{"id":54838,"date":"2010-09-17T00:00:00","date_gmt":"2010-09-17T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T22:00:00","slug":"la_verdad_la_revelacion_y_la_cualida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/la_verdad_la_revelacion_y_la_cualida\/","title":{"rendered":"La verdad, la revelaci\u00f3n y la cualidad humana profunda, en una sociedad sin epistemolog\u00eda m\u00edtica.     Ponencia para el 7\u00ba Encuentro Internacional CETR"},"content":{"rendered":"<p>Voy a recordar brevemente los rasgos centrales de la epistemolog&iacute;a m&iacute;tica y de la que ser&iacute;a su opuesta, una epistemolog&iacute;a no m&iacute;tica, para centrarme lo m&aacute;s posible en las consecuencias de esta &uacute;ltima.<\/p>\n<h2><strong>La epistemolog&iacute;a m&iacute;tica.<\/strong><\/h2>\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/strong>La epistemolog&iacute;a m&iacute;tica sostiene que lo que dicen nuestras construcciones ling&uuml;&iacute;sticas, tales como s&iacute;mbolos, mitos y rituales, e incluso formaciones conceptuales, es como es la realidad. Lo que dicen los mitos y s&iacute;mbolos es la naturaleza misma de la realidad.&nbsp; Las ciencias, hasta el &uacute;ltimo tercio del siglo XX se interpretaron tambi&eacute;n desde esta misma epistemolog&iacute;a, con algunas excepciones.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La epistemolog&iacute;a m&iacute;tica es, pues, una interpretaci&oacute;n de la lengua y una ontolog&iacute;a.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Este supuesto epistemol&oacute;gico viene avalado por la creencia de que los mitos son el legado sagrado de los antepasados o la revelaci&oacute;n inviolable de los dioses. La garant&iacute;a de la epistemolog&iacute;a m&iacute;tica es, pues, heter&oacute;noma y absoluta.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La epistemolog&iacute;a m&iacute;tica vale tanto con respecto a lo que los mitos dicen de la vida cotidiana, como respecto, y especialmente, a lo que dicen de la dimensi&oacute;n absoluta de lo real.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La gen&eacute;tica de todos los vivientes hace una interpretaci&oacute;n y valoraci&oacute;n de la realidad, que todos los animales dan por real y que es siempre dual. Nuestra base gen&eacute;tica tambi&eacute;n procede igual, pero es insuficiente y debe ser completada por nuestra autoprogramaci&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica mediante los mitos, s&iacute;mbolos y rituales.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La epistemolog&iacute;a m&iacute;tica prolonga la interpretaci&oacute;n de nuestra condici&oacute;n de vivientes necesitados a nuestra condici&oacute;n ling&uuml;&iacute;stica. Como la programaci&oacute;n gen&eacute;tica ha de dar por real las acotaciones y valoraciones que hace el viviente del medio, y la dualidad de esa interpretaci&oacute;n, en sujeto de necesidades y medio donde satisfacerlas, as&iacute; la epistemolog&iacute;a m&iacute;tica da por real lo que las interpretaciones y valoraciones m&iacute;ticas y simb&oacute;licas hacen del medio.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La epistemolog&iacute;a m&iacute;tica hace patente nuestra condici&oacute;n de vivientes necesitados.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &iquest;Qu&eacute; relaci&oacute;n existe entre mitos, s&iacute;mbolos y rituales?<\/p>\n<p>Bajo un aspecto, podr&iacute;a decirse que los s&iacute;mbolos son las unidades menores de los mitos; pero bajo otro, los mitos son los desarrollos narrativos de los s&iacute;mbolos centrales. Los ritos, por su parte, son la escenificaci&oacute;n de los mitos, cuyo n&uacute;cleo central son los s&iacute;mbolos. Gracias a los mitos los grupos humanos interiorizan profundamente los s&iacute;mbolos centrales y gracias a los ritos interiorizan y reactualizan colectivamente y corporalmente los mitos y los s&iacute;mbolos.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mitos, s&iacute;mbolos y rituales completan, gracias a la lengua, nuestra insuficiente determinaci&oacute;n gen&eacute;tica. La insuficiente programaci&oacute;n gen&eacute;tica, que nos har&iacute;a animales inviables, a trav&eacute;s de la lengua nos permite autoprogramarnos para ser animales viables y sumamente flexibles. Gracias a esa flexibilidad podemos cambiar nuestros modos de vida cuando convenga, sin tener, por ello, que cambiar nuestra fisiolog&iacute;a, ni nuestra dotaci&oacute;n gen&eacute;tica.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hablando antropom&oacute;rficamente, podr&iacute;amos decir que ese es el gran invento de la vida en nuestra estirpe.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esta flexibilidad de nuestra especie, gracias a la lengua, que nos permite autoprogramarnos, es nuestra ventaja espec&iacute;fica y nuestra ventaja competitiva con respecto a los restantes animales.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Podr&iacute;amos decir que la epistemolog&iacute;a m&iacute;tica es la prolongaci&oacute;n milenaria de la epistemolog&iacute;a que corresponde a nuestra condici&oacute;n de vivientes.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El sistema de socializaci&oacute;n o programaci&oacute;n colectiva de la larga etapa preindustrial de la humanidad, estuvo regido por el procedimiento de autoprogramaci&oacute;n mediante mitos, s&iacute;mbolos y rituales.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando la filosof&iacute;a y la ciencia intentaron hacerse un lugar en ese sistema de interpretaci&oacute;n, valoraci&oacute;n y actuaci&oacute;n, tuvieron que hacerlo desde la epistemolog&iacute;a m&iacute;tica. La filosof&iacute;a y la ciencia se enfrentaron a los mitos y s&iacute;mbolos sobre el eje de la epistemolog&iacute;a m&iacute;tica. S&oacute;lo la desaparici&oacute;n de las sociedades preindustriales y su sistema de programaci&oacute;n m&iacute;tica, que se produce con la plena industrializaci&oacute;n de los colectivos y con la aparici&oacute;n de las sociedades de conocimiento, liberar&aacute; a las ciencias de su sumisi&oacute;n a la epistemolog&iacute;a m&iacute;tica.