{"id":57286,"date":"2016-01-18T00:00:00","date_gmt":"2016-01-17T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2016-09-04T16:42:01","modified_gmt":"2016-09-04T14:42:01","slug":"quiere_el_que_vuele_el_sapo_por_si_m","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/quiere_el_que_vuele_el_sapo_por_si_m\/","title":{"rendered":"Quiere \u00c9l que vuele el sapo por s\u00ed mesmo&#8230;"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #800000;\"><em>Reflexiones con motivo del quinto centenario del nacimiento de Teresa de Jes\u00fas (publicadas en un blog de Carmelitas Descalzos: castellinterior.wordpress.com)<\/em><\/span>. Me rondaba por la cabeza dedicar estas l\u00edneas al papel de Teresa de Jes\u00fas como maestra de la experiencia del Absoluto, maestra de aquel silencio personal que ofrece la posibilidad de descubrir el fondo de eternidad que nos habita, esa fuente de la propia existencia \u00abque por comodidad podemos llamar Dios\u00bb (escrib\u00eda Etty Hillesum en su <em>Diario<\/em>): el palacio del Rey -en expresi\u00f3n de santa Teresa-. Y mientras estaba preparando el material, me lleg\u00f3 un enlace a un art\u00edculo<\/p>\n<p>Me rondaba por la cabeza dedicar estas l\u00edneas al papel de Teresa de Jes\u00fas como maestra de la experiencia del Absoluto, maestra de aquel silencio personal que ofrece la posibilidad de descubrir el fondo de eternidad que nos habita, esa fuente de la propia existencia \u00abque por comodidad podemos llamar Dios\u00bb (escrib\u00eda Etty Hillesum en su <em>Diario<\/em>): el palacio del Rey -en expresi\u00f3n de santa Teresa-. Y mientras estaba preparando el material, me lleg\u00f3 un enlace a un art\u00edculo (1) sobre los movimientos de b\u00fasqueda espiritual que no se identifican con una religi\u00f3n particular (\u00abespiritualidad sin religi\u00f3n\u00bb). El art\u00edculo no aporta especial novedad sobre el tema, pero es interesante poder constatar, una vez m\u00e1s, el alcance de un fen\u00f3meno que ya no se puede tachar de moda pasajera: \u00abel paso de una fe social y culturalmente heredada, a una fe asumida como camino personal de b\u00fasqueda y de experiencia particular \u00ab-escribe el autor- que \u00abprivilegia la experiencia por delante de la doctrina\u00bb; el \u00abrechazo de pr\u00e1cticas y rituales reglamentados y v\u00e1lidos por s\u00ed mismos\u00bb en contraste con \u00abuna interioridad como espacio de encuentro y actualizaci\u00f3n de lo sagrado\u00bb&#8230; Pero, \u00bfno era eso tambi\u00e9n lo que viv\u00eda Santa Teresa? -me preguntaba yo mientras le\u00eda estas descripciones-. \u00bfNo se podr\u00edan decir palabras muy parecidas acerca del itinerario de la m\u00edstica de \u00c1vila?<\/p>\n<p>Quinientos a\u00f1os nos separan y las realidades culturales y religiosas son muy, muy diferentes; resultar\u00eda muy anacr\u00f3nico colgarle a ella la etiqueta de \u00abreligiosidad posmoderna\u00bb. A\u00fan as\u00ed&#8230; saltan a la vista algunos rasgos comunes que nos gustar\u00eda se\u00f1alar, en un ejercicio que quiz\u00e1s pueda ayudar a poner de relieve lo que la maestr\u00eda de Teresa de Jes\u00fas podr\u00eda aportar a los movimientos espirituales contempor\u00e1neos.