{"id":54346,"date":"2009-08-26T00:00:00","date_gmt":"2009-08-26T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2016-09-21T13:42:03","modified_gmt":"2016-09-21T11:42:03","slug":"todo_ser_es_otro_y_todo_ser_es_el_mi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/todo_ser_es_otro_y_todo_ser_es_el_mi\/","title":{"rendered":"TODO SER ES OTRO Y TODO SER ES \u00c9L MISMO"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: bold;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Zhuang Zi (1)<\/span><\/p>\n<p>Del libro II. De la unidad de los seres. La gran sabidur\u00eda abarca, la peque\u00f1a distingue; las grandes palabras son brillantes, las peque\u00f1as son verborrea. Durante el sue\u00f1o el esp\u00edritu del hombre est\u00e1 confuso; durante la vigilia, su cuerpo no est\u00e1 quieto; demasiado enmara\u00f1ado es su trato con el mundo, que el d\u00eda entero andan intrigando los unos contra los otros. Hablan para dar largas, o para enga\u00f1ar, o para ocultar sus intentos. El peque\u00f1o temor los deja abatidos, el grande paralizados. Disputan con el \u201ces-no es\u201d, cual si saetas se lanzaran con ballesta; se obstinan en sus opiniones, cual juramentados que resisten y no cejan; se debilitan como el oto\u00f1o-invierno, y d\u00eda a d\u00eda se van extinguiendo; se hunden en la acci\u00f3n, y ya no es posible hacer que vuelvan; se contristan como si estuvieran amarrados, y cuanto m\u00e1s viejos m\u00e1s incapaces de romper sus ligaduras; cerca su esp\u00edritu de la muerte, no hay modo de hacer que cobres su energ\u00eda vital. Alegr\u00eda y c\u00f3lera, pesadumbre y contento, cuitas y lamentos, caprichos y temores, arrebatos y abandono, insolencia y afectaci\u00f3n: todo esto surge cual m\u00fasica de instrumento hueco, como hongos de los terrestres vapores. Se alternan d\u00eda y noche ante nosotros, mas nadie sabe de d\u00f3nde brotan. \u00a1Basta, basta! \u00a1En cuanto nos percatemos de todo esto, su origen se nos har\u00e1 patente!<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n[&#8230;] Una vez que el ser humano ha recibido su forma corp\u00f3rea, la conserva sin mudanza hasta que se agota (su energ\u00eda vital). Trata con las cosas exteriores, y as\u00ed se van puliendo mutuamente, Siempre persiguiendo algo, cual galope de corcel, y nadie hay que lo detenga. \u00bfNo es digno de compasi\u00f3n? Pasa la vida entera penando sin ver provecho alguno; fat\u00edgase y padece, y no sabe para qu\u00e9. \u00bfAcaso no es digno de l\u00e1stima? La vida de estas gentes, aun diferente de la muerte, \u00bfqu\u00e9 sentido tiene? Se agota poco a poco la forma corp\u00f3rea del hombre y se va debilitando, y a la par tambi\u00e9n su esp\u00edritu. \u00bfNo es esto algo sobremodo lamentable?<\/p>\n[&#8230;] Todo ser es otro y todo se es \u00e9l mismo. Uno mismo es tambi\u00e9n el otro, y el otro es tambi\u00e9n uno mismo. El otro tiene su propia afirmaci\u00f3n y negaci\u00f3n, y uno mismo tambi\u00e9n tiene su propia afirmaci\u00f3n y negaci\u00f3n: Mas, \u00bfverdaderamente hay diferencia entre el otro y uno mismo?, \u00bfno hay realmente diferencia entre ambos? \u00bfQue el otro y el yo no se contrapongan: a eso nombran eje del Tao. S\u00f3lo acomod\u00e1ndose a ese eje se puede penetrar en el c\u00edrculo, para as\u00ed corresponder a los infinitos cambios. Los cambios del \u201ces\u201d son infinitos, e infinitos los cambios del \u201cno es\u201d. Por eso se dice: nada mejor que una mente iluminada.<\/p>\n[&#8230;] Nada hay que no tenga su \u201ces\u201d, ni nada que no tenga su \u201cpuede ser\u201d. Por eso una yerbecilla y un gran \u00e1rbol, una sarnosa y la bella Xishiu, as\u00ed como cuanto hay de asombroso, todo en el Tao se hace uno. Div\u00eddese la unidad y toman forma los seres. Solo quien ha alcanzado la sabidur\u00eda conoce que los millones de seres son uno, y as\u00ed no se aferra a sus prejuicios y se atiene a lo com\u00fan. Lo com\u00fan es \u00fatil, lo \u00fatil aprovecha, el provecho es logro. Conseguido el logro, se ha llegado al fin.<\/p>\n<p>Agotar la luz del esp\u00edritu buscando la unidad, mientras se ignora la identidad de todos los seres, es lo que se llama \u201cTres por la ma\u00f1ana\u201d. \u00bfQu\u00e9 es eso de \u201ctres por la ma\u00f1ana\u201d? Un criador de monos que les daba casta\u00f1as para comer, dijo a sus monos: \u201cOs dar\u00e9 tres por la ma\u00f1ana y cuatro por la tarde\u201d. Los monos se enfurecieron. Dijo entonces \u00e9l: \u201cBien, os dar\u00e9 cuatro por la ma\u00f1ana y tres por la tarde\u201d. Y los monos mostraron grand\u00edsimo contento. Palabras y realidad no hab\u00edan cambiado, mas fueron ocasi\u00f3n de c\u00f3lera primero y luego de alegr\u00eda: aquel hombre hab\u00eda sabido acomodarse al natural de los monos. De ah\u00ed que el sabio no se pierda en disputas acerca del \u201ces-no es\u201d, sino que reposa en el equilibrio del Cielo.