{"id":64004,"date":"2018-07-10T16:45:17","date_gmt":"2018-07-10T14:45:17","guid":{"rendered":"http:\/\/cetr.net\/?p=64004&#038;lang=es"},"modified":"2018-07-10T17:29:21","modified_gmt":"2018-07-10T15:29:21","slug":"razones-para-el-cultivo-intensivo-de-la-gran-cualidad-humana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/razones-para-el-cultivo-intensivo-de-la-gran-cualidad-humana\/","title":{"rendered":"Razones para el cultivo intensivo de la gran cualidad humana"},"content":{"rendered":"<p>Los maestros de la gran cualidad humana aconsejan no vivir residiendo e identificados con nuestra dimensi\u00f3n relativa, la que pivota sobre la necesidad y su resoluci\u00f3n. Veamos las razones de este consejo.<\/p>\n<p>Residir en la propia dimensi\u00f3n relativa es identificarse con ella, es decir, identificarse con la propia estructura de deseos y temores y, consecuentemente, con los propios recuerdos y expectativas.<\/p>\n<p>Quien se identifica con su estructura de deseos, que es identificarse con su estructura de necesidades, carga sobre s\u00ed con los temores que acompa\u00f1an a los deseos, como la otra cara indivisible de su realidad; carga con sus recuerdos y con las expectativas que se generan desde los deseos y los recuerdos.<\/p>\n<p>Quien vive sus deseos como su realidad, hace de s\u00ed mismo una individualidad, una personalidad separada que nace y que muere.<\/p>\n<p>El paquete de deseos de cada persona es el resultado del azar resultante del influjo de sus padres, que a su vez son el resultado azaroso de sus padres respectivos, y as\u00ed hasta perderse en el horizonte de los tiempos. Los padres y los primeros educadores intervienen decisivamente en la formaci\u00f3n del cuadro de deseos\/temores que forman nuestra individualidad.<\/p>\n<p>Desde esa estructura, toda ella recibida, modelamos nuestro propio mundo de interpretaciones y valoraciones. Un mundo construido desde una estructura de deseos\/temores resulta ser un mundo de dolor y de frustraci\u00f3n, porque los deseos siempre van acompa\u00f1ados del temor y la inquietud de poderlos satisfacer convenientemente, o no poderlos satisfacer, en el presente y, sobre todo, en el futuro.<\/p>\n<p>Lo que modelamos desde esos deseos\/temores, reunidos en un hatillo al azar, es un mundo con muchas malformaciones, leves o graves. Las actuaciones y expectativas que generamos desde esa construcci\u00f3n tienen todas las posibilidades de fracasar en un grado u otro. El mundo de lo que hay, ni es como lo modelamos, ni cabe adecuadamente en nuestras modelaciones.<\/p>\n<p>El inmenso, complejo y rico mundo de lo que hay no cabe en los cajoncillos de nuestras modelaciones, ni siquiera aunque estuvieran bien hechas, menos cabe en modelaciones con no pocas malformaciones.<\/p>\n<p>Nuestras actuaciones est\u00e1n regidas por nuestros recuerdos y por nuestras expectativas. Una expectativa es el intento de meter la inmensidad que nos rodea en un peque\u00f1o cajoncito m\u00e1s o menos deformado. Lo m\u00e1s racional es que la expectativa no se cumpla, como m\u00ednimo no se cumpla como se esperaba. Siempre cabe la excusa de que ha sido por culpa de nuestra inapropiada actuaci\u00f3n o por culpa de otros. Esa consideraci\u00f3n da nueva esperanza a la expectativa; as\u00ed nos podemos pasar la vida de expectativa no cumplida, en expectativa no cumplida, siempre con la esperanza de que finalmente se cumpla.<\/p>\n<p>Esta persecuci\u00f3n de las expectativas, fustigada por el deseo y el temor, es un camino desgraciado que corta la muerte, siempre temida, o el desenga\u00f1o y la frustraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Eso es as\u00ed y ser\u00e1 siempre as\u00ed. Tienen raz\u00f3n los sabios cuando dicen que quien se identifica con su individualidad, que es su estructura peculiar de deseos a la que llamamos personalidad, vive en un mundo de dolor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El mundo que crea la estructura de deseos\/temores es un mundo de dualidad y separaci\u00f3n, por lo cual es un mundo de enfrentamientos entre mis deseos\/temores y los deseos\/temores de los que me rodean, entre mis expectativas y las expectativas de mis competidores.<\/p>\n<p>Dicen los sabios que el mundo del que se identifica con sus deseos es un mundo de dualidad, por tanto de separaci\u00f3n y, consecuentemente, un mundo de enfrentamientos. Todo ello acent\u00faa el tono doloroso de la realidad y de nuestra propia vida.