{"id":60828,"date":"2006-05-31T00:00:00","date_gmt":"2006-05-31T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/cetr.net\/adios_al_vaticano_ii-2\/?lang=es"},"modified":"2016-09-26T15:37:36","modified_gmt":"2016-09-26T13:37:36","slug":"adios_al_vaticano_ii-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/adios_al_vaticano_ii-2\/","title":{"rendered":"\u00bfAdi\u00f3s al Vaticano II?"},"content":{"rendered":"<p><strong>Jos\u00e9 M\u00aa Vigil<\/strong> &#8211; <em><a href=\"http:\/\/www.servicioskoinonia.org\/\">Servicios Koinon\u00eda<\/a><\/em><\/p>\n<p><strong>Tres superaciones del Concilio Vaticano II<\/strong><\/p>\n<p><strong>Resumen:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El autor confiesa que pertenece a la generaci\u00f3n que ha dedicado su vida a implementar la herencia del Concilio Vaticano II, generaci\u00f3n que ha tenido a ese concilio como el punto de referencia m\u00e1s importante \u2013eclesialmente hablando- en los \u00faltimos 40 a\u00f1os. Sin embargo, aventura la hip\u00f3tesis de que la problem\u00e1tica del Vaticano II ha quedado ya obsoleta, y lo justifica presentando tres olas de nuevos signos de los tiempos que han transformado radicalmente el panorama teol\u00f3gico y pastoral: la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, el pluralismo religioso y la crisis de la religi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1nto tiempo pervive un Concilio en la Iglesia? \u00bfCu\u00e1nto tiempo permanece siendo la referencia principal de la vida eclesial? \u00bfCu\u00e1ndo deja de serlo y pasa a segundo plano, cediendo lugar a otras referencias mayores, m\u00e1s potentes y urgentes?<br \/>\nDig\u00e1moslo en un lenguaje aplicado: el Concilio Vaticano II, \u00bfes todav\u00eda la referencia mayor del caminar de la Iglesia? \u00bfYa no lo es? \u00bfDej\u00f3 de serlo por plenitud, por cumplimiento, por acabamiento natural, por abandono, por fracaso, o incluso por retroceso y rechazo? \u00bfEs acaso, todav\u00eda, una tarea inconclusa, pendiente de alguna manera?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Obviamente, en la historia todos los acontecimientos importantes \u2013como son los concilios- se acumulan, no desaparecen, quedan ah\u00ed, enterrados en los cimientos del presente, condicionando de una manera u otra todo el devenir eclesial posterior. El Concilio Vaticano I, el de Trento, el de Calcedonia o el llamado \u00abde Jerusal\u00e9n\u00bb de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, est\u00e1n ah\u00ed, en las ra\u00edces hist\u00f3ricas de nuestro presente. Pero no son ya \u2013en este momento- la referencia hist\u00f3rica cercana y orientadora del caminar actual de la Iglesia. Su referencia, que fue central en otra \u00e9poca, dej\u00f3 el puesto a otras referencias hist\u00f3ricas mayores que vinieron a sustituirla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEs \u00e9ste \u00faltimo el caso del Concilio Vaticano II, despu\u00e9s de 40 a\u00f1os? \u00bfEs ese Concilio todav\u00eda la referencia fundamental en el transfondo del quehacer de la iglesia? \u00bfContin\u00faa pendiente de implementaci\u00f3n su mandato y su herencia? \u00bfDebemos luchar por llevarlo a t\u00e9rmino los que creemos que qued\u00f3 truncada o fue revertida su puesta en pr\u00e1ctica? \u00bfO su referencia ha sido ya desplazada por nuevas urgencias, y tal vez su mensaje, imperceptiblemente, se ha vuelto irrelevante, al quedar obsoletos sus planteamientos, sus categor\u00edas o su mismo lenguaje, que ya han cumplido 40 b\u00edblicos a\u00f1os?