{"id":57152,"date":"2014-11-20T00:00:00","date_gmt":"2014-11-20T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T22:00:00","slug":"los_derechos_de_tercera_y_cuarta_gen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/los_derechos_de_tercera_y_cuarta_gen\/","title":{"rendered":"Los derechos humanos de tercera (y cuarta) generaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #800000;\">El texto proviene de la obra colectiva: <em><strong>Educaci&oacute;n plena en los derechos humanos<\/strong>. <\/em>Trotta, 2014. pgs. 160-166)<\/span>&nbsp; <br \/> [&hellip;] Sabido es que los Derechos Humanos nacen con una marcada impronta individualista, como libertades individuales que configuran la primera generaci&oacute;n de los Derechos Humanos, cuya base es la <em>libertad<\/em>. Dicha matriz ideol&oacute;gica individualista sufri&oacute;, un amplio proceso de erosi&oacute;n e impugnaci&oacute;n en las luchas sociales del siglo XIX. Estos movimientos reivindicativos evidencian la necesidad de completar el cat&aacute;logo de los derechos y libertades&#8230; <em><\/em><\/p>\n[&hellip;] Sabido es que los Derechos Humanos nacen con una marcada impronta  individualista, como libertades individuales que configuran la primera  generaci&oacute;n de los Derechos Humanos, cuya base es la libertad. Dicha  matriz ideol&oacute;gica individualista sufri&oacute;, como hemos visto, un amplio  proceso de erosi&oacute;n e impugnaci&oacute;n en las luchas sociales del siglo XIX.  Estos movimientos reivindicativos evidencian la necesidad de completar  el cat&aacute;logo de los derechos y libertades de primera generaci&oacute;n,  centrados en la <em>libertad, <\/em>&nbsp;con una segunda generaci&oacute;n de derechos: los derechos econ&oacute;micos, sociales y culturales, cuyo eje es la <em>igualdad. <\/em>La tercera generaci&oacute;n aparece como complementadora de las fases anteriores y su base es la <em>solidaridad, <\/em>ya  que afecta a intereses difusos y\/o a bienes que son de su tutela:  necesidades y aspiraciones globales comunes. Se trata, por lo tanto, de  derechos de car&aacute;cter colectivo, dado que afectan a intereses y\/o a  bienes que son patrimonio de todos, de modo que a todos compete el  ejercicio de su defensa y de su tutela: el derecho a la paz (eliminaci&oacute;n  de formas de violencia y creaci&oacute;n de un &aacute;mbito de concordia y  participaci&oacute;n), a la calidad de vida, al desarrollo y autodeterminaci&oacute;n  de los pueblos, al desarrollo sostenible y un medioambiente sano, al  libre acceso a las nuevas tecnolog&iacute;as, etc.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los derechos de tercera generaci&oacute;n afectan de manera  especial a la educaci&oacute;n, la convivencia, la diversidad y la solidaridad,  esto es, se desvanece la idea de territorialidad de los derechos  sociales. Por eso, cuando apelamos a ellos, ya no hablamos solamente de  derechos que requieren subsidiaci&oacute;n por parte del Estado, sino de  derechos que reclaman la cooperaci&oacute;n positiva de los Estados y la  sociedad civil al completo, m&aacute;s all&aacute; de las fronteras territoriales y  con miras a las pr&oacute;ximas generaciones.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Estos &ldquo;Derechos de Solidaridad&rdquo; (tambi&eacute;n llamados  &ldquo;Derechos de los Pueblos&rdquo;) fueron promovidos a partir de los a&ntilde;os  ochenta para incentivar el progreso social y elevar el nivel de vida de  todos los pueblos: uso de los avances de las ciencias y la tecnolog&iacute;a,  soluci&oacute;n de los problemas alimenticios, demogr&aacute;ficos, educativos y  ecol&oacute;gicos, protecci&oacute;n del ambiente, derechos del consumidor, desarrollo  de una vida digna y el libre desarrollo de la personalidad. En  definitiva, son derechos que optimizan el desarrollo de una persona en  un ambiente apropiado, para cuya consecuci&oacute;n o protecci&oacute;n se debe contar  con la participaci&oacute;n solidaria de todos los individuos y entidades  p&uacute;blicas y privadas del mundo.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Frente a los derechos civiles y pol&iacute;ticos (propios del  constitucionalismo liberal) y los derechos socioecon&oacute;micos y culturales  (t&iacute;picos del constitucionalismo social), los derechos colectivos y de  los pueblos resultan caracter&iacute;sticos de un constitucionalismo pluralista  o solidario que todav&iacute;a no ostenta la coherencia ni la legitimidad de  aquellos y que apenas empieza a abrirse paso en los textos jur&iacute;dicos y  en las costumbres pol&iacute;ticas.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se trata de reivindicaciones relativamente recientes, que  se remontan a la &eacute;poca de la Guerra Fr&iacute;a y de la descolonizaci&oacute;n  africana (si bien desde la primera posguerra mundial se hablaba ya de  protecci&oacute;n jur&iacute;dica internacional de las minor&iacute;as) y tienen que ver con  las aspiraciones compartidas por poblaciones m&aacute;s o menos definidas.