{"id":55197,"date":"2011-03-27T00:00:00","date_gmt":"2011-03-27T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T22:00:00","slug":"rasgos_de_la_espiritualidad_que_sigu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/rasgos_de_la_espiritualidad_que_sigu\/","title":{"rendered":"Rasgos de la espiritualidad que sigue a la gran crisis de las religiones"},"content":{"rendered":"<p><em>Conferencia pronunciada en las Jornadas &ldquo;M&iacute;stica y ciencia&rdquo;. <\/em><em><a href=\"http:\/\/www.maestroeckhart.org\/content\/jornadas-de-m%C3%ADstica-y-ciencia-2011\" target=\"_blank\">Asociaci&oacute;n Maestro Eckhart. Las Palmas, febrero 2011<\/a>. <\/em><\/p>\n<h4><strong>Estamos frente a una espiritualidad sin religi&oacute;n<\/strong><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Eso supone que la nueva espiritualidad no pasa por las creencias, porque no puede pasar debido a las condiciones culturales.<\/p>\n<p>Si no pasa por las religiones ni por las creencias, tampoco por las sacralidades.<\/p>\n<p>Se trata, pues, de una espiritualidad laica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una espiritualidad laica que puede heredar todo el legado de  sabidur&iacute;a de las tradiciones religiosas y espirituales de la humanidad.  Esa es la enorme ventaja de su condici&oacute;n laica.<\/p>\n<p>Podremos heredar ese inmenso legado, si somos capaces de dejar las creencias a un lado. Y es la cultura la que nos est&aacute; exigiendo dejar las creencias a un lado.<\/p>\n<p>Entiendo el t&eacute;rmino &ldquo;creencias&rdquo; en el sentido que hemos precisado: no como supuestos comunes acr&iacute;ticos, ni como postulados axiol&oacute;gicos o cient&iacute;ficos, sino como interpretaciones y valoraciones de la realidad, como sistemas de actuaci&oacute;n y organizaci&oacute;n, como modos de vida, revelados por los dioses o legado por los antepasados sagrados.<\/p>\n<p>Tomadas en este sentido religioso, las creencias se presentan como exclusivas y como excluyentes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para heredar el gran legado de las tradiciones tendremos que aprender a leerlas como puros sistemas simb&oacute;licos que hablan de una determinada dimensi&oacute;n de la realidad que, propiamente, no puede expresarse con palabras.<\/p>\n<p>Las tradiciones religiosas, le&iacute;das sin creencias, son narraciones, mitos, s&iacute;mbolos, instrucciones  y advertencias para hacer el camino espiritual.<\/p>\n<p>El camino espiritual, dicen los maestros del esp&iacute;ritu, es un camino de silenciamiento, que es una gran renuncia, que es, a la vez la liberaci&oacute;n y el conocimiento. Ya explicaremos esto m&aacute;s tarde.<\/p>\n<h4><strong>&iquest;Qu&eacute; entendemos por &ldquo;espiritualidad&rdquo; en la nueva situaci&oacute;n cultural?<\/strong><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Primero hay que advertir <em>lo inadecuado del t&eacute;rmino<\/em>. Espiritualidad sugiere una antropolog&iacute;a de cuerpo y esp&iacute;ritu que ya no es la nuestra. Adem&aacute;s de ese supuesto, el t&eacute;rmino tiene fuertes connotaciones religiosas, y puede suscitar anticuerpos. Pero lo continuaremos usando porque no tenemos un t&eacute;rmino sustituto claro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para comprender a qu&eacute; nos referimos con el t&eacute;rmino &ldquo;espiritual&rdquo;, recordaremos lo que ya dijimos sobre <em>la doble experiencia de la realidad<\/em> que caracteriza a nuestra especie.<\/p>\n<p>Los humanos tenemos un doble acceso a lo real:<\/p>\n<p>-un acceso en funci&oacute;n de nuestras necesidades, que es un acceso relativo;<\/p>\n<p>-otro acceso gratuito, que no est&aacute; en funci&oacute;n de nuestras necesidades; es un acceso a la realidad que est&aacute; ah&iacute;, independiente del significado que pueda o no tener para nuestra sobrevivencia; ese es un acceso absoluto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Espiritualidad es el cultivo de la dimensi&oacute;n absoluta de nuestro acceso a lo real.<\/p>\n<p>Cuando hablamos de &ldquo;absoluto&rdquo; no nos estamos refiriendo a una entidad trascendente con respecto a este nuestro mundo. Eso es ya una interpretaci&oacute;n, una representaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Cuando hablamos de una dimensi&oacute;n absoluta de lo real, estamos hablando de esta realidad, no de otra; pero en el aspecto en que esa realidad esta ab-soluta, separada, independiente de las relaciones que podamos establecer con ella para sobrevivir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta doble noticia de lo real puede expresarse de otra manera:<\/p>\n<p>-tenemos una experiencia dual de la realidad, la que genera nuestra necesidad (sujeto necesitado, frente a un medio en el que satisfacer sus necesidades)<\/p>\n<p>-y tenemos una noticia no dual de la realidad &ldquo;Eso absoluto de ah&iacute;&rdquo; que es independiente de nuestras categor&iacute;as duales de Sujetos y Objetos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La espiritualidad <em>es trasladar la residencia de mi mente, de mi sentir y actuar, desde la dualidad a la no dualidad;<\/em> que equivale a decir, trasladar la residencia de la dimensi&oacute;n relativa a la absoluta de lo real.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ese tr&aacute;nsito supone <em>un proceso de refinamiento<\/em> de la mente, del sentir, de la percepci&oacute;n y de la acci&oacute;n, para pasar de un conocer y sentir que es siempre de sujetos, objetos e individualidades, a un conocer y sentir donde ya no est&aacute;n vigentes esas categor&iacute;as, donde ya no hay ni sujetos, ni objetos, ni individualidad, pero hay real noticia de &ldquo;Eso real&rdquo;, y real conmoci&oacute;n frente a ello.<\/p>\n<p>La noticia que se tiene en esa segunda dimensi&oacute;n de nuestras facultades es absoluta, la conmoci&oacute;n es absoluta y la uni&oacute;n y amor que provoca es absoluto.<\/p>\n<p>Esto tiene enormes consecuencias en la acci&oacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Conforme a lo que estamos diciendo, el camino espiritual es <em>el tr&aacute;nsito de la egocentraci&oacute;n, propia de todo viviente, a la desegocentraci&oacute;n.<\/em><\/p>\n<p>Eso significa, primero, que todo el conocer, el sentir y la acci&oacute;n de nuestra cotidianidad est&aacute; en funci&oacute;n de la egocentraci&oacute;n, y es siempre, de una forma u otra, relativo a nuestros intereses. El tr&aacute;nsito de que hablamos consiste en que hay que llegar a que toda a capacidad de nuestras facultades y actuaciones se ejerza sin egocentraci&oacute;n alguna; por tanto, ya no en funci&oacute;n de nuestros intereses, sino al servicio de &ldquo;todo eso de ah&iacute;&rdquo;, personas y cosas, que son vistas como el Absoluto mismo.<\/p>\n<p>El tr&aacute;nsito de la egocentraci&oacute;n a la desegocentraci&oacute;n en el uso de todas nuestras facultades equivale al <em>tr&aacute;nsito de depredador inmisericorde a amante.<\/em> Y un amante que no pone condiciones a su amor, porque s&oacute;lo la egocentraci&oacute;n, el ego, pone condiciones al amor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Nuestro cuerpo necesitado es el fundamento del ego.<\/em><\/p>\n<p><em>El ego<\/em> es, precisamente, el uso de todas nuestras facultades de conocer, sentir, percibir y actuar, al servicio de la sobrevivencia de nuestra condici&oacute;n de vivientes, tanto en lo que se refiere a la sobrevivencia del individuo, como de la especie.<\/p>\n<p>Esto es el ego en t&eacute;rminos generales.<\/p>\n<p>En particular <em>el ego de cada persona<\/em> es un peque&ntilde;o paquete de deseos y temores, que se corresponden con los primer&iacute;simos &eacute;xitos y fracasos del nuevo viviente, en sus relaciones con sus padres, sus familiares pr&oacute;ximos y primeros educadores.