Teresa Guardans En los últimos años estamos viviendo los efectos de la llamada “economía de la atención”, un modelo económico que basa la obtención de beneficios en la captación y manipulación de la atención de miles de millones de seres humanos. El psiquismo, la atención y el sentir, todo, se ve profunda y directamente afectado por el peculiar uso de las tecnologías que se está llevando a cabo desde este modelo económico. Vamos a reflexionar sobre ello, deteniéndonos especialmente en el impacto que pueda tener sobre el cultivo de la cualidad humana, sobre la mismísima viabilidad de unas sociedades “sanas”.
Calidad de vida y espiritualidad
Ultimo libro de Alex Hernández Fajardo, inédito aún, pero del que podemos publicar aquí el cuarto capítulo gracias a su gentileza.
Fragmento de la Presentación, por José Amando Robles.
Una mirada al título, Calidad de vida y espiritualidad, y el lector pudiera pensar si no estará ante un producto más de la “Nueva Era”. Qué pena que esto pudiera suceder. Porque el título no puede ser más correcto, y el producto que el lector tiene entre sus manos tampoco más académico y riguroso. A resaltar ambos aspectos quisiera dedicar esta presentación. Aunque el lector que comience a leer la Introducción que el mismo autor hace a su obra, muy pronto por sí mismo se va a percatar de la trascendencia del tema, así como de la rigurosidad con la que es abordado.
Calidad de vida no es una oferta de bienestar vago, entre individualista y holístico, más ecológico que social e histórico. Como muy bien lo muestra el investigador Hernández es el valor-criterio humano riguroso llamado a orientar y guiar la construcción del proyecto humano en las nuevas sociedades de conocimiento. Como en sociedades pasadas fueron los dioses, la razón, la historia, la naturaleza, la ciencia junto con la ideología, estas últimas tan propias de la época moderna o de la primera revolución industrial; criterios todos ellos a los que la calidad de vida sucede y reemplaza, porque ya no pueden serlo más…
OBJETIVO Y CAPÍTULO 4º
[ completo ]
POSTULAR DESDE UNA PERSPECTIVA TEOLÓGICA, QUE LA ESPIRITUALIDAD ES UN FACTOR O COMPONENTE DETERMINANTE EN LA CONFORMACIÓN DE ESA INTEGRAL CALIDAD DE VIDA

