{"id":71679,"date":"2024-02-14T17:54:50","date_gmt":"2024-02-14T16:54:50","guid":{"rendered":"https:\/\/cetr.net\/?p=71679"},"modified":"2024-02-14T17:54:50","modified_gmt":"2024-02-14T16:54:50","slug":"escritos-sobre-volverse-a-las-cosas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/escritos-sobre-volverse-a-las-cosas\/","title":{"rendered":"Escritos sobre volverse a las cosas"},"content":{"rendered":"<p>Algunos textos de Corb\u00ed sobre el volverse a las cosas.<\/p>\n<p>De <strong><em>Religi\u00f3n sin religi\u00f3n<\/em><\/strong> (PPC, 1996) descargable en <a href=\"https:\/\/servicioskoinonia.org\/biblioteca\/general\/CorbiReligionSinReligion.pdf\">https:\/\/servicioskoinonia.org\/biblioteca\/general\/CorbiReligionSinReligion.pdf<\/a><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><em>\u00ab<\/em><em>No tenemos nada que hacer en esta hermosa Tierra, en este peque\u00f1o y maravilloso planeta; no tenemos otra tarea que cumplir que vivir para reconocer toda la maravilla que nos rodea. Vivimos para tener la posibilidad de reconocer. Reconocer es testificar que hemos visto y sentido lo que est\u00e1 frente a nosotros. Reconocer es decirle a todo que hemos advertido su presencia, que hemos visto su esplendor, su belleza, su inmensidad y que nos hemos maravillado de su existencia y la hemos amado. Ese es nuestro destino.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Somos una chispa de luz que salta del fuego de la tierra, ilumina por unos instantes lo que le rodea y se apaga volviendo otra vez a la tierra.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hay chispas de luz grandes y peque\u00f1as; brillantes e intensas o m\u00e1s tenues y d\u00e9biles. No se nos pide que seamos lumbreras ni soles; no se nos pide que nuestra luz sea cegadora; s\u00f3lo se nos pide que seamos lucidez y reconocimiento.<\/em><em>\u00bb<\/em> <em>(p.176)<\/em><em>\u00a0\u00a0 <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><em>\u00ab<\/em><em>La fuerza de la luz y la fuerza del sentir que en m\u00ed se manifiestan arrancan de la tierra y del cosmos y son suyas, no m\u00edas. Parece que son una persona y que est\u00e1n a su servicio; pero ese no es el \u201crostro original\u201d de las chispas de luz y calor que iluminan y vibran por unos instantes en esta inmensidad desde el cuerpo de un ser humano. (178)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 [\u2026] Soy una concreci\u00f3n de la luz que viene y se va. Soy la manera que tiene la luz y el calor de pasar y existir. Soy el gran misterio que se ilumina y vibra frente a s\u00ed mismo.<\/em><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/p>\n<p><em>[\u2026] Ser la luz de cada ser, desde \u00e9l mismo y para \u00e9l mismo; ser el sentir de la existencia de cada ser: eso es conocer y sentir sin morada.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cuando la conciencia y el sentir se llegan a interesar tan totalmente por todas las cosas que se absorben por completo en ellas, entonces, conciencia y sentir salen de casa, abandonan la morada y se transforman en una luz y un calor que se mueven por el cosmos como si fueran la conciencia y el sentir de cada uno de los seres que hay. La luz de mi conciencia y el calor de mi carne -menos que una vela en la inmensidad del cosmos- abandonan su reclusi\u00f3n en el yo para nomadear por la amplitud del universo y para convertirse en el testigo a trav\u00e9s del cual cada ser reconoce su propia existencia y en el sentir con el que cada ser se siente a s\u00ed mismo.<\/em><em>\u00bb<\/em><em> (p.181)<\/em><\/p>\n<p>Del <strong><em>Camino interior m\u00e1s all\u00e1 de las formas religiosas\u00a0 <\/em><\/strong>Ed. Bronce 2001; Ed. Viena 1998 en catal\u00e1n<em> \u00a0<\/em>(descargable en <a href=\"https:\/\/www.bubok.es\/libros\/225512\/el-camino-interior-mas-alla-de-las-formas-religiosas\">https:\/\/www.bubok.es\/libros\/225512\/el-camino-interior-mas-alla-de-las-formas-religiosas<\/a> )<\/p>\n<p>Hay una inmensidad sin fin delante de nosotros; no hay que desesperar si todo nuestro esfuerzo por arder no consigue iluminar ni consigue vibrar m\u00e1s que sobre unos pocos metros de la inmensidad. Nuestra naturaleza, nuestro destino, es ser luz y conmoci\u00f3n frente a lo que hay. \u00a1Qu\u00e9 extra\u00f1a y desconcertante naturaleza para unos pobres animales vivientes! Pero es tambi\u00e9n nuestro destino ser una humilde luz y un humilde calor; nadie ni nada nos sacar\u00e1 de esa humildad, es in\u00fatil, pues, rehuirla.<\/p>\n<p>La consecuencia de este destino nuestro es \u00e9sta: s\u00f3lo he de intentar llegar al m\u00e1ximo de lucidez y de capacidad de conmoci\u00f3n para poder reconocer, testificar y amar durante un corto espacio de tiempo, el de mi vida, lo que veo. Hacerlo y, luego, morir en paz. Cumplir\u00e9 mi destino como ser humano,<\/p>\n<ul>\n<li>si re\u00fano toda la lucidez que he conseguido en mi vida y la ofrezco a lo que me rodea para reconocerlo;<\/li>\n<li>si re\u00fano la poca capacidad de conmoverme, admirar y amar que he atesorado y la ofrezco, sin reservas, a todo y a cada cosa.