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las estructuras autoprogramadoras de s&iacute;mbolos y mitos, durante el largo per&iacute;odo de su vigencia, fueron inconscientes para individuos y colectividades. Nuestros antepasados no fueron conscientes de que eran construcciones humanas, con una finalidad bien precisa: primariamente construirnos una naturaleza viable en unas condiciones de sobrevivencia determinadas y, s&oacute;lo consecuentemente, expresar y cultivar la experiencia absoluta de la realidad.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los humanos, durante ese largo per&iacute;odo no fueron conscientes de que lo que daban por legado y revelaci&oacute;n de los antepasados y los dioses eran construcciones de las generaciones pasadas. Esas construcciones se hicieron a lo largo de tales espacios de tiempo, milenios, que escaparon a la conciencia humana de que eran construcciones.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Adem&aacute;s, esa ignorancia colectiva resultaba funcional. Lo que se tiene como legado intocable y revelaci&oacute;n divina, no puede ser conocido como constructo, si lo fuera, la epistemolog&iacute;a m&iacute;tica, que toma como reales y existentes los personajes y las narraciones de los mitos, no podr&iacute;a funcionar y cumplir su misi&oacute;n, que es completar la indeterminaci&oacute;n gen&eacute;tica de nuestra especie.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Para poder sobrevivir, los vivientes tenemos que tomar como reales las acotaciones y valoraciones que hacen nuestros sistemas de interpretaci&oacute;n, sean gen&eacute;ticos o culturales. As&iacute; hemos vivido durante centenares de miles de a&ntilde;os.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No podemos olvidar que la pretensi&oacute;n de mitos, s&iacute;mbolos y rituales no es primariamente religiosa, sino pr&aacute;ctica. No pretenden decir c&oacute;mo es la realidad, como tampoco lo pretende la programaci&oacute;n gen&eacute;tica de los restantes animales, sino decir c&oacute;mo deben verla quienes viven de una forma preindustrial determinada, sea cazadora\/recolectora, agricultora, agricultora de riego o ganadera, si quieren sobrevivir.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las mitolog&iacute;as y simbolog&iacute;as eran sistemas de programaci&oacute;n de sociedades preindustriales est&aacute;ticas, porque viv&iacute;an durante largu&iacute;simos espacios de tiempo haciendo fundamentalmente lo mismo y excluyendo, como sumamente riesgoso, el cambio.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; As&iacute; tenemos que las sociedades preindustriales requer&iacute;an un sistema m&iacute;tico-simb&oacute;lico de autoprogramaci&oacute;n que excluyera el cambio y que, por consiguiente, se interpretara desde la epistemolog&iacute;a m&iacute;tica. Y la epistemolog&iacute;a m&iacute;tica, por su parte, era el procedimiento por el que los mitos y s&iacute;mbolos se legitimaban como intocables.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La creencia en la revelaci&oacute;n divina es la causa y el efecto de la epistemolog&iacute;a que imponen los mitos como acabamiento de la programaci&oacute;n gen&eacute;tica incompleta. Si no se creyera que los mitos describan la realidad como es, tanto la profana como la sagrada, y con garant&iacute;a divina, no resultar&iacute;an aptos para ordenar y motivar una interpretaci&oacute;n y valoraci&oacute;n de la realidad que determine una acci&oacute;n y organizaci&oacute;n eficaz; con lo cual no ser&iacute;an aptos para completar la indeterminaci&oacute;n gen&eacute;tica.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hay que dar por supuesto, como algo cierto con garant&iacute;a divina incuestionable, que las afirmaciones de los mitos se refieren a entidades reales. Por consiguiente, los mitos y s&iacute;mbolos arrastran una epistemolog&iacute;a de la lengua y una ontolog&iacute;a intocables. Esa epistemolog&iacute;a y ontolog&iacute;a han estado vigentes mientras las sociedades, mayoritariamente, han vivido con medios preindustriales, es decir, hasta muy entrado el siglo XX.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si la funci&oacute;n de los mitos era programar a las colectividades, completando su indeterminaci&oacute;n gen&eacute;tica, para construir vivientes culturalmente viables, es l&oacute;gico que esa funci&oacute;n imponga una epistemolog&iacute;a: las cosas son, en este mundo y en el otro, como dicen los mitos y los s&iacute;mbolos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>La epistemolog&iacute;a no m&iacute;tica.<\/strong><\/h2>\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/strong>El hundimiento de las sociedades preindustriales en los pa&iacute;ses y regiones desarrolladas (econ&oacute;micamente y socialmente, no necesariamente en cualidad humana), la generalizaci&oacute;n de la industria, la aparici&oacute;n y asentamiento de las sociedades de conocimiento, innovaci&oacute;n y cambio continuo y la globalizaci&oacute;n que ha puesto unas culturas y mitolog&iacute;as junto a las otras, nos han forzado a abandonar la epistemolog&iacute;a m&iacute;tica, o mejor, se nos ha deshecho entre las manos.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La realidad no es como las describen nuestras formaciones ling&uuml;&iacute;sticas, ni las m&iacute;ticas, ni las cient&iacute;ficas. Todas nuestras formaciones ling&uuml;&iacute;sticas no describen la realidad, sino que la modelan a nuestra fr&aacute;gil medida, en unas condiciones de vida determinadas.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A estas alturas de los cambios que ha sufrido la humanidad, resulta evidente que los mitos y narraciones sagradas son s&oacute;lo sistemas de figuraci&oacute;n de la realidad, de modelaci&oacute;n de acuerdo con unas necesidades; son sistemas de representaci&oacute;n y objetivaci&oacute;n que orienta y dan eficacia a nuestras acciones, de forma que los grupos puedan sobrevivir en unas formas de vida fijadas.