{"id":53808,"date":"2008-10-14T00:00:00","date_gmt":"2008-10-14T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T22:00:00","slug":"mistica_laica_calidad_y_madurez_huma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/mistica_laica_calidad_y_madurez_huma\/","title":{"rendered":"M\u00edstica laica, calidad y madurez humana"},"content":{"rendered":"<p>Art&iacute;culo para la Revista Alternativas -Revista de an&aacute;lisis y reflexi&oacute;n teol&oacute;gica<br style=\"font-weight: bold;\" \/>n&ordm; 35 Enero-Junio 2008 Ed. Lascasiana. Managua. <br style=\"font-weight: bold;\" \/><a style=\"font-weight: bold;\" href=\"mailto:revista.alternativas@gmail.com\">revista.alternativas@gmail.com<\/a><\/p>\n<p>Exigencias del estudio de la crisis de las religiones.<span style=\"font-weight: bold;\"><\/p>\n<p><\/span>La religi&oacute;n ha sido la forma peculiar de cultivar la espiritualidad en las sociedades preindustriales. Los mitos, s&iacute;mbolos y rituales que socializaban y programaban a las sociedades preindustriales, eran el instrumento para expresar y vivir la dimensi&oacute;n absoluta de la realidad, y eran tambi&eacute;n el medio para cultivar la espiritualidad.<\/p>\n<p>Al desaparecer las sociedades preindustriales en los pa&iacute;ses desarrollados, entran en crisis los sistemas colectivos de programaci&oacute;n m&iacute;tico-simb&oacute;lica y entran en crisis las religiones, con todo tipo de convulsiones o enfermedades: integrismos, proliferaci&oacute;n de sectas, espiritualidad salvaje, creencias y supersticiones de todo tipo, ate&iacute;smo militante, laicismo que ignora toda dimensi&oacute;n espiritual humana, sincretismos diversos, crisis mortal de las religiones, etc.<\/p>\n<p>Para comprender este fen&oacute;meno y para estudiarlo adecuadamente, debemos situarnos fuera de las religiones y sus creencias. Desde las creencias ser&iacute;a dif&iacute;cil, si no imposible averiguar las causas de la crisis de las creencias. Para analizar un sistema, hay que salirse del sistema. Salirse de los sistemas religiosos y sus sistemas de creencias, para analizarlos, no comporta, como veremos, salirse de la fe, de la espiritualidad.<\/p>\n<p>Esta ser&aacute; la &uacute;nica manera conveniente, a mi juicio, de rastrear c&oacute;mo cultivar la espiritualidad en sociedades en las que la vida preindustrial ha desaparecido, la industrializaci&oacute;n es completa y se ha implantado la sociedad de conocimiento e innovaci&oacute;n y cambio continuo. <\/p>\n<p>Esta nueva situaci&oacute;n est&aacute; precipitando a una crisis mortal a las religiones, sus sistemas de creencias y sus organizaciones.<\/p>\n<p>Nos vemos forzados a fundamentar nuestra reflexi&oacute;n sobre datos, contando con la ayuda de ling&uuml;&iacute;stica, la antropolog&iacute;a, la sociolog&iacute;a y el conocimiento de la historia de las tradiciones religiosas de la humanidad, y prestando una peculiar atenci&oacute;n a aquellas tradiciones espirituales que no se apoyan en creencias y que no se pueden llamar propiamente religiones, como el budismo y algunas corrientes hind&uacute;es.<br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp; <br \/><br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">2. Breve aclaraci&oacute;n sobre las nociones de &ldquo;religi&oacute;n&rdquo;, &ldquo;espiritualidad&rdquo;, &ldquo;creencia&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p>Hagamos unas primeras aclaraciones que despu&eacute;s profundizaremos:<\/p>\n<p>&#8211;<span style=\"text-decoration: underline;\">&iquest;Qu&eacute; entendemos por religi&oacute;n?<\/span> La peculiar manera de vivir y expresar la dimensi&oacute;n absoluta de la realidad, a trav&eacute;s de los sistemas de socializaci&oacute;n y programaci&oacute;n propios de las sociedades preindustriales. <br \/>Las sociedades preindustriales son sociedades est&aacute;ticas, porque viven durante milenios haciendo fundamentalmente lo mismo. Sus sistemas de programaci&oacute;n colectivos son los adecuados a este tipo de sociedades: se fundamentan en creencias intocables, porque las consideran reveladas por los dioses o los antepasados sagrados; con esa intocabilidad de las creencias, se excluyen los cambios profundos y las posibles alternativas.<\/p>\n<p>Las religiones, en las sociedades preindustriales, tienen una doble funci&oacute;n: programar los colectivos para un modo concreto de vida preindustrial (cazador-recolector, horticultura, agricultura de riego, ganader&iacute;a) y, a la vez, expresar e iniciar a la experiencia de la dimensi&oacute;n absoluta de la realidad. Y ello como una unidad.<\/p>\n<p>&#8211;<span style=\"text-decoration: underline;\">&iquest;Qu&eacute; es la espiritualidad?<\/span> El cultivo expl&iacute;cito de la dimensi&oacute;n absoluta de nuestro acceso a la realidad, que en la &eacute;poca preindustrial tuvo que ser religioso y a trav&eacute;s de creencias. No pudo hacerse de otra manera sin poner en peligro el programa colectivo y, con &eacute;l, la supervivencia del grupo.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\">&iquest;Qu&eacute; entendemos por creencias?