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiero proponer la idea de que el Concilio Vaticano II ya ha sido superado por tres nuevas oleadas hist\u00f3ricas de signos de los tiempos, y que, si bien es cierto y mundialmente reconocido, que su mandato sigue siendo en buena parte una herencia truncada y una tarea incumplida, su referencia ya no es la principal para una Iglesia que atraviesa un horizonte socio-espiritual radicalmente diferente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pertenezco a esa generaci\u00f3n que se ha pasado la vida \u2013literalmente 40 a\u00f1os- luchando por la puesta en pr\u00e1ctica del Concilio Vaticano II, por la defensa de sus propuestas, y por su recuperaci\u00f3n. Hace a\u00f1os que el discurso informal conservador nos viene repitiendo que el Concilio es un pasado remoto al que hay que dejar de mirar, porque ya se pas\u00f3 su hora y ya no tiene vigencia. Nosotros, los apasionados por el Concilio siempre sostuvimos su actualidad, su vitalidad perenne, su urgencia pendiente, su vitalidad inmarcesible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la altura de este aniversario, voy a decir lo contrario de lo que ha sido nuestro discurso tradicional: \u00abel Vaticano II est\u00e1 superado\u00bb. M\u00e1s: ya fue superado hace a\u00f1os, y me parece contar hasta tres grandes olas de signos de los tiempos que avalan esa superaci\u00f3n. Y son esas tres olas el itinerario que voy a recorrer en esta reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Primera ola: la teolog\u00eda y la espiritualidad de la liberaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Infinidad de veces se ha dicho que la teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n (TL) no fue sino el rostro propio de la \u00abrenovaci\u00f3n conciliar\u00bb en este Continente, que Medell\u00edn -que propici\u00f3 o acogi\u00f3 esa teolog\u00eda-, no quiso ser sino la \u00abaplicaci\u00f3n\u00bb del Concilio a Am\u00e9rica Latina. Pero fue mucho m\u00e1s que una simple aplicaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue, s\u00ed, una \u00abaplicaci\u00f3n\u00bb, y una aplicaci\u00f3n concienzuda, consecuente, y fiel, pero con una fidelidad creativa, creadora, que aplica un esp\u00edritu atrevi\u00e9ndose a caminar por s\u00ed misma bajo su inspiraci\u00f3n. Am\u00e9rica Latina puso en pr\u00e1ctica aquello que tanto se dijo: que el Concilio no era s\u00f3lo un punto de llegada, sino, a la vez, un punto de partida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la teolog\u00eda latinoamericana de la liberaci\u00f3n est\u00e1 presente \u2013acogida, plenamente asumida- toda la herencia conciliar, ciertamente. La renovaci\u00f3n conciliar fue plenamente puesta en pr\u00e1ctica en el Continente. Pero la teolog\u00eda latinoamericana es mucho m\u00e1s que una teolog\u00eda simplemente \u00abconciliar\u00bb. Sus planteamientos, sus presupuestos, sus preocupaciones y sus privilegiados interlocutores, no son los mismos que los de las muchas teolog\u00edas conciliares, de las europeas por ejemplo. Tampoco la \u00abteolog\u00eda pol\u00edtica\u00bb de Juan Bautista Metz, por ejemplo, cronol\u00f3gicamente posconciliar, era \u00absimplemente conciliar\u00bb. Daba ya un paso adelante sobre los planteamientos del concilio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1les eran los enfoques, los ejes nuevos, los pasos adelante, realmente \u00abpost-conciliares\u00bb, que supon\u00edan una novedad real m\u00e1s all\u00e1 del Concilio, que caracterizaron a la TL, que constituyen su esencia? En otra parte he sostenido que, a mi modo de ver, son tres esos ejes teol\u00f3gicamente estructurales:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a) una lectura hist\u00f3rico-escatol\u00f3gica de la realidad<br \/>\nb) el reinocentrismo<br \/>\nc) la opci\u00f3n por los pobres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es cierto que hay elementos y pistas en los documentos conciliares que anticipan y posibilitan estos componentes estructurales de la TL, pero no se puede decir esos elementos caractericen \u00abla teolog\u00eda\u00bb conciliar. La TL asumi\u00f3 plenamente la teolog\u00eda conciliar, pero la reelabor\u00f3, llev\u00e1ndola a un nivel ulterior, a un planteamiento nuevo, a un enfoque distinto, constituy\u00e9ndose como una nueva teolog\u00eda que era fruto y herencia de la novedad conciliar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que la TL aportaba novedades sobre la visi\u00f3n conciliar, es bien sabido: en cristolog\u00eda (la asunci\u00f3n consecuente de la vuelta al Jes\u00fas hist\u00f3rico, el descubrimiento de la \u00abCausa\u00bb de Jes\u00fas, un nuevo sentido de su cruz\u2026), en eclesiolog\u00eda (un nuevo \u00abmodelo\u00bb de Iglesia, una pl\u00e9tora de comunidades y de nuevos ministerios\u2026), en misi\u00f3n (el descubrimiento capital del reinocentrismo, la opci\u00f3n por los pobres, la nueva relaci\u00f3n \u00abfe y pol\u00edtica\u00bb\u2026).