{"id":54223,"date":"2009-05-06T00:00:00","date_gmt":"2009-05-06T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2016-09-14T12:50:16","modified_gmt":"2016-09-14T10:50:16","slug":"el_minuto_sabatico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/el_minuto_sabatico\/","title":{"rendered":"El minuto sab\u00e1tico"},"content":{"rendered":"<p>Empiezo a escribir estas l\u00edneas visualizando dos rostros. Uno de ellos es el de una persona que conoc\u00ed hace unos a\u00f1os y que, mientras me explicaba una dif\u00edcil situaci\u00f3n profesional que estaba viviendo, me confesaba que a lo largo de toda su vida siempre se hab\u00eda sentido incapaz de estar solo (\u00aby sin hacer nada\u00bb, a\u00f1ad\u00eda). El otro es el de un participante en el <a style=\"font-weight: bold;\" href=\"http:\/\/vicensvives.esade.edu\/\" target=\"_blank\">Programa Vicens Vives<\/a> que en una de las sesiones, tras hacer un peque\u00f1o ejercicio de silencio y silenciamiento personal, me comentaba que, a sus 34 a\u00f1os, era la primera vez que estaba tanto rato en silencio (en situaci\u00f3n de vigilia, claro): fueron 15 minutos.<\/p>\n<p>A menudo, cuando reflexionamos a fondo y en serio con profesionales y directivos sobre su vida personal y profesional, me viene a la cabeza el tantas veces citado pensamiento de <a style=\"font-weight: bold;\" href=\"http:\/\/www.alcoberro.info\/pdf\/pascal.pdf\" target=\"_blank\">Pascal<\/a> que reza: \u00abtout le malheur des hommes vient d\u2019une seule chose, qui est de ne savoir pas demeurer en repos dans une chambre\u00bb. No s\u00e9 qu\u00e9 dir\u00eda hoy Pascal, con los m\u00f3viles y los port\u00e1tiles invadiendo hasta el \u00faltimo rinc\u00f3n de nuestro espacio vital y requiriendo de nosotros una disponibilidad cada vez m\u00e1s incondicional. Pascal no se refer\u00eda a dejar de hacer unas actividades y pasar a hacer otras actividades para descansar de las anteriores (\u00a1esa absurda expresi\u00f3n tan repetida de \u00abcargar las pilas\u00bb!): eso es solo compensar el activismo laboral con el activismo del ocio, y as\u00ed nos va. Pascal hablaba, simplemente, de estar solos en una habitaci\u00f3n: y solos, no nos enga\u00f1emos, significa desnudos ante nuestras conexiones y desnudos ante nosotros mismos.<\/p>\n<p>Vivimos rodeados de ruido, en el ruido, y para el ruido. Y como nos movemos mucho y cada vez m\u00e1s deprisa, hemos convenido, para tranquilizarnos, en denominarlo actividad, acci\u00f3n. A veces me pregunto qu\u00e9 diferencia sustantiva hay entre determinadas maneras de entender el trabajo (el propio y el de los dem\u00e1s) y el fren\u00e9tico movimiento de un h\u00e1mster corriendo incansable sobre su rueda enjaulada, para llegar a ninguna parte y no moverse de sitio, pero saturado de actividad. Pronto el silencio pasar\u00e1 a ser un lujo, si no lo es ya. El silencio exterior (no ser v\u00edctimas de constantes invasiones); y el silencio interior (no vivir absorbidos y distra\u00eddos por nuestra irrefrenable ch\u00e1chara interna). El silencio es un bien p\u00fablico, y es tambi\u00e9n un bien personal y profesional. \u00bfPara cuando considerar el silencio un componente de la salud y seguridad en el trabajo?