{"id":56123,"date":"2012-06-16T00:00:00","date_gmt":"2012-06-16T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T22:00:00","slug":"salvar_al_yo_o_liberarse_de_el-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/salvar_al_yo_o_liberarse_de_el-2\/","title":{"rendered":"\u00bfSalvar al yo o liberarse de \u00e9l?"},"content":{"rendered":"<p><em><em>El pensar y el sentir silencioso siempre han estado aqu&iacute;, en mi. <\/em><\/em><br \/>La inteligencia que hay aqu&iacute;, en m&iacute;, tiene dos niveles: el que est&aacute; bajo la &ldquo;funci&oacute;n-ego&rdquo; y es personal&nbsp; y el que es libre de esa funci&oacute;n y es &ldquo;universal&rdquo;. &iquest;Est&aacute;n siempre activos esos dos niveles o normalmente s&oacute;lo est&aacute; activo el nivel de la funci&oacute;n-ego&nbsp; y el otro nivel es s&oacute;lo una mera posibilidad?<br \/>La naturaleza de la inteligencia es ser luz y la del sentir es ser calor, por tanto, en un grado u otro est&aacute;n activos siempre los dos niveles. Hacer el camino interior es liberarse de la pretensi&oacute;n exclusiva de la modalidad egocentrada del pensar y del sentir; es liberarse de la creencia de que no hay m&aacute;s conocer ni m&aacute;s sentir que el que entra en la funci&oacute;n-ego.<\/p>\n<p><em> <\/em><\/p>\n<p>Una vez liberados de la tiran&iacute;a de esa creencia y de ese error, el trabajo ser&aacute; reconocer y dejar desplegar la dimensi&oacute;n transindividual del pensar y del sentir.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lo que hay que conseguir con el camino interior ya est&aacute; ah&iacute;, ya est&aacute; conseguido.<\/p>\n<p>Si el pensar y el sentir&nbsp; que silencian al ego no estuviera ya ah&iacute; conduciendo &iquest;c&oacute;mo podr&iacute;amos comprender y vislumbrar el camino? &iquest;C&oacute;mo dar un solo paso en &eacute;l? &iquest;C&oacute;mo atinar a conducirnos hacia y a trav&eacute;s del conocer silencioso?<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El conocer y el sentir silencioso ya est&aacute;n aqu&iacute; y siempre lo ha estado.<\/p>\n<p>Pero, entonces &iquest;c&oacute;mo se plantea siquiera la necesidad de hacer el camino? &iquest;Qu&eacute; ocurre en nosotros para que la funci&oacute;n egocentrada del pensar y del sentir ahogue y oculte al pensar y sentir originales?<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El pensar y el sentir de la funci&oacute;n-ego tienen el volumen subido porque pretende ser exclusivo. Para conseguir la exclusiva sube m&aacute;s y m&aacute;s el volumen, hasta lograr que sea imposible reconocer los susurros y conmociones que resuenan desde nuestro nivel silencioso.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por tanto, hacer el camino es bajar el volumen de la egocentraci&oacute;n, callarla y reconocer la presencia de la luz y el calor del silencio; no es ni matar ni negar nada.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Decir que el camino ya est&aacute; hecho, porque el pensar y el sentir silencioso ya est&aacute;n aqu&iacute; y siempre lo han estado, es una afirmaci&oacute;n cierta, desconcertante y pacificadora.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><em>&iquest;Qui&eacute;n realiza y gu&iacute;a la indagaci&oacute;n interior?<\/em><em> <\/em><\/h3>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hemos visto que existe un ejercicio de la inteligencia y del sentir, dentro de la funci&oacute;n-ego; y un ejercicio de la inteligencia y del sentir, fuera de la funci&oacute;n-ego.<\/p>\n<p>El uso de la inteligencia y del sentir dentro de la funci&oacute;n-ego enclaustra a las facultades al servicio exclusivo del yo. En ese uso, con pretensi&oacute;n exclusiva, lo que no tiene que ver, directa o indirectamente, con mi individualidad y mi ego, no interesa, no existe o es como si no existiera. Es m&aacute;s, el uso de la inteligencia y del sentir desde el enclaustramiento del yo genera la pretensi&oacute;n de que no hay m&aacute;s inteligencia real y m&aacute;s sentir verdadero que el que se mueve al servicio del ego.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se sigue de ah&iacute; que la indagaci&oacute;n de las dimensiones y posibilidades de la inteligencia y del sentir, no sometidos a la funci&oacute;n-ego, no las pueda investigar desde esa funci&oacute;n sino desde fuera de ella.<\/p>\n<p>He de hacerme capaz de pensar sin que sea yo el que piense; y de sentir y percibir sin que sea yo el que sienta y perciba.<\/p>\n<p>He de hacerme capaz de llevar a t&eacute;rmino una investigaci&oacute;n sin que sea yo el que dirija y planee esa investigaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En eso consiste aprender a hacer el camino interior.