{"id":53812,"date":"2008-10-18T00:00:00","date_gmt":"2008-10-18T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2016-09-14T12:53:53","modified_gmt":"2016-09-14T10:53:53","slug":"crisis_de_la_religion_a_partir_del_p","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/crisis_de_la_religion_a_partir_del_p\/","title":{"rendered":"Crisis de la religi\u00f3n a partir del pluralismo religioso"},"content":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Mar\u00eda Vigil, te\u00f3logo de la Asociaci\u00f3n de Te\u00f3logos y Te\u00f3logas del Tercer Mundo, responsable del <a style=\"font-weight: bold;\" href=\"http:\/\/servicioskoinonia.org\" target=\"_blank\">portal Koinonia<\/a>.<\/p>\n<p>Art\u00edculo para la Revista Alternativas -Revista de an\u00e1lisis y reflexi\u00f3n teol\u00f3gica- n\u00ba 29 Enero-Junio 2005 <br style=\"font-weight: bold;\" \/>Ed. Lascasiana. Managua. <br style=\"font-weight: bold;\" \/><a style=\"font-weight: bold;\" href=\"mailto:revista.alternativas@gmail.com\">revista.alternativas@gmail.com<\/a><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Resumen<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-style: italic;\">La \u00abteolog\u00eda de las religiones\u00bb, llamada hoy m\u00e1s com\u00fanmente \u00abteolog\u00eda del pluralismo religioso\u00bb \u2013una de las m\u00e1s j\u00f3venes, despu\u00e9s de la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n- en los \u00faltimos a\u00f1os se ha desarrollado de un modo notable y, sobre todo, en una forma desafiante, porque propone un \u00abcambio de paradigma\u00bb que implica la necesidad de releer y reescribir toda la teolog\u00eda, como ya apuntara Paul Tillich hace cuarenta a\u00f1os. Concretamente propone abandonar el \u00abinclusivismo\u00bb -oficial en la mayor parte de las Iglesias cristianas, especialmente en la Iglesia cat\u00f3lica-, para pasar al \u00abparadigma pluralista\u00bb, que implica el reconocimiento de que las religiones son caminos de salvaci\u00f3n procedentes directamente de Dios, aut\u00f3nomos, sin la mediaci\u00f3n o reducci\u00f3n centralizadora del cristianismo, como ha sido la creencia constante \u2013exclusivista o inclusivista- en dos milenios de cristianismo. Las implicaciones de este tr\u00e1nsito son revolucionarias, y conllevan la reinterpretaci\u00f3n, la superaci\u00f3n y en algunos casos el abandono, de afirmaciones, creencias y tal vez dogmas que hab\u00edan sido construidos desde el supuesto exclusivista del \u00abextra Ecclesiam nulla salus\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-style: italic;\">El presente art\u00edculo hace una breve presentaci\u00f3n concreta de los desaf\u00edos mayores o m\u00e1s llamativos que implica esta \u00abteolog\u00eda pluralista\u00bb: el abandono de la valoraci\u00f3n negativa del pluralismo, el reconocimiento del car\u00e1cter \u00abde derecho\u00bb (no s\u00f3lo de facto) del pluralismo religioso y su inclusi\u00f3n en el plan de Dios, la aceptaci\u00f3n de que todas las religiones son reveladas y verdaderas, la renuncia a la categor\u00eda de \u00abPueblo elegido\u00bb, la reconsideraci\u00f3n del dogma cristol\u00f3gico, el final de la \u00abmisi\u00f3n\u00bb cl\u00e1sica y el surgimiento de otro sentido para la misi\u00f3n&#8230; <\/span><br style=\"font-style: italic;\" \/><span style=\"font-style: italic;\">Aunque muchos todav\u00eda la confunden con los temas del \u00abdi\u00e1logo interreligioso\u00bb, esta teolog\u00eda no es para dialogar con nadie, sino \u00abpara dialogar con nosotros mismos\u00bb (un \u00abdi\u00e1logo intrarreligioso\u00bb). De nada servir\u00e1 el di\u00e1logo ecum\u00e9nico o misionero si vamos a \u00e9l con las ideas preconcebidas de los tiempos exclusivistas o inclusivistas. Y esta \u00abteolog\u00eda pluralista\u00bb dice que \u00abviene para quedarse\u00bb, aunque en las instancias oficiales de las Iglesias no parezca suscitar alegr\u00eda su presencia. <\/span><\/p>\n<p>Al final de su vida, el d\u00eda 12 de octubre de 1965, Tillich pronunci\u00f3 una conferencia program\u00e1tica sobre el tema de \u00abEl significado de la historia de las religiones para la teolog\u00eda sistem\u00e1tica\u00bb[<span style=\"font-weight: bold;\">1<\/span>] . All\u00ed afirm\u00f3 que le gustar\u00eda reescribir toda su teolog\u00eda desde la nueva perspectiva del di\u00e1logo de las religiones. No pod\u00eda saber Tillich que aqu\u00e9lla era su \u00faltima conferencia, y que vino a ser su testamento teol\u00f3gico, en el que vino a se\u00f1alar prof\u00e9ticamente la visi\u00f3n de una nueva teolog\u00eda sistem\u00e1tica en el horizonte de las religiones del mundo, como una nueva tarea a ser realizada.<br \/>\nYo suelo recordar que la Teolog\u00eda del Pluralismo (TP), como la TL de la Liberaci\u00f3n (TL) no es una teolog\u00eda sectorial (de genitivo, de la que el pluralismo ser\u00eda su objeto material), sino que es teolog\u00eda fundamental (de ablativo, de la que el pluralismo es su objeto formal o pertinencia), por lo que la TP no tiene \u00abun\u00bb contenido particular, propio, limitado, sectorial; su contenido es el contenido total de la teolog\u00eda, s\u00f3lo que enfocado, le\u00eddo, rele\u00eddo desde esa concreta perspectiva.<br \/>\nViene esto a cuento de se\u00f1alar \u2013ya de entrada, al comenzar este estudio- que el campo de la TP no es limitado, sino inabarcable. Los temas y aspectos que aqu\u00ed podr\u00edamos abordar tambi\u00e9n lo son. Obviamente, deberemos autolimitarnos dr\u00e1sticamente.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">El hecho del pluralismo religioso<\/span><br \/>\nReligiones, muchas religiones, las ha habido hace mucho tiempo, aunque no \u00abdesde siempre\u00bb. Al menos hace 4500 a\u00f1os. Pero la situaci\u00f3n hist\u00f3rica normal de la humanidad ha sido la del aislamiento. A pesar de que, a largo plazo, no ha cesado de haber grandes migraciones y viajeros excepcionales, la mayor parte de la humanidad viv\u00eda en su h\u00e1bitat local determinado, con un radio de movimientos que no exced\u00eda unas pocas decenas de kil\u00f3metros. Las influencias lejanas exist\u00edan, pero se daban por caminos y en formas que no se hac\u00edan tan visibles a las masas humanas en su vida ordinaria. Podemos decir que, en general, \u00e9stas viv\u00edan sumidas en un universo cultural y religioso homog\u00e9neo y estable, sin transformaciones perceptibles, experimentado como \u00fanico y omnienglobante.<br \/>\nHasta hace bien poco, la vida de las sociedades se ha caracterizado por es esa homogeneidad y estabilidad local. Cada uno vive en su cultura y en su religi\u00f3n, y no tiene experiencia directa de otras culturas o religiones. La mayor parte de la generaci\u00f3n adulta mayor actual ha vivido su infancia en esta situaci\u00f3n, y puede dar testimonio de c\u00f3mo las generaciones inmediatamente anteriores (nuestros abuelos y antecesores) generalmente no tuvieron contacto con otras culturas y religiones.<br \/>\nEn tal situaci\u00f3n social era posible vivir enteramente configurado por la propia cultura, de la que normalmente la religi\u00f3n era la columna vertebral, su sentido profundo existencial. La religi\u00f3n daba a las personas la fuente principal de conocimiento existencial y de valores humanos[<span style=\"font-weight: bold;\">2<\/span>]. Las personas percib\u00edan el mundo y lo pensaban y lo sent\u00edan desde esa religi\u00f3n suya tenida como \u00ab\u00fanica\u00bb.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n ha cambiado profundamente en los \u00faltimos tiempos. La mejora y el abaratamiento de los trasportes y de las comunicaciones, el incremento masivo de las migraciones, el turismo, la interrelaci\u00f3n creciente, los medios de comunicaci\u00f3n social&#8230; han producido la \u00abmundializaci\u00f3n\u00bb de la sociedad actual, la integraci\u00f3n de la humanidad en colectividades cada vez mayores y cada vez m\u00e1s interrelacionadas. El aislamiento, la homogeneidad, el desconocimiento de otros pueblos y culturas&#8230; han pasado a la historia. La pluralidad cultural y religiosa se ha hecho caracter\u00edstica de las sociedades actuales. Cada vez m\u00e1s el hombre y la mujer de la actualidad est\u00e1n experimentando la convivencia plural.