<\/span> Formulaciones intocables, por su car&aacute;cter de reveladas, derivadas de los sistemas m&iacute;ticos, simb&oacute;licos y rituales de la programaci&oacute;n colectiva de sociedades que deben excluir el cambio, que son simult&aacute;neamente expresi&oacute;n y orientaci&oacute;n para el cultivo de la dimensi&oacute;n absoluta de la realidad.<\/p>\n<p>Los supuestos intocables por falta de cr&iacute;tica o por intereses implicados en ellos, no son creencias, sino eso, supuestos. Todas las &eacute;pocas han estado llenos de supuestos intocables. En nuestra &eacute;poca abundan de una forma especial, a causa de la crisis de las creencias.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">3. Transformaci&oacute;n de los sistemas colectivos de programaci&oacute;n o socializaci&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p>En las sociedades plenamente industrializadas y en las que se han impuesto ya las sociedades de innovaci&oacute;n y cambio, hemos cobrado conciencia de que los proyectos de vida colectiva no nos vienen dados ni por los dioses, ni por la naturaleza de las cosas; nos los tenemos que hacer nosotros mismos. En estas sociedades ya no tenemos normas de vida, ni sistemas de interpretaci&oacute;n y valoraci&oacute;n de la realidad, ni tampoco de organizaci&oacute;n, ni familiar ni social, bajadas de los cielos, ni dadas por la naturaleza. Hoy ya sabemos que todas esas cosas tenemos que hac&eacute;rnoslas nosotros mismos. <\/p>\n<p>Nosotros debemos formular, desde nosotros mismos, los postulados axiol&oacute;gicos seg&uacute;n los cuales construyamos nuestros proyectos de vida y organizaci&oacute;n. Para ese trabajo, contamos con las informaciones y tecnolog&iacute;as que nos proporcionan las ciencias; pero las ciencias no nos pueden proporcionar ni los postulados axiol&oacute;gicos ni los proyectos colectivos.<\/p>\n<p>Tenemos que cultivar la cualidad humana desde nosotros mismos y tenemos que averiguar c&oacute;mo cultivar la dimensi&oacute;n que nuestros antepasados llamaron &ldquo;espiritualidad&rdquo;, sin podernos apoyar, como nuestros antepasados, ni en religiones, ni en creencias.<\/p>\n<p>Esta es nuestra ingente tarea.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">4. Datos que debemos tener en cuenta.<\/span><\/p>\n<p>Vamos a se&ntilde;alar brevemente los puntos b&aacute;sicos desde donde debemos partir para averiguar qu&eacute; es la espiritualidad y c&oacute;mo cultivarla en las nuevas condiciones culturales. <\/p>\n<p>Esa espiritualidad ser&aacute; la base de la calidad humana que precisamos para gestionar nuestras potentes ciencias y tecnolog&iacute;as, para gestionar nuestra vida colectiva global, y gestionar la de la vida en el planeta. Y ser&aacute; la base, tambi&eacute;n para el cultivo de la espiritualidad en su sentido m&aacute;s elevado.<\/p>\n<p>Los puntos b&aacute;sicos de partida son datos o consecuencias de esos datos.<\/p>\n<p>Nuestro <span style=\"font-weight: bold;\">dato primero<\/span> es que somos unos vivientes, y como tales, no somos nadie venido a este mundo. <\/p>\n<p>Somos este mundo, somos un momento de la inmensidad de lo que hay. Tanto nuestro cuerpo, como nuestra mente, son una peque&ntilde;a ondulaci&oacute;n de la inmensidad que nos rodea. <\/p>\n<p>Este primer dato sit&uacute;a nuestra actitud epistemol&oacute;gica con los pies en el suelo. Debemos comprender todas nuestras dimensiones humanas desde esta base: vivientes de este mundo, leve y breve oscilaci&oacute;n de la inmensidad que forma el universo y el multiverso.<\/p>\n<p>Esta no es una postura materialista, no rechazaremos ni reprimiremos las dimensiones espirituales humanas, s&oacute;lo intentaremos comprenderlas desde nuestra condici&oacute;n inevitable vivientes.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Segundo dato:<\/span> los vivientes tienen que hacer una lectura y valoraci&oacute;n del medio, desde y en funci&oacute;n de sus necesidades. <\/p>\n<p>Todos los vivientes, cada uno a su manera, modelan la realidad que les rodea desde el patr&oacute;n de sus necesidades. Nosotros estamos incluidos en esta ley.<\/p>\n<p>Al tener que leer la realidad desde el n&uacute;cleo de sus necesidades, los vivientes necesariamente tienen que hacer una lectura dual de la realidad: el viviente con su cuadro de necesidades por un lado, y el medio en el que satisface esas necesidades por otro. <\/p>\n<p>El viviente tiene que interpretarse como un individuo frente a un mundo. Esta es una ley general que tambi&eacute;n nos incluye a nosotros.<\/p>\n<p>Esa lectura dual de lo real es lo que el viviente precisa hacer para vivir, no es como es la realidad en ella misma. La realidad real, de la que el viviente forma parte, no es esa lectura dual que precisamos hacer. La lectura dual no describe la realidad, la modela. <\/p>\n<p>Una garrapata la modela de una forma, una hormiga de otra, un caballo de otra y un humano de otra, pero todos tendr&aacute;n que dualizar. Pero ni la modelaci&oacute;n de la garrapata describe la realidad como es, ni tampoco la modelaci&oacute;n humana.