{"id":57369,"date":"2015-08-27T00:00:00","date_gmt":"2015-08-27T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T22:00:00","slug":"la_sociedad_del_conocimiento_y_el_fu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/la_sociedad_del_conocimiento_y_el_fu\/","title":{"rendered":"La sociedad del conocimiento y el futuro de Catalu\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p><strong>&nbsp;<\/strong><strong>La sociedad del conocimiento y el futuro de Catalu&ntilde;a<br \/><\/strong><strong>&nbsp;<\/strong><em>Jaume Agust&iacute; Cullell<\/em>, <em>ex-investigador cient&iacute;fico del Instituto de Investigaci&oacute;n en Inteligencia Artificial del CSIC.<\/em><em><a href=\"mailto:jaumeagusti@gmail.com\"> jaumeagusti@gmail.com<br \/><\/a><\/em><span style=\"font-size: small;\">Participaci&oacute;n en la mesa rodona: LA SOCIETAT del &nbsp;CONEIXEMENT i el FUTUR de CATALUNYA. Organizada por la ANC de Palautordera el 10 de Julio 2015&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><strong>Introducci&oacute;n.<\/strong> No sorprender&aacute; a nadie si digo que estamos en crisis. Lo atestiguan cada d&iacute;a las p&aacute;ginas de los peri&oacute;dicos o, a nivel m&aacute;s personal, por ejemplo las crecientes situaciones de estr&eacute;s y depresi&oacute;n que se han convertido en un problema social importante. Estamos viviendo una crisis colectiva que, tras una larga gestaci&oacute;n, hoy se nos manifiesta en forma de crisis diversas: individuales, sociales, pol&iacute;ticas, econ&oacute;micas, tambi&eacute;n ecol&oacute;gicas. No somos lo suficientemente conscientes del tipo de sociedad que inexorablemente, sin posibilidad de volver atr&aacute;s, se est&aacute; gestando y desarrollando actualmente: la llamada Sociedad del Conocimiento.<\/p>\n<p>Nunca como ahora nos hab&iacute;amos encontrado inmersos en el cambio continuo  provocado por las tecnociencias en todos los &aacute;mbitos de la vida.  Necesitamos nuevas br&uacute;julas. Ante el cambio continuo necesitamos  identificar continuamente las necesidades y exigencias m&aacute;s b&aacute;sicas de  esta nueva sociedad. No s&oacute;lo para ponerla al servicio del bienestar,  sino m&aacute;s fundamentalmente para asegurar su supervivencia. La amenaza del cambio clim&aacute;tico lo ejemplifica. En este camino de cambio, me atrever&iacute;a a decir, que necesitamos aprender a crear, afinar y adaptar los valores b&aacute;sicos para sostener la sociedad y su bienestar en las actuales condiciones de globalidad. Los valores son, complementariamente a los conocimientos tecnocient&iacute;ficos, los conocimientos cualitativos m&aacute;s directamente conectados a las necesidades y retos de la nueva sociedad. Los sistemas de valores son precisamente lo que nos motiva, cohesiona, estructura y orienta colectivamente hacia una sociedad del bienestar. Por eso podemos decir con firmeza que la actual crisis es en el fondo una crisis de valores.<\/p>\n<p>Para explicarlo me basar&eacute; en la teor&iacute;a de los valores desarrollada durante a&ntilde;os en CETR liderado por Mari&agrave; Corb&iacute;. Y finalmente insistir en la oportunidad hist&oacute;rica que la sociedad del conocimiento representa para el futuro de Catalu&ntilde;a.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La actual crisis de valores.<\/strong><\/p>\n<p>Estamos viviendo, as&iacute; pues, en plena crisis de valores. Por un lado, no nos sirven ni la idea que ten&iacute;amos de valor ni el contenido de muchos valores heredados del pasado. Los proyectos de vida colectivos mayoritarios que hab&iacute;an sido tanto las religiones, primero, como las ideolog&iacute;as, despu&eacute;s, son actualmente bastante desconocidos para las nuevas generaciones. Por otro lado, tenemos la tendencia a pensar que ya sabemos qu&eacute; son y c&oacute;mo funcionan los valores. Por lo tanto pocos an&aacute;lisis se han ocupado de la necesaria investigaci&oacute;n y renovaci&oacute;n a fondo de los sistemas de valores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Los sistemas de valores<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>&iquest;Qu&eacute; son los valores?