{"id":61772,"date":"2016-11-23T17:54:20","date_gmt":"2016-11-23T16:54:20","guid":{"rendered":"http:\/\/cetr.net\/?p=61772&#038;lang=es"},"modified":"2016-11-23T17:54:20","modified_gmt":"2016-11-23T16:54:20","slug":"la-verdad-la-revelacion-y-la-cualidad-humana-profunda-en-una-sociedad-sin-epistemologia-mitica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/la-verdad-la-revelacion-y-la-cualidad-humana-profunda-en-una-sociedad-sin-epistemologia-mitica\/","title":{"rendered":"La verdad, la revelaci\u00f3n y la cualidad humana profunda, en una sociedad sin epistemolog\u00eda m\u00edtica"},"content":{"rendered":"<p>Voy a recordar brevemente los rasgos centrales de la epistemolog\u00eda m\u00edtica y de la que ser\u00eda su opuesta, una epistemolog\u00eda no m\u00edtica, para centrarme lo m\u00e1s posible en las consecuencias de esta \u00faltima.<\/p>\n<p><strong>La epistemolog\u00eda m\u00edtica.<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>La epistemolog\u00eda m\u00edtica sostiene que lo que dicen nuestras construcciones ling\u00fc\u00edsticas, tales como s\u00edmbolos, mitos y rituales, e incluso formaciones conceptuales, es como es la realidad. Lo que dicen los mitos y s\u00edmbolos es la naturaleza misma de la realidad.\u00a0 Las ciencias, hasta el \u00faltimo tercio del siglo XX se interpretaron tambi\u00e9n desde esta misma epistemolog\u00eda, con algunas excepciones.<\/p>\n<p>La epistemolog\u00eda m\u00edtica es, pues, una interpretaci\u00f3n de la lengua y una ontolog\u00eda.<\/p>\n<p>Este supuesto epistemol\u00f3gico viene avalado por la creencia de que los mitos son el legado sagrado de los antepasados o la revelaci\u00f3n inviolable de los dioses. La garant\u00eda de la epistemolog\u00eda m\u00edtica es, pues, heter\u00f3noma y absoluta.<\/p>\n<p>La epistemolog\u00eda m\u00edtica vale tanto con respecto a lo que los mitos dicen de la vida cotidiana, como respecto, y especialmente, a lo que dicen de la dimensi\u00f3n absoluta de lo real.<\/p>\n<p>La gen\u00e9tica de todos los vivientes hace una interpretaci\u00f3n y valoraci\u00f3n de la realidad, que todos los animales dan por real y que es siempre dual. Nuestra base gen\u00e9tica tambi\u00e9n procede igual, pero es insuficiente y debe ser completada por nuestra autoprogramaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica mediante los mitos, s\u00edmbolos y rituales.<\/p>\n<p>La epistemolog\u00eda m\u00edtica prolonga la interpretaci\u00f3n de nuestra condici\u00f3n de vivientes necesitados a nuestra condici\u00f3n ling\u00fc\u00edstica. Como la programaci\u00f3n gen\u00e9tica ha de dar por real las acotaciones y valoraciones que hace el viviente del medio, y la dualidad de esa interpretaci\u00f3n, en sujeto de necesidades y medio donde satisfacerlas, as\u00ed la epistemolog\u00eda m\u00edtica da por real lo que las interpretaciones y valoraciones m\u00edticas y simb\u00f3licas hacen del medio.<\/p>\n<p>La epistemolog\u00eda m\u00edtica hace patente nuestra condici\u00f3n de vivientes necesitados.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n existe entre mitos, s\u00edmbolos y rituales?<\/p>\n<p>Bajo un aspecto, podr\u00eda decirse que los s\u00edmbolos son las unidades menores de los mitos; pero bajo otro, los mitos son los desarrollos narrativos de los s\u00edmbolos centrales. Los ritos, por su parte, son la escenificaci\u00f3n de los mitos, cuyo n\u00facleo central son los s\u00edmbolos. Gracias a los mitos los grupos humanos interiorizan profundamente los s\u00edmbolos centrales y gracias a los ritos interiorizan y reactualizan colectivamente y corporalmente los mitos y los s\u00edmbolos.<\/p>\n<p>Mitos, s\u00edmbolos y rituales completan, gracias a la lengua, nuestra insuficiente determinaci\u00f3n gen\u00e9tica. La insuficiente programaci\u00f3n gen\u00e9tica, que nos har\u00eda animales inviables, a trav\u00e9s de la lengua nos permite autoprogramarnos para ser animales viables y sumamente flexibles. Gracias a esa flexibilidad podemos cambiar nuestros modos de vida cuando convenga, sin tener, por ello, que cambiar nuestra fisiolog\u00eda, ni nuestra dotaci\u00f3n gen\u00e9tica.<\/p>\n<p>Hablando antropom\u00f3rficamente, podr\u00edamos decir que ese es el gran invento de la vida en nuestra estirpe.<\/p>\n<p>Esta flexibilidad de nuestra especie, gracias a la lengua, que nos permite autoprogramarnos, es nuestra ventaja espec\u00edfica y nuestra ventaja competitiva con respecto a los restantes animales.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos decir que la epistemolog\u00eda m\u00edtica es la prolongaci\u00f3n milenaria de la epistemolog\u00eda que corresponde a nuestra condici\u00f3n de vivientes.<\/p>\n<p>El sistema de socializaci\u00f3n o programaci\u00f3n colectiva de la larga etapa preindustrial de la humanidad, estuvo regido por el procedimiento de autoprogramaci\u00f3n mediante mitos, s\u00edmbolos y rituales.<\/p>\n<p>Cuando la filosof\u00eda y la ciencia intentaron hacerse un lugar en ese sistema de interpretaci\u00f3n, valoraci\u00f3n y actuaci\u00f3n, tuvieron que hacerlo desde la epistemolog\u00eda m\u00edtica. La filosof\u00eda y la ciencia se enfrentaron a los mitos y s\u00edmbolos sobre el eje de la epistemolog\u00eda m\u00edtica. S\u00f3lo la desaparici\u00f3n de las sociedades preindustriales y su sistema de programaci\u00f3n m\u00edtica, que se produce con la plena industrializaci\u00f3n de los colectivos y con la aparici\u00f3n de las sociedades de conocimiento, liberar\u00e1 a las ciencias de su sumisi\u00f3n a la epistemolog\u00eda m\u00edtica.<\/p>\n<p>Las estructuras autoprogramadoras de s\u00edmbolos y mitos, durante el largo per\u00edodo de su vigencia, fueron inconscientes para individuos y colectividades. Nuestros antepasados no fueron conscientes de que eran construcciones humanas, con una finalidad bien precisa: primariamente construirnos una naturaleza viable en unas condiciones de sobrevivencia determinadas y, s\u00f3lo consecuentemente, expresar y cultivar la experiencia absoluta de la realidad.<\/p>\n<p>Los humanos, durante ese largo per\u00edodo no fueron conscientes de que lo que daban por legado y revelaci\u00f3n de los antepasados y los dioses eran construcciones de las generaciones pasadas. Esas construcciones se hicieron a lo largo de tales espacios de tiempo, milenios, que escaparon a la conciencia humana de que eran construcciones.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, esa ignorancia colectiva resultaba funcional. Lo que se tiene como legado intocable y revelaci\u00f3n divina, no puede ser conocido como constructo, si lo fuera, la epistemolog\u00eda m\u00edtica, que toma como reales y existentes los personajes y las narraciones de los mitos, no podr\u00eda funcionar y cumplir su misi\u00f3n, que es completar la indeterminaci\u00f3n gen\u00e9tica de nuestra especie.<\/p>\n<p>Para poder sobrevivir, los vivientes tenemos que tomar como reales las acotaciones y valoraciones que hacen nuestros sistemas de interpretaci\u00f3n, sean gen\u00e9ticos o culturales. As\u00ed hemos vivido durante centenares de miles de a\u00f1os.<\/p>\n<p>No podemos olvidar que la pretensi\u00f3n de mitos, s\u00edmbolos y rituales no es primariamente religiosa, sino pr\u00e1ctica. No pretenden decir c\u00f3mo es la realidad, como tampoco lo pretende la programaci\u00f3n gen\u00e9tica de los restantes animales, sino decir c\u00f3mo deben verla quienes viven de una forma preindustrial determinada, sea cazadora\/recolectora, agricultora, agricultora de riego o ganadera, si quieren sobrevivir.