{"id":53810,"date":"2008-10-18T00:00:00","date_gmt":"2008-10-18T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2016-09-14T12:54:27","modified_gmt":"2016-09-14T10:54:27","slug":"religion_en_america_latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/religion_en_america_latina\/","title":{"rendered":"Religi\u00f3n en am\u00e9rica latina"},"content":{"rendered":"<p>TRANSFORMACIONES EN LA RELIGI\u00d3N Y RETOS A LA TEOLOG\u00cdA.<br \/>\nEl pluralismo como realidad cultural y religiosa en Am\u00e9rica Latina<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Mar\u00eda Vigil , te\u00f3logo de la Asociaci\u00f3n de Te\u00f3logos y Te\u00f3logas del Tercer Mundo, responsable del <a style=\"font-weight: bold;\" href=\"http:\/\/servicioskoinonia.org\" target=\"_blank\">portal Koinonia<\/a>.<br style=\"font-weight: bold;\" \/>Art\u00edculo para la Revista Alternativas -Revista de an\u00e1lisis y reflexi\u00f3n teol\u00f3gica- n\u00ba 35 Enero-Junio 2008. <br style=\"font-weight: bold;\" \/>Ed. Lascasiana. Managua. <br style=\"font-weight: bold;\" \/><a style=\"font-weight: bold;\" href=\"mailto:revista.alternativas@gmail.com\">revista.alternativas@gmail.com<\/a><\/p>\n<p>Queremos reflexionar sobre la transformaci\u00f3n y los retos a la teolog\u00eda que la experiencia del pluralismo -cultural y religioso- produce en la religi\u00f3n en Am\u00e9rica Latina. Sabemos que la experiencia del pluralismo religioso no es la \u00fanica que produce esa transformaci\u00f3n y esos retos, y tendremos que hacer alguna referencia a otras realidades, pero queremos centrarnos y limitarnos ahora a lo que se refiere al pluralismo cultural y religioso.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">1. Peque\u00f1a \u00abepistemolog\u00eda del pluralismo\u00bb<\/span><br \/>\n<br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">Pluralidad y conocimiento.<\/span><br \/>\nQueremos comenzar recordando el papel que el pluralismo produce en el conocimiento humano. En efecto, es \u00abla experiencia de la pluralidad la que permite el desarrollo del conocimiento\u00bb. Veamos.<br \/>\nEl ser humano viene a este mundo, en principio, con su entendimiento en blanco, \u00abtamquam tabula rasa\u00bb, al decir de Arist\u00f3teles. Y a partir de ah\u00ed queda expuesto permanentemente a la experiencia. Por delante de la persona pasar\u00e1n los objetos de experiencia, que dejar\u00e1n una impronta en su mente, a trav\u00e9s de la v\u00eda de los sentidos corporales. A partir de todas esas improntas que la experiencia le proporcionar\u00e1, la mente humana va a ir elaborando su conocimiento y su mundo no\u00e9tico: captando semejanzas y desemejanzas, observando la totalidad, y extrayendo conclusiones acerca de los factores comunes que permiten organizar y entender conjuntos cada vez m\u00e1s amplios.<br \/>\nYa dec\u00eda un principio de l\u00f3gica cl\u00e1sica que \u00abs\u00f3lo hay ciencia (a partir) de los universales\u00bb, no a partir de lo particular.<br \/>\nY la ciencia moderna experimental encontr\u00f3 una de las bases seguras para su construcci\u00f3n en la \u00abinducci\u00f3n\u00bb, en el conocimiento de la pluralidad -cuanto m\u00e1s amplia, mejor-, que le permite descubrir las leyes y constantes que act\u00faan en la realidad, por m\u00e1s que \u00e9sta aparezca, bajo el signo de la pluralidad, desconcertante en el primer momento de la observaci\u00f3n directa.<br \/>\nLo mismo expresa el dicho popular: \u00abla experiencia es la madre de la ciencia\u00bb. No s\u00f3lo en el sentido de las ciencias experimentales, sino tambi\u00e9n en el sentido de la ciencia humana misma: una persona sabe m\u00e1s, est\u00e1 mejor preparada, tiene m\u00e1s conocimiento y m\u00e1s sabidur\u00eda, cuanta m\u00e1s experiencia ha vivido, cuantas m\u00e1s experiencias ha realizado. La pluralidad de experiencias vividas por una persona garantiza en principio un conocimiento mayor y una sabidur\u00eda m\u00e1s madura.<br \/>\nY esto que decimos de una persona, tambi\u00e9n se puede decir de un colectivo, de una instituci\u00f3n, de una comunidad, de una sociedad. Es una ley del conocimiento humano: la experiencia de la pluralidad transforma el conocimiento, porque le hace confrontarse con experiencias nuevas, y lo desaf\u00eda a encajarlas en lo ya conocido, lo cual muchas veces exige nuevas interpretaciones, reinterpretaciones parciales o globales (cambios de paradigma).<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">\u00abQuien conoce una no conoce ninguna\u00bb<\/span><br \/>\nEste adagio lo sol\u00eda decir Goethe referido a las lenguas, y hoy lo retoma la teolog\u00eda del pluralismo religioso refiri\u00e9ndolo a las religiones. Y nosotros lo podemos aplicar tanto a la religi\u00f3n como a la cultura.<br \/>\nRespecto a las lenguas, es bien cierto lo que quer\u00eda significar Goethe: quien conoce solamente su propia lengua, en realidad no puede conocerla bien. Parece algo a primera vista falso, porque el aprendizaje de la propia lengua materna es un aprendizaje que se da espont\u00e1neamente, en una edad en la que la misma biolog\u00eda lo facilita con una especial plasticidad del cerebro para ese aprendizaje, en una etapa que se llama \u00abde la pregnancia\u00bb, por la extrema capacidad que el sujeto tiene en ese per\u00edodo para impregnarse y grabar espont\u00e1neamente unas formas y conocimientos que quedar\u00e1n grabados en \u00e9l para todo el resto de su vida.