{"id":56801,"date":"2013-10-18T00:00:00","date_gmt":"2013-10-18T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2016-09-14T12:22:48","modified_gmt":"2016-09-14T10:22:48","slug":"autoconducirse","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/autoconducirse\/","title":{"rendered":"Autoconducirse"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #800000;\">selecci\u00f3n del texto de Genevi\u00e8ve Lanfranchi (1912-1986): <em><strong>La formation de soi par soi<\/strong>. La pratique<\/em>. Beauvais, La Table Ronde, 1977.<\/span><br \/>\nLa idea fundamental sobre la que quisiera atraer la atenci\u00f3n es que <em>la fuente de la energ\u00eda es el deseo<\/em>. Simplemente enunci\u00e1ndolo se hace evidente. Vale tanto para la vida animal (para el depredador observando a su presa y los m\u00e9todos de huida de \u00e9sta) como para cualquier actividad humana: para el comerciante que arriesga, compra y vende para ganar unos bienes, el estudiante que se esfuerza por saber y pasar unos ex\u00e1menes, la pareja que se une porque desean amar y ser amados, etc., etc. No hay ninguna de nuestras actividades que no parta, consciente o inconscientemente, de un deseo.<\/p>\n<p>La idea m\u00e1s com\u00fan de \u00abvoluntad\u00bb es que se trata de la capacidad de mantener una decisi\u00f3n y llevarla a cabo. La voluntad ser\u00eda como una fuerza aut\u00f3noma, siempre id\u00e9ntica a s\u00ed misma, que podr\u00eda ser asociada a cualquier elecci\u00f3n o decisi\u00f3n. Si mis provisiones de voluntad son satisfactorias podr\u00e9 trabajar con \u00e9xito para corregirme de un tic, para prosperar en cualquier campo, para sacrificarme cuando el \u00abdeber\u00bb me reclame, etc. Esta forma de entender la voluntad es muy simplista. Como si la voluntad fuese el poder ejecutivo de la raz\u00f3n. La raz\u00f3n deliberar\u00eda y seleccionar\u00eda, y la voluntad cumplir\u00eda las decisiones tomadas. Con este simplismo de que el sujeto \u00abs\u00f3lo\u00bb necesita querer y toda dificultad quedar\u00e1 resuelta, pasamos por alto lo m\u00e1s fundamental de la vida psicol\u00f3gica: \u00bfcu\u00e1l es la naturaleza de este <em>querer<\/em>, c\u00f3mo se constituye, d\u00f3nde se alimenta, cu\u00e1les son los l\u00edmites de su jurisdicci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>La idea fundamental sobre la que quisiera atraer la atenci\u00f3n es que <em>la fuente de la energ\u00eda es el deseo<\/em>. Simplemente enunci\u00e1ndolo se hace evidente. Vale tanto para la vida animal (para el depredador observando a su presa y los m\u00e9todos de huida de \u00e9sta) como para cualquier actividad humana: para el comerciante que arriesga, compra y vende para ganar unos bienes, el estudiante que se esfuerza por saber y pasar unos ex\u00e1menes, la pareja que se une porque desean amar y ser amados, etc., etc. No hay ninguna de nuestras actividades que no parta, consciente o inconscientemente, de un deseo.<\/p>\n<p>Alguien me puede objetar que muchas veces se act\u00faa por deber y que si se pudiera hacer verdaderamente lo que se desea, har\u00edamos otras cosas. Es cierto que no podemos cumplir todos los deseos a la vez pero, si observ\u00e1is bien, comprobar\u00e9is que cuando alguien est\u00e1 renunciando a un deseo es porque est\u00e1 obedeciendo a otro.<br \/>\nLo fundamental es mirar cara a cara a ese m\u00f3vil, el deseo de que se encuentra en la fuente de nuestras decisiones. Y si optamos por realizarlo, y hacer frente a los obst\u00e1culos que puedan oponerse, lo que habr\u00e1 que hacer es alimentar y fortalecer el deseo, evaluando su valor y tomando conciencia de ello. Para acrecentar la fuerza y la energ\u00eda de nuestras opciones y decisiones el camino es el reconocimiento y la consolidaci\u00f3n del deseo que est\u00e1 en la fuente.