<\/p>\n<p>Las mitolog\u00edas y simbolog\u00edas eran sistemas de programaci\u00f3n de sociedades preindustriales est\u00e1ticas, porque viv\u00edan durante largu\u00edsimos espacios de tiempo haciendo fundamentalmente lo mismo y excluyendo, como sumamente riesgoso, el cambio.<\/p>\n<p>As\u00ed tenemos que las sociedades preindustriales requer\u00edan un sistema m\u00edtico-simb\u00f3lico de autoprogramaci\u00f3n que excluyera el cambio y que, por consiguiente, se interpretara desde la epistemolog\u00eda m\u00edtica. Y la epistemolog\u00eda m\u00edtica, por su parte, era el procedimiento por el que los mitos y s\u00edmbolos se legitimaban como intocables.<\/p>\n<p>La creencia en la revelaci\u00f3n divina es la causa y el efecto de la epistemolog\u00eda que imponen los mitos como acabamiento de la programaci\u00f3n gen\u00e9tica incompleta. Si no se creyera que los mitos describan la realidad como es, tanto la profana como la sagrada, y con garant\u00eda divina, no resultar\u00edan aptos para ordenar y motivar una interpretaci\u00f3n y valoraci\u00f3n de la realidad que determine una acci\u00f3n y organizaci\u00f3n eficaz; con lo cual no ser\u00edan aptos para completar la indeterminaci\u00f3n gen\u00e9tica.<\/p>\n<p>Hay que dar por supuesto, como algo cierto con garant\u00eda divina incuestionable, que las afirmaciones de los mitos se refieren a entidades reales. Por consiguiente, los mitos y s\u00edmbolos arrastran una epistemolog\u00eda de la lengua y una ontolog\u00eda intocables. Esa epistemolog\u00eda y ontolog\u00eda han estado vigentes mientras las sociedades, mayoritariamente, han vivido con medios preindustriales, es decir, hasta muy entrado el siglo XX.<\/p>\n<p>Si la funci\u00f3n de los mitos era programar a las colectividades, completando su indeterminaci\u00f3n gen\u00e9tica, para construir vivientes culturalmente viables, es l\u00f3gico que esa funci\u00f3n imponga una epistemolog\u00eda: las cosas son, en este mundo y en el otro, como dicen los mitos y los s\u00edmbolos.<\/p>\n<p><strong>La epistemolog\u00eda no m\u00edtica.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>El hundimiento de las sociedades preindustriales en los pa\u00edses y regiones desarrolladas (econ\u00f3micamente y socialmente, no necesariamente en cualidad humana), la generalizaci\u00f3n de la industria, la aparici\u00f3n y asentamiento de las sociedades de conocimiento, innovaci\u00f3n y cambio continuo y la globalizaci\u00f3n que ha puesto unas culturas y mitolog\u00edas junto a las otras, nos han forzado a abandonar la epistemolog\u00eda m\u00edtica, o mejor, se nos ha deshecho entre las manos.<\/p>\n<p>La realidad no es como las describen nuestras formaciones ling\u00fc\u00edsticas, ni las m\u00edticas, ni las cient\u00edficas. Todas nuestras formaciones ling\u00fc\u00edsticas no describen la realidad, sino que la modelan a nuestra fr\u00e1gil medida, en unas condiciones de vida determinadas.<\/p>\n<p>A estas alturas de los cambios que ha sufrido la humanidad, resulta evidente que los mitos y narraciones sagradas son s\u00f3lo sistemas de figuraci\u00f3n de la realidad, de modelaci\u00f3n de acuerdo con unas necesidades; son sistemas de representaci\u00f3n y objetivaci\u00f3n que orienta y dan eficacia a nuestras acciones, de forma que los grupos puedan sobrevivir en unas formas de vida fijadas.<\/p>\n<p>Los mitos son construcciones desde modelos, que son las met\u00e1foras centrales, tomadas y relacionadas con los modos centrales de sobrevivencia de los colectivos. Esas met\u00e1foras centrales, que ser\u00edan s\u00edmbolos, que se desarrollan en narraciones, funcionan como patrones o paradigmas de interpretaci\u00f3n valoraci\u00f3n, organizaci\u00f3n y acci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los mitos en eso no se diferencian de las ciencias. Las ciencias tambi\u00e9n son construcciones de la realidad desde modelos. Lo que distingue unos sistemas de construcci\u00f3n de otros es que los paradigmas m\u00edticos est\u00e1n cargados axiol\u00f3gicamente y crean mundos axiol\u00f3gicos, y los paradigmas cient\u00edficos abstraen, todo lo que pueden, de las cargas axiol\u00f3gicas y crean mundos no axiol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>La ontolog\u00eda de la epistemolog\u00eda no m\u00edtica es una ontolog\u00eda de \u201csupuestos\u201d, de \u201csupongamos que\u2026\u201d, que en las ciencias est\u00e1n expl\u00edcitos y en los mitos, s\u00edmbolos y rituales est\u00e1n s\u00f3lo impl\u00edcitos e inconscientes, aunque existentes y operantes. Si no fuera as\u00ed no hubi\u00e9ramos podido cambiar de modos de vida, como no pueden cambiar los restantes animales.<\/p>\n<p><strong>El dato antropol\u00f3gico de la doble dimensi\u00f3n de la realidad.<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La cualidad espec\u00edfica de nuestra estirpe animal es tener un doble acceso a la realidad, una relativa a nuestras necesidades y otra absoluta, no relativa a nuestras necesidades. Gracias a esta doble experiencia de la realidad, posibilitada por la estructura de la lengua, podemos cambiar nuestros modos de vida cuando convenga, somos vivientes estructuralmente flexibles, porque podemos adaptarnos a los cambios del medio o provocarlos cuando sea necesario.<\/p>\n<p>No podemos concebir y representar la dimensi\u00f3n absoluta de lo real, de esta misma realidad en la que vivimos y que somos, m\u00e1s que desde los patrones desde los que modelamos la realidad a nuestra medida. Es nuestra \u00fanica posibilidad: concebimos y vivimos esa dimensi\u00f3n absoluta desde el sistema con el que nos hemos autoprogramado. Si no procedi\u00e9ramos as\u00ed y nos sali\u00e9ramos del programa que nos estructura para hablar de la dimensi\u00f3n absoluta, destruir\u00edamos nuestra propia autoprogramaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Las creencias que frecuentemente acompa\u00f1an a los mitos, no ten\u00edan pretensi\u00f3n primariamente religiosa, su pretensi\u00f3n era pr\u00e1ctica: proporcionar una programaci\u00f3n individual y colectiva adecuada a un modo de vida, y fijarla para bloquear todo posible cambio y toda posible alternativa. Las creencias formulan conceptualmente las pretensiones del mito.<\/p>\n<p>Las creencias son fen\u00f3menos culturales ligados directamente con los sistemas de programaci\u00f3n colectiva propios de las sociedades preindustriales, que son est\u00e1ticas. Tienen que ver directamente con lo que podr\u00edamos llamar el software de los sistemas de programaci\u00f3n preindustriales y con su epistemolog\u00eda m\u00edtica, y s\u00f3lo mediatamente con la dimensi\u00f3n religiosa de la vida. Las creencias no son, pues, hechos primariamente religiosos, sino culturales y propios de las sociedades preindustriales est\u00e1ticas.<\/p>\n<p>Sin epistemolog\u00eda m\u00edtica, la programaci\u00f3n m\u00edtica es imposible. Sin ella tambi\u00e9n son imposibles las religiones.<\/p>\n<p>Sin epistemolog\u00eda m\u00edtica los mitos, s\u00edmbolos y rituales son puros sistemas expresivos de la dimensi\u00f3n absoluta de la realidad. Cuando se reconoce la condici\u00f3n de constructos humanos de los mitos, s\u00edmbolos y rituales, se hunde la epistemolog\u00eda m\u00edtica y la religi\u00f3n, tal como se la ha vivido milenariamente.