{"id":62123,"date":"2017-03-15T17:34:12","date_gmt":"2017-03-15T16:34:12","guid":{"rendered":"http:\/\/cetr.net\/?p=62123&#038;lang=es"},"modified":"2017-03-21T17:42:43","modified_gmt":"2017-03-21T16:42:43","slug":"cinco-meditaciones-sobre-la-muerte-es-decir-sobre-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/cinco-meditaciones-sobre-la-muerte-es-decir-sobre-la-vida\/","title":{"rendered":"Cinco meditaciones sobre la muerte, es decir, sobre la vida"},"content":{"rendered":"<p><strong>Fran\u00e7ois Cheng<br \/>\nCINCO MEDITACIONES SOBRE LA MUERTE, es decir, sobre la vida<br \/>\n<\/strong><span style=\"color: #800000;\">(fragmentos del libro del mismo t\u00edtulo, traducci\u00f3n a partir de la edici\u00f3n catalana en: l\u2019Art de la Mem\u00f2ria. Existe edici\u00f3n castellana en: Siruela, 2015)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este texto de Fran\u00e7ois Cheng naci\u00f3 a partir de di\u00e1logos con sus amigos, en los que se invita al lector a involucrarse. Habla el poeta en la noche de su vida, para tratar sobre un tema que muchos prefieren evitar. No se muestra ni dogm\u00e1tico ni mensajero del m\u00e1s all\u00e1, sino que prefiere ir en busca del concepto de vida abierta. Una visi\u00f3n que consiste en un movimiento ascendente que invierte nuestra percepci\u00f3n de la existencia humana, y nos invita a mirar la vida a la luz de nuestra propia muerte. Esta \u00faltima, al transformar vida en destino singular, la hace participar en el devenir de una gran aventura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>De la Primera Meditaci\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">p. 27-28.- As\u00ed pues, aquellos de nosotros que rechazamos cualquier tipo de nihilismo debemos confesar que decimos s\u00ed a la orden de la vida. Y al hacerlo, sean cuales sean nuestra educaci\u00f3n y nuestras convicciones, en cierto modo confluimos con la intuici\u00f3n del Daodejing. El Camino, esta gigantesca marcha orientada del universo vivo, nos muestra que un Aliento de vida, a partir del Nada, hizo que ocurriera el Todo. Y como el materialista, para quien no hay nada, tambi\u00e9n nosotros hablamos de la Nada, pero para nosotros esta Nada significa el Todo. Y as\u00ed podemos decir, para retomar la expresi\u00f3n de Laozi, el padre del daoismo, que <em>las cosas nacen del ser, y el ser nace del no-ser.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo largo de la vida, todos y cada uno de nosotros nos hemos visto confrontados de cerca o de lejos a la muerte de seres queridos o de desconocidos, y en otro nivel, nosotros mismos hemos muerto varias veces. Todo esto nos permite tomar conciencia de la omnipresencia y del poder de la muerte -muerte individual, muerte de la especie. Pero curiosamente, una vez m\u00e1s, la intuici\u00f3n nos dice que es nuestra conciencia de la muerte lo que nos hace ver la vida como un bien absoluto y el advenimiento de la vida, como una aventura \u00fanica que no puede ser sustituida por nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">p. 30-31.