{"id":56887,"date":"2014-03-17T00:00:00","date_gmt":"2014-03-17T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2016-09-16T11:29:24","modified_gmt":"2016-09-16T09:29:24","slug":"el_poder_de_las_redes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/el_poder_de_las_redes\/","title":{"rendered":"El poder de las redes"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #800000;\">[selecci\u00f3n del art\u00edculo publicado en <strong>Vanguadia Dosier, n\u00ba50<\/strong>, Enero-Marzo 2014]<\/span>.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A lo largo de la historia el poder se ha basado en el control de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n. (\u2026) En la primera d\u00e9cada del siglo XXI la difusi\u00f3n de las redes de comunicaci\u00f3n por internet, cada vez m\u00e1s mediante plataformas inal\u00e1mbricas, ha transformado los procesos de comunicaci\u00f3n. (\u2026) Hemos pasado de un mundo dominado por la comunicaci\u00f3n de masas a un mundo en que esta coexiste con la autocomunicaci\u00f3n de masas.<\/p>\n<p>Hemos pasado de un mundo dominado por la comunicaci\u00f3n de masas a un mundo en que esta coexiste con la autocomunicaci\u00f3n de masas. Es decir, hemos pasado de una comunicaci\u00f3n caracterizada por la emisi\u00f3n de mensajes de una fuente a muchos receptores, con escasa interactividad, a una comunicaci\u00f3n en donde m\u00faltiples emisores env\u00edan mensajes a m\u00faltiples receptores, de modo que todos somos emisores y receptores a la vez. (\u2026)<\/p>\n<p>Mediante la articulaci\u00f3n entre innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica, difusi\u00f3n de la telecomunicaci\u00f3n digital y afirmaci\u00f3n global de la cultura de libertad, amplios sectores de los ciudadanos, sobre todo en las generaciones j\u00f3venes, han construido su sistema propio de autocomunicaci\u00f3n en el que viven, trabajan, debaten, sue\u00f1an, se enamoran, se enfadan y cuando hace falta se movilizan. Sin por ello dejar el mundo de la interacci\u00f3n f\u00edsica directa. La sociabilidad <em>on line <\/em>y <em>off line <\/em>se complementan y se refuerzan mutuamente, seg\u00fan demuestra la investigaci\u00f3n sociol\u00f3gica en la materia. No estamos en una separaci\u00f3n entre lo virtual y lo real, sino en una cultura de virtualidad real, porque la comunicaci\u00f3n virtual es una parte fundamental de nuestra realidad cotidiana.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" style=\"float: left; margin: 5px 10px 5px 10px;\" src=\"\/files\/1391094332_xarxes_gran_r256x215.jpg\" alt=\"\" \/>En ese contexto, no es de extra\u00f1ar que, cuando los ciudadanos no encuentran canales de participaci\u00f3n pol\u00edtica o de control de sus gobernantes, utilicen las redes sociales para debatir, organizarse en red y movilizarse. Para, a partir de ese espacio p\u00fablico cibern\u00e9tico que es internet, ocupar tambi\u00e9n el espacio urbano y apuntar a la intervenci\u00f3n en el espacio p\u00fablico institucional que muchos consideran secuestrado por una clase pol\u00edtica profesional m\u00e1s atenta a los poderes econ\u00f3micos y medi\u00e1ticos que a los ciudadanos que los eligen y los pagan. De ah\u00ed el surgimiento de una oleada de protestas, movimientos sociales, revueltas y revoluciones que nacen en internet para luego ocupar la ciudad y desafiar al Estado. En la ra\u00edz de esos movimientos est\u00e1 la profunda crisis de legitimidad de las instituciones pol\u00edticas en casi todo el mundo. Las encuestas muestran que entre el 50 por ciento y el 80 por ciento de los ciudadanos, seg\u00fan pa\u00edses, no se consideran representados pro partidos y gobernantes y ponen en cuesti\u00f3n las reglas institucionales de funcionamiento