{"id":56993,"date":"2014-04-22T00:00:00","date_gmt":"2014-04-22T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T22:00:00","slug":"la_dimension_absoluta_como_un_rio_de","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/la_dimension_absoluta_como_un_rio_de\/","title":{"rendered":"La dimensi\u00f3n absoluta, como un r\u00edo de fondo\u2026"},"content":{"rendered":"<p>La noticia de la dimensi&oacute;n absoluta de la realidad, que todo humano, de una forma expl&iacute;cita o impl&iacute;cita, tiene, despierta el inter&eacute;s por ella. Para poderla observar e indagar es siempre necesario callar el griter&iacute;o continuo que hay en nuestro mon&oacute;logo interior. El mon&oacute;logo interior obedece a los deseos\/temores y va y viene continuamente entre los recuerdos y las expectativas.<\/p>\n<p>La noticia de la dimensi&oacute;n absoluta de la realidad, que todo humano, de una forma expl&iacute;cita o impl&iacute;cita, tiene, despierta el inter&eacute;s por ella. Para poderla observar e indagar es siempre necesario callar el griter&iacute;o continuo que hay en nuestro mon&oacute;logo interior. El mon&oacute;logo interior obedece a los deseos\/temores y va y viene continuamente entre los recuerdos y las expectativas.<\/p>\n<p>Podr&iacute;amos decir que la vida cotidiana de nuestro pensar y sentir es atender a la situaci&oacute;n que nos rodea, siempre desde la perspectiva de los deseos, modelados por los recuerdos y expectativas.<\/p>\n<p>En la vida cotidiana de la mayor&iacute;a de las personas la dimensi&oacute;n absoluta se mantiene siempre s&oacute;lo como un ruido de fondo no consciente claramente, cuyo &uacute;nico resultado es que nuestros deseos y expectativas sean insaciables.<\/p>\n<p>Los animales, que tienen un &uacute;nico acceso a lo real, carecen de deseos insaciables.<\/p>\n<p>El ruido de fondo se manifiesta como una a&ntilde;oranza o una insatisfacci&oacute;n que impide que, como los animales, nos aquietemos con la satisfacci&oacute;n de nuestras necesidades b&aacute;sicas.<\/p>\n<p>El ruido de fondo que proviene del acceso oscuro a la dimensi&oacute;n absoluta de lo real es la ra&iacute;z, no reconocida, de nuestra perpetua insatisfacci&oacute;n. Pocos son los humanos que est&aacute;n satisfechos con lo que tienen; siempre buscamos m&aacute;s. Ya lo dijeron los sabios, y cada uno de nosotros puede comprobarlo: el deseo humano es insaciable.<\/p>\n<p>Estas consideraciones lo &uacute;nico que hacen es recoger datos.<\/p>\n<p>Quien quiera poner en el primer plano de su mente y de su sentir esa dimensi&oacute;n absoluta de lo real, porque se interesa, de una forma u otra, por ella, tendr&aacute; que apa&ntilde;&aacute;rselas para callar el griter&iacute;o de la mente y del sentir. Callar el constante mon&oacute;logo interior es silenciarlo.<\/p>\n<p>Silenciarlo no es siempre eliminarlo por completo, porque ese constante mon&oacute;logo tiene una funci&oacute;n importante para la supervivencia; una funci&oacute;n de indagaci&oacute;n del medio visto desde la perspectiva de los fracasos y &eacute;xitos que en el pasado se tuvieron y desde la expectativa de solucionar las carencias, evitando los errores del pasado. Esa es la funci&oacute;n de las expectativas.<\/p>\n<p>Silenciar el mon&oacute;logo constante interior es apartar del primer plano de la atenci&oacute;n de la mente y del sentir el deseo y toda la corte de sus acompa&ntilde;antes.<\/p>\n<p>Quien conociendo la estructura de sus deseos y temores, la deja a un lado, -que equivale a silenciarla-, abre la posibilidad de desidentificarse de ella. Desidentific&aacute;ndose de esa estructura azarosa de deseos y temores puede ejercitar su mente y su sentir desde la gratuidad y acercarse a &ldquo;eso absoluto que todo es&rdquo;.<\/p>\n<p>Quien silencia sus deseos\/temores deja de vivir desde ellos e identificado con ellos y puede, as&iacute;, vivir desde la dimensi&oacute;n absoluta de su existir. Esa dimensi&oacute;n absoluta de su existir no es nada externo a &eacute;l, sino que forma parte de su realidad propia. En verdad esa dimensi&oacute;n absoluta es su naturaleza original, porque su propia naturaleza no es la interpretaci&oacute;n que hace de s&iacute; mismo desde los deseos\/temores y las expectativas.<\/p>\n<p>Lo que descubre quien silencia su deseo es que su realidad no es su modelaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Quien descubre que su realidad no es la modelaci&oacute;n que hace de s&iacute; mismo, sino eso &ldquo;otro&rdquo; de su modelaci&oacute;n, ese puede residir e identificarse con la realidad absoluta que es.