{"id":56302,"date":"2013-01-09T00:00:00","date_gmt":"2013-01-09T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2016-09-14T12:26:34","modified_gmt":"2016-09-14T10:26:34","slug":"dejarse_tocar_por_cada_paso_que_paso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/dejarse_tocar_por_cada_paso_que_paso\/","title":{"rendered":"Dejarse tocar por cada paso que paso"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #800000;\">Selecci\u00f3n de la obra de Rafael Redondo <strong>El brotar del asombro: intuiciones, fulgores, pensamientos\u2026 <\/strong>(Mensajero, 2012)<\/span><br \/>\nHabitar cada momento es habitar el cuerpo. La escucha que es apertura; la atenci\u00f3n al Gran Silencio.<br \/>\nAbrirse no solo a lo que sucede, sino a lo que somos. Atentos a la Vida, con el dedo alzado de aquel maestro zen.<\/p>\n<p>Habitar cada momento es habitar el cuerpo. La escucha que es apertura; la atenci\u00f3n al Gran Silencio.<\/p>\n<p>Abrirse no solo a lo que sucede, sino a lo que somos. Atentos a la Vida, con el dedo alzado de aquel maestro zen.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desprendimiento, he ah\u00ed la llegada del amor. En plena desnudez, en la osad\u00eda de dejarlo todo en Todo. Incluida mi estatua, ya hecha polvo.<\/p>\n<p>Cortadas las amarras de toda habilidad y entendimiento; y lanzar la estacha a la otra orilla. Mi verdadero puerto.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dejarse tocar por cada paso que paso, siendo uno con mi paso, en cada paso. Desarropado del yo, en cada paso; transparente, libre del peso de mi memoria, en cada paso. Abierto a lo sin forma, m\u00e1s all\u00e1 de mi nombre y de mi forma\u2026 en cada paso.<\/p>\n<p>Me colmaste, s\u00ed, pero tan solo en tiempo de carencias. Y consider\u00e9 eterno lo huidizo, y absoluto lo que era objeto; ciego e ignorante, te atribu\u00ed la felicidad que no causaste. Objetiv\u00e9 la Alegr\u00eda.<\/p>\n<p>M\u00e1s no fuiste el agua viva, sino un breve abrevadero, un corto tiempo de no-carencia. Fugacidad, hast\u00edo, No, no eras la Plenitud ansiada; el Goce, aunque ef\u00edmero, por m\u00e1s que te lo adjudiqu\u00e9, no estaba en ti. Tan solo desplegaste la facultad de suscitarlo, de desencadenarlo; mas no, no eras, no lo eres, el manantial de <em>la fonte que mana y corre <\/em>d\u00eda y noche, ni fuiste artesano de mi dicha, ni orfebre de mi paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0***<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Saberse quedar con el coraz\u00f3n a veces roto, con la agresividad a flor de piel, con la esperanza hecha jirones, vivir la trampa del atrapamiento. Y pararse en el temblor, abri\u00e9ndome, solt\u00e1ndome, rindi\u00e9ndome, liber\u00e1ndome del lastre. Porque liberarse es m\u00e1s, bastante m\u00e1s que iluminarse, ya que hasta que no haga de mi vida y acci\u00f3n la vida y acci\u00f3n de todos los seres, no ser\u00e9 libre. Y ello supone, m\u00e1s bien exige, la aniquilaci\u00f3n del viejo yo, la dependencia de mi personaje, y eso se dice pronto\u2026 Estoy hablando de algo m\u00e1s, bastante m\u00e1s, que el mero <em>despertar.<\/em> Estoy hablando de transformaci\u00f3n, de muerte y, sobre todo, de resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No huir. Invitar al mal a nuestra casa. Y si es preciso, insisto, abrazar al monstruo. Aceptar <em>lo que es<\/em>, observ\u00e1ndolo, vivi\u00e9ndolo. Sin escapar del presente y huyendo hacia el futuro mediante la comparaci\u00f3n de mi penoso estado con oro estado m\u00e1s favorable. Contrastar y descubrir que atravesar el dolor puede llevarnos a crecer con \u00e9l. Eso es afrontar la vida directamente: aqu\u00ed y ahora. Y al margen de la espiral pensamiento-emoci\u00f3n que trae el constante pajareo de los pensamientos. Y, sobre todo, hacer un valeroso acto de fe en el legado de los sabios, cuando anuncian la promesa de dicha que sucede al hecho de \u201catravesar\u201d con valor el dolor y el sufrimiento. \u00a0[\u2026] Abrazar el monstruo, aceptar lo inaceptable, sin huir, nos impulsa a una nueva conciencia muy lejana de la espiral pensamiento-emoci\u00f3n-depresi\u00f3n. se trata de salir de la trampa, de encarar lo que es. La meditaci\u00f3n no es un escape hacia la iluminaci\u00f3n para quienes se niegan a cambiar, sino un medio de transformaci\u00f3n, como siempre lo