{"id":72546,"date":"2024-12-14T13:21:01","date_gmt":"2024-12-14T12:21:01","guid":{"rendered":"https:\/\/cetr.net\/?p=72546"},"modified":"2025-02-06T12:22:43","modified_gmt":"2025-02-06T11:22:43","slug":"el-silencio-es-cosa-seria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/cetr.net\/es\/el-silencio-es-cosa-seria\/","title":{"rendered":"El silencio es cosa seria"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">Art\u00edculo publicado en la revista VALORS, n\u00ba 231<br \/>\n(Diciembre, 2024, dedicado al silencio: \u00bfEs un lujo el silencio?)<br \/>\n<a href=\"https:\/\/valors.org\/revista\/el-silenci-es-un-luxe\/\">https:\/\/valors.org\/revista\/el-silenci-es-un-luxe\/<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Imaginemos&#8230; <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Imagina a alguien que habla y habla, por dentro y por fuera. Que no calla aunque calle, porque su mente no deja de hablar: tengo que hacer, debo ir a, me dijo, no me dijo, ahora que me acuerdo, qu\u00e9 bien si esto, qu\u00e9 mal si&#8230; \u00a1Etc\u00e9tera! Y si tiene un momento, debe echar un vistazo a lo que dicen y comparten otras personas que tambi\u00e9n hablan y hablan&#8230; Imagina a alguien sin tiempo para mirar, para escuchar, para percibir de verdad, para sentir, valorar, sorprenderse, preguntarse, interesarse&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1s no necesitamos imaginar mucho, o ir muy lejos para encontrar a alguien en esta situaci\u00f3n, quiz\u00e1s incluso podr\u00eda llevar nuestros zapatos&#8230; Quien m\u00e1s quien menos, poco o mucho, sabe lo que es esa sensaci\u00f3n de vivir en un peque\u00f1o tornado personal de palabras, ocupaciones y prisas&#8230; Pero por poco que frenemos, que nos permitamos unos momentos para auscultar nuestro interior\u2026 Hay algo m\u00e1s en nosotros, eso tambi\u00e9n lo sabemos, a veces hemos podido intuirlo. Como un trasfondo silencioso de calma, de atenci\u00f3n, de ternura. Muy tenue, muy escondido, quiz\u00e1s en algunos momentos se ha hecho m\u00e1s presente. Un trasfondo dif\u00edcil de concretar, una dimensi\u00f3n \u201csilenciosa\u201d, pero que de alg\u00fan modo nos atrae, nos invita a recogernos. Aunque pronto se imponen de nuevo las urgencias: \u00abno hay tiempo&#8230;\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sea como fuere, el contraste entre superficie y profundidad se deja sentir. \u00bfSon necesariamente dos realidades irreconciliables? Seguro que no. Cuanto mejor comprendamos la naturaleza de cada \u00e1mbito m\u00e1s evidente la posibilidad \u2013\u00a1y la necesidad!\u2013 de conectarlos. El problema, o la trampa, tiene que ver con dejar que la vida avance con el piloto autom\u00e1tico puesto, en manos de los automatismos del yo, sin contrapartida. Ve\u00e1moslo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El yo y su silencio<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese mon\u00f3logo que a menudo ocupa todo el espacio interior, es el discurso del yo. La funci\u00f3n de la estructura ps\u00edquica, cognitiva, que llamamos \u201cyo\u201d, o ego, que se expresa en la mente que piensa y proyecta a trav\u00e9s de palabras y acciones, es no dejar de dar forma a la realidad en funci\u00f3n de experiencia pasada y de las necesidades y expectativas futuras. De esta forma nos proporciona una visi\u00f3n simplificada, \u201cde superficie\u201d, en la que siempre ocupamos el centro de la escena, listos para reaccionar a las situaciones, listos para interrelacionarnos con los dem\u00e1s, para interpretar, predecir&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El problema viene cuando se olvida la otra cara de la moneda del conocimiento, la que nos desplaza del peque\u00f1o escenario (o \u00bfjaula?) y nos acerca a la realidad, poni\u00e9ndonos en contacto con su latido, su valor, su presencia: el camino de la superficie a la profundidad. La dimensi\u00f3n silenciosa, un silencio que implica bajar el volumen del mon\u00f3logo interior que s\u00f3lo nos habla de nosotros mismos, de lo que hemos hecho y de lo que haremos, de lo que esperamos, deseamos o tememos&#8230; Bajar el volumen para poder escuchar, sentir, percibir lo que hay. Pasar de las pre-ocupaciones a la realidad, presentes en el presente. Para crear lo que se necesita es <em>\u201ccrear espacio en el interior para poder dejar entrar al universo, en un estado de atenci\u00f3n que nos permite sentir su latir\u201d<\/em>, le dec\u00eda el poeta Valente a Antoni T\u00e0pies. Y el pintor responde: <em>\u201cQu\u00e9 importante es comprender el papel del silencio! \u00a1No es un capricho! El silencio te hace ver claramente la unidad universal de todas las cosas. Estimula un esp\u00edritu m\u00e1s comprensivo y solidario entre los seres humanos y con la naturaleza.\u00bb<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a><\/em> De esto se trata. Es en ese silenciarse que \u00abdeja entrar\u00bb la vida en nosotros donde se puede reconocer el verdadero valor de cada ser, y no ya en funci\u00f3n de mi necesidad. Un silencio que atraviesa distancias tejiendo una profunda comuni\u00f3n con todo, con cada ser. \u201c<em>Si aprendemos a callar \u2013nos recuerda Mari\u00e0 Corb\u00ed\u2013 es para aprender a estar totalmente alertas, sintiendo y vibrando, testimoniando lo que aqu\u00ed hay. Desde el silencio el mundo deja de ser un campo de caza con referencia a m\u00ed, y cada cosa se convierte en pura presencia inexplicable<\/em>.\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/cetr.