{"id":55780,"date":"2011-12-25T00:00:00","date_gmt":"2011-12-25T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T22:00:00","slug":"en_que_consiste_la_calidad_humana_y","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/en_que_consiste_la_calidad_humana_y\/","title":{"rendered":"Acerca del cultivo de la calidad humana"},"content":{"rendered":"<p><strong><em><\/em><\/strong><em>&iquest;Qu&eacute; entendemos por calidad humana?<\/em><\/p>\n<p>-La madurez en las actitudes y en las valoraciones.<br \/>-Equilibrio en los enjuiciamientos y actuaciones.<\/p>\n<p>-Sensibilidad para comprender actitudes y sentimientos de otros y para&nbsp; responder adecuadamente.<\/p>\n<p>-Capacidad de simpat&iacute;a, de sentir con el sentir del otro, y de compasi&oacute;n.<\/p>\n<p>-Capacidad para comprender a los otros, con la mente y con el coraz&oacute;n.<\/p>\n<p>-Capacidad de comunicaci&oacute;n, que es m&aacute;s que capacidad de transmitir informaciones, porque incluye aceptar la diversidad de valoraciones y actitudes.<\/p>\n<p>-Capacidad para hacerse cargo de las situaciones, no s&oacute;lo mentalmente, sino afectiva y sensitivamente.<\/p>\n<p>-Capacidad para prospectar situaciones futuras, mental y sensitivamente.<\/p>\n<p>-Capacidad para valorar las personas y las situaciones y para trasmitir a otros esas valoraciones.<br \/>-Capacidad de generar proyectos que motiven en las situaciones concretas.<\/p>\n<p>-Capacidad para adaptarse a las situaciones cambiantes.<\/p>\n<p>La calidad humana es, pues, lucidez mental, orientaci&oacute;n en los criterios, calidez sensitiva y buen juicio para sospesar personas, situaciones, proyectos que convengan a las situaciones. La calidad humana no es algo que surja espont&aacute;neamente. Se requieren procedimientos para crearla y cultivarla.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La calidad humana, se presente donde se presente, tendr&aacute; que tener tres tipos de rasgos fundamentales. Esos rasgos fundamentales constitutivos son actitudes y aptitudes, no contenidos ni criterios.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <strong><em>Primer rasgo<\/em><\/strong><em>:<\/em> tener inter&eacute;s por la realidad; un inter&eacute;s mental y sensitivo, cuanto m&aacute;s intenso y apasionado, mejor. El inter&eacute;s pide una atenci&oacute;n despierta, en estado de alerta. Tanto el inter&eacute;s como la alerta deben ser agudas y continuadas, cuanto m&aacute;s, mejor.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <strong><em>Segundo rasgo<\/em><\/strong><em>:<\/em> adquirir capacidad de distanciamiento de las realidades por las que estoy interesado; una distancia que es desapego, <em>des<\/em>-implicaci&oacute;n. Y eso en el mismo acto de interesarse profundamente por la realidad, en un completo estado de alerta. Esa distancia y desapego comporta una desidentificaci&oacute;n de s&iacute; mismo y de la situaci&oacute;n en que uno pueda encontrarse. Por la distancia, el desapego y la desidentificaci&oacute;n, el ego, sus temores y deseos quedan olvidados y silenciados.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se cultiva la distancia + el desapego + la desidentificaci&oacute;n, no porque se sea indiferente la realidad que se considera y a la que se vuelve toda la capacidad de las facultades, sino precisamente porque esa realidad interesa profundamente.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin distancia, sin desapego y sin desidentificaci&oacute;n de la situaci&oacute;n y de uno mismo, no se puede hacer justicia a la realidad que se presenta. Los caracteres de este segundo rasgo de la calidad son hijos del amor y la pasi&oacute;n por la verdad y la realidad, es decir, son hijos del inter&eacute;s mental y sensitivo por lo real.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <strong><em>Tercer rasgo<\/em><\/strong><em>:<\/em> la capacidad de silenciamiento interior completo. Hay que hacerse capaz de silenciar por completo las interpretaciones habituales, las valoraciones habituales de la realidad; hay que conseguir parar por completo las formas habituales de actuar y hay que poner en un par&eacute;ntesis completo lo que son las normas, de hecho intocadas, de vivir.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; S&oacute;lo ese silenciamiento completo de los patrones de lectura, valoraci&oacute;n, actuaci&oacute;n y de viva puede permitir el acercamiento limpio, franco y desinteresado de uno mismo, por puro inter&eacute;s por la realidad. S&oacute;lo apartando de mi mente y de mi sentir de todos esos patrones que modelan la realidad desde m&iacute;, le doy posibilidad de que se me muestre otra cara, que se muestre tal como es.