<\/p>\n<p>El \u00fanico suelo s\u00f3lido donde pisar es \u201cEso inconcebible e irrepresentable\u201d a lo que aluden nuestras construcciones religiosas y espirituales. Suelo indudablemente s\u00f3lido, como puede verificarlo nuestra propia vivencia, pero \u00a1tan sutil para un viviente!<\/p>\n<p>Estamos solos y desnudos frente a esta inmensidad y frente a nuestro propio misterio. Estamos exclusivamente en nuestras propias manos, sin ninguna garant\u00eda exterior a nuestra propia capacidad de calidad.<\/p>\n<p>Esa desoladora desnudez y fragilidad tiene una ventaja imponderable: estando desnudos y conscientes de nuestra radical fragilidad, porque sabemos que todo nos lo construimos nosotros, estamos abiertos al mensaje de los sabios de todas las edades y de todas las tradiciones; nuestra pobreza nos ha librado de toda fijaci\u00f3n. Ninguna creencia nos somete, ni religiosa ni laica; ninguna epistemolog\u00eda nos dicta c\u00f3mo hemos de interpretar nuestra hablar de la dimensi\u00f3n absoluta de nuestra experiencia de lo real y de nosotros mismos, ni nos dice c\u00f3mo hemos de pensar, sentir, actuar y organizarnos.<\/p>\n<p>Ahora somos conscientes de ser los constructores de nuestro destino. Somos conscientes de nuestra suma fragilidad que es, a la vez, nuestra completa flexibilidad. Ahora somos completamente conscientes de crear nuestros propios proyectos.<\/p>\n<p>Sin el soporte de la epistemolog\u00eda m\u00edtica en la interpretaci\u00f3n de los textos sagrados, no nos queda fundamento para una organizaci\u00f3n religiosa jer\u00e1rquica, ni para una concepci\u00f3n de la religi\u00f3n que se base en la sumisi\u00f3n a creencias.<\/p>\n<p><strong>Imposibilidad de la \u201canalogia entis\u201d en una epistemolog\u00eda no m\u00edtica.<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>Si todos los mitos, s\u00edmbolos y ritos no son descripciones de la realidad, sino s\u00f3lo modelaciones, que se mantienen mientras resultan operativos, no se puede hablar de la \u201canalogia entis\u201d. La analog\u00eda supone que lo que se dice del ser y de los entes, describe aquello a lo que se refiere con alg\u00fan grado de adecuaci\u00f3n. En ese caso la predicaci\u00f3n que se hace de los entes puede extenderse a la dimensi\u00f3n absoluta de la realidad, aunque sea de forma an\u00e1loga (igual y diferente a la vez)<\/p>\n<p>Pero los mitos, s\u00edmbolos y rituales tienen estructura de met\u00e1fora. La met\u00e1fora sabe que la predicaci\u00f3n que transfiere del campo que le es propio al campo que no le es propio, es inadecuada, es s\u00f3lo una orientaci\u00f3n que se mantiene como v\u00e1lida mientras gu\u00eda a la mente y el sentir, pero que debe abandonarse en cuanto se verifica aquello a lo que se apunta.<\/p>\n<p>Los conceptos tampoco son descripciones de lo real, sino tambi\u00e9n modelaciones, por tanto, tampoco pueden ser aplicados anal\u00f3gicamente para hablar de la dimensi\u00f3n absoluta de la realidad.<\/p>\n<p>La posibilidad de la \u201canalogia entis\u201d est\u00e1 basada en el supuesto de que los conceptos o los mitos y s\u00edmbolos son descripciones de la realidad. Si se trata s\u00f3lo de modelaciones, no se pueden trasferir anal\u00f3gicamente a la dimensi\u00f3n absoluta de lo real.<\/p>\n<p>Los conceptos, aunque son, como los mitos y s\u00edmbolos, modelaciones, no tiene estructura de met\u00e1fora, sino de \u201csupuestos\u201d que se utilizan para manejar te\u00f3ricamente la realidad y crear tecnolog\u00eda, una cosa y otra con intenciones pr\u00e1cticas, directa o indirectamente relacionadas con la sobrevivencia.<\/p>\n<p>Tanto los mitos, s\u00edmbolos y rituales, como las teor\u00edas y los conceptos son modelaciones, los primeros a partir de elementos sem\u00e1nticos cargados axiol\u00f3gicamente y los segundos excluyendo lo m\u00e1s posible las cargas axiol\u00f3gicas sem\u00e1nticas.<\/p>\n<p>Sin mitos, s\u00edmbolos y rituales y sin teor\u00edas y conceptos que describan la realidad, sino que s\u00f3lo, unos y otros, la modelan, es decir sin epistemolog\u00eda m\u00edtica, y, como consecuencia, sin \u201canalogia entis\u201d, estamos realmente desnudos frente a la realidad.<\/p>\n<p>Estos hechos tienen una consecuencia importante: ya no se podr\u00e1 distinguir entre un hablar de la dimensi\u00f3n absoluta de lo real \u201ccataf\u00e1tico\u201d y otro \u201capof\u00e1tico\u201d, es decir entre un hablar que predica datos reales de la dimensi\u00f3n absoluta, aunque sea s\u00f3lo anal\u00f3gicamente, y un hablar que s\u00f3lo dice lo que la dimensi\u00f3n absoluta no es.<\/p>\n<p>Como hemos dicho, los s\u00edmbolos, mitos y rituales no son descripciones de aquello de lo que hablan, tienen s\u00f3lo estructura de met\u00e1fora que, por tanto, deben sobrepasarse al acceder, de alguna manera, a aquello a lo que se refieren las met\u00e1foras. Esto es especialmente v\u00e1lido cuando los mitos, s\u00edmbolos y rituales se refieren a la dimensi\u00f3n absoluta de lo real.<\/p>\n<p>Las teor\u00edas, y conceptos tampoco son descripciones de la realidad sino s\u00f3lo modelaciones que no dan pie a una \u201canalogia entis\u201d cuando pretenden hablan de la dimensi\u00f3n absoluta.<\/p>\n<p>Por consiguiente, tanto el llamado lenguaje cataf\u00e1tico como el apof\u00e1tico terminan, de hecho, en ser lenguajes apof\u00e1ticos cuando hablan de la dimensi\u00f3n absoluta.<\/p>\n<p>La plena comprensi\u00f3n de estas argumentaciones nos libera, de rebote, de toda creencia que verse sobre la dimensi\u00f3n absoluta. Ninguna creencia puede pretender describir esa dimensi\u00f3n, ni siquiera anal\u00f3gicamente. Todo hablar de la dimensi\u00f3n absoluta, sea simb\u00f3lico-m\u00edtico o te\u00f3rico-conceptual va a parar al silencio. Tambi\u00e9n las creencias, bien entendidas, tienen que ir a parar al silencio, de lo contrario estar\u00edan funcionando \u00fanicamente como elementos centrales del sistema de socializaci\u00f3n y programaci\u00f3n de las sociedades preindustriales est\u00e1ticas.<\/p>\n<p>Por consiguiente, no hay ning\u00fan hablar ligado a la dimensi\u00f3n absoluta, todo hablar es libre, aunque no todo hablar sea adecuado. El innombrable, eso absoluto inconcebible, por ello mismo, no est\u00e1 ligado a ninguna forma de lenguaje humano. La contrapartida es que todo lenguaje es libre con respecto al innombrable, aunque todo lenguaje solo bordear\u00e1 el abismo, sin poder jam\u00e1s penetrar en \u00e9l.<\/p>\n<p><strong>La epistemolog\u00eda no m\u00edtica y el ego.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>El \u201cego\u201d, desde una epistemolog\u00eda no m\u00edtica, deja de ser una descripci\u00f3n de una individualidad, de una substancia y pasa a ser s\u00f3lo un supuesto necesario para un viviente: una estructura de deseos y temores, recuerdos y expectativas, que se supone como una entidad, situada en un medio, en el que satisface sus necesidades; medio tambi\u00e9n supuesto como un conjunto de sujetos y objetos.<\/p>\n<p>El ego deja de ser un ente venido a este mundo para pasar a ser un supuesto necesario, una funci\u00f3n del cerebro al servicio del organismo. Y el organismo, su cerebro y su supuesto necesario de ser un sujeto, tampoco son nadie venido a este mundo, tampoco son la descripci\u00f3n de una entidad.