<\/p>\n<p>Ese paquete de deseos y temores (todo deseo es simult&aacute;neamente temor) particular, se convierte en criterio y canon de comprensi&oacute;n, de sentir y de actuaci&oacute;n para el futuro. Eso constituye la <em>personalidad<\/em> de cada cual, eso es <em>su conciencia de individualidad.<\/em><\/p>\n<p>La personalidad, la individualidad, el sentimiento de ego, no es pues algo glorioso, aunque absolutamente imprescindible para un viviente necesitado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El ego, y su paquete de deseos y temores, es el <em>motor de la vida<\/em>, pero es tambi&eacute;n es una <em>c&aacute;rcel<\/em>, porque es el que construye el que ser&aacute; el mundo en el que vivir&aacute; el individuo.<\/p>\n<p>Y ese mundo est&aacute; construido a partir de un paquete, reunido al azar, de deseos\/temores. El mundo que construyen esos deseos\/temores es un mundo de dolor, dice el Buda. Es un mundo en el que el deseo y el temor est&aacute;n inextricablemente unidos, donde las expectativas son inquietantes, donde el pasado de peque&ntilde;os &eacute;xitos y fracasos mediatiza toda nuestra comprensi&oacute;n, valoraci&oacute;n y actuaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Es un mundo de inquietud y de angustia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>La espiritualidad es el camino de salida de esa c&aacute;rcel del ego<\/em>. Es pasar a ver y sentir las cosas, libre de deseos y temores, libre de recuerdos y expectativas que apresan y desfiguran.<\/p>\n<p>Lo que las realidades le dicen al ego, es lo que el ego les impone que digan.<\/p>\n<p>Con el silenciamiento del ego, las realidades puede expresarse ellas mismas, pueden darnos su mensaje propio, su canci&oacute;n.<\/p>\n<p>Esa es la dimensi&oacute;n absoluta de la realidad; ese es el conocimiento desde el silenciamiento del ego.<\/p>\n<p>El ego se mueve entre el amor y el odio, porque es un depredador fr&aacute;gil que tiene mucho que defender.<\/p>\n<p>Desde el silencio del ego, ya no hay dualidad. Por tanto, no hay nadie que tenga que defender nada ni conseguir nada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde el silencio del ego, no hay &ldquo;yo&rdquo; y &ldquo;los otros&rdquo;. Es la unidad. El amor es unidad y la unidad es amor.<\/p>\n<p>Donde no hay &ldquo;yo&rdquo; y &ldquo;los otros&rdquo; s&oacute;lo hay amor, y un amor sin condiciones, porque no hay nadie para ponerlas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La necesidad es sumisi&oacute;n. Donde hay necesidad hay sumisi&oacute;n.<\/p>\n<p>Donde se silencia la necesidad hay libertad.<\/p>\n<p><em>El camino espiritual es el camino a la libertad.<\/em><\/p>\n<p>El camino espiritual es liberarse de la prisi&oacute;n que construye el sentimiento de ego y sus deseos, temores, recuerdos y expectativas<\/p>\n<p>Es liberarse de la contraposici&oacute;n &ldquo;yo&rdquo; y &ldquo;los otros, &ldquo;yo&rdquo; y &ldquo;el mundo&rdquo;. Es liberarse del sentimiento de ego, fuente de todas las sumisiones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Espiritualidad es comprender que <em>la &ldquo;gran renuncia&rdquo;,<\/em> que no es renunciar a riquezas, honores, amores, etc., sino renunciar al sentimiento de ego, a la propia individualidad, a la idea de ser alguien venido a este mundo, es la perla escondida.<\/p>\n<p>Es comprender que &ldquo;lo que es&rdquo;, &ldquo;el que es&rdquo;, no es mi ego, ni es mi individualidad.<\/p>\n<p>Es comprender que mi realidad es la realidad &ldquo;del que es&rdquo;, &ldquo;de lo que es&rdquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quien renuncia a s&iacute; mismo, quien muere a s&iacute; mismo, no hace un gran sacrificio, sino que se libra del mundo del dolor, de la c&aacute;rcel que el ego construye.<\/p>\n<p>Libre de s&iacute; mismo conoce &ldquo;lo que es&rdquo;, lo que no es la construcci&oacute;n de nuestras necesidades, conoce al Absoluto.<\/p>\n<p>Eso es la liberaci&oacute;n, el conocimiento, el amor sin condiciones y la paz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Donde hay ego, no hay nunca verdadero conocimiento ni verdadero amor.<\/em><\/p>\n<p>Donde hay ego, amando a otros, me amo a m&iacute; primero. Mi pretendido amor es el amor egoc&eacute;ntrico de un animal simbi&oacute;tico que no puede sobrevivir s&oacute;lo.<\/p>\n<p>S&oacute;lo hay verdadero amor, verdadero inter&eacute;s por el otro, por lo otro, cuando el ego no est&aacute; por medio.<\/p>\n<p>Mientras el ego est&aacute; presente, siempre pone condiciones al amor. Y esas condiciones nacen siempre de su propio inter&eacute;s, m&aacute;s craso o m&aacute;s sutil, aunque se busque s&oacute;lo un sentido para la propia vida, o la dignidad de un buen comportamiento.<\/p>\n<p>Cuando el ego est&aacute; ausente, porque se le ha silenciado, el amor es sin condiciones, es completo.<\/p>\n<p><em>Quien quiera verdaderamente ayudar a los dem&aacute;s, amarles,<\/em> oc&uacute;pese de silenciar por completo su yo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>La espiritualidad es la b&uacute;squeda de la Verdad.<\/em> Pero la Verdad de la espiritualidad es s&oacute;lo la que se da en la no dualidad, en el completo silenciamiento del ego.<\/p>\n<p>La Verdad de la espiritualidad no es una formulaci&oacute;n, ni un conjunto de formulaciones; es una presencia, pero no es la presencia de algo o de alguien, estar&iacute;amos todav&iacute;a en el mundo de la dualidad.<\/p>\n<p>La Verdad de la espiritualidad ni es una formulaci&oacute;n, ni es algo, ni es alguien.<\/p>\n<p>Es una presencia, que es una certeza. Pero la presencia es una ausencia, porque, seg&uacute;n nuestros criterios de vivientes, no es la presencia de ning&uacute;n objeto, ni de ning&uacute;n sujeto, ni de ninguna individualidad. Es una presencia-ausencia.<\/p>\n<p>Es un conocimiento-no conocimiento, porque en &eacute;l, desde el seno de la no dualidad, nadie conoce nada, pero hay noticia y conmoci&oacute;n real.<\/p>\n<p>Es una certeza indudable, m&aacute;s recia que cualquier otra. Es como una roca frente a la cual todas las certezas quedan destrozadas. Pero es certeza en el seno de la no dualidad, por tanto, certeza indudable, pero de nadie ni de nada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La Verdad espiritual tiene unos rasgos bien peculiares. Y los rasgos de la Verdad espiritual son los mismos rasgos de la certeza que provoca el camino espiritual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La verdad que condena, no es verdad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La Verdad s&oacute;lo libera.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La verdad que somete, no es verdad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La Verdad s&oacute;lo suelta cadenas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La verdad que excluye, no es verdad<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La Verdad s&oacute;lo re&uacute;ne.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La verdad que se pone por encima, no es verdad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La Verdad s&oacute;lo sirve.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La verdad que desconoce la verdad de otros, no es verdad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La Verdad es s&oacute;lo reconocimiento.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La verdad que no mira a los ojos a otras verdades, no es verdad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La Verdad es s&oacute;lo acogimiento sin temor.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La verdad que engendra dureza, no es verdad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La Verdad es s&oacute;lo amabilidad y ternura.