a vivir no repitiendo patrones del pasado sino construyendo proyectos de futuro, invent&aacute;ndolos. <\/p>\n<p>En esta situaci&oacute;n no podemos vivir de creencias recibidas porque fijan; tenemos que vivir de postulados y construcciones propias. Todo esto hace a nuevas sociedades, sociedades de riesgo, en las que los individuos se ven desamparados y abandonados a sus propios recursos, a su propia responsabilidad, a sus propias construcciones, a sus decisiones libres, en un mundo cambiante e inh&oacute;spito que f&aacute;cilmente les puede marginar. Ante esta situaci&oacute;n muchos siente con fuerza la llamada de la seguridad y calidez del pasado. Pero en las circunstancias en que nos vemos forzados a vivir, esa no es una soluci&oacute;n, eso es un regreso acobardado, eso es una enfermedad de individuos y grupos y, dir&iacute;a yo, eso es una patolog&iacute;a humana, primariamente, y religiosa, como consecuencia. <\/p>\n<p>La verdadera religi&oacute;n es aceptaci&oacute;n, no rechazo, es amor y confianza, no temor, es osad&iacute;a, atrevimiento. Lo que ponen de manifiesto esos renacimientos religiosos es todo lo contrario de lo que parece. Y eso vale tanto de los &aacute;mbitos cat&oacute;licos, como de los protestantes, de los musulmanes o de los hind&uacute;es.<\/p>\n<p> Tanto el envejecimiento de los pastores y de los fieles, como el completo desinter&eacute;s de los j&oacute;venes, como el crecimiento de las actitudes integristas o de vuelta al pasado, son todo signos de enfermedad mortal.<br \/><br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">El legado de las tradiciones religiosas despu&eacute;s de la religi&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p> Hemos salido ya de las sociedades preindustriales est&aacute;ticas y estamos saliendo ahora de las de la primera industrializaci&oacute;n que tambi&eacute;n se interpretaban como est&aacute;ticas, para ir a parar a las sociedades de la segunda gran industrializaci&oacute;n. Estas nuevas sociedades son din&aacute;micas, se programan con postulados y proyectos de futuro y se ven forzadas a construir todos los par&aacute;metros de la propia vida aut&oacute;nomamente. Por todo ello, resultan ser sociedades sin creencias, ni sacralidades, ni religiones y, por tanto, resultan ser sociedades laicas y globales. <\/p>\n<p>En ese largo camino hemos ido dejando la religi&oacute;n a jirones, desgarrada por las transformaciones.<\/p>\n<p> &iquest;Qu&eacute; queda del legado de las grandes tradiciones del pasado?<br \/> Para saberlo hay que intentar leerlas desde las nuevas condiciones culturales, que son nuestras nuevas condiciones de realidad. Hay que aprender a leerlas desde sociedades sin creencias, laicas y globales.<\/p>\n<p> El legado de las tradiciones no puede ser sistemas de creencias exclusivas en cada religi&oacute;n, contraponi&eacute;ndose y contradiciendo a todas las otras. Si ese fuera su legado, no podr&iacute;amos asumirlo, porque nos vemos forzados a dejar de ser personas de creencias para ser personas de postulados y proyectos cambiantes. Tampoco podemos dejar de ser globales.<\/p>\n<p> Hemos de esforzarnos por leer ese inmenso legado, partiendo desde donde realmente estamos.<\/p>\n<p> No tener creencias no quiere decir que no tengamos actitudes ingenuas o acr&iacute;ticas, quiere decir que sabemos que no recibimos nuestro proyecto de vida, nuestro sistema de interpretaci&oacute;n de la realidad, nuestro sistema de valores, nuestro modo de vivir y actuar, nuestras organizaciones, e incluso nuestras maneras de concebir al Absoluto, de ninguna divinidad ni de ningunos antepasados sagrados, porque sabemos que todo eso tenemos que construirlo, d&iacute;a a d&iacute;a, nosotros mismos.<\/p>\n<p> Nos construimos con nuestras ciencias todos nuestros saberes; tenemos que construirnos los postulados axiol&oacute;gicos sobre los cuales podamos edificar nuestros proyectos de vida humana con el aparato tecnol&oacute;gico de que disponemos y que renovamos continuamente; tenemos que construir nuestros sistemas de organizaci&oacute;n, desde los niveles m&aacute;s altos internacionales hasta los niveles m&aacute;s bajos locales y familiares. Eso lo estamos ya haciendo y somos conscientes de ello.<\/p>\n<p> Somos aut&oacute;nomos, y no tenemos otra soluci&oacute;n, porque nos vemos forzados a construirnos aut&oacute;nomamente todos los niveles de nuestra vida. Nada nos viene dado, ni por los antepasados, porque no vivimos ni viviremos nunca m&aacute;s como ellos; ni por los dioses, porque ya no tenemos ni mitos ni creencias; ni por la naturaleza de las cosas, porque lo que consider&aacute;bamos la naturaleza de las cosas var&iacute;a continuamente con el crecimiento de nuestras ciencias y tecnolog&iacute;as.