democr\u00e1tico. Afirman la democracia pero niegan que lo que viven sea democracia. Y como los partidos se aferran a los mecanismos que reproducen su poder, los ciudadanos no tienen otra alternativa que la resignaci\u00f3n (producto del miedo al riesgo de la protesta) o la rebeld\u00eda extrainstitucional, pac\u00edfica en la inmensa mayor\u00eda de los casos. De hecho, siempre ha sido as\u00ed en la historia cuando se produce un desfase sist\u00e9mico entre la sociedad civil y las instituciones pol\u00edticas. La diferencia con los movimientos sociales actuales es que internet proporciona un espacio p\u00fablico protegido en donde se pueden denunciar los abusos, debatir propuestas, llamar a la acci\u00f3n, coordinar las luchas y seguir existiendo de forma permanente en la red cuando la represi\u00f3n policial dificulta la expresi\u00f3n directa de la protesta en las calles y en las instituciones. La clave es la constante interacci\u00f3n entre las redes sociales en internet y el espacio urbano. (\u2026)<\/p>\n<p>Lo significativo de estos movimientos es que obedecen a un patr\u00f3n com\u00fan de organizaci\u00f3n, de acci\u00f3n y de problem\u00e1tica, a pesar de la diferencia de los contextos culturales, institucionales y de nivel de desarrollo en donde se han producido. (\u2026)<br \/>\nEn la mayor\u00eda de dichos movimientos se repiten ciertos rasgos caracter\u00edsticos:<\/p>\n<p>&#8211; Son movimientos que nacen sin l\u00edderes y sin organizaci\u00f3n, aunque despu\u00e9s en algunos casos se constituyen\u00a0 algunos liderazgos carism\u00e1ticos, como en el caso de Chile. En todos los casos surgen al margen de los partidos pol\u00edticos y de los sindicatos, aunque tambi\u00e9n a veces (como en Chile, de nuevo) algunos l\u00edderes militen en un partido pol\u00edtico y concurran a elecciones. Pero aun en esos casos, esos l\u00edderes son tolerados\u00a0 siempre y cuando no instrumentalicen el movimiento en beneficio del partido. La historia de los partidos comunistas autoproclam\u00e1ndose vanguardias conscientes de masas inconscientes ha pasado al museo de las ideolog\u00edas, hoy en d\u00eda rechazadas por la inmensa mayor\u00eda de los movimientos sociales contempor\u00e1neos.<\/p>\n<p>&#8211; Son movimientos virales que se propagan por internet y se enra\u00edzan en distintas realidades con formas propias. En todos los casos nacen en internet, se expresa en el espacio urbano y buscan formas extra-institucionales de intervenir en las instituciones pol\u00edticas. Nacen en las redes sociales, en muchos casos en Facebook, para luego movilizarse mediante Twitter, Tuenti o redes de comunicaci\u00f3n similares. En algunas acampadas se desarrollaron tecnolog\u00edas de comunicaci\u00f3n propias, como el N-1, para autonomizarse lo m\u00e1s posible con respecto a las corporaciones de internet.<\/p>\n<p>&#8211; En algunos casos, a partir de un nivel de desarrollo del movimiento surgen desde dentro del mismo distintas fuerzas protopol\u00edticas que intentan ampliar el espacio institucional\u00a0 ofrecido por las elecciones. Raramente los movimientos se articulan de forma directa con los partidos pol\u00edticos existentes, aunque su acci\u00f3n puede favorecer el voto por alguno de ellos.<\/p>\n<p>&#8211; No son movimientos program\u00e1ticos, pero s\u00ed incluyen numerosas reivindicaciones concretas, muchas de las cuales se obtienen en la lucha.<\/p>\n<p>&#8211; Son interclasistas, son relativamente paritarios en t\u00e9rminos de g\u00e9nero (incluso en sociedades musulmanas) y son pluri\u00e9tnicos y plurirreligiosos en la mayor parte de los casos. Es decir, no es una caracter\u00edstica cultural o sociodemogr\u00e1fica lo que los define, sino la indignaci\u00f3n con las injusticias en su vida cotidiana, la demanda de canales de expresi\u00f3n democr\u00e1tica y la cr\u00edtica del orden pol\u00edtico existente.