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Tercer dato:<\/span> Todos los animales, menos los humanos, tienen determinada gen&eacute;ticamente la modelaci&oacute;n que hacen de esta inmensidad, para poder sobrevivir en ella. Tienen determinada, con algunos m&aacute;rgenes de aprendizaje, unas acotaciones\/valoraciones en la realidad, unos modos de comportarse, unos modos de organizarse y llevar adelante la crianza.<\/p>\n<p>Todos los animales, menos nosotros, tiene una relaci&oacute;n binaria con la realidad: el sujeto de necesidades, frente al medio donde satisface esas necesidades. Los humanos somos los &uacute;nicos que tenemos una relaci&oacute;n ternaria con la realidad: el sujeto de necesidades, la lengua y el medio.<\/p>\n<p>La lengua es el gran invento biol&oacute;gico de nuestra especie. La lengua traspasa el significado de las cosas, de las realidades mismas, a una estructura ac&uacute;stica. La palabra es la conjunci&oacute;n de un significante ac&uacute;stico (la estructura fon&eacute;tica) y un significado, (el de las cosas a las que hace referencia el significado). Con este ingenioso invento podemos distinguir entre lo que las cosas puedan significar para nuestra vida, y las cosas mismas, que est&aacute;n ah&iacute; independientes del significado que puedan tener o no tener para nosotros.<\/p>\n<p>Esta estructura de nuestra lengua nos permite adaptarnos a las modificaciones del medio, o provocarlas, a la velocidad que convenga, sin que tengamos que esperar, como los restantes animales, millones de a&ntilde;os para adaptarnos a esos cambios. La lengua es un invento biol&oacute;gico para acelerar, lo que convenga, la adaptaci&oacute;n al medio o adaptar al medio a nosotros.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Cuarto dato:<\/span> El invento de la lengua supone que tengamos determinado gen&eacute;ticamente nuestro organismo, nuestra condici&oacute;n sexuada, nuestra condici&oacute;n simbi&oacute;tica, pero que tengamos indeterminados los modos de llevar a la pr&aacute;ctica nuestras maneras de supervivencia, nuestras formas de llevar adelante la crianza y nuestras formas de organizaci&oacute;n. <\/p>\n<p>Pero se nos ha dotado de un instrumento para programar ese amplio margen de indeterminaci&oacute;n program&aacute;tica: la lengua. Con ella debemos autoprogramarnos para resultar animales viables. Somos animales culturales porque tenemos que autoprogramarnos, y autoprogram&aacute;ndonos nos hacemos animales viables.<br \/><br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">Quinto dato:<\/span> Nuestra condiciones de animales que hablan, de vivientes culturales nos proporciona un doble acceso a la realidad: Un acceso relativo a nuestras necesidades, y un acceso absoluto, independiente de nuestras necesidades. <\/p>\n<p>Este doble acceso es nuestra cualidad espec&iacute;fica. Porque tenemos ese doble acceso a lo real y a nosotros mismos, poseemos flexibilidad frente al medio, no estamos claveteados en una sola dimensi&oacute;n, aquella determinada gen&eacute;ticamente en funci&oacute;n de nuestras necesidades, como los restantes animales, sino que podemos modificar nuestra interpretaci&oacute;n y valoraci&oacute;n del medio cuando convenga. <\/p>\n<p>Este doble acceso es un dato, y lo prueba la existencia misma del arte, de determinadas actitudes de la ciencia y la filosof&iacute;a, la religi&oacute;n y la espiritualidad.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Sexto dato:<\/span> Nuestra condici&oacute;n de vivientes nos impone interpretarnos como individuos frente a un medio y hacer una interpretaci&oacute;n dual de la realidad. Pero nos permite comprender, tambi&eacute;n, que nosotros mismos somos parte de esa realidad absoluta, no relativa a nosotros, que todo es.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">S&eacute;ptimo dato:<\/span> Las sociedades preindustriales se programaban colectivamente, durante milenios, mediante narraciones que explicaban lo que los antepasados sagrados o los dioses determinaron sobre c&oacute;mo hab&iacute;a que interpretar y valorar la realidad, c&oacute;mo hab&iacute;a que actuar en ella, c&oacute;mo hab&iacute;a que emparejarse y cuidar a la prole, c&oacute;mo hab&iacute;a que organizar la vida colectiva y c&oacute;mo hab&iacute;a que rememorar y ritualizar esas narraciones para actualizar peri&oacute;dicamente la programaci&oacute;n colectiva. <\/p>\n<p>Esas narraciones y reactualizaciones eran los mitos, los s&iacute;mbolos y los rituales. Esos mismos procedimientos de programaci&oacute;n colectiva eran tambi&eacute;n los procedimientos para expresar y cultivar la dimensi&oacute;n absoluta de la realidad. <\/p>\n<p>Esa doble funci&oacute;n de los mitos, s&iacute;mbolos y rituales es lo que hemos llamado religi&oacute;n. Nuestra experiencia absoluta de la realidad, en la &eacute;poca preindustrial, se expresaba mediante los mismos procedimientos de programaci&oacute;n. No pod&iacute;a ser de otra manera.