<\/p>\n<p>No entrar\u00eda dentro de las posibilidades de su \u00e9poca el cuestionar doctrina o rituales. Pero, a\u00fan as\u00ed, no deja ella de plantar cara a una religiosidad \u00absocialmente heredada\u00bb para poner la pr\u00e1ctica religiosa al servicio de la experiencia. Apuesta por la experiencia, s\u00ed. Y nos muestra que hablar \u00abde experiencia\u00bb no tiene porque ser interpretado como sin\u00f3nimo de \u00abemociones\u00bb o \u00abcontentamientos\u00bb: vivencia espiritual es \u00abexperiencia\u00bb porque implica todo el ser; experiencia que es conocimiento con todo el ser, pues es \u00ab<em>transformamiento del alma de el todo en Dios<\/em>\u00bb (LV 20:18 (2)), \u00ab<em>pues es andar en verdad delante de la mesma Verdad<\/em>\u00bb (LV 40.3); es \u00ab<em>beber el agua de vida y caminar hasta legar a la misma fuente<\/em>\u00bb con \u00ab<em>determinada determinaci\u00f3n de no parar hasta llegar a ella, venga lo que viniera, murmure quien murmurare<\/em>\u00ab. Porque ser\u00e9is criticadas y la instituci\u00f3n os pondr\u00e1 en cuesti\u00f3n: <em>&#8216;hay peligros&#8217;<\/em>, <em>&#8216;hulana por aqu\u00ed se perdi\u00f3&#8217;<\/em>, <em>&#8216;da\u00f1an la virtud&#8217;, &#8216;no es para mujeres que les vienen ilusiones&#8217;, &#8216;mejor ser\u00e1 que hilen&#8217;, &#8216;no han menester esas delicadeces &#8216;, las&#8217; basta el Patern\u00f3ster y Avemar\u00eda&#8217;<\/em>&#8230; \u00ab(CP 35.2 (3))<\/p>\n<p>Pero ella lo tiene muy claro. El objetivo de una vida \u00aben religi\u00f3n\u00bb es experiencia, experiencia de conocimiento, no dejar\u00e1 de insistir en ello. Y pondr\u00e1 todo el esfuerzo en orientar a sus compa\u00f1eras en esta v\u00eda de experiencia. Dentro de los estrech\u00edsimos m\u00e1rgenes de maniobra, escribiendo siempre bajo vigilancia y bajo sospecha, con delicadeza y no poco sentido del humor, le da la vuelta a todo aquello que se supone que debe ser de estricto cumplimiento y lo coloca al servicio de un camino que las oriente hacia el \u00abcentro del alma\u00bb, lugar de Encuentro (\u00ab<em>ll\u00e1mase recogimiento porque recoge el alma todas las potencias y se entra dentro de s\u00ed con su Dios<\/em>\u00bb -CP 47.1-). Y si resulta que lo que \u00abtoca\u00bb es repetir un mont\u00f3n de Padrenuestros, \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda decirnos nada si resulta que necesitamos una hora entera para llegar a decir, simplemente, \u00abPadre Nuestro\u00bb?: \u00ab<em>en decir &#8216;Padre Nuestro&#8217; una vez se les pasar\u00e1 una hora<\/em>\u00bb (CP 53.3); \u00ab<em>amor me parece ser\u00e1 entender qui\u00e9n es este Padre\u00bb (CP 40.1); rezaremos con mucho sosiego el Patern\u00f3ster, de manera que si hav\u00edamos de decirle muchas veces el Patern\u00f3ster, nos entienda de una. Que es muy amigo de quitarnos travajo, aunque en una hora le digamos una sola vez<\/em>\u00bb (CP 50.2).<\/p>\n<p>Una hora centradas en una sola palabra&#8230; \u00bfQu\u00e9 nos est\u00e1 diciendo con esto? Implica una actitud de meditaci\u00f3n silenciada, que pone todas las capacidades en quietud l\u00facida, atenta. Est\u00e1 se\u00f1alando, bien claro, que \u00abvida religiosa\u00bb no es rendirle tributo a un Se\u00f1or all\u00e1 arriba, tenerlo contento por medio de salmodias y sacrificios, tal como se esperaba de ellas en el modelo institucional religioso establecido. \u00abNo es eso\u00bb -avisa Teresa de Jes\u00fas-; \u201c<em>pues es ans\u00ed que tenemos el cielo dentro de nosotros<\/em>\u201d (CP 50.1)&#8230; \u00a1! El Reino est\u00e1 en nosotros, Dios est\u00e1 en nosotros, y quiere ser conocido. Servirle es conocerle. No es camino f\u00e1cil, pero es posible. \u00abSi he podido yo&#8230;\u00bb Digan lo que digan, no os dej\u00e9is intimidar: \u00ab<em>ning\u00fan caso hag\u00e1is de los miedos que os pusieren ni de los peligros que os pintaren [&#8230;] Quien os dijere que \u00e9ste es peligro, tenedle a \u00e9l por el mesmo peligro y hu\u00edd de \u00e9l (y no se os olvide, porque por ventura habr\u00e9is de menester este consejo)\u00bb.