{"id":54172,"date":"2009-03-29T00:00:00","date_gmt":"2009-03-29T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T22:00:00","slug":"el_peregrino_y_la_filocalia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/el_peregrino_y_la_filocalia\/","title":{"rendered":"EL PEREGRINO Y LA FILOCALIA"},"content":{"rendered":"<p>La obra an&oacute;nima Relatos de un peregrino ruso  populariz&oacute; la tradici&oacute;n de \u00aboraci&oacute;n continua\u00bb practicada por la Iglesia oriental y, muy especialmente la recopilaci&oacute;n de ense&ntilde;anzas sobre la oraci&oacute;n que lleva por t&iacute;tulo Filocal&iacute;a (amor a la belleza). Dice as&iacute; el peregrino: <\/p>\n<p><span>&hellip; entr&eacute; en la Iglesia para orar durante el oficio; estaban leyendo la ep&iacute;stola de San Pablo a los Tesalonicenses, en el pasaje en que est&aacute; escrito: \u00abOrad sin cesar\u00bb. Estas palabras penetraron profundamente en mi esp&iacute;ritu, y me pregunt&eacute; c&oacute;mo es posible orar sin cesar, siendo as&iacute; que todos debemos ocuparnos en diversos trabajos a fin de proveer a la propia subsistencia. Busqu&eacute; en la Biblia y le&iacute; con mis propios ojos exactamente lo mismo que hab&iacute;a o&iacute;do: \u00abOrad sin cesar\u00bb(Te 5,17); \u00aborad en todo momento en esp&iacute;ritu\u00bb (Ef 6,18)<\/span><\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; hacer?, pens&eacute;. &iquest;D&oacute;nde encontrar una persona capaz de explicarme estas palabras? Ir&eacute; por las iglesias donde predican oradores famosos y acaso en ellas encontrar&eacute; lo que busco. Y sin m&aacute;s, me puse en camino. Escuch&eacute; muchos y excelentes sermones sobre la oraci&oacute;n, pero todos eran instrucciones sobre la oraci&oacute;n en general: qu&eacute; es la oraci&oacute;n, por qu&eacute; se ha de orar, cu&aacute;les son los frutos de la oraci&oacute;n. Pero c&oacute;mo llegar a orar de verdad, de esto nadie hablaba. O&iacute; un serm&oacute;n sobre la oraci&oacute;n de esp&iacute;ritu y sobre la oraci&oacute;n continua; pero nada dijo el predicador del modo de alcanzar esta oraci&oacute;n. De manera que la asistencia a los sermones no me hab&iacute;a resuelto lo que yo buscaba. Por eso dej&eacute; de asistir a ellos, y determin&eacute; buscar con la ayuda de Dios un hombre sabio y experimentado que me explicara este misterio, ya que tan atra&iacute;do me sent&iacute;a hacia &eacute;l.<br \/>As&iacute; anduve mucho tiempo; le&iacute;a la Biblia y me preguntaba si no habr&iacute;a en alguna parte un maestro del esp&iacute;ritu o un gu&iacute;a sabio y lleno de experiencia. <br \/> [tras recorrer muchos caminos y preguntar sin encontrar respuestas]\n<p>(&hellip;) hasta que una tarde encontr&eacute; a un anciano que ten&iacute;a traza de ser un religioso.<br \/>A mi pregunta, respondi&oacute; que era monje y que la soledad en que viv&iacute;a con algunos hermanos estaba a diez verstas del camino, y me invit&oacute; a detenerme con ellos.<br \/>-En nuestra casa -me dijo- se recibe a los peregrinos, se los cuida y se les da de comer en la hospeder&iacute;a.<br \/>Yo no ten&iacute;a ning&uacute;n deseo de ir all&iacute;, y le dije:<br \/>-Mi descanso no depende del hospedaje, sino de una ense&ntilde;anza espiritual; no busco comida, pues llevo mucho pan seco en mi alforja.<br \/>-&iquest;Qu&eacute; clase de ense&ntilde;anza es la que buscas y qu&eacute; es lo que quieres comprender mejor? Ven, ven a nuestra casa, querido hermano; en ella tenemos startsi experimentados que pueden darte una direcci&oacute;n espiritual y ponerte en el camino verdadero que lleva a la luz de la Palabra de Dios y de las ense&ntilde;anzas de los Padres.<br \/>-Mirad, Padre, hace alrededor de un a&ntilde;o que, estando en un oficio, o&iacute; este mandamiento del Ap&oacute;stol: Orad sin cesar. No sabiendo c&oacute;mo interpretar estas palabras, me puse a leer la Biblia, y tambi&eacute;n en ella, y en m&uacute;ltiples pasajes, he encontrado el mandamiento de Dios: hay que orar sin cesar, siempre, en toda ocasi&oacute;n, en todo lugar, no s&oacute;lo durante las ocupaciones del d&iacute;a, no s&oacute;lo en estado de vigilia, sino tambi&eacute;n durante el sue&ntilde;o. Esto me admir&oacute; sobremanera y no puedo comprender c&oacute;mo es posible cumplir tal cosa ni cu&aacute;les son los medios de conseguirlo; un gran deseo y una gran curiosidad se despertaron en m&iacute;: ni de d&iacute;a ni de noche se han apartado estas palabras de mi esp&iacute;ritu. Me puse tambi&eacute;n