{"id":55987,"date":"2012-04-08T00:00:00","date_gmt":"2012-04-08T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2016-09-16T11:40:55","modified_gmt":"2016-09-16T09:40:55","slug":"transformar_una_ilusion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/transformar_una_ilusion\/","title":{"rendered":"Transformar una ilusi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00a0<\/strong><span style=\"color: #800000;\">(Publicado en El Pa\u00eds, 23 de Abril 2012)<\/span>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El pasado 2 de marzo, Daniel Innerarity escrib\u00eda el art\u00edculo <em>Desenredar una ilusi\u00f3n<\/em>, en el que cuestionaba \u201cel mito de la democracia digital\u201d. La tesis del fil\u00f3sofo es que los optimistas digitales, a los que denomina <em>cyber-cons<\/em> (aquellos que han previsto que Internet generar\u00eda una mayor participaci\u00f3n ciudadana como consecuencia de la libre circulaci\u00f3n de informaci\u00f3n), han fracasado porque \u00abInternet no elimina las relaciones de poder sino que las trasforma\u00bb en un ejercicio esnob y lampedusiano: que todo cambie para que nada cambie. La Red descentraliza el poder de las ideas, la econom\u00eda y la sociedad&#8230; pero reproduce, finalmente, el poder ya existente, afirma Innerarity.<\/p>\n<p>Esta l\u00ednea de pensamiento se fundamenta en reputadas voces y argumentos s\u00f3lidos. Pierre Rosanvallon, por ejemplo, en su libro <em>La contrademocracia<\/em> advierte que la apelaci\u00f3n a los ciudadanos, propia de la democracia directa, conduce a la tentaci\u00f3n populista. Y que la pol\u00edtica vigilada y fiscalizada puede derivar en antipol\u00edtica o impol\u00edtica, volvi\u00e9ndose irrelevante o materia incendiaria, no ya de los que quieren otra pol\u00edtica sino de los que no quieren ninguna. Seg\u00fan el autor, la preocupaci\u00f3n por inspeccionar la acci\u00f3n de los gobiernos se convierte en estigmatizaci\u00f3n permanente de las autoridades leg\u00edtimas hasta constituir una potencia negativa. Es la transformaci\u00f3n de la original democracia del proyecto hacia una democracia del rechazo.<\/p>\n<p>Tzvetan Todorov, otro de los te\u00f3ricos m\u00e1s destacados de estas corrientes de pensamiento, en su reciente texto <em>Los enemigos \u00edntimos de la democracia<\/em>, ampl\u00eda el an\u00e1lisis alertando sobre los enemigos \u201cinteriores\u201d de las democracias y pone en el mismo saco el mesianismo democr\u00e1tico, el populismo y la xenofobia. Todos ellos apuntan los d\u00e9ficits y algunos problemas medulares. Tener buena parte de raz\u00f3n es quiz\u00e1s suficiente para emitir un juicio tan concluyente, pero tambi\u00e9n lo es para medir la fuerza de las palabras y optar por dar una oportunidad a lo imperfecto, porque es, sin duda, portador de un caudal de ilusi\u00f3n democr\u00e1tica (aunque <em>los lados oscuros de la utop\u00eda digital<\/em> nos obliguen a reflexiones y an\u00e1lisis menos fascinados y m\u00e1s realistas). No, todav\u00eda no ha llegado el momento de hacer un balance definitivo, de solemnizar y certificar la falta de capacidad transformadora de lo que se mueve en las redes sociales y en Internet. Todo lo contrario.