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;Los mitos son construcciones desde modelos, que son las met&aacute;foras centrales, tomadas y relacionadas con los modos centrales de sobrevivencia de los colectivos. Esas met&aacute;foras centrales, que ser&iacute;an s&iacute;mbolos, que se desarrollan en narraciones, funcionan como patrones o paradigmas de interpretaci&oacute;n valoraci&oacute;n, organizaci&oacute;n y acci&oacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los mitos en eso no se diferencian de las ciencias. Las ciencias tambi&eacute;n son construcciones de la realidad desde modelos. Lo que distingue unos sistemas de construcci&oacute;n de otros es que los paradigmas m&iacute;ticos est&aacute;n cargados axiol&oacute;gicamente y crean mundos axiol&oacute;gicos, y los paradigmas cient&iacute;ficos abstraen, todo lo que pueden, de las cargas axiol&oacute;gicas y crean mundos no axiol&oacute;gicos.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La ontolog&iacute;a de la epistemolog&iacute;a no m&iacute;tica es una ontolog&iacute;a de &ldquo;supuestos&rdquo;, de &ldquo;supongamos que&hellip;&rdquo;, que en las ciencias est&aacute;n expl&iacute;citos y en los mitos, s&iacute;mbolos y rituales est&aacute;n s&oacute;lo impl&iacute;citos e inconscientes, aunque existentes y operantes. Si no fuera as&iacute; no hubi&eacute;ramos podido cambiar de modos de vida, como no pueden cambiar los restantes animales.<\/p>\n<p><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<h2><strong>El dato antropol&oacute;gico de la doble dimensi&oacute;n de la realidad.<\/strong><\/h2>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La cualidad espec&iacute;fica de nuestra estirpe animal es tener un doble acceso a la realidad, una relativa a nuestras necesidades y otra absoluta, no relativa a nuestras necesidades. Gracias a esta doble experiencia de la realidad, posibilitada por la estructura de la lengua, podemos cambiar nuestros modos de vida cuando convenga, somos vivientes estructuralmente flexibles, porque podemos adaptarnos a los cambios del medio o provocarlos cuando sea necesario.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No podemos concebir y representar la dimensi&oacute;n absoluta de lo real, de esta misma realidad en la que vivimos y que somos, m&aacute;s que desde los patrones desde los que modelamos la realidad a nuestra medida. Es nuestra &uacute;nica posibilidad: concebimos y vivimos esa dimensi&oacute;n absoluta desde el sistema con el que nos hemos autoprogramado. Si no procedi&eacute;ramos as&iacute; y nos sali&eacute;ramos del programa que nos estructura para hablar de la dimensi&oacute;n absoluta, destruir&iacute;amos nuestra propia autoprogramaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las creencias que frecuentemente acompa&ntilde;an a los mitos, no ten&iacute;an pretensi&oacute;n primariamente religiosa, su pretensi&oacute;n era pr&aacute;ctica: proporcionar una programaci&oacute;n individual y colectiva adecuada a un modo de vida, y fijarla para bloquear todo posible cambio y toda posible alternativa. Las creencias formulan conceptualmente las pretensiones del mito.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las creencias son fen&oacute;menos culturales ligados directamente con los sistemas de programaci&oacute;n colectiva propios de las sociedades preindustriales, que son est&aacute;ticas. Tienen que ver directamente con lo que podr&iacute;amos llamar el software de los sistemas de programaci&oacute;n preindustriales y con su epistemolog&iacute;a m&iacute;tica, y s&oacute;lo mediatamente con la dimensi&oacute;n religiosa de la vida. Las creencias no son, pues, hechos primariamente religiosos, sino culturales y propios de las sociedades preindustriales est&aacute;ticas.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin epistemolog&iacute;a m&iacute;tica, la programaci&oacute;n m&iacute;tica es imposible. Sin ella tambi&eacute;n son imposibles las religiones.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin epistemolog&iacute;a m&iacute;tica los mitos, s&iacute;mbolos y rituales son puros sistemas expresivos de la dimensi&oacute;n absoluta de la realidad. Cuando se reconoce la condici&oacute;n de constructos humanos de los mitos, s&iacute;mbolos y rituales, se hunde la epistemolog&iacute;a m&iacute;tica y la religi&oacute;n, tal como se la ha vivido milenariamente.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El &uacute;nico suelo s&oacute;lido donde pisar es &ldquo;Eso inconcebible e irrepresentable&rdquo; a lo que aluden nuestras construcciones religiosas y espirituales. Suelo indudablemente s&oacute;lido, como puede verificarlo nuestra propia vivencia, pero &iexcl;tan sutil para un viviente!<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Estamos solos y desnudos frente a esta inmensidad y frente a nuestro propio misterio. Estamos exclusivamente en nuestras propias manos, sin ninguna garant&iacute;a exterior a nuestra propia capacidad de calidad.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esa desoladora desnudez y fragilidad tiene una ventaja imponderable: estando desnudos y conscientes de nuestra radical fragilidad, porque sabemos que todo nos lo construimos nosotros, estamos abiertos al mensaje de los sabios de todas las edades y de todas las tradiciones; nuestra pobreza nos ha librado de toda fijaci&oacute;n. Ninguna creencia nos somete, ni religiosa ni laica; ninguna epistemolog&iacute;a nos dicta c&oacute;mo hemos de interpretar nuestra hablar de la dimensi&oacute;n absoluta de nuestra experiencia de lo real y de nosotros mismos, ni nos dice c&oacute;mo hemos de pensar, sentir, actuar y organizarnos.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ahora somos conscientes de ser los constructores de nuestro destino. Somos conscientes de nuestra suma fragilidad que es, a la vez, nuestra completa flexibilidad. Ahora somos completamente conscientes de crear nuestros propios proyectos.