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/mans-atencio.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-72538 size-medium\" src=\"https:\/\/cetr.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/mans-atencio-300x249.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"249\" srcset=\"https:\/\/cetr.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/mans-atencio-300x249.png 300w, https:\/\/cetr.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/mans-atencio-1024x849.png 1024w, https:\/\/cetr.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/mans-atencio-768x637.png 768w, https:\/\/cetr.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/mans-atencio.png 1090w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>\u00a0Por eso el silencio es algo tan serio. El animal depredador que somos no tiene freno, es capaz de fagocitarlo todo, a no ser que viva la experiencia del valor del otro, el profundo e infinito valor del propio existir, que tenga la oportunidad de sentir el infinito misterio de la existencia. No basta ir muy lejos para comprobarlo. Por el contrario, desde la posibilidad silenciosa de la naturaleza humana, desde un coraz\u00f3n y una mente y unos sentidos en actitud atenta, receptiva, su capacidad de reconocimiento, de gratuidad, de inter\u00e9s gratuito y de compromiso, es tambi\u00e9n limitada. Vivir como un ser humano requiere que superficie y hondura se mantengan en conexi\u00f3n, que las capacidades de la persona beban del silencio, sientan, conozcan desde su silencio. Quien lo practica, no olvida las necesidades de la supervivencia, por supuesto, pero no deja de velar por todo y por todos desde la profunda comuni\u00f3n, min\u00fascula chispa de vida que sabe del misterio de cada pincelada de existencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Una actitud, un arte<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seamos realistas. \u00bfC\u00f3mo darle espacio al silencio en unas vidas tan ocupadas y preocupadas? Bienvenidos sean los d\u00edas id\u00edlicos i tranquilos, en contacto con la naturaleza, pero el cultivo del silencio es algo m\u00e1s sutil y m\u00e1s al alcance, sean las que sean las condiciones, ya que \u201c<em>silencio no es evasi\u00f3n, sino encuentro sereno con la realidad<\/em>\u201d (Thich Nhat Hanh). Podr\u00edamos decir que es tan sencillo (o dif\u00edcil) como callar para poder escuchar, como aplicar ese cambio de clavija que resit\u00faa las capacidades del \u201cmodo proyecci\u00f3n\u201d al \u201cmodo acogida\u201d, en actitud de apertura, de exploraci\u00f3n, de atenci\u00f3n plena, con todo el ser, a punto para recibir la presencia del otro, de los dem\u00e1s, de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo se concreta? En quietud o en movimiento, cualquier elemento interior o exterior puede ser objeto de nuestra pr\u00e1ctica silenciosa. Por la ma\u00f1ana, antes de salir a toda velocidad, unos momentos de toma de conciencia del hecho mismo de respirar; hoy respiramos. Don de la vida en cada inspiraci\u00f3n y expiraci\u00f3n. Momentos de recogimiento, de escucha del propio interior. Atenci\u00f3n al movimiento del cuerpo al caminar, atenci\u00f3n a los colores, olores, sonidos, a elementos del entorno. Unir imaginaci\u00f3n, coraz\u00f3n y mente, procurando sentir el impacto de los dos billones de galaxias que pueblan el universo. Saborear un poema, despacio. Cantar porque s\u00ed, caminar porque s\u00ed, colaborar porque s\u00ed, no con el fin de conseguir esto o aquello&#8230; Todo esto es silencio. M\u00e9todos y t\u00e9cnicas de concentraci\u00f3n, desarrolladas a lo largo de los siglos, nos pueden ayudar a fortalecer y consolidar la capacidad de atenci\u00f3n, as\u00ed como a compartir la pr\u00e1ctica con otras personas. Pero sin olvidar que el arte consiste en posibilitar el giro que libera al yo de su jaula, propiciando que las capacidades puedan percibir y sentir desde su propio silencio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde esta perspectiva, cobran fuerza las palabras de Cristina Kaufmann (1939-2006), carmelita del convento de Matar\u00f3: \u201c<em>el silencio viene a ser la madre, el \u00fatero de la persona, ya que s\u00f3lo desde \u00e9l recibe vida que es comunicaci\u00f3n. [&#8230;] Desde all\u00ed cobra o recobra una aptitud de percibir el mensaje de todo lo que le rodea, descubre el ritmo entre el silencio y la palabra, entre soledad y comuni\u00f3n en el universo donde ella existe y en el universo que ella misma es<\/em>.\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Silencio que dota de vida a la vida, pues es lo que permite sentir su presencia, recibir su decir&#8230; y corresponderle.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Teresa Guardans<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Jos\u00e9 \u00c1ngel Valente, Antoni T\u00e0pies. <em>Comunicaci\u00f3n sobre el muro. <\/em>La rosa c\u00fabica, 1998. p.35<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Mari\u00e0 Corb\u00ed. <em>El conocimiento silencioso. <\/em>Fragmenta, 2016. p. 152 y ss.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Cristina Kaufmann. <em>El rostro femenino de Dios. <\/em>Descl\u00e9e de Brouwer, 1997. p.95<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"autor autor_home\">Teresa Guardans<\/span>  Vivir como ser humano requiere que superficie y hondura se mantengan en conexi\u00f3n, que las capacidades de la persona beban del silencio, sientan y conozcan desde su silencio. 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