<\/em> (CP 36.2)<\/p>\n<p>Caminar hacia la fuente de agua viva, es posible, y no es para unos pocos: \u201c<em>entended que no es cosa sobrenatural, sino que podemos nosotros hacerlo<\/em>\u00bb (CP 49.3). Se requiere, eso s\u00ed, \u00ab<em>determinada determinaci\u00f3n<\/em>\u00ab. Y p\u00e1gina a p\u00e1gina, muy especialmente en el <em>Camino de Perfecci\u00f3n<\/em> y en <em>Las Moradas<\/em>, va aclarando c\u00f3mo avanzar en el proceso de desnudez que nos puede llevar hasta el \u00abcentro\u00bb, hasta ser aquello que en verdad somos pero que, desgraciadamente, ignoramos.<\/p>\n<p>\u00c9ste es el principal -el verdadero- obst\u00e1culo: la ignorancia, el desconocimiento de la posibilidad. Lo era entonces, lo ha sido siempre, lo puede ser tambi\u00e9n hoy. Y nos damos cuenta que esa es una \u00ablecci\u00f3n\u00bb que encontramos una y otra vez en todos los maestros de sabidur\u00eda (de cualquier tiempo o latitud): <em>hay un tesoro escondido que&#8230;<\/em> Reconocer ese tesoro en uno mismo no es darse importancia, no es orgullo, es hacer justicia a la verdadera posibilidad humana: \u201c<em>que importa mucho y todo que nos conozcamos, que sepamos quien somos, que de &#8216;ser a ser va mucho&#8217;. No s\u00e9 si queda dado bien a entender, porqu\u00e9 es cosa tan importante este conocernos<\/em>\u201d. (M1\u00aa, 2.9 (4)) Que no se trata de <em>\u00abandar con el entendimiento amontonando pecados para ver que no lo merece\u00bb<\/em> (LV 15.6); que los gu\u00edas que as\u00ed orientan no son en verdad maestros, pues dejan al sapo atrapado en el pantano, ense\u00f1an a ser \u00ab<em>sapo contento en s\u00f3lo cazar lagartijas<\/em>\u00bb (LV 13.3), mientras que la Majestad \u00ab<em>espera a que vuele el sapo por s\u00ed mesmo.<\/em>\u00bb (LV 22:13)<\/p>\n<p>Y este \u00abvolar\u00bb es fruto de la experiencia de conocimiento, fruto del camino de desnudez que nos lleva ante la c\u00e1mara del Rey, \u00abcastillo de puro cristal\u00bb en el interior, en un proceso transformador: \u201c<em>una noticia en el alma m\u00e1s clara que el sol; no digo que se ve el sol, ni claridad sino una luz que sin ver luz alumbra el entendimiento; trai consigo grandes bienes<\/em>\u00ab(LV 27.3). Porque libera, porque hace \u00abgrande\u00bb al ser humano, liber\u00e1ndole de la err\u00f3nea identificaci\u00f3n con el sapo: \u00ab<em>no se da a conocer hasta que va ensanchando esta alma poco a poco, conforme a lo que entiende es menester para lo que pone en ella. Por eso digo que trai consigo la libertad, pues tiene el poder de hacer grande este palacio. Todo el punto est\u00e1 en que se le demos por suyo con toda determinaci\u00f3n y le desembaracemos.