- En lo referente a la muerte corporal, que es la causa principal de nuestra angustia y de nuestra miedo, y que en manos de los criminales llega a ser el instrumento supremo del Mal (&#8230;) descubrimos,conmocionados, que es necesaria para la vida. Y lo descubrimos acongojados o sosegados, seg\u00fan nuestro punto de vista, porque la muerte se puede manifestar como la dimensi\u00f3n m\u00e1s \u00edntima, m\u00e1s secreta y m\u00e1s personal de nuestra existencia, y puede convertirse en el nudo de necesidad en torno al cual se articula la vida. Es en este mismo sentido que resulta revolucionario el C\u00e1ntico de las criaturas de Francisco de As\u00eds cuando llama <em>hermana nuestra<\/em> a la muerte corporal. Y nos vemos abocados a un cambio de perspectiva: en vez de observar la muerte como un espantajo a partir de este lado de la vida, podr\u00edamos integrar la muerte en nuestra visi\u00f3n y mirar la vida a partir del otro lado que es nuestra muerte. Desde esta posici\u00f3n, mientras sigamos vivos, nuestra orientaci\u00f3n y nuestros actos ser\u00e1n siempre impulsos hacia la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(&#8230;) Si concebimos la vida a partir de una comprensi\u00f3n profunda de nuestra muerte, disfrutamos de una visi\u00f3n mucho m\u00e1s abierta en la medida en que, justamente, y en consonancia con el proceso del origen de la vida, participamos en la gran Aventura, y cada momento de nuestra vida se convierte en un impulso hacia la vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>De la Segunda Meditaci\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">p. 55-56.- A pesar de las numerosas desgracias que nos reserva, la vida tambi\u00e9n nos regala un n\u00famero posible de felicidades peque\u00f1as o grandes, hasta el punto de que un esp\u00edritu positivo podr\u00eda permitirse afirmar que, de hecho, est\u00e1 llena de milagros -esto sin tener en cuenta que toda ella es, en s\u00ed, una aparici\u00f3n milagrosa. He aqu\u00ed, pues, una inmensa paradoja: la conciencia de la muerte que nos atormenta no es en absoluto una fuerza \u00fanicamente negativa, sino que nos permite ver la vida no s\u00f3lo como si fuera un simple don, sino como si fuera un don inaudito y sagrado. Y nos insufla el sentido de su valor convirtiendo nuestras vidas en unidades \u00fanicas. Nos viene ahora a la mente el aforismo lapidario de Malraux: \u00abUna vida no vale nada, pero nada no vale una vida\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El car\u00e1cter \u00fanico de cada vida. He aqu\u00ed una noci\u00f3n que nos ayuda a avanzar un paso m\u00e1s en la comprensi\u00f3n de la vida humana. Esta unicidad no se limita s\u00f3lo al cuerpo humano sino que se puede constatar en cualquier parte en la naturaleza: no hay ninguna hoja que sea igual a otra, ni dos mariposas que sean iguales entre s\u00ed. En el caso de los humanos la unicidad implica tambi\u00e9n el trabajo del esp\u00edritu y la revelaci\u00f3n del alma. Porque es el ser de cada cual en su totalidad, el que es \u00fanico y el que, contra el tel\u00f3n de fondo de la muerte, se forja un destino singular. (&#8230;) Una fuerza irresistible nos transmite la urgencia de ir hacia adelante. Y esta fuerza, como todos sabemos, no es sino el tiempo irreversible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>De la Tercera Meditaci\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">p. 87-88.- &#8230; el enfoque que he seguido hasta aqu\u00ed justifica el t\u00edtulo de estas meditaciones sobre la muerte, <em>dicho de otra manera, sobre la vida<\/em>. Porque reflexionar sobre la muerte es reflexionar sobre la vida. La conciencia de la muerte, que hace nacer en nosotros la idea de la naturaleza sagrada de la vida, confiere a la primera todo su valor &#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hablo de la conciencia de la muerte y no de la muerte efectiva. Como supongo que hab\u00e9is entendido, no hago en absoluto ninguna apolog\u00eda de la muerte, sino que, al contrario, se trata de asumir la vida de la manera m\u00e1s l\u00facida posible y de vivir con m\u00e1s