{"id":55264,"date":"2010-12-17T00:00:00","date_gmt":"2010-12-17T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2016-09-14T12:33:41","modified_gmt":"2016-09-14T10:33:41","slug":"hacen_falta_nuevas_imagenes_religios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/hacen_falta_nuevas_imagenes_religios\/","title":{"rendered":"Hacen falta nuevas im\u00e1genes religiosas"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>Algunas tradicionales est\u00e1n gastadas y hasta son nocivas<\/em><\/strong><\/p>\n<p>(Art\u00edculo publicado en la <a href=\"http:\/\/latinoamericana.org\/\">Agenda Latinoamericana 2011<\/a>, p.228-229)<strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>VER: \u00bfQu\u00e9 es la realidad, seg\u00fan la religi\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<p>Queremos reflexionar sobre el hecho de que lo m\u00e1s profundo de nuestra comprensi\u00f3n religiosa de la realidad se basa en unas cuantas met\u00e1foras b\u00e1sicas, sobre las que queremos hacer alguna consideraci\u00f3n importante. Veamos.<\/p>\n<p>Toda cosmovisi\u00f3n religiosa, todo \u00abgran relato\u00bb, se apoya en definitiva sobre a unos cuantos elementos centrales o im\u00e1genes b\u00e1sicas. Podr\u00edamos preguntarnos: \u00bfqu\u00e9 es -dicho en pocas palabras- el mundo, la realidad, seg\u00fan la ve la religi\u00f3n?<\/p>\n<p>La inmensa mayor\u00eda de los creyentes religiosos responder\u00eda de alguna de las siguientes maneras: la realidad es&#8230;<\/p>\n<p>-&#8230;un Dios que viv\u00eda solo eternamente, que un d\u00eda decidi\u00f3 <strong>crear<\/strong> este mundo fr\u00e1gil, que contin\u00faa existiendo porque \u00c9l lo sostiene en el ser;<\/p>\n<p>-&#8230;un Dios <strong>Se\u00f1or<\/strong> todopoderoso, que nos dicta su ley moral para que nos incorporemos a su Plan de Salvaci\u00f3n sobre el mundo, cuyo triunfo final \u00c9l garantiza;<\/p>\n<p>-&#8230;un Dios Padre que nos prueba en este mundo material y ef\u00edmero, para llevarnos, despu\u00e9s de someternos a un juicio tras nuestra muerte, al mundo definitivo, la <strong>vida eterna<\/strong>, con \u00e9l y sus \u00e1ngeles, en el cielo&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00c9stos son tres esquemas b\u00e1sicos o \u00abescenarios\u00bb como la realidad es concebida o imaginada por las religiones -por ejemplo, las monote\u00edstas-. Much\u00edsimos creyentes de esas religiones piensan que m\u00e1s all\u00e1 de los detalles con los que nos manejamos todos en nuestra vida diaria, lo m\u00e1s profundo de la realidad, de la realidad total, es as\u00ed, tal como la describen esas cosmovisiones religiosas esos grandes relatos religiosos, literalmente tal. Ello hace que, de hecho, estas personas perciben y entienden el mundo enmarc\u00e1ndolo en el \u00abescenario\u00bb, en la cosmovisi\u00f3n, en el esquema de realidad que les ha ense\u00f1ado su propia religi\u00f3n. Es tremenda la influencia que la religi\u00f3n ejerce sobre esas personas y sobre la sociedad que componen. Importa pues mucho someter a examen esos esquemas b\u00e1sicos, esas met\u00e1foras fundamentales que manejan tales cosmovisiones religiosas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>JUZGAR:<\/strong><\/p>\n<p>La realidad, en s\u00ed misma, sigue siendo un misterio inaccesible para nosotros. \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 existe la realidad, y no la nada?