{"id":63109,"date":"2018-01-07T21:45:26","date_gmt":"2018-01-07T20:45:26","guid":{"rendered":"http:\/\/cetr.net\/?p=63109&#038;lang=es"},"modified":"2018-01-07T21:52:39","modified_gmt":"2018-01-07T20:52:39","slug":"soy-multitud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/soy-multitud\/","title":{"rendered":"Soy multitud"},"content":{"rendered":"<p>Es un extracto del libro:<br \/>\n<span style=\"color: #800000;\"><strong>Ed Yong. <em>Yo contengo multitudes. Los microbios que nos habitan y una visi\u00f3n m\u00e1s amplia de la vida<\/em><\/strong>. Barcelona, Debate, 2017. 415 p.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Del pr\u00f3logo:<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Orson Welles dijo: \u201cnacemos solos, vivimos solos y morimos solos\u201d, estaba equivocado. Incluso aunque estemos solos, nunca estamos solos. Existimos en simbiosis, un t\u00e9rmino maravilloso que usamos para referirnos a organismos diferentes que viven juntos. Algunos animales son colonizados por microbios cuando todav\u00eda son \u00f3vulos sin fertilizar; otros reciben a sus primeros social en el momento del nacimiento. A partir de entonces, nuestra vida contin\u00faa con ellos siempre presentes. Cuando comemos, tambi\u00e9n ellos lo hacen. Al viajar, se vienen con nosotros. Al morir, nos consumen. Cada uno de nosotros es un zool\u00f3gico de nuestra propiedad, una colonia encerrada dentro de un solo cuerpo. Un colectivo multiespecies. Todo un mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nos hemos expandido hasta el \u00faltimo rinc\u00f3n de nuestra esfera azul, y algunos de nosotros incluso hemos salido de ella. Puede resultar extra\u00f1o considerar existencias que transcurren dentro de un intestino o en una solo c\u00e9lula, o imaginar partes de nuestro cuerpo como paisajes ondulantes. Y, sin embargo, sin duda lo son. La Tierra contiene una notable variedad de ecosistemas: selvas tropicales, praderas, arrecifes de coral, desiertos, marismas, cada uno con su propia y particular comunidad de especies. Pero un solo animal tambi\u00e9n est\u00e1 lleno de ecosistemas, Piel, boca, intestinos, genitales, cualquier \u00f3rgano que se conecte con el mundo exterior tiene su propia y caracter\u00edstica comunidad de microbios. Todos los conceptos que usan los ec\u00f3logos para describir los ecosistemas de escala continental que vemos a trav\u00e9s de los sat\u00e9lites tambi\u00e9n se aplican a los ecosistemas de nuestros cuerpos, que vemos a trav\u00e9s de los microscopios. Podemos hablar de la diversidad de especies microbianas. Podemos describir redes alimentarias, en las que organismos comen y se dan de comer unos a otros. Podemos destacar microbios que ejercen una influencia desproporcionada sobre su medio ambiente, los equivalentes de las nutrias marinas o los lobos marinos. [\u2026] Estas similitudes significan que cuando nos fijamos en una termita, o en una esponja, o en un rat\u00f3n, tambi\u00e9n nos estamos fijando en nosotros mismos. Quiz\u00e1 sus microbios sean distintos de los nuestros pero los mismos principios rigen en nuestras alianzas. [\u2026] Un rat\u00f3n cuyo comportamiento cambia por influencia de sus microbios intestinales puede ense\u00f1arnos algo acerca de las complejas influencias que nuestros propios compa\u00f1eros ejercen sobre nuestras mentes. A trav\u00e9s de los microbios descubrimos nuestra similitud con otras criaturas, a pesar de que nuestras vidas son incre\u00edblemente diferentes. Ninguna de estas vidas se vive aislada; siempre existen en un contexto microbiano, e implican constantes negociaciones entre especies grandes y peque\u00f1as, Los microbios tambi\u00e9n se mueven entre organismos, animales y humanos, y entre sus cuerpos y el suelo, el agua, el aire, los edificios y otros entornos. Nos conectan unos con otros y con el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Toda la zoolog\u00eda es en realidad ecolog\u00eda. No podemos entender por completo las vidas de los animales y los humanos sin conocer sus microbios y sus simbiosis con ellos. Y no podemos apreciar plenamente nuestro microbioma sin entender c\u00f3mo enriquecen y determinan las vidas de las dem\u00e1s especies. Necesitamos tener a la vista todo el reino animal para luego acercarnos a los ecosistemas que existen ocultos en cada criatura. Cuando observamos escarabajos o elefantes, erizos de mar o lombrices de tierra, padres o amigos, vemos individuos haciendo el camino de la vida como un mont\u00f3n de c\u00e9lulas que forman un solo cuerpo, conducido por un solo cerebro y operando con un \u00fanico genoma. Es una ficci\u00f3n agradable. De hecho, todos y cada uno de nosotros somos legi\u00f3n. Siempre un \u201cnosotros\u201d y nunca un \u201cyo\u201d. Olvid\u00e9mosnos de Orson Welles y prestemos atenci\u00f3n a Walt Whitman: \u201cSoy tan grande que albergo multitudes\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[\u2026] Debo subrayarlo: todos los organismos visibles con los que estamos tan familiarizados, todo lo que acude a nuestra mente cuando pensamos en la \u201cnaturaleza\u201d, son los rezagados de esta historia de la