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por esta raz&oacute;n, no existe instrumento internacional  alguno que codifique los derechos de tercera generaci&oacute;n, y la atenci&oacute;n  que recae sobre ellos proviene de los estudiosos y de un sector de la  opini&oacute;n p&uacute;blica mundial en el cual convergen los intereses de pa&iacute;ses del  Sur, de naciones en busca de Estado y de las ONG.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se trata de libertades comunitarias o de solidaridad, que  pretenden la protecci&oacute;n de bienes comunes que a veces trascienden las  fronteras nacionales y que exigen del Estado el cumplimiento de ciertas  prestaciones. Pueden encontrarse y enumerarse los derechos de tercera  generaci&oacute;n as&iacute;:<\/p>\n<p>1. El derecho a un orden internacional apto&nbsp; para los Derechos Humanos.<\/p>\n<p>2. El derecho a la libre deternimaci&oacute;n de los pueblos y a la libre disposici&oacute;n de sus riquezas y recursos naturales.<\/p>\n<p>3. El derecho de las minor&iacute;as &eacute;tnicas, religiosas o ling&uuml;&iacute;sticas a su cultura, a su religi&oacute;n y a su lengua.<\/p>\n<p>4. El derecho de los trabajadores emigrantes a trabajar en otros pa&iacute;ses bajo condiciones dignas y justas.<\/p>\n<p>5. El derecho al medioambiente sano.<\/p>\n[&hellip;]\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por este camino, los activistas de la comunidad  ambientalista y ecologista proponen el reconocimiento de la naturaleza  como sujeto de derecho, de donde se deducen los supuestos derechos de  los animales y las plantas, e incluso la Tierra entera como organismo  viviente de car&aacute;cter unitario.<\/p>\n[&hellip;]\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al margen de lo dicho, se ha llegado a hablar incluso de  una cuarta generaci&oacute;n que surge como esa necesidad de moverse en un  mundo inform&aacute;tico donde las TIC (tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y la  comunicaci&oacute;n) forman parte importante en la vida de las personas.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La cuarta generaci&oacute;n de derechos aparecen como respuesta a  las nuevas necesidades, propias del ser humano en una sociedad que  avanza en la interconectividad (o conectivismo) y para la que apremia  una nueva alfabetizaci&oacute;n, no exenta de graves problemas para la igualdad  de oportunidades, dado que es generadora de una nueva sociedad de  clases.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Con esto establecemos que la importancias de los Derechos Humanos tal vez no radica solo en la noci&oacute;n de <em>dignidad <\/em>,  y aunque precisen &ndash;como en realidad ocurre- de una norma jur&iacute;dica que  garantice su eficacia ante los distintos poderes, la norma principal es  de car&aacute;cter moral, y no aut&oacute;noma sino dial&oacute;gica.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; As&iacute; pues, los Derechos Humanos tienen una dimensi&oacute;n moral  ineludible; pero tambi&eacute;n pol&iacute;tica, dado que determina su contenido y lo  legitima social e institucionalmente. Acto seguido surge la dimensi&oacute;n  jur&iacute;dica que se ocupa de las garant&iacute;as de dichos derechos, es decir, del  principio de realidad y la referencia a las cosas que siempre deber  rodearlos y, muy principalmente, de los deberes y obligaciones que  implican. Un derecho subjetivo que separa radicalmente de la instituci&oacute;n  que da lugar a su reconocimiento, de las garant&iacute;as que lo afianzan y le  confieren entidad real, de los deberes que cada derecho genera, de las  relaciones concretas en torno a las cuales se anuda, acaba por ser un  brindis al sol, la negaci&oacute;n misma de una ciudadan&iacute;a virtuosa. &nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #800000;\"><strong>Para mayor informaci&oacute;n consultar la fuente:&nbsp; AA.VV. <em>Educaci&oacute;n plena en derechos humanos. <\/em>Trotta, 2014. 334 p. <\/strong><\/span><\/p>\n<p>O tambi&eacute;n: <br \/><a href=\"http:\/\/www.encuentrojuridico.com\/2013\/01\/los-derechos-humanos-de-tercera-y.html\">Ambar Graciano.&nbsp;<em>Los derechos humanos de tercera y cuarta generaci&oacute;n<\/em>. Encuentro Jur&iacute;dico, 04 de enero de 2013<\/a>.<\/p>\n<p>http:\/\/www.encuentrojuridico.com\/2013\/01\/los-derechos-humanos-de-tercera-y.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El texto proviene de la obra colectiva: Educaci&oacute;n plena en los derechos humanos. Trotta, 2014. pgs. 160-166)&nbsp; [&hellip;] Sabido es que los Derechos Humanos nacen con una marcada impronta individualista, como libertades individuales que configuran la primera generaci&oacute;n de los Derechos Humanos, cuya base es la libertad. 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