<\/p>\n<p>Por eso el camino no es salvarse, salvar al yo, sino liberarse de &eacute;l. Quien busque su salvaci&oacute;n no sale del uso exclusivista de la mente y del sentir en la funci&oacute;n-ego, por tanto, no da ning&uacute;n aut&eacute;ntico paso en el camino interior.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero entonces, &iquest;c&oacute;mo se trabaja y c&oacute;mo se aprende a trabajar sin partir del yo? &iquest;C&oacute;mo generar iniciativa, creatividad, inter&eacute;s y pasi&oacute;n sin que sea yo el que lo genere? &iquest;C&oacute;mo crear y conducir una investigaci&oacute;n con todo mi ser, sin que sea yo el que la realice y la gu&iacute;e?<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sin embargo, el gu&iacute;a del camino, que no es el yo, no es externo a m&iacute;.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La primera dificultad reside en callar al yo desde el yo; en salirse del yo desde el yo.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La segunda dificultad reside en comprender, desde el yo, que debe haber otra conducci&oacute;n que la suya, otros criterios de valoraci&oacute;n y funcionamiento que los suyos.<\/p>\n<p>Hay que llegar a comprender todo eso, para que el yo no se inmiscuya.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La mente y el sentir deben callar la funci&oacute;n-ego para bajar a la profundidad.<\/p>\n<p>Han de esforzarse por retenerse en ese nivel original hasta aprender a moverse en &eacute;l.<\/p>\n<p>La profundidad misma ense&ntilde;a a moverse en ella.<\/p>\n<p>La profundidad ense&ntilde;a que nadie se mueve en ella, porque es s&oacute;lo ella la que se mueve.<\/p>\n<p>Fuera de ella misma no hay nadie, porque el yo qued&oacute; all&aacute; arriba, en la superficie.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aqu&iacute; mismo, ya, ahora, hay un conocer y un sentir que est&aacute;n aqu&iacute;, en m&iacute;, pero no son m&iacute;os, no son de mi yo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><em>La veneraci&oacute;n de las facultades que proponen las Upanishad <\/em><em>&nbsp;<\/em><\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mis facultades no son &ldquo;m&iacute;as&rdquo;.<\/p>\n<p>Cuando lo veo, se cosmizan.<\/p>\n<p>Vienen de lejos y se van lejos.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Admiro la maravilla de su poder,<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; despliegue de &ldquo;eso no dual&rdquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si dejo de verlas como &ldquo;m&iacute;as&rdquo;,<\/p>\n<p>no las recubre la ignorancia:<\/p>\n<p>la creencia de que soy su soporte.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mi ego no las posee ni las sostiene,<\/p>\n<p>no son siervas a su servicio.<\/p>\n<p>Cuando comprendo, son libres<\/p>\n<p>y despliegan todo su poder.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Todo en m&iacute; es ese &ldquo;no-dos&rdquo;.<\/p>\n<p>Mis facultades son el &ldquo;no dos&rdquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Observ&aacute;ndolas, le observo.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sintiendo su funcionamiento,<\/p>\n<p>soy testigo del &Uacute;nico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Venero la mente<\/p>\n<p>que viene de lejos.<\/p>\n<p>Venero la capacidad<\/p>\n<p>de pensar e intuir,<\/p>\n<p>de ver, o&iacute;r y tocar,<\/p>\n<p>que vienen de lejos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nada es m&iacute;o,<\/p>\n<p>pasa por aqu&iacute; y sigue.<\/p>\n<p>Soy la pisada de su caminar.<\/p>\n<p>Venero al caminante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><em>El Absoluto como el inmediatamente perceptible <\/em><\/h3>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El &Uacute;nico es incognoscible, imperceptible.<\/p>\n<p>El sentir no puede detectarlo porque no es una cosa entre las cosas ni un ser entre los seres.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No se le puede encontrar en el mundo de las realidades, ni con la mente ni con los sentidos ni con la vibraci&oacute;n de la carne, porque no es una entidad m&aacute;s entre las entidades, ni siquiera es una <em>Superentidad<\/em>, ni un <em>Supersujeto<\/em> o un Se&ntilde;or Absoluto.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si nuestros ojos le buscan en el llano o en la monta&ntilde;a, en la ciudad o en el desierto, no dan con &Eacute;l.<\/p>\n<p>Si nuestras manos quieren tocarlo, no le encuentran.<\/p>\n<p>Si nuestros o&iacute;dos quieren saber cu&aacute;l es el sonido de su voz, la mudez es absoluta. Si queremos sentir su aroma, no le percibimos.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Si nuestra mente quiere comprenderle situ&aacute;ndolo con relaci&oacute;n a las realidades que nos rodean o con relaci&oacute;n a nosotros mismos, no se le puede acotar ni concebir, es como si no fuera.