<br \/>\nParecer\u00eda pues que el conocimiento de la lengua adquirido en esa etapa es m\u00e1ximo y completo. Pero Goethe dec\u00eda: quien s\u00f3lo conoce esa su lengua materna, en realidad no la conoce bien. S\u00f3lo puede conocer bien las lenguas quien al menos conoce otra. He aqu\u00ed el principio dicho de otra manera: en materia de lenguas, s\u00f3lo la pluralidad de conocimientos asegura su profundidad. \u00bfPor qu\u00e9? Porque si no se dispone de pluralidad de lenguas, no podr\u00e1 disponer de t\u00e9rminos de comparaci\u00f3n, y al no poder comparar (al no poder elaborar gnoseol\u00f3gicamente sobre la pluralidad) se le van a hacer inaccesibles muchos conocimientos. En efecto, s\u00f3lo quien conoce una segunda lengua puede captar el genio diferente de ambas, o la arbitrariedad de sus estructuras, u otras posibilidades de configuraci\u00f3n que, conociendo s\u00f3lo la propia lengua, y habi\u00e9ndola aprendido espont\u00e1neamente, sin intervenci\u00f3n del an\u00e1lisis racional, resultar\u00eda imposible siquiera de imaginar.<br \/>\nQuien s\u00f3lo conoce su cultura o su religi\u00f3n, no las conoce bien en realidad. No en el sentido de que no las viva a fondo, sino en el sentido de que no tiene aquel conocimiento de ellas al que s\u00f3lo se puede acceder \u00abdesde fuera\u00bb, por comparaci\u00f3n con otras. S\u00f3lo quien ha vivido o ha conocido de cerca otras culturas y otras religiones puede darse cuenta de su limitaci\u00f3n, de su irrepetible singularidad, de sus condicionamientos contextuales, y hasta de su arbitrariedad.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">La experiencia de la pluralidad como experiencia traum\u00e1tica de maduraci\u00f3n<\/span><br \/>\nEsa experiencia de la pluralidad no es siempre sencilla, ni lineal, ni simplemente acumulativa. Normalmente es desafiadora, y muchas veces es incluso penosa, aunque sea ben\u00e9ficamente maduradora.<br \/>\nRecurramos a un ejemplo bien sencillo. Est\u00e1 muy bien estudiada la experiencia infantil llamada del \u00abdestronamiento\u00bb, la que adviene a un ni\u00f1o o ni\u00f1a cuando nace su primer hermanito\/a. Hasta entonces el ni\u00f1o o ni\u00f1a s\u00f3lo hab\u00eda conocido la \u00abtrinidad\u00bb paterno-filial: dos padres enteramente volcados hacia \u00e9l, s\u00f3lo a \u00e9l. Sin pretenderlo y sin que nadie se lo haga concienciar, el hijo o hija todav\u00eda \u00fanico\/a se experimenta a s\u00ed mismo como algo \u00fanico\/a. \u00c9l es el centro de la familia, todo gira en torno a \u00e9l, y no hay ning\u00fan \u00abotro\u00bb que le pueda hacer competencia. No hay pluralidad.<br \/>\nPero un d\u00eda nace un hermanito\/a. Ahora son dos. Aparece la pluralidad. Y esa pluralidad transforma radicalmente la vida del primog\u00e9nito\/a. La experiencia de la pluralidad abre una nueva etapa totalmente diferente de su vida. El nuevo hermanito\/a le despoja inmisericordemente de la condici\u00f3n de hijo \u00fanico y centro indiscutido del hogar, de la que hasta ahora hab\u00eda disfrutado. La sola presencia de la pluralidad (su nuevo hermanito\/a) ha transformado su propia condici\u00f3n de hijo \u00fanico, con el doloroso \u00abdestronamiento\u00bb que ello conlleva, y le obliga a reconceptuarse a s\u00ed mismo (ya no es \u00abel hijo\u00bb, sino \u00abun hijo\u00bb), y a aceptar la dolorosa transformaci\u00f3n ser destronado, de renunciar al privilegio hasta entonces disfrutado como hijo \u00fanico y el centro de la familia. A partir de ahora se reconocer\u00e1 como un hijo entre otros, y aceptar\u00e1 no ser el centro, lo cual es un paso adelante en la maduraci\u00f3n de su personalidad, y una adquisici\u00f3n de realismo.<\/p>\n<p>Estas sencillas referencias quieren ser una especie de \u00abpeque\u00f1a epistemolog\u00eda del pluralismo\u00bb, sencilla, de andar por casa, pero que puede ejemplificar pl\u00e1sticamente por qu\u00e9, efectivamente, la experiencia inevitable y creciente de la pluralidad est\u00e1 transformando en los \u00faltimos tiempos el conocimiento de nuestras sociedades humanas, lo cual se refleja tanto en la cultura como en la religi\u00f3n. El conocimiento humano, la cultura, la conciencia religiosa, el imaginario social, son din\u00e1micos, en permanente evoluci\u00f3n y transformaci\u00f3n. Y uno de los motores que animan esa transformaci\u00f3n es la experiencia constante de nuevas pluralidades, que van agregando conocimientos nuevos, transformando los conocimientos antiguos, y, en determinados momentos, exigiendo incluso replanteamientos globales, como son los momentos de \u00abcambios de paradigma\u00bb.<br \/>\nTodo ello nos prepara para entender mejor lo que est\u00e1 detr\u00e1s de los cambios y transformaciones religioso-culturales que se producen en nuestro Continente, a los que nos vamos a referir.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">2. Experiencia de la pluralidad y cultura pluralista. <\/span><\/p>\n<p>En la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica de los \u00faltimos a\u00f1os, la palabra \u00abpluralismo\u00bb viene acompa\u00f1ada casi inexorablemente al adjetivo \u00abreligioso\u00bb. Y es cierto que el pluralismo religioso es una novedad a nivel de la experiencia religiosa mundial, y que es una experiencia que permite la transformaci\u00f3n del pensamiento teol\u00f3gico hacia lo que se ha venido a llamar la teolog\u00eda del pluralismo o teolog\u00eda \u00abpluralista\u00bb. Pero es importante recordar que la experiencia de pluralidad que transforma el conocimiento y la sociedad, no es s\u00f3lo \u2013ni quiz\u00e1 principalmente- la de la pluralidad religiosa, sino tambi\u00e9n la de la pluralidad cultural. El \u00abpluralismo\u00bb -no la mera pluralidad, sino la actitud, la perspectiva pluralista, o el \u00abpluralismo como paradigma\u00bb- no es \u00fanicamente una categor\u00eda teol\u00f3gica, sino una realidad cultural -contrariamente a lo que solemos pensar los te\u00f3logos-.