plenitud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo largo de los caminos de la existencia nos enfrentamos con dos misterios fundamentales: el de la belleza y el del mal. La belleza es un misterio porque el universo no estaba obligado a ser bello. Pero resulta que lo es, lo que parece revelar un deseo, una llamada, una intencionalidad oculta que no deja a nadie indiferente. El mal tambi\u00e9n es un misterio. Si el mal se nos presentara s\u00f3lo bajo la forma de algunos defectos o fallos provocados por el dif\u00edcil transcurso de la vida, seguramente lo habr\u00edamos aceptado tentativamente. Pero en los humanos suele alcanzar un grado tan radical que roza lo absoluto: cuando el ingenio humano est\u00e1 al servicio del mal, su crueldad no conoce fronteras. Adem\u00e1s, actualmente sabemos que con la ayuda de la tecnolog\u00eda, la obra del mal emprendida por el hombre puede destruir el orden de la vida. Estos dos misterios, que interfieren con nuestra conciencia de la muerte, se erigen como dos retos ineludibles que hay que abordar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>De la Cuarta Meditaci\u00f3n:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">p. 113-114.- La vida entendida como una aventura en constante devenir, llena de una virtualidad de transformaci\u00f3n y de metamorfosis &#8230; planteemos, pues, por fin la pregunta que nos escuece en la lengua: \u00bfy qu\u00e9 pasa con la muerte individual? \u00bfQu\u00e9 pasa con el sue\u00f1o de una vida eterna que todo el mundo cultiva en secreto? \u00bfQu\u00e9 nos est\u00e1 permitido esperar? (&#8230;) Es realmente concebible, la perspectiva de la supervivencia del alma? No esperen que responda esta pregunta con una sentencia como si fuera un juez. De hecho, nadie puede hacerlo por la sencilla raz\u00f3n de que la vida misma es una aventura en devenir. Y yo estoy aqu\u00ed para compartir una meditaci\u00f3n, no un curso magistral, de modo que, con toda humildad, y en su compa\u00f1\u00eda, seguir\u00e9 avanzando paso a paso intentando mantenerme lo m\u00e1s cerca posible de la verdad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">p. 125-127.- (Pensando en la muerte brutal, de accidente, de Albert Camus) Muchos de nosotros conoc\u00edamos bien, gracias a la lectura, aquel ser de inteligencia penetrante empujado por un deseo imperioso de vivir y por la ardorosa b\u00fasqueda de la justicia y la solidaridad. La prensa del momento se las ingeni\u00f3 para mostrarnos, a trav\u00e9s de cr\u00f3nicas e im\u00e1genes, a qu\u00e9 hab\u00eda terminado reducido Camus: a un mont\u00f3n de carne sanguinolenta y huesos rotos. Recuerdo que me invadi\u00f3 un sentimiento de revuelta: \u00bfQu\u00e9? Toda su dignidad de hombre y toda su nobleza de esp\u00edritu deb\u00edan acabar convertidas, en un segundo, en aquel mont\u00f3n de despojos? (&#8230;) M\u00e1s all\u00e1 del aspecto puramente c\u00f3mico o tr\u00e1gico de nuestra precariedad, mucho m\u00e1s all\u00e1 est\u00e1 el hecho elevado de ser, el hecho sagrado de ser. Ya no hay nada que pueda hacer que este hombre, esta alma, no haya existido. No hay nada que pueda borrar lo que constitu\u00eda su unicidad. Recordemos la frase de Jank\u00e9l\u00e9vitch: \u00abSi la vida es ef\u00edmera, el hecho de haber vivido una vida ef\u00edmera es un hecho eterno\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y a pesar de todo, Camus, como todo humano que muere, sigue siendo un misterio. En el fondo, qui\u00e9n es realmente? \u00bfQu\u00e9 ha sido de \u00e9l? \u00bfPor qu\u00e9 ha existido, con ese rostro singular, con este nombre