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nuestro aparato ling&uuml;&iacute;stico, conceptual y simb&oacute;lico est&aacute; tejido con un tipo de trama por la que se cuela el Absoluto, sin dejar rastro. Es como si quisi&eacute;ramos vaciar el agua del mar con los dedos.<\/p>\n<p>La finalidad de nuestros instrumentos de conocimiento es la supervivencia, no el conocimiento del Absoluto.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nuestro sentir es la coordinaci&oacute;n y unificaci&oacute;n del complejo de sensores de un viviente, creados para situarse y orientarse en su medio y actuar de manera conveniente para satisfacer las necesidades y evitar los riesgos y amenazas.<\/p>\n<p>Nuestro sistema completo de sensores y las se&ntilde;ales y conmociones que se pueden provocar en nuestro cuerpo, no sit&uacute;an ni detectan el menor rasgo de su presencia.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tienen raz&oacute;n las tradiciones cuando le llaman el Invisible, el Incognoscible, el Trascendente.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No obstante, &Eacute;l se revela, es decir, se da a conocer tanto a nuestra mente como a nuestro sentir. El Cor&aacute;n le llama <em>&ldquo;el Patente, el Manifiesto&rdquo;<\/em>.<\/p>\n<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/em>La belleza tampoco es una entidad entre las entidades, pero se la puede ver directamente en toda realidad. El Absoluto es m&aacute;s patente que la belleza y m&aacute;s inasible que ella.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <em>H&aacute;blame del Absoluto que se presenta inmediata y directamente, el Ser que est&aacute; dentro de todas las cosas. <\/em>( Brihadaranyaka Upanisad III, 4, 1; III, 5,1.)<\/p>\n<p><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/em>Quien comprende, en toda forma, s&oacute;lo le ve a &Eacute;l, el Sin Forma.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <em>No existe nada que vea sino &Eacute;l, nada que escuche sino &Eacute;l, nada que perciba sino &Eacute;l, nada que conozca sino &Eacute;l. <\/em><em>(<\/em>Brihadaranyaka Upanisad II, 3, 1.)<em>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/em><em>All&iacute; donde no se ve nada m&aacute;s. (<\/em>Chandogya Upanisad VII, 24,1.<\/p>\n<p><em>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/em>Por consiguiente, aunque para nosotros, simples vivientes, es sin forma, nuestros ojos le pueden ver directamente en toda forma, nuestros o&iacute;dos le pueden o&iacute;r en todo sonido, nuestras manos le pueden tocar en todo cuerpo, nuestra mente le encuentra con claridad en toda realidad y nuestra carne se conmueve ante &Eacute;l en todo lo que nos rodea.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <em>Los que conocen la Energ&iacute;a Vital de la energ&iacute;a vital, la Vista de la vista, el O&iacute;do del o&iacute;do, el Alimento del alimento, la Mente de la mente, han comprendido al eterno y primordial Absoluto. (<\/em>Brihadaranyaka Upanisad IV, 4, 21.)<\/p>\n<p><em>&nbsp; <br \/><\/em><\/p>\n<h3><em>Ver al Absoluto <\/em><em>&nbsp;<\/em><\/h3>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No veo al Sin forma<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; que est&aacute; en toda forma,<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; y le veo realmente:<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; las formas son su cuerpo,<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; y &Eacute;l no es un esp&iacute;ritu.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>As&iacute; le veo pasar<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; aunque no le veo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Quien le ve, ve al &ldquo;no-dos&rdquo;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; al &ldquo;que es&rdquo;, al &ldquo;&Uacute;nico&rdquo;.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Quien conoce al &ldquo;no-dos&rdquo;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; le sabe en la visi&oacute;n,<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; sabe que es s&oacute;lo de &Eacute;l,<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; y as&iacute; reconoce<\/p>\n<p>que ni cesa<\/p>\n<p>ni perece.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Este conocimiento<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; reintegra a mi ser<\/p>\n<p>en la unidad.<\/p>\n<h3>(fragmento de: <em>Por los caminos del silencio. <\/em>Bubok, 2010.)<\/h3>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; en la unidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pensar y el sentir silencioso siempre han estado aqu&iacute;, en mi. 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