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Los efectos de la vecindad religiosa plural<\/span><br \/>\n\u00abQuien s\u00f3lo conoce una, no conoce ninguna\u00bb[<span style=\"font-weight: bold;\">3<\/span>] . Goethe lo dec\u00eda de las lenguas, y actualmente se suele decir sobre todo aplic\u00e1ndolo a las religiones. Uno conoce mucho mejor su lengua, cuando incursiona en el conocimiento y el estudio de otras. Porque su lengua materna, aunque uno la domina perfectamente, la aprendi\u00f3 de un modo reflejo y autom\u00e1tico, en una edad muy temprana, y sin hacerse consciente expl\u00edcitamente de sus estructuras -sobre todo de la arbitrariedad y contingencia de las mismas-. S\u00f3lo cuando uno se adentra en el conocimiento de la estructura y las caracter\u00edsticas de otras lenguas est\u00e1 en capacidad a hacer un juicio sobre su propia lengua y dar raz\u00f3n de ella con conocimiento de causa.<br \/>\nLo mismo pasa con la religi\u00f3n. Cuando se ha nacido y crecido en el \u00e1mbito de una \u00fanica religi\u00f3n, sin presencia ninguna de otra, esa religi\u00f3n, asumida tambi\u00e9n de modo inconsciente y espont\u00e1neo desde la infancia, no deja hacerse cargo de muchas de sus perspectivas, y da lugar a espejismos que s\u00f3lo podr\u00e1n confrontarse en la experiencia de otras religiones.<br \/>\nAdem\u00e1s, es sabido que las religiones, tradicionalmente, sobre todo all\u00ed donde animan sociedades monorreligiosas, tienden a autoerigirse y autopresentarse como \u00abla religi\u00f3n \u00fanica y absoluta\u00bb, ignorando la existencia de otras, y descalific\u00e1ndolas o conden\u00e1ndolas incluso. En este contexto, es evidente que la experiencia del pluralismo religioso es, para quien estuvo siempre en un ambiente monorreligioso, una experiencia realmente transformadora de su percepci\u00f3n de la religi\u00f3n, y por eso mismo, transformadora de su vida, lo que puede conllevar, l\u00f3gicamente, una crisis, a veces profunda.<br \/>\nPero esto no ocurre s\u00f3lo con las personas individuales. Ocurre tambi\u00e9n con los grupos humanos, con los colectivos religiosos, con las sociedades, con las religiones. La actual situaci\u00f3n social de pluralismo religioso es una situaci\u00f3n hist\u00f3ricamente in\u00e9dita, nueva para la mayor parte de las religiones. Todo su capital simb\u00f3lico fue construido en aquel antiguo y milenario ambiente de homogeneidad y unicidad. Por eso, los supuestos impl\u00edcitos, las referencias que transpiran todos sus s\u00edmbolos y afirmaciones cl\u00e1sicas, chocan con la situaci\u00f3n y chirr\u00edan frente a las percepciones actuales.<br \/>\nVamos a tratar de referirnos sucintamente a los desaf\u00edos que esta situaci\u00f3n comporta, a las trasformaciones que ha sufrido o est\u00e1 sufriendo concretamente la religi\u00f3n cristiana como efecto de esta nueva situaci\u00f3n hist\u00f3rica de pluralidad religiosa. Esos desaf\u00edos y transformaciones son afrontados reflexivamente y tematizados por la teolog\u00eda del pluralismo religioso. De hecho, pues, lo que vamos a hacer es dar cuenta de los principales \u00abpuntos calientes\u00bb que se van acumulando en la \u00abteolog\u00eda de las religiones\u00bb en las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">\u2022 Estamos pasando de un pluralismo negado y tenido como negativo<\/span><br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">a un pluralismo aceptado y apreciado como positivo<\/span><\/p>\n<p>Generalmente, en la situaci\u00f3n monocultural y monorreligiosa cl\u00e1sica, las religiones \u2013y el cristianismo concretamente- han desconsiderado la pluralidad religiosa: las dem\u00e1s religiones no existen, o est\u00e1n demasiado lejos, o no sabemos decir nada de ellas, ni tampoco necesitamos considerarlas. Pr\u00e1cticamente, la vida del creyente no se ve\u00eda nunca en la necesidad de referirse a las otras religiones, y la teolog\u00eda no incluy\u00f3 nunca una rama, ni siquiera un apartado, que tuviera en cuenta o que estudiara el sentido que pudieran tener las dem\u00e1s religiones.<br \/>\nCuando la religi\u00f3n ha contemplado la existencia de las \u00abotras religiones\u00bb, la actitud m\u00e1s com\u00fan ha sido la de considerarlas negativamente: esas otras religiones son falsas, son un error, no son reveladas, son creaciones \u00absimplemente humanas\u00bb, son religiones \u00abnaturales\u00bb, y por eso mismo, sin valor salv\u00edfico: no salvan. Todos estos supuestos avalan directamente la grandeza de la propia religi\u00f3n, que es \u00abla\u00bb religi\u00f3n, o sea: la verdadera, la \u00fanica querida por Dios, la revelada, la realmente salvadora, la que deber\u00e1 salvar a la Humanidad entera&#8230;<br \/>\nEl car\u00e1cter plurirreligioso que las sociedades modernas han adquirido tan intensamente ha producido y sigue propiciando una transformaci\u00f3n de la mentalidad social en este punto, lo que produce una transformaci\u00f3n teol\u00f3gica (\u00e9sta ha sido la causa del surgimiento y el desarrollo de la nueva \u00abteolog\u00eda de las religiones\u00bb): la pluralidad religiosa comienza a ser un dato evidente de la realidad (ya no es posible seguir ignor\u00e1ndola o no plante\u00e1ndosela), y deja de verse como algo negativo, para pasar a ser algo natural, l\u00f3gico (forma parte de la identidad de cada pueblo y de cada cultura), por lo cual pasa a ser algo tolerado, consentido, reconocido y hasta considerado positivo (es parte de la riqueza y variedad [<span style=\"font-weight: bold;\">4<\/span>] del patrimonio de la Humanidad). Como efecto de todas estas transformaciones en la forma de percibirlo, este pluralismo comienza a ser visto tambi\u00e9n como algo querido por Dios (se pasa as\u00ed de un \u00abpluralismo de hecho\u00bb a un \u00abpluralismo de principio\u00bb).<br \/>\nPara las religiones, individualmente tomadas, este cambio significa un vuelco total: durante la casi totalidad de su existencia estuvieron afirmando su exclusividad y unicidad; el cristianismo por ejemplo, no hace todav\u00eda 50 a\u00f1os que super\u00f3 parcialmente el exclusivismo con la aceptaci\u00f3n del inclusivismo; pasar ahora al paradigma del pluralismo se le antoja ser un cambio muy radical, con raz\u00f3n.<br \/>\nPara una religi\u00f3n, aceptar la bondad del pluralismo religioso, es tanto como aceptar un cambio de estatuto ontol\u00f3gico: aceptar dejar de ser \u00abla\u00bb religi\u00f3n, para convertirse en \u00abuna\u00bb religi\u00f3n m\u00e1s. Se acab\u00f3 ante sus propios fieles aquel estatuto privilegiado de unicidad y absoluticidad. Desde la nueva visi\u00f3n pluralista, todas las religiones son valiosas, queridas por Dios, y por tanto, verdaderas, salv\u00edficas&#8230; aunque a continuaci\u00f3n tendremos que reconocer que todas son, tambi\u00e9n, limitadas, necesitadas de complementaci\u00f3n&#8230;<br \/>\nEste cambio tan profundo \u2013no dudamos que puede ser considerado una verdadera \u00abconversi\u00f3n\u00bb- muchas religiones no lo han asumido todav\u00eda, y les crea una verdadera crisis el afrontarlo. La oficialidad cat\u00f3lica, por ejemplo, est\u00e1 todav\u00eda enquistada en su rechazo a esta nueva visi\u00f3n: no puede aceptarlo[<span style=\"font-weight: bold;\">5<\/span>]. En las sociedades de tradici\u00f3n cat\u00f3lica mayoritaria y oficialmente reconocida, esta transformaci\u00f3n est\u00e1 costando a la Iglesia oficial una grave crisis de inadaptaci\u00f3n a la evoluci\u00f3n social: se siente destronada, despojada de sus privilegios, despreciada, agredida&#8230; Los cristianos que viven en contacto profundo con la sociedad y su comunicaci\u00f3n constante, no tienen tanta dificultad en aceptar un modo de ver que se impone por su obviedad, lenta pero inexorablemente. En el mundo de la teolog\u00eda, s\u00f3lo algunos c\u00edrculos minoritarios est\u00e1n comenzando a aceptar esta nueva visi\u00f3n, y s\u00f3lo ellos est\u00e1n capacitados para ayudar al pueblo cristiano a adaptarse a la nueva situaci\u00f3n actual, para asimilar el cambio y superar sanamente la crisis, sin vivir a la defensiva o en la esquizofrenia, ni refugiarse mentalmente en el pasado.