{"id":55405,"date":"2011-05-26T00:00:00","date_gmt":"2011-05-26T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2016-09-04T17:32:01","modified_gmt":"2016-09-04T15:32:01","slug":"cantos_de_eternidad_la_sabiduria_de-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/cantos_de_eternidad_la_sabiduria_de-2\/","title":{"rendered":"CANTOS DE ETERNIDAD: la sabidur\u00eda de R\u00fbm\u00ee en el Mathnaw\u00ee"},"content":{"rendered":"<p>Una peque\u00f1a selecci\u00f3n de la \u00faltima publicaci\u00f3n de Corb\u00ed: meditaciones nacidas de la lectura del Mathnaw\u00ee, la obra culminante del maestro suf\u00ed Djal\u00e2l-od-D\u00een R\u00fbm\u00ee (1207-1273. Avisa el autor en el pr\u00f3logo que no pretende resumir ni comentar esa magna obra sino invitar a adentrarse en un texto de una infinita riqueza que no deja de ofrecer sus tesoros a quien se le acerca.<\/p>\n<h4>\u00bfCu\u00e1ntos maestros del esp\u00edritu?<\/h4>\n<p>\u201c\u00a1Cu\u00e1ntas lluvias de largueza han ca\u00eddo para que el mar distribuyera perlas! \u00a1Cuantos soles de generosidad han brillado para que la nubes y el mar aprendieran a ser tan espl\u00e9ndidos!\u201d (1)<br \/>\nLa gran riqueza de las tradiciones y de los maestros de la historia de la humanidad no reside ni en sus creencias ni en sus doctrinas, reside en el agua y el sol. El agua de la gracia y el sol de la sabidur\u00eda.<br \/>\nLa ense\u00f1anza de los grandes es sencilla y clara. Nos ense\u00f1an a no ser en la presencia de \u201cel que es\u201d y a reconocerle.<br \/>\nLa imagen y la forma son obst\u00e1culo para reconocerle.<br \/>\nSu don y su sabor lo destruyen todo.<br \/>\n\u201cS\u00f3lo los rotos ganan el favor del rey\u201d (2)<\/p>\n<p>Elevamos hasta los cielos a los maestros para podernos agarrar a ellos, para que nos salven.<br \/>\nAs\u00ed evitamos afrontar la ruina de nuestro yo, el lugar en el que est\u00e1 el tesoro.<br \/>\nPero los maestros no son agarradero sino provocadores de iniciativa y autonom\u00eda.<br \/>\nPretendemos que los maestros abran las ventanas de nuestra casa para poder continuar en ella, para tenerla iluminada. As\u00ed se nos hace amable y podemos permanecer vivos en ella, evitando la ruina.<br \/>\nLos maestros incitan a pasar de la tierra al mar, de la forma a la no forma. El mar es la aniquilaci\u00f3n, para despertar a \u201clo que es\u201d.<br \/>\nLos maestros no incitan a ligar a su persona sino a lo \u201csin forma\u201d que hay en ellos, que es nuestro propio \u201csin forma\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 ( pgs. 32-33)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4>\u201cAl que es\u201d s\u00f3lo le puedo ofrecer un espejo. El espejo del Ser es el no-ser<\/h4>\n<p>\u00bfQu\u00e9 podemos ofrecer los humanos \u201cal que es\u201d, a lo \u00fanico que realmente es?<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 podemos ofrecer que \u00c9l no posea, que \u00c9l no sea?<br \/>\nS\u00f3lo podemos ofrecerle un espejo para que en \u00c9l pueda ver su bello rostro.<br \/>\nEl espejo s\u00f3lo puede ser la pureza vac\u00eda de nuestro coraz\u00f3n y de nuestra mente.<br \/>\nNuestro coraz\u00f3n y mente, vac\u00edos por el profundo silencio interior, es el lugar en el que \u00c9l se mira.<br \/>\nCuando \u00c9l se ve en m\u00ed, puede acordarse de m\u00ed, porque me da realidad; la suya.<br \/>\nS\u00f3lo se puede ver a \u00c9l en m\u00ed; as\u00ed puede acordarse de m\u00ed, porque \u00bfqu\u00e9 hay en m\u00ed si no \u00c9l?<br \/>\nAs\u00ed soy imperecedero, porque en m\u00ed, fuera de \u00c9l no hay nada,<br \/>\nEn m\u00ed s\u00f3lo est\u00e1 su rostro, y ese es imperecedero.<\/p>\n<p>Mi coraz\u00f3n y mi alma no son nada para darlas en ofrenda. Si mi pecho no es su espejo, \u00bfqu\u00e9 realidad voy a ofrecer?<br \/>\nEn m\u00ed no hay nadie, s\u00f3lo hay o su rostro velado por mi necedad, o su rostro patente en mi coraz\u00f3n limpio.