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Los valores no son virtudes fijadas, siempre v&aacute;lidas, cualidades que nos vienen dadas con la misma naturaleza humana racional. Los valores son creados por nosotros en el hablar. Los valores son el componente m&aacute;s comunicativo de la palabra, en el sentido de crear comunidad. Son llamadas a la cohesi&oacute;n, motivaci&oacute;n y orientaci&oacute;n colectivas frente a unas necesidades para sobrevivir. Todo lo que cohesiona, motiva y orienta los colectivos humanos hacia el bienestar, lo llamamos valores. Por ejemplo, ante la tendencia a procurar solamente para nosotros mismos, la solidaridad es un valor b&aacute;sico y general que nos cohesiona, motiva y orienta a ser sociales, a actuar en beneficio de todos, cualidad necesaria la supervivencia. Gracias a los valores podemos responder con decisi&oacute;n, sin dudas a las necesidades cambiantes, a las diferentes formas de sobrevivir de cada cultura en cada &eacute;poca hist&oacute;rica.<\/p>\n<p>Contrariamente a los animales programados por la gen&eacute;tica, nosotros necesitamos ser cohesionados y motivados por los valores inmersos en el habla. M&aacute;s adelante veremos que la humanidad no se diferencia s&oacute;lo por sus genes sino principalmente por el genio del habla. La humanidad realiza el paso de los genes al genio del habla. Y gracias al habla, la capacidad no s&oacute;lo para afrontar los cambios, y ahora el cambio continuo, sino para provocar en un proceso de creaci&oacute;n e innovaci&oacute;n continua.<\/p>\n<p>Los valores se dirigen m&aacute;s al coraz&oacute;n, al sentir que a la cabeza, a la raz&oacute;n. Son cualidades concretas y operativas, est&iacute;mulos y recursos para la supervivencia. Es decir, los valores son conocimientos cualitativos que no obedecen a la l&oacute;gica conceptual y deductiva de la raz&oacute;n como hacen las tecnociencias. Como veremos, los valores obedecen a una l&oacute;gica cualitativa de contraposiciones binarias. Por ejemplo la contraposici&oacute;n entre bueno y malo, placer y dolor, por citar unas muy generales y primarias. La raz&oacute;n es necesaria y \u00abcon derecho a veto\u00bb, como dir&iacute;a Raimon Panikkar, pero ella sola no es suficiente. Tiene que aliarse con el sentir, con los valores para ser efectiva. Para llegar al coraz&oacute;n, a sentirse realmente motivado a actuar, despu&eacute;s de razonar &#9472;si hay tiempo para hacerlo&#9472; es necesario intuir y sentir, que eso que vamos a hacer est&aacute; bien contrariamente a lo contrapuesto en el sentir, lo que est&aacute; mal.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>&nbsp;Por lo tanto &iquest;c&oacute;mo operan los valores?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;Los valores solamente funcionan, son operativos y eficaces cuando se dirigen al sentir, y no a la raz&oacute;n. Y lo hacen por parejas opuestas de valor-contravalor. Por ejemplo, tenemos el valor general basado en la contraposici&oacute;n entre esp&iacute;ritu de equipo e individualismo aut&aacute;rquico, como dos formas de sentir, una propia de la sociedad del conocimiento y la otra propia del neoliberalismo. Tambi&eacute;n tenemos el sentir contrapuesto entre simbiosis con el entorno y explotaci&oacute;n del entorno. Cuando hablamos de un sistema de valores debemos sentir tambi&eacute;n el correspondiente sistema de contra-valores y quien defiende o sostiene el uno o el otro. Sin las contraposiciones sensibles y cualitativas propias de los valores tendr&iacute;amos una simple diversidad de significados descriptivos, conceptos sin capacidad de motivar, de despertar el inter&eacute;s hasta la pasi&oacute;n. Caer&iacute;amos en la indiferencia, en la indecisi&oacute;n, hasta el <em>me da lo mismo<\/em>, una lacra social indicativa de la crisis de valores de hoy.<\/p>\n<p>Por ejemplo, la flexibilidad y tolerancia son valores b&aacute;sicos generales en una sociedad en continuo cambio. No son fundamentalmente conceptos a entender sino formas de sentir que cohesionan, motivan y dirigen la conducta humana. Debemos sentir la necesidad de ser flexibles y tolerantes en la sociedad din&aacute;mica actual, frente a su contra-valor, la rigidez e intolerancia propias de sociedades est&aacute;ticas del pasado.