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">\u2022 De una Revelaci\u00f3n considerada exterior y casi m\u00e1gica,<\/span><br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">a una comprensi\u00f3n m\u00e1s integral de la misma<\/span><\/p>\n<p>El concepto de \u00abrevelaci\u00f3n\u00bb es un concepto central en la religi\u00f3n, porque \u00e9sta se presenta a s\u00ed misma como revelada. Y el concepto cl\u00e1sico de revelaci\u00f3n, del que depende el concepto popular tradicional, adolece de grandes problemas que hoy, con la perspectiva comparativa que da el pluralismo religioso, aparecen m\u00e1s claros y m\u00e1s accesibles que nunca.<br \/>\nLas religiones han presentado la autor\u00eda divina de la revelaci\u00f3n de una forma extremosa: Dios directamente es el que habla y se comunica, \u00e9l exclusivamente, sin intervenci\u00f3n de los seres humanos, con un mensaje a veces literalmente venido de lo alto, ca\u00eddo del cielo, hasta \u00abdictado\u00bb por Dios. En ocasiones la revelaci\u00f3n llega a asumir un car\u00e1cter m\u00e1gico y fetichista: creemos escuchar directamente la palabra de Dios proclamada en la oraci\u00f3n, o tocar el libro santo de sus palabras, o esgrimimos como \u00abpalabra de Dios\u00bb frases sacadas de su contexto como respuestas autosuficientes (casi \u00abarrojadizas\u00bb) para los problemas humanos&#8230;<br \/>\nLa autoridad divina que da la revelaci\u00f3n viene a ser el gran obst\u00e1culo para la renovaci\u00f3n de la mentalidad religiosa. Todo lo que cl\u00e1sicamente hemos pensado y practicado en nuestra religi\u00f3n, ha sido revelado por Dios -se dice-; todo es voluntad revelada de Dios, y por tanto es intocable, e irreformable. Toda renovaci\u00f3n del pensamiento religioso en general, y teol\u00f3gico en particular, queda bloqueada por esa perspectiva \u00abfundamentalista\u00bb que secuestra cualquier idea religiosa (que es nuestra, producida por los humanos), la atribuye a Dios, y con ello la introduce en el campo de lo divino. A partir de ese momento esa afirmaci\u00f3n se torna indiscutible, inmutable e irreformable. El problema te\u00f3rico subyacente a la teolog\u00eda de la revelaci\u00f3n es el \u00abfundamentalismo\u00bb.<\/p>\n<p>Hoy, sin embargo, la experiencia de la pluralidad de las religiones introduce la posibilidad del estudio comparativo. Afortunadamente, los estudios hist\u00f3rico-cr\u00edticos, introducidos en el \u00e1mbito cristiano por el protestantismo, se han extendido a todo el cristianismo cultivado, y han propiciado una inteligencia m\u00e1s adecuada del concepto de revelaci\u00f3n. Vemos ahora la revelaci\u00f3n como un proceso humano, y por tanto, dentro de la sociedad y de la historia humanas. La revelaci\u00f3n no cae del cielo, hecha; no es un or\u00e1culo. Es un proceso, una evoluci\u00f3n y maduraci\u00f3n de la experiencia religiosa de un pueblo, que se materializa finalmente en una expresi\u00f3n primero oral y despu\u00e9s escrita. Y es una experiencia que se da en todos los pueblos, como nos muestra la realidad del pluralismo religioso. Todas las religiones son \u00abreveladas\u00bb; ya no es posible sostener aquella distinci\u00f3n cl\u00e1sica entre religiones \u00abnaturales\u00bb y religiones \u00abreveladas\u00bb. Las religiones son experiencias y corrientes humanas en las que se condensa y densifica esa experiencia religiosa humana general.<br \/>\nA nuestro juicio, desde este nuevo abordaje del concepto de revelaci\u00f3n entra particularmente en crisis el concepto cl\u00e1sico de \u00abreligiones del libro\u00bb: puede admitirse como concepto \u00fatil en el campo de la historia de las religiones, pero no se puede admitir ya como realidad religiosa v\u00e1lida para la actualidad. Desde una mentalidad abierta no es posible ya hoy d\u00eda una religi\u00f3n \u00abdel libro\u00bb. Eso ser\u00eda fundamentalismo. Desde lo que hoy experimentamos que la religi\u00f3n y la revelaci\u00f3n son, \u00e9stas no pueden identificarse con un \u00ablibro\u00bb.<\/p>\n<p>Aunque la revisi\u00f3n y renovaci\u00f3n del concepto de revelaci\u00f3n a las que nos referimos se sustenta por s\u00ed misma tanto en bases antropol\u00f3gicas, como filos\u00f3ficas y hasta teol\u00f3gicas [<span style=\"font-weight: bold;\">6<\/span>] , una de sus causas pr\u00f3ximas es la experiencia del pluralismo religioso. La comparaci\u00f3n vivida de las religiones, de sus ritos y de sus dogmas, y sobre todo de sus \u00abrevelaciones\u00bb, arroja inquietudes, sospechas[<span style=\"font-weight: bold;\">7<\/span>] , evidencias&#8230; que, debidamente estudiadas con sentido cr\u00edtico, llevan a las personas religiosas abiertas, a esa nueva comprensi\u00f3n m\u00e1s humana de la llamada \u00abrevelaci\u00f3n\u00bb[<span style=\"font-weight: bold;\">8<\/span>]. No se puede creer en la Biblia \u2013o en la Tor\u00e1, o en el Cor\u00e1n- de la misma manera, antes que despu\u00e9s de tener acceso libre y f\u00e1cil a las Escrituras Sagradas de otras muchas religiones aparte de la propia.<\/p>\n<p>Es bueno caer en la cuenta de que esta transformaci\u00f3n del concepto de \u00abrevelaci\u00f3n\u00bb es como la puerta que abre el acceso a todo el resto de transformaciones, y esto es as\u00ed porque la \u00abrevelaci\u00f3n divina\u00bb es precisamente como la clave \u2013realmente \u00abla llave\u00bb- que abre y cierra y sujeta y bloquea todas las dem\u00e1s afirmaciones, al fundamentarlas como \u00abrevelaci\u00f3n de Dios\u00bb. Afirmaciones, creencias, relatos, ritos, supuestos&#8230; creados por el ser humano, producidos por la experiencia religiosa milenaria de un pueblo, por un mecanismo perfectamente conocido y perfectamente normal, resultan sacralizados, es decir, pasan a ser atribuidos a la divinidad: es ella quien nos dice que las cosas son as\u00ed, o quien expresa ah\u00ed su voluntad. A partir de ese momento las personas, los grupos, los pueblos, se sienten incapaces no s\u00f3lo de alterar lo m\u00e1s m\u00ednimo esas creaciones suyas ahora tenidas por divinas, sino incluso de convertirlas en objeto de su reflexi\u00f3n o de someterlas a cr\u00edtica. El mayor y el definitivo obst\u00e1culo que muchas personas y grupos aducen frente a la teolog\u00eda del pluralismo y a toda la renovaci\u00f3n religiosa que la TPR plantea, es precisamente \u00e9sa[<span style=\"font-weight: bold;\">9<\/span>] : no se podr\u00eda tocar nada de lo que la TPR propone releer, porque es Dios mismo (o la Biblia) quien nos lo ha revelado. La relectura o reinterpretaci\u00f3n del concepto de revelaci\u00f3n funge como un desbloqueador de muchas otras afirmaciones o posiciones que, ulteriormente, tambi\u00e9n pueden transformarse y evolucionar, tanto en la persona como en la religi\u00f3n.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">\u2022 De un creerse \u00abel pueblo elegido\u00bb<\/span><br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">a la aceptaci\u00f3n de que no hay elegidos<\/span><\/p>\n<p>En las condiciones cl\u00e1sicas de la situaci\u00f3n de la especie humana, la religi\u00f3n ha sido la columna vertebral y la sustancia misma de la cultura de los pueblos. De nuestros ind\u00edgenas americanos los primeros antrop\u00f3logos estaban extra\u00f1ados de que no les encontraban \u00abreligi\u00f3n\u00bb expl\u00edcita[<span style=\"font-weight: bold;\">10<\/span>] &#8230; La moderna antropolog\u00eda acab\u00f3 reconociendo que en los ind\u00edgenas americanos todo era religi\u00f3n: el trabajo, la danza, el canto, el sexo, la alimentaci\u00f3n&#8230; la vida entera[<span style=\"font-weight: bold;\">11<\/span>] . Entre los te\u00f3logos, Paul Tillich lo dir\u00eda m\u00e1s tarde: la cultura es la forma de la religi\u00f3n, pero \u00e9sta es la sustancia de la cultura[<span style=\"font-weight: bold;\">12<\/span>] . La identidad de los pueblos ha sido milenariamente una identidad religiosa: han sido \u00abel pueblo creado y querido por Dios\u00bb, y por eso, el pueblo \u00abescogido\u00bb entre todos los dem\u00e1s.