<\/p>\n<p> Hay que acercarse a leer atentamente las tradiciones religiosas, vac&iacute;os de creencias, sin buscar creencias; vac&iacute;os de soluciones ya hechos y sin buscar soluciones hechas; vac&iacute;os de sumisiones, si no es a nuestras propias debilidades e ignorancias, y sin buscar a qu&eacute; someternos.<\/p>\n<p> En la oferta de las grandes tradiciones religiosas de la humanidad, en las revelaciones de sus escrituras sagradas, en las ense&ntilde;anzas de sus grandes maestros, no podemos pretender encontrar ni c&oacute;mo interpretar la realidad, ni c&oacute;mo valorarla, ni c&oacute;mo debemos actuar, ni c&oacute;mo debemos organizarnos en todos los niveles. No hay que buscar soluciones a nuestros problemas porque las soluciones debemos construirlas nosotros mismos. <\/p>\n<p>Eso es as&iacute; en las nuevas sociedades industriales y lo fue en el pasado, aunque no tuvi&eacute;ramos conciencia de ser los constructores de mitos y religiones, porque lo hicimos a lo largo de milenios y nos fue &uacute;til y necesario creer que las recib&iacute;amos de lo alto.<\/p>\n<p>Ya hemos despertado del sue&ntilde;o de que los dioses nos proporcionaban programas de vida con garant&iacute;a divina. Ese fue un sue&ntilde;o de miles de a&ntilde;os. Tambi&eacute;n hemos despertado del sue&ntilde;o de que las ciencias descubrir&iacute;an la naturaleza de las cosas y que desde ah&iacute; nos dir&iacute;an c&oacute;mo tenemos que vivir. Ese sue&ntilde;o fue mucho m&aacute;s corto. <\/p>\n<p>El hundimiento de las formas preindustriales de vida, la generalizaci&oacute;n de la industrializaci&oacute;n y la aparici&oacute;n de las sociedades de innovaci&oacute;n, nos han vuelto a la realidad: somos constructores aut&oacute;nomos de nuestras maneras de vivir, con todo lo que eso comporta.<\/p>\n<p>Si las tradiciones no nos ofrecen un proyecto de vida humana con prestigio divino, ni nos ofrecen unas formas intocables y exclusivas de representar y vivir la realidad absoluta &iquest;qu&eacute; ofrecen? &iquest;De qu&eacute; hablan?<\/p>\n<p>Hablan de algo que no tiene ninguna de las formas que nuestra necesidad impone a la realidad; hablan de algo que necesariamente se dice en formas -&iquest;c&oacute;mo podr&iacute;amos nosotros comprenderlo si no se dijera en formas?- pero que no tiene ninguna de las formas con las que se presenta porque esta libre de todas ellas.<\/p>\n<p>Hablan de algo que tiene que ver con el n&uacute;cleo de nuestro ser. El n&uacute;cleo de nuestro ser como hombres, lo que constituye nuestra cualidad espec&iacute;fica, es la doble experiencia de lo real que nuestra condici&oacute;n de hablantes nos proporciona.<\/p>\n<p>La lengua nos permite distinguir el significado que las realidades tienen para m&iacute; de lo que las realidades significan en s&iacute; mismas. Las cosas est&aacute;n ah&iacute;, independientes de m&iacute; mismo. Yo mismo estoy ah&iacute;, independiente de m&iacute; mismo.<\/p>\n<p>S&eacute; y experimento que una cosa es lo que la realidad es para m&iacute;, y otra lo que la realidad es en s&iacute; misma. S&eacute; y experimento la doble significaci&oacute;n de lo real: un significado relativo y un significado absoluto. Se trata de una doble dimensi&oacute;n significativa de lo real, no de dos realidades o dos significaciones diferentes, aunque para expresar esa doble significaci&oacute;n tengamos que expresarlas separando y distinguiendo como si fueran dos realidades.<\/p>\n<p>Desde la dimensi&oacute;n absoluta de lo real hablan las tradiciones religiosas, y lo hacen desde las condiciones culturales de las sociedades preindustriales, est&aacute;ticas, m&iacute;tico-simb&oacute;licas, religiosas y creyentes.<\/p>\n<p>Hablan de lo que es la verdadera realidad y nuestra verdadera realidad, m&aacute;s all&aacute; de nuestras interpretaciones y valoraciones. Hablan de algo que nos libera de nuestra perspectiva relativa, condicionada por nuestras necesidades. Hablan de lo que nos libera de nuestra identificaci&oacute;n con un cuadro de necesidades y deseos, para reintegrarnos a &ldquo;lo que es&rdquo; m&aacute;s all&aacute; de nuestra lectura interesada, para volvernos a &ldquo;lo que es&rdquo; cuando se silencia la ret&iacute;cula de interpretaciones y valoraciones que la egocentraci&oacute;n proyecta sobre lo real.