<\/p>\n<p>Consecuencias que podemos extraer de estas observaciones:<\/p>\n<p>1. Necesitamos reconocer nuestros deseos, los directos y los indirectos. Ordenarlos y coordinarlos los unos con los otros.<\/p>\n<p>2. Hay que llegar a distinguir nuestros verdaderos deseos, lo que no es nada f\u00e1cil, inmersos como estamos entre prejuicios sociales, necesidades pr\u00e1cticas, identificaciones con unas personas u otras, con ciertos ideales y, tambi\u00e9n, por nuestra ignorancia sobre nosotros mismos y de c\u00f3mo llegar a conocernos.<\/p>\n<p>3. En la medida en que podamos reconocerlos, tambi\u00e9n tendremos que seleccionar entre la diversidad de deseos, saber cu\u00e1les ser\u00e1n los que fortaleceremos y desarrollaremos.<\/p>\n<p>4. Hay que confiar en los deseos profundos; acordarles el derecho a existir, eliminar la sensaci\u00f3n de impotencia. Un deseo profundo es una fuerza lenta, poderosa, que quiere crecer, y puede hacerlo con tal que no se le impida la existencia, se le rodee de confianza y de paciencia.<\/p>\n<p>5. Har\u00e1 falta saber c\u00f3mo orientarlos, porque una misma tendencia puede dar lugar a grandes realizaciones o a resultados inadecuados.<\/p>\n<p>6. Tambi\u00e9n les tendremos que ense\u00f1ar las artes de la paciencia: bien impregnados de la confianza de que podremos llevarlos a cabo, es posible que de momento no veamos la manera de poder hacerlo. Pero alimentando constantemente la certeza, sabremos encontrar o inventar las soluciones all\u00ed donde ahora no vemos ninguna; los propios deseos, si est\u00e1n bien definidos, \u00a0sabr\u00e1n atrapar la ocasi\u00f3n cuando se presente.<\/p>\n<p>La s\u00edntesis es que s\u00f3lo hacemos lo que deseamos hacer, y si no estamos todav\u00eda convencidos de ellos es que desconocemos la verdadera ra\u00edz de nuestra actuaci\u00f3n. Vale la pena adentrarse en la propia vida para comprender las pautas de nuestro actuar y los deseos que en verdad nos gu\u00edan.<\/p>\n<p>Sois libres y si no lo sent\u00eds as\u00ed es porque no est\u00e1is utilizando vuestra libertad. Cada uno hace lo que desea, po puede ser de otra forma. Cada uno es due\u00f1o de sus actos y de su vida. Cada uno decide. Nadie m\u00e1s. No culpen, pues, a las circunstancias. Ni al destino, ni a los dioses. Ni culpen a su debilidad. Porque de debilidad nada, pues sus deseos son bien fuertes, tanto como lo es su instinto de conservaci\u00f3n. Aunque\u00a0 cueste creerlo estamos al frente de un considerable capital. Pero hay que aprender a regirlo. No es cuesti\u00f3n de debilidad sino de ignorancia.<\/p>\n<p>El primer paso es ser consciente de ellos, comprender la propia fuerza y confiar en que puede convertirse en un poder invencible.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" style=\"display: block; margin-left: auto; margin-right: auto;\" src=\"\/files\/1382863651_mans_corda_r256x107.png\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p><em>Qu\u00e9 es lo que verdaderamente deseo?<\/em><br \/>\nNo hay que apresurarse a responder. La pregunta ser\u00e1 el hilo conductor que nos perimitir\u00e1 entrar plenamente en contacto con nosotros mismos. No se trata de analizar sino de cuestionarse atentamente hasta que surja la respuesta, alguna respuesta.