a visitar las iglesias y a o&iacute;r sermones sobre la oraci&oacute;n, pero en vano: nunca he podido saber c&oacute;mo orar sin cesar; hablaban siempre en ellos de la preparaci&oacute;n a la oraci&oacute;n o de sus frutos, sin ense&ntilde;ar c&oacute;mo orar sin cesar, ni qu&eacute; significa tal oraci&oacute;n. A menudo he le&iacute;do la Biblia y en ella he vuelto a encontrar lo mismo que hab&iacute;a o&iacute;do; pero no he podido comprender lo que tanto ans&iacute;o. As&iacute; que durante todo este tiempo ando lleno de incertidumbre e inquietud. El starets hizo la se&ntilde;al de la cruz y tom&oacute; la palabra:<br \/>-Da gracias a Dios, hermano muy amado, por haberte &Eacute;l revelado esa invencible atracci&oacute;n que existe en ti hacia la oraci&oacute;n interior continua. (&hellip;) En verdad, se predica mucho acerca de la oraci&oacute;n y sobre esta materia existen no pocas obras recientes, pero todos los juicios de sus autores est&aacute;n fundados en la especulaci&oacute;n intelectual, en los conceptos de la raz&oacute;n natural, y no en la experiencia que resulta de la acci&oacute;n; hablan m&aacute;s de lo que a la oraci&oacute;n es accesorio que de la esencia de la oraci&oacute;n. (&hellip;) Pero qu&eacute; es la oraci&oacute;n y c&oacute;mo se aprende a orar, cosas tan esenciales y fundamentales en la oraci&oacute;n, muy poco lo tratan los predicadores de nuestro tiempo. (&hellip;) Y lo que es m&aacute;s triste a&uacute;n, esta elemental y vana sabidur&iacute;a conduce a medir a Dios con una medida humana. Gran yerro cometen al tomar los frutos y las consecuencias de la oraci&oacute;n como medios de llegar a ella, disminuyendo as&iacute; su fuerza.  (&hellip;) conocen mal estas cuestiones y hablan poco de ellas quienes no est&aacute;n familiarizados con la pr&aacute;ctica y las ense&ntilde;anzas de los Padres.<br \/>Conversando de esta suerte, hab&iacute;amos llegado, sin darnos cuenta al recinto. Para no separarme de este sabio anciano y satisfacer cuanto antes mis deseos, me apresur&eacute; a preguntarle:<br \/>-Os ruego, venerable Padre, que me expliqu&eacute;is qu&eacute; es la oraci&oacute;n interior y continua y c&oacute;mo podr&iacute;a yo aprenderla; pues veo que de ella ten&eacute;is muy profunda y segura experiencia.<br \/>El starets escuch&oacute; mi petici&oacute;n con bondad y me llev&oacute; a su cuarto. <br \/>&#8211; (&hellip;) C&oacute;mo se aprende la oraci&oacute;n, lo veremos en este libro que se llama Filocal&iacute;a. En &eacute;l est&aacute; contenida la ciencia completa y detallada de la oraci&oacute;n interior continua, expuesta por veinticinco Padres. (&hellip;) Escucha ahora, que quiero leerte c&oacute;mo se ejercita la oraci&oacute;n interior continua.<br \/>Abri&oacute; el starets la Filocal&iacute;a, eligi&oacute; un pasaje de San Sime&oacute;n el Nuevo Te&oacute;logo y comenz&oacute;: &laquo;Permanece sentado en el silencio y la soledad, inclina la cabeza y cierra los ojos; respira suavemente, mira por la imaginaci&oacute;n en el interior de tu coraz&oacute;n, recoge tu inteligencia, es decir tu pensamiento, de tu cabeza a tu coraz&oacute;n. Di, al ritmo de la respiraci&oacute;n: \u00abSe&ntilde;or Jesucristo, ten piedad de m&iacute;\u00bb, en voz baja, o simplemente en esp&iacute;ritu. Esfu&eacute;rzate en echar fuera todos los dem&aacute;s pensamientos, s&eacute; paciente y repite a menudo este ejercicio.&raquo;<br \/>Despu&eacute;s el starets me explic&oacute; todo esto con ejemplos, y a&uacute;n le&iacute;mos en la Filocal&iacute;a las palabras de San Gregorio el Sina&iacute;ta y de los bienaventurados Calixto e Ignacio. Todo lo que &iacute;bamos leyendo, el starets me lo iba explicando a su manera y yo escuchaba con atenci&oacute;n&hellip;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">(Relatos de un peregrino ruso. Texto completo en:<\/span><br style=\"font-weight: bold;\"><a style=\"font-weight: bold;\" href=\"http:\/\/www.abandono.com\/Oracion_contemplativa\/Peregrino\/Peregrino000.htm\">www.abandono.com\/Oracion_contemplativa\/Peregrino\/Peregrino000.htm<\/a><span>) <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La obra an&oacute;nima Relatos de un peregrino ruso populariz&oacute; la tradici&oacute;n de \u00aboraci&oacute;n continua\u00bb practicada por la Iglesia oriental y, muy especialmente la recopilaci&oacute;n de ense&ntilde;anzas sobre la oraci&oacute;n que lleva por t&iacute;tulo Filocal&iacute;a (amor a la belleza). 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