<br \/>\nPi\u00e9nsese en lo que esto significa tambi\u00e9n, no en pueblos ind\u00edgenas, cuyos or\u00edgenes se pierden en la noche de los tiempos, sino en pueblos nuevos como el estadounidense, que a pesar de ello se sienten pueblo formado por Dios mismo como \u00abel Nuevo Israel\u00bb, la \u00abNueva Jerusal\u00e9n\u00bb, la \u00abciudad sobre la colina\u00bb que iluminar\u00e1 a todas las naciones y las conducir\u00e1 hacia el progreso, la democracia y la libertad[<span style=\"font-weight: bold;\">13<\/span>] &#8230; O para los pa\u00edses de larga tradici\u00f3n cat\u00f3lica, convencidos de ser los depositarios de la verdad salvadora, con la misi\u00f3n universal de predicarla a todo el mundo y reducir la diversidad religiosa a la unidad de \u00abun solo pueblo y un solo pastor\u00bb&#8230;<br \/>\nEn la actual situaci\u00f3n de pluralismo y de transformaci\u00f3n de la teolog\u00eda de las religiones, la categor\u00eda misma de \u00abpueblo elegido\u00bb pierde plausibilidad hasta el punto de hacerse no s\u00f3lo incre\u00edble, sino \u2013para algunos o\u00eddos- casi rid\u00edcula. Hoy ya no es concebible que exista un Dios vinculado a una raza o una cultura, que la elige mientras deja en el abandono o en la penumbra [<span style=\"font-weight: bold;\">14<\/span>] a los dem\u00e1s pueblos sobre la faz de la tierra.<br \/>\nLa renuncia a la doctrina y a la conciencia del \u00abexclusivismo\u00bb [<span style=\"font-weight: bold;\">15<\/span>] es algo que ya no nos sorprende ni asusta, porque aunque fue una doctrina vivida, cre\u00edda, profesada y confesada con m\u00e1xima intolerancia (ejecuciones de la Inquisici\u00f3n) y suprema generosidad (m\u00e1rtires confesantes) durante la mayor parte de la historia del cristianismo, hoy ya fue abandonada y oficialmente negada, y ha sido digerida y olvidada. La renuncia a la doctrina y a la conciencia de la \u00abelecci\u00f3n\u00bb, por el contrario, ofrece una gran resistencia todav\u00eda hoy. Si bien no resulta agradable ni resuena bien su proclamaci\u00f3n en un \u00e1mbito internacional o mundial, en el peque\u00f1o c\u00edrculo de la liturgia comunitaria se sigue desconociendo ol\u00edmpicamente su crisis [<span style=\"font-weight: bold;\">16<\/span>] . Es obvia y a la vez prof\u00e9tica la propuesta de Andr\u00e9s Torres Queiruga de proponer expl\u00edcitamente la \u00abrenuncia al concepto de elecci\u00f3n\u00bb [<span style=\"font-weight: bold;\">17<\/span>] .<br \/>\nAhora bien, es conocida y muy estudiada la crisis psicol\u00f3gica de \u00abdestronamiento\u00bb que conlleva el nacimiento de un nuevo hermanito, para el ni\u00f1o o ni\u00f1a que se sent\u00eda hasta entonces el centro del afecto de sus padres. Una crisis semejante est\u00e1n llamadas a vivir las religiones que tienen que aceptar que ya no es posible seguir consider\u00e1ndose \u00abel\u00bb pueblo de Dios [<span style=\"font-weight: bold;\">18<\/span>] , los elegidos por Dios par formar parte de la religi\u00f3n creada por Dios para ser la portadora de la verdad y la salvaci\u00f3n a todos los dem\u00e1s pueblos y religiones&#8230; de la tierra (o quiz\u00e1 del cosmos).<br \/>\nRenunciar a la categor\u00eda de elecci\u00f3n no es renunciar a una categor\u00eda te\u00f3rica que no nos afecte, sino, muy al contrario, significa afectar a nuestro propio estatuto ontol\u00f3gico: dejamos de \u00abser\u00bb los elegidos. Es una aut\u00e9ntica conversi\u00f3n, una metanoia, que obligar\u00e1 \u2013una vez m\u00e1s- a hacer una relectura de todo nuestro patrimonio simb\u00f3lico. Tal vez deberemos decir lo mismo, pero ahora desde otro \u00ablugar teol\u00f3gico\u00bb: ya no desde el sentirse elegidos, desde el escenario, sino desde abajo, desde el patio de butacas. Es el desaf\u00edo de una verdadera conversi\u00f3n.<\/p>\n<p>Es f\u00e1cil enunciar todo esto as\u00ed, lac\u00f3nicamente, pero es necesario hacerse consciente de la crisis de humildad, de destronamiento, de desabsolutizaci\u00f3n, de \u00absana aceptaci\u00f3n de la relatividad\u00bb de muchas cosas que se consideraron absolutas milenariamente\u2026 A nadie se le escapar\u00e1 que estamos hablando de una crisis seria, profunda, epocal&#8230; que la experiencia del pluralismo provoca en las religiones.<\/p>\n<p><br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">\u2022 Un reencuentro con el Jes\u00fas hist\u00f3rico<\/span><br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">de vuelta del Cristo de la fe<\/span><\/p>\n<p>La cristolog\u00eda es, dentro del cristianismo, el punctum dolens de los desaf\u00edos teol\u00f3gicos que la nueva situaci\u00f3n de pluralismo de principio conlleva. La visi\u00f3n cl\u00e1sica tradicional (el exclusivismo) y la visi\u00f3n reciente, actual (el inclusivismo) se fundamentan ambas en el dogma cristol\u00f3gico cl\u00e1sico, destacando la unicidad y absoluticidad de Jesucristo como la pieza esencial, central e intocable del edificio del cristianismo. Se ha dicho con frecuencia, con mucha raz\u00f3n, que los cuatro grandes concilios -llamados \u00abecum\u00e9nicos\u00bb- de la antig\u00fcedad sustituyeron en la Iglesia cristiana a los cuatro evangelios&#8230; Hoy, afortunadamente, hace tiempo que recuperamos los evangelios, pero el constructo teol\u00f3gico cristol\u00f3gico que en cierto sentido los sustituy\u00f3 sigue ocupando el centro del cristianismo como un enclave de fundamentalismo que se resiste a su estudio y reinterpretaci\u00f3n, y mucho m\u00e1s a su reformulaci\u00f3n. Pero esta pieza esencial e intocable del cristianismo es la que est\u00e1 crujiendo presionada por la nueva presencia del pluralismo religioso y la transformaci\u00f3n de perspectivas teol\u00f3gicas a las que nos estamos refiriendo.<br \/>\nEs \u00e9ste el punto m\u00e1s sensible, porque es un elemento que ha sido considerado, sencillamente, el elemento \u00abesencial\u00bb: la identidad cristiana se ha hecho depender tradicionalmente de la afirmaci\u00f3n \u00edntegra y literal del dogma cristol\u00f3gico en todos sus elementos. Es cristiano quien lo acepta indiscutidamente. No es cristiano quien pone en duda o reinterpreta cualquiera de sus elementos. Quien reinterpreta el dogma cristol\u00f3gico no es ya cristiano[<span style=\"font-weight: bold;\">19<\/span>] ; est\u00e1 fuera del cristianismo. O tal vez est\u00e1 \u00abm\u00e1s all\u00e1\u00bb, tal vez es \u00abposcristiano\u00bb: ha dejado de ser cristiano\u2026<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son los elementos principales del dogma cristol\u00f3gico que sufren ese efecto de presi\u00f3n que ejerce el pluralismo religioso, y que se ven abocados hacia una reconsideraci\u00f3n teol\u00f3gica?<br \/>\nEn primer lugar, est\u00e1 bajo una fuerte presi\u00f3n el <span style=\"font-weight: bold;\">inclusivismo cristoc\u00e9ntrico<\/span> (visi\u00f3n en la cual Cristo es el centro decisivamente \u00fanico de la salvaci\u00f3n de la humanidad, y aunque se dan elementos salv\u00edficos en otras religiones, no son sino presencias de la misma y \u00fanica salvaci\u00f3n ganada por Jesucristo). Pr\u00e1cticamente, la mayor parte de las Iglesias cristianas han evolucionado en el \u00faltimo medio siglo, a partir de la multisecular tradici\u00f3n exclusivista (la que dec\u00eda \u00abfuera de la iglesia no hay salvaci\u00f3n\u00bb), hacia el inclusivismo. Hoy, la pluralidad multirreligiosa pide dar un nuevo paso adelante, hacia una posici\u00f3n teol\u00f3gica m\u00e1s consecuente, el \u00abpluralismo\u00bb (por contraposici\u00f3n al exclusivismo y al inclusivismo), a saber, admitir que la Salvaci\u00f3n no s\u00f3lo se da fuera y m\u00e1s all\u00e1 del cristianismo, sino que pueda darse separadamente de Cristo y su mediaci\u00f3n, procediendo directamente de Dios. Cristo ser\u00eda \u00fanico -a su manera- y absoluto dentro del cristianismo, pero no constitutivo o normativo universalmente. Esta posici\u00f3n escandaliza a los inclusivistas ac\u00e9rrimos \u2013que a nivel profundo son, claro est\u00e1, partidarios de un exclusivismo cr\u00edstico-, pero hay que recordar que no es cierto que en el ensalzar a Cristo no hay l\u00edmite posible: \u00abEn nuestra teolog\u00eda puede haber, como record\u00f3 a menudo Congar, un cristocentrismo que no es cristiano. Qui\u00e9n sabe si no es tambi\u00e9n uno de los sentidos del secreto mesi\u00e1nico. Cualquier cristianismo que absolutice al cristianismo (incluso a Cristo) y su revelaci\u00f3n, ser\u00eda idolatr\u00eda\u00bb[<span style=\"font-weight: bold;\">20<\/span>] .