<\/p>\n<p>Los mitos y s&iacute;mbolos no pretenden describir la realidad sino s&oacute;lo modelarla de forma adecuada a nuestras formas de vivir. No tienen tampoco finalidad religiosa, sino biol&oacute;gica y cultural. Consiguientemente, ni pretenden describir las realidades de este mundo ni, menos, las del otro. Modelan la experiencia absoluta de la realidad para que sea viable en unas formas de comprender la realidad y vivir.<\/p>\n<p>Los mitos, s&iacute;mbolos y rituales est&aacute;n construidos a partir patrones directamente relacionados con las determinadas formas preindustriales de vivir. Tanto esos paradigmas m&iacute;ticos, como sus desarrollos y el cuerpo m&iacute;tico completo y plenamente desplegado no pueden ni pretenden describir la realidad, ni la de este mundo, ni la del otro, sino modelarla para hacerla apta a un determinado modo de vivir.<\/p>\n<p>Las estructuras que sabemos que s&oacute;lo modelan la realidad no pueden ser objeto de creencia. Los mitos, s&iacute;mbolos y rituales son estructuras culturales construidas, como son construidas nuestras teor&iacute;as cient&iacute;ficas. La diferencia radica en que unas son estructuras axiol&oacute;gicas y las otras abstractas; pero ambos tipos de estructura son construcciones y por tanto no pueden ser objeto de creencia en el sentido religioso tradicional, son objeto de verificaci&oacute;n, cada una a su manera.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Octavo dato:<\/span> Cuando se cambia la manera de sobrevivir preindustrial, por ejemplo, cuando se pasa de cazador\/recolector a horticultor, o cuando se pasa de horticultor a agricultor de riego, se cambia de sistema m&iacute;tico-simb&oacute;lico de programaci&oacute;n y, por tanto, se cambia tambi&eacute;n de religi&oacute;n.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Noveno dato:<\/span> Las sociedades industrializadas ya no se programan con narraciones sagradas, los mitos, sino con teor&iacute;as filos&oacute;ficas apoyadas por las ciencias. Lo que hemos llamado ideolog&iacute;as. Eso supone que donde se introduc&iacute;a la vida industrial, retroced&iacute;an los sistemas m&iacute;ticos de programaci&oacute;n, y con ellos las religiones. <\/p>\n<p>Hemos pasado m&aacute;s de 150 a&ntilde;os en un tipo de sociedad mixta en la que una mayor&iacute;a era preindustrial y religiosa y una minor&iacute;a industrial e irreligiosa o antirreligiosa. Con la generalizaci&oacute;n de la industrializaci&oacute;n los mitos y s&iacute;mbolos han perdido por completo su funci&oacute;n y las religiones han perdido el suelo cultural en el que nacieron y se desarrollaron. Este solo hecho ha sido suficiente para que entren en una crisis mortal las religiones y con ellas las creencias religiosas que les acompa&ntilde;an.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">D&eacute;cimo dato:<\/span> En las &uacute;ltimas d&eacute;cadas se ha producido una mutaci&oacute;n cultural nueva, mayor que todas las anteriores: la aparici&oacute;n, asentamiento y progreso de las sociedades de conocimiento. <br \/>Estas son sociedades se sostienen y progresan creando continuamente nuevas ciencias y tecnolog&iacute;as. Las continuas innovaciones cient&iacute;ficas y tecnol&oacute;gicas provocan inevitablemente cambios en las formas de trabajar de los colectivos y estos cambios exigen a su vez cambios en los sistemas de cohesi&oacute;n y valoraci&oacute;n colectiva.<\/p>\n<p>En estas sociedades, el &eacute;xito econ&oacute;mico est&aacute; dependiente de la capacidad de innovaci&oacute;n en ciencias y tecnolog&iacute;as y mediante ellas de la continua innovaci&oacute;n de productos y servicios que alteran las maneras de vivir. <\/p>\n<p>En estas sociedades todo cambia continuamente, se ha de estar siempre dispuesto a cambiar, y se tiene que excluir todo lo que fije la mente, el sentir, las maneras de trabajar y organizarse; se tienen que excluir las creencias, porque la pretensi&oacute;n de las creencias era precisamente fijar y bloquear el cambio. <\/p>\n<p>Las creencias no son un hecho religioso sino un hecho cultural. Las nuevas sociedades de conocimiento y de cambio <span style=\"font-weight: bold;\">tienen que excluir las creencias, sean religiosas o laicas<\/span>, para vivir y prosperar, consiguientemente tienen que excluir tambi&eacute;n las religiones, porque vienen vehiculadas por creencias. <\/p>\n<p>Las nuevas sociedades tienen que programarse ya no mediante ideolog&iacute;as, sino mediante postulados axiol&oacute;gicos (los derechos humanos son un ejemplo de ello) y mediante proyectos colectivos construidos sobre esos proyectos axiol&oacute;gicos. Por consiguiente, las nuevas sociedades no pueden ser ni religiosas ni creyentes.