vida. Son parte de la coda. Durante la mayor parte del tiempo, los microbios eran los \u00fanicos seres vivos que habitaban la Tierra. De marzo a octubre de nuestro calendario imaginario\u00a0 (la historia del planeta comprimida en un a\u00f1o), eran los \u00fanicos personajes en la obra de la vida en el planeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En este lapso lo cambiaron de forma irrevocable. Las bacterias enriquecen los suelos y descomponen los contaminantes. Mantienen los ciclos planetarios del carbono, el nitr\u00f3geno, el azufre y el f\u00f3sforo, integrando estos elementos en compuestos que pueden ser utilizados por animales y plantas, y luego devolvi\u00e9ndolos a la tierra mediante la descomposici\u00f3n de cuerpos org\u00e1nicos. Las bacterias fueron los primeros organismos capaces de elaborar su propio alimento aprovechando la energ\u00eda solar mediante un proceso llamado fotos\u00edntesis. Liberaron ox\u00edgeno como desecho, y emitieron tal cantidad de este gas que cambiaron para siempre la atm\u00f3sfera de nuestro planeta. Gracias a las bacterias vivimos en un mundo oxigenado. Incluso ahora, las bacterias fotosint\u00e9ticas de los oc\u00e9anos producen la mitad del ox\u00edgeno que entra en nuestros pulmones, y retienen una cantidad igual de di\u00f3xido ce carbono. Se dice que ahora estamos en el Atropoceno: un nuevo per\u00edodo geol\u00f3gico caracterizado por el enorme impacto que lo seres humanos han tenido en el planeta. Tambi\u00e9n podr\u00eda arg\u00fcirse que seguimos en el microbioceno: un periodo que comenz\u00f3 en los albores de la vida y continuar\u00e1 hasta su fin.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los microbios est\u00e1n en todas partes. viven en las aguas de las m\u00e1s profundas fosas oce\u00e1nicas y en las rocas que all\u00ed se encuentran. Perviven en los surtidores hidrotermales, en los manantiales de aguas termales en ebullici\u00f3n y en el hielo ant\u00e1rtico. Podemos encontrarlos hasta en las nubes, donde act\u00faan como semillas de lluvia y nieve. Existen en cantidades astron\u00f3micas. En realidad, superan con creces las cifras astron\u00f3micas: hay m\u00e1s bacterias en nuestro intestino que estrellas en nuestra galaxia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[\u2026] Cada uno de nosotros tiene su propio microbioma distintivo, conformado por los genes que hereda, los lugares en los que ha vivido, las medicinas que ha tomado, la comida que ha ingerido, los a\u00f1os que ha vivido y las manos que ha estrechado. Nuestros microbiomas son similares, s\u00ed, pero diferentes. Cuando los microbi\u00f3logos empezaron a catalogar el microbioma humano en su totalidad, esperaban descubrir un microbioma \u201cnuclear\u201d: un grupo de especies que todo el mundo comparte. En la actualidad, la existencia de tal n\u00facleo es objeto de debate. Algunas especies son comunes, pero ninguna est\u00e1 en todas partes. Si existe un n\u00facleo, s\u00f3lo puede existir en el nivel de las <em>funciones<\/em>, no de los organismos. Hay ciertas tareas, como la de digerir un determinado nutriente, o emplear un truco metab\u00f3lico espec\u00edfico, que siempre cumple un <em>determinado <\/em>microbio, pero no siempre el mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[\u2026] En realidad, cada individuo es m\u00e1s bien como un archipi\u00e9lago, una cadena de islas. Cada parte de nuestro cuerpo tiene su propia fauna microbiana, igual que las islas Gal\u00e1pagos tienen sus propias tortugas y pinzones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cuerpo humano alberga billones de microbios que conforman todo un mundo en simbiosis con su entorno. Estos microsc\u00f3picos y multitudinarios compa\u00f1eros vitales no solo moldean nuestros \u00f3rganos, nos protegen de enfermedades e influyen en nuestro comportamiento, sino que, adem\u00e1s, resultan clave a la hora de entender el funcionamiento de la vida. Ed Yong nos invita a mirarnos a nosotros mismos como algo m\u00e1s que individuos: como recept\u00e1culos interdependientes de los microbiomas que conforman todos los seres vivos. <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":63111,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[456,158,454],"tags":[431],"post_series":[],"class_list":["post-63109","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articles-es","category-la-sabiduria-en","category-la-saviesa-a-es","tag-desde-las-ciencias","entry","has-media"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63109","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63109"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63109\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":63110,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63109\/revisions\/63110"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/63111"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63109"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63109"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63109"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=63109"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}