{"id":56055,"date":"2012-05-19T00:00:00","date_gmt":"2012-05-19T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2016-09-04T17:12:18","modified_gmt":"2016-09-04T15:12:18","slug":"satyakama_jabala_vol_saber_qui_es","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/satyakama_jabala_vol_saber_qui_es\/","title":{"rendered":"Satyakama Jabala quiere saber qui\u00e9n es"},"content":{"rendered":"<p>Satyakama, con sus preguntas, es un chico que aparece en el Upanishad Chandogya, un venerable escrito de m\u00e1s de 2600 a\u00f1os de antig\u00fcedad. \u00c9l nos introducir\u00e1 al hinduismo. Sus preocupaciones, interrogantes y b\u00fasquedas, nos permitir\u00e1n asomarnos a la perspectiva hind\u00fa de la existencia y a algunos de los elementos que configuran su escenario de vida. [El texto pertenece al libro de T. Guardans: <em>Las religiones, cinco llaves. <\/em>Octaedro, 2007. 143 p.]\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline;\"><a title=\"Satyakama Jabala\" href=\"\/files\/1338143020_satyakama_jabala_es.pdf\" target=\"_blank\">(descargar pdf)<\/a><\/span><\/p>\n<p>\u00c9sta es la historia de Satyakama, un chico que vivi\u00f3 en la India hace m\u00e1s de 2600 a\u00f1os -seg\u00fan cuentan los <em>\u00dapanishads<\/em>-.<\/p>\n<p><em>\u00dapanishad<\/em> es una palabra s\u00e1nscrita que significa \u201csentarse atentamente a los pies de&#8230;\u201d. \u00bfA los pies de qui\u00e9n? A los pies de los sabios. Gentes de todas las edades se adentraban en los bosques en busca de orientaci\u00f3n y de ayuda para poder comprender el sentido de la vida y de la\u00a0 existencia. Sentados alrededor del maestro, preguntaban y reflexionaban. Podr\u00eda decirse que los <em>\u00dapanishads <\/em>son algo as\u00ed como unos apuntes de clase, los apuntes de unas clases muy peculiares.<\/p>\n<p>Al bosque no se iba a aprender un oficio sino a crecer en sabidur\u00eda, a crecer en profundidad. Y este prop\u00f3sito no ten\u00eda l\u00edmites de edad: ni m\u00ednimo, ni m\u00e1ximo. Los <em>\u00dapanishads<\/em> dan cuenta de esas \u201clecciones\u201d impartidas en los bosques de la India hace cientos, y miles, de a\u00f1os. Gracias a ellos hemos podido saber de la tenacidad de j\u00f3venes y mayores, de sus esfuerzos por indagar en los <em>c\u00f3mo <\/em>y en los <em>por qu\u00e9; <\/em>han llegado as\u00ed hasta nosotros las preguntas de Shvetaketu, o las de G\u00e2rj\u00ee \u2013hija de Vachaknu-, las de Nachiketa \u2013el hijo de Vajashrava-, las de Satyakama Jabala y las de muchos m\u00e1s. La historia de este \u00faltimo nos la ofrece el <em>\u00dapanishad Chandogya<\/em>, un texto de aproximadamente 2600 a\u00f1os de antig\u00fcedad.<\/p>\n<p>Satyakama era hu\u00e9rfano. Lo \u00fanico que sab\u00eda de su familia era que su madre se llamaba Jabala. \u00bfY su padre? \u00a1Qui\u00e9n sabe! Jabala hab\u00eda trabajado en tantas casas, que era imposible saber qui\u00e9n era su padre. Cobijo y comida no le hab\u00edan faltado nunca; siempre hab\u00eda encontrado alguna mano amiga. Pero hab\u00eda otras cosas que Satyakama echaba en falta: un hogar con el fuego sagrado encendido, como en todos los hogares, con las im\u00e1genes de los dioses que gu\u00edan y protegen. Si tuviera un hogar, con su altar, ofrecer\u00eda flores a Lakshmi, la diosa de la felicidad, con el deseo de que todos fueran felices, y a Ganesa, el dios de cabeza de elefante, el que supera todos los obst\u00e1culos. Sin hogar, ni altar, \u00bfqui\u00e9nes eran sus dioses?, \u00bfcu\u00e1les eran sus responsabilidades?, \u00bfcomo \u00abqu\u00e9\u00bb ten\u00eda que vivir \u00e9l?<\/p>\n<p>Si hubiera nacido en una familia de la casta de los guerreros, estar\u00eda aprendiendo el arte de la lucha y la estrategia, prepar\u00e1ndose bien para ser aceptado como un guerrero en cuanto cumpliera los once a\u00f1os; y en su <em>Upanayama <\/em>recibir\u00eda el cord\u00f3n de c\u00e1\u00f1amo, el s\u00edmbolo de su casta. Si hubiera nacido en una familia de comerciantes o de terratenientes ser\u00eda un <em>vaisya<\/em>, y estar\u00eda aprendiendo las artes del comercio, o los secretos de las buenas cosechas; heredar\u00eda todos los conocimientos del oficio de su padre y a los doce a\u00f1os estar\u00eda a punto para recibir el cord\u00f3n sagrado de lana que le confirmar\u00eda para siempre como <em>vaisya<\/em>. Y si hubiera nacido <em>brahman<\/em>, su familia tendr\u00eda al cargo la interpretaci\u00f3n de las escrituras \u2013los Vedas-; se ocupar\u00eda de los rituales y sabr\u00eda c\u00f3mo rendir honores a los dioses. Si hubiera nacido <em>brahman<\/em>, a los ocho a\u00f1os le habr\u00eda sido impuesto el cord\u00f3n sagrado de algod\u00f3n, s\u00edmbolo del compromiso de estudiar por el bien\u00a0 de todos, para que el curso de la vida no se desviara del <em>sanatana<\/em> <em>dharma<\/em>, el recto camino eterno.