<br \/>\nDado el \u00abexagerado cristocentrismo de la teolog\u00eda occidental\u00bb[<span style=\"font-weight: bold;\">21<\/span>] este punto suscita una excitada hipersensibilidad por parte de ese exaltado cristiano que todos llevamos dentro. La confesi\u00f3n de amor a Jesucristo de Dowstoiewski[<span style=\"font-weight: bold;\">22<\/span>] , tan apasionada como irracional, no es el mejor modelo para este momento.<br \/>\nEn segundo lugar, el gran relato\u00bb de la encarnaci\u00f3n. John HICK, presbiteriano, a partir de su propia experiencia experiencia religiosa de entrega a Jesucristo y de su experiencia de pluralidad religiosa en los barrios de su ciudad Birmingan, comenz\u00f3 a cuestionarse el relato mismo de la encarnaci\u00f3n. Sus estudios y reflexiones le llevaron a la publicaci\u00f3n de un primer libro, The Myth of God Incarnate, en 1977, que caus\u00f3 un profundo shock en las Iglesias de Inglaterra y EEUU. Tras 25 a\u00f1os de debates y pol\u00e9micas, ha ofrecido una posici\u00f3n final sobre el tema, en la cumbre de su vida, madurada y matizada, en el libro \u00abLa met\u00e1fora del Dios encarnado\u00bb (Abya Yala, colecci\u00f3n \u00abTiempo axial\u00bb, Quito 2004). En s\u00edntesis, Hick propone la reconsideraci\u00f3n de la encarnaci\u00f3n \u00abcomo met\u00e1fora, no como metaf\u00edsica; como poes\u00eda, no como prosa\u00bb. Esto hay que completarlo con los estudios del origen mismo del dogma cristol\u00f3gico, con el desarrollo concreto de su construcci\u00f3n, para ver si se han dado saltos epistemol\u00f3gicos cualitativos indebidos, que no nos permitan instalarnos sobre una interpretaci\u00f3n considerada como supuestamente eterna e irreformable.<br \/>\nEn tercer lugar, convergentemente con los dos elementos anteriores, la expresi\u00f3n \u00ab<span style=\"font-weight: bold;\">Hijo de Dios<\/span>\u00bb hace ya tiempo que est\u00e1 siendo reconsiderada. Estamos asumiendo el hecho llamativo antes nunca atendido de que el lector actual del Evangelio entiende la expresi\u00f3n \u00abHijo de Dios\u00bb en un sentido que no tuvo nunca en los evangelios sin\u00f3pticos. En la mente del oyente actual, la expresi\u00f3n est\u00e1 ya \u00abocupada\u00bb por una determinada interpretaci\u00f3n (la de \u00abHijo de Dios\u00bb como segunda persona de la Sant\u00edsima Trinidad), que reviste a todos los textos evang\u00e9licos con una interpretaci\u00f3n anacr\u00f3nicamente forzada. Se hace necesario tambi\u00e9n aqu\u00ed reexaminar el significado de la expresi\u00f3n. Pero revisar este significado, o resignificar la expresi\u00f3n, es tocar la pieza m\u00e1s sagrada y central del cristianismo. La condena, por parte de la iglesia Cat\u00f3lica, del libro de Robert Haight (febrero de 2005, por el cardenal Ratzinger), que se centra precisamente en este tema, puede indicar lo altamente sensible que resulta.<br \/>\nObviamente no podemos abordar aqu\u00ed a fondo cada uno de estos problemas. Tratamos s\u00f3lo de presentarlos y plantearlos. Con lo dicho basta para observar que se trata de temas de alto calado, que necesitan un tratamiento cuidadoso, y, por eso mismo, detenido y dedicado.<br \/>\nPor otra parte, es obvio que son problemas que no tienen respuesta adecuada en este momento. Apenas est\u00e1n siendo planteados. Es tiempo de exploraci\u00f3n todav\u00eda. Las respuestas definitivas tal vez tarden varias generaciones en ser encontradas. El cristianismo hist\u00f3rico se tom\u00f3 tres siglos para elaborar su respuesta a la pregunta de Jes\u00fas: \u00ab\u00bfY ustedes qui\u00e9n dicen que soy yo?\u00bb. En esta nueva \u00e9poca hist\u00f3rica, tal vez se necesiten tambi\u00e9n varias generaciones para que podamos elaborar nuestra respuesta.<br \/>\nSi Cristo es el centro del cristianismo, podemos decir que si modificamos la imagen o el \u00abconcepto\u00bb de Cristo, modificamos el cristianismo que en \u00e9l se fundar\u00eda. Reconceptuar la cristolog\u00eda es mutar la identidad del cristianismo. \u00bfNos encaminar\u00e1 esta reflexi\u00f3n hacia un cristianismo distinto, hacia un \u00abpostcristianismo\u00bb? En todo caso, sobre todo en el campo cristol\u00f3gico, la actitud teol\u00f3gica pluralista es anatematizada oficialmente como \u00abidentitariamente transgresora\u00bb: transgrede los l\u00edmites tolerados, est\u00e1 en peligro de salirse de la identidad cristiana y dejar de ser cristiana. Es f\u00e1cilmente imaginable la crisis que el afrontamiento de esta problem\u00e1tica teol\u00f3gica supone. Por lo dem\u00e1s, la crisis apenas est\u00e1 empezando.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">\u2022 De una Iglesia \u201carca universal de salvaci\u00f3n\u201d<\/span><br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">a un replanteamiento de la eclesiolog\u00eda<\/span><\/p>\n<p>La teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n ya plante\u00f3 la necesidad y la realidad de una \u00abnueva eclesialidad\u00bb[<span style=\"font-weight: bold;\">23<\/span>] &#8230; Desde su lectura hist\u00f3rica de la realidad y desde su reinocentrismo[<span style=\"font-weight: bold;\">24<\/span>], la eclesialidad cl\u00e1sica resultaba claramente insuficiente, deudora del eclesiocentrismo. Desde la espiritualidad de la liberaci\u00f3n la Iglesia no pod\u00eda seguir siendo lo que hab\u00eda sido: era preciso reinterpretarla y sobre todo revivenciarla.<br \/>\nParalelamente, el cambio de paradigma que conlleva el pluralismo religioso provoca tambi\u00e9n la necesidad de otra nueva eclesialidad. Si nuestra religi\u00f3n no es \u00abla\u00bb religi\u00f3n sino \u00abuna\u00bb religi\u00f3n, si todas las religiones son verdaderas, si en cada una de ellas los seres humanos podemos vivenciar la salvaci\u00f3n, nuestra Iglesia concreta ya no puede ser tenida como \u00abel arca universal de salvaci\u00f3n\u00bb, sino como un instrumento, no el \u00fanico, uno entre muchos, no imprescindible, no central&#8230; Un buen fundamento para este nuevo planteamiento ya lo hab\u00eda adelantado en Vaticano II, cuando defini\u00f3 a la Iglesia como \u00abgermen del Reino\u00bb[<span style=\"font-weight: bold;\">25<\/span>] , no como \u00abel\u00bb germen del Reino. El centro, el objetivo, el absoluto, es el Reino, y \u00e9ste vemos que tiene muchos caminos: no s\u00f3lo el camino de nuestra Iglesia, sino el de muchas religiones, incluso el de la \u00e9tica laica (Mt 25, 31ss)&#8230;<br \/>\nPara una visi\u00f3n pluralista la nueva eclesialidad es m\u00e1s humilde, m\u00e1s de servicio al Reino, m\u00e1s \u00abuna entre muchas\u00bb&#8230; Muchas Iglesias podr\u00e1n hacer una reconversi\u00f3n a esta nueva eclesialidad derivada de la situaci\u00f3n de pluralidad religiosa, pero, por ejemplo, para la Iglesia cat\u00f3lica, que ha estado hist\u00f3ricamente asentada en su trono de unicidad y de poder incluso social, la aceptaci\u00f3n de esta nueva eclesialidad comporta una crisis realmente dura y dif\u00edcil. Tambi\u00e9n aqu\u00ed: una profunda conversi\u00f3n.<br \/>\nHay que se\u00f1alar que las dificultades especiales que la oficialidad cat\u00f3lica tiene para con esta \u00abconversi\u00f3n eclesiol\u00f3gica\u00bb no provienen directamente de la confrontaci\u00f3n con las exigencias del paradigma pluralista, sino con los atrasos acumulados por la no aceptaci\u00f3n de los replanteamientos eclesiol\u00f3gicos derivados del paradigma liberador, sobre todo de la necesaria superaci\u00f3n del eclesiocentrismo en pro del reinocentrismo. La doctrina oficial tiene dificultades al parecer insuperables en el reconocimiento de la evidencia hist\u00f3rica del eclesiocentrismo [<span style=\"font-weight: bold;\">26<\/span>] , y en la aceptaci\u00f3n no s\u00f3lo pr\u00e1ctica sino te\u00f3rica incluso de la primac\u00eda absoluta del reinocentrismo, que se sigue evidenciando como la gran revoluci\u00f3n copernicana eclesiol\u00f3gica de todos los tiempos, propuesta y madurada fundamentalmente por la teolog\u00eda y la espiritualidad de la liberaci\u00f3n [<span style=\"font-weight: bold;\">27<\/span>] . Las nuevas perspectivas del paradigma pluralista no son m\u00e1s que nuevas exigencias acumuladas, que agravan la gravedad del atraso hist\u00f3rico [<span style=\"font-weight: bold;\">28<\/span>]\u00a0 que arrastramos.