<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo puede pensar \u00c9l en lo que es nada? S\u00f3lo puede mirar, sin ojos, lo que claramente es \u00c9l.<br \/>\n\u00bfAbandona \u00c9l a los que, crey\u00e9ndose alguien, cubren su rostro y muestran su propia nada?<br \/>\nNo, porque tambi\u00e9n bajo el velo sucio de la ignorancia est\u00e1 su rostro.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es el espejo de ser? El no-ser.<br \/>\nDice R\u00fbm\u00ee:<br \/>\nTrae no-ser como tu regalo, si no eres un necio. El ser s\u00f3lo se puede ver en el no ser. (3)<br \/>\nEl ser s\u00f3lo puede verse cuando se es capaz de reconocer el propio no-ser.<br \/>\nReconocer el propio no-ser es la \u00fanica y verdadera ofrenda que podemos hacer a Dios, porque es arrancar el velo de la ignorancia de nuestro propio rostro para que aparezca lo \u00fanico que en nosotros es, \u00c9l, su rostro.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es mi nada, en concreto, para que pueda ofrecerla?<br \/>\nLa enfermedad del esp\u00edritu, la bajeza de mi sucio metal.<br \/>\nMis defectos y carencias son la patencia de mi nada, muestran mi no-ser, no mi pecado.<br \/>\nMis defectos reconocidos y asumidos, mi condici\u00f3n peque\u00f1a y rastrera, es el espejo en el que brilla su gloria.<br \/>\nEl reconocimiento de mi nada, en todo lo concreto de mi vida, es su espejo. \u00bfNo es eso un consuelo y un don?<br \/>\nEl silencio de todos mis reclamos, como si fuera alguien, y la comprensi\u00f3n de mi nada a trav\u00e9s de mis omisiones y bajezas, es su espejo.<br \/>\nEl que reconoce sus miserias, limpia su pecho para que le refleje.<br \/>\nEl que se cree ser alguien o poseer algo en su cuerpo o en su esp\u00edritu echa sobre su coraz\u00f3n y su mente un espeso y negro vaho que hace Su rostro irreconocible. La limpieza del coraz\u00f3n viene por la luz, no por el arrepentimiento.<br \/>\nDesangra tu autocomplacencia hasta que empalidezca y muera.<br \/>\nNo te sientas mejor que nadie si no quieres asemejarte a Sat\u00e1n que se crey\u00f3 mejor que Ad\u00e1n.<br \/>\nQuien se cree mejor que quienquiera que sea, es peor que quienquiera que sea, por baja que sea su condici\u00f3n.<\/p>\n<p>Aunque haya inmundicia en tu fondo, y la hay, por poco agua clara que tengas en la superficie, reflejar\u00e1s, aunque sea levemente, su rostro.<br \/>\nLos maestros del esp\u00edritu te ayudar\u00e1n a drenar tu inmundicia. Si t\u00fa lo intentas, lo \u00fanico que har\u00e1s es remover los fondos y enturbiar el agua.<br \/>\nEl maestro, desde fuera iluminar\u00e1 la oscuridad de tus estados espirituales.<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo?<br \/>\nReflejando n\u00edtidamente el rostro de Dios. Haci\u00e9ndolo, te muestra tu propia realidad y drena, con ello, tus inmundicias, que son siempre las consecuencias de creerse alguien otro que \u00c9l.<br \/>\nEl rostro del maestro, que es la faz de Dios, limpiar\u00e1 las inmundicias que llevas a la espalda.<br \/>\nLa luz del maestro es como un rayo que abrasa los supuestos de tu ignorancia, esos supuestos, que por desconocidos para ti, los llevas a la espalda.\u00a0\u00a0 (pgs.142-143)<\/p>\n<h4>El destino, el libre albedr\u00edo y el intento<\/h4>\n<p>Hay dos nociones en el camino espiritual que parecen enfrentadas hasta el punto de excluirse una a la otra. Esas dos nociones son el destino, tenido por voluntad de Dios por los creyentes, y el\u00a0 libre albedr\u00edo.<br \/>\nIntentaremos primero aclarar la noci\u00f3n de destino.<br \/>\nEn otro lugar ya hemos expuesto que lo que constituye la identidad de un individuo, su personalidad, es el paquete de deseos y temores que se formaron en las primeras etapas de la vida, fruto de los primeros \u00e9xitos y fracasos del ni\u00f1o en sus primeras relaciones con sus padres y con sus primeros cuidadores.<br \/>\nEsos primeros \u00e9xitos y fracasos se constituyeron en el criterio para seleccionar los recuerdos, para construir los proyectos, para interpretar y valorar las realidades y para orientar la actuaci\u00f3n futura. Ese paquete de deseos y temores, como dos caras de unos mismos hechos, funcionan como un inflexible programa que se imprime en el individuo para el resto de su vida.