<\/p>\n<p>Quien se asienta, no en la interpretaci&oacute;n que hace de s&iacute; mismo, sino en la dimensi&oacute;n absoluta que todo es, comprende que no ha venido a este mundo, que es esta inmensidad, porque la modelaci&oacute;n que hace de ella regida por la necesidad y su vocero el deseo s&oacute;lo est&aacute; en nuestra mente y en nuestro sentir, no existe ah&iacute; fuera.<\/p>\n<p>La modelaci&oacute;n que hace de esta inmensidad una garrapata o un escarabajo, est&aacute; en el sistema activo y perceptivo de esos insectos, no est&aacute; ah&iacute; fuera. Igual ocurre con los humanos.<\/p>\n<p>Lo que realmente es y lo que todo es, trasciende toda modelaci&oacute;n, sea animal, sea humana.<\/p>\n<p>Quien comprendiendo su verdadera realidad, se asienta en ella y vive desde ella, -que significa pensar, sentir y actuar desde ella-, sabr&aacute; que no es ninguna individualidad.<\/p>\n<p>Sabe que las categor&iacute;as de sujetos y objetos son s&oacute;lo consecuencia de la interpretaci&oacute;n que tiene que hacer de lo real para poder sobrevivir como animal necesitado que habla. Esas categor&iacute;as son fruto de su modelaci&oacute;n necesaria; como tales no est&aacute;n ah&iacute;.<\/p>\n<p>Sabe que ni &eacute;l es una individualidad, ni lo real es un mundo de sujetos y cosas.<\/p>\n<p>Quien vive y se identifica con su ego y sus estructuras de deseos est&aacute; sometido a un destino inflexible; est&aacute; sometido a la estructura de deseos que le transmitieron sus mayores y que &eacute;l mismo ha afianzado y confirmado con su obrar.<\/p>\n<p>Quien ya no vive y no se identifica con su ego y sus estructuras, ese es libre del destino inflexible de la consecuencia de las acciones de sus mayores y de su propio actuar. No hay libertad verdadera m&aacute;s que cuando la dimensi&oacute;n absoluta entra en el horizonte de nuestras vidas. La necesidad, y las formaciones de deseos en las que se concreta, someten, aunque dejen cierto margen de variaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Quien pone el fundamento de su mente y de su sentir en la dimensi&oacute;n absoluta, que es nuestra verdadera realidad, ese se sale de la separaci&oacute;n, se sale de la dualidad que la necesidad precisa modelar para poder sobrevivir, y entra en la no-dualidad. En la no-dualidad no hay ni nacer, ni morir.<\/p>\n<p>En la no-dualidad cesan los enfrentamientos y s&oacute;lo hay unidad, paz, inter&eacute;s y reconciliaci&oacute;n plena con todo. La reconciliaci&oacute;n plena no es conformismo, sino aceptaci&oacute;n, no rechazo, no condena.<\/p>\n<p>Quien utiliza su mente y su sentir desde la no-dualidad, sabe que no le falta nada, que no hay nada que conseguir. Continuar&aacute; viviendo como un ser necesitado y simbi&oacute;tico, pero con sobriedad y con total desprendimiento; con libertad, paz, y reconciliaci&oacute;n.<\/p>\n<p>La no-dualidad arrastra inevitablemente al inter&eacute;s y servicio a toda criatura; lleva a interesarse por la marcha de la sociedad, de la cultura, del medio y de todo ser viviente y no viviente.<\/p>\n<p>La no-dualidad es unidad y la unidad es amor. El verdadero amor no es el sentimiento rom&aacute;ntico, ni tiene ninguna conexi&oacute;n con la necesidad. El amor verdadero s&oacute;lo florece en la m&aacute;s completa gratuidad.<\/p>\n<p>Quien comprende su verdadera realidad entender&aacute; y sentir&aacute; que la realidad del mundo de sus interpretaciones, de sus modelaciones no es otra que la realidad de &ldquo;eso absoluto&rdquo;.<\/p>\n<p>Vivir&aacute; en profundidad que el mundo de nuestra dimensi&oacute;n relativa y el de nuestra dimensi&oacute;n absoluta no es una realidad con dos pisos, sino una &uacute;nica realidad que nuestra condici&oacute;n de vivientes necesitados que hablan precisa difractar para poder sobrevivir y cambiar cuando sea necesario o conveniente.<\/p>\n<p>Vivir&aacute; la dualidad y la pluralidad como la forma en la que se presenta para nosotros la &uacute;nica realidad que es. Vivir&aacute; su vida cotidiana con sumo inter&eacute;s, porque sabe que no es otra cosa que la dimensi&oacute;n absoluta; y la vivir&aacute; en suma paz y reconciliaci&oacute;n y con total entrega de servicio a todo. &iquest;C&oacute;mo no hacerlo si no hay dos?<\/p>\n<p>Vivir&aacute; en un mundo en el que habr&aacute; enfrentamientos, porque continuar&aacute; siendo un mundo de animales depredadores, pero esos enfrentamientos no ser&aacute;n profundos, porque sabr&aacute; que en verdad no hay nada que perder o que conseguir.<\/p>\n<p>Tampoco hasta aqu&iacute; se ha partido de creencias o supuestos; nos hemos ce&ntilde;ido a los hechos y a su l&oacute;gica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La noticia de la dimensi&oacute;n absoluta de la realidad, que todo humano, de una forma expl&iacute;cita o impl&iacute;cita, tiene, despierta el inter&eacute;s por ella. 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