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" style=\"float: left;\" src=\"\/files\/1335208229_facebook_r213x256.png\" alt=\"\" \/>Hay razones para la preocupaci\u00f3n, s\u00ed. Tambi\u00e9n para el juicio ponderado y cr\u00edtico respecto a los peligros democr\u00e1ticos a los que nos enfrentamos si nos dejamos arrastrar por la fascinaci\u00f3n de la multitud y su est\u00e9tica pol\u00edtica. Sobrevalorar es tan equ\u00edvoco como infravalorar. Y no se puede ignorar que la energ\u00eda pol\u00edtica y c\u00edvica, que se expresa en ampl\u00edsimos sectores de nuestra sociedad a trav\u00e9s de la cultura digital -aunque todav\u00eda de manera imperfecta, fragmentada y parcial-, representa una profunda corriente de capital pol\u00edtico transformador. Esta cultura tecnol\u00f3gica, en su capacidad disruptiva y su penetraci\u00f3n global, puede favorecer un ecosistema social en el que las personas pueden reconstruir su identidad individual y colectiva. Es la nueva conciencia del nosotros.<\/p>\n<p>Tres son los argumentos para transformar una ilusi\u00f3n no ilusa, aunque compleja.<\/p>\n<p><strong>Primero, los valores.<\/strong> La cultura digital est\u00e1 recreando una nueva escala de valores. Compartir, reconocer, participar son acciones que se convierten en valores de cultura pol\u00edtica con nuevos registros y calidades. La democracia digital no es mejor democracia \u2014todav\u00eda\u2014, pero nos puede hacer \u2014quiz\u00e1s\u2014 mejores dem\u00f3cratas. M\u00e1s abiertos al di\u00e1logo, al debate, a la transversalidad. En Internet no se pregunta a las personas de d\u00f3nde vienen, sino a d\u00f3nde van. Justo lo contrario que la vieja pol\u00edtica anal\u00f3gica, prisionera de identidades excluyentes, de ideolog\u00edas herm\u00e9ticas, de trincheras partidarias.<\/p>\n<p><strong>Segundo, los medios<\/strong>. La politizaci\u00f3n de much\u00edsimos j\u00f3venes \u2014y no tan j\u00f3venes\u2014 empieza a veces por un \u00abme gusta\u00bb, un clic o un retuit. \u00bfPor qu\u00e9 esto va ser menos relevante que cuando peg\u00e1bamos carteles, o asist\u00edamos a asambleas de palmeros? Que sea f\u00e1cil activar una acci\u00f3n no significa que sea de peor calidad democr\u00e1tica. Lo relevante es que una nueva generaci\u00f3n de ciudadanos globales est\u00e1 tomando conciencia pol\u00edtica entre los fracasos del oportunismo digital del modelo Kony 2012 y los \u00e9xitos de tantas y tantas luchas que se dan y se ganan con un teclado entre manos. No es una ciudadan\u00eda ilusa, y aunque las dificultades y los retos sean abrumadores, no se decanta por el cinismo sino por el compromiso activo.<\/p>\n<p><strong>Tercero, los temas.<\/strong> La Red no es tecnolog\u00eda. Es cultura. Es sociedad. Internet se ha convertido en un poderoso sensor social de temas y preocupaciones. Si la pol\u00edtica quiere saber por qu\u00e9 se ha alejado, pareciendo irrelevante, de los problemas de la ciudadan\u00eda, debe reencontrar el camino conect\u00e1ndose. El p\u00e1lpito social, con todas sus limitaciones, se mueve en el acelerado, discontinuo y disruptivo flujo digital. La velocidad, la brevedad y lo ef\u00edmero son un signo de los tiempos, que debe ser complementado \u2014y no negado\u2014 con otras pr\u00e1cticas que no impidan razonar, elaborar y organizar con nuevos mimbres y formatos.<\/p>\n<p>En vez de enjuiciar con severidad la irrupci\u00f3n de lo emergente, quiz\u00e1s se deber\u00eda seguir denunciando la incapacidad de la pol\u00edtica formal para adecuarse a la sociedad red. Y reconocer, como portadora de esperanza, a una generaci\u00f3n pol\u00edtica decepcionada pero que, en vez de \u201cpasar de la pol\u00edtica\u201d, pasa \u201cde la mayor\u00eda de los pol\u00edticos\u201d, que no es lo mismo. \u00bfNo se merecen, adem\u00e1s de reconocimiento, \u00e1nimo y confianza? \u00bfNo es la ilusi\u00f3n por otro mundo mejor, otra pol\u00edtica y otra cultura del trabajo y de la econom\u00eda, motivo de esperanza democr\u00e1tica? Y sin ilusi\u00f3n\u2026 \u00bfqu\u00e9 pol\u00edtica se ofrece? \u00bfLa que tenemos? \u00bfLa que ha provocado la desafecci\u00f3n y la frustraci\u00f3n m\u00e1s importante en nuestra corta democracia?