<\/p>\n<p><br style=\"font-weight: bold;\" \/><span style=\"font-weight: bold;\">\u2022 La crisis de la misi\u00f3n cl\u00e1sica<\/span><br \/>\nDec\u00eda san Agust\u00edn que \u00abnon progredi, regredi est\u00bb, no avanzar es retroceder. Los cristianos somos actualmente un tercio de la humanidad, unos 2000 millones. Por crecimiento vegetativo, el cristianismo sigue aumentando en n\u00fameros absolutos, pero en n\u00fameros relativos decrece. Hace un siglo el cristianismo estaba convencido de que un renovado esfuerzo misionero iba a resultar pr\u00e1cticamente en la conversi\u00f3n de la totalidad del planeta a Cristo en el plazo de tres o cuatro d\u00e9cadas. El siglo XX se ha encargado de mostrar la inviabilidad de aquella perspectiva. En el transcurso de ese siglo pas\u00f3 la humanidad de 1619 millones de habitantes, a 6055 (casi cuatro veces m\u00e1s), mientras que los cristianos pasaron de ser el 34\u20195% a ser el 33%. Simult\u00e1neamente, los no creyentes (ateismo, agnosticismo&#8230;) pasaron de 3 a 778 millones, es decir, del 0\u20192% al 12\u20197% (se multiplicaron por m\u00e1s de 60). En la actualidad, extrapolando las estad\u00edsticas sociom\u00e9tricas, no es previsible la conversi\u00f3n de la humanidad al cristianismo\u2026<br \/>\nPero un nuevo gran factor de crisis se suma a esta situaci\u00f3n: la crisis de la misi\u00f3n, de sus fundamentos teol\u00f3gicos mismos, como efecto de la teolog\u00eda del pluralismo religioso, en la l\u00ednea de lo que ya hemos dicho hasta aqu\u00ed:<br \/>\n-si ahora pensamos que todas las religiones son verdaderas, ya no tiene sentido ir a predicar la nuestra como si las dem\u00e1s no sirvieran;<br \/>\n-si fuera de la Iglesia hay salvaci\u00f3n, y la hay sobre todo en las dem\u00e1s religiones, ya no tiene sentido aquella misi\u00f3n cl\u00e1sica que cre\u00eda que iba a llevar la salvaci\u00f3n a los infieles;<br \/>\n-si Jesucristo no es el Salvador \u00fanico, absoluto y normativo para todos los pueblos, aunque tenga mucho sentido el ir a difundir su conocimiento, ya no tiene el mismo sentido que tuvo hasta ahora;<br \/>\n-si que haya una \u00fanica religi\u00f3n mundial ya no parece posible ni siquiera deseable [<span style=\"font-weight: bold;\">29<\/span>] , la \u00abconversi\u00f3n de los pueblos a nuestra Sancta Fe Cat\u00f3lica\u00bb deja de ser un objetivo proponible a la acci\u00f3n misionera, que debe pasar a tener un objetivo de di\u00e1logo, de intercambio y de mutuo enriquecimiento; La crisis que los misioneros tradicionales experimentaron cuando el Concilio Vaticano II admiti\u00f3 que fuera de la Iglesia hab\u00eda salvaci\u00f3n, se reedita ahora por los citados temas de la cristolog\u00eda y eclesiolog\u00eda. La oficialidad de la Iglesia cat\u00f3lica reacciona repitiendo intemperantemente que la misi\u00f3n misionera mantiene como siempre intacta su vigencia, sin aportar nada a la digesti\u00f3n de las dificultades y a la necesaria reinterpretaci\u00f3n y reformulaci\u00f3n. Si no atendemos a los problemas, \u00e9stos se resolver\u00e1n sin nosotros, tal vez en la direcci\u00f3n que no prevemos.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">\u2022 La crisis de la moral<\/span><br \/>\nLa virtud de la religi\u00f3n ha sido presentada cl\u00e1sicamente \u2013por santo Tom\u00e1s por ejemplo- como acogida de la relaci\u00f3n con Dios, sumisi\u00f3n ante su voluntad de Dios, aceptaci\u00f3n de la norma que \u00c9l propone. Sumisi\u00f3n, acogida, aceptaci\u00f3n, obediencia, fidelidad. Esta concepci\u00f3n, asumida como pr\u00e1ctica en una sociedad, aseguraba el control de la misma, su estabilidad, su norma. La religi\u00f3n ha sido de hecho el software de programaci\u00f3n de las sociedades en lo que se refiere a sus valores m\u00e1s \u00edntimos, que han sido presentados como valores venidos directamente de Dios (por tanto, valores absolutos, sagrados, indiscutibles, que exigen una sumisi\u00f3n absoluta). La sociedad ha sido en este sentido \u00abheter\u00f3noma\u00bb, con una heteronom\u00eda atribuida a Dios. La moral era as\u00ed porque Dios mismo era as\u00ed. El ser humano \u00abha sido criado para alabar y servir a Dios nuestro Se\u00f1or, y mediante ello salvar su \u00e1nima\u00bb.<br \/>\nLa convivencia actual con otras religiones, y la inevitable comparaci\u00f3n de valores e imperativos morales de cada una de ellas, hace comprender a la sociedad que la moral no proviene s\u00f3lo de Dios, sino que es tambi\u00e9n una construcci\u00f3n humana, cultural, contextual, en buena parte aleatoria, y, tambi\u00e9n, inconscientemente aut\u00f3noma: somos nosotros mismos, los seres humanos, hemos creado nuestras propias normas, s\u00f3lo que lo hemos hecho por los procedimientos -que desconocemos- de la evoluci\u00f3n de la sociedad, pero hemos finalmente atribuido a Dios nuestra propia creaci\u00f3n, declar\u00e1ndola \u00abrevelada\u00bb, y hemos acabado como \u00abexpropiados\u00bb de nuestra propia construcci\u00f3n, viviendo nuestra propia moral como una sumisi\u00f3n heter\u00f3noma a la supuesta voluntad de un Dios exterior que la habr\u00eda dictado&#8230;<br \/>\nEl pluralismo religioso no es s\u00f3lo el de las diversas religiones, sino el de la diversidad de posiciones que la misma religi\u00f3n ha ido acumulando a lo largo de su larga historia[<span style=\"font-weight: bold;\">30<\/span>] . Opiniones e imperativos morales que en una \u00e9poca determinada son impuestas con fuerza y hasta con violencia, en otras \u00e9pocas son olvidadas y hasta contradichas. Cuando el estudio y el conocimiento hist\u00f3rico se difunde entre los miembros de esa religi\u00f3n[<span style=\"font-weight: bold;\">31<\/span>], \u00e9stos perciben que el pluralismo tambi\u00e9n es interno, dentro de la misma religi\u00f3n a lo largo de tiempo. Ese \u00abpluralismo transversal a la historia\u00bb tambi\u00e9n desaf\u00eda la visi\u00f3n de la religi\u00f3n \u2013y de la moral en particular- que las personas tienen. Si unos preceptos morales afirmados en su momento con toda contundencia, cambiaron significativa o incluso radicalmente, los adeptos de esa religi\u00f3n toman conciencia de que tambi\u00e9n los preceptos hoy afirmados pueden cambiar; pese a la proclamada absolutez de los mismos, lo que las personas perciben es su relatividad hist\u00f3rica: la experiencia de ese \u00abpluralismo\u00bb ha transformado tambi\u00e9n la mentalidad de los miembros de esa religi\u00f3n . Todo ello produce cada vez m\u00e1s, en la sociedad moderna, un desajuste no peque\u00f1o entre la moral oficial y la moral real asumida y aceptada por los miembros de una religi\u00f3n cuya oficialidad se niega a evolucionar.<br \/>\nLa pluralidad de religiones, por la simple v\u00eda de la comparaci\u00f3n, introduce la \u00abhermen\u00e9utica de la sospecha\u00bb, para desentra\u00f1ar tantos influjos que han intervenido en la construcci\u00f3n de nuestra moral, que hoy, al descubrirse como construcci\u00f3n aut\u00f3noma equivocadamente tenida como revelada, pierde la fuerza de la sacralidad divina de su origen, con la que estaba investida. La religi\u00f3n -y lo que es peor, la sociedad misma- se queda sin la moral tradicional y sin su tambi\u00e9n tradicional divina fundamentaci\u00f3n. La sociedad se queda a la intemperie en cuanto a valores axiol\u00f3gicos predeterminados, y comprende que debe rehacerse y reconstruir su moral aut\u00f3nomamente. Estamos solos. No hay arriba un Dios exterior que nos haya dado una moral \u00abrevelada\u00bb. Los defensores de las posturas de la religi\u00f3n tradicional interpretan esta situaci\u00f3n como un caos \u00e9tico, o como un intento de destruir moralmente tanto a la religi\u00f3n como a la sociedad. Esta crisis est\u00e1 generalizada en muchas sociedades actuales.