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Habr\u00e9 logrado acumular poca lucidez, poca capacidad de ver y de amar, pero no tengo m\u00e1s, ni tampoco hay mucho m\u00e1s tiempo. No importa lo pobre que sea, usar\u00e9 todas mis reservas para testificar que vi y que am\u00e9 todo lo que me rodea y que mientras quede tiempo intentar\u00e9 acumular m\u00e1s visi\u00f3n y m\u00e1s amor s\u00f3lo para reconocer mejor.<\/p>\n<p>Esa es la ocupaci\u00f3n importante, todo lo dem\u00e1s debe subordinarse a esa tarea que no es propiamente una tarea. (p. 88-89)<\/p>\n<p>Si se aprende a callar es para poder estar totalmente alerta, sintiendo y vibrando, atestiguando lo que hay. Se calla para apartar la pantalla que modela y dise\u00f1a todo lo que nos rodea y a nuestras propias vidas en funci\u00f3n de las necesidades. Si callamos es para tocar, ver, sentir y comprender en concreto y directamente, sin los filtros de la necesidad. Si callamos es para sentir con nuestra carne, para palpar con la totalidad de nuestras entra\u00f1as y con lo m\u00e1s potente de nuestra mente esto, ahora, aqu\u00ed, en concreto.<\/p>\n<p>As\u00ed, el ejercicio del silencio y su crecimiento es ejercicio y crecimiento de una nueva manera de percibir, sentir, vibrar, comprender, conmoverse; es crecimiento y nacimiento de una nueva facultad de valorar y dar por real, comprendiendo y conmovi\u00e9ndose. El silencio ense\u00f1a y posibilita comprender y sentir como testigos imparciales pero conmovidos. (p. 123-124)<\/p>\n<p>El camino interior es el camino de la transformaci\u00f3n que se precisa para hacerse apto para sentir la presencia plena de todas las cosas. La presencia de las cosas es el estar simplemente ah\u00ed de las cosas. Es el camino de las transformaciones del sentir.<\/p>\n<p>Nuestro sentir cotidiano es la vibraci\u00f3n de nuestra carne frente a lo que tiene alguna relaci\u00f3n con el sobrevivir como individuo y como especie. Pero hay un sentir que va m\u00e1s all\u00e1 de esa computaci\u00f3n interesada de nuestro sentir. Hay un sentir las cosas gratuito y gozoso. Ese sentir que ya no es <em>sentir desde la necesidad,<\/em> no es el sentir de un yo, es un sentir <em>testigo<\/em> de <em>todo \u201ceso\u201d frente a m\u00ed<\/em>.<\/p>\n<p>El sentir que no est\u00e1 vuelto sobre s\u00ed mismo, no est\u00e1 s\u00f3lo interesado en s\u00ed mismo porque est\u00e1 vuelto hacia fuera hasta el punto de olvidarse de s\u00ed. Ese sentir gu\u00eda al conocimiento silencioso.<\/p>\n<p>Cuando el sentir es egocentrado, el yo s\u00f3lo se reconoce a s\u00ed mismo, aunque afirme solemnemente lo contrario. Cuando el sentir es centr\u00edfugo, entonces, sentir algo es reconocer algo. El sentir que se descentra reconoce lo que le rodea. Cuando se siente algo se reconoce algo. Reconocer no es concebir ni interpretar, sino testificar una presencia. Cuando lo que interesa son las cosas mismas, la interpretaci\u00f3n que de ellas podamos hacer queda en segundo plano porque, en realidad, lo que queda en segundo plano soy yo mismo.<\/p>\n<p>Cuando soy testigo de la presencia de un ser vivo o de una persona, lo que realmente me importa no es la idea que yo logro hacerme de ese ser vivo y de esa persona; lo importante es sentir y testificar su presencia.\u00a0 (144-146)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"autor\">Mari\u00e0 Corb\u00ed<\/span> \u00abNo tenemos nada que hacer en esta hermosa Tierra, en este peque\u00f1o y maravilloso planeta; no tenemos otra tarea que cumplir que vivir para reconocer toda la maravilla que nos rodea. Vivimos para tener la posibilidad de reconocer. Reconocer es testificar que hemos visto y sentido lo que est\u00e1 frente a nosotros. Reconocer es decirle a todo que hemos advertido su presencia, que hemos visto su esplendor, su belleza, su inmensidad y que nos hemos maravillado de su existencia y la hemos amado. Ese es nuestro destino. Somos una chispa de luz que salta del fuego de la tierra, ilumina por unos instantes lo que le rodea y se apaga volviendo otra vez a la tierra. Hay chispas de luz grandes y peque\u00f1as; brillantes e intensas o m\u00e1s tenues y d\u00e9biles. No se nos pide que seamos lumbreras ni soles; no se nos pide que nuestra luz sea cegadora; s\u00f3lo se nos pide que seamos lucidez y reconocimiento.\u00bb (p.176)\u00a0\u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":68640,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[145,160,233,161],"tags":[],"post_series":[],"class_list":["post-71679","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-calidad-humana","category-home-es","category-sociedad-en-cambio","entry","has-media"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71679","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=71679"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71679\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":71680,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/71679\/revisions\/71680"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/68640"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=71679"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=71679"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=71679"},{"taxonomy":"post_series","embeddable":true,"href":"https:\/\/cetr.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/post_series?post=71679"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}