<\/p>\n<p>Los valores no son determinados &uacute;nicamente por las necesidades, o por su utilidad. Separar los valores seg&uacute;n la utilidad lleva a su degradaci&oacute;n. Por ejemplo la democracia sin los otros valores que la sostienen, especialmente sin la justicia social, se degrada r&aacute;pidamente. O el uso de la meditaci&oacute;n exclusivamente para la efectividad ya sea en la guerra, o en la empresa, o bien poner la creatividad al servicio exclusivo del enriquecimiento de unos pocos, da&ntilde;an todo el sistema de valores, ya que estos se implican mutuamente. No faltan ejemplos de ello a lo largo de la historia. Por ejemplo, tenemos el caso del ej&eacute;rcito israel&iacute; que us&oacute; la meditaci&oacute;n para una mayor efectividad de sus soldados. Tambi&eacute;n tenemos el cultivo de ciertos valores por parte de la mafia. Bien al contrario, hay que cultivar la gratuidad para fortalecer el resto de valores. La belleza es un buen ejemplo de valor gratuito. Pues aparte de la utilidad, los valores tambi&eacute;n responden a una cualidad espec&iacute;fica de la humanidad: la que permite actuar gratuitamente, sin af&aacute;n de sacar ning&uacute;n provecho personal. Es la actuaci&oacute;n no centrada en el ego, y sus necesidades, deseos, expectativas y temores. M&aacute;s adelante, al hablar de la desegocentraci&oacute; insistiremos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Las sociedades del conocimiento.<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>&iquest;Y porque tienen que cambiar los valores?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Cuando cambia la forma de sobrevivir, la cultura, deben cambiar la forma de motivar y cohesionar a la gente. Debe cambiar el contenido de los valores, aunque utilicemos a menudo los mismos nombres del pasado. Por ejemplo, la educaci&oacute;n es un valor general fundamental que necesita un cambio profundo de contenido aunque no le cambiemos el nombre. Lo mismo ocurre con la justicia social, especialmente el derecho al trabajo. Debemos adecuar el contenido de estos valores b&aacute;sicos a las sociedades del conocimiento que viven del cambio e innovaci&oacute;n continua.<\/p>\n<p>El cambio de valores que exige cada cambio cultural profundo, conlleva un periodo de transici&oacute;n y de crisis de valores. Por ejemplo, el paso de la cultura de la caza a la ganader&iacute;a y de &eacute;sta a la agricultura, comportaron grandes periodos de crisis de valores y sus terribles consecuencias. La Biblia refleja tambi&eacute;n, en el relato de Ca&iacute;n y Abel, la crisis de valores del paso de la ganader&iacute;a a la agricultura. La agricultura de Ca&iacute;n \u00abmata\u00bb la ganader&iacute;a de Abel. La agricultura y su nuevo sistema de valores toma el relevo durante un largo per&iacute;odo de transici&oacute;n a la ganader&iacute;a, que queda as&iacute; en segundo plano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>&iquest;D&oacute;nde estamos hoy?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;Nos encontramos ante una sociedad de evoluci&oacute;n tecnocient&iacute;fica y social constante. Nos toca vivir una mutaci&oacute;n cultural, la m&aacute;s r&aacute;pida, profunda y peligrosa ocurrida en toda la historia de la humanidad. Debemos buscar con urgencia los sistemas de valores capaces de dirigir el cambio continuo. La nueva forma de vivir basada en la creaci&oacute;n continua y acelerada de nuevas tecnociencias y su gran impacto en todos los &aacute;mbitos de la vida.<\/p>\n<p>Por eso la investigaci&oacute;n continua se ha convertido en necesaria. Se ha convertido en un valor no individual como se la hab&iacute;a considerado en el pasado sino un valor colectivo fundamental para todos y en todos los &aacute;mbitos de la vida. Debemos pasar de la simple creencia rutinaria, de las recetas cerradas, a la investigaci&oacute;n. As&iacute; la investigaci&oacute;n queda conectada con el resto de valores, especialmente los valores que presupone la misma investigaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>&iquest;Qu&eacute; hacer?