\u00bb, preguntaba Leibniz. Pero aunque di\u00e9ramos por necesaria la existencia de la realidad, cabr\u00eda seguir pregunt\u00e1ndose por qu\u00e9 es de una manera y no de otra. Las culturas -y dentro de ellas las religiones- respondieron a esos angustiosos interrogantes como pudieron, tratando de representarse la realidad como alguno de esos -u otros- \u00abescenarios\u00bb,<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>por medio de met\u00e1foras, im\u00e1genes po\u00e9ticas, muy originales, verdaderamente creativas, incluso a veces geniales, que pronto cuidaron de atribuirlas a los dioses, para que les dieran una autoridad incuestionable. Esa interpretaci\u00f3n religiosa de la raz\u00f3n m\u00e1s profunda de la realidad, fungi\u00f3 como un \u00abdosel sagrado\u00bb, como una c\u00fapula protectora que les guareci\u00f3 de la intemperie c\u00f3smica, pasando a vivir en \u00abhogar\u00bb, un \u00abmundo\u00bb mental que permiti\u00f3 vivir a muchas generaciones de antepasados con un sentido, con una esperanza, una misi\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p>Pregunt\u00e9monos: \u00bf\u00abdescriben\u00bb esas im\u00e1genes b\u00e1sicas de las cosmovisiones religiosas \u00abdescriben\u00bb la realidad tal como es? Obviamente no; la Realidad misma es un misterio que nos sobrepasa. S\u00f3lo los fundamentalistas piensan que la realidad es literalmente tal como la \u00abdescriben\u00bb o la \u00abnarran\u00bb sus tradiciones religiosas. Las tradiciones religiosas no son conclusiones cient\u00edficas, son elaboraciones simb\u00f3licas: \u00abverdades profundas\u00bb, no superficiales, no verdades literales, no descriptivas.<\/p>\n<p>Por otra parte, \u00bfson im\u00e1genes perfectas (divinas)? \u00bfO llevan tambi\u00e9n la huella de los artistas humanos que las construyeron? \u00bfSon im\u00e1genes eternas, \u00abpara siempre\u00bb, o tambi\u00e9n se gastan? \u00bfSer\u00edan mejorables? \u00bfPueden perder relevancia o significado? \u00bfPuede ser que algunas no s\u00f3lo est\u00e9n obsoletas, sino que hoy puedan estar resultando incluso negativas, nocivas?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Problemas concretos de estas tres im\u00e1genes:<\/strong><\/p>\n<p>Consideremos ya esas tres im\u00e1genes aludidas, verdaderos arquetipos de la cosmovisi\u00f3n religiosa de la era agraria, respondiendo cr\u00edticamente a cada uno de sus planteamientos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2022 La imagen de un <strong>Creador<\/strong> que todo lo cre\u00f3 de la nada, a pesar de estar tan extendida y ser considerada tan esencial, tiene grandes dificultades. Si desde siempre exist\u00eda Dios solo, y pudiera haber seguido existiendo siempre en solitario&#8230; \u00bfqu\u00e9 sentido tiene la realidad c\u00f3smica actual? \u00bfPodr\u00eda no haber existido? \u00bfEs la realidad un simple capricho (de Dios)? El mundo, nuestro mundo, nosotros mismos, \u00bfsomos una mera contingencia? \u00bfPodr\u00eda en cualquier momento desaparecer la realidad entera, si Dios dejara de pensar en ella? \u00bfNo es ella nada en s\u00ed misma?<\/p>\n<p>La imagen de \u00abcreaci\u00f3n\u00bb escinde totalmente la realidad entre Creador y creaci\u00f3n, vaciando a \u00e9sta de entidad y reduci\u00e9ndola a mera contingencia, s\u00f3lo \u00absostenida en el ser por Dios\u00bb. Un Dios transcendente, totalmente otro, ser\u00eda la verdadera totalidad del ser, siendo todo lo dem\u00e1s accidental, f\u00fatil y contingente.