<\/p>\n<p>La reconfiguraci\u00f3n del conocimiento, la capacidad del empoderamiento de las multitudes y la superaci\u00f3n del miedo y del individualismo, gracias a la colectividad, dotan a los movimientos sociales de una fuerza especial y m\u00e1gica. Como afirma Manuel Castells, el sentido ut\u00f3pico de una democracia directa en red no es una tonter\u00eda, tiene tal capacidad transformadora que hay que valorarla con seriedad. Todos los grandes movimientos sociales empiezan por una utop\u00eda. La fuerza del movimiento est\u00e1 ah\u00ed.<\/p>\n<p>Escuch\u00e9 una vez decir a Innerarity que \u00ablos fil\u00f3sofos debemos molestar, quiz\u00e1s es para lo \u00fanico que servimos\u00bb. Pero \u00bfno deber\u00edan molestar, sobre todo, a los que se lo miran y no a los que act\u00faan? Las dificultades de la cultura de la democracia directa para ofrecer una alternativa no son pocas ni peque\u00f1as. Aunque lo profundamente imperfecto no es la alternativa, sino la oferta actual. No nos equivoquemos.<\/p>\n<p>Morozov afirma que \u00abla Red genera ilusiones de grandes victorias pol\u00edticas que son simples ara\u00f1azos\u00bb. Pero hay zarpazos que son la esperanza de la pol\u00edtica y de la democracia. El tono paternalista y categ\u00f3rico de algunos an\u00e1lisis no ayudan y rompen los pocos puentes que quedan entre lo establecido y lo ut\u00f3pico. Si la pol\u00edtica formal desprecia e ignora la actual denuncia por su incapacidad propositiva en t\u00e9rminos convencionales, perder\u00e1 una oportunidad irrepetible para revitalizarse con el injerto de lo nuevo. La pol\u00edtica debe abrazar la inteligencia de las multitudes, el <em>crowdsourcing<\/em> social, como nutriente de an\u00e1lisis y soluciones diferentes. Y su instrumento, los partidos, debe evolucionar a espacios de <em>coworking<\/em> pol\u00edtico con otros y alternativos protagonistas.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" style=\"float: left;\" src=\"\/files\/1335208081_rubi769_lapoli769tcavigil_t83x128.jpg\" alt=\"\" \/>Tuc\u00eddides dec\u00eda: \u00abCualquier poder tiende a ir hasta el l\u00edmite de su poder. \u00a1Ha llegado la hora de la vigilancia!\u00bb Hagamos de la pol\u00edtica vigilada una oportunidad para una democracia vigilante de derechos y deberes, de ciudadanos responsables, de poderes sometidos a la ley y a los valores democr\u00e1ticos, no por encima de ellos. Transformar la ilusi\u00f3n en acci\u00f3n y esta en alternativa. Este es el reto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Antoni Guti\u00e9rrez-Rub\u00ed<\/strong> es asesor de comunicaci\u00f3n y autor del libro \u2018La pol\u00edtica vigilada\u2019 (Editorial UOC), con pr\u00f3logo de Daniel Innerarity. (blog del autor: http:\/\/www.gutierrez-rubi.es\/)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0(Publicado en El Pa\u00eds, 23 de Abril 2012)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El pasado 2 de marzo, Daniel Innerarity escrib\u00eda el art\u00edculo Desenredar una ilusi\u00f3n, en el que cuestionaba \u201cel mito de la democracia digital\u201d. 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