<\/p>\n<p>Si el sujeto deja de ser una entidad, un sujeto enfrentado a un mundo de objetos y sujetos, y ambos, sujetos y objetos, pasan a la categor\u00eda de supuestos necesarios para un viviente, toda dualidad de sujetos\/objetos pasa a ser tambi\u00e9n un supuesto necesario para todo viviente, no la descripci\u00f3n de una realidad.<\/p>\n<p>Desde la epistemolog\u00eda no m\u00edtica, tambi\u00e9n queda afectada la supuesta dualidad \u201cego\/Dios\u201d. Se reconoce el car\u00e1cter de met\u00e1fora antropomorfa del s\u00edmbolo Dios y se sabe que el t\u00e9rmino \u201cDios\u201d arranca de la noticia de la dimensi\u00f3n absoluta de la realidad, -de esta realidad, no de otra-, y proviene de la interpretaci\u00f3n que se sigue de que yo me interprete como una entidad. Si yo me interpreto, no como un supuesto necesario, sino como la descripci\u00f3n de una entidad, entonces Dios tambi\u00e9n es una entidad. Si comprendo que \u201cyo\u201d es s\u00f3lo un supuesto necesario, pero no la descripci\u00f3n de una entidad, entonces Dios es un s\u00edmbolo, una met\u00e1fora para hablar de la dimensi\u00f3n absoluta de la realidad, no una entidad.<\/p>\n<p>La individualizaci\u00f3n y antropomorfizaci\u00f3n de la dimensi\u00f3n absoluta de la realidad es la consecuencia obvia de la interpretaci\u00f3n del ego-sujeto como una entidad, como individualidad, como una substancia. Y esa individuaci\u00f3n y antropomorfizaci\u00f3n de la dimensi\u00f3n absoluta es, adem\u00e1s, -y esto es importante-, un momento necesario del proceso interior que arranca de un sujeto que se cree alguien venido a este mundo, y que, a la vez, tiene una noticia de la dimensi\u00f3n absoluta de la realidad, pero que al interpretarse como una entidad, un sujeto, tiene que representar esa dimensi\u00f3n absoluta como externa, de alguna forma, al ego y como no menos que sujeto.<\/p>\n<p>La dimensi\u00f3n absoluta de lo real es externa al ego, mientras se est\u00e1 apresado en la identificaci\u00f3n con el ego. Este paso por la individuaci\u00f3n y antropomorfizaci\u00f3n de la dimensi\u00f3n absoluta de lo real, se presenta siempre, de una forma u otra, como parte intr\u00ednseca del proceso interior que va de la egocentraci\u00f3n a la desegocentraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mientras el ego se vive como una entidad y no como un supuesto y como mera funci\u00f3n del cerebro, la dimensi\u00f3n absoluta es un Dios, o algo equivalente, porque no podemos represent\u00e1rnoslo como inferior a nosotros mismos, sino como inteligencia, persona, libertad. Este fen\u00f3meno ocurre incluso en tradiciones espirituales no te\u00edstas. En el budismo se personifica al buda, cuando el buda es la salida de toda posible individuaci\u00f3n; en el raja-yoga, que es ateo, se utiliza la figura divina de Ishvara como forma en la que concentrarse y salir de s\u00ed mismo; el Dios del Vedanta-advaita se sabe que no es Dios, sino s\u00f3lo una representaci\u00f3n necesaria en un momento del camino interior.<\/p>\n<p>Dentro de la epistemolog\u00eda m\u00edtica, Dios es una antropomorfizaci\u00f3n que se intenta corregir con ep\u00edtetos tales como todopoderoso, infinitamente sabio, creador, fuente de todo, infinito (t\u00e9rmino contradictorio con la noci\u00f3n de individualidad), trascendente\/inmanente, \u201cel que es\u201d de la Biblia o el \u00danico del Cor\u00e1n, etc. Pero a pesar de todas esas correcciones, contin\u00faa concibi\u00e9ndose el s\u00edmbolo \u201cDios\u201d como la referencia a una entidad, una individualidad frente al ego, concebido tambi\u00e9n como individualidad.<\/p>\n<p>Al t\u00e9rmino del camino interior, ni el ego existe como tal individualidad (\u201cdebe morir a s\u00ed mismo\u201d, \u201cdebe morir antes de morir\u201d, debe reconocer su radical \u201cvaciedad\u201d, debe reconocerse como \u201cno otro del que es\u201d), ni Dios tampoco. Se entra en la no-dualidad absoluta, en el \u00e1mbito de lo no objetivable, de lo innombrable, de la unidad.<\/p>\n<p>La condici\u00f3n necesaria para que Dios exista para ti, es que t\u00fa te creas existir como entidad separada.<\/p>\n<p>Si t\u00fa eres, \u00c9l es: si t\u00fa no eres, \u00c9l no es.<\/p>\n<p>Mientras te pienses como un individuo, Dios ser\u00e1 un individuo.<\/p>\n<p>Mientras te pienses como una persona, Dios es una persona.<\/p>\n<p>Cuando te veas como todo, Dios ser\u00e1 tambi\u00e9n todo.<\/p>\n<p>Cuando te veas como nada, \u00c9l ser\u00e1 un Vac\u00edo insondable.<\/p>\n<p><strong>Desde una epistemolog\u00eda no-m\u00edtica, \u00bfqu\u00e9 es el camino espiritual? \u00bfqu\u00e9 es la Verdad? \u00bfqu\u00e9 es la revelaci\u00f3n? \u00bfqu\u00e9 es la cualidad humana honda?<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Antes de intentar contestar hay que recordar el dato antropol\u00f3gico de nuestro doble acceso a la realidad, como consecuencia de nuestra condici\u00f3n de hablantes: el acceso a una dimensi\u00f3n relativa a nuestras necesidades, y el acceso a una dimensi\u00f3n absoluta, en el sentido de no-relativa a nuestras necesidades.<\/p>\n<p>Para abordar estas preguntas tendr\u00e9 en cuenta las Upanishad, el Raja Yoga, el Budismo y el Vedanta-advaita. Todas estas formas milenarias de espiritualidad, podemos comprender, desde nuestra situaci\u00f3n cultural, que eran puros procedimientos para decontruir la epistemolog\u00eda m\u00edtica, para salirse definitivamente de ella, aunque tengamos que continuar us\u00e1ndola en nuestra vida cotidiana.<\/p>\n<p>Me apoyar\u00e9 especialmente en las Upanishad y en el Advaita-vedanta.<\/p>\n<p>La Verdad no es ninguna de nuestras \u201cconformaciones\u201d, modelaciones, representaciones, ni m\u00edticas ni conceptuales. La Verdad es la noticia de la dimensi\u00f3n absoluta de lo real, de esto real, no de algo situado en otro mundo; pero una noticia vac\u00eda, inobjetivable, inacotable, pero, a pesar de ello, noticia clara para la mente y el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Noticia real y verificable, siempre presente, aunque sea de forma no consciente. Si no fuera una noticia siempre presente para los individuos y para los colectivos, no podr\u00edamos cambiar nuestras formas de vivir culturales; cambios que son tan radicales, e incluso mayores, que los cambios de especie en los animales. Pi\u00e9nsese en el tr\u00e1nsito de las sociedades de cazadores\/recolectores a las sociedades globalizadas de conocimiento y cambio continuo.<\/p>\n<p>La noticia que tenemos de la dimensi\u00f3n absoluta de lo real es un conocimiento no-conocimiento, porque es un conocimiento en el seno de la no-dualidad; un sentir no-sentir, por la misma raz\u00f3n.<\/p>\n<p>La Verdad es semejante a una presencia, no una formulaci\u00f3n. Tampoco es una presencia, porque supondr\u00eda dualidad. No se la puede objetivar, pero se puede hablar de ella. Los m\u00edsticos y maestros espirituales lo han hecho siempre.<\/p>\n<p>Si todo mito, s\u00edmbolo y ritual, y toda teor\u00eda y sistemas de conceptos son conformaciones de la inmensidad que nos rodea y somos, a la medida de unos insignificantes vivientes de un insignificante planeta;<\/p>\n<p>-si todas esas formaciones ling\u00fc\u00edsticas son s\u00f3lo conformaciones, acotaciones, simplificaciones, l\u00edmites a\u00f1adidos;<\/p>\n<p>-si en estas condiciones ha perdido sentido la \u201canalogia entis\u201d;<\/p>\n<p>-si la epistemolog\u00eda m\u00edtica no es ya capaz de proporcionarnos un refugio;<\/p>\n<p>-entonces \u00bfqu\u00e9 es la Verdad? \u00bfqu\u00e9 es la revelaci\u00f3n? \u00bfqu\u00e9 es el camino de salvaci\u00f3n, o mejor, de realizaci\u00f3n humana? \u00bfqu\u00e9 es la cualidad humana profunda?