<\/em>\u00bb (CP 48.3)<\/p>\n<p>No caer en la trampa, o en la limitaci\u00f3n, de quedarse dando vueltas sobre s\u00ed mismo. \u00c9ste es un punto clave que preocupaba a la maestra del camino, y que se\u00f1alan a menudo los que escriben sobre los nuevos movimientos espirituales, poni\u00e9ndolos bajo sospecha de cortarse \u00abtrajes a medida\u00bb para la propia satisfacci\u00f3n personal. Antiguamente, \u00abautoayuda\u00bb al servicio de conseguir un buen lugar en la otra vida; hoy, el bienestar en \u00e9sta: dos versiones de la misma actitud, ambas alimentadas por el mismo desconocimiento: \u00ab<em>Que importa mucho y todo que no nos imaginemos huecas en el interior<\/em>\u00bb (CP 48.2); \u00ab<em>no es peque\u00f1a l\u00e1stima y confusi\u00f3n que por nuestra culpa no entendamos a nosotros mesmos ni sepamos qui\u00e9n somos<\/em>\u00ab&#8230; (M1\u00aa, 1.2). De ah\u00ed la urgencia de \u00abtraducir\u00bb las palabras y la maestr\u00eda de una Santa Teresa, o de un San Juan de la Cruz, despojarlos de revestimientos conceptuales del pasado que puedan dificultar su comprensi\u00f3n hoy, y ponerlos al servicio de los buscadores. Poner al alcance del gran p\u00fablico todo el inmenso esfuerzo que llevaron a cabo para ayudar a sus contempor\u00e1neos a abrir \u00abel ojo del coraz\u00f3n\u00bb; los recursos que desarrollaron para trabajar con las capacidades desde el silencio, \u00ab<em>pues si no hay ejercicio de ellas siempre hueso quedar\u00e9is enanas<\/em>\u00bb (M7\u00aa, 4.10); por \u00abdesembarazarlas\u00bb, que \u00abno anden alborotadas\u00bb, como \u00ab<em>cavallos desbocados que no hay quien los haga parar<\/em>\u00bb (CP 30,2). Verter todo ese saber en palabras y herramientas que puedan ser hoy comprensibles.<\/p>\n<p>Recoge el art\u00edculo que mencion\u00e1bamos al inicio el contraste entre un cierto rechazo hacia el cristianismo y el inter\u00e9s que pueden despertar las tradiciones orientales, percibidas como m\u00e1s experienciales, menos burocratizadas, menos dogm\u00e1ticas. Resulta bastante evidente que la corriente central del cristianismo no ha puesto nunca las cosas f\u00e1ciles a la maestr\u00eda interior, que p\u00e1ginas muy valiosas se han perdido para siempre entre las llamas, o se dejaron olvidadas. Pero una parte muy importante de ese legado ha podido sobrevivir hasta aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Urge ahora esforzarse en \u201ctraducir\u201d para facilitar la difusi\u00f3n de un patrimonio como \u00e9ste. Las mesas de las librer\u00edas est\u00e1n repletas de manuales de <em>mindfulness<\/em>, libros para cultivar la atenci\u00f3n plena, compendios de pr\u00e1cticas de concentraci\u00f3n y meditaci\u00f3n de sabor budista. Los hay de mayor o menor calidad, en el sentido de que hay obras que reflejan m\u00e1s (o menos) el esp\u00edritu que impregnaba, originariamente, todas estas propuestas: el esp\u00edritu de b\u00fasqueda de la verdad y compasi\u00f3n universal del Buda que se hallar\u00eda en la base de todas ellas, una maestr\u00eda transmitida a lo largo de los siglos en textos como el antiqu\u00edsimo <em>Satipattana Sutra<\/em> (sutra de la atenci\u00f3n) y tantos otros. Desde hace a\u00f1os el mundo budista ha puesto al alcance de las gentes orientaciones y recursos milenarios, desincrust\u00e1ndolos de complejas tramas conceptuales y del mundo terminol\u00f3gico pali o s\u00e1nscrito, que los pod\u00edan hacer ininteligibles para una inmensa mayor\u00eda. Un esfuerzo loable con resultados, como dec\u00edamos, de calidades variables. Puede haber autores que s\u00f3lo busquen generar negocio jugando con las necesidades de los dem\u00e1s y hay propuestas que son realmente fruto de itinerarios de b\u00fasqueda, largos y maduros, llevados a cabo con esp\u00edritu de servicio. El miedo a que pueda mezclarse el grano con la paja no deber\u00eda ser excusa para no hacer todo lo posible para facilitar el acercamiento apatrimonios tan valiosos.