particular? Acaso cavil\u00f3 por nada su cerebro? Acaso lati\u00f3 por nada su coraz\u00f3n? Nos podemos hacer estas mismas preguntas sobre nosotros mismos y, de nuevo, nos encontramos con el muro de la pregunta final: \u00bfde d\u00f3nde venimos, qui\u00e9nes somos, d\u00f3nde vamos? Un muro que nos devuelve un eco lejano. Al menos sabemos una cosa, y es que venimos del universo y que el universo est\u00e1 tranquilamente en su sitio, formidablemente en su lugar, nos pase lo que nos pase a nivel individual. Y, en cuanto al resto, s\u00f3lo Dios sabe su devenir &#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios? Ah, he aqu\u00ed c\u00f3mo, de manera inadvertida, ha aparecido la palabra! De hecho, \u00bfqu\u00e9 es? \u00bfUn nombre com\u00fan o un nombre propio? En cualquier caso se trata de una palabra bastante controvertida que suscita la adhesi\u00f3n de unos y el rechazo de los dem\u00e1s. Yo mismo no la pronuncio mucho, al menos nunca a la ligera, y hasta me puedo abstenerse totalmente de pronunciarla. Pero en este caso habr\u00eda que tener al menos la honestidad de inventar otro nombre para designar lo que sucedi\u00f3 e impuso estas leyes cuyo funcionamiento ha demostrado ser de una precisi\u00f3n y de una sofisticaci\u00f3n pasmosas y que perduran en el tiempo. Porque, tal como hemos visto, la visi\u00f3n de un universo que se hubiera hecho totalmente solo sin ni siquiera saberlo y que, ignor\u00e1ndose de pies a cabeza, hubiera sido capaz de engendrar seres conscientes pero ef\u00edmeros como nosotros que, durante unos segundos en el seno de la eternidad, le hubieran visto y lo hubieran sabido, no nos convence en absoluto. Para que la idea de Dios sea m\u00ednimamente aceptable para la mayor\u00eda de personas, debemos intentar partir de un m\u00ednimo y definirlo como lo que hizo posible el advenimiento del universo y de la vida y a trav\u00e9s del que se asegura el curso del Camino.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/cetr.net\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Franc\u0327ois-Cheng-caligrafia.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-62118 alignleft\" src=\"http:\/\/cetr.net\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Franc\u0327ois-Cheng-caligrafia-201x300.png\" alt=\"Franc\u0327ois Cheng caligrafia\" width=\"241\" height=\"359\" srcset=\"https:\/\/cetr.net\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Franc\u0327ois-Cheng-caligrafia-201x300.png 201w, https:\/\/cetr.net\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Franc\u0327ois-Cheng-caligrafia-687x1024.png 687w, https:\/\/cetr.net\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/Franc\u0327ois-Cheng-caligrafia.png 730w\" sizes=\"auto, (max-width: 241px) 100vw, 241px\" \/><\/a>p.130-131.- Del misterio de la vida, ya conocemos un buen trecho! Cada uno de nosotros lleva dentro de s\u00ed aquello que la humanidad lleva dentro de ella. Y lo que la humanidad lleva dentro de s\u00ed son todas las condiciones extremas de la vida, tanto el para\u00edso como el infierno, tanto la cima como el abismo, tanto el impulso hacia las esferas m\u00e1s altas como la capacidad de ejercer la crueldad sin l\u00edmites, tanto los instantes de felicidad divina como los sufrimientos m\u00e1s atroces provocados por el mal m\u00e1s radical. Dentro de la humanidad, todas las aspiraciones frustradas y todos los deseos no logrados abren un boquete infinito que s\u00f3lo puede llenar la eternidad. Nuestra verdad no se encuentra en la igualaci\u00f3n o la anulaci\u00f3n, sino en la transmutaci\u00f3n y la transfiguraci\u00f3n. S\u00f3lo experimentaremos la verdadera felicidad si asumimos los dolores y las carencias que nos abruman. Y no experimentaremos una verdadera paz hasta que no hayamos cargado los cuerpos deshechos por las heridas y los tormentos en nuestros brazos. Este es el precio de la verdadera vida.