<br \/>\nAl principio es posible que las primeras respuestas sean m\u00e1s reclamaciones o lamentaciones de lo que no nos han dado, o nos ha faltado, que otra cosa: querr\u00edamos la salud que no tenemos, una situaci\u00f3n familiar menos dif\u00edcil, etc . Por ah\u00ed no vamos bien, hay que corregir el rumbo de la atenci\u00f3n; estas respuestas corresponden m\u00e1s a situar en el exterior la fuente de nuestro sentimiento de impotencia que no a conseguir una mirada l\u00facida sobre lo que realmente es nuestro m\u00f3vil interior. Tras detener todo \u00e1nimo de lamentaci\u00f3n o de reclamaci\u00f3n, sin darles cancha, habr\u00e1 que plantearse de nuevo la cuesti\u00f3n. Quiz\u00e1s reaparecen los mismos deseos, por ejemplo, \u00abquiero salud\u00bb. Si es as\u00ed, entonces, el siguiente paso es profundizar, vivir eso sin lamentos, dar cuerpo a este deseo haci\u00e9ndolo m\u00e1s consistente, m\u00e1s definido. Sin preocuparse todav\u00eda de c\u00f3mo podr\u00e1 realizarse, en este momento de lo que se trata es de sacarlo a la luz, desde el fondo oscuro de las lamentaciones paralizantes, convertirlo en una realidad objetiva con la que despu\u00e9s podamos trabajar. Esta tarea vale para cualquier otro ejemplo.<\/p>\n<p>Si lo que surgen son deseos de proyectos, de realizaciones, etc. no corr\u00e1is todav\u00eda a decidir c\u00f3mo ponerlos en pr\u00e1ctica. Es importante mantenerse como testigos que quieren comprender toda la complejidad, ambivalencia, las ra\u00edces profundas, etc. de aquel deseo. Porqu\u00e9 quiero hacer \u00abx\u00bb, porqu\u00e9 lo valoro, qu\u00e9 es lo que me gusta o busco con ello, y si en lugar de \u00abx\u00bb hiciera \u00abz\u00bb, no ser\u00eda lo mismo? \u00bfQu\u00e9 es lo que me mueve hacia \u00abx\u00bb? Deseo de reconocimiento, de ser \u00fatil, de dominar, de amar&#8230;?<br \/>\nCon confianza en la propia capacidad de lucidez, no teng\u00e1is prisa, estad seguros de que cada vez lo podr\u00e9is comprender mejor. Ayudaros con la imagen de un gran r\u00edo al que desembocan muchos afluentes. Observad bien. No ten\u00e9is la certeza de si lo que hab\u00e9is \u00a0identificado es alg\u00fan afluente o es el r\u00edo principal, ni, en caso de que sea el principal, qu\u00e9 afluentes lo alimentan. Si os cans\u00e1is, detened la observaci\u00f3n, y la retom\u00e1is en otro momento. El resultado ser\u00e1 mucho m\u00e1s enriquecedor si tenemos condiciones propicias para interrumpir tantas veces como haga falta sin perder el hilo internamente de nuestra pregunta.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s se han identificado dos deseos que resultan, o parecen, incompatibles entre ellos. Por ejemplo, uno querr\u00eda consagrarse plenamente a una idea, un proyecto, pero sin perder el sentido cr\u00edtico. O querr\u00eda estar por los dem\u00e1s y, al mismo tiempo, dedicarse a una tarea que exige aislamiento. Esta situaci\u00f3n, vivida de una manera informulada, puede ser desastrosa, ser\u00eda comparable a querer inspirar y espirar simult\u00e1neamente: nos ahogamos. Como indic\u00e1bamos acerca de los ejercicios de respiraci\u00f3n, es importante disociar bien los dos movimientos, disociar bien los dos deseos. Centrarse totalmente en uno, luego en el otro, que tomen cuerpo. Comprenderlos a fondo. De entrada no se trata de optar por uno de ellos, sino de darles viabilidad, a uno y otro. Si haciendo este trabajo, y a medida que uno y otro se concretan y se dibujan, la incompatibilidad sigue presente, tambi\u00e9n los elementos que ayudar\u00e1n a optar ir\u00e1n tomado m\u00e1s cuerpo: \u201cson incompatibles pero valoro tanto la opci\u00f3n \u00aba\u00bb que no me duele renunciar a la opci\u00f3n \u00abb\u00bb\u201d. Si se presentan as\u00ed, la tarea ser\u00e1 trabajar a fondo la opci\u00f3n, profundizar en ella. En la mayor\u00eda