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; Pero, \u00bfqui\u00e9n ha dicho que la realidad, la Realidad total, es dual, y que hay un principio creador expatriado de la \u00fanica realidad que conocemos, un principio enteramente diferente, transcendente&#8230; y que esa realidad real que conocemos y somos&#8230; es mera nada y pura dependencia? El mundo que hoy vivimos y que la actual explosi\u00f3n cient\u00edfica nos presenta, es incompatible con esa imagen. Para la ciencia hace tiempo que no es plausible la \u00abcreaci\u00f3n\u00bb. \u00bfPuede la religi\u00f3n contradecirla?<\/em><\/p>\n<p><em>Esa imagen dual, escindida, nos hace da\u00f1o, porque nos aliena, reduce el cosmos a la nada \u00f3ntica, lo despoja de sacralidad y de inmanencia, y pone a \u00e9stas fuera del mundo, impidiendo una vivencia hol\u00edsticamente unificada de transcendencia e inmanencia, de sacralidad y cosmicidad: nos hace esquizofr\u00e9nicos en definitiva. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2022 La segunda imagen escogida, la imagen de Dios como un gran <strong>Se\u00f1or<\/strong> feudal todopoderoso a quien se deben todos los que nacen en su feudo, cuya relaci\u00f3n esencial principal con los humanos es una relaci\u00f3n de dominio-sumisi\u00f3n total -por naturaleza, porque as\u00ed son las cosas en este se\u00f1or\u00edo-, conlleva tambi\u00e9n grandes problemas, que quiz\u00e1 s\u00f3lo ahora, a estas alturas de la historia se nos hacen evidentes.<\/p>\n<p>Imaginar a Dios como Rey que gobierna cielos y tierra, tiene toda apariencia de ser una proyecci\u00f3n religiosa de la cultura agraria patriarcal que se extendi\u00f3 por la humanidad a partir del neol\u00edtico, cuando comienzan a aparecer las \u00abreligiones\u00bb (no la religiosidad, la religaci\u00f3n, la espiritualidad) del Dios guerrero, patriarcal, mon\u00e1rquico&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>&#8211; Pero una imagen as\u00ed no responde tampoco a nuestra sensibilidad, nuestra visi\u00f3n, nuestra situaci\u00f3n actuales. Hoy nos resulta inaceptable esa \u00abontolog\u00eda se\u00f1orial de dominaci\u00f3n jer\u00e1rquico-patriarcal\u00bb que ser\u00eda como la espina dorsal del sentido de la realidad. Esta imagen nos destituye de responsabilidad al hacernos creer que la \u00fanica verdadera responsabilidad la tiene Dios, que salvar\u00e1 al mundo pase lo que pase. Estar\u00edamos en sus manos, plenamente seguros de su triunfo final, a pesar de todas las apariencias. <\/em><\/p>\n<p><em>Esta imagen no s\u00f3lo es falsa, sino que adem\u00e1s nos hace da\u00f1o en la situaci\u00f3n actual de posibilidad de un desastre planetario final (nuclear o clim\u00e1tico) causado por los humanos, porque nos hace ciegos a lo que ahora vemos bien claro: que el mundo est\u00e1 en nuestras manos, y que nadie va a venir a salvarlo si no asumimos nuestra responsabilidad. En este sentido concreto, el discurso religioso habitual sobre Dios como Se\u00f1or, nos enga\u00f1a y nos humilla como Humanidad, y a trav\u00e9s de nosotros hace da\u00f1o al cosmos. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2022 La tercera imagen, de que somos <strong>almas<\/strong> venidas a menos de nuestra condici\u00f3n espiritual, que viven por un corto tiempo encadenadas a un cuerpo material-carnal, pero destinadas a retornar a una vida eterna espiritual en el cielo -el mundo de Dios y de las almas, el \u00fanico mundo verdaderamente real- tras la superaci\u00f3n de un juicio individual llevado a cabo por Dios mismo, ha estado en vigor con mucha fuerza, durante milenios.