<\/p>\n<p>Aclarando, en la corta medida de lo posible, lo que es la Verdad sin rostro de la epistemolog\u00eda no m\u00edtica, habremos contestado a todas estas preguntas.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ndo se presenta la Verdad? Se presenta cuando la idea \u201cesto es verdad, esto es falso\u201d ya no aparece, cuando ya nada es falso; cuando se ha desterrado toda duda.<\/p>\n<p>Es in\u00fatil buscar la Verdad mientras lo mental est\u00e1 ciego a lo falso. Cuando se conoce lo falso como falso, despierta la Verdad de todo. Hay que estar purgado de lo falso antes de que la Verdad pueda mostrar su esplendor.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo falso? Creerse alguien venido a este mundo.<\/p>\n<p>Cuando la Verdad aparece, nada es falso.<\/p>\n<p>Nada es lo que parece ser. Los contenidos de conciencia no pueden ser nunca la Verdad, porque la Verdad no es un contenido de conciencia. Hay verdades que son contenidos de conciencia, pero lo Verdad nunca lo es.<\/p>\n<p>La epistemolog\u00eda m\u00edtica y la vida cotidiana interpretan que lo que percibimos y concebimos en el campo de la conciencia corresponde a la realidad. Eso es falso. Hay que buscar la Verdad m\u00e1s all\u00e1 de los contenidos de conciencia.<\/p>\n<p>Ser\u00eda necio exigir la prueba del dulzor del az\u00facar antes de probarlo. Cuando se ha probado el az\u00facar, toda incertidumbre sobre el dulzor desaparece y se adquiere un conocimiento directo e inquebrantable. Nadie pedir\u00e1 que se crea en el dulzor del az\u00facar, sino s\u00f3lo que se conf\u00ede lo suficiente como para probarlo. Sin esa confianza nadie podr\u00eda animarse a poner en su boca el az\u00facar para probarlo. Un comportamiento semejante hay que tener con el conocimiento de la Verdad m\u00e1s all\u00e1 de la mente.<\/p>\n<p>No hay prueba de la Verdad que preceda a la Verdad.<\/p>\n<p>El individuo tiene una forma, un aspecto, pero \u00bfcu\u00e1l es su realidad y c\u00f3mo averiguarla? Se podr\u00e1 averiguar intentando hablar del individuo sin tener en cuenta su nombre y su forma, sin hacer referencia a su memoria y sus proyectos, ni a sus paquetes de deseos\/temores, sin utilizar representaciones o conceptos. Esa ser\u00eda la Verdad del individuo.<\/p>\n<p>No se puede llamar Verdad a los conceptos, ni a las representaciones, del tipo que sean, porque son simplificaciones de la realidad para adaptarla a nuestra peque\u00f1a medida.<\/p>\n<p>La Verdad est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de la dualidad que genera la necesidad y m\u00e1s all\u00e1 de sus sistemas de objetivaciones. La Verdad no puede ser percibida como algo acotado entre lo acotado.<\/p>\n<p>Como que la Verdad no es objetivable ni conceptuable, aunque s\u00ed sugerible, s\u00f3lo puede conocerse conceptualmente lo que ella no es. La verdad s\u00f3lo puedes serla; s\u00f3lo si\u00e9ndola se la conoce. Esa es la \u00fanica manera de conocerla, pero se trata de un conocimiento muy peculiar porque es sin dualidad y desde el seno mismo de la unidad.<\/p>\n<p>La Verdad no es una realidad frente a nadie. Se conoce la Verdad cuando se es\u00a0 uno con ella, cuando se despierta a la Unidad. Por esta raz\u00f3n la Verdad es amor, porque el amor es unidad.<\/p>\n<p>Podemos encontrar la Verdad porque somos la Verdad misma.<\/p>\n<p>Para descubrir la Verdad que somos hay que discernir lo que no es y lo que no somos. Hay que discernir lo que no es para llegar a ser lo que es.<\/p>\n<p>El conocimiento y la ignorancia est\u00e1n en el mismo plano, el de lo no real, porque ambos est\u00e1n en el plano de lo dual. Ambos son estados de lo mental. El conocimiento que no es de objetos y sujetos no est\u00e1 en el mismo plano que la ignorancia, porque es el conocimiento del \u201cno-dos\u201d, y en el \u201cno-dos\u201d ya no hay ignorancia.<\/p>\n<p>Cada uno de nosotros es la Verdad porque en la Verdad no hay dualidad ninguna; no hay un conocedor y un conocido. Si no fu\u00e9ramos la Verdad, conocer la Verdad ser\u00eda estar distanciado de la Verdad; distanciarse ser\u00eda estar fuera de la Verdad. Entonces la Verdad ser\u00eda una entidad o unos conceptos, y el conocedor otra entidad, no habr\u00eda despertar a la unidad y al amor; interpretar\u00edamos la dualidad \u201cyo\/Dios\u201d o \u201cyo\/definici\u00f3n de la Verdad\u201d como una dualidad, estar\u00edamos todav\u00eda en la epistemolog\u00eda m\u00edtica.<\/p>\n<p>Nuestra propia existencia es la Verdad. Permanecer en la Verdad es permanecer en nuestra naturaleza original y esencial. Ocuparse de verdades formuladas es perder el tiempo porque no son la Verdad. \u00c9se es el consejo de las Escrituras y de los sabios.<\/p>\n<p>No somos nada que se pueda designar; no somos ni esto ni aquello. Somos sin forma y sin nombre, aunque en una forma y un nombre. A eso hay que aferrarse. No tenemos ni forma ni nombre con los que podamos identificarnos. Por consiguiente, no nos hemos de dejar atrapar por formas exteriores, tradiciones, dogmas, ritos, religiones.<\/p>\n<p>Es preciso vivir el Vac\u00edo de forma m\u00e1s all\u00e1 del ser y del no ser, m\u00e1s all\u00e1 de la conciencia. Ese Vac\u00edo es nuestra plenitud. Nuestra verdadera patria es la Nada de toda existencia individual, el Vac\u00edo de todo contenido.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista de nuestra mente ordinaria, la Verdad no es una entidad, ni una forma, ni una representaci\u00f3n, ni unos conceptos; no es nada, pero crea una abertura en lo mental por la que lo inunda de Luz.<\/p>\n<p>Esa Luz que es como Conciencia, es s\u00f3lida, densa, cristalina, homog\u00e9nea, sutil, sin cambios, libre de categor\u00edas mentales, de nombres y de formas. Pero es m\u00faltiple, variada, diversa, mostr\u00e1ndose en nombres y formas. Es una y m\u00faltiple, aunque ni una ni m\u00faltiple, porque est\u00e1s categor\u00edas corresponden al \u00e1mbito de la dualidad.<\/p>\n<p>La Verdad es simple y al alcance de cualquiera. Es amante y amable. Lo incluye todo, lo acepta todo, lo purifica todo. \u00bfC\u00f3mo no va a ser as\u00ed si es el \u201cno-dos\u201d,\u00a0 la Unidad?<\/p>\n<p>Lo que no es la Verdad siempre desea, espera y exige. Es falsa y sin consistencia y, por ello, est\u00e1 perpetuamente a la b\u00fasqueda de una confirmaci\u00f3n, de un aseguramiento.<\/p>\n<p>Tiene miedo y evita la duda; se identifica con cualquier cosa que pueda parecerle un soporte, por d\u00e9bil y pasajero que sea.<\/p>\n<p>La Verdad no ser\u00eda la Verdad si no fuera simple y directa. El que no vea esa Verdad simple y directa, ha desperdiciado su vida.<\/p>\n<p>La Verdad es lo que es, m\u00e1s all\u00e1 de todas nuestras dualizaciones, objetivaciones, subjetivaciones, individualizaciones y representaciones del tipo que sean.<\/p>\n<p>Todo lo que la mente, puesta al servicio del organismo y del sentimiento de ego, conciba, es falso. Basta con conocer y eliminar lo que es falso. Lo que quede es lo verdadero.