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin el soporte de la epistemolog&iacute;a m&iacute;tica en la interpretaci&oacute;n de los textos sagrados, no nos queda fundamento para una organizaci&oacute;n religiosa jer&aacute;rquica, ni para una concepci&oacute;n de la religi&oacute;n que se base en la sumisi&oacute;n a creencias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Imposibilidad de la &ldquo;analogia entis&rdquo; en una epistemolog&iacute;a no m&iacute;tica.<\/strong><\/h2>\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/strong>Si todos los mitos, s&iacute;mbolos y ritos no son descripciones de la realidad, sino s&oacute;lo modelaciones, que se mantienen mientras resultan operativos, no se puede hablar de la &ldquo;analogia entis&rdquo;. La analog&iacute;a supone que lo que se dice del ser y de los entes, describe aquello a lo que se refiere con alg&uacute;n grado de adecuaci&oacute;n. En ese caso la predicaci&oacute;n que se hace de los entes puede extenderse a la dimensi&oacute;n absoluta de la realidad, aunque sea de forma an&aacute;loga (igual y diferente a la vez)<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero los mitos, s&iacute;mbolos y rituales tienen estructura de met&aacute;fora. La met&aacute;fora sabe que la predicaci&oacute;n que transfiere del campo que le es propio al campo que no le es propio, es inadecuada, es s&oacute;lo una orientaci&oacute;n que se mantiene como v&aacute;lida mientras gu&iacute;a a la mente y el sentir, pero que debe abandonarse en cuanto se verifica aquello a lo que se apunta.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los conceptos tampoco son descripciones de lo real, sino tambi&eacute;n modelaciones, por tanto, tampoco pueden ser aplicados anal&oacute;gicamente para hablar de la dimensi&oacute;n absoluta de la realidad.<\/p>\n<p>La posibilidad de la &ldquo;analogia entis&rdquo; est&aacute; basada en el supuesto de que los conceptos o los mitos y s&iacute;mbolos son descripciones de la realidad. Si se trata s&oacute;lo de modelaciones, no se pueden trasferir anal&oacute;gicamente a la dimensi&oacute;n absoluta de lo real.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los conceptos, aunque son, como los mitos y s&iacute;mbolos, modelaciones, no tiene estructura de met&aacute;fora, sino de &ldquo;supuestos&rdquo; que se utilizan para manejar te&oacute;ricamente la realidad y crear tecnolog&iacute;a, una cosa y otra con intenciones pr&aacute;cticas, directa o indirectamente relacionadas con la sobrevivencia.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tanto los mitos, s&iacute;mbolos y rituales, como las teor&iacute;as y los conceptos son modelaciones, los primeros a partir de elementos sem&aacute;nticos cargados axiol&oacute;gicamente y los segundos excluyendo lo m&aacute;s posible las cargas axiol&oacute;gicas sem&aacute;nticas.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin mitos, s&iacute;mbolos y rituales y sin teor&iacute;as y conceptos que describan la realidad, sino que s&oacute;lo, unos y otros, la modelan, es decir sin epistemolog&iacute;a m&iacute;tica, y, como consecuencia, sin &ldquo;analogia entis&rdquo;, estamos realmente desnudos frente a la realidad.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Estos hechos tienen una consecuencia importante: ya no se podr&aacute; distinguir entre un hablar de la dimensi&oacute;n absoluta de lo real &ldquo;cataf&aacute;tico&rdquo; y otro &ldquo;apof&aacute;tico&rdquo;, es decir entre un hablar que predica datos reales de la dimensi&oacute;n absoluta, aunque sea s&oacute;lo anal&oacute;gicamente, y un hablar que s&oacute;lo dice lo que la dimensi&oacute;n absoluta no es.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Como hemos dicho, los s&iacute;mbolos, mitos y rituales no son descripciones de aquello de lo que hablan, tienen s&oacute;lo estructura de met&aacute;fora que, por tanto, deben sobrepasarse al acceder, de alguna manera, a aquello a lo que se refieren las met&aacute;foras. Esto es especialmente v&aacute;lido cuando los mitos, s&iacute;mbolos y rituales se refieren a la dimensi&oacute;n absoluta de lo real.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las teor&iacute;as, y conceptos tampoco son descripciones de la realidad sino s&oacute;lo modelaciones que no dan pie a una &ldquo;analogia entis&rdquo; cuando pretenden hablan de la dimensi&oacute;n absoluta.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por consiguiente, tanto el llamado lenguaje cataf&aacute;tico como el apof&aacute;tico terminan, de hecho, en ser lenguajes apof&aacute;ticos cuando hablan de la dimensi&oacute;n absoluta.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La plena comprensi&oacute;n de estas argumentaciones nos libera, de rebote, de toda creencia que verse sobre la dimensi&oacute;n absoluta. Ninguna creencia puede pretender describir esa dimensi&oacute;n, ni siquiera anal&oacute;gicamente. Todo hablar de la dimensi&oacute;n absoluta, sea simb&oacute;lico-m&iacute;tico o te&oacute;rico-conceptual va a parar al silencio. Tambi&eacute;n las creencias, bien entendidas, tienen que ir a parar al silencio, de lo contrario estar&iacute;an funcionando &uacute;nicamente como elementos centrales del sistema de socializaci&oacute;n y programaci&oacute;n de las sociedades preindustriales est&aacute;ticas.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por consiguiente, no hay ning&uacute;n hablar ligado a la dimensi&oacute;n absoluta, todo hablar es libre, aunque no todo hablar sea adecuado. El innombrable, eso absoluto inconcebible, por ello mismo, no est&aacute; ligado a ninguna forma de lenguaje humano. La contrapartida es que todo lenguaje es libre con respecto al innombrable, aunque todo lenguaje solo bordear&aacute; el abismo, sin poder jam&aacute;s penetrar en &eacute;l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>La epistemolog&iacute;a no m&iacute;tica y el ego.