{"id":56349,"date":"2013-01-08T00:00:00","date_gmt":"2013-01-08T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2016-09-04T17:06:17","modified_gmt":"2016-09-04T15:06:17","slug":"tombuctu_la_universidad_del_sahara","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/tombuctu_la_universidad_del_sahara\/","title":{"rendered":"Tombuct\u00fa, la universidad del S\u00e1hara"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #800000;\">Una mirada viva hacia una ciudad que, \u00faltimamente vive inmersa en la vor\u00e1jine de la guerra. Es un cap\u00edtulo del libro de Jean-Bosco Botsho:\u00a0 <em><strong>Lugares sagrados de \u00c1frica, la cuna de la humanidad<\/strong><\/em>. (Oc\u00e9ano-\u00c1mbar, 2012)<br \/>\n<\/span>La palabra \u201cTombuct\u00fa\u201d evoca un sinf\u00edn de im\u00e1genes y una maravillosa sinfon\u00eda de consonancias musicales; un ser o un lugar que tiene la capacidad de estar, al mismo tiempo, aqu\u00ed y en todas partes; de pertenecer, a la vez, al pasado y al presente, y de proyectarse hacia el futuro. \u00bfPueden existir un ser o un lugar como \u00e9ste?<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"\/files\/1360503698_lugares_sagrados_africa_r242x256.png\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p>La palabra \u201cTombuct\u00fa\u201d evoca un sinf\u00edn de im\u00e1genes y una maravillosa sinfon\u00eda de consonancias musicales; un ser o un lugar que tiene la capacidad de estar, al mismo tiempo, aqu\u00ed y en todas partes; de pertenecer, a la vez, al pasado y al presente, y de proyectarse hacia el futuro. \u00bfPueden existir un ser o un lugar como este? \u00bfNo ser\u00e1 \u00fanicamente fruto de una imaginaci\u00f3n desbocada, de un sue\u00f1o encantador, de un relato m\u00edtico ?<\/p>\n<p>A pesar de que algunos lo niegan, muchos viajeros aseguran, desde siempre,\u00a0 que las caracter\u00edsticas antes se\u00f1aladas existen realmente y que se han citado para conformar la esencia de una ciudad africana de la que nadie podr\u00eda decir que no es digna de llevar semejante nombre. La encontrar\u00e9is, aseguran, en medio del Sahel, no lejos del r\u00edo N\u00edger, a casi mil kil\u00f3metros al nordeste de Bamako, capital de Mal\u00ed, donde goza del estatuto de haber sido una de las piezas maestras de la red de ciudades \u2014entre ellas, Gao, Mopti, S\u00e9gou, Djenn\u00e9\u2014, que, en los siglos pasados, otorgaron al islam su edad de oro al sur del Sahara.<\/p>\n<p>La ciudad de Tombuct\u00fa fue fundada hacia el siglo XII. Su nombre actual es una deformaci\u00f3n de \u201cTim Buktu\u201d, denominaci\u00f3n que le fue atribuida por sus fundadores tuaregs y que, en tamazight, su lengua, significa \u201clugar de Buktu\u201d o \u201cpozo de Buktu\u201d. Tombuct\u00fa tuvo or\u00edgenes muy modestos. Al principio, fue un campamento, por tanto, algo temporal, que sus creadores hab\u00edan colocado en los confines del Sahara, en uno de los puntos de parada de las caravanas que, surcando el desierto, un\u00edan el norte de \u00c1frica y el Sahel, transportando sal,\u00a0 especias y tejidos de un lado, y oro, plata y marfil del otro.<\/p>\n<p>Poco a poco, el antiguo campamento se deshizo de su humilde vocaci\u00f3n de tr\u00e1nsito caravanero. En los siglos XIII y XIV, empez\u00f3 a sufrir una tremenda transformaci\u00f3n que se aceler\u00f3 en el siglo XV, cuando Sonni Al\u00ed Ber (1464-1492), amo del Imperio Songhai, la conquist\u00f3 y la convirti\u00f3 en su capital, debido, seg\u00fan se cree, a su situaci\u00f3n estrat\u00e9gica en el r\u00edo N\u00edger, en la ruta de las caravanas de la sal y el oro. El apogeo de la ciudad se alcanz\u00f3 bajo la dinast\u00eda Askia, que gobern\u00f3 el Imperio songhai entre 1493 y 1591. A lo largo de aquellos siglos, el antiguo campamento afianz\u00f3 su fama internacional como pr\u00f3spero mercado-ciudad, ferviente hogar del islam y brillante ciudad universitaria, poseedora de prestigiosas bibliotecas y frecuentada por eminentes sabios y por miles de estudiantes.<\/p>\n<p>Las tres mezquitas<\/p>\n<p>Tombuct\u00fa rebos\u00f3 de espl\u00e9ndidos monumentos que la hicieron recibir el apodo de La Meca del Sahara. Algunos de ellos siguen todav\u00eda en pie. Es el caso de las tres mezquitas de la ciudad, que fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988. Los no musulmanes pueden visitar solo Djingareiber, la m\u00e1s antigua, construida enteramente de adobe por el granadino Abu Ishaq es Saheli, en 1325, y hoy d\u00eda convertida en una de las tres madrazas que forman parte de la Universidad de Tombuct\u00fa. Sankor\u00e9, la segunda mezquita de la ciudad, fue edificada en torno a 1300, financiada por una mujer tuareg muy rica cuando Tombuct\u00fa todav\u00eda formaba parte del Imperio de Mal\u00ed. Forma parte de la Universidad de Tombuct\u00fa, aunque tambi\u00e9n recibe los nombres de Madraza de Sankor\u00e9 y de Universidad de Sankor\u00e9, debido a que, en el siglo XV, alberg\u00f3 una prestigiosa Universidad,\u00a0 fuente del resplandor internacional de la ciudad y refugio de intelectuales andalus\u00edes despu\u00e9s de la toma de Granada, en 1492. Por \u00faltimo, la mezquita de Sidi Yahya, la tercera de las madrazas, es la mejor conservada, fue construida en el siglo XV por el jeque El-Mokhtar Hamalla, y posee una espl\u00e9ndida puerta de estilo tradicional.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de haber sido durante muchos a\u00f1os una ciudad-faro de la cultura y el conocimiento, Tombuct\u00fa inici\u00f3 su decadencia a partir del siglo XVII y su gloria se diluy\u00f3 poco a poco en las arenas del desierto. Pero como dijo el escritor y periodista Albert Londres, \u201caquella maravillosa sinfon\u00eda del presente, requiere verse y sentirse\u201d. Porque el misterio no se ve, se siente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una mirada viva hacia una ciudad que, \u00faltimamente vive inmersa en la vor\u00e1jine de la guerra. Es un cap\u00edtulo del libro de Jean-Bosco Botsho:\u00a0 Lugares sagrados de \u00c1frica, la cuna de la humanidad. (Oc\u00e9ano-\u00c1mbar, 2012) La palabra \u201cTombuct\u00fa\u201d evoca un sinf\u00edn de im\u00e1genes y una maravillosa sinfon\u00eda de consonancias musicales; un ser o un lugar&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":56350,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[158],"tags":[428],"post_series":[],"class_list":["post-56349","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-sabiduria-en","tag-mas-fuentes-de-sabiduria","entry","has-media"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56349","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56349"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56349\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":59777,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56349\/revisions\/59777"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/56350"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56349"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56349"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56349"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=56349"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}