<\/p>\n<p>p. 139.- S\u00ed. S\u00f3lo hay una aventura. Y, si cada uno de nosotros s\u00f3lo tiene una sola vida, toda la Vida es una. Haber sido es un hecho eterno, porque forma parte de la promesa sublime: \u00abYo ser\u00e9 quien ser\u00e9\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>De la Quinta Meditaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"color: #800000;\">(a partir de la edici\u00f3n de Albin Michel, 2013)<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que de l\u2019autre royaume nous revienne<br \/>\nCe que nous croyions perdu, que reviennent<br \/>\nCeux qui en s\u2019\u00e9loignant n\u2019avaient rien dit,<br \/>\nQue leur cri muet soit notre pain quotidien,<br \/>\nQue revienne enti\u00e8re l\u2019\u00e2pre d\u00e9chirure\u00a0:<br \/>\nMorsure et remords sont d\u2019un seul tenant,<\/p>\n<p>Douleur et douceur s\u2019\u00e9paulent l\u2019une l\u2019autre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 **<\/p>\n<p>Suivre le poisson, suivre l\u2019oiseau.<br \/>\nSi tu envies leur erre, suis-les<br \/>\nJusqu\u2019au bout. Suivre leur vol, suivre<br \/>\nLeur nage, jusqu\u2019\u00e0 devenir<br \/>\nRien. Rien que le bleu d\u2019o\u00f9 un jour<br \/>\nA surgi l\u2019ardente m\u00e9tamorphose,<\/p>\n<p>Le D\u00e9sir m\u00eame de nage, de vol.<br \/>\n**<br \/>\nLa mort n\u2019est point notre issue,<br \/>\nCar plus grand que nous<br \/>\nEst notre d\u00e9sir, lequel rejoint<br \/>\nCelui du Commencement,<br \/>\nD\u00e9sir de Vie.<\/p>\n<p>La mort n\u2019est point notre issue,<br \/>\nMais elle rend unique tout d\u2019ici\u00a0:<\/p>\n<p>Ces ros\u00e9es qui ouvrent les fleurs du jour,<br \/>\nCe coup de soleil qui sublime le paysage,<br \/>\nCette fulgurance d\u2019un regard crois\u00e9,<br \/>\nEt la flamboyance d\u2019un automne tardif,<br \/>\nCe parfum qui assaille et qui passe, insaisi,<br \/>\nCes murmures qui ressuscitent les mots natifs,<br \/>\nCes heures envahies de silence, d\u2019absence,<br \/>\nCette soif qui jamais ne sera \u00e9tanch\u00e9e,<br \/>\nEt la faim qui n\u2019a pour terme que l\u2019infini\u2026<\/p>\n<p>Fid\u00e8le compagne, la mort nous contraint<br \/>\n\u00c0 creuser sans cesse en nous<br \/>\nPour y loger songe et m\u00e9moire,<br \/>\n\u00c0 toujours creuser en nous<br \/>\nLe tunnel qui m\u00e8ne \u00e0 l\u2019air libre.<\/p>\n<p>Elle n\u2019est point notre issue.<br \/>\nPosant la limite,<br \/>\nElle nous signifie l\u2019extr\u00eame<br \/>\nExigence de la Vie,<br \/>\nCelle qui donne, \u00e9l\u00e8ve, D\u00e9borde et d\u00e9passe.<\/p>\n<p>**<\/p>\n<p>Parfois les absents sont l\u00e0<br \/>\nPlus intens\u00e9ment l\u00e0<br \/>\nM\u00ealant au dire humain<br \/>\nAu rire humain<br \/>\nCe fond de gravit\u00e9<br \/>\nQue seuls<br \/>\nIls sauront conserver<br \/>\nQue seuls<br \/>\nIls sauront dissiper<br \/>\nTrop intens\u00e9ment l\u00e0<br \/>\nIls gardent silence encore.