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Und&eacute;cimo dato:<\/span> Las nuevas ciencias y tecnolog&iacute;as han provocado una globalizaci&oacute;n completa de los saberes, de los modos de vida, de la econom&iacute;a, de las comunicaciones, de los ocios-y tambi&eacute;n de las religiones y tradiciones religiosas. <\/p>\n<p>Esta globalizaci&oacute;n afecta especialmente a los pa&iacute;ses desarrollados, pero se extiende, para bien o para mal a todos los pueblos de la tierra. Ya ni los pueblos menos desarrollados pueden vivir como sus antepasados. Las consecuencias culturales, econ&oacute;micas, pol&iacute;ticas y religiosas afectan a todos, integrando o marginando. <\/p>\n<p>Las creencias se han puesto unas al lado de las otras relativiz&aacute;ndose mutuamente. Las religiones que pretend&iacute;an tener la verdad exclusiva conviven con otras que tambi&eacute;n tienen la misma pretensi&oacute;n. <\/p>\n<p>Las comunicaciones de todo tipo han creado una nueva conciencia colectiva, que se extiende a todos los pueblos de la tierra de que las ciencias y las tecnolog&iacute;as, y sus consecuencias, alteran continuamente todas nuestras maneras de pensar y de vivir. Todo eso lo construimos nosotros, no nos viene dado por los dioses o por los antepasados. Esta conciencia colectiva, expl&iacute;cita o impl&iacute;cita, clara u oscura, es m&aacute;s corrosiva para la pretensi&oacute;n de las religiones que la generalizaci&oacute;n de la industrializaci&oacute;n o que las sociedades de conocimiento, que para existir tienen que excluir las creencias.<\/p>\n<p>La globalizaci&oacute;n ataca de ra&iacute;z a las creencias intocables de las religiones y la pretensi&oacute;n de cualquiera de ellas de poseer la verdad definitiva y un proyecto de vida humana dictada por los dioses. Ataca a la noci&oacute;n de creaci&oacute;n y de revelaci&oacute;n tal como se vivieron en el pasado.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">5. La fe y las creencias.<\/span><\/p>\n<p>Todos estos datos nos fuerzan a diferenciar con toda claridad lo que en las tradiciones te&iacute;stas se ha llamado &ldquo;fe&rdquo; de lo que se ha llamado &ldquo;creencia&rdquo;. Llamaremos &ldquo;fe&rdquo;, empleando la terminolog&iacute;a de Juan de la Cruz, &ldquo;al toque del absoluto&rdquo; y &ldquo;creencia&rdquo; a la forma en que ese toque viene expresado. <\/p>\n<p>Tambi&eacute;n podr&iacute;amos comparar, como lo hacen varias tradiciones, la fe con el vino y la creencia con la copa. <\/p>\n<p>En las sociedades preindustriales, que eran est&aacute;ticas, porque viv&iacute;an durante milenios haciendo fundamentalmente lo mismo, y que deb&iacute;an excluir el cambio, la fe iba unida inseparablemente a las creencias, de tal forma que resultaban t&eacute;rminos intercambiables y equivalentes.<\/p>\n<p>En las nuevas sociedades, que viven del cambio, que no pueden ligarse a creencias, que saben que todos los sistemas de m&iacute;ticos, simb&oacute;licos y rituales son construcci&oacute;n humana, que no pretende describir la realidad sino modelarla, que sufren la globalizaci&oacute;n religiosa, hay que separa con toda claridad la fe de la creencia. <\/p>\n<p>Lo que nuestros antepasados llamaban &ldquo;fe&rdquo;, la apertura y experiencia de la dimensi&oacute;n absoluta de la realidad, puede y tiene que darse libre de la creencia, aunque siempre se formular&aacute; de una forma u otra. La fe necesitar&aacute;, para comunicarse, formas expresivas, ser dicha en palabras, pero no se ligar&aacute; a esas palabras, porque sabr&aacute; que est&aacute; refiri&eacute;ndose a la dimensi&oacute;n no-dual de lo real, por tanto m&aacute;s all&aacute; de todas las posibilidades de nuestro lenguaje, construido para nuestra vida en el seno de la dualidad propia de los vivientes. <\/p>\n<p>Todos estos datos est&aacute;n especialmente marcados en las sociedades desarrolladas. En las sociedades en v&iacute;a de desarrollo se dan diversas situaciones culturales. Algunas son todav&iacute;a mayoritariamente preindustriales y por tanto contin&uacute;an vivas en ellas las religiones y las creencias. La mayor&iacute;a son sociedades mixtas compuestas por mayor&iacute;as preindustriales y algunas minor&iacute;as industriales. Otras contin&uacute;an teniendo mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n preindustrial, una minor&iacute;a importante viviendo de la industria y una minor&iacute;a que ya ha entrado en las sociedades de conocimiento.<\/p>\n<p>En estas sociedades con situaciones culturales mixtas, la religi&oacute;n sigue vigente en grandes sectores de la realidad, aunque siempre con una cierta esquizofrenia en el esp&iacute;ritu. Pero, si las cosas no van mal, es de esperar que los pa&iacute;ses subdesarrollados entre en proceso de desarrollo y que los que ya est&aacute;n proceso de desarrollo se integren en el grupo de los ya desarrollados. Por tanto los datos reunidos tienden a tener valor general.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">6. Consecuencias de los datos reunidos.<\/span><\/p>\n<p>Hasta aqu&iacute; los datos, vamos ahora a considerar las consecuencias.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Primera consecuencia:<\/span> La cualidad espec&iacute;fica de la especie humana es tener y cultivar un doble acceso a la realidad. Sin este doble acceso a la realidad perder&iacute;amos esa nuestra cualidad espec&iacute;fica y, con ella, nuestra flexibilidad y precisamente cuando m&aacute;s la necesitamos, cuando hemos de vivir en una sociedad sometida a cambios continuos en todos los niveles de la vida y cuando se nos exige estas siempre dispuestos al cambio.