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La verdad que no se vuelca en el pr&oacute;jimo, no es verdad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La Verdad es s&oacute;lo amor.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La verdad que desune, no es verdad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La Verdad s&oacute;lo unifica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La verdad que se liga a f&oacute;rmulas, por escuetas que sean, no es verdad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La Verdad es s&oacute;lo libre de formas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Si la verdad se liga a f&oacute;rmulas,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">tiene que condenar, excluir, desunir,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">tiene que ponerse por encima,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">dar por falsas otras verdades.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La Verdad reside en formas,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">pero que no se liga a formas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por todo lo dicho queda claro que <em>el camino espiritual es el camino del silenciamiento<\/em> de la lectura de la realidad y de la valoraci&oacute;n de todo lo que nos rodea y de nosotros mismos, desde el ego, que es nuestra condici&oacute;n de depredadores despiadados.<\/p>\n<p>Es el silenciamiento de la interpretaci&oacute;n, valoraci&oacute;n y actuaci&oacute;n que realizamos de todo, desde lo que es el n&uacute;cleo de nuestra personalidad, de nuestra individualidad; es decir, el paquete de deseos y temores, origen de nuestros recuerdos y expectativas, que se originaron en el inicio de nuestra vida, como resultado de nuestros primeros &eacute;xitos y fracasos.<\/p>\n<p>La esencia del camino espiritual es el silenciamiento de ese paquete de deseos\/temores que nos funcionan como patr&oacute;n de toda nuestra actividad mental, sensitiva y f&iacute;sica.<\/p>\n<p>Quien calla ese patr&oacute;n de lectura y actuaci&oacute;n que, de hecho, impone a la realidad lo que nos tiene que decir, puede tener noticia de la realidad en ella misma, en su aspecto absoluto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los maestros espirituales, sin excepci&oacute;n, afirman que <em>quien silencia al ego silencia la dualidad.<\/em><\/p>\n<p>Quien silencia la dualidad, silencia el mundo de formas que construimos desde nuestra necesidad y tiene acceso al que, a lo que es Sin forma, porque no tiene ninguna de las formas que nuestra condici&oacute;n de animales necesitados le atribuye.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Brahma S&ucirc;tra dice: <em>Declarar que el Absoluto no tiene forma es el prop&oacute;sito principal de las ense&ntilde;anzas de las Upanishad. (1)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Aqu&eacute;l es infinito donde nada se ve, nada se oye y nada se sabe. (2)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sin embargo, se le conoce, se le percibe y se le siente en toda forma.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Se torn&oacute; la contraforma de toda forma;<\/em><\/p>\n<p><em>&eacute;sa es su forma perceptible. (3)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es algo que acompa&ntilde;a a toda realidad, a toda forma.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando la dualidad desaparece, hay conocer, percibir y sentir, pero ya no existe ni el que conoce, percibe y siente, ni lo conocido, percibido y sentido; s&oacute;lo queda el Testigo, luz solitaria en el oc&eacute;ano infinito, el mismo oc&eacute;ano de luz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Se convierte en el veedor &uacute;nico y sin segundo en medio del oc&eacute;ano, es el mundo de Brahman, o rey. As&iacute; lo instruy&oacute; Y&acirc;j&ntilde;avalkya. Es su suprema meta, su supremo &eacute;xito, su supremo mundo, su suprema felicidad. (4) <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como la obra de arte hace patente directa e inmediatamente la belleza, de una forma parecida <em>la persona del Maestro espiritual <\/em>hace directa e inmediatamente patente lo que supone el conocer, sentir y percibir desde el silencio.<\/p>\n<p>Si los Maestros no nos pusieran delante de los ojos lo que es el conocer y sentir desde el completo silencio, no tendr&iacute;amos idea de que tal cosa pueda existir para nosotros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Maestro, en su persona, muestra &ldquo;Eso no-dual y sin forma&rdquo; que todo es y que yo mismo soy. Escuchar lo que dice Kabir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Oh, hermano m&iacute;o, anhela mi coraz&oacute;n aquel verdadero Maestro<\/em><\/p>\n<p><em> que llena la copa del amor aut&eacute;ntico;<\/em><\/p>\n<p><em> bebe de ella y luego me la ofrece.<\/em><\/p>\n<p><em> Es &eacute;l quien aparta el velo de mis ojos<\/em><\/p>\n<p><em> y permite la verdadera visi&oacute;n de Brahman.<\/em><\/p>\n<p><em> Es &Eacute;l quien revela los mundos que en su Ser existen,<\/em><\/p>\n<p><em> y me conduce al deleite de la divina armon&iacute;a.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em> El verdadero Maestro<\/em><\/p>\n<p><em> es aquel que puede revelar a nuestra visi&oacute;n<\/em><\/p>\n<p><em> la forma  de lo Informe.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Los grandes textos religiosos<\/em> son la prolongaci&oacute;n, en el tiempo, de la persona de los Maestros; son su esp&iacute;ritu vivo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo mismo sostiene Juan Matos, el cham&aacute;n mejicano, en sus ense&ntilde;anzas a Carlos Castaneda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>La primera tarea de un Maestro es introducir la idea de que el mundo que creemos ver no es m&aacute;s que una imagen, una descripci&oacute;n del mundo. Cada esfuerzo del Maestro est&aacute; destinado a probarle esto al aprendiz. Pero hacer que lo acepte es una de las cosas m&aacute;s dif&iacute;ciles; cada uno de nosotros est&aacute; atrapado, con satisfacci&oacute;n en su propia representaci&oacute;n del mundo; &eacute;sta nos empuja a sentir y actuar como si conoci&eacute;ramos verdaderamente alguna cosa del mundo. Un Maestro, desde el primer acto que realiza apunta a poner fin a esa representaci&oacute;n. Los Maestros llaman a &eacute;sto, &ldquo;interrumpir el di&aacute;logo interior&rdquo;, y est&aacute;n convencidos que es la sola t&eacute;cnica y la m&aacute;s importante que hay que ense&ntilde;ar al aprendiz. (5) <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo mismo sostiene un texto, muy lejano en el tiempo y en el espacio, el Mahamudra de la tradici&oacute;n budista tibetana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Mantener la mente como la del ni&ntilde;ito que mira con la m&aacute;s intensa viveza mental los frescos de un templo. (6)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este texto pone el acento, adem&aacute;s de en el silencio, en la alerta. Como Jes&uacute;s advert&iacute;a cuando dec&iacute;a  <em>&iexcl;Vigilad!<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nuestros antepasados practicaron la vida espiritual desde las religiones y las creencias. Nosotros nos vemos forzados a hacerlo sin religiones y sin creencias.<\/p>\n<p>Debemos, pues, estudiar, en los grandes textos espirituales de la humanidad, los procedimientos que ense&ntilde;aron los Maestros para adentrarse en el silencio, corregir posibles errores y desviaciones.<\/p>\n<h4><strong>&iquest;C&oacute;mo trabajar para conseguir el silencio y la alerta?