<\/p>\n<p>**<br \/>\nPourtant il nous reste encore \u00e0 c\u00e9l\u00e9brer<br \/>\ncomme tu le fais<br \/>\nC\u00e9l\u00e9brer ce qui, jailli d\u2019entre nous,<br \/>\ntend encore vers la vie ouverte<br \/>\nCe qui, d\u2019entre les chairs meurtries, crie m\u00e9moire<br \/>\nCe qui, d\u2019entre les sangs vers\u00e9s, crie justice<br \/>\nSeule voie en v\u00e9rit\u00e9 o\u00f9 nous pourrions encore<br \/>\nhonorer les souffrants et les morts<\/p>\n<p>Chacun de nous est finitude<br \/>\nL\u2019infini est ce qui na\u00eet d\u2019entre nous<br \/>\nFait d\u2019inattendus et d\u2019inesp\u00e9r\u00e9s<br \/>\nC\u00e9l\u00e9brer l\u2019au-del\u00e0 du d\u00e9sir, l\u2019au-del\u00e0 de soi<br \/>\nSeule voie en v\u00e9rit\u00e9 o\u00f9 nous pourrions encore<br \/>\ntenir l\u2019initiale promesse<br \/>\nC\u00e9l\u00e9brer le fruit, plus que le fruit m\u00eame<br \/>\nmais la saveur infinie<br \/>\nC\u00e9l\u00e9brer le mot, plus que le mot m\u00eame<br \/>\nmais l\u2019infinie r\u00e9sonance<\/p>\n<p>C\u00e9l\u00e9brer l\u2019aube des noms r\u00e9invent\u00e9s<br \/>\nC\u00e9l\u00e9brer le soir des regards crois\u00e9s<br \/>\nC\u00e9l\u00e9brer la nuit au visage \u00e9maci\u00e9<br \/>\nDes mourants qui n\u2019esp\u00e8rent plus rien<br \/>\nmais qui attendent tout de nous<br \/>\nEn nous l\u2019\u00e0-jamais-perdu<br \/>\nQue nous tentons de retourner en offrande<br \/>\nSeule voie o\u00f9 la vie s\u2019offrira sans fin<br \/>\npaumes ouvertes.<\/p>\n<p>**<\/p>\n<p>Ne laisse en ce lieu, passant<br \/>\nNi les tr\u00e9sors de ton corps<br \/>\nNi les dons de ton esprit<br \/>\nMais quelques traces de pas<\/p>\n<p>Afin qu\u2019un jour le grand vent<br \/>\n\u00c0 ton rythme s\u2019initie<br \/>\n\u00c0 ton silence, \u00e0 ton cri,<br \/>\nEt fixe enfin ton chemin.<\/p>\n<p>**<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Del pr\u00f3logo de Jordi Llavina<\/strong>:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">p. 9-10. Para m\u00ed, la lecci\u00f3n m\u00e1s valiosa de este libro es la mirada que propone ensayar respecto del tema estudiado, una mirada que, en cierto modo, da la vuelta a nuestra manera de entender la muerte, de sentir su presi\u00f3n y su gravedad, el p\u00e1nico y el desconsuelo. No se trata, pues, de un fin lamentable, sino de una mayor nacimiento -en la expresi\u00f3n de Maragall- sino de un nacimiento que no tiene que ver con un nuevo orden de cosas concebido por ninguna experiencia religiosa. Cheng, que ha abordado la cuesti\u00f3n a lo largo de la primera de sus meditaciones, lo resume muy bien con las palabras siguientes al comienzo de la segunda: \u00abQueridos amigos, una vez m\u00e1s estamos aqu\u00ed reunidos por un tema que nos es com\u00fan, este tema de la muerte que nadie puede eludir. La \u00faltima vez propuse voltear nuestra mirada, y en vez de mirar la muerte a partir de este lado de la vida, ver la vida a partir de nuestra propia muerte, concebida, no como un final absurdo, sino como el fruto de nuestra \u00e9poca \u00ab.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">p. 12-13. En esta madura y sostenida reflexi\u00f3n sobre la muerte, hay tambi\u00e9n, inextricablemente immiscida en ella, la cuesti\u00f3n del mal. No podemos pensar en la muerte sin referirnos, a toda costa, a este tema. Porque nuestro siglo XX ha sido el de la megamuerte, el de la aniquilaci\u00f3n en masa, atravesado por la barbarie y por la planificaci\u00f3n seriada de la muerte, sin duda el siglo m\u00e1s funesto de la historia de la humanidad y de la civilizaci\u00f3n. Si Cheng nos hablaba de una muerte humana, asumida, madurada en el pensamiento, individual, ahora llega al an\u00e1lisis de uno de los estados de abyecci\u00f3n dif\u00edcilmente superables de la especie humana: \u00abLa muerte ya no tiene nada de humano cuando tiene que ver con una f\u00e1brica que produce al d\u00eda miles de cad\u00e1veres, d\u00eda tras d\u00eda, durante meses y a\u00f1os, en medio de un terror sin escapatoria \u00ab. Es para el autor, \u00abla