<\/p>\n<p>En la larga etapa preindustrial de la humanidad &ldquo;las religiones&rdquo; fueron el veh&iacute;culo principal de cultivo de esa cualidad espec&iacute;fica humana mediante un cultivo, aunque fuera m&iacute;nimo, de la experiencia de la dimensi&oacute;n absoluta de la realidad, que, para abreviar, llamaremos espiritualidad (aunque el t&eacute;rmino es inadecuado porque sugiere una antropolog&iacute;a de cuerpo y esp&iacute;ritu que ya no es la nuestra).<\/p>\n<p>Durante la relativamente breve etapa de la primera industrializaci&oacute;n fueron &ldquo;las ideolog&iacute;as&rdquo; las que se ocuparon del cultivo de la cualidad humana, y como fueron sociedades mixtas compuestas de una mayor&iacute;a preindustrial y una minor&iacute;a industrial, la religi&oacute;n se ocup&oacute; de la dimensi&oacute;n espiritual.<\/p>\n<p>En la nueva situaci&oacute;n cultural de completa industrializaci&oacute;n y de sociedades de conocimiento en crecimiento, ni podemos cultivar la cualidad humana desde las ideolog&iacute;as, ni la flexibilidad que da el acceso a la dimensi&oacute;n absoluta de la realidad desde la religi&oacute;n. Cuando necesitamos m&aacute;s flexibilidad que nunca, m&aacute;s cualidad humana que nunca y m&aacute;s espiritualidad que nunca, porque hemos de gestionar nuestras potentes ciencias y tecnolog&iacute;as, nuestra vida y la del planeta, nos hemos quedado sin procedimientos con los que cultivar la dimensi&oacute;n absoluta de la realidad.<\/p>\n<p>Carecemos de sistemas acreditados para adquirir cualidad humana y para cultivar la espiritualidad, que no pasen por las religiones o por las ideolog&iacute;as, y no podemos echar mano ni de las religiones, que son propias de modos de vida preindustrial, ni de las ideolog&iacute;as, que son propias de modos de vida de la primera industrializaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Dependemos exclusivamente de nuestros postulados axiol&oacute;gicos y de los proyectos de vida colectiva que seamos capaces de construir desde esos postulados axiol&oacute;gicos. Los postulados axiol&oacute;gicos deben ser v&aacute;lidos para nuestras sociedades globales. No pueden estar formulados desde una perspectiva exclusiva de la cultura occidental, sino que deben ser capaces de abarcar a todas las culturas. Esos postulados compartidos han de poder dar pie a diversidad de proyectos colectivos en culturas diferentes.<\/p>\n<p>Por primera vez en la historia de la humanidad, los hombres vemos nuestro destino, como sociedades, como especie y vemos, tambi&eacute;n, el destino de la vida del planeta, en nuestras propias manos, dependiendo exclusivamente de la cualidad que, como individuos y como colectivos, seamos capaces de conseguir. Y estamos en esta situaci&oacute;n sin el respaldo de ninguna soluci&oacute;n bajada de los cielos, ni dada por la naturaleza de las cosas. <\/p>\n<p>Nuestra especie, por su condici&oacute;n de vivientes que hablan, al tener que autoprogramarse seg&uacute;n las circunstancias de sus modos de vida, no tiene una naturaleza fijada de la cual se puedan deducir normas inmutables para la vida individual y colectiva. Tenemos que gestionarnos a nosotros mismos y a la vida del planeta desde la cualidad humana que seamos capaces de adquirir. Esta cualidad humana, en una sociedad de conocimiento y de cambio constante, no puede apoyarse ni en creencias religiosas ni laicas, porque las creencias fijan y las nuevas sociedades deben estar siempre dispuestas al cambio, en todos los niveles de la vida.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Segunda consecuencia:<\/span> Tenemos que encontrar fuentes de cualidad y de espiritualidad y procedimientos de cultivo que puedan ser usadas y practicadas sin creencias, ni religiosas ni laicas. Tanto la cualidad humana que precisamos para gestionar la nueva sociedad, como el cultivo de la espiritualidad, como intr&iacute;nseca posibilidad humana y como fuente de cualidad, tendr&aacute;n que ser forzosamente ni creyentes, ni religiosas.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Tercera consecuencia:<\/span> No podemos partir de cero; ser&iacute;a una necedad. <br \/>Tenemos que aprender a heredar toda la sabidur&iacute;a y la espiritualidad de nuestros antepasados, por tanto, tenemos que aprender a asumir todo el legado de sabidur&iacute;a de todas las tradiciones religiosas y espirituales de la humanidad, en el contexto creado por el crecimiento continuo de las ciencias y las tecnolog&iacute;as y los cambios continuos que provocan en todos los niveles de la vida de los individuos y de los pueblos en unas sociedades globalizadas.<\/p>\n<p>Por tanto, tenemos que aprender a heredar su sabidur&iacute;a y espiritualidad, sin que ellos suponga vivir como ellos vivieron, creer lo que ellos creyeron, interpretar y valorar la realidad como ellos lo hicieron, ni organizar la familia y la sociedad como ellos lo hicieron.<\/p>\n<p>Esta es una tarea dif&iacute;cil, no s&oacute;lo por su dificultad intr&iacute;nseca, sino por el h&aacute;bito que tenemos de enfrentarnos a esas venerables tradiciones o con creencias o polemizando con ellas. No podemos ignorar la sabidur&iacute;a y espiritualidad acumulada por la humanidad en casi 3.000 a&ntilde;os de historia, porque venga expresado en lenguaje religioso.