<\/strong><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estudiaremos brevemente los grandes ejes de los m&eacute;todos de silenciamiento, pero teniendo siempre en cuenta la advertencia constante de todos los Maestros: no hay relaci&oacute;n de causa a efecto entre el esfuerzo y el m&eacute;todo empleado y la consecuci&oacute;n del pleno silenciamiento interior y, con &eacute;l, el conocimiento del Absoluto que acompa&ntilde;a a ese silencio.<\/p>\n<p>Los procedimientos de silenciamiento son s&oacute;lo procedimientos de intento. El intento no produce el conocimiento, pero el conocimiento se produce en el seno del intento. El conocimiento desde el silencio, el conocimiento silencioso, que es el conocimiento del Absoluto sin forma, es un don gratuito que normalmente s&oacute;lo se produce en el intento.<\/p>\n<p>En t&eacute;rminos de las tradiciones te&iacute;stas podr&iacute;amos decir que el conocimiento silencioso es siempre gracia, don, no logro.<\/p>\n<p>No es extra&ntilde;o que sea as&iacute;, porque tambi&eacute;n ocurre algo parecido en el arte e incluso en la ciencia. Hay un hiato entre el empe&ntilde;o, el esfuerzo y la creaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los humanos, como vivientes que somos, tenemos tres grandes posibilidades de m&eacute;todos de silenciamiento:<\/p>\n<p>Emplear la mente para silenciar todas nuestras facultades.<\/p>\n<p>Emplear el sentir con el mismo fin.<\/p>\n<p>Emplear la acci&oacute;n para lo mismo.<\/p>\n<p>Cada uno de estos grandes troncos tiene mucha variedad de procedimientos. Analizaremos &uacute;nicamente esas tres grandes familias de procedimientos.<\/p>\n<p>Todas las tradiciones religiosas emplean estas tres familias de procedimientos, cada uno a su manera. Pero es la tradici&oacute;n hind&uacute; la que mejor la teoriza.<\/p>\n<h4><strong>El silenciamiento desde la mente. Los indios le llaman &ldquo;yoga del conocimiento&rdquo;<\/strong><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los Maestros invitan a utilizar toda la potencia de nuestra mente, con su capacidad de razonar y de intuir, para desmontar lo que nuestra misma mente construye al servicio de nuestra condici&oacute;n de necesitados.<\/p>\n<p>Es un uso del poder de la mente diferente del que hace la filosof&iacute;a y la ciencia. La filosof&iacute;a y las ciencias utilizan el poder de la mente para explicar la realidad; para construirla, para modelarla.<\/p>\n<p>El yoga del conocimiento utiliza ese mismo poder para hacer un trabajo contrario: mostrar que todas nuestras explicaciones, que damos por reales, son nuestra construcci&oacute;n, no son lo que es.<\/p>\n<p>As&iacute;, el yoga del conocimiento conduce a la mente,  y con ella a nuestro sentir y nuestro actuar, hasta la misma frontera de todas nuestras construcciones, para enfrentarnos, as&iacute;, directamente con &ldquo;lo que es&rdquo;, que no es ninguna de nuestras interpretaciones.<\/p>\n<p>Se utiliza la raz&oacute;n, la capacidad de razonar fr&iacute;amente, hasta conducirnos al borde mismo del Sin forma. Dice Rum&iacute; que en ese tramo del trabajo, la raz&oacute;n es maestra; pero cuando se llega al borde del abismo del Sin forma, la raz&oacute;n se convierte en disc&iacute;pula de nuestra propia capacidad de intuir, de nuestra capacidad de conocer m&aacute;s all&aacute; de los mecanismos ling&uuml;&iacute;sticos de la raz&oacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No se trata de probar creencias con la raz&oacute;n, como podr&iacute;a hacer la teolog&iacute;a, ni de mostrar su coherencia racional. Se trata de salirse, con ayuda de la raz&oacute;n, de todas las interpretaciones que hacemos de la realidad, de &eacute;sta en la que vivimos, no de otra trascendente, para aproximarnos a lo que realmente hay y no lo que nuestra condici&oacute;n de vivientes necesitados precisa ver.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nuestra mente, como mente propia de un animal viviente, s&oacute;lo da por real lo que puede represent&aacute;rsele como objeto o como sujeto, como individualidad. El yoga del conocimiento conduce a tener que admitir que eso son s&oacute;lo categor&iacute;as propias de un animal, el sujeto, que siempre se interpreta como individuo y como n&uacute;cleo de necesidades, para sobrevivir en un medio, que inevitablemente tiene que represent&aacute;rselo como distinto y opuesto a &eacute;l  como &ldquo;ob-iectum&rdquo;, como algo puesto ah&iacute;, frente a m&iacute;.<\/p>\n<p>Donde no se da la contraposici&oacute;n de sujeto-objeto, que es una construcci&oacute;n propia de los vivientes para sobrevivir, no hay ni individuos, ni dualidad, ni pluralidad. S&oacute;lo hay &ldquo;Eso que es&rdquo;. Y &ldquo;Eso&rdquo; no es ninguna de nuestras interpretaciones; est&aacute; m&aacute;s all&aacute; de todas nuestras capacidades de interpretar y representar. Por eso se le ha llamado &ldquo;Sin forma&rdquo;, &ldquo;Vac&iacute;o&rdquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hasta aqu&iacute; lo que podr&iacute;amos llamar la funci&oacute;n razonadora, ling&uuml;&iacute;stica, de nuestra mente. A partir de ah&iacute; tiene que intervenir nuestra capacidad intuitiva, que ya no es ling&uuml;&iacute;stica, ya es silenciosa. Tenemos que llegar a intuir que hay un conocer en el seno de la no dualidad, en el que ya no hay ni sujetos, ni objetos, ni individuos.<\/p>\n<p>Por tanto, en ese conocimiento, intuitivo y no-dual, ya no hay &ldquo;lo m&iacute;o&rdquo; y &ldquo;lo tuyo&rdquo;, criatura \/ creador.<\/p>\n<p>Se trata de un conocimiento en el que ya nadie conoce ni conoce nada, pero que es real noticia y real conmoci&oacute;n, real sentir.<\/p>\n<p>Este conocimiento en el seno de la unidad, sin forma, genera una certeza inquebrantable, aunque no sea certeza de nada ni de nadie.<\/p>\n<p>Ese &ldquo;conocimiento-no conocimiento&rdquo;, ese &ldquo;conocimiento en la nube del no saber&rdquo;, ese &ldquo;conocer supraesencial&rdquo;, ese &ldquo;saber no sabiendo&rdquo;, ese &ldquo;conocer tenebroso&rdquo;, esa &ldquo;luz en plena noche&rdquo; (seg&uacute;n las expresiones de los m&iacute;sticos cristianos y musulmanes) es el conocimiento del Absoluto, el conocimiento silencioso, el conocimiento de &ldquo;el que es&rdquo;, &ldquo;lo que es&rdquo; y no de lo que nuestra mente necesitada construye.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>S&oacute;lo este conocimiento transforma de arriba abajo al sentir. Porque el sentir sigue a lo que nuestra mente da por realidad. Gracias al trabajo con el yoga del conocimiento hemos podido transformar lo que damos por realidad. El sentir sigue a esa transformaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El sentir que se asienta en la unidad es el que genera el amor incondicional. Recordemos que &ldquo;las condiciones&rdquo; al amor s&oacute;lo las pone el sentimiento de ego, creerse alguien venido a este mundo.<\/p>\n<p>Para el sentir que se reside en la unidad, s&oacute;lo cabe el amor sin condiciones. <em>S&oacute;lo un amor as&iacute; es capaz de cambiar el mundo.<\/em><\/p>\n<p>S&oacute;lo el que ya no es un depredador, sino un amante, puede ayudar a arreglar, aunque s&oacute;lo sea un poco, el mundo de depredaci&oacute;n que nuestras culturas construyen.