<br \/><br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">Los caminos de la sabidur&iacute;a de las tradiciones religiosas son los caminos del silencio.<\/span><\/p>\n<p> Las grandes tradiciones religiosas, las grandes escrituras sagradas y los maestros del esp&iacute;ritu ofrecen la dimensi&oacute;n absoluta de la realidad, que es tambi&eacute;n una dimensi&oacute;n del vivir humano. Ofrecen un conocer y sentir, percibir y actuar que no est&aacute; enmarcado en lo que es propio de un viviente en un medio, que no est&aacute; enmarcado en la relaci&oacute;n Sujeto-Objeto (S-O). Ofrecen un conocer, sentir, percibir y actuar que surge cuando se ha silenciado por completo esa relaci&oacute;n dual, cuando se ha silenciado la egocentraci&oacute;n de la mente, el sentir y la actuaci&oacute;n.<\/p>\n<p> La oferta de los maestros y de las tradiciones es el conocer y sentir silencioso; un conocer y sentir desde el silencio de la necesidad, de su portavoz el deseo, de los temores y expectativas y de las interpretaciones, valoraciones y actuaciones que de ah&iacute; se derivan.<\/p>\n<p> En el conocer y sentir silencioso se ha silenciado el depredador y el mundo de la depredaci&oacute;n. Se silencia la interpretaci&oacute;n dual de todo lo real que precisa hacer la necesidad: sujeto necesitado, por un lado, campo donde ejercer la depredaci&oacute;n, por otro. <\/p>\n<p>Quien silencia al sujeto de necesidad, silencia a su mundo, y quien silencia al mundo de est&iacute;mulos de un viviente, silencia al sujeto.<\/p>\n<p> En el conocimiento y sentir silencios, hay conocer y sentir, pero nadie conoce y nada es conocido porque se trata de un conocimiento y sentir que trasciende la dualidad y se adentra en el conocimiento y sentir de la unidad, desde la unidad misma; en el conocimiento y el sentir de eso no-dual, desde la no dualidad misma. <\/p>\n<p>Es el conocimiento y el sentir de &ldquo;lo que es&rdquo; desde &ldquo;lo que es&rdquo;, antes de la dualidad y trascendi&eacute;ndola.<\/p>\n<p> En ese conocer y sentir aparece la realidad de &ldquo;lo que es&rdquo;, que es la unidad. Y la unidad es la esencia del amor.<\/p>\n<p> El conocer y sentir silencioso es la cualidad espec&iacute;ficamente humana, ligada a su misma condici&oacute;n de hablante; es su experiencia m&aacute;s fundamental. Esa experiencia de unidad y absoluto es el &uacute;nico fundamento del amor incondicional a los otros y a todo. Todo amor que no se asiente en esa experiencia de absoluto, del no-dos y de la unidad, s&oacute;lo es una ampliaci&oacute;n de la egocentraci&oacute;n o s&oacute;lo es voluntarismo, deber; pero el amor no es ni voluntarismo, ni deber, el amor es unidad.<\/p>\n<p> En las nuevas condiciones culturales de las sociedades de innovaci&oacute;n y cambio continuo hemos ido a parar a una espiritualidad sin religi&oacute;n, ni creencias, ni sacralidades, porque donde no hay creencias ni religiones, tampoco hay sacralidades.<\/p>\n<p> Y esa situaci&oacute;n, no es mala para la espiritualidad, sino buena porque evita confusiones. Parad&oacute;jicamente, nuestras poderosas ciencias y tecnolog&iacute;as, las sofisticadas nuevas sociedades industriales y el proceso de nuestra larga historia europea, nos ha dejado vac&iacute;os de seguridades y desnudos. No es mala situaci&oacute;n esa para la espiritualidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art&iacute;culo para la Revista Alternativas-Revista de an&aacute;lisis y reflexi&oacute;n teol&oacute;gica- n&ordm; 29 Enero-Junio 2005. Ed. Lascasiana. Managua. revista.alternativas@gmail.com Constataci&oacute;n de algunos hechos de importancia.En las nuevas sociedades industriales europeas se han producido cuatro hechos culturales que han tenido consecuencias en todos los &oacute;rdenes de la vida de los colectivos y tambi&eacute;n, y profundo, en las&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[160],"tags":[],"post_series":[],"class_list":["post-53798","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-calidad-humana","entry","no-media"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53798","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53798"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53798\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53798"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53798"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53798"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=53798"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}