{"id":56968,"date":"2014-02-28T00:00:00","date_gmt":"2014-02-28T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2016-09-16T11:29:57","modified_gmt":"2016-09-16T09:29:57","slug":"iglesia_y_mundo_moderno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/iglesia_y_mundo_moderno\/","title":{"rendered":"Iglesia y mundo moderno"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #800000;\">Art\u00edculo publicado en la revista ALTERNATIVAS, n\u00ba46 (II\/2013), pgs. 105-130, una reflexi\u00f3n sobre la necesidad de transformaci\u00f3n de las estructuras religiosas al servicio del cultivo de la cualidad humana: <span style=\"color: #000000;\">\u00ab<\/span><\/span>El mundo ha cambiado sustancialmente en todas sus estructuras y sobre todo ha avanzado de manera imparable en la conciencia de su autonom\u00eda frente a la religi\u00f3n y la iglesia. [\u2026]el alejamiento mutuo, es hoy mucho m\u00e1s profunda que antes. Definitivamente la iglesia debe plantearse una nueva manera de estar en el mundo\u00bb&#8230;<\/p>\n<div>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/cetr.net\/files\/1396023410_botey_iglesia_y_mundo_mod.pdf\"><strong>descargar el art\u00edculo en pdf<\/strong><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Introducci\u00f3n. El papa Francisco, la modernidad y el futuro de la iglesia<\/p>\n<\/div>\n<p>1. Cambios en la sociedad respecto de la fe. Sociedad laica.<\/p>\n<p>2.- El problema es Dios<\/p>\n<p>a. Incapacidad del mundo para entender a Dios<\/p>\n<p>b. Nuevas religiones sin Dios<\/p>\n<p>3. El problema son las v\u00edctimas<\/p>\n<p>a. El silencio culpable ante las v\u00edctimas<\/p>\n<p>b. La teolog\u00eda \u201cdespu\u00e9s de Auschwitz\u201d<\/p>\n<p>4. El Dios de la biblia<\/p>\n<p>a. La lectura sem\u00edtica de la historia<\/p>\n<p>b. Hacia el reencuentro del Dios de Abraham<\/p>\n<p>c. Dios en los \u00faltimos<\/p>\n<p>5. El Dios de la raz\u00f3n y el poder<\/p>\n<p>a. El Dios de la raz\u00f3n<\/p>\n<p>b. La contrahistoria<\/p>\n<p>c. El Dios del capitalismo y de la guerra<\/p>\n<p>6. La comunidad de creyentes<\/p>\n<p>a. Iglesia de la peque\u00f1a grey<\/p>\n<p>b. Iglesia del di\u00e1logo<\/p>\n<p>c. Iglesia y la m\u00edstica<\/p>\n<p>d. Iglesia de la compasi\u00f3n.<\/p>\n<div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<p><strong>Introducci\u00f3n. <\/strong><\/p>\n<div>\n<p><strong>El papa Francisco, la modernidad y el futuro de la iglesia\u00a0 <\/strong><\/p>\n<\/div>\n<p>Las continuas sorpresas del papa Francisco desde su llegada al Pontificado suponen, adem\u00e1s de una corriente de aire fresco un importante cambio teol\u00f3gico, que lleva a cabo sobre todo con signos y desde la pastoral. \u00a1Bendito cambio! Pero ha habido algunas declaraciones, p. ej., la necesidad del respeto a la conciencia subjetiva o la n\u00edtida defensa de la laicidad del Estado, que suponen un cambio fundamental en la actitud de la iglesia en relaci\u00f3n a temas intocables hasta ahora como el respeto a la intimidad de las personas o en su relaci\u00f3n con la sociedad.<\/p>\n<p>Desde el comienzo su principal obsesi\u00f3n ha sido hablar de \u00abla iglesia pobre y para los pobres\u00bb como necesario punto de partida para su renovaci\u00f3n. Hac\u00eda mucho tiempo que no se sent\u00eda este discurso tantas veces reiterado como \u00e9l lo hace y con tanta sensaci\u00f3n de sinceridad. Pero, m\u00e1s all\u00e1 de esto, las propuestas citadas u otras parecidas, suponen situar a la iglesia en actitud de servidora, orientar su acci\u00f3n pastoral hacia lo que le es propio: hablar de Dios y dar consuelo. Y a la vez es el reconocimiento de la adultez del mundo sobre lo que la humanidad ya tiene criterios: la convivencia humana, la ciencia, la moral. En definitiva es el retorno al esp\u00edritu m\u00e1s profundo del Vaticano II.