<\/p>\n<p>Quien todav&iacute;a contin&uacute;a depredador, no puede arreglar verdaderamente el mundo de la depredaci&oacute;n. Depredar&aacute;, de una forma u otra, el mundo que pretende arreglar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quien quiera luchar por el bien de los hermanos, por la justicia y la equidad, que luche, primero o a la vez, por conseguir el conocimiento que transforma el sentir y la acci&oacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cito unos textos de Rum&iacute;, es musulm&aacute;n, no indio, sin embargo describe la manera de proceder del yoga del conocimiento:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>La raz&oacute;n es buena y deseable hasta que ella te hace llegar a la puerta del Rey. Cuando llegas a &Eacute;l, aband&oacute;nate a &Eacute;l, no tienes nada que hacer con el &ldquo;c&oacute;mo&rdquo; y el &ldquo;por qu&eacute;&rdquo;. (7)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>A pesar de los esfuerzos que hace la raz&oacute;n, ella no puede comprender; sin embargo, no renuncia a estos esfuerzos, ya que si lo hiciera dejar&iacute;a de ser raz&oacute;n. La raz&oacute;n, incesantemente, noche y d&iacute;a, est&aacute; inquieta y atormentada por el pensamiento, el esfuerzo y las tentativas para alcanzar a Dios el Alt&iacute;simo, aun cuando &Eacute;l sea inalcanzable. La raz&oacute;n es como la mariposa, y el Bienamado como la llama. Cuando la mariposa se arroja sobre la llama, se quema y aniquila. La mariposa representa a aqu&eacute;l que, a pesar de ser quemado y torturado, no puede soportar estar alejado de la llama. Todo ser viviente que se apasiona por la llama y se arroja sobre ella, es tambi&eacute;n una mariposa. Pero si la mariposa se arroja sobre la llama sin quemarse, la llama no es tal. Del mismo modo, si el hombre no est&aacute; apasionado por Dios y no hace esfuerzos para alcanzarlo, no es un hombre&hellip; El hombre es el que se esfuerza y gira alrededor de la luz de su Majestad divina sin tregua ni reposo, y Dios es Aqu&eacute;l que quema al hombre y lo aniquila. Ninguna raz&oacute;n puede alcanzarlo. (8)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este trabajo con la mente puede hacerse<\/p>\n<p><em>-con procedimientos claramente conceptuales<\/em>, as&iacute; trabaja el Budismo y el Advaita Vedanta,<\/p>\n<p>-o <em>con procedimientos simb&oacute;licos, mitol&oacute;gicos, con narraciones y cuentos<\/em>, as&iacute; trabajan las tradiciones te&iacute;stas: algunos autores cristianos, algunas corrientes suf&iacute;es e indias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay otro procedimiento que tambi&eacute;n trabaja con la mente, pero que no se basa en nuestra capacidad de razonar, sino en nuestra capacidad de concentraci&oacute;n. Es lo que los indios llaman <em>Raja Yoga.<\/em><\/p>\n<p>El procedimiento consiste en concentrarse sobre realidades f&iacute;sicas o mentales (objetos f&iacute;sicos, s&iacute;mbolos, im&aacute;genes), silenciando, simult&aacute;neamente, nuestra interpretaci&oacute;n y valoraci&oacute;n del objeto de concentraci&oacute;n, nuestros recuerdos y expectativas, hasta conseguir sacar al objeto sobre el que se practica la concentraci&oacute;n del c&iacute;rculo de hierro en el que le tiene preso la egocentraci&oacute;n de la mente y del sentir.<\/p>\n<p>Cuando la concentraci&oacute;n es adecuada, el objeto de concentraci&oacute;n toma todo su relieve, todo su ser propio que no es ser objeto frente a nosotros; entonces aparece en todo su valor gratuito, absoluto.<\/p>\n<p>Si el objeto se sale del c&iacute;rculo en el que est&aacute; encerrado, el c&iacute;rculo de la relaci&oacute;n sujeto-objeto, deja de ser objeto. Si el objeto deja de ser objeto, el sujeto deja de ser sujeto.<\/p>\n<p>Vamos a parar al &aacute;mbito de lo no dual, a &ldquo;eso que es&rdquo;, el Purusha.<\/p>\n<h4><strong>El silenciamiento desde el sentir<\/strong><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El deseo\/temor y por tanto el amor\/odio es el patr&oacute;n de  sentir.<\/p>\n<p>Silenciar, desde el sentir, es salirse de ese patr&oacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Silenciar el deseo,<\/p>\n<p>-no equivale a matar el deseo,<\/p>\n<p>-equivale a silenciarlo cuando se quiera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>-No equivale a matar la capacidad de conmoverse y  amar,<\/p>\n<p>-equivale a aprender a conmoverse y amar<\/p>\n<p>-no porque sirva a mi necesidad,<\/p>\n<p>-ni porque tenga que ver conmigo,<\/p>\n<p>-sino por que s&iacute;, porque algo existe.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por consiguiente, y en contra de lo que pudiera parecer, silenciar el deseo es aprender a amar verdaderamente.<\/p>\n<p>Quien ama conducido por su deseo,<\/p>\n<p>-ama su satisfacci&oacute;n antes que nada,<\/p>\n<p>-ama a las personas o a las cosas porque est&aacute;n ligadas a su satisfacci&oacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quien ama desde el silencio del deseo<\/p>\n<p>-ama a las personas y las cosas por s&iacute; mismas,<\/p>\n<p>-independientemente de la relaci&oacute;n que tengan o no con ellos mismos,<\/p>\n<p>-libres de referencias a uno mismo.<\/p>\n<p>Aprende a amarlo todo, no s&oacute;lo lo que le ata&ntilde;e.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quien ama sin silenciar el deseo, ama con condiciones &ndash;la satisfacci&oacute;n de su deseo.<\/p>\n<p>Quien ama con el deseo silenciado, ama sin condiciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El silenciamiento del deseo es una condici&oacute;n imprescindible para todo trabajo con la mente, con el sentir e incluso con la acci&oacute;n, como veremos.<\/p>\n<p>Lo siguientes textos de las grandes tradiciones espirituales hablan del silenciamiento del deseo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>&iexcl;T&uacute; que construyes la casa! Te he descubierto, no me har&aacute;s una nueva casa, todas tus vigas han sido rotas y el techo destruido; mi mente se ha despojado de todo aquello que produce la existencia y ha alcanzado la destrucci&oacute;n de los deseos. (9)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&hellip;<em>el que no toma su cruz y sigue en pos de m&iacute;, no es digno de m&iacute;. El que halla su vida, la perder&aacute; y el que la perdiere por amor a m&iacute;, la hallar&aacute;. (10)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Ni&eacute;gate  ti mismo. &iexcl;Afirma la existencia del solo verdadero! Este es el sentido de &ldquo;no hay m&aacute;s dios que Al&aacute;&rdquo;. (11)<\/em><\/p>\n<h4><strong>El trabajo espiritual con el sentir en una &eacute;poca sin creencias ni religiones<\/strong><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la &eacute;poca de las religiones se sab&iacute;a c&oacute;mo trabajar con el sentir, porque el sentir se apoyaba en la creencia.<\/p>\n<p>El sentir se orientaba a la figuraci&oacute;n divina, a la imagen, que daba por real. As&iacute; se sacaba el sentir del c&iacute;rculo de la egocentraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Si se hac&iacute;a correctamente, el sentir trascend&iacute;a la figuraci&oacute;n y entraba en el silencio. Si no se hac&iacute;a correctamente, el sentir quedaba atrapado en la creencia, en la imagen mental. No llegaba a tocar al Sin forma, porque sentir im&aacute;genes, representaciones no es sentir &ldquo;lo que es&rdquo;, lo real.<\/p>\n<p>Si no se hac&iacute;a correctamente, el resultado era una estructura del sentir falsa, m&aacute;s voluntad de sentir que sentir verdadero. En las religiones era frecuente que ocurriera esta malformaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Sentir im&aacute;genes, representaciones, no origina un amor incondicional a todo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>En sociedades sin creencias, sin religiones y sin dioses, &iquest;c&oacute;mo se tendr&aacute; que trabajar con el sentir para llegar al sentir silencioso, que es el sentir del Absoluto?<\/em><\/p>\n<p>En Occidente, por la dificultad de esta situaci&oacute;n, muchos buscadores optan por una soluci&oacute;n budista o vedanta: trabajar con la mente hasta transformar el sentir y desde ah&iacute;, transformar tambi&eacute;n la acci&oacute;n.<\/p>\n<p>Pero hay otra soluci&oacute;n, capaz de heredar las tradiciones te&iacute;stas, sin dejar de ser sociedades laicas y sin creencias.<\/p>\n<p>Utilizar mitos, s&iacute;mbolos, narraciones sagradas e im&aacute;genes como se hace con los poemas.