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;Por un lado, necesitamos motivar a&uacute;n m&aacute;s la investigaci&oacute;n tecnocient&iacute;fica porque hemos pasado de vivir de simplemente producir, a vivir de crear continuamente nuevos conocimientos, productos y servicios. Por otro lado, estos cambios profundos en la forma de vivir obligan a investigar con urgencia como crear nuevos sistemas de valores al ritmo de los cambios tecnocient&iacute;ficos y su impacto en la familia, en los centros educativos, en los trabajos y las empresas, hasta llegar a todos los colectivos humanos. La &eacute;tica pasa de ser la aplicaci&oacute;n de unos valores conocidos de siempre a ser la investigaci&oacute;n de los valores apropiados a cada forma de vivir.<\/p>\n<p>As&iacute;, los cambios continuos obligan a los valores a ser variables en interacci&oacute;n con los cambios tecnocient&iacute;ficos. Los valores pasan de ser constantes a ser variables, de ser s&oacute;lidos a ser fluidos. Pasan de ser fijos, para evitar los cambios, a ser fluidos para servir las formas y necesidades cambiantes del vivir. A&uacute;n m&aacute;s, los sistemas de valores deber&iacute;an ser tambi&eacute;n preventivos, que permitan pronosticar, sentir las nuevas necesidades incluso antes de que se produzcan. Y as&iacute; orientar la b&uacute;squeda tecnocient&iacute;fica. El pensamiento preventivo se debe enriquecer con la valoraci&oacute;n preventiva para ser eficaz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>&iquest;Qu&eacute; caracteriza la Sociedad del Conocimiento?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La conjunci&oacute;n de estos dos tipos de investigaci&oacute;n, la investigaci&oacute;n tecnocient&iacute;fica y la investigaci&oacute;n de los sistemas de valores capaces de cohesionar, motivar y dirigir la nueva sociedad, caracteriza lo que se ha denominado Sociedad del Conocimiento. Esta se fundamenta en dos tipos de conocimiento y de creatividad: la de la tecnociencia y la de los sistemas de valores. Ambas aut&oacute;nomas pero en mutua interacci&oacute;n. Por ejemplo, la econom&iacute;a deber&iacute;a ser especialmente sensible y favorecer esta interacci&oacute;n entre tecnociencia y sistemas de valores. Para financiar un proyecto tecnocient&iacute;fico deber&iacute;a contemplar los valores o contra-valores que el proyecto impulsa, aunque sea indirectamente.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n podr&iacute;amos contrastar las sociedades del conocimiento con las sociedades del pasado. Estamos viviendo una mutaci&oacute;n estructural de primera importancia: el paso de la obediencia productiva, el gran valor del pasado, a la libertad creativa de las sociedades del conocimiento. En el pasado, la obediencia dentro de una jerarqu&iacute;a formaba parte del sistema social y productivo. En las sociedades del conocimiento lo es la creatividad, imposible sin la libertad. Esta libertad creativa, realizada principalmente en equipo, no debe confundirse con la capacidad individualista de escoger, como hace a veces el neoliberalismo. La libertad creativa es el opuesto de la sumisi&oacute;n con finalidad productiva. Ni siquiera los sistemas de valores pueden ser implantados por la fuerza, como lo fueron en el pasado. Por el contrario, deben convencer, atraer la adhesi&oacute;n voluntaria hacia el sistema de valores y, en el mejor de los casos, la adhesi&oacute;n debe surgir espont&aacute;neamente. La creatividad que era casi exclusiva de una minor&iacute;a social, de artistas, de tecnocient&iacute;ficos, de fil&oacute;sofos, de literatos etc. se convierte en una necesidad en la sociedad del conocimiento, un valor a asumir por la mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n, cada uno en su &aacute;mbito y a su nivel. En el mundo de la empresa innovadora esto significa el fin de la organizaci&oacute;n jer&aacute;rquica. La organizaci&oacute;n jer&aacute;rquica impide la creatividad plena de sus miembros. Y en general las sociedades del conocimiento no son sociedades uniformizadas por el poder impositivo jer&aacute;rquico, sino que tienden a la pluralidad de formas y a menudo al multiculturalismo. Las sociedades del conocimiento son generadoras de diversidad.