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 decir que todos estos planteamientos, todas estas nuevas inquietudes y planteamientos de la TL no eran ya una \u00absuperaci\u00f3n\u00bb del Concilio Vaticano II? Estoy diciendo \u00absuperaci\u00f3n\u00bb, consciente del sentido m\u00e1s positivo de la palabra, que no es rechazo, ni abandono, ni tiene nada de negaci\u00f3n, sino que implica un asumir el pasado elev\u00e1ndolo, transform\u00e1ndolo y haci\u00e9ndolo avanzar hacia nuevos horizontes. La TL era, fue, sigue siendo, una verdadera \u00absuperaci\u00f3n\u00bb del Concilio Vaticano II. Si bien es verdad que es un fruto y una hija del Concilio y que \u00e9ste est\u00e1 presente en ella en lo m\u00e1s hondo de sus cimientos , hay que reconocer que su perspectiva y su problem\u00e1tica desbordan ya al mismo Concilio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y no hablo s\u00f3lo de la TL de los a\u00f1os 70 y 80, sino, con m\u00e1s raz\u00f3n, de la actual, o sea, de la TL felizmente madurada y florecida en ramas diversas a cargo de nuevos \u00absujetos emergentes\u00bb, de la TL confrontada con la perspectiva de g\u00e9nero, con la causa ecol\u00f3gica, ind\u00edgena o negra. Toda esta teolog\u00eda latinoamericana, contempor\u00e1neamente actual, est\u00e1 construida sobre un fundamento teol\u00f3gico que hubiera sido inviable sin la perspectiva conciliar, pero que no es, en absoluto, una teolog\u00eda que pueda enmarcarse lisa y llanamente en las que fueron las preocupaciones del Vaticano II. La TL fue la primera gran oleada que evidenci\u00f3 que el Concilio hab\u00eda abierto una puerta, y que alguna Iglesia local \u2013la latinoamericana- se hab\u00eda atrevido a cruzarla y se hab\u00eda atrevido a caminar. Quedaba atr\u00e1s el Concilio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Segunda ola: la teolog\u00eda del pluralismo religioso<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un segundo gran movimiento teol\u00f3gico que supone una profunda transformaci\u00f3n e las perspectivas teol\u00f3gicas, y con ello, una nueva \u00absuperaci\u00f3n\u00bb del Concilio Vaticano II, creo que puede ser identificado en la Teolog\u00eda del Pluralismo Religioso (TPR). Veamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Teolog\u00edas, en los \u00faltimos 60 a\u00f1os, ha habido muchas. Todas hacen su aportaci\u00f3n al conjunto de la reflexi\u00f3n sobre la fe. Pero normalmente, el desarrollo teol\u00f3gico, como el cient\u00edfico, avanza dentro de unas mismas coordenadas, dentro de un mismo patr\u00f3n o comprensi\u00f3n fundamental de la realidad, tratando de llenar lagunas todav\u00eda existentes, o reelaborando bajo otros aspectos asuntos ya tratados anteriormente. Durante esos per\u00edodos la teolog\u00eda avanza pac\u00edficamente, en un desarrollo que podr\u00edamos llamar \u00abvegetativo\u00bb, de crecimiento o reproducci\u00f3n lineal, sin cambios ni sobresaltos, como sobre rieles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llega un momento en que en medio de ese crecimiento homog\u00e9neo se hace notar un malestar, una percepci\u00f3n de que el conjunto no satisface, una intuici\u00f3n de que el edificio teol\u00f3gico podr\u00eda ser ser organizado con ventaja desde otros presupuestos que los utilizados hasta ese momento. Es entonces cuando surgen propuestas de reorganizaci\u00f3n, de reconstruir todo desde cero y bajo otros presupuestos, otras categor\u00edas fundamentales, otro paradigma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la TL, es la TPR la teolog\u00eda que est\u00e1 desafiando al mundo teol\u00f3gico con la propuesta de una \u00abnueva lectura\u00bb de la teolog\u00eda y del conjunto del cristianismo. Me refiero, claro est\u00e1 a la TPR de orientaci\u00f3n pluralista, por contraposici\u00f3n a la TPR (con \u00e9se u otro nombre) que estaba hasta ahora en vigencia, de car\u00e1cter inclusivista .