<\/p>\n<p>Creo que sobran voces se\u00f1alando las limitaciones de los movimientos de b\u00fasqueda espiritual contempor\u00e1neos, y faltan ayudas que puedan alimentarlos y enriquecerlos. Nos gustar\u00eda ver menos actitudes de sospecha hacia el \u00abtrabajo interior\u00bb (como si \u00e9ste fuera contrario o refractario al compromiso con la realidad) y m\u00e1s confianza en la sinceridad de tanta gente, hoy. M\u00e1s comprensi\u00f3n, m\u00e1s solidaridad, m\u00e1s esperanza, como las que destilan las palabras de Cristina Kaufmann, con las que me gustar\u00eda cerrar esta reflexi\u00f3n:<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La interioridad es consustancial a la existencia. No es algo est\u00e1tico, sino din\u00e1mico, la constante fuerza centr\u00edpeta hacia lo Absoluto. La conciencia de estar \u00abdentro\u00bb de Dios, de que todo est\u00e1 dentro de Dios; descubrir esta conciencia y vivirla es, creo, ser una persona interiorizada. Me parece que todo el mundo tiene la posibilidad de descubrir su interioridad, de descifrarla y, conoci\u00e9ndola, amarla y vivir desde ella. [&#8230;] Recobrar la interioridad es recobrar la verdad de uno mismo: formamos parte de un todo, del \u00danico, de la Realidad. Hoy se escribe mucho sobre esto: las nuevas ofertas de espiritualidad y la antigua sabidur\u00eda de la humanidad lo atestiguan, y nuestra \u00e9poca est\u00e1 sedienta de poder o\u00edr este testimonio para aprender, de nuevo, a ser humanos. <\/em>(5)<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;-<span style=\"color: #800000;\"><strong> <a href=\"http:\/\/cetr.net\/files\/1429381556_sta_teresa_500_cast.pdf\">descargar el art\u00edculo en pdf<\/a><\/strong><\/span> &#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0Traducci\u00f3n, texto original publicado en: <a href=\"http:\/\/castellinterior.wordpress.com\/\">http:\/\/castellinterior.wordpress.com\/<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>notas:<\/p>\n<p>1. Miguel Pastorino. <em>Creyentes sin religi\u00f3n, la tendencia que m\u00e1s crece en el mundo.<\/em><\/p>\n<blockquote data-secret=\"UUzLBJQeb8\" class=\"wp-embedded-content\"><p><a href=\"http:\/\/ssociologos.com\/2014\/09\/02\/creyentes-sin-religion-la-tendencia-que-mas-crece-en-el-mundo\/\">Creyentes sin religi\u00f3n, la tendencia que m\u00e1s crece en el mundo<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" src=\"http:\/\/ssociologos.com\/2014\/09\/02\/creyentes-sin-religion-la-tendencia-que-mas-crece-en-el-mundo\/embed\/#?secret=UUzLBJQeb8\" data-secret=\"UUzLBJQeb8\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Creyentes sin religi\u00f3n, la tendencia que m\u00e1s crece en el mundo&#8221; &#8212; Ssoci\u00f3logos | Blog de Actualidad y Sociolog\u00eda\"  marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>2. LV: Libro de la Vida<\/p>\n<p>3. CP: Camino de Perfecci\u00f3n<\/p>\n<p>4. M: Moradas<\/p>\n<p>5. de la antolog\u00eda: <em>La Transpar\u00e8ncia de l\u2019Invisible, v.1. <\/em>Claret, 2007. pgs. 92 y 94<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Reflexiones con motivo del quinto centenario del nacimiento de Teresa de Jes\u00fas (publicadas en un blog de Carmelitas Descalzos: castellinterior.wordpress.com). 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