<\/p>\n<p>La experiencia de la pluralidad cultural viene evolucionando desde los albores de la existencia humana. Hasta hace apenas tres generaciones, nuestros abuelos campesinos \u2013la mayor parte de la poblaci\u00f3n mundial- viv\u00edan normalmente sin salir del \u00e1mbito de unas pocas decenas de kil\u00f3metros. La mayor parte de los humanos viv\u00edan toda su vida en un ambiente monocultural, uniforme, estable y con frecuencia, pr\u00e1cticamente inmutable.<br \/>\nMigraciones las ha habido desde siempre, movidas casi siempre por el incontenible motor del hambre y\/o la b\u00fasqueda de mejores condiciones de vida. Pero la posibilidad de transportarse o e viajar de un modo confiable, seguro y potente, apenas se ha dado desde hace unos pocos siglos. Ha sido casi siempre la aparici\u00f3n de una nueva t\u00e9cnica, lo que ha posibilitado la intensificaci\u00f3n de la movilidad humana. As\u00ed, la invenci\u00f3n de la carabela en el siglo XVI revolucion\u00f3 el mundo de los trasportes y posibilit\u00f3 el \u00abencuentro de dos mundos\u00bb y la \u00abexpansi\u00f3n mundial del capitalismo\u00bb de Occidente. Comenz\u00f3 la primera \u00abglobalizaci\u00f3n\u00bb del mundo, la intensificaci\u00f3n creciente de la experiencia de la pluralidad cultural y religiosa, adem\u00e1s de los efectos econ\u00f3micos que conllev\u00f3.<br \/>\nLas t\u00e9cnicas de navegaci\u00f3n mejoraron notablemente en los siglos posteriores, y en el XIX la novedad ser\u00eda el ferrocarril, y en el XX el avi\u00f3n. Las migraciones no cesaron. Las guerras mundiales, por su parte, no dejaron de ser una traum\u00e1tica experiencia primera de la globalidad mundial. El turismo apareci\u00f3 como fen\u00f3meno masivo en el siglo XX. Las telecomunicaciones se transformaron inimaginablemente. El tel\u00e9fono, el telex, el fax, y despu\u00e9s el correo-e y la red de internet pusieron la telecomunicaci\u00f3n mundial al alcance virtualmente de las clases medias de la mayor parte del mundo. A la altura de 2008 se calculan en 200 millones los correos electr\u00f3nicos que se env\u00edan diariamente. En cualquier momento se producen en el mundo millones de conversaciones e intercambios de conocimiento, simult\u00e1neamente, por los masivos medios de telecomunicaci\u00f3n, pr\u00e1cticamente sin fronteras geogr\u00e1ficas, ideol\u00f3gicas, pol\u00edticas ni ling\u00fc\u00edsticas. La econom\u00eda \u2013y sobre todo el capital y las multinacionales- se ha globalizado y trabaja sobre patrones industriales y econ\u00f3micos ya unificados. Las universidades han entrado en una cooperaci\u00f3n, un di\u00e1logo y un intercambio mundiales. Generosos planes de becas ofrecen continuamente a los j\u00f3venes posibilidades de estudios en lugares remotos respecto a sus patrias de origen. Id\u00e9ntica unificaci\u00f3n se da en los m\u00e1s variados campos de la vida humana, como la medicina, las ciencias, los medios de comunicaci\u00f3n, etc. En este campo de la comunicaci\u00f3n, vamos hacia una situaci\u00f3n \u2013no tan lejana- en la que en pr\u00e1cticamente en cualquier ciudad del planeta podr\u00e1 captarse 500 canales de televisi\u00f3n. Hoy ya se puede acceder a los miles de millones de p\u00e1ginas de la red, que siguen creciendo a un estimado de siete millones de p\u00e1ginas cada d\u00eda&#8230; La posibilidad de experimentar la pluralidad del mundo est\u00e1 a disposici\u00f3n p\u00fablica en las clases medias.<br \/>\nPues bien, todo esto se da tambi\u00e9n en Am\u00e9rica Latina, porque se da en todo el mundo. Nuestro continente no est\u00e1 aislado. Est\u00e1 m\u00e1s bien sometido a una \u00abviolenta\u00bb mundializaci\u00f3n. La intervenci\u00f3n despiadada de las multinacionales, la presi\u00f3n de los pa\u00edses poderosos para establecer tratados llamados de \u00ablibre\u00bb comercio, y los mismos medios de comunicaci\u00f3n, someten al Continente al mismo torbellino de ideas y experiencias (tan plurales) que sopla por todo el planeta. Y ello, hasta los confines m\u00e1s supuestamente v\u00edrgenes de A.L. Yo recorro todos los a\u00f1os 4.000 km por Brasil, hasta su coraz\u00f3n geogr\u00e1fico, en el Mato Grosso, mucho m\u00e1s all\u00e1 de donde acaba el asfalto, y aun en la chacra de los campesinos de los lugares m\u00e1s inaccesibles, uno encuentra la infaltable antena parab\u00f3lica, que lleva a todos los d\u00edas \u2013y sobre todo todas las noches- noticias mundiales de cada d\u00eda, im\u00e1genes de cualquier parte del globo, comentarios y opiniones servidas por las cadenas de informaci\u00f3n mundiales, y las cautivadoras telenovelas provinientes de cualquier pa\u00eds. Esas familias, que demasiado ingenuamente seguimos llamando \u00abcampesinos\u00bb, y \u00ablatinoamericanos\u00bb, y sobre todo sus hijos, saben con frecuencia m\u00e1s del mundo que de su propio pa\u00eds, y, como reza la socorrida estad\u00edstica, esos hijos pasan muchas m\u00e1s horas ante el televisor que ante sus padres y sus maestros y profesores. \u00bfCu\u00e1l es, cu\u00e1l puede acabar siendo la identidad cultural y religiosa de aquella familia campesina brasile\u00f1a que, todav\u00eda, a primera vista, nos presenta una \u00abfotograf\u00eda\u00bb cl\u00e1sica del \u00absert\u00e3o brasileiro\u00bb?