de casos descubrimos no la incompatibilidad sino la manera de coordinar dinamismos diversos. Generalmente los deseos son complejos y participan una variedad de elementos. Algunos de estos elementos pueden estar impidiendo el avance e identific\u00e1ndolos es como podemos encontrar la manera de coordinar, dejar, optar, &#8230;<\/p>\n<p>Finalmente, quiz\u00e1s descubr\u00e1is en vosotros, en alg\u00fan nivel profundo, una aspiraci\u00f3n elevada pero vaga, en el sentido que no sabr\u00edais concretarla en alguna dedicaci\u00f3n espec\u00edfica para llevarla a cabo; deseo de justicia, o una certeza, o el bien de todos, etc. Confiad en vuestras apsiraciones. Cultivadlas; es la fuerza de vuestras aspiraciones y deseo lo que mover\u00e1 monta\u00f1as. Pero paciencia, esto no se hace en un d\u00eda. Mantenedlos vivos, sin ahogarlos. En los ratos de reflexi\u00f3n cultivadlos, haced que crezcan. Identificar\u00e9is as\u00ed los elementos par\u00e1sitos y \u00e9stos perder\u00e1n fuerza.<\/p>\n<p>Vale la pena ir practicando todo esto d\u00edas, semanas, meses&#8230;: el tiempo que haga falta hasta que la propia energia vaya organiz\u00e1ndose de una manera m\u00e1s clara y di\u00e1fana. Cuanto m\u00e1s aut\u00e9ntico sea el autoconocimiento y la comprensi\u00f3n de las situaciones, cuanto mayor sea la lucidez respecto a un mismo, los propios deseos y la realidad en la que nos movemos y la que generamos con nuestra actuaci\u00f3n, m\u00e1s posible ser\u00e1 orientar nuestros pasos en la direcci\u00f3n deseada. Mayor ser\u00e1 la oportunidad de autoconducirnos.<\/p>\n<p><em>La fuerza de las im\u00e1genes<\/em><\/p>\n<p>Las im\u00e1genes suscitan emociones y actos. Este es el motivo por el que insisto en la necesidad de concretar lo m\u00e1s posible: imaginad situaciones precisas, no os conform\u00e9is con vaguedades, \u00abved\u201d las respuestas o realidades tanto como pod\u00e1is, de forma que casi est\u00e9is realizando aquello que est\u00e1is enfocando con vuestra imaginaci\u00f3n. No es f\u00e1cil descubrir el ser profundo, comprenderlo. Nos cuesta localizarlo. Mal identificado, se hace dif\u00edcil accionarlo. Eligiendo unos actos en lugar de otros, llevando a cabo ciertos gestos, cultivando determinadas im\u00e1genes, todav\u00eda no lo habremos alcanzado pero habremos hecho algo muy interesante: lo habremos movilizado y conseguiremos identificarlo cada vez con m\u00e1s precisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo que se trata es de utilizar de forma deliberada la fuerza de las im\u00e1genes, del mismo modo que caminando en una noche oscura puedes infundirte seguridad impregn\u00e1ndote voluntariamente de la idea de que est\u00e1s perfectamente seguro, o puedes quedarte aterrado imagin\u00e1ndote todos los posibles peligros. Simplemente se trata de elegir las im\u00e1genes m\u00e1s adecuadas para nuestro prop\u00f3sito. Habr\u00e1 quien pueda pensar que decirse tal o cual cosa es enga\u00f1arse. Yo responder\u00eda a esta objeci\u00f3n preguntando: cuando nos decimos la verdad, \u00bfcu\u00e1ndo lo vemos todo negro o cuando lo vemos todo f\u00e1cil?. En los buenos momentos te parece que te equivocabas vi\u00e9ndolo todo negro y viceversa. Y en el fondo, lo que se trata es de que tomemos conciencia de que en gran parte somos los responsables de las im\u00e1genes que nos rodean; seg\u00fan el estado de \u00e1nimo veremos unos aspectos u otros y, adem\u00e1s, mi tristeza se contagia a los que me rodean, provoca malos humores alrededor m\u00edo, me paraliza o disminuye mi capacidad de esfuerzo, con lo que el fracaso estar\u00e1 asegurado (generando a\u00fan m\u00e1s tristeza). El ciclo inverso valorando las posibilidades, etc. es igualmente real.