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 90px;\"><span style=\"color: #800000;\"><em>La UPANAYAMA, la ceremonia de imposici\u00f3n del cord\u00f3n sagrado, simboliza el paso al mundo de los adultos: se inicia una nueva etapa de la vida, ni\u00f1os y ni\u00f1as pasan a tener responsabilidad sobre sus actos. A menudo los j\u00f3venes reciben en la <em>Upanayama<\/em> su nombre de adultos.<\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em><em>Sanatana<\/em> significa \u2018eterno\u2019 y <em>dharma<\/em> \u2018doctrina\u2019, \u2018conducta recta\u2019, \u2018honradez\u2019. Es el verdadero nombre del hinduismo. <em>Hinduismo<\/em> es la palabra que utilizaron los europeos para referirse a la religi\u00f3n y a la cultura tradicional de la India, pero el nombre que all\u00ed recib\u00eda era <em>sanatana<\/em> <em>dharma<\/em> o \u2018recto camino eterno\u2019. En aquel entonces el <em>sanatana<\/em> <em>dharma<\/em> reg\u00eda los derechos y los deberes de cada casta y fijaba la actuaci\u00f3n de cada uno en el seno de una sociedad compleja.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A sus diez a\u00f1os Satyakama se encontraba muy perdido. \u00bfCon qu\u00e9 cord\u00f3n sagrado iba \u00e9l a participar en el tejido social?<\/p>\n<p>&#8211; No s\u00e9 si soy <em>ksatriya<\/em>, <em>vaysia<\/em> o <em>brahman<\/em>. O tal vez soy un <em>sudra<\/em>, un servidor. No s\u00e9 cu\u00e1l es mi <em>dharma<\/em>, qu\u00e9 v\u00eda que he de seguir. \u00bfC\u00f3mo he de comportarme? \u00bfcomo un guerrero o como un servidor?\u00a0 O, quiz\u00e1s, como un comerciante, o como un sacerdote, \u00a1c\u00f3mo voy a saberlo!<\/p>\n<p>La vida de los otros chicos y chicas segu\u00edan un rumbo, como las aguas de los r\u00edos, seg\u00fan la familia a la que pertenec\u00edan. Pero \u00bfcu\u00e1l era el sentido de la vida de Satyakama, el hijo de Jabala? \u00bfCu\u00e1l ser\u00eda su objetivo?<\/p>\n<p>Puesto que no dispon\u00eda de respuestas, lo mejor ser\u00eda ir a buscarlas \u2013 pens\u00f3-.\u00a0 \u00bfD\u00f3nde? Hab\u00eda o\u00eddo que todas las respuestas se encontraban en las Escrituras. Pero \u00bfqu\u00e9 maestro le ense\u00f1ar\u00eda los secretos de las Escrituras a un chico que no eran un <em>brahman<\/em>? \u00bfO quiz\u00e1s s\u00ed lo era? \u00a1Qui\u00e9n sabe. \u201cComo m\u00ednimo, quiero intentarlo\u201d \u2013se dijo.<\/p>\n<p>Y se puso en camino, en busca de H\u00e2ridrumata Gautama, el <em>rishi<\/em> del bosque.<\/p>\n<p><a title=\"Hinduismo, Satyakama Jabala\" href=\"\/files\/1338143020_satyakama_jabala_es.pdf\" target=\"_blank\">(seguir leyendo: PDF)<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Satyakama, con sus preguntas, es un chico que aparece en el Upanishad Chandogya, un venerable escrito de m\u00e1s de 2600 a\u00f1os de antig\u00fcedad. \u00c9l nos introducir\u00e1 al hinduismo. Sus preocupaciones, interrogantes y b\u00fasquedas, nos permitir\u00e1n asomarnos a la perspectiva hind\u00fa de la existencia y a algunos de los elementos que configuran su escenario de vida. [El texto pertenece al libro de T. Guardans: Las religiones, cinco llaves. Octaedro, 2007. 143 p.]     <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":56056,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[158],"tags":[418],"post_series":[],"class_list":["post-56055","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-sabiduria-en","tag-hinduismo","entry","has-media"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56055","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56055"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56055\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":59783,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56055\/revisions\/59783"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/56056"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56055"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56055"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56055"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=56055"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}