<\/p>\n<p>Habr\u00e1 que deshacerse de todo, hasta del sentimiento de ego, para llegar a la Verdad. Cuando nos desprendemos de todo, lo que queda es la Verdad y eso es lo que somos y no las individuaciones y representaciones que hacemos de nosotros mismos.<\/p>\n<p>La Verdad no da ninguna ventaja, ning\u00fan poder sobre los otros. Lo \u00fanico que se gana con la Verdad es estar liberado de lo falso. Hay que insistir, sin tregua, en la investigaci\u00f3n de lo que no somos, para poder desembocar en lo que verdaderamente somos.<\/p>\n<p>Quien desea formular la Verdad, la niega, porque las palabras no pueden contenerla. Quien separa, juzga y condena en nombre de la Verdad, la oculta y, a\u00fan sin saberlo, pretende destruirla.<\/p>\n<p>La Verdad no es la recompensa por la buena conducta, ni el resultado de haber sufrido una prueba. Su venida no puede ser conseguida ni con esfuerzos, ni con m\u00e9todos, ni con m\u00e9ritos. La Verdad es la Fuente primordial de todo lo que es, Fuente antigua, no nacida. Es una Fuente que no es \u201cotra de nada\u201d, ni nada es \u201cotro de ella\u201d.<\/p>\n<p>La Verdad no se merece. Sin embargo, se puede alcanzar la Verdad porque existimos. Cada uno de nosotros es Ella misma. Pero si se la persigue, nos alejamos de Ella. Ser\u00eda buscar fuera lo que ya somos dentro.<\/p>\n<p>La Verdad no es un contenido. Descubrirla es ir m\u00e1s all\u00e1 de los nombres y de las formas, una tarea sin fin. Est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de todo l\u00edmite; est\u00e1 cuando ya no hay l\u00edmites.<\/p>\n<p>Quien opta por la Verdad ver\u00e1 toda su vida profundamente afectada. La Verdad es como un se\u00edsmo descomunal que provoca el desplome de la mente como entidad aut\u00f3noma constructora de mundos, aunque continuar\u00e1 construy\u00e9ndolos, pero ya sin darlos como lo que es.<\/p>\n<p>La Verdad es compa\u00f1era de la paz; sin tranquilidad de la mente, no hay percepci\u00f3n justa. Los movimientos de la mente son como las aguas agitadas de un torrente. Cuando las aguas bajan movidas y turbias, ocultan la percepci\u00f3n del fondo; si bajan limpias y tranquilas, permiten ver los fondos del torrente.<\/p>\n<p>La duda sincera no es un obst\u00e1culo para la comprensi\u00f3n de la Verdad. La duda es un instrumento imprescindible y una ayuda inapreciable. Si la Verdad fuera una entidad o unas formulaciones que tuvieran que creerse, la duda ser\u00eda un obst\u00e1culo para la Verdad. Pero la Verdad no es nada que creer, sino algo que verificar, algo a lo que despertar. La Verdad acompa\u00f1a a la discriminaci\u00f3n, al reconocimiento de lo falso; para esa tarea la duda es imprescindible.<\/p>\n<p>Sobre la Verdad no se pueden establecer garant\u00edas. No se puede hacer de la Verdad ni un sujeto ni objeto sobre el que se pidan pruebas, verificaciones conforme a normas, que no pueden aplicarse m\u00e1s que a las cosas y a los pensamientos, pero no a la Verdad. Comete grave error quien exige pruebas o testimonios de autoridad.<\/p>\n<p>Es error esperar que te muestren la Verdad dici\u00e9ndote: \u00a1M\u00edrala, ah\u00ed est\u00e1! No hay nada de eso. La Verdad no es una forma ni unas formulaciones que se puedan se\u00f1alar o sobre las que establecer garant\u00edas. Una Verdad as\u00ed estar\u00eda objetivada, ya no ser\u00eda la Verdad. Las garant\u00edas sobre la Verdad, \u00bfsobre qu\u00e9 se fundamentar\u00edan? \u00bfQu\u00e9 autoridad hay sobre la Verdad? \u00bfQu\u00e9 hay anterior a la Verdad? La Verdad se prueba y se garantiza por s\u00ed misma.<\/p>\n<p>La Verdad est\u00e1 aqu\u00ed y ahora; en la sed que se tiene de ella, en el impulso a encontrarla. Est\u00e1 m\u00e1s pr\u00f3xima que el cuerpo y que la mente, est\u00e1 m\u00e1s pr\u00f3xima que el sentimiento de ego. Cuerpo, mente, sentimiento de ego, son representaciones y las representaciones crean distancia, por eso son \u201cre-presentaciones\u201d. El que representa no es el representado.<\/p>\n<p>Si no la vemos es porque la buscamos demasiado lejos de nosotros mismos, fuera de nuestro ser m\u00e1s profundo.<\/p>\n<p>Para descubrir la Verdad no hay que buscar en la direcci\u00f3n de la filosof\u00eda, ni tampoco en la de la religi\u00f3n, sino en una direcci\u00f3n contraria a ambas. La filosof\u00eda procede con conceptos, la religi\u00f3n con s\u00edmbolos; ni unos ni otros son aptos para decir la Verdad. La filosof\u00eda busca explicaciones, la religi\u00f3n busca formas sagradas. Hay que caminar en direcci\u00f3n del completo silencio de la mente y del sentir y en direcci\u00f3n del vac\u00edo de toda forma, pero en las formas mismas.<\/p>\n<p>Hay que indagar hasta reconocer qu\u00e9 puede ser esa ausencia de saber que es un saber en el que se tiene y se conoce todo. Quien ignore su fundamento, que es falta de fundamento, todo lo que piense y sienta sobre la Verdad ser\u00e1 falso, porque lo situar\u00e1 como externa a uno mismo y en el \u00e1mbito de la dualidad. Ah\u00ed no est\u00e1 la Verdad.<\/p>\n<p>La mente, desde s\u00ed misma, pretende ser el \u00e1rbitro de la prueba de la Verdad. Esa es una tarea sin esperanza, porque con esa pretensi\u00f3n se har\u00eda de la Verdad un objeto entre los objetos, o un sujeto entre los sujetos, o una formulaci\u00f3n entre las formulaciones. La mente, desde s\u00ed misma, no dispone de c\u00e1nones para convertirse en \u00e1rbitro de una Verdad que no es accesible ni con formulaciones ni con palabras, porque ni es conceptualizable, ni objetivable, ni representable.<\/p>\n<p>La mente, desde s\u00ed misma, no dispone de c\u00e1nones para convertirse en \u00e1rbitro de una Verdad que no es accesible ni con formulaciones ni con palabras, porque ni es conceptualizable, ni objetivable, ni representable.<\/p>\n<p>La visi\u00f3n verdadera, la Verdad, est\u00e1 fuera del espacio y del tiempo y es universal; est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de toda creencia, de toda secta, m\u00e1s all\u00e1 de dogmas, costumbres y religiones.<\/p>\n<p>Tal como es la Verdad, es la Revelaci\u00f3n. La Revelaci\u00f3n no es revelaci\u00f3n de verdades, de proyectos de vida, de sistemas de comportamiento, de sistemas de socializaci\u00f3n y programaci\u00f3n colectiva. La Revelaci\u00f3n es la revelaci\u00f3n de la Verdad. La Revelaci\u00f3n es la Verdad. Y la Verdad es la Unidad, y la Unidad es el Amor sin condiciones. En el seno de la Unidad, que es el Amor, \u00bfqui\u00e9n puede poner condiciones y a qu\u00e9?<\/p>\n<p>La Verdad est\u00e1 en la \u201cno-dualidad\u201d, por tanto en la Unidad. Hablar de unidad completa es hablar de Amor, porque el amor no son sentimientos, sino unidad. Los sentimientos se mueven en el terreno de lo dual, son un sistema de se\u00f1ales para la supervivencia del individuo y de la especie.<\/p>\n<p>Cuando entramos en el conocer y sentir desde el completo silenciamiento del ego y de todos sus mecanismos, la Verdad es Unidad, y la Unidad es Amor. \u00bfNo es esa la salvaci\u00f3n? Esa es la dimensi\u00f3n absoluta de todo lo real.<\/p>\n<p>Quien ya no reside en el ego, que dualiza y separa, que tiene una estructura necesariamente egocentrada, porque es una funci\u00f3n del cerebro al servicio de un organismo necesitado, sino que reside en la Verdad, en la Unidad y el Amor sin condiciones, proceder\u00e1 en todos los asuntos con una \u201cprofunda calidad humana\u201d.