<br \/>\nPodemos concluir que en caso de que haya \u00abun punto de vista cierto\u00bb no sabemos cu\u00e1l es, por tanto podemos escoger lo que nos parezca mejor. Puedo ser parcial evocando una imagen gozosa de la realidad, pero no me equivoco si haci\u00e9ndolo me ayuda a reconstruir mi alegr\u00eda. Quiz\u00e1s una imagen angustiosa corresponda a alg\u00fan aspecto de la realidad pero me equivoco deteni\u00e9ndome en ella si paraliza mi pensamiento, mis sentimientos, mi actividad, en resumen, mi vida.<\/p>\n<p>De ello podemos deducir que nos podemos dedicar a mirar con valent\u00eda los aspectos tristes y feos siempre y cuando tengamos el poder suficiente para no quedar petrificados y para transformar el sufrimiento en un medio de profundizaci\u00f3n. Mientras no sea este nuestro caso m\u00e1s vale tener la sabidur\u00eda de los escaladores, vigilar bien donde ponemos los pies a cada paso, decirnos que saldremos adelante si mantenemos la atenci\u00f3n vigilante, y olvidarnos de la profundidad de los abismos que nos rodean hasta que no seamos insensibles al v\u00e9rtigo.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, de manera voluntaria, consciente y deliberada, cultivad un tipo de im\u00e1genes y rechazad otras, no con el \u00e1nimo del creyente que estima que unas concepciones son falsas y otras verdaderas, sino con la estrategia de los pedagogos hacia ese germen que llevamos dentro, eligiendo lo que le puede dar confianza, alentarlo y vivifircarlo. Este uso deliberado de im\u00e1genes es como un ejercicio de higiene, ni m\u00e1s ni menos. No se trata de negar la existencia de aspectos negativos, pero a\u00fan as\u00ed, persiguiendo un objetivo, se trata de -libre y voluntariamente- hacer el ejercicio del fot\u00f3grafo que busca en cada situaci\u00f3n ese \u00e1ngulo que favorece, aquella luz que hace destacar el aspecto elegido, etc.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>La auscultaci\u00f3n<\/em><\/p>\n<p>El acto es en s\u00ed mismo sencillo: se trata de interrogar, a menudo, o, como m\u00ednimo, en cada momento importante de la vida, a aquella parte de nuestra profundidad que sentimos ser lo m\u00e1s aut\u00e9ntiamente nuestro, como la m\u00e1xima \u00abcalidad\u00bb en la que podemos vivir.<\/p>\n<p>Esta \u00abauscultaci\u00f3n cualitativa profunda\u00bb conduce a escoger un acto o una actitud m\u00e1s que otra. \u00abAuscultaci\u00f3n\u00bb y \u00abintrospecci\u00f3n\u00bb no son la misma cosa. La introspecci\u00f3n es una actividad b\u00e1sicamente mental que procura distinguir los factores que est\u00e1n en juego en tal o cual actitud, lo que conduce a una situaci\u00f3n u otra, la introspecci\u00f3n es an\u00e1lisis. La auscultaci\u00f3n es una \u00abescucha\u00bb: participaci\u00f3n viva y atenta en lo que est\u00e1 sucediendo. Es penetraci\u00f3n en la profundidad del existir. M\u00e1s que observar y analizar, se trata de recoger el \u00abyo\u00bb para poder penetrar hacia ese fondo de nuestro existir. La introspecci\u00f3n es una ayuda ya que permite poner orden y localizar mejor el \u00abfondo\u00bb, pero no es lo mismo. La auscultaci\u00f3n es m\u00e1s bien un gesto de escucha, de entrega, de penetraci\u00f3n. La comparar\u00eda a la actitud de una persona a nado que se adentra entre corrientes marinas, con fuerzas y temperaturas diferentes y que, en estado de alerta entre las corrientes, busca reconocer aquella que le permite nadar en la direcci\u00f3n deseada . En esta imagen, la persona nadando representa la atenci\u00f3n del sujeto y el oc\u00e9ano con sus corrientes, la totalidad de su conciencia.