<br \/>\nLa experiencia de pluralidad cultural es un hecho. Y es quiz\u00e1 el hecho m\u00e1s relevante de la actual transformaci\u00f3n cultural del mundo. Lo que pasa es que es algo silencioso, que ocurre en la profundidad del conocimiento y en la intimidad de la conciencia, y hasta en el subconsciente. Pero a ning\u00fan buen observador social deber\u00eda pas\u00e1rsele por alto. La conciencia latinoamericana (cultural, religiosa, pol\u00edtica, filos\u00f3fica&#8230;) se est\u00e1 transformando, permanentemente. Y uno de los grandes factores \u2013no el \u00fanico- es la experiencia de la pluralidad cultural.<\/p>\n<p>\u00bf<span style=\"font-weight: bold;\">Qu\u00e9 rasgos o elementos<\/span> podr\u00edamos detectar en esta transformaci\u00f3n cultural que la experiencia de la pluralidad produce en la cultura latinoamericana actual? Enumeremos los siguientes:<\/p>\n<p>-una especie de democratizaci\u00f3n: todos son importantes, todos pueden participar, nadie tiene que ponerse por encima de otros, todos tenemos una igualdad b\u00e1sica com\u00fan, todos somos sujetos de derecho&#8230;<br \/>\n-auto-destronamiento: es necesario \u00abbajarse del trono\u00bb en que hab\u00edamos estado viviendo (tal vez sin culpa, porque ah\u00ed nacimos, por ejemplo), crey\u00e9ndonos el pa\u00eds mejor, la cultura superior, los mejores patriotas&#8230;<br \/>\n-anti-centrismos: se siente un rechazo a priori a todo \u00abcentrismo\u00bb, mientras no se demuestre su validez&#8230;<br \/>\n-anti-antropocentrismo: el ser humano deja de ser visto como el rey de la creaci\u00f3n, como el due\u00f1o de la tierra, como aquel \u00abpara quien fueron creadas todas las cosas\u00bb, como el \u00fanico, como el principal&#8230;<br \/>\n-opci\u00f3n por la biodiversidad, que es considerada como una riqueza de inmenso valor que hay que conservar y preservar, neg\u00e1ndose a la homogeneizaci\u00f3n y unificaci\u00f3n o hegemonizaci\u00f3n de unas formas de vida sobre las otras. (Estos dos elementos \u00faltimos provienen sobre todo de la experiencia de la pluralidad ecol\u00f3gica, muy en alza en la sociedad actual);<br \/>\n-desconfianza y sentido cr\u00edtico frente a los absoluticismos. El hombre y la mujer promedio de la cultura de hoy ha desarrollado ya una desconfianza bien internalizada frente a todo lo que se presenta como absoluto, y como absolutamente cierto, indubitable, dogm\u00e1tico, o incluso revelado. La experiencia muchos absolutos antiguos hace desconfiar de todos ellos, intuyendo m\u00e1s bien su car\u00e1cter de \u00abconstrucci\u00f3n humana\u00bb, y su relatividad por tanto;<br \/>\n-desconfianza y sentido cr\u00edtico frente a todas las afirmaciones exclusivistas, e incluso de las inclusivistas. Hoy d\u00eda, culturalmente, cada vez se desconf\u00eda m\u00e1s de todas las opiniones que se proclaman las \u00fanicas verdaderas&#8230;<br \/>\n-percepci\u00f3n espont\u00e1nea de la injusticia que conllevar\u00eda la \u00abelecci\u00f3n\u00bb de un \u00abPueblo de Dios\u00bb, de una religi\u00f3n&#8230; (Este elemento proviene sobre todo de la experiencia de la pluralidad religiosa, hoy tan frecuente).<br \/>\n-un sentido secularizado de autonom\u00eda humana frente a lo divino. [No estamos tomando de prestado un efecto producido por la secularizaci\u00f3n, sino que creemos que este efecto es producido tambi\u00e9n por la experiencia de la pluralidad de las culturas, y la experiencia de que todas ellas se remiten a un respaldo divino, a una revelaci\u00f3n]. Al hombre y la mujer de la cultura actual cada vez le resulta m\u00e1s sospechoso apelar a que \u00ablo divino\u00bb decida sobre nosotros, nos dicte c\u00f3mo debemos organizar el mundo&#8230; \u00abEstamos solos\u00bb, m\u00e1s bien (no habr\u00eda Providencia). Apelar a dictados divinos, a predestinaciones, a elecciones, o a \u00abrevelaci\u00f3n\u00bb&#8230; atenta contra el pluralismo democr\u00e1tico de quienes sentimos que \u00abestamos solos\u00bb, que nadie puede presumir de tener a Dios a su disposici\u00f3n, y que \u00absomos aut\u00f3-nomos\u00bb (no heter\u00f3nomos)&#8230;<br \/>\nSe podr\u00eda ampliar esta enumeraci\u00f3n, pero ya da para ver que el paradigma pluralista no es un dato religioso o intrateol\u00f3gico, algo que ocurriera s\u00f3lo dentro de la religi\u00f3n o la teolog\u00eda, sino algo mucho m\u00e1s amplio: una mutaci\u00f3n cultural, que se da en el campo laico de la cultura, y que por ello, l\u00f3gicamente, tambi\u00e9n afecta a la religi\u00f3n y a la Teolog\u00eda. Por tanto, hay que deducir que el paradigma pluralista cultural afecta a la religiosidad global directamente.<\/p>\n<p><br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">3. Pluralismo religioso y religi\u00f3n y teolog\u00eda pluralista en A.L.<\/span><\/p>\n<p>Dejando el plano cultural, entremos en el campo religioso y teol\u00f3gico. \u00bfQu\u00e9 transformaciones se est\u00e1n dando en A.L.?<\/p>\n<p>A.L. es un continente multi-religioso desde siempre. El hecho de ser mayoritariamente cristiano en los \u00faltimos siglos no debe oscurecer su realidad, que contin\u00faa siendo multi-religiosa.<br \/>\nNo podemos dejar de recordar que la reflexi\u00f3n que tuvo lugar con ocasi\u00f3n del Quinto Centenario de 1992 y todo su proceso de preparaci\u00f3n en los a\u00f1os anteriores, provoc\u00f3 en el Continente una transformaci\u00f3n decisiva de conciencia. Los pueblos ind\u00edgenas principalmente, pero tambi\u00e9n los pueblos negros, dieron un salto cualitativo espiritual al tomar conciencia de sus propias ra\u00edces y re-asumir convencidamente su identidad en todas sus dimensiones. El Continente es realmente distinto antes y despu\u00e9s de esa fecha.