<\/p>\n<p>Esa es la calidad humana, cuanto m\u00e1s profunda mejor, que necesitamos en las sociedades de conocimiento, innovaci\u00f3n y cambio continuo, globalizadas, en las que todo lo tenemos que construir y gerenciar nosotros mismos, sin garant\u00eda externa ninguna, ni de las religiones, ni de las ideolog\u00edas, porque unas y otras corresponden a tipos de sociedades que o desaparecieron por completo, o est\u00e1n en v\u00edas de extinci\u00f3n o en v\u00edas de ser sustituidas por las nuevas sociedades industriales.<\/p>\n<p>En esta nueva situaci\u00f3n, provocada por las grandes transformaciones causadas por el ocaso de las sociedades preindustriales, por la completa industrializaci\u00f3n y, sobre todo, por la aparici\u00f3n de las sociedades de conocimiento globalizadas, la Verdad est\u00e1 libre de las palabras. La Verdad no est\u00e1 ligada a ningunas formulaciones, por sagradas que se consideren. Las palabras pueden bordear el abismo de la Verdad, pero no pueden entrar en ese abismo.<\/p>\n<p>Esta libertad de las palabras con respecto a la Verdad, que es el resultado de la crisis profunda de la epistemolog\u00eda m\u00edtica, es la completa y real globalizaci\u00f3n de la Verdad.<\/p>\n<p>Cuando la Verdad est\u00e1 libre de las palabras, las palabras est\u00e1n tambi\u00e9n libres con relaci\u00f3n a la dimensi\u00f3n absoluta de la realidad, la Verdad. Esta es una gran transformaci\u00f3n, tambi\u00e9n en l\u00ednea con la globalizaci\u00f3n. En su intento por apuntar, simbolizar, expresar la dimensi\u00f3n absoluta de la realidad, las palabras no est\u00e1n sometidas a creencias, dogmas, expresiones sagradas intocables; las palabras son libres, como el arte es libre para hablar de la belleza. Pero al igual que no todo lo que se dice arte lo es, de forma semejante no todo hablar libre de la dimensi\u00f3n absoluta de la realidad es adecuado.<\/p>\n<p>Somos libres para hablar de la dimensi\u00f3n absoluta de la realidad, pero nuestra libertad no parte de la nada, sino que arranca de la herencia de un gran legado de decires sobre la dimensi\u00f3n absoluta, que proviene de los tesoros reunidos por miles de generaciones que nos han precedido y que los tenemos reunidos en cofres venerables. Esos cofres del tesoro, legado de la sabidur\u00eda de nuestros antepasados de toda la humanidad, son las grandes tradiciones religiosas y espirituales de la historia de nuestra estirpe.<\/p>\n<p><strong>En las nuevas condiciones culturales, la Verdad es pura intemperie.<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>La Verdad no es como una casa donde morar, porque ninguna expresi\u00f3n o formulaci\u00f3n construye las paredes de su cerca. La Verdad escapa siempre de toda cerca. Quien la quiera poseer amurall\u00e1ndola, es tan necio como el que quisiera levantar muros en medio del oc\u00e9ano. La Verdad, como el oc\u00e9ano, ignora las fronteras, deshace las tapias, es incontrolable.<\/p>\n<p>La Verdad no es un techo bajo el que protegerse, porque la Verdad, como un hurac\u00e1n levanta y se lleva por delante todas las protecciones, como las hojas secas de los \u00e1rboles se las lleva el viento.<\/p>\n<p>La certeza que genera la Verdad no se apoya en la protecci\u00f3n que proporciona, ni en lo delimitados que est\u00e1n sus contornos sino, por el contrario, en su pura e inevitable intemperie; en sus fronteras indefinibles; en sus capacidad de invadir, como una inundaci\u00f3n, todos los cercados; en su poder para filtrarse y destruir los muros m\u00e1s s\u00f3lidamente construidos. La Verdad convence porque est\u00e1 desnuda.<\/p>\n<p>La Verdad confirma sin decir una palabra y sin hacer un solo gesto. Gu\u00eda sin se\u00f1alar caminos; pacifica sin dar soluciones; da respuesta sin proponer f\u00f3rmulas; es acogedora sin ofrecer un hogar; es un suelo donde poner los pies sin ser un cercado; viste su desnudez con mil atuendos, pero cuando volvemos nuestros ojos hacia ella, se despoja de adornos y ropas y vuelve a quedar irremediablemente desnuda.<\/p>\n<p>La Verdad es implacable, no tiene piedad con los cobardes; deja expuestos a todos los vientos a los que quieren protegerse detr\u00e1s de ella; aborrece y condena a quienes quieren utilizarla como el m\u00e1s potente de los instrumentos de poder; vuelve la espalda a quienes s\u00f3lo piensan en s\u00ed mismos; endurece el coraz\u00f3n y la mirada de aquellos que la buscan s\u00f3lo para tener en ella una garant\u00eda que les salve de su falta de calidad interna.<\/p>\n<p>S\u00f3lo cuando uno aprende a tener el valor de quedarse en la total intemperie, sin techo que le proteja del cosmos inmenso, sin paredes que le resguarden de los vientos, sin refugio alguno; s\u00f3lo cuando uno renuncia a poder disponer de un cercado donde sentirse menos insignificante en el vasto espacio; s\u00f3lo cuando con los a\u00f1os, uno aprende a no esperar que la Verdad tenga un rostro delimitado y pr\u00f3ximo; s\u00f3lo cuando se ha aprendido, por fin, a no intentar, de mil maneras salvarse; s\u00f3lo entonces, la Verdad es inh\u00f3spita pero profundamente hospitalaria; despiadada como la inmensidad, pero acogedora como una amante; vac\u00eda como un abismo, pero haci\u00e9ndose sentir con una presencia plena y c\u00e1lida.<\/p>\n<p>Cuando el conocimiento nos reduce a una insignificante mota de polvo en los espacios estelares, ella se aproxima como amiga; cuando el fracaso de todos los proyectos lleva a desesperar de todo m\u00e9todo seguro, acreditado y controlado de salvaci\u00f3n, la Verdad piadosa, alarga su mano para acogernos.<\/p>\n<p>La implacable y desnuda Verdad sin forma, que nadie puede apropiarse, la que desmantela como un tornado toda cerca, la que es silenciosa y, por ello, indomable, esa misma es tierna, c\u00e1lida, piadosa, acogedora, protectora y gu\u00eda.<\/p>\n<p>S\u00f3lo Ella es como una presencia \u00edntima que engendra una certeza libre de formas, pero recia y fuerte como ninguna otra y capaz de reunirlo todo.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Estamos sin una epistemolog\u00eda m\u00edtica que sostenga que lo que dicen las escrituras sagradas es como son las realidades en este mundo y en el otro. Estamos, por el contrario, en una epistemolog\u00eda, ya no m\u00edtica, que sabe que todo lo que dicen las palabras humanas, incluso las m\u00e1s sagradas, son s\u00f3lo\u00a0 conformaciones nuestras de la inmensidad que nos rodea y que nos incluye; que sabe que son acotaciones a nuestra pobre medida de vivientes fr\u00e1giles y necesitados; que sabe que todas esas formaciones son s\u00f3lo objetivaciones, l\u00edmites a\u00f1adidos a lo que es, sin ninguna entidad, si no es en nuestra propia mente; s\u00f3lo constructos como objetivaciones y subjetivaciones, como individuaciones.<\/p>\n<p>Con esa epistemolog\u00eda, la Verdad a la que se refieren todas las escrituras sagradas de todos los pueblos\u00a0 y todos las palabras de los grandes maestros del esp\u00edritu, es inabarcable, vac\u00eda de todo lo que nosotros tenemos como realidad y ser, pero presente, inmediata, inconcebiblemente cierta, visible en toda realidad visible, aunque jam\u00e1s como una entidad entre las entidades.<\/p>\n<p>Esa Verdad inasible, que es lo sutil de lo sutil, pura intemperie, es la Revelaci\u00f3n, es la salvaci\u00f3n, es la plena e inconcebible realizaci\u00f3n humana, es la cualidad humana profunda, ra\u00edz y constructora de toda cualidad, tanto individual como social.