<\/strong><\/h2>\n<p><strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/strong>El &ldquo;ego&rdquo;, desde una epistemolog&iacute;a no m&iacute;tica, deja de ser una descripci&oacute;n de una individualidad, de una substancia y pasa a ser s&oacute;lo un supuesto necesario para un viviente: una estructura de deseos y temores, recuerdos y expectativas, que se supone como una entidad, situada en un medio, en el que satisface sus necesidades; medio tambi&eacute;n supuesto como un conjunto de sujetos y objetos.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El ego deja de ser un ente venido a este mundo para pasar a ser un supuesto necesario, una funci&oacute;n del cerebro al servicio del organismo. Y el organismo, su cerebro y su supuesto necesario de ser un sujeto, tampoco son nadie venido a este mundo, tampoco son la descripci&oacute;n de una entidad.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si el sujeto deja de ser una entidad, un sujeto enfrentado a un mundo de objetos y sujetos, y ambos, sujetos y objetos, pasan a la categor&iacute;a de supuestos necesarios para un viviente, toda dualidad de sujetos\/objetos pasa a ser tambi&eacute;n un supuesto necesario para todo viviente, no la descripci&oacute;n de una realidad.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Desde la epistemolog&iacute;a no m&iacute;tica, tambi&eacute;n queda afectada la supuesta dualidad &ldquo;ego\/Dios&rdquo;. Se reconoce el car&aacute;cter de met&aacute;fora antropomorfa del s&iacute;mbolo Dios y se sabe que el t&eacute;rmino &ldquo;Dios&rdquo; arranca de la noticia de la dimensi&oacute;n absoluta de la realidad, -de esta realidad, no de otra-, y proviene de la interpretaci&oacute;n que se sigue de que yo me interprete como una entidad. Si yo me interpreto, no como un supuesto necesario, sino como la descripci&oacute;n de una entidad, entonces Dios tambi&eacute;n es una entidad. Si comprendo que &ldquo;yo&rdquo; es s&oacute;lo un supuesto necesario, pero no la descripci&oacute;n de una entidad, entonces Dios es un s&iacute;mbolo, una met&aacute;fora para hablar de la dimensi&oacute;n absoluta de la realidad, no una entidad.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La individualizaci&oacute;n y antropomorfizaci&oacute;n de la dimensi&oacute;n absoluta de la realidad es la consecuencia obvia de la interpretaci&oacute;n del ego-sujeto como una entidad, como individualidad, como una substancia. Y esa individuaci&oacute;n y antropomorfizaci&oacute;n de la dimensi&oacute;n absoluta es, adem&aacute;s, -y esto es importante-, un momento necesario del proceso interior que arranca de un sujeto que se cree alguien venido a este mundo, y que, a la vez, tiene una noticia de la dimensi&oacute;n absoluta de la realidad, pero que al interpretarse como una entidad, un sujeto, tiene que representar esa dimensi&oacute;n absoluta como externa, de alguna forma, al ego y como no menos que sujeto.<\/p>\n<p>La dimensi&oacute;n absoluta de lo real es externa al ego, mientras se est&aacute; apresado en la identificaci&oacute;n con el ego. Este paso por la individuaci&oacute;n y antropomorfizaci&oacute;n de la dimensi&oacute;n absoluta de lo real, se presenta siempre, de una forma u otra, como parte intr&iacute;nseca del proceso interior que va de la egocentraci&oacute;n a la desegocentraci&oacute;n.&nbsp;<\/p>\n<p>Mientras el ego se vive como una entidad y no como un supuesto y como mera funci&oacute;n del cerebro, la dimensi&oacute;n absoluta es un Dios, o algo equivalente, porque no podemos represent&aacute;rnoslo como inferior a nosotros mismos, sino como inteligencia, persona, libertad. Este fen&oacute;meno ocurre incluso en tradiciones espirituales no te&iacute;stas. En el budismo se personifica al buda, cuando el buda es la salida de toda posible individuaci&oacute;n; en el raja-yoga, que es ateo, se utiliza la figura divina de Ishvara como forma en la que concentrarse y salir de s&iacute; mismo; el Dios del Vedanta-advaita se sabe que no es Dios, sino s&oacute;lo una representaci&oacute;n necesaria en un momento del camino interior.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dentro de la epistemolog&iacute;a m&iacute;tica, Dios es una antropomorfizaci&oacute;n que se intenta corregir con ep&iacute;tetos tales como todopoderoso, infinitamente sabio, creador, fuente de todo, infinito (t&eacute;rmino contradictorio con la noci&oacute;n de individualidad), trascendente\/inmanente, &ldquo;el que es&rdquo; de la Biblia o el &Uacute;nico del Cor&aacute;n, etc. Pero a pesar de todas esas correcciones, contin&uacute;a concibi&eacute;ndose el s&iacute;mbolo &ldquo;Dios&rdquo; como la referencia a una entidad, una individualidad frente al ego, concebido tambi&eacute;n como individualidad.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al t&eacute;rmino del camino interior, ni el ego existe como tal individualidad (&ldquo;debe morir a s&iacute; mismo&rdquo;, &ldquo;debe morir antes de morir&rdquo;, debe reconocer su radical &ldquo;vaciedad&rdquo;, debe reconocerse como &ldquo;no otro del que es&rdquo;), ni Dios tampoco. Se entra en la no-dualidad absoluta, en el &aacute;mbito de lo no objetivable, de lo innombrable, de la unidad.<\/p>\n<ul>\n<li>La condici&oacute;n necesaria para que Dios exista para ti, es que t&uacute; te creas existir como entidad separada.<\/li>\n<li>Si t&uacute; eres, &Eacute;l es: si t&uacute; no eres, &Eacute;l no es.<\/li>\n<li>Mientras te pienses como un individuo, Dios ser&aacute; un individuo.<\/li>\n<li>Mientras te pienses como una persona, Dios es una persona.<\/li>\n<li>Cuando te veas como todo, Dios ser&aacute; tambi&eacute;n todo.<\/li>\n<li>Cuando te veas como nada, &Eacute;l ser&aacute; un Vac&iacute;o insondable.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Desde una epistemolog&iacute;a no-m&iacute;tica, &iquest;qu&eacute; es el camino espiritual? &iquest;qu&eacute; es <\/strong><strong>la  Verdad<\/strong><strong>? &iquest;qu&eacute; es la revelaci&oacute;n? &iquest;qu&eacute; es la cualidad humana honda?<\/strong><\/h2>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Antes de intentar contestar hay que recordar el dato antropol&oacute;gico de nuestro doble acceso a la realidad, como consecuencia de nuestra condici&oacute;n de hablantes: el acceso a una dimensi&oacute;n relativa a nuestras necesidades, y el acceso a una dimensi&oacute;n absoluta, en el sentido de no-relativa a nuestras necesidades.