<\/p>\n<p>Los poemas no se creen, pero a pesar de ello, son capaces de movilizar el sentir m&aacute;s all&aacute; del c&iacute;rculo de la necesidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los mitos y s&iacute;mbolos, como los poemas, son como tent&aacute;culos que lanzamos desde nuestros sentidos para tocar y sentir la realidad, m&aacute;s all&aacute; de las construcciones de nuestra necesidad.<\/p>\n<p>Podr&iacute;amos decir que son construcciones sensitivas, (mitos, s&iacute;mbolos, narraciones, cuentos, rituales), para salirnos de nuestras construcciones al servicio del ego.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Explicar&eacute; lo que quiero decir con una imagen: <em>EL CUBO<\/em>.<\/p>\n<p>Nuestra vida cotidiana, la de las construcciones de nuestra necesidad, es como una tenue capa sobre el fondo de la inmensidad del Absoluto. Dise&ntilde;amos, construimos nuestro mundo sobre el trasfondo de &ldquo;lo que es&rdquo;. Nuestra construcci&oacute;n y el trasfondo no son dos. Nuestra construcci&oacute;n no es &ldquo;nada&rdquo; sobre el trasfondo, ni el trasfondo es &ldquo;otro&rdquo; de nuestra construcci&oacute;n.<\/p>\n<p>Sin embargo, nuestra construcci&oacute;n vela el trasfondo, de forma que tomamos por realidad lo que no es m&aacute;s que un tenue velo. Y ese velo son s&oacute;lo nuestras interpretaciones, que damos como reales.<\/p>\n<p>En esta situaci&oacute;n, usar narraciones, s&iacute;mbolos, mitos, rituales, es como usar un cubo para sacar agua de ese trasfondo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>O es semejante a estar en un acantilado, con la inmensidad del mar a los pies, pero sin poderlo alcanzar directamente. Usaremos un cubo para poder recoger y probar el agua.<\/p>\n<p>El cubo, el cazo, es como las im&aacute;genes que usamos para poder recoger y hacer llegar hasta nosotros la inmensidad del Sin forma.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como seres vivientes que somos, sabemos que s&oacute;lo dando forma a lo informe, podemos acercarlo a nuestra mente y a nuestros sentidos.<\/p>\n<p>Pero sabemos que la forma con la que tenemos acceso a eso Sin forma, al agua, es la forma del cazo, no la del agua, no la del Sin forma, la del agua.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si confundiera la realidad del agua, el Sin forma, con la forma del cubo que usamos para beber, al gustar el agua gustar&iacute;a mi propia construcci&oacute;n, no la realidad que puedo alcanzar con el cubo.<\/p>\n<p>Si confundo el sabor del aguar con el sabor del cubo, podr&eacute; pasarme la vida tratando con cubos y cazos sin saber el gusto del agua, el sabor del Sin forma; y podr&iacute;a morirme de sed, sin poder salir mi mundo egocentrado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si usando cubos y cazos no bebo el agua, no sabr&eacute; qu&eacute; es gustar el agua, ni lo que es el existir mismo del agua, ni lo que es saciar la sed.<\/p>\n<p>Necesariamente tenemos que usar cubos y cazos, pero s&oacute;lo para beber el agua, dej&aacute;ndolos de lado despu&eacute;s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los mitos, s&iacute;mbolos, narraciones sagradas y ritos, son como los cubos y los cazos que nosotros construimos con nuestro arte. S&oacute;lo sirven para llevarnos a los labios el sabor del agua de vida. El agua no tiene forma alguna. Las formas que adopta el agua en los cubos, es la de los cubos. Los cubos son construcciones nuestras, y no son el agua.<\/p>\n<p>Como que lo que buscamos es el agua, estamos libres de esta o aquella forma de cubos. La sumisi&oacute;n a formas concretas de cubos nos llevar&iacute;a a confundir nuestra construcci&oacute;n, la forma del cubo, con el agua, el Sin forma.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la &eacute;poca de las religiones, por razones culturales, no religiosas, los cubos, nuestras construcciones, eran intocables. Eso nos indujo al error de pensar que el agua ten&iacute;a que venir en una forma determinada de cubos y s&oacute;lo en esa forma. Ello nos condujo a confundir lo que es nuestra construcci&oacute;n, con lo que no es nuestra construcci&oacute;n.<\/p>\n<p>Quien bebe el agua de vida, la experiencia del conocimiento y sentir silencioso, no se ata a ninguna forma de cubos o cazos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero <em>la imagen del cubo es insuficient<\/em>e para hacernos una idea del papel de los mitos y los s&iacute;mbolos. Porque el cubo no orienta sobre la naturaleza del agua, no da pistas sobre las muchas cosas que se pueden percibir y gustar en el agua.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Orienta &uacute;nicamente sobre su car&aacute;cter sin forma,<\/p>\n<p>No orienta sobre su frescor, su transparencia, su capacidad de saciar la sed, su capacidad de sumergirnos en su seno, etc.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las im&aacute;genes que proporcionan los mitos y narraciones de las grandes tradiciones s&iacute; lo hacen.<\/p>\n<p>Im&aacute;genes tales como Dios, Padre, Luz, Alt&iacute;simo, Rostro, Vac&iacute;o, Ser-Conciencia, etc., dan indicaciones al sentir, le marcan una direcci&oacute;n para su indagaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Apuntan en la direcci&oacute;n que hay caminar, pero como las se&ntilde;ales en los caminos, hay que orientarse por ellas y, luego, dejarlas atr&aacute;s<\/p>\n<p>Para ser fiel a lo que apuntan las im&aacute;genes, hay que caminar m&aacute;s all&aacute; de ellas, hasta tener que llegar a negarlas, porque &ldquo;lo que es&rdquo; no es a la medida de las pobres categor&iacute;as y representaciones de unos pobres vivientes como nosotros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ser fiel a lo que se&ntilde;ala la imagen es dejarla atr&aacute;s los m&aacute;s posible y lo antes posible<\/p>\n<p>Las im&aacute;genes son construcciones nuestras que nos orientan m&aacute;s all&aacute; de nuestras construcciones; nos orientan al silencio de todas nuestras construcciones.<\/p>\n<h4><strong>El cultivo de la sensibilidad por la devoci&oacute;n<\/strong><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la &eacute;poca de las sociedades preindustriales, pod&iacute;a uno entregarse al amor, servicio y devoci&oacute;n de una imagen o representaci&oacute;n divina que se cre&iacute;a real.<\/p>\n<p>Los maestros proponen la devoci&oacute;n como un m&eacute;todo de silenciamiento de la mente y especialmente del sentir.<\/p>\n<p><em>&iquest;C&oacute;mo se puede practicar la devoci&oacute;n, en una cultura laica que sabe, que todas las im&aacute;genes divinas son construcciones nuestras?<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El procedimiento consiste en<\/p>\n<p>-la meditaci&oacute;n constante<\/p>\n<p>-la entrega total de amor y servicio a la figura del Dios, o del Hombre-Dios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con ello el devoto<\/p>\n<p>-deja de girar sobre s&iacute; mismo,<\/p>\n<p>-silencia su mente y su sentir, ocup&aacute;ndose s&oacute;lo del dios,<\/p>\n<p>-se aleja del mundo construido desde su necesidad,<\/p>\n<p>-indaga con su sentir, guiado por la imagen,<\/p>\n<p>-hasta llegar a ver el rostro del amado en todas las cosas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>El amor no se destruye sino con otro amor, dice Rum&iacute;. (12) <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Ahora voy a ense&ntilde;arte a doctrina m&aacute;s secreta y m&aacute;s elevada; por tu bien lo har&eacute;, ya que eres mi bien amado.