<\/p>\n<p>Hoy se habla a menudo de desarrollar la capacidad de tomar distancia. Pero, al menos, hay dos tipos de distanciamiento. Por una parte, el de poner tierra por medio, el dar un paso atr\u00e1s, y ponerle un par\u00e9ntesis al frenes\u00ed de la acci\u00f3n\u2026para regresar de nuevo a ella e iniciar un nuevo ciclo que desembocar\u00e1 en la necesidad de un nuevo par\u00e9ntesis. Por otra, el desarrollo de una capacidad humana \u2013plenamente humana- que nos permite estar inmersos en la acci\u00f3n sin quedar atrapados por ella; la creaci\u00f3n de un espacio interior que nos permite vivir sin desvivirnos, y que nos permite no olvidar quienes somos y no confundirnos con el rol que ejercemos. El desarrollo de esta capacidad y la creaci\u00f3n de este espacio es una posibilidad siempre presente y siempre creciente, pero requiere disponibilidad, prop\u00f3sito y decisi\u00f3n. Por ello, el primer tipo de distanciamiento puede ser una condici\u00f3n de posibilidad para el segundo, pero por s\u00ed mismo no lo garantiza en absoluto<\/p>\n<p>Hoy se habla \u2013y se valora- muy a menudo de la polivalencia, de la capacidad de ser un profesional multitarea. Nunca he cre\u00eddo en ello. No es verdad. Confundimos la idea de realizar diversas tareas a la vez con la pr\u00e1ctica de la multifragmentaci\u00f3n: lo que hacemos en realidad es una sucesi\u00f3n acelerada de tareas microfragmentadas, y saltamos de una a otra (normalmente bajo la presi\u00f3n de alguien que considera que esto es aumentar la productividad, todo hay que decirlo). Es la apoteosis de la atenci\u00f3n dispersa, que no hace m\u00e1s que consolidar la ansiedad y el estr\u00e9s. Y cuando hablas a fondo con profesionales sobre su vida profesional, siempre acabas encontrando el anhelo de querer trabajar desde una atenci\u00f3n centrada, que no es el simple deseo de vivir sin tensiones, sino la nostalgia de vivir y actuar sin perder la conexi\u00f3n con el centro de s\u00ed mismos.<\/p>\n<p>Siempre me ha sorprendido lo a menudo que aparece en determinados contextos profesionales lo que yo denomino la fantas\u00eda sab\u00e1tica. El suponer que, en el caso de disponer de un a\u00f1o sab\u00e1tico, entonces se podr\u00eda llevar a cabo algo que en verdad tiene sentido para quien se proyecta y se relame en su fantas\u00eda sab\u00e1tica. Obviamente, muy pocos dan el paso; en primer lugar, porque en muy pocos casos dicha fantas\u00eda responde a un anhelo arraigado en la propia autenticidad; y, en segundo lugar, porque la fantas\u00eda sab\u00e1tica no es m\u00e1s que la en\u00e9sima reedici\u00f3n del autoenga\u00f1o de creer que yo ser\u00eda capaz de conectar con lo mejor de m\u00ed mismo en cualquier parte del mundo, menos en el lugar en el que ahora estoy. Claro que, al menos por una vez, podr\u00edamos ser serios y, por consiguiente, tomarnos las palabras en serio. Y recordar que en la tradici\u00f3n de Israel lo sab\u00e1tico se entend\u00eda como un tiempo de libertad, para conectar con la libertad y para recordar que en el origen de lo que somos est\u00e1 siempre la libertad como liberaci\u00f3n. De hecho, contra los usos actuales, sab\u00e1tico significa propiamente supresi\u00f3n de la obligaci\u00f3n de rendir. El a\u00f1o sab\u00e1tico era un a\u00f1o de barbecho sagrado para recordar que lo que nos permite vivir humanamente no es sentirnos poseedores de la vida, sino receptores, acogedores y servidores de la vida. En lenguaje teol\u00f3gico, que la tierra no es nuestra, sino un don de Dios.<\/p>\n<p>Hace tiempo que estoy convencido que el desarrollo de la sociedad del conocimiento (es decir: el no quedar estancados en la sociedad de la informaci\u00f3n) vendr\u00e1 acompa\u00f1ada por el desarrollo de la capacidad de autoconocimiento. Dudo mucho de que sea posible la primera sin la segunda. Y no hay autoconocimiento sin capacidad de silencio y de silenciamiento. Hace unos a\u00f1os propuse que ser\u00eda un servicio p\u00fablico fundamental ofrecer en nuestras ciudades espacios en los que, simplemente, se pudiera estar en silencio. Hoy creo que lo mismo es v\u00e1lido \u2013convenientemente