<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">Concluyendo<\/span><br \/>\nSe podr\u00eda enumerar muchos otros elementos de la crisis que estamos queriendo reflejar. Como comenzamos diciendo al principio, es toda la teolog\u00eda, toda la cosmovisi\u00f3n religiosa la que resulta afectada por este cambio de paradigma. Por eso resultar\u00eda imposible un abordaje completo del tema, o una enumeraci\u00f3n exhaustiva de los principales elementos[<span style=\"font-weight: bold;\">32<\/span>] . Por eso, concluyamos con unas breves anotaciones finales.<br \/>\nAunque sea simult\u00e1nea en el tiempo, esta crisis provocada por la asunci\u00f3n consciente del pluralismo religioso es independiente de la crisis de la religi\u00f3n por el cambio cultural producido por el fin de la edad agraria y el advenimiento de la \u00absociedad del conocimiento\u00bb. Se desarrolla por otros caminos y con contenidos propios. Aunque la edad agraria se prolongara y la sociedad del conocimiento no adviniera, la crisis que el pluralismo religioso est\u00e1 produciendo en las religiones, seguir\u00eda d\u00e1ndose. Aunque los efectos se sumen y se fusionen, las causas originantes son distintas, aunque tambi\u00e9n se sumen y se entrelacen y con frecuencia sean dif\u00edciles de deslindar.<br \/>\nLa situaci\u00f3n mundial nueva de \u00abmundializaci\u00f3n\u00bb, al provocar de una manera in\u00e9dita el encuentro entre las religiones, crea un horizonte epistemol\u00f3gico nuevo, que les posibilita y les provoca a la reconceptuaci\u00f3n de s\u00ed mismas, de cada una de ellas, y posibilita a nivel humano-cient\u00edfico una reconceptuaci\u00f3n tambi\u00e9n de la religi\u00f3n en general, en s\u00ed misma.<br \/>\nCreo que es plausible pensar que algunas religiones van a afrontar este desaf\u00edo y van a entrar poco a poco en una relectura de s\u00ed mismas. Como instituciones -como Iglesias en el caso de la religi\u00f3n cristiana-, les va a costar mucho. A las personas, las comunidades y los te\u00f3logos m\u00e1s libres, no les va a ser tan dif\u00edcil, pero tambi\u00e9n les va a costar un esfuerzo notable. Ese esfuerzo es uno de los factores importantes que har\u00e1 avanzar la transformaci\u00f3n social de la religi\u00f3n en el siglo XXI.<br \/>\nEs posible que este ambiente, esta nueva situaci\u00f3n, propicie la aparici\u00f3n de una teolog\u00eda y qui\u00e9n sabe si tambi\u00e9n una religiosidad \u00abm\u00e1s all\u00e1 de las religiones\u00bb (\u00abpostreligional\u00bb, m\u00e1s que postreligiosa). Algunos la intuyen como una \u00abworld theology\u00bb, una teolog\u00eda que ya no ser\u00e1 ni cristiana ni musulmana, ni budista ni hinduista, sino todo ello a la vez y con ninguna de estas caracterizaciones en exclusiva. Estar\u00e1 ubicada en la perspectiva del homo gnoscens, que ya se siente m\u00e1s all\u00e1 de la pertenencia a una \u00abreligi\u00f3n\u00bb de \u00e9pocas superadas, pero que asume y se vale con libertad de las riquezas de sabidur\u00eda espiritual contenidas en todas ellas.<\/p>\n<p>La crisis de la religi\u00f3n provocada por el pluralismo religioso es tanto te\u00f3rica o teol\u00f3gica como muy pr\u00e1ctica y experiencial. Se siente m\u00e1s en las regiones fuertemente interreligiosas, pero cada vez m\u00e1s va a sentirse un poco por igual en todas partes, en cuanto que los modernos medios de comunicaci\u00f3n est\u00e1n hacen presente el pluralismo religioso incluso en aquellas partes donde no ha penetrado f\u00edsicamente.<br \/>\nEn Am\u00e9rica Latina apenas est\u00e1 empezando a sentirse esta crisis, todav\u00eda de un modo no expl\u00edcito, m\u00e1s bien reflejo, y suave, sin presi\u00f3n. Las quejas y llamadas de alerta de muchos responsables eclesi\u00e1sticos respecto al retroceso del catolicismo en la regi\u00f3n, por ejemplo, todav\u00eda no son capaces de relacionar estos signos con la descripci\u00f3n teol\u00f3gica de la crisis. Por su parte, en el mundo teol\u00f3gico latinoamericano apenas el cuerpo de te\u00f3logos est\u00e1 comenzando a confrontarse con la tem\u00e1tica[<span style=\"font-weight: bold;\">33<\/span>] . El tiempo juega a favor de esta evoluci\u00f3n, que, sin duda, va a ser m\u00e1s r\u00e1pida de lo que podemos prever.<\/p>\n<hr style=\"width: 100%; height: 2px;\" \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">1<\/span>] J.C. BRAUER (hrsg.), The Significance of the History of Religions for the Systematic Theologian, en Geschichte der Religiosen Ideen, New York 1966.<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">2<\/span>] VIGIL, J.M., \u00bfQu\u00e9 ofrece la religi\u00f3n a la sociedad del siglo XXI?, en \u00bfQu\u00e9 pueden ofrecer las tradiciones religiosas a las sociedades del siglo XXI?, SEGUNDO ENCTR editorial, Barcelona 2005, p\u00e1gs. 235-264.<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">3<\/span>] F. M. M\u00dcLLER, Introduction to the Science of Religions, Londres 1873, p. 16.<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">4<\/span>] Si en otro tiempo la diversidad era tenida como una deficiencia o algo negativo, porque la Verdad y la Unidad se consideraban convertibles (Unum et Bonum), hoy la sensibilidad dominante es, cada vez m\u00e1s, la contraria: es tolerable y deseable la diferencia, es preferible la variedad al uniformismo, es mejor el pluralismo que el exclusivismo. Y si es positivo y es mejor que su contrario, tiene que entrar en lo que podr\u00edamos llamar \u00abplanes de Dios\u00bb. El panorama de un mundo convertido a una sola religi\u00f3n (\u00abun solo reba\u00f1o y un solo pastor\u00bb) hoy parece una posibilidad descartada, fuera de las posibilidades reales hacia las que se encamina la historia. Pero es que adem\u00e1s ya no es considerada deseable, ni parece plausible comprenderla como supuesta \u00abvoluntad de Dios\u00bb.<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">5<\/span>] La Dominus Iesus, por ejemplo, niega expl\u00edcitamente el \u00abpluralismo de derecho o de principio\u00bb: n\u00famero 4.<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">6<\/span>] Una excelente exposici\u00f3n de esta nueva visi\u00f3n puede encontrarse en La revelaci\u00f3n de Dios en la realizaci\u00f3n del hombre, Cristiandad, Madrid 1987.<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">7<\/span>] Cfr. El cap\u00edtulo de la \u00abhermen\u00e9utica de la sospecha\u00bb, en J.M. VIGIL, Teolog\u00eda del pluralismo religioso, El Almendro, C\u00f3rdoba 2005, p\u00e1gs. 41ss.<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">8<\/span>] Soy de la opini\u00f3n de que, dada la transformaci\u00f3n de perspectiva que hemos experimentado, la realidad que tradicionalmente hemos llamado \u00abrevelaci\u00f3n\u00bb debe ser denominada con otro vocablo m\u00e1s pertinentemente esencial. S\u00f3lo hasta cierto punto es verdad que ce nom\u00ednibus non est quaestio. La palabra \u00abrevelaci\u00f3n\u00bb evoca espont\u00e1nea e inevitablemente un sentido que hoy vela m\u00e1s que revela el verdadero sentido de lo que es lo que cl\u00e1sicamente se llam\u00f3 revelaci\u00f3n, tal como hoy lo vemos. Lo mismo ocurre con otras palabras, como \u00abfe\u00bb, \u00abcielo\u00bb&#8230;<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">9<\/span>] KNITTER, P., Hans K\u00fcng\u2019s Theological Rubicon, en SWIDLER, Leonard (Ed.), Toward a Universal Theology of Religion, Orbis Books, Maryknoll 1988, p. 227<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">10<\/span>] Es curioso que al mismo Crist\u00f3bal COL\u00d3N ya le pareci\u00f3 notarlo el mismo 12 de octubre de 1492, en su primer desembarco en Abya Yala. \u00abCreo que f\u00e1cilmente se har\u00edan cristianos, que me pareci\u00f3 que ninguna \u201csecta\u201d ten\u00edan\u00bb, escribe en su diario. Cfr. Agenda Latinoamericana\u20191992, p\u00e1g. 151; http:\/\/agenda.latinoamericana.org\/archivo<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">11<\/span>] \u00abLa vida era mi culto\u00bb, dir\u00e1 el indio en la Missa da Terra sem males, de Pedro CASALD\u00c1LIGA, en el acto penitencial.