<\/em><\/p>\n<p><em>Yo te aseguro y te prometo, porque te amo, que si fijas tu pensamiento en m&iacute;, y me amas, me adoras y me ofreces sacrificios arrodill&aacute;ndote ante m&iacute;, te unir&aacute;s conmigo. (Dice Krishna a Arjuna). (13)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Si alguno me ama, guardar&aacute; mi palabra, y mi Padre le amar&aacute; y vendremos a &eacute;l y en &eacute;l haremos morada. (14)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se afirma con frecuencia que el camino de la devoci&oacute;n es el camino m&aacute;s f&aacute;cil<\/p>\n<p>-porque el amor y el servicio est&aacute;n al alcance de todos<\/p>\n<p>-porque es un procedimiento potente y capaz de polarizar todo nuestro ser<\/p>\n<p>-perceptivo y sensitivo,<\/p>\n<p>-cognoscitivo,<\/p>\n<p>-activo,<\/p>\n<p>-consciente e inconsciente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero en nuestras condiciones culturales, presenta una dificultad seria por cuatro razones:<\/p>\n<p>-porque nos movemos en una cultura laica y no te&iacute;sta,<\/p>\n<p>-porque tenemos estructurado el pensar y, sobre todo el sentir, sin dioses,<\/p>\n<p>-porque nuestra cultura no es inclinada al uso de im&aacute;genes, ni menos a su culto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En nuestras condiciones culturales, m&aacute;s claramente que nunca, hemos de ser conscientes que usamos s&iacute;mbolos y culto a los s&iacute;mbolos e im&aacute;genes s&oacute;lo como instrumento de silenciamiento y para descentrarnos, desegocentrarnos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hemos de ser conscientes, en todo momento de que tenemos dioses, los amamos y servimos, para llegar a conocer y sentir de tal manera, que no sea necesario tenerlos.<\/p>\n<h4><strong>El silenciamiento a trav&eacute;s de la acci&oacute;n<\/strong><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los Maestros proponen un uso estrat&eacute;gico de la acci&oacute;n, para que genere un conocer y sentir silencioso. Ese uso no es la simple pr&aacute;ctica de la filantrop&iacute;a, la reforma social o la lucha por la justicia, aunque puede coincidir con ella.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dicen que hay que actuar<\/p>\n<p>-sin buscar los frutos de la acci&oacute;n,<\/p>\n<p>-sin buscar nada para s&iacute; mismos,<\/p>\n<p>-gratuitamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un uso de la actuaci&oacute;n no para depredar y satisfacer nuestras necesidades f&iacute;sicas o ps&iacute;quicas sino una acci&oacute;n como don completo de s&iacute; mismo, desencadenada por inter&eacute;s por las cosas y personas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una acci&oacute;n<\/p>\n<p>-hecha no por deber,<\/p>\n<p>-ni para dar sentido a la propia vida,<\/p>\n<p>-ni para legitimar socialmente la religi&oacute;n,<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>-sino como m&eacute;todo para aprender a interesarse por las cosas y las personas mismas <em>y as&iacute; conocer &ldquo;al que es&rdquo; <\/em> en ellas y en todo<em>.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>-acci&oacute;n dirigida a transformar al depredador en amante, porque am&aacute;ndolo todo ama &ldquo;al que es&rdquo;.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde esa acci&oacute;n, en estado de alerta de la mente y del sentir, brota el conocimiento y el sentir silencioso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todas las tradiciones han usado muy expl&iacute;citamente este procedimiento:<\/p>\n<p>-el amor al pr&oacute;jimo, como distintivo de los disc&iacute;pulos de Jes&uacute;s,<\/p>\n<p>-el servicio incondicional a la comunidad de los musulmanes,<\/p>\n<p>-el amor incondicional a todas las criaturas de los budistas,<\/p>\n<p>-y en la tradici&oacute;n hind&uacute; es una afirmaci&oacute;n constante, recu&eacute;rdese este texto del Bhagavad G&icirc;t&acirc;:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Tu debes perseguir la acci&oacute;n, pero s&oacute;lo a ella, no a sus frutos; que &eacute;stos no sean tu acicate. Quien no desea los frutos de sus acciones, quien est&aacute; perpetuamente satisfecho sin depender de nada, no obra aunque se introduzca en la acci&oacute;n. (15)<\/em><\/p>\n<h4><strong>Consideraciones generales sobre los procedimientos de silenciamiento<\/strong><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La diferenciaci&oacute;n de procedimientos para crear el silencio en la mente y en el sentir, a fin de callar la interpretaci&oacute;n y valoraci&oacute;n que hacemos de la realidad en funci&oacute;n de nuestra condici&oacute;n de animales necesitados (procedimientos hechos desde la mente, desde el sentir y desde la actuaci&oacute;n), es una diferenciaci&oacute;n, real, pero, como met&oacute;dica que es, algo artificial, porque finalmente todos los m&eacute;todos terminan confluyendo.<\/p>\n<p>&iquest;Por qu&eacute;? Porque el que hace el intento es siempre una persona con ese triple tipo de facultades.<\/p>\n<p>El conocimiento silencioso es a la vez amor,<\/p>\n<p>El trabajo con el sentir se convierte en conocimiento,<\/p>\n<p>La acci&oacute;n desinteresada termina convirti&eacute;ndose en conocimiento y amor.<\/p>\n<p>Sin embargo, es &uacute;til hacer la diferenciaci&oacute;n clara, porque las tradiciones y las personas tienen preferencias, a la hora de abordar el intento de desegocentraci&oacute;n, por el uso de unas facultades u otras para hacer el camino espiritual.<\/p>\n<p>Esto depende de factores personales y culturales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero hay consenso en todas las tradiciones, que, se practique el procedimiento que se practique, el silenciamiento a trav&eacute;s de la acci&oacute;n, ll&aacute;mesele amor al pr&oacute;jimo, acci&oacute;n desinteresada o karma yoga, es imprescindible.<\/p>\n<p>El amor al pr&oacute;jimo, o karma yoga, debe acompa&ntilde;ar siempre a cualquier otro procedimiento de silenciamiento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&iquest;Por qu&eacute;? Porque si no se hiciera as&iacute;, lo que se consiguiera de silenciamiento interior con cualquier otro procedimiento, se perder&iacute;a si se contin&uacute;a actuando como un depredador. Tendr&iacute;amos un desag&uuml;e continuo. No habr&iacute;a forma de desnudarse por completo de s&iacute; mismo y de la construcci&oacute;n que hacemos de la realidad desde ese inter&eacute;s por s&iacute; mismo, si nuestra acci&oacute;n no fuera la propia de un amante y no la de un depredador.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La acci&oacute;n desinteresada, que no busca los frutos de la acci&oacute;n, porque busca el bien de las criaturas, sin poner condici&oacute;n ninguna a esa actuaci&oacute;n, es m&eacute;todo de silenciamiento y, a la vez, fruto del silenciamiento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero para que la acci&oacute;n desinteresada sea veh&iacute;culo de camino interior, no basta con actuar generosamente, como l&iacute;der pol&iacute;tico, reformador social, fil&aacute;ntropo, etc., hay que buscar expl&iacute;citamente, con ese tipo de acci&oacute;n el silenciamiento de todo nuestro sistema mental y sensitivo egocentrado, para poder o&iacute;r con claridad el canto absoluto de la realidad.<\/p>\n<p>Cuando se oye ese canto absoluto, entonces nuestra acci&oacute;n es finalmente una actuaci&oacute;n de amor sin condiciones, porque ya no es amor a cosas y personas, sino amor &ldquo;al que es&rdquo;, a &ldquo;lo que es&rdquo;, al &Uacute;nico, al Patente, a Cristo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un &uacute;ltima dificultad. El camino espiritual, la v&iacute;a al silencio, no es un camino de ensimismamiento, ni a algo as&iacute; como un hedonismo espiritual, que se desinteresa de la marcha del mundo.<\/p>\n<p>&iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a ser as&iacute;, si &ldquo;lo que es&rdquo;, no es nuestra construcci&oacute;n dual (yo y lo otro) sino el &ldquo;no-dual&rdquo;?<\/p>\n<p>Quien hace del camino espiritual, un camino de ensimismamiento, no ha comprendido de qu&eacute; va la propuesta de los maestros del esp&iacute;ritu.