<\/p>\n<p>El movimiento de autenticidad es comparable a una espiral que va avanzando progresivamente desde aquellas capas m\u00e1s externas de la danza de nuestro actuar, hacia ese fondo sin forma del que en alg\u00fan momento hemos intuido la existencia, la autenticidad, de una calidad que sabemos que es distinta de lo que estructura la personalidad del yo. Una espiral en constante escucha de un \u00abno s\u00e9 qu\u00e9\u00bb, de algo que no tiene nombre, pero que sabemos reconocer como el verdadero fundamento, como algo muy valioso. Espiral de recogimiento, de interiorizaci\u00f3n. B\u00fasqueda de autenticidad.<br \/>\n<em>Concentraci\u00f3n<\/em><\/p>\n<p>Adem\u00e1s de aprender a gestionar el dominio de las antiguas estructuras sobre nuestra vida, necesitaremos desarrollar otras nuevas, m\u00e1s aptas. Necesitamos aprender a movilizar unas energ\u00edas diferentes de aquellas fuerzas reactivas que nos hac\u00edan actuar buscando protecci\u00f3n o aprobaci\u00f3n, o como resultado de un estado de \u00e1nimo u otro.<br \/>\nHay una actitud que resulta indispensable para quien quiera conseguir la\u00a0 autonom\u00eda personal. La llamamos hacerse presente al presente. Es justo lo contrario de la ausencia. Est\u00e1 la ausencia al presente de aquella persona que est\u00e1 situada en los proyectos, en los recuerdos, en otro momento, en el que sea, y la ausencia de la persona que no est\u00e1 en ninguna parte, la de la persona que flota, que vive, siente y act\u00faa en un magma indefinido, en un mundo muy pobre de sentimientos, de actividad, de ideas.<\/p>\n<p>La persona \u00abpresente\u00bb cuando escucha, escucha, cuando trabaja est\u00e1 toda ella en lo que hace, cuando r\u00ede r\u00ede de todo coraz\u00f3n &#8230; Una vida autoconducida y aut\u00f3noma es como la corriente el\u00e9ctrica que depende de la conexi\u00f3n de dos polos: el personal, lo m\u00e1s arraigado posible en la profundidad, y el exterior que debe ser lo m\u00e1s objetivo, lo m\u00e1s real posible. S\u00f3lo as\u00ed el vivir, las decisiones, ser\u00e1n una respuesta generada desde la autonom\u00eda interior, a una realidad exterior percibida con lucidez. \u00a1\u00c9sta es la aut\u00e9ntica espontaneidad!<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>selecci\u00f3n del texto de Genevi\u00e8ve Lanfranchi (1912-1986): La formation de soi par soi. La pratique. Beauvais, La Table Ronde, 1977. La idea fundamental sobre la que quisiera atraer la atenci\u00f3n es que la fuente de la energ\u00eda es el deseo. Simplemente enunci\u00e1ndolo se hace evidente. Vale tanto para la vida animal (para el depredador observando&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":56802,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[160],"tags":[],"post_series":[],"class_list":["post-56801","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-calidad-humana","entry","has-media"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56801","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56801"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56801\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":60224,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56801\/revisions\/60224"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/56802"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56801"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56801"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56801"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=56801"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}