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El resultado de la suma de estos tres rasgos es una actitud de total y completo inter&eacute;s por la realidad, en agudo estado de alerta, con distancia, desapego y silenciamiento interior completo, para as&iacute; bloquear las interferencias que puedan impedir un acceso a la realidad misma,&nbsp; sin mis proyecciones sobre ella.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Estos tres tipos de rasgos, que definen a la calidad humana, son inseparables. Si falta uno de ellos, sea el que sea, la calidad no se dar&aacute;.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A este paquete de rasgos, internamente articulados, le llamaremos <em>calidad humana, <\/em>o <em>m&eacute;todo laico de silenciamiento.<\/em> La calidad humana y el silenciamiento, se presenten donde se presenten, tendr&aacute;n que tener esos rasgos, con su trabaz&oacute;n interna.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Donde se den esos rasgos, sea en el cultivo de las ciencias, en el de las artes, en el de las actitudes axiol&oacute;gicas humanas o en las espirituales, se dar&aacute; calidad. Donde no se den, no habr&aacute; calidad.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dicho de otra forma: donde nos veamos forzados a tener que reconocer calidad humana, sea en el &aacute;mbito que sea, estar&aacute;n claramente reconocibles esos rasgos. Si no est&aacute;n, podremos apostar que no habr&aacute; calidad, aunque pueda parecerlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La adquisici&oacute;n del conjunto inseparable de los tres caracteres (<em><span style=\"text-decoration: underline;\">i<\/span>nter&eacute;s<\/em>, <em><span style=\"text-decoration: underline;\">d<\/span>istanciamiento<\/em> y <em><span style=\"text-decoration: underline;\">s<\/span>ilenciamiento<\/em>, que llamaremos IDS, para hacerlo gr&aacute;fico y corto) es el logro de la &ldquo;calidad humana&rdquo; b&aacute;sica y fundamental.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No es s&oacute;lo la condici&oacute;n indispensable para la adquisici&oacute;n de la calidad humana, ni un simple m&eacute;todo, aunque funcionar&aacute; como un m&eacute;todo; esa actitud y aptitud es &ldquo;la calidad misma&rdquo;, sin que se requiera ninguna ulterior determinaci&oacute;n para poder ser considerada calidad humana.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si IDS no fuera calidad humana completa en s&iacute; misma no podr&iacute;a ser la base en la que hacer pie para la creaci&oacute;n de postulados axiol&oacute;gicos y de proyectos de futuro.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuanto m&aacute;s profundo y radical sea el inter&eacute;s por las realidades, cuanto mayor sea la distancia de los apegos e intereses personales al considerar las cosas, las personas y las situaciones, y m&aacute;s completo sea el silencio de toda previa interpretaci&oacute;n, valoraci&oacute;n y de los h&aacute;bitos de actuaci&oacute;n con respecto a las realidades a las que se vuelca la atenci&oacute;n y la alerta, mayor ser&aacute; la calidad humana que se posea y mayor la calidad de lo que desde esa actitud se construya.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>&iquest;C&oacute;mo acrecentar, en la pr&aacute;ctica, el &ldquo;inter&eacute;s&rdquo;(I) por las realidades en s&iacute; mismas, y no por las ventajas o desventajas que puedan suponer para nosotros?<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><\/p>\n<p> <\/strong>Fomentando el inter&eacute;s por las cosas, personas, situaciones, problemas. &iquest;C&oacute;mo?<strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p>-1&ordm;. Concentr&aacute;ndose en esas realidades, intentando comprenderlas lo mejor posible c&oacute;mo son, por qu&eacute; son as&iacute;, c&oacute;mo han llegado a ser as&iacute;, c&oacute;mo se resolver&aacute;n veros&iacute;milmente en un futuro pr&oacute;ximo, medio, lejano.<\/p>\n<p> -2&ordm;. Intentando comprender en qu&eacute; situaci&oacute;n est&aacute;n, de d&oacute;nde viene esa situaci&oacute;n, d&oacute;nde parece que van a la corta y a la larga, qu&eacute; proyecto podr&iacute;a dise&ntilde;arse sobre ellas.