evidenciaron los viejos maestros. Lo digo desde aqu\u00ed a los que falsamente esperan la liberaci\u00f3n en la evasi\u00f3n, a los devotos seguidores de cierto modo de entender la Conciencia Plena a trav\u00e9s de escapatorias espor\u00e1dicas a costosos cursillos en hoteles de lujo donde unos ciegos servidores del Dios Mercado dicen guiar a otros ciegos. Seguir en la espiral de la ceguera es econ\u00f3micamente consolador. Est\u00e1 de moda. Y que unos ciegos gu\u00eden a otros ciegos, altamente rentable para los primeros, aunque un gran fracaso a medio plazo, porque nadie puede servir a Dios y al Mercado, al maestro de la mentira y al que ech\u00f3 a los mercaderes del templo. No cabe transformaci\u00f3n sin transformarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En cada paso que doy, en cada paso, asisto al innato impulso a caminar, y, en su pujanza, la fuerza de la vida que pugna por despuntar y por hacerse forma.<\/p>\n<p>En cada paso que doy, en cada paso, asisto al evento extraordinario que habita en lo ordinario. El que precede a todo poema que jam\u00e1s podr\u00e1 ser dicho.<\/p>\n<p>Siento ese milagro del brotar del ser que me mantiene erguido, el big-bang que alienta en cada aliento abriendo un surco virgen debajo de mis pies, prodigio que celebro en la misma medida en que paso a paso, se van desmoronando im\u00e1genes ficticias y vacuos pensamientos que lentamente dejan de asaltarme. Mientras, paso a paso, aliento a aliento, sucede ante mis ojos el milagro que brota cuando yo mismo dejo de ser el velo que a esos ojos nubla y las asombradas pupila, liberadas, asisten al parto de la luz.<\/p>\n<p>Soltarse es desaprender, volver a la inocencia, des-bautizarse, desnombrarse sin temor a perderse, ya que, al soltar presa del yo, en cada c\u00e9lula recibimpos el don de ser nosotros mismos. Milagroso ofertorio de la vida, que sucede en cada paso.<\/p>\n<p>Aprender a caminar nuevos caminos. Desaprender, para luego aprender a jugar en campo de nadie, donde germina la inocencia; en las afueras de uno mismo, aprendiendo a ser Nadie. Aprender a caminar fuera de trillados campos, hasta hallar la infinita pradera donde jam\u00e1s la aurora deja de anunciarse. Tal es el prodigio que sucede en cada paso.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Objetiv\u00e9 la Alegr\u00eda, s\u00ed. Pero m\u00e1s tarde descubr\u00ed en mis carnes que tienes existencia propia, en ti y por ti misma, sin hallarte sujeta a una ef\u00edmera dicha.<\/p>\n<p>Ning\u00fan objeto caus\u00f3 lo que rebasa el tiempo, el Ser que nos habita en cada instante, presencia en el presente. Por muy oculto que los ojos de la ignorancia nos lo mantengan.<\/p>\n<p>Hasta que un d\u00eda salta en pedazos el velo. <em>Y cantas, cantas<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0***<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 P\u00e1rate, por favor. Ap\u00e9ate del trote ajeno. par, por favor. D\u00e9jate hablar al Fondo.<\/p>\n<p>Contempla lo que te arde. P\u00e1rate, p\u00e1rate.<\/p>\n<p>Morir en desnudez, morir todo. Ser que se brota al despunte de la muerte. Ser en todo, de la honda Nada, desnudo Vac\u00edo, revestido.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desnudarse de memoria para que el llanto pierda su fundamento. Deshacerse de futuro para que la melancol\u00eda pierda su pedestal.<\/p>\n<p>Borrarse d\u00f3cilmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Optar por desertarse, despojarse de hogar y patria, para restituirse. Manto tejido de la Nada, urdimbre de mi resurrecci\u00f3n. Vac\u00edo sudario de la muerte de la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nada, nada, nada, nada, nada; nada, nadie, nadie, nadie.<\/p>\n<p>Nada en nadie. Todo en Nadie.<\/p>\n<p>En un eterno andar, andar, andar<\/p>\n<p>sin buscarse,<\/p>\n<p>sin hallarse,<\/p>\n<p>don de permanecer ah\u00ed,<\/p>\n<p>sin encontrarse. Pura revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>***<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Selecci\u00f3n de la obra de Rafael Redondo El brotar del asombro: intuiciones, fulgores, pensamientos\u2026 (Mensajero, 2012) Habitar cada momento es habitar el cuerpo. La escucha que es apertura; la atenci\u00f3n al Gran Silencio. Abrirse no solo a lo que sucede, sino a lo que somos. 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