{"id":54714,"date":"2010-06-10T00:00:00","date_gmt":"2010-06-10T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T22:00:00","slug":"la_musica_y_la_practica_del_silencio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/la_musica_y_la_practica_del_silencio\/","title":{"rendered":"LA M\u00daSICA Y LA PR\u00c1CTICA DEL SILENCIO."},"content":{"rendered":"<p>La m&uacute;sica se puede vivir como creador, como int&eacute;rprete y como oyente. Tres maneras de presentarse el mismo fen&oacute;meno, intr&iacute;nsecamente emparentadas, tanto que deben formar una unidad.<\/p>\n<p>El creador, cantando y construyendo su canto, vive, siente y conoce lo Real en su sutilidad. Su creaci&oacute;n es una indagaci&oacute;n y es el resultado de su indagaci&oacute;n.<\/p>\n<p>El int&eacute;rprete recrea, vive de nuevo lo que el autor creo, indag&oacute; y vivi&oacute;.<\/p>\n<p>El oyente debe recrear, con el autor y el int&eacute;rprete, lo que ellos ya hicieron. La suya no es una actitud pasiva, sino que debe ser tan activa, a ser posible, como la del creador y la del int&eacute;rprete. Escuchar m&uacute;sica es verificar por s&iacute; mismo lo que otros indagaron, rehaciendo la indagaci&oacute;n y verific&aacute;ndola.<\/p>\n<p> <!-- \t\t@page { margin: 0.79in } \t\tP { margin-bottom: 0.08in } --><\/p>\n<p>Hay una forma de escuchar m&uacute;sica incorrecta, aunque muy practicada. Consiste en ponerse en una actitud pasiva para que la m&uacute;sica remueva los sentimientos y emociones del yo. Eso no es escuchar m&uacute;sica, sino utilizar la m&uacute;sica para escucharse a s&iacute; mismo. De todas formas no crea  un efecto negativo, porque amplifica, purifica, engrandece, ennoblece, diversifica los sentires del yo, ayud&aacute;ndole a salir de sus estrechos l&iacute;mites. La m&uacute;sica, incluso as&iacute; de mal o&iacute;da, mejora a la gente, la hace m&aacute;s sensitiva, pero no la libera del yo, ni le da el conocimiento que le podr&iacute;a proporcionar.<\/p>\n<p>Incluso puede servir para construir un yo m&aacute;s poderoso, m&aacute;s egocentrado, m&aacute;s pagado de s&iacute; mismo. Eso puede ocurrir en creadores e int&eacute;rpretes m&aacute;s que en oyentes; y no es infrecuente, ni mucho menos. Ya hemos indicado antes que la m&uacute;sica, como la espiritualidad, puede tener un uso diab&oacute;lico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El correcto uso de la m&uacute;sica, en cualquiera de sus formas, podr&iacute;amos decir que es sagrado, en cuanto que, poco o mucho, superficial o profundamente, saca del yo e introduce en el &aacute;mbito del &ldquo;no-dos&rdquo;.<\/p>\n<p>A causa de esta naturaleza de la m&uacute;sica, puede ser empleada de muchas maneras para hacer silencio, para orar en sentido amplio, para indagar adentr&aacute;ndose en el &ldquo;no-dos&rdquo;.<\/p>\n<p>Describir&eacute; algunas formas de hacerlo. No pretendo ser exhaustivo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La primera forma es sumergirse en el &ldquo;no-dos&rdquo; expresado y puesto patente por la m&uacute;sica. Sumergirse en el gran canto de la gran m&uacute;sica es adentrarse en la indagaci&oacute;n y en la verificaci&oacute;n de &ldquo;Eso que es&rdquo;.<\/p>\n<p>Hay que vivir la m&uacute;sica como la presencia expl&iacute;cita del &ldquo;no-dos&rdquo;. Se trata de una indagaci&oacute;n con la mente y el coraz&oacute;n, consciente de que se est&aacute; en la presencia revelada de &ldquo;lo que es&rdquo; sin sujetos, sin objetos, sin individualidades, ni palabras, sutil e inmediata. Incluso cuando en el canto se utilizan palabras, la m&uacute;sica las traga y en muchas ocasiones, si no en todas, el canto podr&iacute;a ir con esas palabras o con otras.<\/p>\n<p>Hay otra forma importante de hacer silencio, de meditar con la m&uacute;sica: utilizarla como plataforma. La m&uacute;sica que se escucha funciona como una especie de plataforma ya no situada en el nivel de los sujetos,  los objetos, las individualidades, sino situada en el nivel de la no-cotidianidad. Desde esa plataforma se puede partir para indagar lo Real con la mente, con el coraz&oacute;n o con los dos a la vez.