<\/p>\n<p> -3&ordm;. Dejar que vengan a la mente todos los pensamientos que se refieran a esas cosas, personas, situaciones, problemas; igualmente dejando aflorar todo tipo de sentimientos. Observar con detenci&oacute;n unos y otros. Hay que observarlos y conocerlos para poderse liberar de ellos y tener la posibilidad de acercarse a las realidades en ellas mismas.<\/p>\n<p>-4&ordm;. Observar con atenci&oacute;n todos los pensamientos y sentimientos con relaci&oacute;n a las cosas, personas, situaciones o problemas por los que nos interesamos, procurando comprender de d&oacute;nde brotan, a d&oacute;nde apuntan, qu&eacute; pretenden.<\/p>\n<p> -5&ordm;. Despu&eacute;s de todo ese trabajo, detener el pensar y el sentir sobre esas cosas, personas, situaciones, problemas, sin prisa ninguna, sin pretender nada, s&oacute;lo buscando poner todas nuestras capacidades mentales y sensitivas en estado de alerta para advertir inmediatamente y directamente su existir mismo.<\/p>\n<p>-6&ordm;. Para conseguir concentrarse en esas cuestiones, silenciando ahora todos nuestros pensares, sentires y actuaciones, observar el existir mismo de las cosas, las personas, las situaciones, los problemas; observar su puro existir desde una actitud silenciosa; detenerse en esa observaci&oacute;n, todo lo que convenga, hasta llegar a comprender y sentir el existir de la realidad misma en ella misma.<\/p>\n<p>-7&ordm;. Esta observaci&oacute;n en completo silencio de mente y coraz&oacute;n posibilita tres cosas:<br \/> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; a). Poder responder adecuadamente a ese objeto, persona, situaci&oacute;n o problema, y no desde nuestros deseos, temores, recuerdos y expectativas.&nbsp; b). Adentrarse en el misterio del puro existir, concretado en esas formas, pero que las trasciende.&nbsp;&nbsp;c). Conseguir el vigor certero de responder adecuadamente a cosas, personas, situaciones y problemas, desde un nivel de nosotros mismos que est&aacute; m&aacute;s all&aacute; de lo que constituye nuestros deseos, temores, recuerdos y expectativas, todos ellos constitutivos de nuestra individualidad. Ellos son los que malinterpretan y deforman las realidades.<\/p>\n<p>As&iacute; el beneficio de interesarse por las realidades tiene un doble fruto, cuya frontera es casi imperceptible:&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; a). Poder comportarse adecuadamente con las realidades y no seg&uacute;n nuestros prejuicios, deseos, temores y expectativas.&nbsp; b). Poder ponerse en contacto con el puro existir de las cosas, las personas, las situaciones y los problemas, hasta el punto en el que la forma concreta de su existencia entra en un segundo plano, para dejar que brille por s&iacute; mismo el puro &ldquo;estar ah&iacute;&rdquo;, el &ldquo;puro existir&rdquo; en todo su esplendor.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; As&iacute; se muestra que la cualidad del inter&eacute;s por las realidades en ellas mismas, empieza teniendo utilidad, y una gran utilidad, y termina &ndash;aunque no siempre, ni necesariamente- desembocando en la pura gratuidad, en el puro inter&eacute;s mental y sensitivo.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El puro inter&eacute;s mental y sensitivo por todo eso que es, tal como es, es amor, no como mero sentimiento, sino como unidad entre el observador y lo observado. El observador que amando se interesa por las realidades porque s&iacute;, porque &ldquo;est&aacute;n ah&iacute;&rdquo;, ya no es un sujeto de necesidades, es &eacute;l tambi&eacute;n <em>puro existir que observa el puro existir.<\/em> Eso es ya no-dualidad, es unidad, es inter&eacute;s y es amor.<br \/> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ah&iacute; estamos ya en el &aacute;mbito de la sabidur&iacute;a, de la espiritualidad pura, de la cualidad humana profunda. Pero s&oacute;lo cuando el inter&eacute;s por las realidades se esfuerza en un inter&eacute;s sin referencia al propio beneficio, puede llagar a ser verdaderamente &uacute;til y certero, y luego espiritual o de cualidad humana profunda. Partir de un inter&eacute;s desinteresado es posible a nuestra especie por su doble experiencia de lo real. Veremos en otra ocasi&oacute;n que la ciencia, el arte y otras actitudes humanas lo hacen.