<br \/>\nEn la \u00e9poca en que se reciben esos impactos programadores, se recibe tambi\u00e9n, a trav\u00e9s de los mismos padres y de los maestros en la escuela, la educaci\u00f3n, que es una socializaci\u00f3n y un programa de vida y actuaci\u00f3n.<br \/>\nEl nuevo humano recibe en la escuela lo equivalente a una programaci\u00f3n social, que se articula con el paquete de deseos y temores que funciona como programaci\u00f3n individual.<br \/>\nEl ni\u00f1o recibe as\u00ed una doble programaci\u00f3n, una social y otra individual. Esas estructuras se convierten en patrones de todo su pensar, sentir y actuar futuro, de sus recuerdos y de sus proyectos.<br \/>\nEl programa social depende de los avatares de la cultura y de la situaci\u00f3n del infante en el seno de esa sociedad y esa cultura.<br \/>\nEl paquete de deseos y temores, que constituyen su patr\u00f3n individual procede del influjo del padre y de la madre.<br \/>\nEl programa personal de la madre, procede, tambi\u00e9n, de su padre y de su madre. A su vez, el programa de los abuelos proceder\u00e1 del de sus respectivos padres y as\u00ed sucesivamente hasta perderse en la lejan\u00eda, de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Lo mismo puede decirse del programa personal del padre, que depender\u00e1 de sus padres, y los de \u00e9stos de sus respectivos padres, hasta hundirse otra vez en la lejan\u00eda de una larga cadena de generaciones.<br \/>\nEstas breves consideraciones hacen patente que lo que constituye el n\u00facleo de la identidad y personalidad de un individuo es el resultado de uniones de deseos y temores conjuntados al azar. Podr\u00eda haber tenido ese padre y esa madre, con sus respectivas cargas de deseos, temores y expectativas, u otros. El caso concreto de cada individuo es un fruto azaroso.<br \/>\nEn lo que constituyen los patrones de comprensi\u00f3n, valoraci\u00f3n y acci\u00f3n del individuo, tanto en su aspecto social como personal, el individuo no ha tenido ni arte ni parte, es un resultado.<br \/>\nCuando el individuo act\u00faa, regido por estos patrones, cuando recuerda y proyecta sus acciones y su vida toda, reafirma esos patrones y podr\u00eda decirse que los personaliza y verifica.<\/p>\n<p>Cada individuo es el resultado de una multitud de causas, entre las que se cuentan, el cosmos entero, las galaxias y las estrellas, la historia de la vida, la historia de la humanidad, la historia de la comunidad en que nace y la de las generaciones de las que es hijo. Esos son los actores de sus acciones.<br \/>\nAunque, para poder funcionar como viviente, como cuadro de necesidades que precisa satisfacerse en un medio, tenga que interpretarse como un individuo, diferente de los otros individuos de su familia y de su sociedad, y como un sujeto frente a un mundo de objetos con los que satisfar\u00e1 sus necesidades, no es ni un individuo ni un sujeto.<br \/>\n\u00c9ste es el destino de cada persona; incluso las acciones que considera m\u00e1s personales est\u00e1n orientadas y regidas por ese destino heredado y reafirmado. En ese destino \u00bfd\u00f3nde queda el libre albedr\u00edo?<\/p>\n<p>El mensaje de los maestros del esp\u00edritu afirma que tenemos la posibilidad de escapar de ese destino inflexible; que podemos acceder a un conocimiento y sentir y a una actuaci\u00f3n libre de los patrones que nos configuran y que est\u00e1n al servicio de la necesidad del viviente individual y simbi\u00f3tico que no puede sobrevivir sino es en el seno de una colectividad.<br \/>\nDicen los maestros del esp\u00edritu, que ese destino, que es como una prisi\u00f3n de la que parece imposible escapar, que se tiene como la voluntad de Dios, es, tambi\u00e9n, s\u00f3lo Su manifestaci\u00f3n. De forma que \u00c9l es la \u00fanica realidad de todo eso y es, tambi\u00e9n, el \u00fanico actor.