<\/p>\n<p>Esa cosmovisi\u00f3n mira s\u00f3lo la aventura hist\u00f3rica de los humanos, no tiene ojos para percibir otros de los infinitos niveles de la realidad. Los humanos son lo \u00fanico importante de la realidad, la \u00fanica realidad significativa: todo el resto de la realidad c\u00f3smica es accidental, adicional, puesto ah\u00ed s\u00f3lo como escenario en el que representar el drama de la historia de la salvaci\u00f3n espiritual de los humanos, y a su servicio. La materia ser\u00eda un aspecto o un episodio negativo, marginal y transitorio, que finalmente desaparecer\u00e1.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>&#8211; Pero hoy d\u00eda nosotros no vivimos ya en ese mundo dualista de materia y esp\u00edritu enfrentados. Aquellos planteamientos plat\u00f3nicos son simplemente inaceptables una vez que abrimos los ojos al mundo de hoy, en el que la distinci\u00f3n materia\/esp\u00edritu es cada vez m\u00e1s incierta. No existe la materia absolutamente despojada de energ\u00eda, de vida, de mismidad&#8230;. Part\u00edculas y ondas, materia y energ\u00eda, tierra y vida, mente y conciencia&#8230; son s\u00f3lo aspectos distintos de la misma realidad \u00fanica. No podemos pensar que estamos expatriados de nuestro mundo original (un supuesto mundo primordial de las almas, como el mundo superior de las ideas eternas, de Plat\u00f3n), ni que estemos concursando para una salvaci\u00f3n individual que se realizar\u00e1 fuera de este mundo, en otro mundo (el cielo), y que este mundo actual, una vez representado \u00abel gran teatro del mundo\u00bb, ser\u00e1 destinado al fuego, quedando ya para siempre solamente el mundo espiritual eterno de Dios y de las almas. <\/em><\/p>\n<p><em>Nosotros ya no compartimos aquella visi\u00f3n por la que lo m\u00e1s importante del cosmos era el ser humano, sus intereses, su historia y su salvaci\u00f3n personal celestial&#8230; Queremos vivir la dimensi\u00f3n religiosa en el mundo real del cosmos, de Gaia, en el todo hol\u00edstico de materia, energ\u00eda, vida, mente, esp\u00edritu y Divinidad, un cosmos-caos en el que somos los \u00faltimos llegados, pero agraciados no obstante con el privilegio de estar capacitados para hacernos cargo humilde y responsablemente del planeta en co-gobernanza con la naturaleza.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Muchas m\u00e1s cosas se deber\u00eda decir de \u00e9stas y de otras muchas im\u00e1genes fundamentales (pecado original, redenci\u00f3n, cielo, infierno&#8230;) que hoy chirr\u00edan en nuestras mentes y en nuestros o\u00eddos, y que a muchos cristianos que viven en sinton\u00eda con los mejores avances del pensamiento actual les resultan no ya s\u00f3lo inaceptables e incre\u00edbles, sino impropias de este tiempo, y da\u00f1inas, por cuanto nos hacen vivir en una realidad falsa, nos imposibilitan vivir la realidad real.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>ACTUAR:<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0Reconocer la naturaleza del lenguaje religioso<\/strong><\/p>\n<p>Esta ser\u00eda una conclusi\u00f3n fundamental: hemos de tomar renovada conciencia de la peculiaridad del lenguaje religioso: es simb\u00f3lico, metaf\u00f3rico. Expresa verdades \u00abprofundas\u00bb, que est\u00e1n m\u00e1s adentro, m\u00e1s all\u00e1 de la superficie de su literalidad. Pero no tiene capacidad ni competencias para \u00abdescribirnos\u00bb o informarnos con exactitud sobre la realidad c\u00f3smica ni sobre la realidad profunda, sobre el sentido del mundo&#8230; y mucho menos, sobre el otro mundo, el esp\u00edritu&#8230; pues todo ello sigue radicando en el \u00e1mbito del misterio. El lenguaje religioso es como la poes\u00eda: nos dice cosas maravillosas y transmite vivencias profundas \u00abverdaderas\u00bb, con mucho contenido \u00abde verdad\u00bb, pero que nosotros confundimos si las interpretamos literalmente, en vez de \u00abpo\u00e9ticamente\u00bb.