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Cuarta consecuencia:<\/span> Para hacernos con esa herencia tenemos que aprender a leer e interpretar los textos sagrados y los grandes maestros espirituales, no como descripciones de la realidad sino como s&iacute;mbolos que hablan de lo que no se puede hablar, como poemas que apuntan al innombrable, al que est&aacute; m&aacute;s all&aacute; de todas las dualidades sobre las que est&aacute; construida toda nuestra lengua y nuestra capacidad de expresi&oacute;n.<\/p>\n<p>Poder hacernos con este legado tendr&iacute;a consecuencias para el cultivo de nuestra cualidad espec&iacute;fica, que es el doble acceso a la realidad, un acceso relativo y otro absoluto, para la cualidad humana que precisamos para gestionar las nuevas sociedades industriales y globales y para el cultivo de la espiritualidad propiamente dicha sin creencias, sin religiones, de forma laica.<\/p>\n<p><br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">7 &iquest;Qu&eacute; es la m&iacute;stica en esta situaci&oacute;n?<\/span><\/p>\n<p>De manera r&aacute;pida y esquem&aacute;tica podr&iacute;amos decir que es el cultivo expl&iacute;cito de nuestro acceso a la dimensi&oacute;n absoluta de lo real. No es pues algo concedido a unos pocos privilegiados, es una posibilidad intr&iacute;nseca de nuestra naturaleza que, para que no se pierda nuestra cualidad espec&iacute;fica de doble acceso a lo real, debiera darse e una medida u otra en todo humano. <\/p>\n<p>El t&eacute;rmino &ldquo;m&iacute;stica&rdquo; desv&iacute;a de aquello a lo que quiere referirse, porque aleja de la idea de que es una dimensi&oacute;n de nuestro existir como vivientes hablantes, que se puede cultivar o dejarla en barbecho.<\/p>\n<p>La m&iacute;stica es la espiritualidad en profundidad o, con un t&eacute;rmino m&aacute;s adecuado a nuestra antropolog&iacute;a, es la cualidad humana profunda. Supone una psicolog&iacute;a medianamente madura y contribuye a crearla, que haya sido capaz de pasar de una actitud narcisista a la alteridad. Pero va m&aacute;s all&aacute; de la alteridad para conducir a la unidad.<\/p>\n<p>El cultivo de la dimensi&oacute;n absoluta de nuestra experiencia de lo real transita: de la actitud propia de un viviente necesitado (un sujeto de necesidad frente a un medio donde satisface esas necesidades), que es una actitud dual, a la una actitud no dual, de unidad. Comporta el tr&aacute;nsito de una condici&oacute;n depredadora, a la condici&oacute;n de amante. El amor es mucho m&aacute;s que sentimiento, es unidad.<\/p>\n<p>En este proceso intervienen todas las facultades. Interviene la acci&oacute;n: reconocer al otro y a lo otro, ponerse al servicio del otro y de lo otro, llegar a ponerse en servicio incondicionalmente, por tanto, sin ego, porque el que pone condiciones siempre es el ego. Este servicio sin condiciones lleva a reconocer &ldquo;lo que es&rdquo; y no lo que construye nuestra condici&oacute;n necesitada. <\/p>\n<p>Tambi&eacute;n interviene la mente. Se pasa de la experiencia doble de la realidad (relativa a nuestras necesidades e independiente de esa relaci&oacute;n o absoluta), a la experiencia de la absoluta unidad. Eso supone una transformaci&oacute;n: el ego deja de ser el punto de residencia de la mente y del sentir; el punto de residencia es &ldquo;eso que es&rdquo;, no dual, ll&aacute;mesele como se quiera, Dios, Vac&iacute;o, Ser-Conciencia, Nirvana, Sam&acirc;dhi, Tao, Esp&iacute;ritu, Gran Antepasado, etc. S&oacute;lo desde ah&iacute; se da el verdadero conocimiento, que es el conocimiento del absoluto, del no-dos, un conocer que es un no-conocer porque es conocer desde el seno de la unidad sin dualidad ninguna.<\/p>\n<p>Esta es la verdadera madurez y cualidad humana, y esta es la espiritualidad y la m&iacute;stica, que puede darse desde el seno de las religiones y las creencias, como hicieron nuestros antepasados, o sin religiones ni creencias, como nos vemos forzados a hacerlo en las nuevas condiciones culturales.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista de la construcci&oacute;n colectiva de lo real, el cultivo de la cualidad humana profunda, que nuestros antepasados llamaron espiritualidad, es el cultivo de &ldquo;Eso absoluto&rdquo; m&aacute;s all&aacute; de nuestras construcciones de lo real. Es adentrarse en la conciencia de que lo verdaderamente real no es esa realidad dual que precisamos interpretar para vivir.<br \/><br style=\"font-weight: bold;\" \/><br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">8. Inter&eacute;s, distanciamiento o desapego y silenciamiento. IDS<\/span><\/p>\n<p>El destilado de las tradiciones religiosas y espirituales de la humanidad viene a decir que el gran tr&aacute;nsito para por un triple procedimiento que supone una &uacute;nica actitud. <\/p>\n<p>Hay que interesarse por todo, distanci&aacute;ndose del ego, de sus deseos y expectativas, hasta conseguir un distanciamiento y desapego causa y efecto de un silenciamiento interior.