{"id":57471,"date":"2016-01-26T00:00:00","date_gmt":"2016-01-26T00:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2016-09-04T16:42:25","modified_gmt":"2016-09-04T14:42:25","slug":"el_sermon_del_despertar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/el_sermon_del_despertar\/","title":{"rendered":"El serm\u00f3n del despertar"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"color: #800000;\">Con comentarios de Mari\u00e0 Corb\u00ed (*)<\/span><strong><br \/>\n<\/strong><em>La esencia del camino es el desapego. Y el objetivo de aquellos que practican es liberarse de las apariencias. Se dice en los sutras: \u2018el desapego es iluminaci\u00f3n porque niega las apariencias\u2019. La budeidad significa conciencia.<br \/>\nLa esencia del camino es el desapego.<\/em> No ligarse a realidad alguna es la esencia del camino. El desapego equivale a no ligarse a lo que parecen ser las cosas. Por eso los sutras dicen que el desapego es iluminaci\u00f3n, porque niega las apariencias, niega lo que parecen ser las cosas, lo que creemos que son.<\/p>\n<p>Una cosa es lo que parece ser el mundo de las cosas para nosotros, vivientes necesitados, y otra es lo que ah\u00ed es. La iluminaci\u00f3n es comprender que lo que hay no es el mundo de cosas que a nosotros nos parece ser.<\/p>\n<p><em>La budeidad significa lucidez de conciencia.<\/em> Aquellos cuyas mentes alcanzan\u00a0 ese grado de lucidez sobre la realidad de lo que parece ser, alcanzan el camino de la iluminaci\u00f3n y son los llamados budas. Los que se liberan a s\u00ed mismos de dar por reales las apariencias, incluso la apariencia de ellos mismos, y comprenden, esos son llamados budas. La iluminaci\u00f3n pasa, pues, por el abandono de la epistemolog\u00eda m\u00edtica.<\/p>\n<p>Comprender las apariencias como no apariencias, es decir, como no reales, como ni sujetos ni objetos, no puede apreciarse s\u00f3lo visualmente, sino que precisa conocerse mediante la sabidur\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">[\u2026]\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>Trascender vida y muerte es abandonar el hogar. No sufrir otra existencia es alcanzar el Camino. No aferrarse a la ignorancia es sabidur\u00eda. La no aflicci\u00f3n es el nirvana. Y la no apariencia de la mente es la otra orilla.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cuando eres ignorante, esta orilla existe. Pero cuando despiertas, deja de existir. Los mortales permanecen en esta orilla, pero aquellos que descubren el m\u00e1s grande de todos los veh\u00edculos no est\u00e1n ni en \u00e9sta ni en aqu\u00e9lla. Son capaces de vivir en ambas orillas. Aquellos que ven la otra orilla como diferenciada de \u00e9sta no comprenden el zen. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Otra gran afirmaci\u00f3n de Bodhidharma: <em>Trascender vida y muerte es abandonar el hogar. <\/em><\/p>\n<p>Quien se sit\u00faa m\u00e1s all\u00e1 de la vida y de la muerte ha abandonado el hogar del ego y reside en un no-lugar. Porque ya no reside en ese hogar, que es la conciencia de ego, su residencia, su punto de referencia, se convierte en nadie en ning\u00fan lugar. Ese ni nace ni muere.<\/p>\n<p><em>No sufrir otra existencia es alcanzar el camino<\/em>.<\/p>\n<p>Quien se pasa la vida transitando de expectativas en expectativas es como si transitara de una existencia a otra existencia; ese es un mortal condenado a transmigrar hasta el final de sus d\u00edas. Por el contrario, quien conoce su realidad vac\u00eda, y la realidad vac\u00eda de todo, ya no transita de existencia en existencia, de expectativas en expectativas, porque ni hay nadie que transite, ni hay nada por donde transitar. Ese ha alcanzado el camino.<\/p>\n<p><em>No crear ignorancia es iluminaci\u00f3n.<\/em> Quien no crea en otros la conciencia de ser alguien, es que es un iluminado. No aferrarse uno mismo a nada y soltar las manos de otros que se aferran, eso es sabidur\u00eda. La sabidur\u00eda es no aferrarse a nada, no agarrarse a nada, ni personas, ni cosas materiales, ni afirmaciones espirituales.<\/p>\n<p><em>La no aflicci\u00f3n es nirvana. <\/em><\/p>\n<p>La no aflicci\u00f3n no significa que no pueda haber condiciones personales o colectivas adversas y que causen dolor. La no aflicci\u00f3n es recibir todas esas contrariedades no habiendo nadie en casa, ni nadie ni nada fuera de casa. Si no hay nadie en casa, ni nadie ni nada fuera de casa, la aflicci\u00f3n es una no-aflicci\u00f3n. Esa aflicci\u00f3n no-aflicci\u00f3n es nirvana.<\/p>\n<p><em>La no apariencia de la mente es la otra orilla.<\/em> Cuando ya ni me aparece mi mente como mi mente, sino como la mente, es ya la otra orilla. Cuando mi mente ya no es mi mente, no hay nadie en casa; si no hay nadie en casa, no hay nadie ni nada en ninguna parte. Esa es la otra orilla.<\/p>\n<p><em>Para el ignorante, esta orilla existe<\/em>. Este mundo, compuesto de sujetos, objetos e individualidades existe. Cuando se despierta de la ignorancia, este mundo deja de existir. Ya no hay m\u00e1s objetos y sujetos, no hay m\u00e1s individualidades.<br \/>\nLos mortales, los que se creen un sujeto venido a este mundo, permanecen en esta orilla; aquellos que viajan con el m\u00e1s grande de los veh\u00edculos, no est\u00e1n ni en esta orilla ni en la otra. Se salen, por completo, de la dualidad de este mundo y el otro. Porque se han salido de toda dualidad, son capaces de vivir en ambas orillas.