<\/p>\n<p>Pero ni el mundo de hoy ni la iglesia son los mismos de hace cincuenta a\u00f1os, cuando termin\u00f3 el Concilio. La preocupaci\u00f3n fundamental del Concilio fue iniciar el di\u00e1logo de la iglesia con el mundo. El mundo ha cambiado sustancialmente en todas sus estructuras y sobre todo ha avanzado de manera imparable en la conciencia de su autonom\u00eda frente a la religi\u00f3n y la iglesia. Tampoco la iglesia es la misma de entonces, pero, sobre todo en los \u00faltimos treinta y cinco a\u00f1os, ha caminado hacia atr\u00e1s, en direcci\u00f3n contraria. La ruptura del di\u00e1logo, el alejamiento mutuo, es hoy mucho m\u00e1s profunda que antes. Definitivamente la iglesia debe plantearse una nueva manera de estar en el mundo. Los gestos y palabras de Francisco son un regalo, una oportunidad y apuntan en esta direcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las palabras que vienen a continuaci\u00f3n s\u00f3lo pretenden dar unas pinceladas tanto de la diagnosis del momento en que vivimos en relaci\u00f3n a la fe, como de los caminos a seguir, al entender de muchos y desde la fidelidad al evangelio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div>\n<p><strong>1. Cambios en la sociedad respecto de la fe. Sociedad laica. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/p>\n<\/div>\n<p>La antigua sociedad cristiana se est\u00e1 desmoronando lenta pero inexorablemente. Durante m\u00e1s de mil quinientos a\u00f1os el cristianismo, adem\u00e1s de ser una de las m\u00e1s importantes expresiones de la fe, ha sido el vertebrador de la cultura de occidente, proporcionaba valores, s\u00edmbolos o instrumentos que estructuraban la vida material, social y mental de la sociedad e impregnaban todas las dimensiones de la vida colectiva y personal. Era el cemento de las relaciones sociales con una \u00edntima relaci\u00f3n entre religi\u00f3n y observancia de las normas en la vida publica y familiar. La teolog\u00eda armonizaba la comprensi\u00f3n de Dios con la experiencia del poder en una unidad teol\u00f3gico-pol\u00edtico-cultural que pod\u00eda explicarlo todo. Este ha sido el s\u00f3lido entramado cristiano-cultural-pol\u00edtico de occidente durante siglos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hoy esto toca a su fin, la misma civilizaci\u00f3n ha engullido lo religioso. \u201cDios se ha convertido en un extra\u00f1o en nuestra casa\u201d, seg\u00fan el diagn\u00f3stico de Lluis Duch. El car\u00e1cter cristiano que formaba parte de la cultura hoy se desvanece. Es la disoluci\u00f3n del cristianismo como entramado social a favor de otras ideolog\u00edas. Lo religioso no es ni volver\u00e1 a ser el elemento homogeneizador o cohesionador de lo social. Quedan \u201crestos\u201d de cristianismo que viven en los \u201crestos\u201d de una cultura que se acaba. Vivimos con una l\u00f3gica nueva, de total autonom\u00eda respecto de lo trascendente. Se trata de un cambio copernicano, como tantos otros en nuestro mundo en transformaci\u00f3n. Lo avalan todas las ciencias humanas, la sociolog\u00eda, la psicolog\u00eda, la antropolog\u00eda y, sobre todo, la experiencia de las \u00faltimas d\u00e9cadas. En sociedades avanzadas y de larga tradici\u00f3n cristiana este cambio se ha dado con sorprendente celeridad, y las mismas ciencias sociales vaticinan que en pocas d\u00e9cadas ser\u00e1 un fen\u00f3meno universal. Frente a este cambio es suicida refugiarse en el gueto a\u00f1orando el pasado.<\/p>\n<p>La conquista de la libertad de conciencia, el dominio de la raz\u00f3n, la progresiva autonom\u00eda de la ciencia, de la pol\u00edtica y de la moral ha supuesto que hoy, para elaborar criterios acerca de moral, derechos humanos, econom\u00eda o la paz no hacen falta ya las muletas de la religi\u00f3n. M\u00e1s todav\u00eda, la nueva cultura civil es muy celosa de sus competencias y las actuaciones de algunas iglesias en campos que se considera que no le son propios se consideran intromisiones indebidas.<\/p>\n<p>El cambio se da tambi\u00e9n en el interior mismo de las instituciones religiosas. Se trata del derrumbamiento de la pr\u00e1ctica y de la p\u00e9rdida de la autoridad de su magisterio. Las iglesias se vac\u00edan, la gente se va sin \u201cruido\u201d, por la puerta de atr\u00e1s, las comunidades languidecen y la eucarist\u00eda ya no es \u201cla fiesta\u201d de la comunidad porque no hay comunidad. Todos los informes ofrecen datos demoledores: la iglesia ha pasado en poco tiempo de ser la instituci\u00f3n mejor valorada a ser la peor, detr\u00e1s de las multinacionales, el ej\u00e9rcito o las instituciones pol\u00edticas y sindicatos. Sus anatemas y rigorismo moral ya no impresionan ni a los creyentes. Excepto en algunos sectores, tampoco hay excesivo anticlericalismo. Simplemente inspira indiferencia, cansancio, saturaci\u00f3n, a menudo sarcasmo, es percibida como algo arcaico.