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como ya conoc&eacute;is los textos cristianos que hablan de lo esencial que es para Jes&uacute;s el amor al pr&oacute;jimo, un amor sin condiciones, porque est&aacute; dispuesto a dar la propia vida por aquellos a quien ama, os citar&eacute; dos bellos textos. Uno de los Upanishad hind&uacute;es y otro budista.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Empiezo por el texto de un Upanishad:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em> La triple descendencia de Prajapati, los dioses, los hombres y los asuras viv&iacute;an, en calidad de estudiantes, donde su padre Prajapati.<\/em><\/p>\n<p><em> Mientras viv&iacute;an con de &eacute;l, en calidad de estudiantes, los dioses le dijeron: Instr&uacute;yenos Se&ntilde;or.<\/em><\/p>\n<p><em> Y &eacute;l pronunci&oacute; la s&iacute;laba DA y les pregunt&oacute;: &iquest;Hab&eacute;is comprendido?<\/em><\/p>\n<p><em> Ellos contestaron: hemos comprendido. Nos has dicho: Controlaos (damyata).<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em> Los hombres le dijeron: Instr&uacute;yenos, Se&ntilde;or.<\/em><\/p>\n<p><em> Y &eacute;l pronunci&oacute; la s&iacute;laba DA y les pregunt&oacute;. &iquest;Hab&eacute;is comprendido?<\/em><\/p>\n<p><em> Ellos contestaron: hemos comprendido. Nos has dicho- Dad (datta).<\/em><\/p>\n<p><em> S&iacute;, les dijo, hab&eacute;is comprendido.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em> Y los asuras le dijeron: Instr&uacute;yenos, Se&ntilde;or.<\/em><\/p>\n<p><em> Y &eacute;l pronunci&oacute; la s&iacute;laba DA y les pregunt&oacute;: &iquest;Hab&eacute;is comprendido?<\/em><\/p>\n<p><em> Ellos contestaron: hemos comprendido. Nos has dicho: Tened compasi&oacute;n (dayadhvan)<\/em><\/p>\n<p><em>S&iacute;, les dijo, hab&eacute;is comprendido.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em> Y es eso lo que repite la voz divina, el trueno: DA, DA, DA, controlaos, dad, tened compasi&oacute;n. Y &eacute;stas son las tres cosas que el hombre debe practicar: el autodominio, la limosna y la compasi&oacute;n.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si se quiere ver al Absoluto en toda realidad, dice el texto que hay que dar tres pasos:<\/p>\n<p>Primero, controlar las propias apetencias y deseos para no acercarse a las cosas como un depredador.<\/p>\n<p>Cuando se consigue eso, viene el segundo paso: dar y darse a todo, porque as&iacute; me aproximo desinteresadamente a las cosas.<\/p>\n<p>Cuando uno se ha dado sin reserva a todo, viene el tercer paso: la compasi&oacute;n. Quien refrena su ego&iacute;smo y, actuando en contra de &eacute;l, entrega todo lo que posee y su ser, por el bien de las cosas y de las personas, est&aacute; en condiciones de aproximarse a ellas y sentirlas en su propio existir. Eso dice la palabra &ldquo;compasi&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>Quien es capaz de sentir con el sentir mismo de lo que le rodea, existe tambi&eacute;n con su existir.<\/p>\n<p>S&oacute;lo ese tiene un acceso silencioso a las personas y a las cosas, ese est&aacute; en condici&oacute;n de ver al Absoluto en cada uno de los rostros que le rodean y en cada una de las cosas con las que vive.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em> En un s&ucirc;tra est&aacute; escrito: todos los seres sensibles son mis hijos. Todas las personas mayores son mi padre y mi madre. Todos los hombres y mujeres de mi edad son mis hermanos y mis hermanas. Todos los ni&ntilde;os son mis hijos y mis hijas. (16)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y este otro bello texto:<\/p>\n<p><em> Me gustar&iacute;a vivir solo en una ermita peque&ntilde;a con el techo de paja, construida a la sombra del bosque de pinos. Viviendo en esta caba&ntilde;a, si un ni&ntilde;o cayera enfermo en el este, ir&iacute;a a curarlo. Si una madre estuviera fatigada en el oeste, ir&iacute;a a ayudarle y a darle masajes en los hombros. Si hubiera un moribundo en el sur, ir&iacute;a a decirle que no se preocupara, que no tuviera miedo de la muerte. Pero si muriese, llorar&iacute;a con una profunda compasi&oacute;n por &eacute;l y por su familia. Si en el norte hubiera una querella, ir&iacute;a a detenerla y dir&iacute;a: no pelarse. Combatir no sirve de nada. Aunque algunos me criticasen y me tratasen de est&uacute;pido, no me entristecer&iacute;a. Aunque otros me admirasen como a una buena persona no me alegrar&iacute;a. Espero ser as&iacute; alg&uacute;n d&iacute;a. (17)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Concluir&iacute;a este peque&ntilde;o apartado con una frase: Quien quiera ayudar verdaderamente a la humanidad, h&aacute;gase sabio.<\/p>\n<p>Pero con esa sabidur&iacute;a que proporciona el camino del silenciamiento interior, que es el camino de la desegocentraci&oacute;n, que es el camino del conocimiento de &ldquo;lo que realmente hay en esta inmensidad&rdquo; y no lo que nuestra pobre condici&oacute;n de depredadores dise&ntilde;a y construye sobre esa inmensidad, que est&aacute; m&aacute;s all&aacute; y vac&iacute;a de todas nuestras posibilidades de conceptualizar y representar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los intentos de amar al pr&oacute;jimo y servir a la causa de la justicia y la equidad, no tendr&aacute;n toda la eficacia que esos graves problemas requieren, si el que intenta es un depredador y no un amante.  En el siglo XX hemos adquirido una extensa y amarga experiencia de quienes pretend&iacute;an luchar por la justicia, sin haber dejado, previamente, de ser unos feroces depredadores ellos mismos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>S&oacute;lo los amantes son capaces de arreglar verdaderamente las cosas. Y uno no se convierte en amante si contin&uacute;a con su yo vivo. Para amar hay que morir primero, hay que acercarse a las cosas y las personas vivo, pero muerto. S&oacute;lo as&iacute; se puede amar sin condiciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>S&oacute;lo lo que es un camino de conocimiento es, a la vez, un camino de amor y servicio. Pero se trata de conseguir un conocimiento no de lo que necesita modelar nuestra necesidad para vivir, sino de &ldquo;Eso que hay&rdquo; y que todo es y yo tambi&eacute;n soy.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><em>Notas: <\/em><\/h4>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1.-  Brahma S&ucirc;tra. III,  1, 4.<\/p>\n<p>2.-  Ch. Up. VII, 24, 1.<\/p>\n<p>3.-  Br. Up. II, 5, 19.<\/p>\n<p>4.-  Br. Up. I V, 3, 32.<\/p>\n<p>5.-  C. Castaneda: <em>Relatos de poder. <\/em>pg. 225<em>.<\/em><\/p>\n<p>6.-  Evans-Wentz W. T. <em>Yoga tibetano y doctrinas secretas. <\/em>pg 160<\/p>\n<p>7.-  Rum&iacute;. <em>Fihi-ma-fihi.<\/em> Pg. 147.<\/p>\n<p>8.-  Rum&iacute;.<em>Fihi-ma fihi.<\/em> Pg. 57.<\/p>\n<p>9.-  Dhammapada, XI, 154.<\/p>\n<p>10.- Mt. 10, 38-40.<\/p>\n<p>11.- Ab&ucirc; Sa&rsquo;&icirc;d. En: Pareja: <em>La religiosidad musulmana, <\/em>pg. 445.<\/p>\n<p>12.- Rum&iacute;: <em>Fihi-ma-fihi.<\/em> pg. 148.<\/p>\n<p>13.- <em>Bhagavad-G&icirc;t&acirc;.<\/em> XVIII, 64, 65.<\/p>\n<p>14.- Jn. 14, 23.<\/p>\n<p>15.- <em>Bhagavad-G&icirc;t&acirc;.<\/em> II, 47; IV, 20.<\/p>\n<p>16.- Deshimaru, T.: <em>La pr&aacute;ctica de la concentraci&oacute;n. <\/em> pg. 136.<\/p>\n<p>17.- Deshimaru, T.: <em>La pr&aacute;ctica de la concentraci&oacute;n.<\/em> pg. 247.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conferencia pronunciada en las Jornadas &ldquo;M&iacute;stica y ciencia&rdquo;. Asociaci&oacute;n Maestro Eckhart. Las Palmas, febrero 2011. Estamos frente a una espiritualidad sin religi&oacute;n &nbsp; Eso supone que la nueva espiritualidad no pasa por las creencias, porque no puede pasar debido a las condiciones culturales. 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