<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">12<\/span>] MARDONES, J.M., Para comprender las nuevas formas de la religi\u00f3n, Verbo Divino, Estella 1994, p. 40.<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">13<\/span>] V\u00e9ase la abundant\u00edsima literatura existente respecto a los or\u00edgenes fundadores del Pueblo de EEUU y su \u00abDestino Manifiesto\u00bb (Manifest Destiny) en internet (Google por ejemplo).<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">14<\/span>] \u00abYaciendo en tinieblas y en sobras de muerte\u00bb, como dice el salmo 106 (v. 10), que los papas y la Iglesia cat\u00f3lica en general ha aplicado a los pueblos \u00abinfieles\u00bb, \u00abpaganos\u00bb, o sea, a los simplemente \u00abotros\u00bb, no cristianos. Por ejemplo, Maximum Illud, 7 (Benedicto XV, 1919); Evangelii Praecones 228 (P\u00edo XII 1951)&#8230;<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">15<\/span>] \u00abFuera de la Iglesia no hay salvaci\u00f3n\u00bb.<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">16<\/span>] V\u00e9ase el misal romano, empapado de principio a fin del supuesto de la \u00abelecci\u00f3n\u00bb.<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">17<\/span>] Joaqu\u00edn GOMIS (org.), Vaticano III . C\u00f3mo lo imaginan 17 cristianos y cristianas, cap\u00edtulo \u00abEl di\u00e1logo de las religiones en el mundo actual\u00bb, Descl\u00e9e, Bilbao 2001, p\u00e1g. 70ss.<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">18<\/span>] Apenas hace 40 a\u00f1os que en el catolicismo recuperamos la olvidada y b\u00edblica expresi\u00f3n de \u00abPueblo de Dios\u00bb, en el luminoso cap\u00edtulo segundo de la Lumen Gentium, y no se nos ocurri\u00f3 entonces, ni por un momento, pensar que no somos \u00abel\u00bb Pueblo de Dios, \u00abel \u00fanico\u00bb, sino \u00abun\u00bb pueblo de Dios&#8230;<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">19<\/span>] Recu\u00e9rdese que fue ya el propio Concilio de Calcedonia el que prohibi\u00f3 reformular, reinterpretar, expresar de otra manera las f\u00f3rmulas dogm\u00e1ticas conciliares, ni aun con la mejor de las intenciones (catequ\u00e9ticas, teol\u00f3gicas, pastorales&#8230;).<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">20<\/span>] GESCH\u00c9, A., \u00abO cristianismo e as outras religi\u00f5es\u00bb, en TEIXEIRA, Di\u00e1logo de p\u00e1ssaros, Paulinas, S\u00e3o Paulo 1993, p\u00e1g. 56-57.<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">21<\/span>] Jon SOBRINO, Jesucristo liberador, I, UCA Editores, San Salvador 1991, p\u00e1g. 22<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">22<\/span>] \u00abSi alquien me demostrase que Cristo no est\u00e1 en la verdad y que estuviera matem\u00e1ticamente probado que la verdad no est\u00e1 en Cristo, preferir\u00eda, con todo, quedarme con Cristo que con la verdad\u00bb: Correspondence I, Paris 1961, p\u00e1g. 157, en carta a la baronesa von Wizine.<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">23<\/span>] CASALD\u00c1LIGA-VIGIL, Espiritualidad de la liberaci\u00f3n, 1992, parte III, apartado \u00abNueva eclesialidad\u00bb. Diecinueve ediciones distintas, en 4 idiomas. Disponible en servicioskoinonia.org\/biblioteca<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">24<\/span>] V\u00e9ase lo que a mi juicio constituye el paradigma central de la teolog\u00eda y la espiritualidad de la liberaci\u00f3n, en \u00bfCambio de paradigma en la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n?, en RELaT 193: http:\/\/servicioskoinonia.org\/relat\/193.htm<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">25<\/span>] Lumen Gentium 5.<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">26<\/span>] La Dominus Iesus, s\u00f3lo llega a referirse a \u00abun supuesto eclesiocentrismo del pasado\u00bb, puesto en boca de otros y dubitativamente&#8230;: n\u00famero 19.<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">27<\/span>] V\u00e9ase una amplia exposici\u00f3n en CASALD\u00c1LIGA-VIGIL, ibid., parte III, apartado \u00abReinocentrismo\u00bb.<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">28<\/span>] Quisi\u00e9ramos creer que en este campo no se va a cumplir la ley hist\u00f3rica de atraso de la Iglesia, que J.I. GONZ\u00c1LEZ FAUS ha cre\u00eddo poder establecer en \u00abdos siglos y medio\u00bb: Autoridad de la verdad, Herder, Barcelona 1996, p\u00e1g. 109.<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">29<\/span>] J. HICK, God has many names, Westminster Press, Philadelplia 1982, p. 21, 27. Andr\u00e9s TORRES QUEIRUGA, El di\u00e1logo de las religiones, Sal Terrae, Santander 1992, p\u00e1g. 37.<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">30<\/span>] \u00abQuien conoce bien la historia de los dogmas y de la teolog\u00eda moral, sabe que muchas cosas consideradas en el pasado como definitivamente establecidas y como doctrina indiscutible fueron posteriormente revisadas o sencillamente cayeron en el olvido. Y en el campo de la moral, el cambio es a\u00fan m\u00e1s significativo que en el campo de la dogm\u00e1tica\u00bb. HAERING, B., Est\u00e1 todo en juego, Madrid 1995, p\u00e1g. 111.<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">31<\/span>] \u00abNo fundo, h\u00e1 uma tomada de consci\u00eancia de que o car\u00e1ter absoluto da Igreja se desfez a partir do fato mesmo de ela ter refeito no Conc\u00edlio muitos de seus ensinamentos, costumes e pr\u00e1ticas, tidos como irreform\u00e1veis e ter at\u00e9 confessado suas faltas e erros. Se os do passado foram reformados, os de hoje poder\u00e3o s\u00ea-lo amanh\u00e3. Est\u00e1 criada a atitude de dist\u00e2ncia cr\u00edtica e de certa relatividade em face dos ensinamentos e pr\u00e1ticas atuais da Igreja. Nessa situa\u00e7\u00e3o, o fiel recua ao arcano da pr\u00f3pria consci\u00eancia e liberdade, e j\u00e1 n\u00e3o espera de leis e normas externas a resposta a suas perguntas\u00bb. LIB\u00c2NIO, Jo\u00e3o Batista, Igreja contempor\u00e2nea. Encontro com a modernidade, Loyola, S\u00e3o Paulo 2000, p\u00e1g. 91.<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">32<\/span>] Remito a mi citada obra, Teolog\u00eda del pluralismo religioso, en la que abordo de un modo sistem\u00e1tico toda esta problem\u00e1tica.<br \/>\n[<span style=\"font-weight: bold;\">33<\/span>] La colecci\u00f3n de libros que la ASETT, Asociaci\u00f3n Ecum\u00e9nica de Te\u00f3logos del Tercer Mundo ha programado y ya est\u00e1 adelantando en su publicaci\u00f3n (en la \u00abcolecci\u00f3n Tiempo axial\u00bb , Editorial Abya Yala, Quito: latinoamericana.org\/tiempoaxial) podr\u00eda ser el signo m\u00e1s expresivo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Mar\u00eda Vigil, te\u00f3logo de la Asociaci\u00f3n de Te\u00f3logos y Te\u00f3logas del Tercer Mundo, responsable del portal Koinonia. Art\u00edculo para la Revista Alternativas -Revista de an\u00e1lisis y reflexi\u00f3n teol\u00f3gica- n\u00ba 29 Enero-Junio 2005 Ed. Lascasiana. Managua. revista.alternativas@gmail.com Resumen La \u00abteolog\u00eda de las religiones\u00bb, llamada hoy m\u00e1s com\u00fanmente \u00abteolog\u00eda del pluralismo religioso\u00bb \u2013una de las m\u00e1s&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[160],"tags":[],"post_series":[],"class_list":["post-53812","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-calidad-humana","entry","no-media"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53812","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53812"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53812\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":60252,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53812\/revisions\/60252"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53812"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53812"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53812"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=53812"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}