<\/p>\n<p> Como hemos podido apreciar el cultivo del inter&eacute;s se presenta como inseparable del distanciamiento y el silenciamiento, pero en este apartado hemos intentado remarcar el aspecto de &ldquo;inter&eacute;s&rdquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El inter&eacute;s por las realidades, sin pretensi&oacute;n alguna, es la ra&iacute;z del distanciamiento y el desapego de las propias ventajas, y es la ra&iacute;z del silenciamiento interior. Sin ese inter&eacute;s, las otras cualidades no pueden existir. Pero, a la vez, tanto la capacidad de distanciamiento y desapego, como el completo silencio interior, son condici&oacute;n sin las cuales el inter&eacute;s aut&eacute;ntico por las realidades no puede desarrollarse.<\/p>\n<p><strong>&nbsp;<em>Las funciones del distanciamiento-desapego en la pr&aacute;ctica.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Para que pueda despertarse el aut&eacute;ntico inter&eacute;s por las cosas, y no el inter&eacute;s por nosotros mismos a trav&eacute;s de las cosas, es preciso no estar implicado en ellas; es preciso dar un paso atr&aacute;s, situarse como un espectador no afectado por cosas, personas, situaciones o problemas.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si no se es capaz de acercarse a las realidades, sin que se impliquen los propios deseos, temores, recuerdos y expectativas, no hay acceso a lo real como en s&iacute; es y no como lo lee nuestro temor\/deseo y sus secuelas.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La no implicaci&oacute;n, el paso atr&aacute;s, el desapego de las cosas, personas, situaciones, posibilita interesarse por esas realidades en s&iacute; mismas. De hecho, la no implicaci&oacute;n, el paso atr&aacute;s, el desapego es s&oacute;lo alejarse de los propios deseos y temores, de los recuerdos y expectativas que desfiguran las realidades y, por ello, desv&iacute;an nuestras posibles actuaciones sobre ellas.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los deseos\/temores (todo deseo es simult&aacute;neamente, y en el mismo sentido, un temor), apoyados en los recuerdos conscientes y, sobre todo, inconscientes, generan expectativas con respecto a las cosas, las personas y las situaciones. Las expectativas jam&aacute;s se corresponden con la realidad, precisamente porque est&aacute;n generadas por nuestros deseos\/temores.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La realidad no es, ni est&aacute; estructurada seg&uacute;n nuestros deseos\/temores. Nuestros deseos\/temores son un paquete de &eacute;xitos y frustraciones, que se convierten en deseos\/temores, reunidos al azar en nuestras primeras relaciones humanas como vivientes, y reafirmados en nuestro interior con el paso del tiempo, por el uso que los confirma.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nuestros deseos\/temores, constitutivos de nuestra individualidad, funcionan como patrones de todas nuestras interpretaciones, valoraciones y actuaciones. Esos patrones son inconscientes y su uso no hace m&aacute;s que confirmarlos. Lo que nos dice ese patr&oacute;n sobre las realidades, determina nuestros recuerdos y construye nuestras expectativas.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se puede afirmar con fundamento, que las expectativas jam&aacute;s se cumplen por completo o no se cumplen en absoluto, porque la realidad no es como la configuran nuestros deseos\/temores, recuerdos y expectativas. La realidad siempre se sale de nuestras expectativas, siempre las contradice, de una forma suave o brutal, pero siempre las contradice y las niega.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No hay posibilidad alguna de poderse acercar a las realidades mismas e interesarse por ellas, y no por las expectativas que inconscientemente y consciente generamos con respecto a ellas, si no es dando un paso atr&aacute;s respecto a esos temores, recuerdos, deseos y expectativas; si no es desimplicando toda nuestra actitud personal en nuestra relaci&oacute;n con las realidades; si no es mirando las cosas, las personas y las situaciones con desapego, como si no tuvieran nada que ver con nuestro provecho.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La distancia y el desapego es la condici&oacute;n indispensable para poderse interesar por las cosas y no primeramente por nosotros mismos con relaci&oacute;n a las cosas.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nuestra condici&oacute;n de persona, nuestra individualidad, es ese paquete de deseos y temores y sus acompa&ntilde;antes. Si comprendemos, sentimos y actuamos desde ah&iacute;, erramos siempre. Para conocer las realidades como son, y no como las modela y las finge nuestra persona, y as&iacute; actuar convenientemente, hay que desimplicarse de la propia personalidad, hay que dejarla a un lado, hay que mirar las cosas desde detr&aacute;s de ella.