<\/p>\n<p>Las sociedades del conocimiento tambi&eacute;n se caracterizan por el paso del poder de imposici&oacute;n o de someter &#9472;omnipresente en el pasado&#9472; al poder de los valores colectivos, fundamento de una verdadera democracia. El paso del individualismo ego&iacute;sta a la simbiosis humana y con el medio. El paso de la informaci&oacute;n para explotar mejor a personas y medio, a la verdadera comunicaci&oacute;n para compartir y el servicio mutuo entre la gente y con el medio. El paso de la educaci&oacute;n para producir a la educaci&oacute;n a lo largo de toda la vida para poder ser libres y creativos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>&iquest;Por d&oacute;nde empezar?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;Quisiera remarcar la importancia de un valor colectivo fundamental, fuente de todos los valores: la capacidad de reconocer e interesarse por las cosas, no en funci&oacute;n de las necesidades para sacar provecho personal, sino gratuitamente, por lo que son y valen realmente y esto es realizable desde el silencio del ego, cuando &eacute;ste no dirige nuestra vida. Se trata del paso -o quiz&aacute; mejor el camino- de la <em>egocentraci&oacute;n<\/em> a la <em>desegocentraci&oacute;,<\/em> dos formas graduales y opuestas de sentir, pensar, querer y actuar; una &aacute;vida y agresiva, la otra, desprendida y pac&iacute;fica. A pesar de su importancia capital de este punto no me puedo entretener en &eacute;l. S&oacute;lo recordar que la <em>desegocentraci&oacute;<\/em>n es un paso necesario para dar otro paso clave en la sociedad del conocimiento ya mencionado. El paso del individualismo aut&aacute;rquico al esp&iacute;ritu de equipo, a la simbiosis humana y con el medio. Este paso hay que hacerlo en todos los &aacute;mbitos de las sociedades del conocimiento. Y por tanto, la educaci&oacute;n lo deber&iacute;a incluir. No faltan los textos de las grandes tradiciones de sabidur&iacute;a donde basar nuestra investigaci&oacute;n y cultivo de este tr&aacute;nsito a la <em>desegocentraci&oacute;n<\/em> en la sociedad del conocimiento.<\/p>\n<p>&nbsp;En las sociedades jer&aacute;rquicas del pasado con la obediencia era suficiente. La desegocentraci&oacute;n no era un valor colectivo sino el ideal de unos pocos. Pero en una sociedad tan exigente como la sociedad del conocimiento, la tendencia al ego&iacute;smo s&oacute;lo atemperada por el miedo a salir perdiendo, es contra-productiva, es un impedimento a la creatividad en equipo. Sin el cultivo de la desegocentraci&oacute;n y del esp&iacute;ritu de equipo no haremos nada bueno en las sociedades del conocimiento. La impotencia de la pol&iacute;tica actual nos lo muestra continuamente. En las mismas tecnociencias, dada su gran especializaci&oacute;n y complejidad, no podr&aacute;n investigar si no es en equipo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Hacia una sociedad del conocimiento en Catalu&ntilde;a<\/strong>.<\/p>\n<p><strong><em>&iquest;C&oacute;mo podemos hacerlo?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Esta transici&oacute;n a una sociedad del conocimiento no es f&aacute;cil, pero tampoco es una utop&iacute;a. Es posible precisamente porque no hay alternativa viable. Nos estamos jugando la supervivencia, el m&aacute;s obvio y m&aacute;s fuerte de los valores. Tambi&eacute;n es posible porque de alguna manera la sociedad del conocimiento ya despunta en el horizonte. Los valores generales que aqu&iacute; hemos solamente presentado ya han empezado a concretarse en algunas empresas punteras. Por ejemplo, la organizaci&oacute;n plana en red y la meditaci&oacute;n introducidas sistem&aacute;ticamente en empresas como Google. El mundo de la empresa es un campo vital para experimentar las sociedades del conocimiento. As&iacute; su &eacute;xito en la empresa no podr&aacute; ser ignorado por los medios de comunicaci&oacute;n y de rebote por los pol&iacute;ticos.<\/p>\n<p>&nbsp;Para transitar hacia una sociedad del conocimiento, s&oacute;lo ser&iacute;a necesario que la mayor&iacute;a de la gente lo reconociera y sintiera realmente necesario, sin alternativa, cuesti&oacute;n de vida o muerte. Y tarde o temprano lo haremos. Ojal&aacute; no sea demasiado tarde.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>&iquest;Y c&oacute;mo se traduce todo esto a Catalu&ntilde;a?