<br \/>\nPor otra parte no olvidamos lo que hemos dicho en todo el apartado anterior: la experiencia cultural de la pluralidad transforma las categor\u00edas culturales de los latinoamericanos, de los mismos latinoamericanos que en el campo religioso son miembros de sus diferentes religiones. Aunque estas religiones se mantuvieran estables y hasta aisladas, sus miembros, que son a la vez miembros de la sociedad civil que sufre esa transformaci\u00f3n cultural, no podr\u00e1n dejar de llevarla al interior de sus religiones y de sus teolog\u00edas.<br \/>\nConcretemos m\u00e1s. Paralelamente a lo que hemos hecho antes, pregunt\u00e9monos ahora cu\u00e1les son los elementos o rasgos de transformaci\u00f3n de la mentalidad religiosa y\/o teol\u00f3gica sociedad religiosa latinoamericana actual? Enumeremos los siguientes (lo har\u00e9 esquem\u00e1ticamente, porque se trata de un tema m\u00e1s conocido):<\/p>\n<ul>\n<li>De un pluralismo religioso que siempre fue tenido como negativo y como fruto del pecado, se est\u00e1 pasando cuasiespont\u00e1neamente a la convicci\u00f3n de que el pluralismo es positivo, es una riqueza, forma parte del patrimonio cultural de la Humanidad, y no debe ser suprimido sino conservado y preservado, porque es voluntad de Dios;<\/li>\n<li>De una consideraci\u00f3n despreciativa hacia las otras religiones, a una valoraci\u00f3n positiva, a un reconocimiento de sus derechos y del deber de respetarlas y protegerlas;<\/li>\n<li>Un sentimiento cada vez m\u00e1s espont\u00e1neo de que no hay \u00abuna\u00bb religi\u00f3n verdadera, frente a la que todas las dem\u00e1s ser\u00edan falsas, sino que todas las religiones son verdaderas y respetables;<\/li>\n<li>Una intuici\u00f3n de que no puede ser que Dios se haya manifestado y revelado a un solo pueblo&#8230; y que no puede hablarse por tanto de \u00abla\u00bb Revelaci\u00f3n, sino de muchas revelaciones, todas ellas tambi\u00e9n v\u00e1lidas;<\/li>\n<li>Una intuici\u00f3n de que las llamadas \u00abrevelaciones\u00bb, reivindicadas a la vez como \u00fanicas y universalmente normativas, son tanto divinas como humanas&#8230;<\/li>\n<li>Una experiencia de que casi todas las religiones se han considerado el \u00abpueblo escogido\u00bb, y una innata inclinaci\u00f3n a no aceptar una imagen de Dios susceptible de semejante parcialidad;<\/li>\n<li>Una percepci\u00f3n cada vez m\u00e1s clara de la relatividad contextual de toda religi\u00f3n;<\/li>\n<li>Una tendencia creciente a acceder a lo que podr\u00edamos llamar el \u00abfin del sue\u00f1o dogm\u00e1tico religioso\u00bb, es decir, la no interpretaci\u00f3n literal de los \u00abmitos\u00bb y de las \u00abcreencias\u00bb religiosas, la captaci\u00f3n de su valor simb\u00f3lico, en un primer momento de una forma cr\u00edtica y como decepcionada, m\u00e1s tarde como un reencuentro profundo con estos elementos (mitos y creencias), valorando nuevamente su sentido, ahora reconsiderado;<\/li>\n<li>Abandono creciente de la visi\u00f3n antropoc\u00e9ntrica en favor de una visi\u00f3n bioc\u00e9ntrica;<\/li>\n<li>Una incipiente actitud de recelo hacia el cristocentrismo (y cristomonismo);<\/li>\n<li>Creciente mengua de credibilidad del \u00abmito de la superioridad religiosa\u00bb, as\u00ed como de los mitos de la unicidad y la normatividad universal por parte de cualquier religi\u00f3n;<\/li>\n<li>Una crisis del concepto cl\u00e1sico de misi\u00f3n proselitista, y una clara preferencia por una misi\u00f3n dialogante y mutuamente enriquecedora, en situaci\u00f3n de paridad;<\/li>\n<\/ul>\n<p>Se podr\u00eda ampliar el elenco, y se puede sobre todo desarrollar y concretar, pero no es necesario hacerlo en este momento. Lo que nos interesa ahora es afirmar que toda esta nueva visi\u00f3n supone en conjunto un \u00abcambio de paradigma\u00bb muy profundo -que podr\u00edamos elaborar teol\u00f3gicamente-, y que todo ello est\u00e1 presente en A.L. Y no porque est\u00e9 viniendo de fuera una teolog\u00eda llamada \u00abdel pluralismo religioso\u00bb, o una \u00abteolog\u00eda pluralista\u00bb, sino porque en las mentes y en los corazones de los latinoamericanos y latinoamericanas, todos los d\u00edas, est\u00e1 actuando, silenciosa pero profunda y efectivamente, una transformaci\u00f3n de la cultura y de la religi\u00f3n por obra de la experiencia permanente de la pluralidad cultural y religiosa, a trav\u00e9s de las m\u00e1s diferentes v\u00edas a las que nos hemos referido anteriormente.<\/p>\n<p><br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">4. Teolog\u00eda para despu\u00e9s del cambio de \u00e9poca<\/span><br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">Hacia una nueva pr\u00e1ctica religiosa y teol\u00f3gica. <\/span><\/p>\n<p>Es convicci\u00f3n com\u00fan que nuestra teolog\u00eda no parece estar a la altura del \u00abcambio de \u00e9poca\u00bb en el que tan fervorosamente dice creer. La afirmaci\u00f3n ya cl\u00e1sica de que no estamos en una \u00e9poca de cambios sino en un cambio de \u00e9poca se convirti\u00f3 en un lugar manido. Todos nos permitimos citarla y la hacemos nuestra. Pero es f\u00e1cil observar que en el panorama del an\u00e1lisis y de la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica no se ve un esfuerzo proporcional y a la altura del cambio de \u00e9poca proclamado. Somos generosos al admitir que estamos en una \u00e9poca nueva, pero nuestra teolog\u00eda sigue discurriendo sobre supuestos, principios, categor\u00edas, planteamientos&#8230; que no tienen nada de nuevo, y que desmienten que, realmente, aquella \u00e9poca anterior se haya acabado, porque pervive en nuestra teolog\u00eda.