<\/p>\n<p>Nuestros antepasados interpretaron los s\u00edmbolos religiosos como descripciones exactas o como narraciones ver\u00eddicas. Somos la primera generaci\u00f3n que est\u00e1 viviendo este cambio epistemol\u00f3gico cultural de descubrir a fondo la naturaleza simb\u00f3lica del lenguaje religioso. Todav\u00eda son legi\u00f3n los contempor\u00e1neos que sufren y se ven privados de la riqueza de los s\u00edmbolos religiosos al pensar que tienen que aceptarlos en la antigua epistemolog\u00eda literal e hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>La <em>Realidad \u00daltima<\/em> nadie la ha visto, pero todos los pueblos han necesitado preguntarse por ella para vivir la dimensi\u00f3n de religaci\u00f3n, la dimensi\u00f3n profunda. Esa inaccesibilidad la ha compensado el ser humano con intuici\u00f3n, imaginaci\u00f3n, creatividad, s\u00edmbolos, met\u00e1foras&#8230; Las im\u00e1genes religiosas as\u00ed elaboradas, aunque son geniales, no pueden ser perfectas (pues son humanas), ni pueden ser para siempre (porque se desgastan con el tiempo, y con el avance del conocimiento y la evoluci\u00f3n de la realidad pueden quedar sin base o pueden resultar incluso contradictorios los t\u00e9rminos de su referencia comparativa). Puede llegar un momento en que no s\u00f3lo ya no s\u00f3lo ya no significan lo que significaron, sino que se vuelven ininteligibles, e incluso resultan da\u00f1inas.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, si miramos la historia, vemos que las tradiciones religiosas no han dejado nunca de crear im\u00e1genes nuevas, y de abandonar otras. No es nada nuevo. S\u00f3lo que ahora ese deterioramiento de las im\u00e1genes es m\u00e1s r\u00e1pido, m\u00e1s radical, y, por primera vez, nos damos cuenta de ello.<\/p>\n<p>El problema es complejo, y no tiene soluci\u00f3n f\u00e1cil, porque las met\u00e1foras no surgen por decreto, ni por la imaginaci\u00f3n genial de un individuo&#8230; Surgen coyunturalmente del subconsciente colectivo&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bf<strong>Qu\u00e9 hacer<\/strong> entonces?, \u00bfs\u00f3lo nos queda esperar pasivamente a que broten esas nuevas im\u00e1genes?<\/p>\n<p>No, se pueden hacer cosas, y muy importantes:<\/p>\n<p>tomar conciencia de la peculiar epistemolog\u00eda religiosa,<\/p>\n<p>superar el \u00abrealismo ingenuo\u00bb, y el fundamentalismo que lo interpreta todo como \u00abdescripci\u00f3n literal,<\/p>\n<p>y plantearse la necesidad de renovar el lenguaje religioso aun cuando nuestra comunidad viva todav\u00eda tranquila con sus im\u00e1genes ancestrales heredadas.<\/p>\n<p>En principio, no necesita cambiar de im\u00e1genes quien no sienta esa necesidad&#8230; pero s\u00ed es conveniente que conozca el problema, para comprender lo que est\u00e1 pasando a muchos, y para estar preparado si un d\u00eda llega a sentirlo. Y tambi\u00e9n para no impedir la necesaria transformaci\u00f3n en curso del lenguaje religioso, que en este tiempo axial resulta tremendamente r\u00e1pida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunas tradicionales est\u00e1n gastadas y hasta son nocivas (Art\u00edculo publicado en la Agenda Latinoamericana 2011, p.228-229) &nbsp; VER: \u00bfQu\u00e9 es la realidad, seg\u00fan la religi\u00f3n? 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