<\/p>\n<p>Este uso es potente y eficaz, si se sabe huir de la actitud que hemos expresado ya: la actitud pasiva que utiliza la m&uacute;sica como una cuchara para remover el propio interior, los propios sentimientos siempre relacionados con deseos, temores y expectativas.<\/p>\n<p>Se puede usar la m&uacute;sica tambi&eacute;n para purificar la mente y el coraz&oacute;n; para estimularlos, para darles potencia para adentrarse en la meditaci&oacute;n, en la indagaci&oacute;n, en la verificaci&oacute;n de lo Real.<\/p>\n<p>La m&uacute;sica es, adem&aacute;s, un potente medio para enamorarse de la dimensi&oacute;n sutil que expresa, que es &ldquo;el que es&rdquo;, para acrecentar el inter&eacute;s y el amor por esa sutil dimensi&oacute;n gratuita, que es la verdaderamente real; para ejercitar el desapego de todo lo que la gente valora; para silenciar nuestras preocupaciones cotidianas, nuestros deseos y temores, nuestros recuerdos y expectativas.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n puede utilizarse como objeto de concentraci&oacute;n. Concentr&aacute;ndose en su canto, en la complejidad de su armon&iacute;a, en las diversas l&iacute;neas que componen la obra, en la instrumentaci&oacute;n, en el ritmo, en el conjunto sin tiempo de la obra, en su mensaje profundo. Esa concentraci&oacute;n silencia al yo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Tarea a realizar con la m&uacute;sica<\/em><\/p>\n<p><strong> <\/strong>Verificar en la m&uacute;sica que hay realidad sin que sea sujeto, objeto, individualidad, ni sentimiento de nadie sobre nada.<\/p>\n<p>Verificar que esa realidad tiene m&aacute;s peso, es m&aacute;s real que todo lo que damos por real en la vida cotidiana.<\/p>\n<p>Si verificamos con toda claridad en la m&uacute;sica esa realidad vac&iacute;a de toda posible objetivaci&oacute;n e individualizaci&oacute;n; si verificamos que est&aacute; ah&iacute; realmente, aunque es vac&iacute;a, esa verificaci&oacute;n transformar&aacute; todo nuestro pensar y sentir y, como consecuencia, la acci&oacute;n.<\/p>\n<p>Una vez verificado que podemos tener noticia de un nivel de lo real que es vac&iacute;o, pero que genera m&aacute;s certeza que todas las certezas que se presentan en nuestra vida cotidiana, la realidad de nuestra cotidianidad y de todos los objetos, sujetos e individualidades que nos rodean quedaran cuestionadas.<\/p>\n<p>Sabemos que todo lo que damos por real es la modelaci&oacute;n que nuestro cerebro y nuestros sentidos, como una unidad, hacen de todo lo que nos rodea, para que podamos sobrevivir con &eacute;xito y sin aterrarnos delante de esa inmensidad que nos incluye.<\/p>\n<p>Partiendo de ese conocimiento y del dato de la verificaci&oacute;n en la m&uacute;sica de un nivel de realidad vac&iacute;o de toda posible determinaci&oacute;n y categorizaci&oacute;n, nivel que se muestra con m&aacute;s peso de realidad que toda nuestra cotidianidad, podemos enrolarnos en la tarea de verificar en la naturaleza entera y en todo lo que existe a nuestro alrededor ese nivel de hondura. Un nivel que no es ninguna de las acotaciones, objetivaciones y modelaciones que precisamos hacer, como colectividad y como individuos, para poder actuar y sobrevivir.<\/p>\n<p>Estamos en condiciones de verificar el nivel de hondura de todo lo real, del que la m&uacute;sica nos ha dado noticia y posibilidad de verificaci&oacute;n clara.<\/p>\n<p>Lo que nos ha puesto delante la m&uacute;sica es &ldquo;lo que realmente es&rdquo;, &ldquo;lo que todo es&rdquo;, &ldquo;lo que no es nuestra configuraci&oacute;n&rdquo; y que tenemos que llevar a verificar, directamente y con toda claridad, desde nuestra mente, desde todos los sentidos y desde nuestro cuerpo entero.<\/p>\n<p>&ldquo;Eso vac&iacute;o&rdquo;, pero verificable, la m&uacute;sica y todas las bellas artes pueden expresarlo, apuntarlo, sugerirlo, cantarlo, decirlo, encarnarlo en formas sensibles, aunque sin poder poseerlo.<\/p>\n<p>Hay que trabajar y encontrar los procedimientos adecuados, la pedagog&iacute;a adecuada, para que esa verificaci&oacute;n sea, en una medida u otra, colectiva.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La m&uacute;sica se puede vivir como creador, como int&eacute;rprete y como oyente. 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