<\/p>\n<p>Podemos concluir estas reflexiones con la afirmaci\u00f3n de los sabios budistas: el mundo de los deseos es un mundo de dolor. En \u00e9l no hay paz, ni quietud, ni felicidad, ni comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cada individualidad es un fr\u00e1gil depredador, lleno de inquietudes, ansias y sobre todo temores, en un mundo adverso. Quien se quede en ese mundo creyendo que no hay otra posibilidad, que se despida de la felicidad y de la paz, porque sin saberlo, se ha apuntado voluntariamente al sufrimiento.<\/p>\n<p>Para hacer estas reflexiones, que son fundamentadas, no se ha requerido ning\u00fan tipo de creencias o de supuestos, ni filos\u00f3ficos, ni de otro tipo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La noticia de la dimensi\u00f3n absoluta de la realidad, que todo humano, de una forma expl\u00edcita o impl\u00edcita, tiene, despierta el inter\u00e9s por ella. Para poderla observar e indagar es siempre necesario callar el griter\u00edo continuo que hay en nuestro mon\u00f3logo interior. El mon\u00f3logo interior obedece a los deseos\/temores y va y viene continuamente entre los recuerdos y las expectativas.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos decir que la vida cotidiana de nuestro pensar y sentir es atender a la situaci\u00f3n que nos rodea, siempre desde la perspectiva de los deseos, modelados por los recuerdos y expectativas.<\/p>\n<p>En la vida cotidiana de la mayor\u00eda de las personas la dimensi\u00f3n absoluta se mantiene siempre s\u00f3lo como un ruido de fondo no consciente claramente, cuyo \u00fanico resultado es que nuestros deseos y expectativas sean insaciables. Los animales, que tienen un \u00fanico acceso a lo real, carecen de deseos insaciables.<\/p>\n<p>El ruido de fondo se manifiesta como una a\u00f1oranza o una insatisfacci\u00f3n que impide que, como los animales, nos aquietemos con la satisfacci\u00f3n de nuestras necesidades b\u00e1sicas.<\/p>\n<p>El ruido de fondo que proviene del acceso oscuro a la dimensi\u00f3n absoluta de lo real es la ra\u00edz, no reconocida, de nuestra perpetua insatisfacci\u00f3n. Pocos son los humanos que est\u00e1n satisfechos con lo que tienen; siempre buscamos m\u00e1s. Ya lo dijeron los sabios, y cada uno de nosotros puede comprobarlo: el deseo humano es insaciable.<\/p>\n<p>Las consideraciones que hemos expuesto lo \u00fanico que hacen es recoger datos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quien quiera poner en el primer plano de su mente y de su sentir esa dimensi\u00f3n absoluta de lo real, porque se interesa, de una forma u otra, por ella, tendr\u00e1 que apa\u00f1\u00e1rselas para callar el griter\u00edo de la mente y del sentir. Callar el constante mon\u00f3logo interior es silenciarlo.<\/p>\n<p>Silenciarlo no es siempre eliminarlo por completo, porque ese constante mon\u00f3logo tiene una funci\u00f3n importante para la supervivencia; una funci\u00f3n de indagaci\u00f3n del medio, visto desde la perspectiva de los fracasos y \u00e9xitos que en el pasado se tuvieron y desde la expectativa de solucionar las carencias, evitando los errores del pasado. Esa es la funci\u00f3n de las expectativas.<\/p>\n<p>Silenciar el mon\u00f3logo constante interior es apartar del primer plano de la atenci\u00f3n de la mente y del sentir el deseo y toda la corte de sus acompa\u00f1antes. Quien conociendo la estructura de sus deseos y temores, la deja a un lado, -que equivale a silenciarla-, abre la posibilidad de desidentificarse de ella. Desidentific\u00e1ndose de esa estructura azarosa de deseos y temores puede ejercitar su mente y su sentir desde la gratuidad y acercarse a \u00abeso absoluto que todo es\u00bb.<\/p>\n<p>Quien silencia sus deseos\/temores deja de vivir desde ellos e identificado con ellos y puede, as\u00ed, vivir desde la dimensi\u00f3n absoluta de su existir. Esa dimensi\u00f3n absoluta de su existir no es nada externo a \u00e9l, sino que forma parte de su realidad propia. En verdad esa dimensi\u00f3n absoluta es su naturaleza original, porque su propia naturaleza no es la interpretaci\u00f3n que hace de s\u00ed mismo desde los deseos\/temores y las expectativas.<\/p>\n<p>Lo que descubre quien silencia su deseo es que su realidad no es su modelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Quien descubre que su realidad no es la modelaci\u00f3n que hace de s\u00ed mismo, sino eso \u00abotro\u00bb de su modelaci\u00f3n, ese puede residir e identificarse con la realidad absoluta que es.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quien se asienta no en la interpretaci\u00f3n que hace de s\u00ed mismo, sino en la dimensi\u00f3n absoluta que todo es, comprende que no ha venido a este mundo, que es esta inmensidad, porque la modelaci\u00f3n que hace de ella regida por la necesidad y su vocero el deseo s\u00f3lo est\u00e1 en nuestra mente y en nuestro sentir, no existe ah\u00ed fuera.