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Hace unos d&iacute;as Juan Iglesias i Capelles, el responsable de llevar adelante la organizaci&oacute;n de la hacienda catalana hac&iacute;a una conferencia muy pedag&oacute;gica al respecto. Acababa preguntando qu&eacute; tipo de hacienda quer&iacute;amos que organizara: pagar impuestos a la fuerza, por miedo a la multa o pagar impuestos motivados por un valor: para que todos tengan servicios p&uacute;blicos de calidad. La segunda actitud es la propia de una sociedad del conocimiento. Por el contrario, el programa electoral neoliberal del partido republicano americano en la &eacute;poca Bush presentaba los impuestos no como un valor sino como un contravalor, un peso pesado sobre los hombros de los ciudadanos que hab&iacute;a que aligerar. Y desgraciadamente demasiado a menudo todav&iacute;a se entiende as&iacute;. Esta es una muestra de la oposici&oacute;n entre neoliberalismo y sociedad del conocimiento.<\/p>\n<p>Catalu&ntilde;a est&aacute; preparada debido a su historia &#8211; inseparable de la historia europea &#8211; para crear una sociedad del conocimiento adaptada a su cultura milenaria, a su situaci&oacute;n geogr&aacute;fica y geopol&iacute;tica, a la creatividad de su gente. Por ejemplo, a principios del siglo diecinueve ya se construy&oacute; en la calle Conde del Asalto de Barcelona una m&aacute;quina de vapor de doble efecto, poco despu&eacute;s de expirar la patente de su inventor escoc&eacute;s James Watt . Y ahora en sinton&iacute;a con la sociedad del conocimiento, el presidente Mas nos dec&iacute;a acertadamente que el petr&oacute;leo de Catalu&ntilde;a era la creatividad. Habr&iacute;a que a&ntilde;adir y enfatizar que la creatividad no puede darse sin los otros valores de las sociedades del conocimiento, ya que todos los valores se implican mutuamente. Separados unos de otros se degradan como hemos explicado antes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>&iquest;Cu&aacute;l es nuestro programa de futuro?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;La transici&oacute;n hacia una sociedad del conocimiento catalana es el &uacute;nico programa que podr&iacute;a cohesionar, motivar y orientar la sociedad catalana actual hacia un futuro de prosperidad y bienestar. Dada nuestra diversidad, nuestra identidad no puede fundamentarse ni en la lengua ni en la historia ni en un solo sistema de valores. Eso s&iacute;, todos ellos compartiendo unos valores generales y b&aacute;sicos como los que hemos ido mencionando. Necesitamos una identidad fundada en un proyecto de futuro plural. Superando los nacionalismos mono-culturales, impositivos y uniformizadores del siglo diecinueve y la dicotom&iacute;a entre reivindicaci&oacute;n social y reivindicaci&oacute;n nacional, ambas inseparables. La sociedad del conocimiento multicultural es la &uacute;nica posibilidad que tenemos si queremos evitar la decadencia, la marginaci&oacute;n, la pobreza y finalmente la desaparici&oacute;n como sociedad catalana. Para iniciar la transici&oacute;n hacia una sociedad del conocimiento catalana necesitamos, adem&aacute;s de verla necesaria para la supervivencia, tener la libertad ejecutiva, legislativa y judicial necesarias para construirla.<\/p>\n<p>Catalu&ntilde;a en el momento hist&oacute;rico actual, con un dinamismo creciente, especialmente en la sociedad civil, conforma un espacio id&oacute;neo para transitar hacia una sociedad del conocimiento catalana. No podemos dejar escapar esta oportunidad hist&oacute;rica de re-fundaci&oacute;n de nuestra sociedad. Debemos dotarnos de la libertad y dem&aacute;s valores implicados necesarios para hacerla realidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;La sociedad del conocimiento y el futuro de Catalu&ntilde;a&nbsp;Jaume Agust&iacute; Cullell, ex-investigador cient&iacute;fico del Instituto de Investigaci&oacute;n en Inteligencia Artificial del CSIC. jaumeagusti@gmail.comParticipaci&oacute;n en la mesa rodona: LA SOCIETAT del &nbsp;CONEIXEMENT i el FUTUR de CATALUNYA. Organizada por la ANC de Palautordera el 10 de Julio 2015&nbsp; Introducci&oacute;n. 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