<\/p>\n[&#8230;] Toda distinci\u00f3n encierra indistinci\u00f3n; toda discusi\u00f3n encierra indiscusi\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo es esto? El sabio todo lo abraza; los hombres discuten s\u00f3lo por hacer alarde. Por eso se dice: \u201cel que discute es que no ve\u201d. El gran Tao no se puede nombrar, el gran debate no usa de palabras, la gran benevolencia no es benevolente, la gran honestidad no destaca, el gran valor a nadie hace tuerto. El gran Tao que se manifiesta no es Tao, la palabra que disputa no alcanza la verdad, la benevolencia que se obstina en serlo no es perfecta, la honestidad que deja trazas no es real y verdadera, el valor que intenta hacer tuerto no es un valor acabado: todos cinco son cual el c\u00edrculo probando a ser cuadrado.<\/p>\n<p>Saber que hay cosas que no se pueden saber es la cumbre del saber. \u00bfQui\u00e9n conoce el debate sin palabras y el Tao que no tiene nombre? A quien sea capaz de conocerlo, se le podr\u00e1 llamar tesoro del Cielo. Verter\u00e1s en \u00e9l no importa cu\u00e1nto, que no lo has de colmar; y por m\u00e1s que saques de \u00e9l, jam\u00e1s lo ver\u00e1s agotado; ni tampoco se sabe por qu\u00e9. Ll\u00e1mase a esto luz escondida.<\/p>\n<p>Del libro XII. Cielo y Tierra. Lo miras y es oscuridad, lo escuchas y es silencio. S\u00f3lo en medio de su oscuridad ves la luz, y s\u00f3lo en medio de su silencio oyes la armon\u00eda. Profundidad de profundidades, puede engendrar las cosas; misterio de los misterios, puede formar la esencia sutil. Por eso el Tao est\u00e1 unido a los seres; suprema Vacuidad, que a todas las necesidades no deja de proveer. [&#8230;]\n<div style=\"text-align: center;\"><img decoding=\"async\" src=\"\/UserFiles\/Image\/zhuangzi.jpg\" alt=\"\" \/><\/div>\n<p>El Tao cubre y sostiene a todos los seres, \u00a1inmenso en su grandeza! El sabio no puede menos que vaciar su mente si quiere comprenderlo. Actuar sin actuar, he ah\u00ed el Tao; hablar sin hablar, he ah\u00ed la Virtud; amar a los hombres y aprovechar a los seres, he ah\u00ed la benevolencia; tener por igualdad las diferencias, he ah\u00ed la grandeza; no comportarse de forma desatinada, he ah\u00ed la amplitud de esp\u00edritu; abarcar dentro de s\u00ed las inn\u00fameras diferenciaciones, he ah\u00ed la riqueza. Y por eso aferrarse a la Virtud es la norma universal, la pr\u00e1ctica de la Virtud es la propia afirmaci\u00f3n, obedecer al Tao es la previsi\u00f3n completa, no sufrir des\u00e1nimo por causa de cosas exteriores es acabada entereza. Alguien as\u00ed, esconde el oro en las monta\u00f1as y las perlas en las profundidades del mar; no se afana por acumular bienes, ni busca honores y riquezas; ni se ufana de sus logros ni se averg\u00fcenza de su pobreza. Aunque posea todas las riquezas del universo, no se tendr\u00e1 por su due\u00f1o; aunque reine sobre el mundo, no har\u00e1 alarde de su persona. Todos los seres son uno. Muerte y vida son lo mismo.<\/p>\n[&#8230;] Quien ha alcanzado la Virtud se hace uno con el origen del universo. Hacerse uno con \u00e9l es Vacuidad, y Vacuidad es grandeza. Confundirse con el canto de los p\u00e1jaros; y en esta confusi\u00f3n con el canto de los p\u00e1jaros alcanzar la gran confusi\u00f3n con el Cielo y la Tierra. Esta gran confusi\u00f3n es el total desvanecimiento, que aparece como simplicidad y tambi\u00e9n como oscuridad. N\u00f3mbrase a esto Virtud Profunda, y se identifica con la gran armon\u00eda.<\/p>\n<hr style=\"width: 100%; height: 2px;\" \/>\n<p><span style=\"font-weight: bold;\">(1) El maestro tao\u00edsta Zhuang Zi (o Chuang Ts\u00e9) vivi\u00f3 en China en el siglo IV a.C.<\/span><br \/>\nEl libro que lleva su nombre consta de 33 cap\u00edtulos de los que la cr\u00edtica moderna ha dejado establecido que se le pueden atribuir con seguridad los 7 primeros. Es central en su pensamiento la doctrina de la no-acci\u00f3n (wu wei), es decir, del obrar desapegadamente, sin perseguir deseos. Identificarse con el Tao y dejar a la vida actuar desde esa identificaci\u00f3n, ser\u00e1 la fuente de la verdadera libertad, de la paz, de la profunda compasi\u00f3n. La selecci\u00f3n que ofrecemos proviene de la edici\u00f3n del Zhuang Zi de I\u00f1aki Preciado publicada por Kair\u00f3s (Barcelona, 1996. 477 p.)<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Zhuang Zi (1) Del libro II. De la unidad de los seres. La gran sabidur\u00eda abarca, la peque\u00f1a distingue; las grandes palabras son brillantes, las peque\u00f1as son verborrea. 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