explicado y contextualizado, no como una posible moda trivial a a\u00f1adir a las ya existentes- para nuestras organizaciones. A\u00f1os atr\u00e1s supe de algunas empresas que hab\u00edan habilitado estos espacios, pero he perdido la referencia. A lo m\u00e1s que hemos llegado \u00faltimamente en algunas empresas es a crear espacios en los que es posible hacer una peque\u00f1a siesta. Me parece estupendo, y los que me conocen saben que lo digo sin ninguna iron\u00eda. Pero en el silencio al que me refiero no se trata de desconectar y echar una cabezadita, sino de estar conectado, l\u00facidamente despierto y atento.<\/p>\n<p>Por eso, frente a la fantas\u00eda del a\u00f1o sab\u00e1tico, soy un firme defensor de algo que me parece mucho m\u00e1s real y realista: lo que denomino el minuto sab\u00e1tico. Algo que, en la medida de que depende s\u00f3lo de cada uno de nosotros cotidianamente, es mucho m\u00e1s dif\u00edcil y algo de lo que, caso de querer hacerlo, nos escapamos cont\u00ednuamente (tambi\u00e9n lo digo por experiencia propia). Podemos crear nuestros minutos sab\u00e1ticos cada d\u00eda, y muy a menudo: mientras caminamos por los pasillos de una reuni\u00f3n a otra; parando un momento en el paso de un tipo de actividad a otra; no permitiendo que una visita entre en el despacho inmediatamente despu\u00e9s de la salida de la anterior; mientras esperamos que empiece lo que sea o que llegue quien sea; incluso (\u00bfpor qu\u00e9 no?) colectivamente antes de empezar una reuni\u00f3n. Un minuto sab\u00e1tico nos invita a estar conectados con nosotros mismos, y no con lo que hemos hecho anteriormente o con lo que vamos a hacer inmediatamente. Es obvio que la pr\u00e1ctica del minuto sab\u00e1tico debe venir arropada por espacios sab\u00e1ticos m\u00e1s amplios y espec\u00edficos para poder sostenerse en algo s\u00f3lido. <img decoding=\"async\" src=\"\/UserFiles\/Image\/LEADING.jpg\" alt=\"\" align=\"left\" hspace=\"10\" vspace=\"5\" \/><\/p>\n<p>Pero repito: es algo factible cotidianamente en la vida profesional, aparentementemente f\u00e1cil de llevar a cabo y cuya realizaci\u00f3n continuada s\u00f3lo depende de nosotros\u2026 y de la que somos habitualmente los principales boicoteadores. Porque lo reitero: deber\u00edamos considerar el silencio como un componente de la salud y la seguridad en el trabajo.<\/p>\n<p>Termino con unas palabras de <a style=\"font-weight: bold;\" href=\"http:\/\/www.amazon.com\/Leading-Quietly-Joseph-Badaracco-Jr\/dp\/1578514878\/ref=sr_1_3?ie=UTF8&amp;s=books&amp;qid=1240826195&amp;sr=1-3\" target=\"_blank\">Joseph Badaracco<\/a> cuando, hablando del liderazgo, habla de aquellas personas que \u00abpueden hacer una pausa en las tareas gerenciales que consumen su tiempo y emprender un proceso de indagaci\u00f3n interior, un proceso que m\u00e1s com\u00fanmente se realiza a la carrera y no en un tranquilo aislamiento. Pueden ahondar m\u00e1s all\u00e1 de la agitada superficie de su vida cotidiana y centrarse de nuevo en sus valores y principios b\u00e1sicos. Una vez revelados, esos valores y principios, renuevan su sentido de prop\u00f3sito en el trabajo y act\u00faan a modo de trampol\u00edn para la acci\u00f3n. Repitiendo ese proceso, logran plasmar una aut\u00e9ntica y recia identidad basada en su propia comprensi\u00f3n de qu\u00e9 es lo correcto\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando hablo del minuto sab\u00e1tico no me refiero s\u00f3lo a esto pero, ciertamente, tambi\u00e9n me refiero a esto.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Empiezo a escribir estas l\u00edneas visualizando dos rostros. 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