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Vaticano II no habl\u00f3 expl\u00edcitamente de \u00abteolog\u00eda de las religiones\u00bb ni de TPR, pero entr\u00f3 en el tema, se pronunci\u00f3, y llev\u00f3 a cabo, precisamente, un cambio sustancial. En efecto, la Iglesia estaba instalada oficial y popularmente en el paradigma del exclusivismo , y el Concilio dio un paso adelante aceptando oficialmente el inclusivismo: reconoci\u00f3 netamente la presencia de la salvaci\u00f3n y de los \u00abelementos eclesiales\u00bb m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de la Iglesia y del cristianismo (UR 3, LG 8, AG 9, NAe 2), pero no dej\u00f3 de afirmar que todas esas presencias se dan \u00abno sin una misteriosa conexi\u00f3n con Cristo\u00bb (GS 22, LG 16) .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9ste fue un salto cualitativo, una verdadera revoluci\u00f3n teol\u00f3gica, un aut\u00e9ntico \u00abcambio de paradigma\u00bb. Se interrump\u00eda una tradici\u00f3n inveterada, de casi 19 siglos, una tradici\u00f3n pr\u00e1cticamente constante, que podr\u00eda considerarse por tanto consustancial a la fe cristiana. El Vaticano II tuvo el valor de superar esa tradici\u00f3n, aventur\u00e1ndose a adentrarse por un camino nuevo, no transitado, marcando una valiente ruptura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de apenas unas d\u00e9cadas, la TPR pluralista propone otro salto cualitativo, el del paradigma pluralista. Como dice Paul Knitter, el inclusivismo inaugurado por el Concilio Vaticano II fue apenas un \u00abpuente\u00bb, una propuesta que nos sacaba del paradigma insostenible del exclusivismo, para trasladarnos a la nueva posici\u00f3n del inclusivismo. Pero, en realidad, la din\u00e1mica misma del desarrollo teol\u00f3gico nos est\u00e1 mostrando que el mismo inclusivismo se est\u00e1 mostrando tambi\u00e9n insostenible: todo parece indicar \u2013afirma la TPR- que, efectivamente, el paradigma conciliar del inclusivismo es s\u00f3lo un \u00abpuente\u00bb que nos ha de llevar, tarde o temprano, a otra orilla, al paradigma pluralista. Knitter, por eso, invita a sus compa\u00f1eros te\u00f3logos a decidirse a terminar de cruzar el puente y a entrar de lleno y sin temor en el continente pluralista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, el paso del inclusivismo al pluralismo no es sim\u00e9trico al paso del exclusivismo al inclusivismo. Este paso \u2013el que dio el Concilio- fue mucho menor que el que ahora se propone. Porque el inclusivismo, de alguna manera, no deja de ser exclusivismo en el fondo. El inclusivismo, en efecto, cede la exclusividad en algunos aspectos exteriores, pero la mantiene en el fondo teol\u00f3gico y metaf\u00edsico. El inclusivismo, ciertamente, admite que hay salvaci\u00f3n fuera de la Iglesia y fuera incluso del cristianismo, pero no deja de considerar que esa salvaci\u00f3n que hay fuera del cristianismo es \u00abcristiana\u00bb, es la conseguida por Cristo, \u00fanico salvador, y que no hay salvaci\u00f3n que no sea cristiana. La afirmaci\u00f3n de la exclusividad, pues, sigue d\u00e1ndose en el fondo, pues, sigue estando presente en el inclusivismo. El paso del exclusivismo al inclusivismo no es un cambio tan profundo como parec\u00eda en principio; por el contrario, el paso del inclusivismo al pluralismo representa un cambio sustancial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, si el Vaticano II represent\u00f3 en materia de teolog\u00eda de las religiones un cambio de paradigma (del exclusivismo al inclusivismo), la TPR representa y propone otro cambio de paradigma mucho m\u00e1s profundo (del inclusivismo al pluralismo), y con ello propone y realiza un abandono y una superaci\u00f3n de lo que fue el paradigma conciliar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos ante una nueva \u00absuperaci\u00f3n\u00bb del Concilio, <strong>la tercera <\/strong>que aqu\u00ed estamos considerando. La perspectiva conciliar inclusivista, que embebe todos sus documentos, sus argumentos teol\u00f3gicos y sus perspectivas pastorales, quedan hoy d\u00eda \u2013desde la posici\u00f3n de la TPR pluralista- absolutamente