<\/p>\n<p>&#8211; Dos son los valores fundamentales que se afirman en todos los movimientos. Por un lado, democracia real, como fue en particular el caso del 15-M en Espa\u00f1a. Es decir, la negaci\u00f3n de la actual democracia capturada por los partidos pol\u00edticos en su propio beneficio, al servicio de la clase financiera, y la reconstrucci\u00f3n de nievas formas de representaci\u00f3n a trav\u00e9s de la deliberaci\u00f3n en la red y en asambleas que vayan inventando nuevas formas de gobernanza participativa. Por otro lado, una palabra se repite en todos los movimientos de uno a otro conf\u00edn: dignidad. La lucha por la dignidad fue el estandarte de los movimientos \u00e1rabes contra la humillaci\u00f3n continuada por parte de loa aparatos represivos y de las autoridades. La indignaci\u00f3n es el camino a la dignidad. La dignidad, como defini\u00f3 Amartya Sen hace dos d\u00e9cadas, es el derecho a tener derechos por el simple hecho de ser humanos. La dignidad es el valor que encarna en los derechos humanos, de los cuales la democracia pol\u00edtica y la libertad son solo algunas de las diversas dimensiones. La afirmaci\u00f3n de la propia dignidad sit\u00faa a las personas, a todas las personas, por encima del ordeno y mando de quienes se arrogan el derecho de decirles lo que pueden y no pueden hacer a partir de un poder institucional sometido tan solo a controles controlados por los controladores. De ah\u00ed la profundidad de estos movimientos que surgen por todas partes porque en todas partes existe el sentimiento intenso de ser ignorados y humillados por quienes ostentan el poder. (\u2026)<\/p>\n<p>El verdadero efecto que producen los movimientos sociales en general, y los actuales en red en particular, es el cambio de mentalidad, la transformaci\u00f3n de la conciencia de las personas. Porque se comunican nuevos valores, y juicios alternativos, y se someten a debate, y van surgiendo nuevos consensos y nuevos desacuerdos en un proceso deliberativo. Y, sobre todo, porque la pr\u00e1ctica de los movimientos en el espacio p\u00fablico, en la red, en las plazas, en las instituciones, permite a la gente darse cuenta de su poder, de que <em>juntos podemos <\/em>, de que es posible expresarse y so\u00f1ar con una sociedad construida a partir de sus manos y de su comunidad. Aunque a veces deriven en lucha fratricida. Pero el sentimiento de autonom\u00eda de las personas, de poder ser ellas, de poder ser ellas, de poder sentir la dignidad de ser, pese a quien pese, es lo que nace de esa pr\u00e1ctica. Saber que se es y saber que se puede. Ese es, en \u00faltimo t\u00e9rmino, el poder de las redes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #800000;\"><img decoding=\"async\" style=\"float: left; margin: 5px 10px 5px 10px;\" src=\"\/files\/1391176005_el-poder-de-las-redes-soc_t102x128.jpg\" alt=\"\" \/>El art\u00edculo entero as\u00ed como otros art\u00edculos sobre el tema, en el n\u00famero monogr\u00e1fico:<\/span><\/strong><br \/>\n<strong><span style=\"color: #800000;\"><em>El poder de las redes sociales<\/em>. <a href=\" http:\/\/www.lavanguardia.com\/internacional\/20131217\/54397298092\/el-poder-de-las-redes-sociales-vanguardia-dossier.html\">Vanguadia Dosier, n\u00ba50, Enero-Marzo 2014<\/a>, <\/span><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[selecci\u00f3n del art\u00edculo publicado en Vanguadia Dosier, n\u00ba50, Enero-Marzo 2014].\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A lo largo de la historia el poder se ha basado en el control de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n. 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