<br \/>\nSi se proclama que acabamos de superar un cambio de \u00e9poca, despu\u00e9s de toda una \u00e9poca de cambios, esto tendr\u00eda que reflejarse consecuentemente en la teolog\u00eda. Si nuestra teolog\u00eda no puede dar raz\u00f3n de cambios profundos, de nuevos presupuestos y categor\u00edas, nuestra teolog\u00eda, simplemente, est\u00e1 prolongando la \u00e9poca que desapareci\u00f3, por m\u00e1s que la adornemos con fervorosas proclamaciones de cambio de \u00e9poca.<br \/>\nCreo que no es exagerado decir que mucha de la teolog\u00eda que hoy se produce en nuestro Continente no da cuenta de \u00abcambio teol\u00f3gico de \u00e9poca\u00bb alguno.<br \/>\nRecordamos la conocida distinci\u00f3n de Thomas Kuhn entre los \u00abtiempos normales\u00bb en el desarrollo de la ciencia, que son tiempos de simple acumulaci\u00f3n, frente aquellos otros en los que, despu\u00e9s de un malestar creciente, acontece la \u00abrevoluci\u00f3n cient\u00edfica\u00bb, que reconfigura todo el acervo acumulado de conocimientos bajo un nuevo paradigma. Y nos preguntamos: \u00bfen este Continente en cambio y transformaci\u00f3n, la religi\u00f3n y la teolog\u00eda contin\u00faan en su tiempo \u00abnormal de acumulaci\u00f3n\u00bb, o hay teolog\u00edas y te\u00f3logos\/as que ya dan cuenta claramente en su producci\u00f3n de que experimentaron una revoluci\u00f3n teol\u00f3gica expresada en un nuevo paradigma? Ser\u00eda importante dar cuenta de dichos cambios, y contribuir a que la teolog\u00eda tome nota de ellos y se abra a la novedad radical que se nos impone, y que exige mucho m\u00e1s que \u201cdesarrollos normales\u201d de la disciplina.<br \/>\nEs lo que quiero hacer para concluir esta mi aportaci\u00f3n.<br \/>\nYo no creo que estamos en un cambio de \u00e9poca. Yo creo que el cambio de \u00e9poca ya fue. No estamos ya en el cambio de \u00e9poca, sino en la nueva \u00e9poca, que ya comenz\u00f3, que ya est\u00e1 aqu\u00ed presente, aunque, l\u00f3gicamente, no llena todo el escenario. En el presente de la historia humana \u2013hoy mucho m\u00e1s que anta\u00f1o- siempre hay muchas horas hist\u00f3ricas diferentes sonando simult\u00e1neamente. Corresponde a cada quien escoger la hora en la que quiere vivir, con la que quiere vibrar, \u00abpara la que quiere hacer teolog\u00eda\u00bb en nuestro caso. A pesar de la dictadura del la fecha y el lugar f\u00edsico, todos tenemos libertad para escoger nuestro \u00ablugar social\u00bb, y nuestra \u00abhora hist\u00f3rica\u00bb. Cada cual ha de saber qu\u00e9 es lo que escoge y con qu\u00e9 edifica su vida. Tambi\u00e9n la teolog\u00eda escoge su \u00ablugar social\u00bb (esto lo hab\u00edamos tematizado mucho en la teolog\u00eda latinoamericana de la liberaci\u00f3n) y su \u00abhora hist\u00f3rica\u00bb (y esto casi no lo hemos tematizado, porque no tenemos experiencia de muchos cambios de \u00e9poca). Mucha teolog\u00eda, aunque elaborada f\u00edsicamente en el tercer milenio, tiene su coraz\u00f3n, su ra\u00edz y su mirada en el pasado, no en la nueva \u00e9poca.<\/p>\n<p>Pero la pregunta es pues: \u00bfc\u00f3mo tendr\u00eda que ser, c\u00f3mo tiene que ser ya la teolog\u00eda de hoy, es decir, no la de el tan mentado cambio de \u00e9poca, sino la de la \u00e9poca nueva, la que ha captado los cambios y obra en consecuencia.<br \/>\nEsto se dice mejor de modo dial\u00e9ctico: lo que no, y lo que s\u00ed; lo que no se puede seguir haciendo, y lo que ya tiene que constituir la pauta de una teolog\u00eda para hoy. Concretemos pues.<\/p>\n<p><br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">Cosas que ya no se pueden decir ni pensar<\/span><\/p>\n<p>Veamos algunos ejemplos llamativos de expresiones, manifestaciones, planteamientos, que, por muy bienintencionados que est\u00e9n, ya no se pueden seguir repitiendo en la actualidad:<\/p>\n<ul>\n<li>\u00abCreo que no existe nada m\u00e1s bello, m\u00e1s profundo, m\u00e1s atrayente, m\u00e1s viril y m\u00e1s perfecto que Cristo; y me lo digo a m\u00ed mismo, con un amor m\u00e1s celoso que cuanto existe o puede existir. Y si alguien me probara que Cristo est\u00e1 fuera de la verdad y que \u00e9sta no se halla en \u00e9l, prefiero permanecer con Cristo a permanecer con la verdad\u00bb. (Dostoiewsky, Correspondence I (Paris 1961) 157, en carta a la baronesa von Wizine).<\/li>\n<li>\u00abInternet produce un n\u00famero incalculable de im\u00e1genes que aparecen en millones de pantallas de ordenadores en todo el planeta. En esta galaxia de im\u00e1genes y sonidos, \u00bfaparecer\u00e1 el rostro de Cristo y se oir\u00e1 su voz? Porque s\u00f3lo cuando se vea su rostro y se oiga su voz el mundo conocer\u00e1 la buena nueva de nuestra redenci\u00f3n. Esta es la finalidad de la evangelizaci\u00f3n. Y esto es lo que convertir\u00e1 Internet en un espacio aut\u00e9nticamente humano, puesto que si no hay lugar para Cristo, tampoco hay lugar para el hombre. Por tanto, en esta Jornada mundial de las comunicaciones, quiero exhortar a toda la Iglesia a cruzar intr\u00e9pidamente este nuevo umbral, para entrar en lo m\u00e1s profundo de la red, de modo que ahora, como en el pasado, el gran compromiso del Evangelio y la cultura muestre al mundo \u00abla gloria de Dios que est\u00e1 en la faz de Cristo\u00bb. Que el Se\u00f1or bendiga a todos lo que trabajan con este prop\u00f3sito\u00bb. (Mensaje de Juan Pablo II para la 36\u00aa Jornada mundial de las comunicaciones sociales, con el tema de: \u00abInternet: un nuevo foro para la proclamaci\u00f3n del Evangelio\u00bb, 12 de mayo de 2002).