<\/p>\n<p>La modelaci\u00f3n que hace de esta inmensidad una garrapata o un escarabajo, est\u00e1 en el sistema activo y perceptivo de esos insectos, no est\u00e1 ah\u00ed fuera. Igual ocurre con los humanos. Lo que realmente es y lo que todo es, trasciende toda modelaci\u00f3n, sea animal, sea humana.<\/p>\n<p>Quien comprendiendo su verdadera realidad, se asienta en ella y vive desde ella, -que significa pensar, sentir y actuar desde ella-, sabr\u00e1 que no es ninguna individualidad.<\/p>\n<p>Sabe que las categor\u00edas de sujetos y objetos son s\u00f3lo consecuencia de la interpretaci\u00f3n que tiene que hacer de lo real para poder sobrevivir como animal necesitado que habla. Esas categor\u00edas son fruto de su modelaci\u00f3n necesaria; como tales no est\u00e1n ah\u00ed.<\/p>\n<p>Sabe que ni \u00e9l es una individualidad, ni lo real es un mundo de sujetos y cosas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quien vive y se identifica con su ego y sus estructuras de deseos est\u00e1 sometido a un destino inflexible; est\u00e1 sometido a la estructura de deseos que le transmitieron sus mayores y que \u00e9l mismo ha afianzado y confirmado con su obrar.<\/p>\n<p>Quien ya no vive y no se identifica con su ego y sus estructuras, ese es libre del destino inflexible de la consecuencia de las acciones de sus mayores y de su propio actuar. No hay libertad verdadera m\u00e1s que cuando la dimensi\u00f3n absoluta entra en el horizonte de nuestras vidas. La necesidad, y las formaciones de deseos en las que se concreta, someten, aunque dejen cierto margen de variaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Quien pone el fundamento de su mente y de su sentir en la dimensi\u00f3n absoluta, que es nuestra verdadera realidad, ese se sale de la separaci\u00f3n, se sale de la dualidad que la necesidad precisa modelar para poder sobrevivir, y entra en la no-dualidad. En la no-dualidad no hay ni nacer, ni morir.<\/p>\n<p>En la no-dualidad cesan los enfrentamientos y s\u00f3lo hay unidad, paz, inter\u00e9s y reconciliaci\u00f3n plena con todo. La reconciliaci\u00f3n plena no es conformismo, sino aceptaci\u00f3n, no rechazo, no condena.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quien utiliza su mente y su sentir desde la no-dualidad, sabe que no le falta nada, que no hay nada que conseguir. Continuar\u00e1 viviendo como un ser necesitado y simbi\u00f3tico, pero con sobriedad y con total desprendimiento; con libertad, paz, y reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La no-dualidad arrastra inevitablemente al inter\u00e9s y servicio a toda criatura; lleva a interesarse por la marcha de la sociedad, de la cultura, del medio y de todo ser viviente y no viviente.<\/p>\n<p>La no-dualidad es unidad y la unidad es amor. El verdadero amor no es el sentimiento rom\u00e1ntico, ni tiene ninguna conexi\u00f3n con la necesidad. El amor verdadero s\u00f3lo florece en la m\u00e1s completa gratuidad.<\/p>\n<p>Quien comprende su verdadera realidad entender\u00e1 y sentir\u00e1 que la realidad del mundo de sus interpretaciones, de sus modelaciones no es otra que la realidad de \u00abeso absoluto\u00bb.<\/p>\n<p>Vivir\u00e1 en profundidad que el mundo de nuestra dimensi\u00f3n relativa y el de nuestra dimensi\u00f3n absoluta no es una realidad con dos pisos, sino una \u00fanica realidad que nuestra condici\u00f3n de vivientes necesitados que hablan precisa difractar para poder sobrevivir y cambiar cuando sea necesario o conveniente.<\/p>\n<p>Vivir\u00e1 la dualidad y la pluralidad como la forma en la que se presenta para nosotros la \u00fanica realidad que es. Vivir\u00e1 su vida cotidiana con sumo inter\u00e9s, porque sabe que no es otra cosa que la dimensi\u00f3n absoluta; y la vivir\u00e1 en suma paz y reconciliaci\u00f3n y con total entrega de servicio a todo. \u00bfC\u00f3mo no hacerlo si no hay dos?<\/p>\n<p>Vivir\u00e1 en un mundo en el que habr\u00e1 enfrentamientos, porque continuar\u00e1 siendo un mundo de animales depredadores, pero esos enfrentamientos no ser\u00e1n profundos, porque sabr\u00e1 que en verdad no hay nada que perder o que conseguir.<\/p>\n<p><em><strong>Para fundamentar el cultivo de la cualidad humana no hemos necesitado partir de creencias o supuestos, nos hemos ce\u00f1ido a los hechos y a su l\u00f3gica.<\/strong><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los maestros de la gran cualidad humana aconsejan no vivir residiendo e identificados con nuestra dimensi\u00f3n relativa, la que pivota sobre la necesidad y su resoluci\u00f3n. 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