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Practicar el paso atr&aacute;s, el distanciamiento y el desapego no es una actitud religiosa (aunque las religiones la hayan usado abundantemente), es, simplemente, una actitud capaz de generar sabidur&iacute;a, que adem&aacute;s es una condici&oacute;n esencial -&iquest;c&oacute;mo no iba a serlo?- para el camino espiritual o, lo que hoy dir&iacute;amos, es imprescindible para conseguir la cualidad humana profunda.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Hay que ejercitarse y articular procedimientos para mirar las realidades desde un paso atr&aacute;s de la propia persona y su estructura espont&aacute;nea. Eso supone aprender a mirar las realidades, personas y situaciones, con distanciamiento, como si no fueran conmigo y con los m&iacute;os.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Despu&eacute;s hay que buscar procedimientos para conseguir un pensar y un sentir desapegado, es decir, aut&oacute;nomo de mis intereses, deseos, temores y expectativas. Estos procedimientos pueden y deben hacerse met&oacute;dicamente, progresivamente.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No puede darse distanciamiento y desapego de mis propios provechos, sin que se haya despertado un aut&eacute;ntico inter&eacute;s por la realidad&nbsp;, una noticia de la realidad en s&iacute; misma, en su riqueza y verdad propia, que es siempre m&aacute;s grande y diversa que los moldes en los que mis expectativas intenta encuadrarla y modelarla.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; As&iacute; pues, el inter&eacute;s sin condiciones por las realidades y el distanciamiento y desapego dependen uno del otro, son causa y efecto uno del otro.<\/p>\n<p><strong>&nbsp;<em>La utilidad y riqueza profunda del silenciamiento interior<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El silenciamiento interior est&aacute; dependiendo del inter&eacute;s real por las cosas y las personas,&nbsp; sin las condiciones que el yo impone, y est&aacute; dependiendo del distanciamiento que acompa&ntilde;a&nbsp; a ese inter&eacute;s y del desapego que le exige. Pero, a la vez, ni el inter&eacute;s por las cosas mismas, ni el distanciamiento y desapego de los propios deseos y temores podr&iacute;an darse sin que estuviera presente el silenciamiento interior de deseos, temores, recuerdos y expectativas y sin que se produzca el acallamiento de la lectura e interpretaci&oacute;n que hace el individuo de toda realidad, sea cosa, persona o situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin el silenciamiento interior de todo el aparato valorativo e interpretativo de lo real que hace la persona, el ego, no hay posibilidad alguna de acercarse a las realidades en s&iacute; mismos, en su propio ser, en su propio valor, en su propia situaci&oacute;n, en su propio mensaje.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin silencio interior las cosas y las personas nos dicen lo que nuestras expectativas, hijas de nuestros deseos y temores, les dictan. Sin silencio interior, las realidades no tienen ninguna posibilidad de decirnos su propio mensaje, su propia realidad. Por consiguiente, sin un grado u otro de silencio interior, no es posible valorar adecuadamente las realidades, ni interpretarlas convenientemente, ni menos actuar correctamente con ellas.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El silencio interior abre las puertas al inter&eacute;s real por las cosas y personas y posibilita el distanciamiento y el desapego.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Resulta pues, que el silencio interior, el inter&eacute;s sin condiciones por las realidades en s&iacute; mismas, el distanciamiento y desapego, son tres aspectos de una misma actitud. Esa actitud es la base de la sabidur&iacute;a humana, de la cualidad y de la cualidad humana profunda o, como la llamaban nuestros antepasados, de la espiritualidad.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No hay saber ninguno que no exija esa triple actitud que significaremos con las siglas IDS (Inter&eacute;s, Distanciamiento, Silenciamiento). No hay cualidad humana ninguna que no se base en IDS, ni hay espiritualidad posible que no se fundamente en un cultivo intensivo de IDS.