<\/li>\n<li>Cristo, es decir, la clave para la comprensi\u00f3n de aquella gran y fundamental realidad que es el ser humano&#8230; No se puede, en efecto, comprender a fondo al ser humano sin Cristo. O, m\u00e1s bien, el ser humano no es capaz de comprenderse a s\u00ed mismo a fondo sin Cristo. No puede comprender qui\u00e9n es, ni cu\u00e1l es su verdadera dignidad, ni cual sea su vocaci\u00f3n, ni su destino final. No puede comprender todo esto sin Cristo.<\/li>\n<li>Y por eso no se puede excluir a Cristo de la historia del ser humano en ninguna parte del planeta, en ninguna latitud ni longitud geogr\u00e1fica. La exclusi\u00f3n de Cristo de la historia del ser humano es un acto contra el ser humano. Sin \u00e9l, no es posible entender la historia de Polonia, y sobre todo la historia de los seres humanos que han pasado o pasan por esta tierra. Historia de los seres humanos. La historia de las naciones es sobre todo historia de los seres humanos. Y la historia de cada hombre se desarrolla en Jesucristo. En \u00e9l se hace historia de la salvaci\u00f3n. (Juan Pablo II, homil\u00eda en la Plaza de la Victoria en Varsovia, el 3 de junio de 1979).<\/li>\n<li>S\u00f3lo quien conoce a Dios conoce la realidad. Sin Jes\u00fas, la realidad se vuelve un enigma indescifrable. Benedicto XVI en Aparecida, el 13 de mayo de 2007.<\/li>\n<li>\u00abTenemos esta profund\u00edsima certeza: Cristo es la respuesta y, sin el Dios concreto, el Dios con el rostro de Cristo, el mundo se autodestruye y resulta a\u00fan m\u00e1s evidente que un racionalismo cerrado, que piensa que el hombre por s\u00ed solo podr\u00eda reconstruir el aut\u00e9ntico mundo mejor, no tiene la verdad. Al contrario, si no se tiene la medida del Dios verdadero, el hombre se autodestruye. Lo constatamos con nuestros propios ojos.<\/li>\n<li>Debemos tener una certeza renovada: \u00e9l es la Verdad y s\u00f3lo caminando tras sus huellas vamos en la direcci\u00f3n correcta, y debemos caminar y guiar a los dem\u00e1s en esta direcci\u00f3n\u00bb.<\/li>\n<li>Benedicto XVI, Aosta, Italia, 050725.<\/li>\n<li>\u00abQu\u00e9 significa Jesucristo para nosotros y para el mundo, y lo que implica ser sus disc\u00edpulos y misioneros. Esta es nuestra preocupaci\u00f3n fundamental, pues mientras alguien no descubra la persona y el mensaje de Jes\u00fas, no experimenta el amor de Dios, ni la redenci\u00f3n de sus pecados. Sin Cristo, la oscuridad nos invade y nos dejamos llevar por cualquier viento de doctrina, por los gustos del cuerpo, por las pasiones esclavizantes del esp\u00edritu; no se tiene un punto de referencia seguro en su vida. En cambio, cuando lo conocemos, no como un ser lejano, sino como Alguien que vive y est\u00e1 presente en su Iglesia, en su Palabra, en los sacramentos, sobre todo en la Eucarist\u00eda, en los pobres y en los acontecimientos, entonces todo adquiere una nueva dimensi\u00f3n; incluso el dolor, la enfermedad y la muerte tienen sentido, a partir de la cruz de Cristo. \u00c9l es, en verdad, el camino cierto para que nuestra vida sea Vida.<\/li>\n<li>Somos tan felices de ser disc\u00edpulos de Jes\u00fas, que quisi\u00e9ramos contagiar a todos de nuestra fe, que nos ilumina, alegra y fortalece. Estamos tan convencidos de que Jes\u00fas es el \u00fanico Salvador, que anhelamos ser m\u00e1s misioneros\u00bb. Felipe Arizmendi, obispo de San Crist\u00f3bal de Las Casas, en Aparecida.<\/li>\n<li>Dice Queiruga: \u00abNo cabe hablar ya, sin matices ni reservas, de simple \u2018cristocentrismo\u2019. Frases como \u2018no existe conocimiento de Dios sino en Jesucristo\u2019 pueden tener sentido en un lenguaje interno, de naturaleza inmediatamente \u2018confesante\u2019, que no quiere ser confesi\u00f3n objetiva. sino que usa el lenguaje del amor. Pero, en rigor, deben ser desterradas en un di\u00e1logo que busca la precisi\u00f3n, no s\u00f3lo por psicol\u00f3gicamente ofensivas para los dem\u00e1s, sino por objetivamente falsas, pues implican la negaci\u00f3n de la verdad en las dem\u00e1s religiones, incluido el Antiguo testamento. El centro \u00faltimo y decisivo para todos -como, por lo dem\u00e1s, suced\u00eda para el mismo Jes\u00fas- radica en Dios, el \u00fanico absoluto\u00bb. Torres Queiruga, Di\u00e1logo de las religiones y autocomprensi\u00f3n cristiana, Sal Terrae, 2005 p\u00e1g. 90.<\/li>\n<\/ul>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Una teolog\u00eda de la nueva \u00e9poca<\/span><\/p>\n<p>Una teolog\u00eda verdaderamente \u00abde hoy\u00bb, una teolog\u00eda de \u00abdespu\u00e9s del cambio de \u00e9poca\u00bb, a la vista de la transformaci\u00f3n que la experiencia de la pluralidad va produciendo en Am\u00e9rica Latina, debe ser:<\/p>\n<p>\u2022 una teolog\u00eda por primera vez despojada de poder, desnuda de pretensiones hegem\u00f3nicas, penitencialmente reconocedora de todo su historial violento, reconciliada con los m\u00e1s pobres y peque\u00f1os, especialmente con los ind\u00edgenas, con los negros y con la mujer, con todos aquellos a los que m\u00e1s perjudic\u00f3 en su historia;<br \/>\n\u2022 una teolog\u00eda abierta a las dem\u00e1s religiones, no s\u00f3lo a las \u00abgrandes religiones mundiales\u00bb, sino tambi\u00e9n a las peque\u00f1as religiones, a las ind\u00edgenas y afroamericanas, a las que anta\u00f1o persigui\u00f3 y demoniz\u00f3; una teolog\u00eda reconocedora del valor salv\u00edfico de toda religi\u00f3n, y por tanto respetuosa, amistosa y colaboradora con ellas;<br \/>\n\u2022 una teolog\u00eda sinceramente teoc\u00e9ntrica, y no cristoc\u00e9ntrica ni mucho menos \u00abcristomonista\u00bb, y en este sentido una