<\/p>\n<p><em>Los que ven la otra orilla como diferenciada de \u00e9sta, no comprenden el zen<\/em>. Esta orilla es aquella y aquella orilla es esta. Si no hay dos orillas, nada me es ajeno. El inter\u00e9s y el amor por este mundo son inter\u00e9s y amor por el otro, porque no hay dualidad ninguna. Esto es aquello y aquello es esto.<\/p>\n<p>El que es un ignorante es un mortal, porque cree ser alguien venido a este mundo, que por tanto deber\u00e1 marchar de \u00e9l. El conocimiento es budeidad cuando es el reconocimiento de que aqu\u00ed no hay nadie, sino es la naturaleza original, que es vac\u00eda de toda posible categorizaci\u00f3n. Por lo dicho en el p\u00e1rrafo anterior, la ignorancia y la budeidad\u00a0 no son lo mismo, pero tampoco son diferentes. No son lo mismo porque no es lo mismo vivir en un mundo de deseo\/temor, recuerdos y expectativas, y por tanto de dolor, que vivir en la reconciliaci\u00f3n, el reconocimiento, la paz y la felicidad de residir en el no-lugar. Pero tampoco son diferentes, porque no hay dualidad alguna.<\/p>\n<p>Mientras somos ignorantes hay un mundo del que escapar, hay expectativas que conseguir, males que evitar. Cuando despertamos a la conciencia de nuestra vaciedad radical, no hay nada de lo que escapar, ni expectativa alguna que conseguir.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">[\u2026]\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Prosigue Bodhidharma: la mente del sabio no hace que aparezca la realidad como un mundo de objetos, sujetos e individualidades, porque ni se considera nadie ni considera que haya nada frente a \u00e9l. Se sit\u00faa en el vac\u00edo absoluto de toda objetividad, subjetividad, individualidad y dualidad. Tampoco la realidad que ve hace que aparezca \u201csu mente\u201d. Si la realidad que tiene frente a \u00e9l es nada de objetividad, frente a la nada de objetividad no puede aparecer la subjetividad.<\/p>\n<p>Puesto que su mente y la realidad son vac\u00edas, son inm\u00f3viles. Por ello el sabio est\u00e1 siempre en samadhi. No reside en s\u00ed mismo, porque no hay s\u00ed mismo, ni reside en la realidad fuera de \u00e9l, porque no hay tal cosa.<\/p>\n<p>El texto contin\u00faa argumentando en la misma direcci\u00f3n: cuando aparece la mente mortal, desaparece la budeidad. Cuando considero la mente como \u201cmi mente\u201d, encubro el vac\u00edo absoluto con mis construcciones, con mis objetivaciones. Por la misma raz\u00f3n, cuando la mente que considero \u201cmi mente\u201d desaparece, desaparece con ella el mundo de objetos y sujetos que construyo y aparece la budeidad, es decir, el vac\u00edo absoluto de todo.<\/p>\n<p>Podemos decir lo mismo de una forma contrapuesta a esta: cuando la mente desaparece, aparece la realidad. Cuando la mente que considero \u201cmi mente\u201d desaparece, entonces es cuando aparece lo verdaderamente real.<\/p>\n<p>Quien sepa que nada depende de nada, habr\u00e1 encontrado el camino. Cuando todo est\u00e1 vac\u00edo, \u00bfqu\u00e9 va a depender de qu\u00e9? Cuando algo depende de algo hay dualidad, hay sujetos y objetos y por ello causalidad.<\/p>\n<p>Quien, por el contrario, sepa que la mente depende de \u201cnada\u201d, siempre est\u00e1 en el lugar de la iluminaci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9? Porque la mente que depende de \u201cnada\u201d ya no es una subjetividad, porque toda subjetividad siempre es frente a objetos. La mente que no es una subjetividad es nada, es la mente. Ese es el lugar de la iluminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>O dicho con algo m\u00e1s de precisi\u00f3n: ese es el \u201cno-lugar\u201d de la iluminaci\u00f3n, en el que nadie es iluminado con nada; ese no-lugar es el lugar del despertar a nuestra propia naturaleza.<\/p>\n<p>_____________<\/p>\n<p>* El texto de Bodhidharma, en: Bodhidharma. <em>Ense\u00f1anzas zen. <\/em>Kair\u00f3s, 1995. pgs. 65-93.<\/p>\n<p>Esta versi\u00f3n comentada por Corb\u00ed se encuentra en: <a href=\"http:\/\/www.cetr.net\/ca\/els_nostres_llibres\/la_puerta_de_la_sabiduria\">Mari\u00e0 Corb\u00ed. <\/a><em><a href=\"http:\/\/www.cetr.net\/ca\/els_nostres_llibres\/la_puerta_de_la_sabiduria\">La puerta de la sabidur\u00eda<\/a>. La cualidad humana en dos grandes Sutras budistas y en el Evangelio de Mateo. <\/em>Bubok; Cetr, 2015. 270 p.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con comentarios de Mari\u00e0 Corb\u00ed (*) La esencia del camino es el desapego. Y el objetivo de aquellos que practican es liberarse de las apariencias. Se dice en los sutras: \u2018el desapego es iluminaci\u00f3n porque niega las apariencias\u2019. La budeidad significa conciencia. La esencia del camino es el desapego. No ligarse a realidad alguna es&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":57472,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[158],"tags":[426],"post_series":[],"class_list":["post-57471","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-la-sabiduria-en","tag-budismo","entry","has-media"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57471","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=57471"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57471\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":59484,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/57471\/revisions\/59484"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/57472"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=57471"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=57471"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=57471"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=57471"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}