<\/p>\n<p>Desde esa Verdad vac\u00eda hay que construir los postulados axiol\u00f3gicos, que son matrices axiol\u00f3gicas vac\u00edas, ellos ser\u00e1n los que orientar\u00e1n, delimitar\u00e1n y dar\u00e1n a luz los proyectos colectivos, a todo nivel. Desde esos proyectos concretaremos nuestros sistemas determinados de comportamiento, nuestras \u00e9ticas formuladas y vividas.<\/p>\n<p>Desde esas matrices axiol\u00f3gicas, esos proyectos y esos sistemas \u00e9ticos, que tendr\u00e1n que cambiarse y modificarse al paso del crecimiento de nuestras ciencias y tecnolog\u00edas y de las transformaciones de la vida colectiva que continuamente provocan, tendremos que regir y gobernar nuestro poder cient\u00edfico y t\u00e9cnico, la globalidad, nuestras propias vidas y la vida del planeta.<\/p>\n<p>Sin esa cualidad humana profunda, que debe existir en nuestra humanidad en un n\u00famero de individuos cuanto m\u00e1s alto, mejor, nos convertir\u00edamos en unos superdepredadores, con unas garras cient\u00edficas y tecnol\u00f3gicas terribles, que destrozar\u00edamos todo lo que estuviera a nuestro alcance.<\/p>\n<p>En esa situaci\u00f3n estamos, ese es nuestro riesgo, no simplemente posible, sino real y ya presente. No veo que haya otra soluci\u00f3n para las sociedades de conocimiento de innovaci\u00f3n continua y cambio continuo que no sea recoger esa herencia dicha en formas, pero libre de ellas, vac\u00eda. No veo otra manera posible de heredar el inmenso legado de sabidur\u00eda atesorado por la humanidad a lo largo de casi 3.000 a\u00f1os de historia. No podemos inventar de nuevo esa gran sabidur\u00eda, ni podemos prescindir de esa herencia cuando m\u00e1s la necesitamos, ya no s\u00f3lo para nuestra vida interior, sino para sobrevivir como especie y para la sobrevivencia de la vida en el planeta.<\/p>\n<p>Esa es la interpretaci\u00f3n que han hecho todos los grandes maestros espirituales y todos los grandes m\u00edsticos de la humanidad en todas las grandes tradiciones religiosas y espirituales que han existido.<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>\u00bfCu\u00e1l ha de ser la actitud con respecto a las religiones en esta nueva situaci\u00f3n cultural?<\/p>\n<p>En primer lugar de sumo respeto e indagaci\u00f3n para hacernos capaces de heredar su rico legado de sabidur\u00eda.<\/p>\n<p>Partiendo de esa postura, hay que reconocer que todas las palabras de todas las tradiciones son igualmente ineptas para hablar de lo Real, de la Verdad. No hay ning\u00fan sistema de s\u00edmbolos, ni ninguna forma de hablar y de representar que est\u00e9 m\u00e1s cerca de la Verdad que las otras; todas est\u00e1n igualmente distantes.<\/p>\n<p>En \u00faltima instancia \u201cEso incomunicable\u201d, del que, sin embargo, es preciso hablar, se verifica directamente, y si se verifica, sus efectos sobre lo mental son explosivos. La verificaci\u00f3n directa de la Verdad de la que hablan las tradiciones, hace estallar todo sistema de simbolizaciones y representaciones entendidas desde la epistemolog\u00eda m\u00edtica y no como meros sistemas expresivos, que apuntan a lo Innombrable.<\/p>\n<p>Las religiones son como nubes en el cielo, que filtran la luz del sol, pero tap\u00e1ndola. Sus narraciones, mitos, s\u00edmbolos y rituales, como las nubes, manifiestan la luz del sol, pero matiz\u00e1ndola. Filtran, colorean, suavizan la pura luz de la Verdad. Manifiestan y ocultan.<\/p>\n<p>Las nubes dan noticia de la riqueza de la luz, pero hay que apartarlas, subir por encima de ellas para ver directamente la luz del sol. Igualmente hay que apartar todo el hablar de las religiones para que quede \u00fanicamente la Verdad.<\/p>\n<p>Esa desnudez es nuestro hogar, un lugar (que no es un lugar) donde se integra toda diversidad, donde se funden todos los contrarios.<\/p>\n<p>La Verdad es muy simple. No es otra cosa que despertar a lo que ya se es, despertar al propio estado original.<\/p>\n<p>Los sabios de las religiones hablan de lo que han visto; para hacerlo han de hablar de lo que no se puede hablar, dar forma a lo que no tiene forma, para as\u00ed incitar al despertar. Sus disc\u00edpulos, ignorantes, fijan y sacralizan esas formas, las comentan complic\u00e1ndolas, hacen de ellas teor\u00edas, algo conceptual, complejo; algo que con el tiempo dar\u00e1 origen a mil disputas y controversias.<\/p>\n<p>En los inicios del siglo XXI, las grandes tradiciones religiosas resultan ser, le\u00eddas desde una epistemolog\u00eda m\u00edtica, largos y solemnes discursos, pronunciados en una lengua, que para la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n es una lengua muerta, y que habla a seres humanos que ya desaparecieron. Pero esas grandes tradiciones, con sus mitos y s\u00edmbolos, le\u00eddas y vividas desde una epistemolog\u00eda no m\u00edtica, son como profundos y largos poemas que expresan y hacen presente la Verdad, sin poderla tomar en sus manos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>  La epistemolog\u00eda m\u00edtica sostiene que lo que dicen nuestras construcciones ling\u00fc\u00edsticas, tales como s\u00edmbolos, mitos y rituales, e incluso formaciones conceptuales, es como es la realidad. Lo que dicen los mitos y s\u00edmbolos es la naturaleza misma de la realidad.  Las ciencias, hasta el \u00faltimo tercio del siglo XX se interpretaron tambi\u00e9n desde esta misma epistemolog\u00eda, con algunas excepciones.<\/p>\n<p>            La epistemolog\u00eda m\u00edtica es, pues, una interpretaci\u00f3n de la lengua y una ontolog\u00eda.<\/p>\n<p>            Este supuesto epistemol\u00f3gico viene avalado por la creencia de que los mitos son el legado sagrado de los antepasados o la revelaci\u00f3n inviolable de los dioses. La garant\u00eda de la epistemolog\u00eda m\u00edtica es, pues, heter\u00f3noma y absoluta.<\/p>\n<p>            La epistemolog\u00eda m\u00edtica vale tanto con respecto a lo que los mitos dicen de la vida cotidiana, como respecto, y especialmente, a lo que dicen de la dimensi\u00f3n absoluta de lo real.<\/p>\n<p>            La gen\u00e9tica de todos los vivientes hace una interpretaci\u00f3n y valoraci\u00f3n de la realidad, que todos los animales dan por real y que es siempre dual. Nuestra base gen\u00e9tica tambi\u00e9n procede igual, pero es insuficiente y debe ser completada por nuestra autoprogramaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica mediante los mitos, s\u00edmbolos y rituales.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[476,470],"tags":[],"post_series":[],"class_list":["post-61772","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-cualidad-humana-y-cualidad-humana-profunda","category-epistemologia-de-los-valores","entry","no-media"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61772","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61772"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61772\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":61773,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61772\/revisions\/61773"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61772"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61772"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61772"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=61772"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}