muerte que muri\u00f3 en Auschwitz\u00bb la que ha sido del todo privada de lo sagrado -y, en consecuencia, el hombre que es su v\u00edctima, rebajado a la condici\u00f3n m\u00e1s rasa y humillante de la bestia -: \u00abCuando se elimina la noci\u00f3n de sacralidad, al ser humano le resulta imposible establecer una verdadera jerarqu\u00eda de valores\u00bb. Y es que \u00abun mundo desprovisto de lo sagrado es un mundo de caos\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Del pr\u00f3logo del editor franc\u00e9s, Jean Mouttapa:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">p. 18-19.- (F. Cheng) no pretende transmitir en su libro un \u00abmensaje\u00bb cualquiera sobre el m\u00e1s all\u00e1, ni elaborar un discurso dogm\u00e1tico, sino dar testimonio de una determinada visi\u00f3n. Una visi\u00f3n en movimiento ascendente que cambia nuestra percepci\u00f3n de la existencia humana y nos invita a abordar la vida a la luz de nuestra propia muerte, porque la conciencia de la muerte, seg\u00fan \u00e9l, devuelve todo su sentido a nuestro destino, que forma parte de la gran Aventura de acontecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al igual que ocurr\u00eda con sus Cinq M\u00e9ditations sur la beaut\u00e9 (Cinco meditaciones sobre la belleza), nos encontramos ante un pensamiento en espiral que no duda en retomar una y otra vez ciertos temas y ciertas palabras para volver a cuestionarlos con m\u00e1s profundidad si es necesario. Y, con todo, este pensamiento es consciente de los l\u00edmites del lenguaje, porque siempre llega un momento en el que la muerte nos deja sin palabras, y entonces se impone el silencio, o bien el poema, que no es sino palabra transfigurada. Y es por eso que la quinta meditaci\u00f3n adopta la v\u00eda po\u00e9tica para que sea el canto, m\u00e1s all\u00e1 de la muerte, el que tenga la \u00faltima palabra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fragmentos del libro del mismo t\u00edtulo. Este texto de Fran\u00e7ois Cheng naci\u00f3 a partir de di\u00e1logos con sus amigos. Desde la noche de su vida, el poeta desea hablar sobre un tema que muchos prefieren evitar. Nos invita a mirar la vida a la luz de nuestra propia muerte. Esta \u00faltima, al transformar la vida en destino singular, la hace participar en el devenir de una gran aventura. -Inclu\u00edmos fragmentos del pr\u00f3logo de Jordi Llavina a la edici\u00f3n catalana-.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":62119,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[436,156,456,145,157,496,158,454],"tags":[499],"post_series":[],"class_list":["post-62123","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-art-i-poesia-es","category-arte-y-poesia","category-articles-es","category-articulos","category-entrevistas-y-retratos","category-entrevistes-i-retrats-es","category-la-sabiduria-en","category-la-saviesa-a-es","tag-taoismo","entry","has-media"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62123","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=62123"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62123\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":62130,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/62123\/revisions\/62130"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/62119"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=62123"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=62123"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=62123"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=62123"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}