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Para abordar estas preguntas tendr&eacute; en cuenta las Upanishad, el Raja Yoga, el Budismo y el Vedanta-advaita. Todas estas formas milenarias de espiritualidad, podemos comprender, desde nuestra situaci&oacute;n cultural, que eran puros procedimientos para decontruir la epistemolog&iacute;a m&iacute;tica, para salirse definitivamente de ella, aunque tengamos que continuar us&aacute;ndola en nuestra vida cotidiana.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Me apoyar&eacute; especialmente en las Upanishad y en el Advaita-vedanta.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Verdad no es ninguna de nuestras &ldquo;conformaciones&rdquo;, modelaciones, representaciones, ni m&iacute;ticas ni conceptuales. La Verdad es la noticia de la dimensi&oacute;n absoluta de lo real, de esto real, no de algo situado en otro mundo; pero una noticia vac&iacute;a, inobjetivable, inacotable, pero, a pesar de ello, noticia clara para la mente y el coraz&oacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Noticia real y verificable, siempre presente, aunque sea de forma no consciente. Si no fuera una noticia siempre presente para los individuos y para los colectivos, no podr&iacute;amos cambiar nuestras formas de vivir culturales; cambios que son tan radicales, e incluso mayores, que los cambios de especie en los animales. Pi&eacute;nsese en el tr&aacute;nsito de las sociedades de cazadores\/recolectores a las sociedades globalizadas de conocimiento y cambio continuo.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La noticia que tenemos de la dimensi&oacute;n absoluta de lo real es un conocimiento no-conocimiento, porque es un conocimiento en el seno de la no-dualidad; un sentir no-sentir, por la misma raz&oacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Verdad es semejante a una presencia, no una formulaci&oacute;n. Tampoco es una presencia, porque supondr&iacute;a dualidad. No se la puede objetivar, pero se puede hablar de ella. Los m&iacute;sticos y maestros espirituales lo han hecho siempre.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si todo mito, s&iacute;mbolo y ritual, y toda teor&iacute;a y sistemas de conceptos son conformaciones de la inmensidad que nos rodea y somos, a la medida de unos insignificantes vivientes de un insignificante planeta;<\/p>\n<p>-si todas esas formaciones ling&uuml;&iacute;sticas son s&oacute;lo conformaciones, acotaciones, simplificaciones, l&iacute;mites a&ntilde;adidos;<\/p>\n<p>-si en estas condiciones ha perdido sentido la &ldquo;analogia entis&rdquo;;&nbsp;<\/p>\n<p>-si la epistemolog&iacute;a m&iacute;tica no es ya capaz de proporcionarnos un refugio;<\/p>\n<p>-entonces &iquest;qu&eacute; es la Verdad? &iquest;qu&eacute; es la revelaci&oacute;n? &iquest;qu&eacute; es el camino de salvaci&oacute;n, o mejor, de realizaci&oacute;n humana? &iquest;qu&eacute; es la cualidad humana profunda?<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aclarando, en la corta medida de lo posible, lo que es la Verdad sin rostro de la epistemolog&iacute;a no m&iacute;tica, habremos contestado a todas estas preguntas.&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &iquest;Cu&aacute;ndo se presenta la Verdad? Se presenta cuando la idea &ldquo;esto es verdad, esto es falso&rdquo; ya no aparece, cuando ya nada es falso; cuando se ha desterrado toda duda.<\/p>\n<p>Es in&uacute;til buscar la Verdad mientras lo mental est&aacute; ciego a lo falso. Cuando se conoce lo falso como falso, despierta la Verdad de todo. Hay que estar purgado de lo falso antes de que la Verdad pueda mostrar su esplendor.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; es lo falso? Creerse alguien venido a este mundo.<\/p>\n<p>Cuando la Verdad aparece, nada es falso.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nada es lo que parece ser. Los contenidos de conciencia no pueden ser nunca la Verdad, porque la Verdad no es un contenido de conciencia. Hay verdades que son contenidos de conciencia, pero lo Verdad nunca lo es.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La epistemolog&iacute;a m&iacute;tica y la vida cotidiana interpretan que lo que percibimos y concebimos en el campo de la conciencia corresponde a la realidad. Eso es falso. Hay que buscar la Verdad m&aacute;s all&aacute; de los contenidos de conciencia.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ser&iacute;a necio exigir la prueba del dulzor del az&uacute;car antes de probarlo. Cuando se ha probado el az&uacute;car, toda incertidumbre sobre el dulzor desaparece y se adquiere un conocimiento directo e inquebrantable. Nadie pedir&aacute; que se crea en el dulzor del az&uacute;car, sino s&oacute;lo que se conf&iacute;e lo suficiente como para probarlo. Sin esa confianza nadie podr&iacute;a animarse a poner en su boca el az&uacute;car para probarlo. Un comportamiento semejante hay que tener con el conocimiento de la Verdad m&aacute;s all&aacute; de la mente.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No hay prueba de la Verdad que preceda a la Verdad.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El individuo tiene una forma, un aspecto, pero &iquest;cu&aacute;l es su realidad y c&oacute;mo averiguarla? Se podr&aacute; averiguar intentando hablar del individuo sin tener en cuenta su nombre y su forma, sin hacer referencia a su memoria y sus proyectos, ni a sus paquetes de deseos\/temores, sin utilizar representaciones o conceptos. Esa ser&iacute;a la Verdad del individuo.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No se puede llamar Verdad a los conceptos, ni a las representaciones, del tipo que sean, porque son simplificaciones de la realidad para adaptarla a nuestra peque&ntilde;a medida.<\/p>\n<p>La Verdad est&aacute; m&aacute;s all&aacute; de la dualidad que genera la necesidad y m&aacute;s all&aacute; de sus sistemas de objetivaciones. La Verdad no puede ser percibida como algo acotado entre lo acotado.