<\/p>\n<p>Las tradiciones y maestros incitan a que promovamos el inter&eacute;s sincero por las cosas y personas. Ese inter&eacute;s abarca la mente y el coraz&oacute;n. El inter&eacute;s por las realidades ha de llegar a ser tal, que el ego no le pueda poner condiciones, que sea un inter&eacute;s incondicional. S&oacute;lo ese inter&eacute;s, que es una profunda atenci&oacute;n, es capaz de proporcionarnos una comprensi&oacute;n clara de las cosas y personas.<\/p>\n<p>No puede darse ese inter&eacute;s incondicional si no va acompa&ntilde;ado por el distanciamiento y desapego del paquete de los deseos temores, recuerdos y expectativas que constituyen el n&uacute;cleo de nuestra personalidad e individualidad. S&oacute;lo el completo distanciamiento y desapego permite el inter&eacute;s incondicional por lo real.<\/p>\n<p>Pero no puede haber desapego si no se produce el silenciamiento interior de los propios patrones de interpretaci&oacute;n, valoraci&oacute;n y actuaci&oacute;n que se derivan de nuestros deseos, temores, recuerdos y expectativas y que determinan nuestros apegos.<\/p>\n<p>Se trata de tres aspectos de una misma actitud, que se implican unos a otros (IDS, inter&eacute;s, desapego, silenciamiento).<\/p>\n<p>IDS es el fundamento de la calidad de las personas y tambi&eacute;n de los grupos. Desde esa calidad tendremos que formular nuestros postulados axiol&oacute;gicos, desde los que construiremos nuestros proyectos colectivos, desde los que manejaremos nuestras ciencias y tecnolog&iacute;as para una sociedad justa, equitativa, solidaria y sostenible.<\/p>\n<p>Esa misma actitud, IDS, puede conducirnos m&aacute;s lejos, mar adentro en la espiritualidad, la m&iacute;stica, la profunda cualidad humana. Gracias al cultivo de IDS en su doble dimensi&oacute;n de cualidad humana y de cualidad humana profunda, podremos conservar una flexibilidad a los cambios continuos inducidos por las creaciones continuas de ciencias y tecnolog&iacute;as y todas las consecuencias que de ellas se derivan, que salve nuestro equilibrio ps&iacute;quico individual y colectivo.<\/p>\n<p>Eso ser&iacute;a el fundamento del cultivo de la cualidad humana que tanto precisamos en las nuevas condiciones culturales, sin dependencia alguna de creencias y religiones. Y eso ser&iacute;a la base de una espiritualidad o profunda cualidad humana laica, sin religiones ni creencias, pero heredera de la sabidur&iacute;a y espiritualidad de todas las grandes tradiciones religiosas y espirituales de la humanidad.<\/p>\n<p>Este ser&iacute;a un cultivo de nuestra dimensi&oacute;n m&iacute;stica adecuado a sociedades globalizadas, sin creencias, ni jerarqu&iacute;as, ni patriarcales y responsables de la vida en la tierra. <\/p>\n<p>En las nuevas condiciones culturales, la m&iacute;stica, as&iacute; entendida, es la mejor, si no la &uacute;nica base para un di&aacute;logo interreligioso y cultural que no se reduzca a buenas relaciones, aceptaci&oacute;n y tolerancia mutua o, en el peor de los casos, a un di&aacute;logo imposible entre quienes piensan poseer, cada uno de ellos, la verdad absoluta, y esperan, con buenas maneras, cordialidad e incluso amor, conducir al otro a la &uacute;nica verdad. La propia.<\/p>\n<p>Las tradiciones religiosas y espirituales de la humanidad son como un gran tesoro de s&iacute;mbolos y mitos que son como poemas que hablan del innombrable, son tambi&eacute;n un gran tesoro de procedimientos de cultivo de la cualidad humana y de la cualidad humana profunda y son un gran tesoro de advertencias de posibles errores y desviaciones en ese arduo camino. Ser&iacute;a una gran necedad menospreciar ese tesoro, aunque fuera una sola de las tradiciones. Debemos esforzarnos por conocerlas y heredarlas todas, sin que eso nos tenga que conducir a pensar, sentir, creer, actuar y vivir como esos antepasados nuestros lo hicieron, vivir como esos antepasados nuestros lo hicieron.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art&iacute;culo para la Revista Alternativas -Revista de an&aacute;lisis y reflexi&oacute;n teol&oacute;gican&ordm; 35 Enero-Junio 2008 Ed. Lascasiana. Managua. revista.alternativas@gmail.com Exigencias del estudio de la crisis de las religiones. La religi&oacute;n ha sido la forma peculiar de cultivar la espiritualidad en las sociedades preindustriales. Los mitos, s&iacute;mbolos y rituales que socializaban y programaban a las sociedades preindustriales,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[160],"tags":[],"post_series":[],"class_list":["post-53808","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-calidad-humana","entry","no-media"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53808","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53808"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53808\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53808"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53808"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53808"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=53808"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}