teolog\u00eda m\u00e1s neum\u00e1tica, m\u00e1s \u201cortodoxa al estilo oriental\u201d, es decir, libre del cristomonismo del Filioque;<br \/>\n\u2022 una teolog\u00eda sinceramente pluralista: reconocedora de que las religiones son respuestas -diferentes, aut\u00f3nomas y todas ellas v\u00e1lidas a su modo- del ser humano a la Realidad divina;<br \/>\n\u2022 una teolog\u00eda por tanto desenga\u00f1ada de \u00abel mito de la superioridad religiosa\u00bb&#8230; y del mito de la \u00abunicidad normativa\u00bb, reconociendo que \u00abJes\u00fas sigue siendo \u00fanico\u00bb, como todos, aunque lo sea de otra manera&#8230;<br \/>\n\u2022 una teolog\u00eda desdogmatizada, desenga\u00f1ada de todas las seguridades en base a las cuales arras\u00f3 culturas y religiones&#8230;; una religi\u00f3n humilde, que ofrezca mansamente su visi\u00f3n sin concebirla como \u00abverdades eternas\u00bb, ni como verdades \u00ababsolutas\u00bb;<br \/>\n\u2022 una teolog\u00eda que no hablar\u00e1 ya m\u00e1s de \u00abpueblo elegido\u00bb, y que no reducir\u00e1 al singular conceptos comunes y plurales como el de \u00abrevelaci\u00f3n\u00bb, \u00absagrada escritura\u00bb&#8230; reconoci\u00e9ndolos presentes y v\u00e1lidos tambi\u00e9n en las dem\u00e1s religiones;<br \/>\n\u2022 una teolog\u00eda que ha renunciado a ser de una \u00abreligi\u00f3n del libro\u00bb, porque despu\u00e9s de este cambio \u00abaxial\u00bb en la evoluci\u00f3n de la humanidad, ya no es viable ninguna \u00abreligi\u00f3n del libro\u00bb; una teolog\u00eda que reconsidera por tanto que \u00abla Biblia es el alma de toda teolog\u00eda\u00bb, y se guarda de todo fundamentalismo;<br \/>\n\u2022 una teolog\u00eda que tendr\u00e1 cada vez m\u00e1s algo de \u00abteolog\u00eda comparativa\u00bb, o tal vez de \u00abteolog\u00eda interfaith\u00bb&#8230;<br \/>\n\u2022 una teolog\u00eda que ya no tendr\u00e1 en mente el ideal de \u00abun solo reba\u00f1o bajo un solo pastor\u00bb, que no pretender\u00e1 ya \u00abconquistar el mundo para Cristo\u00bb, ni \u00abque todos los pueblos vengan a adorar a Dios en Si\u00f3n\u00bb&#8230; sino que descubrir\u00e1 que Dios se complace en la \u00abhierodiversidad\u00bb, y que debemos conservarla y no combatirla y reducirla;<br \/>\n\u2022 una teolog\u00eda que adem\u00e1s de ser \u00abde las religiones\u00bb (del pluralismo religioso), ser\u00e1 tambi\u00e9n ya un poco \u00abteolog\u00eda de la religi\u00f3n\u00bb, porque con toda esta experiencia de la pluralidad religiosa, la religi\u00f3n se ha problematizado ante el hombre y la mujer de hoy, y el concepto mismo de \u00abreligi\u00f3n\u00bb, que era obvio y evidente, dej\u00f3 de serlo;<br \/>\n\u2022 una teolog\u00eda que seguir\u00e1 siendo \u00abde la liberaci\u00f3n\u00bb, pero desde otra perspectiva: ya no se dirigir\u00e1 a s\u00f3lo los cristianos, como si \u00e9stos fueran quienes construir\u00e1n la liberaci\u00f3n mundial; no hablar\u00e1 s\u00f3lo un lenguaje cristiano, porque la mayor parte de los pobres del mundo no son cristianos, y porque una teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n s\u00f3lo cristiana as\u00ed resultar\u00eda ser \u00abun lujo de una minor\u00eda\u00bb (la minor\u00eda de los cristianos en el mundo).<\/p>\n<p><br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">Acciones que tambi\u00e9n habr\u00eda que llevar a cabo<\/span><\/p>\n<p>Tan importante como la teor\u00eda es la pr\u00e1ctica, que tambi\u00e9n conlleva y expresa una teolog\u00eda. La teolog\u00eda pr\u00e1ctica de la nueva \u00e9poca exigir\u00eda:<\/p>\n<ul>\n<li>Declarar definitivamente proscrito de los objetivos de la misi\u00f3n el proselitismo.<\/li>\n<li>Declarar desviante (\u00abher\u00e9tica\u00bb) toda liturgia enclaustrada en una sola tradici\u00f3n, empobrecedora del pluriforme rostro de Dios&#8230;<\/li>\n<li>Caminar hacia una espiritualidad macroecum\u00e9nica e interreligiosa<\/li>\n<li>Persuadir, insistir, convencer, obligar&#8230; a las religiones a reunirse y reconocerse mutuamente, y a ponerse juntas manos a la obra en la tarea principal de salvar el Planeta y salvar la Humanidad.<\/li>\n<li>Declarar obsoletos \u2013y no utilizar ya m\u00e1s- conceptos y categor\u00edas como fe, de revelaci\u00f3n, de redenci\u00f3n, de pecado original, pueblo elegido&#8230;<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>TRANSFORMACIONES EN LA RELIGI\u00d3N Y RETOS A LA TEOLOG\u00cdA. El pluralismo como realidad cultural y religiosa en Am\u00e9rica Latina Jos\u00e9 Mar\u00eda Vigil , te\u00f3logo de la Asociaci\u00f3n de Te\u00f3logos y Te\u00f3logas del Tercer Mundo, responsable del portal Koinonia.Art\u00edculo para la Revista Alternativas -Revista de an\u00e1lisis y reflexi\u00f3n teol\u00f3gica- n\u00ba 35 Enero-Junio 2008. Ed. Lascasiana. Managua.&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[160],"tags":[],"post_series":[],"class_list":["post-53810","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-calidad-humana","entry","no-media"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53810","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53810"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53810\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":60253,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53810\/revisions\/60253"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53810"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53810"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53810"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=53810"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}