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Como que la Verdad no es objetivable ni conceptuable, aunque s&iacute; sugerible, s&oacute;lo puede conocerse conceptualmente lo que ella no es. La verdad s&oacute;lo puedes serla; s&oacute;lo si&eacute;ndola se la conoce. Esa es la &uacute;nica manera de conocerla, pero se trata de un conocimiento muy peculiar porque es sin dualidad y desde el seno mismo de la unidad.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Verdad no es una realidad frente a nadie. Se conoce la Verdad cuando se es&nbsp; uno con ella, cuando se despierta a la Unidad. Por esta raz&oacute;n la Verdad es amor, porque el amor es unidad.<\/p>\n<p>Podemos encontrar la Verdad porque somos la Verdad misma.<\/p>\n<p>Para descubrir la Verdad que somos hay que discernir lo que no es y lo que no somos. Hay que discernir lo que no es para llegar a ser lo que es.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El conocimiento y la ignorancia est&aacute;n en el mismo plano, el de lo no real, porque ambos est&aacute;n en el plano de lo dual. Ambos son estados de lo mental. El conocimiento que no es de objetos y sujetos no est&aacute; en el mismo plano que la ignorancia, porque es el conocimiento del &ldquo;no-dos&rdquo;, y en el &ldquo;no-dos&rdquo; ya no hay ignorancia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>Cada uno de nosotros es la Verdad porque en la Verdad no hay dualidad ninguna; no hay un conocedor y un conocido. Si no fu&eacute;ramos la Verdad, conocer la Verdad ser&iacute;a estar distanciado de la Verdad; distanciarse ser&iacute;a estar fuera de la Verdad. Entonces la Verdad ser&iacute;a una entidad o unos conceptos, y el conocedor otra entidad, no habr&iacute;a despertar a la unidad y al amor; interpretar&iacute;amos la dualidad &ldquo;yo\/Dios&rdquo; o &ldquo;yo\/definici&oacute;n de la Verdad&rdquo; como una dualidad, estar&iacute;amos todav&iacute;a en la epistemolog&iacute;a m&iacute;tica.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nuestra propia existencia es la Verdad. Permanecer en la Verdad es permanecer en nuestra naturaleza original y esencial. Ocuparse de verdades formuladas es perder el tiempo porque no son la Verdad. &Eacute;se es el consejo de las Escrituras y de los sabios.<\/p>\n<p>No somos nada que se pueda designar; no somos ni esto ni aquello. Somos sin forma y sin nombre, aunque en una forma y un nombre. A eso hay que aferrarse. No tenemos ni forma ni nombre con los que podamos identificarnos. Por consiguiente, no nos hemos de dejar atrapar por formas exteriores, tradiciones, dogmas, ritos, religiones.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es preciso vivir el Vac&iacute;o de forma m&aacute;s all&aacute; del ser y del no ser, m&aacute;s all&aacute; de la conciencia. Ese Vac&iacute;o es nuestra plenitud. Nuestra verdadera patria es la Nada de toda existencia individual, el Vac&iacute;o de todo contenido.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Desde el punto de vista de nuestra mente ordinaria, la Verdad no es una entidad, ni una forma, ni una representaci&oacute;n, ni unos conceptos; no es nada, pero crea una abertura en lo mental por la que lo inunda de Luz.<\/p>\n<p>Esa Luz que es como Conciencia, es s&oacute;lida, densa, cristalina, homog&eacute;nea, sutil, sin cambios, libre de categor&iacute;as mentales, de nombres y de formas. Pero es m&uacute;ltiple, variada, diversa, mostr&aacute;ndose en nombres y formas. Es una y m&uacute;ltiple, aunque ni una ni m&uacute;ltiple, porque est&aacute;s categor&iacute;as corresponden al &aacute;mbito de la dualidad.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Verdad es simple y al alcance de cualquiera. Es amante y amable. Lo incluye todo, lo acepta todo, lo purifica todo. &iquest;C&oacute;mo no va a ser as&iacute; si es el &ldquo;no-dos&rdquo;,&nbsp; la Unidad?&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>Lo que no es la Verdad siempre desea, espera y exige. Es falsa y sin consistencia y, por ello, est&aacute; perpetuamente a la b&uacute;squeda de una confirmaci&oacute;n, de un aseguramiento.<\/p>\n<p>Tiene miedo y evita la duda; se identifica con cualquier cosa que pueda parecerle un soporte, por d&eacute;bil y pasajero que sea.<\/p>\n<p>La Verdad no ser&iacute;a la Verdad si no fuera simple y directa. El que no vea esa Verdad simple y directa, ha desperdiciado su vida.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Verdad es lo que es, m&aacute;s all&aacute; de todas nuestras dualizaciones, objetivaciones, subjetivaciones, individualizaciones y representaciones del tipo que sean.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Todo lo que la mente, puesta al servicio del organismo y del sentimiento de ego, conciba, es falso. Basta con conocer y eliminar lo que es falso. Lo que quede es lo verdadero.<\/p>\n<p>Habr&aacute; que deshacerse de todo, hasta del sentimiento de ego, para llegar a la Verdad. Cuando nos desprendemos de todo, lo que queda es la Verdad y eso es lo que somos y no las individuaciones y representaciones que hacemos de nosotros mismos.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Verdad no da ninguna ventaja, ning&uacute;n poder sobre los otros. Lo &uacute;nico que se gana con la Verdad es estar liberado de lo falso. Hay que insistir, sin tregua, en la investigaci&oacute;n de lo que no somos, para poder desembocar en lo que verdaderamente somos.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Quien desea formular la Verdad, la niega, porque las palabras no pueden contenerla. Quien separa, juzga y condena en nombre de la Verdad, la oculta y, a&uacute;n sin saberlo, pretende destruirla.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Verdad no es la recompensa por la buena conducta, ni el resultado de haber sufrido una prueba. Su venida no puede ser conseguida ni con esfuerzos, ni con m&eacute;todos, ni con m&eacute;ritos. La Verdad es la Fuente primordial de todo lo que es, Fuente antigua, no nacida. Es una Fuente que no es &ldquo;otra de nada&rdquo;, ni nada es &ldquo;otro de ella&rdquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Verdad no se merece. Sin embargo, se puede alcanzar la Verdad porque existimos. Cada uno de nosotros es Ella misma. Pero si se la persigue, nos alejamos de Ella. Ser&iacute;a buscar fuera lo que ya somos dentro.