superada. Sus expresiones y formulaciones pierden plausibilidad, sus argumentaciones pierden vigencia, y sus decisiones quedan inadecuadas, desfasadas. Paul Tillich, pocos d\u00edas antes de su muerte imprevista, confes\u00f3 que, a la vista de la perspectiva del pluralismo religioso, cre\u00eda que era necesario \u00abreescribir toda la teolog\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La TPR, en efecto, somete a revisi\u00f3n todo el edificio teol\u00f3gico, hasta lo que consider\u00e1bamos sus fundamentos m\u00e1s sagrados y los principios b\u00e1sicos esenciales del cristianismo. No se trata de la revisi\u00f3n de un tema concreto de la teolog\u00eda, sino de aspectos fundamentales que alteran la perspectiva de conjunto de la teolog\u00eda. En este sentido, la TPR \u2013igual a como se hab\u00eda dicho de la TL- no es una teolog\u00eda \u00abde genitivo\u00bb o sectorial, sino \u00abde ablativo\u00bb o \u00abteolog\u00eda fundamental\u00bb; el pluralismo no es s\u00f3lo su objeto material, sino su objeto formal y su nuevo lugar teol\u00f3gico. No es una teolog\u00eda hecha como siempre pero \u00absobre la pluralidad religiosa\u00bb como objeto material de su reflexi\u00f3n, sino una teolog\u00eda que elabora todas las materias de la teolog\u00eda universal, pero desde la perspectiva de un llamado \u00abpluralismo de principio\u00bb, que hasta ahora nunca ha sido contemplado ni aceptado en ninguno de los tres grandes monote\u00edsmos. No es el momento de entrar en ello, pero pi\u00e9nsese en aspectos tan novedosos como el paso a la consideraci\u00f3n positiva del pluralismo religioso, la aceptaci\u00f3n de que no hay pueblos ni religiones elegidas, la reconsideraci\u00f3n del dogma cristol\u00f3gico, la redefinici\u00f3n de la misi\u00f3n, la revisi\u00f3n de la eclesiolog\u00eda\u2026 En definitiva, no se trata s\u00f3lo de una teolog\u00eda, sino de un \u00abesp\u00edritu\u00bb, de una espiritualidad , o sea, de una manera de ser, de un nuevo (modelo de) cristianismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para los cristianos que est\u00e1n ya en este modelo teol\u00f3gico, \u00bfqu\u00e9 puede decir y aportar hoy el Vaticano II, si todas sus reflexiones y decisiones est\u00e1n pensadas y expresadas en un lenguaje que desconoce los planteamientos m\u00e1s elementales de esta nueva forma de ver? Poco. Para un cristiano puesto al d\u00eda en el campo de la TPR, el Vaticano II casi ya no puede ser punto de referencia inteligible y orientadora. Su mensaje y su esp\u00edritu no est\u00e1 contradicho ni abandonado, no: est\u00e1 en el substrato de las posiciones actuales, como un importante acontecimiento hist\u00f3rico que permiti\u00f3 avanzar hacia las posiciones actuales, pero \u00e9l mismo, en su propio planteamiento, se qued\u00f3 ya corto y desfasado. La problem\u00e1tica est\u00e1 hoy en otra cancha y all\u00ed es donde contin\u00faa el juego.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 M\u00aa Vigil &#8211; Servicios Koinon\u00eda Tres superaciones del Concilio Vaticano II Resumen: El autor confiesa que pertenece a la generaci\u00f3n que ha dedicado su vida a implementar la herencia del Concilio Vaticano II, generaci\u00f3n que ha tenido a ese concilio como el punto de referencia m\u00e1s importante \u2013eclesialmente hablando- en los \u00faltimos 40 a\u00f1os.&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[435],"tags":[],"post_series":[],"class_list":["post-60828","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-societat-en-canvi-es","entry","no-media"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60828","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=60828"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60828\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":60830,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/60828\/revisions\/60830"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=60828"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=60828"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=60828"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=60828"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}