<br \/>\nConocer el mundo en que vivimos, a nosotros mismos y al destino, como manifestaci\u00f3n de \u201cel que es\u201d, es la liberaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero \u00bfc\u00f3mo hacer para conseguirlo? \u00bfEs puro don de \u201cel que es\u201d?<br \/>\nS\u00f3lo \u00c9l es el actor, pero se requiere, dicen los maestros, que \u201clo que parece ser\u201d, cada uno de nosotros, haga, una vez y otra, el \u201cintento\u201d sincero de escapar al destino.<br \/>\nLo que podemos hacer, s\u00f3lo tiene la categor\u00eda de \u201cintento\u201d, porque todo lo que hagamos, pensemos y sintamos, procurando escapar del destino, s\u00f3lo lo reafirma.<br \/>\nSin embargo, en el seno del intento repetido, intenso y sincero por escapar, acaece el don de la libertad. Ese don no es fruto de nuestras acciones y pensamientos, porque todos ellos, siempre, parten del ego y vuelven a \u00e9l.<br \/>\nLa liberaci\u00f3n es irrupci\u00f3n y don. Irrupci\u00f3n desde fuera de los barrotes entre los que los humanos nos encerramos, y regalo del \u00fanico actor.<\/p>\n<p>Los mensajes de los maestros proceden desde fuera de la prisi\u00f3n del destino. Sus palabras despiertan nuestros intentos que, aunque proceden del ego, tienen su fuente desde m\u00e1s all\u00e1 de \u00e9l.<br \/>\nEl destino es Su manifestaci\u00f3n. El intento es \u00c9l busc\u00e1ndose a s\u00ed mismo.<br \/>\nEn el seno del destino el sujeto conoce el mundo. Desde el intento, Dios se conoce a s\u00ed mismo.<br \/>\nEn el seno del destino parece que somos libres, pero hay una r\u00edgida predeterminaci\u00f3n. Con el intento apunta la libertad, hasta que llega al culmen con la realizaci\u00f3n.<br \/>\nS\u00f3lo el conocimiento y el sentir, fruto del intento, resuelven el nudo gordiano que forman la noci\u00f3n de destino y la de libertad. El conocimiento es la espada que corta ese nudo gordiano.<br \/>\nPara quien conoce, no hay ni destino ni libre albedr\u00edo, s\u00f3lo hay \u201cel que es\u201d, el \u00danico, la manifestaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El conocimiento conduce a la perla que reside en el coraz\u00f3n, a la fuente del propio ser. Ese es el actor. Un actor que no es un actor, porque\u00a0 \u00bfqui\u00e9n o qu\u00e9 hay fuera de \u00c9l?<br \/>\nEl intento parece que brota del ego, pero su ra\u00edz est\u00e1 en la Joya.<br \/>\nLa joya es el esp\u00edritu del hombre y el esp\u00edritu carece de forma.\u00a0 Entre el que, en lo profundo de su ser carece de forma y \u201cel que carece de forma\u201d, no hay frontera posible. Ah\u00ed aflora la ra\u00edz; ah\u00ed est\u00e1 el verdadero actor, \u201cel que es\u201d, la eficacia del intento.<br \/>\nEl conocimiento muestra que el destino no es lo que parece ser; ni el libre albedr\u00edo es lo que parece ser, ni tampoco es lo que parece ser el intento. Lo que hay es el \u00danico y la manifestaci\u00f3n del \u00danico. Fuera de eso no hay nada.<br \/>\nSi s\u00f3lo hay el \u00danico y la manifestaci\u00f3n del \u00danico. El \u00danico se puede conocer a s\u00ed mismo en su manifestaci\u00f3n, porque nuestros ojos son sus ojos, nuestros o\u00eddos sus o\u00eddos, nuestra mente su mente, nuestro sentir su sentir y nuestras acciones sus acciones.\u00a0 (pgs. 41-45)<\/p>\n<p>&#8212;&#8212;&#8211;<br \/>\n<em>Notas<\/em>:<br \/>\n1. <strong>R\u00fbm\u00ee<\/strong>. <em>Imathnaw\u00ee<\/em>. <strong>Madrid, Suf\u00ed, 2003. v.1, p. 48<\/strong><br \/>\n2. <strong>R\u00fbm\u00ee<\/strong>: <em>Ib\u00eddem<\/em>, <strong>p. 50<\/strong><br \/>\n3. <strong>R\u00fbm\u00ee<\/strong>: <em>Ib\u00eddem<\/em>.,<strong> pg. 250.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una peque\u00f1a selecci\u00f3n de la \u00faltima publicaci\u00f3n de Corb\u00ed: meditaciones nacidas de la lectura del Mathnaw\u00ee, la obra culminante del maestro suf\u00ed Djal\u00e2l-od-D\u00een R\u00fbm\u00ee (1207-1273. 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