<\/p>\n<p>El respeto a la libertad personal es uno de los logros de la sociedad moderna. Esto, que es una buena noticia, conlleva el debilitamiento de todas las instituciones, incluidas las religiosas. Forma parte de lo que Zygmunt Bauman ha llamado la \u201cruptura de confianza\u201d institucional. Ello supone que la mayor\u00eda las instituciones religiosas son percibidas como simples agrupaciones humanas de las que ha desaparecido el tab\u00fa de lo sagrado, sujetas en consecuencia a la cr\u00edtica o valoraci\u00f3n de cualquier otra asociaci\u00f3n civil. En muy poco tiempo viviremos lo que algunos llaman la \u201cmuseizaci\u00f3n\u201d del cristianismo. Catedrales, obras de arte, dogma y culto pueden ser vistos como un bien cultural del pasado, como los monumentos de la antig\u00fcedad cl\u00e1sica o del feudalismo medieval.<\/p>\n<p>Para la iglesia cristiana aceptar la p\u00e9rdida del poder social que ha ejercido durante siglos es un hecho traum\u00e1tico parecido al de los padres que deben asumir la mayor\u00eda de edad de los hijos. As\u00ed, la jerarqu\u00eda de la iglesia cat\u00f3lica en lugar de alegrarse por los avances de las sociedades modernas y ver en ellos nuevas oportunidades para el evangelio, siente celos, emite condenas y ve en estos avances la cultura del nihilismo. Vinculada al poder y confiada en poseer una \u201cverdad\u201d venida de lo alto, tiene tendencia a encerrarse sobre s\u00ed misma cortando los puentes con el mundo.<\/p>\n<p>Pero el \u201cfin de la religi\u00f3n\u201d no supone el fin del sentido de lo trascendente en el ser humano o de sus necesidades intangibles. El mundo no puede ser calificado de irreligioso, no es una crisis de espiritualidad sino de p\u00e9rdida de peso institucional. Tal vez porque en comparaci\u00f3n con los a\u00f1os sesenta nos encontramos en una crisis profunda, las ofertas religiosas son mucho m\u00e1s amplias que antes. Se trata simplemente de la desaparici\u00f3n del \u201ccristianismo sociol\u00f3gico\u201d, de la funci\u00f3n organizadora de la sociedad que ha ejercido durante siglos.<\/p>\n<p>Habr\u00eda que considerar finalmente que la renovaci\u00f3n de la teolog\u00eda ha puesto de relieve que cualquier instituci\u00f3n cristiana hist\u00f3rica tiene d\u00e9biles fundamentos teol\u00f3gicos, porque para los seguidores de Cristo, la Instituci\u00f3n es \u00c9l mismo. Y \u00c9l no ces\u00f3 de criticar las instituciones de su tiempo, empezando por el Templo. Jesucristo no proclama una religi\u00f3n sino el Reino como utop\u00eda, que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de cualquier instituci\u00f3n.<\/p>\n<p>Habr\u00e1 que aprender a vivir la fe en esta sociedad \u201cpostreligiosa\u201d. Responder a esta nueva situaci\u00f3n desde la fidelidad al evangelio es el principal reto de Francisco y una feliz oportunidad.\u00a0 Las tentativas fundamentalistas de recomponer la sociedad bajo principios religiosos son vanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/cetr.net\/files\/1396023410_botey_iglesia_y_mundo_mod.pdf\"><strong>Seguir leyendo: descargar el art\u00edculo entero<\/strong><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo publicado en la revista ALTERNATIVAS, n\u00ba46 (II\/2013), pgs. 105-130, una reflexi\u00f3n sobre la necesidad de transformaci\u00f3n de las estructuras religiosas al servicio del cultivo de la cualidad humana: \u00abEl mundo ha cambiado sustancialmente en todas sus estructuras y sobre todo ha avanzado de manera imparable en la conciencia de su autonom\u00eda frente a la&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":56969,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[161],"tags":[],"post_series":[],"class_list":["post-56968","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sociedad-en-cambio","entry","has-media"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56968","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56968"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56968\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":60405,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56968\/revisions\/60405"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/56969"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56968"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56968"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56968"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=56968"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}