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Verdad no es un contenido. Descubrirla es ir m&aacute;s all&aacute; de los nombres y de las formas, una tarea sin fin. Est&aacute; m&aacute;s all&aacute; de todo l&iacute;mite; est&aacute; cuando ya no hay l&iacute;mites.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Quien opta por la Verdad ver&aacute; toda su vida profundamente afectada. La Verdad es como un se&iacute;smo descomunal que provoca el desplome de la mente como entidad aut&oacute;noma constructora de mundos, aunque continuar&aacute; construy&eacute;ndolos, pero ya sin darlos como lo que es.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Verdad es compa&ntilde;era de la paz; sin tranquilidad de la mente, no hay percepci&oacute;n justa. Los movimientos de la mente son como las aguas agitadas de un torrente. Cuando las aguas bajan movidas y turbias, ocultan la percepci&oacute;n del fondo; si bajan limpias y tranquilas, permiten ver los fondos del torrente.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La duda sincera no es un obst&aacute;culo para la comprensi&oacute;n de la Verdad. La duda es un instrumento imprescindible y una ayuda inapreciable. Si la Verdad fuera una entidad o unas formulaciones que tuvieran que creerse, la duda ser&iacute;a un obst&aacute;culo para la Verdad. Pero la Verdad no es nada que creer, sino algo que verificar, algo a lo que despertar. La Verdad acompa&ntilde;a a la discriminaci&oacute;n, al reconocimiento de lo falso; para esa tarea la duda es imprescindible.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sobre la Verdad no se pueden establecer garant&iacute;as. No se puede hacer de la Verdad ni un sujeto ni objeto sobre el que se pidan pruebas, verificaciones conforme a normas, que no pueden aplicarse m&aacute;s que a las cosas y a los pensamientos, pero no a la Verdad. Comete grave error quien exige pruebas o testimonios de autoridad.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es error esperar que te muestren la Verdad dici&eacute;ndote: &iexcl;M&iacute;rala, ah&iacute; est&aacute;! No hay nada de eso. La Verdad no es una forma ni unas formulaciones que se puedan se&ntilde;alar o sobre las que establecer garant&iacute;as. Una Verdad as&iacute; estar&iacute;a objetivada, ya no ser&iacute;a la Verdad. Las garant&iacute;as sobre la Verdad, &iquest;sobre qu&eacute; se fundamentar&iacute;an? &iquest;Qu&eacute; autoridad hay sobre la Verdad? &iquest;Qu&eacute; hay anterior a la Verdad? La Verdad se prueba y se garantiza por s&iacute; misma.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La Verdad est&aacute; aqu&iacute; y ahora; en la sed que se tiene de ella, en el impulso a encontrarla. Est&aacute; m&aacute;s pr&oacute;xima que el cuerpo y que la mente, est&aacute; m&aacute;s pr&oacute;xima que el sentimiento de ego. Cuerpo, mente, sentimiento de ego, son representaciones y las representaciones crean distancia, por eso son &ldquo;re-presentaciones&rdquo;. El que representa no es el representado.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si no la vemos es porque la buscamos demasiado lejos de nosotros mismos, fuera de nuestro ser m&aacute;s profundo.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Para descubrir la Verdad no hay que buscar en la direcci&oacute;n de la filosof&iacute;a, ni tampoco en la de la religi&oacute;n, sino en una direcci&oacute;n contraria a ambas. La filosof&iacute;a procede con conceptos, la religi&oacute;n con s&iacute;mbolos; ni unos ni otros son aptos para decir la Verdad. La filosof&iacute;a busca explicaciones, la religi&oacute;n busca formas sagradas. Hay que caminar en direcci&oacute;n del completo silencio de la mente y del sentir y en direcci&oacute;n del vac&iacute;o de toda forma, pero en las formas mismas.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hay que indagar hasta reconocer qu&eacute; puede ser esa ausencia de saber que es un saber en el que se tiene y se conoce todo. Quien ignore su fundamento, que es falta de fundamento, todo lo que piense y sienta sobre la Verdad ser&aacute; falso, porque lo situar&aacute; como externa a uno mismo y en el &aacute;mbito de la dualidad. Ah&iacute; no est&aacute; la Verdad.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La mente, desde s&iacute; misma, pretende ser el &aacute;rbitro de la prueba de la Verdad. Esa es una tarea sin esperanza, porque con esa pretensi&oacute;n se har&iacute;a de la Verdad un objeto entre los objetos, o un sujeto entre los sujetos, o una formulaci&oacute;n entre las formulaciones. La mente, desde s&iacute; misma, no dispone de c&aacute;nones para convertirse en &aacute;rbitro de una Verdad que no es accesible ni con formulaciones ni con palabras, porque ni es conceptualizable, ni objetivable, ni representable.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La mente, desde s&iacute; misma, no dispone de c&aacute;nones para convertirse en &aacute;rbitro de una Verdad que no es accesible ni con formulaciones ni con palabras, porque ni es conceptualizable, ni objetivable, ni representable.<\/p>\n<p>La visi&oacute;n verdadera, la Verdad, est&aacute; fuera del espacio y del tiempo y es universal; est&aacute; m&aacute;s all&aacute; de los l&iacute;mites de toda creencia, de toda secta, m&aacute;s all&aacute; de dogmas, costumbres y religiones.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tal como es la Verdad, es<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Voy a recordar brevemente los rasgos centrales de la epistemolog&iacute;a m&iacute;tica y de la que ser&iacute;a su opuesta, una epistemolog&iacute;a no m&iacute;tica, para centrarme lo m&aacute;s posible en las consecuencias de esta &uacute;ltima. 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