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las tradiciones espirituales y religiosas han articulado, a trav&eacute;s de los siglos, procedimientos de muchos tipos, m&aacute;s sencillos y m&aacute;s sofisticados, para conseguir el silenciamiento interior.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Parece como si las tradiciones opinaran que la entrada al terceto IDS es m&aacute;s f&aacute;cil y met&oacute;dicamente m&aacute;s manejable empezando por el cultivo del silencio interior. Al silencio interior, cuando es real, le sigue el distanciamiento y el desapego; y al distanciamiento y al desapego le sigue el inter&eacute;s sin condiciones por la realidad.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es como si las tradiciones dijeran: &ldquo;Silencia tus deseos, temores, recuerdos y expectativas, porque son el obst&aacute;culo al acceso a la realidad. Si te silencias, podr&aacute;s acercarte a las cosas y a las personas sin que tu propia persona y toda su estructura se vea implicada. Con ese desapego, hijo del silencio interior, podr&aacute;s ver realmente las cosas como son, y podr&aacute;s ponderar su propia situaci&oacute;n, podr&aacute;s actuar convenientemente&nbsp; y, adem&aacute;s, podr&aacute;s conocer el mensaje bello, cierto, inesperado y siempre m&aacute;s all&aacute; de lo que puedas concebir de la realidad&rdquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Volvemos a encontrarnos con que el silencio es la condici&oacute;n indispensable de la sabidur&iacute;a, de la cualidad humana e incluso de la cualidad humana profunda o espiritualidad. El silencio puede ir de los niveles m&aacute;s elementales a los m&aacute;s inconcebibles y sublimes. IDS es la condici&oacute;n de la ciencia, del arte, de todo saber verdadero, de la cualidad humana, de la &eacute;tica de cada situaci&oacute;n, de una actuaci&oacute;n correcta y eficaz y, adem&aacute;s, de la espiritualidad o cualidad humana profunda.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; IDS muestra, adem&aacute;s, que la cualidad humana, la &eacute;tica y la espiritualidad, no dependen de sistemas de creencias ni de religiones. La posibilidad de cultivo de IDS se deriva de nuestra condici&oacute;n de animales que hablan; es, pues, una posibilidad intr&iacute;nseca y necesaria de nuestra especie y es, por consiguiente, perfectamente laica, aunque durante milenios se haya cultivado en el contexto cultural de las religiones y sus sistemas de creencias, es decir, en el contexto de la epistemolog&iacute;a m&iacute;tica. Sin embargo, esta condici&oacute;n perfectamente laica, no religiosa de IDS y de las posibilidades tambi&eacute;n completamente laicas de su cultivo, no debe hacernos olvidar que el lugar donde durante m&aacute;s de 2.500 a&ntilde;os se ha cultivado m&aacute;s tem&aacute;ticamente, m&aacute;s expl&iacute;citamente, ha sido las religiones y corrientes espirituales de la humanidad.<br \/> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;Calidad y silenciamiento son dos caras de una misma realidad. Nuestra herencia es el inmenso legado de todas las tradiciones de sabidur&iacute;a y de silencio de la humanidad. De ellas podemos aprender c&oacute;mo iniciarnos en esa sabidur&iacute;a que es calidad y silencio y c&oacute;mo crecer en ella.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&iquest;Qu&eacute; entendemos por calidad humana? -La madurez en las actitudes y en las valoraciones.-Equilibrio en los enjuiciamientos y actuaciones. -Sensibilidad para comprender actitudes y sentimientos de otros y para&nbsp; responder adecuadamente. -Capacidad de simpat&iacute;a, de sentir con el sentir del otro, y de compasi&oacute;n. -Capacidad para comprender a los otros, con la mente y con&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[160],"tags":[],"post_series":[],"class_list":["post-55780","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-calidad-humana","entry","no-media"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55780","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55780"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55780\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55780"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55780"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55780"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=55780"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}