{"id":53848,"date":"2008-10-26T00:00:00","date_gmt":"2008-10-26T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2016-09-14T12:52:33","modified_gmt":"2016-09-14T10:52:33","slug":"el_exito_y_la_abundancia_de_los_empr","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/el_exito_y_la_abundancia_de_los_empr\/","title":{"rendered":"El \u00e9xito y la abundancia de los empresarios espiritualizados, honestos y decentes"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: bold;\">Por el CPN Dr. Alberto D. R. Salinas-Goyt\u00eda<\/span><br \/>\n.<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo nos aseguramos, de manera m\u00e1s sostenible, el \u00e9xito en nuestros emprendimientos, sin en el proceso consumir nuestra salud y bienestar, sino m\u00e1s bien y por el contrario, construyendo, al mismo tiempo que nuestro \u00e9xito econ\u00f3mico, nuestra paz y felicidad espiritual?<\/p>\n<p>Ilustremos esto con una historia aleg\u00f3rica. Una se\u00f1ora muy caritativa y llena de compasi\u00f3n, sola en su casa, se conmovi\u00f3, mientras esperaba a su marido del trabajo, al ver tres ancianos pordioseros y aparentemente hambrientos, acurrucados en la vereda frente a su casa.<\/p>\n<p>Conmovida los invit\u00f3 a que pasaran a comer con ella. Los tres al un\u00edsono respondieron que no aceptaban la invitaci\u00f3n hasta que estuviera reunida toda la familia. Cuando lleg\u00f3 su marido e hija, la se\u00f1ora les cont\u00f3 lo acontecido; y, de acuerdo los tres, volvi\u00f3 a invitarlos. La respuesta, esta vez, tambi\u00e9n de los tres al un\u00edsono, fue que ten\u00edan antes que ponerse de acuerdo entre todos los miembros de la familia a qui\u00e9n de los tres invitaban. Dijeron llamarse, amor, \u00e9xito y abundancia.<\/p>\n<p>La se\u00f1ora, con esta respuesta, entr\u00f3 nuevamente a su casa; y, en reuni\u00f3n de familia discutieron a cu\u00e1l de los tres invitaban. El marido quer\u00eda invitar a \u00c9XITO, ella a ABUNDANCIA, y la hija a AMOR. Al final se decidieron por este \u00faltimo.<\/p>\n<p>Al comunicarles que hab\u00edan decidido invitar a AMOR, los tres se levantaron y, como una sola persona, se encaminaron hacia dentro de la casa. La se\u00f1ora, curiosa, les pregunt\u00f3 \u00bfpor qu\u00e9 antes no hab\u00edan aceptado la invitaci\u00f3n colectiva? A esto le respondieron, que, si ellos hubieran decidido por invitar a cualquiera de los otros dos, solo ese hubiera entrado. Pero que, cuando invitaban a AMOR, siempre lo segu\u00edan \u00c9XITO Y ABUNDANCIA.<\/p>\n<p>Con el amor, con la compasi\u00f3n, lo dem\u00e1s va o viene por a\u00f1adidura. Cualquiera de los otros dos est\u00e1n limitados a ellos mismos, por no tener el magnetismo suficiente para atraer a los otros.<\/p>\n<p>Es as\u00ed en los negocios, los que m\u00e1s ganan son, frecuentemente, los que, enamorados de lo que est\u00e1n haciendo y de las relaciones en las que se involucran, no se plantean las ganancias como objetivo. Pero, por m\u00e1s que dejen de ocuparse de ellas, las mismas se acumulan.<\/p>\n<p>L\u00e1stima que no siempre nos podamos \u201cenchufar\u201d en ese espacio de la potencialidad pura que rodea al apasionamiento que nos embarga cuando hacemos algo que beneficia a los dem\u00e1s!<\/p>\n<p>Cuando hacemos esto con todo nuestro ser, no tanto por el dinero, como por el amor que sentimos por lo que estamos haciendo y por la gente a la que servimos, esto es a nuestros empleados, colaboradores y clientes, la abundancia, dinero incluido, nos viene por a\u00f1adidura&#8230;<\/p>\n<p>Esa es la primera regla, \u201cenchufarse\u201d y vivir en la potencialidad pura generada por el \u201camor, compromiso, pasi\u00f3n y entrega total a nuestra misi\u00f3n y a la atenci\u00f3n de nuestros colaboradores, socios y clientes.\u201d<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito individual, los psic\u00f3logos y los m\u00edsticos, en diferentes t\u00e9rminos, nos dicen que, para lograr estos estados de satisfacci\u00f3n interior, tenemos que entrar en un \u201cespacio\u201d en el que no hay limitaciones de \u201cespacio ni tiempo\u201d y que, m\u00e1s bien abstractamente, identifican como a nuestro \u201c S\u00faper Yo.\u201d<\/p>\n<p>A este \u00faltimo lo diferencian del EGO, y nos dicen que, m\u00e1s bien, el \u201cSuper YO.\u201d el \u201cYO SOY,\u201d es parte del mismo campo de energ\u00eda que todos compartimos con el universo y con Dios mismo.<\/p>\n<p>En este \u00e1mbito, dicen est\u00e1n todas las potencialidades y posibilidades, no manifestadas, pero listas para manifestarse, dejando el campo de lo abstracto, de las ideas, y pasando a transformarse en las realidades concretas que, por a\u00f1adidura, constituyen la abundancia misma que alcanzamos.<\/p>\n<p>Esto mismo, nos dicen, se da en lo colectivo. As\u00ed como tenemos un S\u00daPER YO y un EGO individual, tenemos tambi\u00e9n, en nuestras empresas y organizaciones, UN S\u00daPER YO y un EGO colectivo.<\/p>\n<p>La segunda es la ley del dar para recibir, y, cuando decimos dar, nos referimos a dar de la misma naturaleza y especie de aquello que queremos recibir.<\/p>\n<p>As\u00ed, de este modo, reactivamos o activamos las ideas que hayamos puesto en el \u00abno espacio\u00bb anterior.<\/p>\n<p>La tercera es la ley de, consciente y proactivamente, crear reacciones causa-efecto futuras, favorables y promisorias, haciendo el bien sin mirar a qui\u00e9n. En fin, esto es, haciendo, diciendo y dando a los dem\u00e1s, a nuestros colaboradores, socios, clientes e interlocutores en general, solo aquello que queremos que los dem\u00e1s hagan por y para nosotros, digan de nosotros, o nos den a nosotros. Todo esto, en un ambiente de silencio creativo y de no juzgar jam\u00e1s a los dem\u00e1s, ni a nada (algo muy dif\u00edcil).<\/p>\n<p>La cuarta ley es trabajar inteligentemente, y no dura y obsesiva o ansiosamente. Esto es, imitar la ley del menor esfuerzo que utiliza la naturaleza, no la ley del menor esfuerzo o negligencia de los vagabundos (creo no estar juzgando).<\/p>\n<p>La quinta ley es la de dar fuerza y orientaci\u00f3n a nuestras intenciones y deseos, para que, entre brecha y brecha de pensamiento, se filtren al no espacio de la potencialidad pura del S\u00faper Yo para que, esas intenciones o deseos naturalmente y sin esfuerzo alguno se realicen.<\/p>\n<p>Digo entre brecha y brecha de pensamiento, porque es esto, tal vez a lo m\u00e1s que podemos aspirar o acceder. Lograr entrar, en fluido di\u00e1logo con el S\u00faper Yo, es tal vez demasiado pretencioso por ahora, al menos para la mayor\u00eda de nosotros.<\/p>\n<p>Estamos algo lejos de eso; o tal vez, sin darnos cuenta, en alg\u00fan momento ese dialogo eclosiona. Para esto, que es tan deseable, tenemos que estar listos para aceptarlo; pero no podemos atribularnos por lograrlo o pretenderlo. Y, si llegamos a acercarnos a concretar esta aspiraci\u00f3n, tendr\u00edamos que estar muy listos y preparados para, con tanto poder, no cometer \u201ctropel\u00edas\u201d inarreglables.<\/p>\n<p>Pleno dialogo con el S\u00faper Yo y la consiguiente capacidad de colocar a voluntad en ese \u00e1mbito no limitado por espacio ni tiempo, todas nuestras intenciones y deseos, nos transformar\u00eda en poco menos o un poco m\u00e1s que demiurgos realizados plenamente, en avatares del todo.<\/p>\n<p>La sexta ley, vinculada a todas las anteriores y especialmente a la quinta, en lo que hace todos aquellos de nosotros que podemos implantar nuestras intenciones entre brecha y brecha de pensamiento, est\u00e1 la del desapego total con los resultados de las intenciones implantadas o que intencionamos colocar en ese \u00e1mbito del S\u00faper Yo nuestro, universal y divino.<\/p>\n<p>Lo que salga, si all\u00ed colocamos la intenci\u00f3n, corresponde siempre a lo que m\u00e1s nos conviene. Y, sea lo que sea, cuando llegue, tenemos que aceptarlo con entusiasmo; aunque, a partir de ese mismo instante, comencemos un nuevo proceso para cambiar esos mismos resultados. Esto es legitimo.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, en la trama de todo lo anterior, tenemos la s\u00e9ptima ley, esto es, la ley de nuestro prop\u00f3sito en la vida, de nuestro sentido de misi\u00f3n, de nuestra vis\u00f3n-misi\u00f3n.<\/p>\n<p>Concluyendo, podemos decir que estas reflexiones casi m\u00edsticas y abstractas, son muy \u00fatiles en el \u00e1mbito de nosotros como individuos, llenos de roles a cumplir en nuestras familias y comunidades, como en nuestras organizaciones y empresas.<\/p>\n<p>Estas reglas o leyes, si las sabemos desarrollar y realizar individual y colectivamente, seguramente el \u00e9xito y la abundancia, tranquila y sin sobresaltos, estar\u00e1 necesariamente con nosotros, nuestras organizaciones y nuestras sociedades.<\/p>\n<p>Invitemos al amor en nuestras vidas, y el \u00e9xito y la abundancia vendr\u00e1n sin que las busquemos. Si, por el contrario, nos esforzamos por lograr el \u00e9xito o a alcanzar la abundancia o la fortuna, sin la tranquilidad del amor, lo que consigamos, si lo logramos, por mucho que sea, seguramente no ser\u00e1 sostenible. Y, peor a\u00fan, no nos dar\u00e1 mayores satisfacciones ni , por supuesto, felicidad duradera alguna. La tranquilidad de esp\u00edritu, por m\u00e1s que nos esforcemos por lograrla en cursos, charlas y religiones organizadas, dif\u00edcilmente nos llegar\u00e1, si antes no traemos el amor y la compasi\u00f3n a nuestras vidas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por el CPN Dr. Alberto D. R. Salinas-Goyt\u00eda . \u00bfC\u00f3mo nos aseguramos, de manera m\u00e1s sostenible, el \u00e9xito en nuestros emprendimientos, sin en el proceso consumir nuestra salud y bienestar, sino m\u00e1s bien y por el contrario, construyendo, al mismo tiempo que nuestro \u00e9xito econ\u00f3mico, nuestra paz y felicidad espiritual? 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