Saltear al contenido principal

Ética de la inteligencia artificial (IA) y ética operativa

La IA, como otras máquinas racionales, pueden mostrar unas posibilidades buenas para los individuos y los colectivos o unas posibilidades malas. Calcular y enumerar esas posibilidades dará lugar a unas normativas de uso que, como correspondientes a máquinas racionales, formarán una ética abstracta y general.

Al formular esta ética abstracta general no se tiene en cuenta que se están tratando los posibles aspectos de la IA desde una opción axiológica no formulada: la vigente, la liberal, la neocapitalista. Esa opción axiológica está dada en la sociedad como si fuera la propia, adecuada e indiscutible.

Esa opción no impide que el análisis de los posibles usos de la IA positivos o negativos dejen de ser principios de comportamientos abstractos, pero desde una perspectiva, la neocapitalista, que opera señalando unas determinadas posibilidades: las que tienen que ver con la explotación de los recursos, el beneficio económico, la ventaja competitiva, etc.

Si en vez de esa opción, no formulada pero asumida, se optara por vivir en una sociedad de conocimiento con exigencias de interdependencia de las personas en los equipos, de interdependencia entre equipos, entre países y en interdependencia con el medio y las especies vivientes habitantes en el planeta, entonces el análisis de las posibilidades de la IA positivas y negativas serían otras, las formulaciones de la ética abstracta serían diferente.

Si se parte de una antropología que considera que la naturaleza humana es racional, podrá parecer que esa ética es suficiente para que resulte operativa. Si, por el contrario, tenemos que partir de una antropología que considera que los humanos somos animales, constituidos como tales por nuestra competencia lingüística, quedará patente que esa ética abstracta es insuficiente para nuestra condición, porque no resultará una ética operativa.

En las SC tendremos que partir de una opción general diferente.

La opción general axiológica sería la SC, y las dos modalidades de la ética serán:

-una ética general y abstracta, que describirá los usos de las máquinas racionales (IA), robots, etc. que deberán ser prohibidos y los que podrán ser permitidos y fomentados. Esos listados formarán una ética racional general, no operativa para los humanos, pero orientadora de

-una ética operativa o axiológica derivada del PAC que cada colectivo deberá construirse. El PAC hará pasar los principios de la ética abstracta por las legalidades semióticas y por las leyes generales de construcción de PACs (cuadro actancial, narración, etc.)[1].

La ética de las sociedades de conocimiento deberá conjuntar estas dos formas de normativas de comportamientos, pero sólo la ética operativa será capaz de motivar realmente porque llegará a la sensibilidad del animal viviente que somos los humanos. La ética abstracta es incapaz de llegar a conmover y motivar operativamente a la sensibilidad, que es el eje del comportamiento humano.

Las organizaciones que hacen los listados de la ética general abstracta creen que los construyen libres de toda opción axiológica previa, aunque no sea así. Creen, también, que los humanos, por nuestra naturaleza racional y por la interpretación de que nuestras formulaciones se corresponden con una descripción de la realidad (EM), no es necesario que construyamos PACs, porque nos vienen dados desde fuera, desde nuestra naturaleza de humanos. Se comprenderá la necesidad ineludible de construirnos un PAC, según nuestro modo de sobrevivir en el medio, si reconocemos que no tenemos una naturaleza dada, que nos proporcione cómo debemos vivir y cómo debemos interpretar la realidad.

Nuestra condición de animales constituidos por nuestra competencia lingüística, deja en nuestras manos la elección de nuestra forma de vida y, por consiguiente, lo que funcionará como naturaleza según nuestro modo de sobrevivir en esta tierra.

Del PAC cohesionador y motivador del grupo que construyamos se deducirá la ética verdaderamente operativa, que tendrá que incluir los principios abstractos formulados por la ética racional.

Debe existir una relación entre los principios de la ética racional abstracta, formuladas por las grandes instituciones mundiales (ONU, Comunidad Europea, etc.) y la necesidad de la construcción de un PAC para todo grupo humano, porque lo necesita imprescindiblemente para que las normativas lleguen a la sensibilidad individual y colectiva.

Habrá que tener en cuenta que esos principios de ética abstracta deberán ser formulados desde la perspectiva de sociedades que han optado por las SC.

[1] Hemos abordado las leyes generales de construcción de PACs en otras obras: La construcción de los proyectos axiológicos colectivos. Principios de epistemología axiológica. Madrid: Bubok, 2013 https://www.bubok.es/libros/222613/La-construccion-de-los-proyectos-axiologicos-colectivos-Principios-de-epistemologia-AxiologicaProtocolos para la construcción de organizaciones creativas y de innovación. Principios de Epistemología Axiológica 3. Madrid: Bubok,2015. https://www.bubok.es/libros/241405/Protocolos-para-la-construccion-de-organizaciones-creativas-y-de-innovacion-Principios-de-epistemologia-axiologica-3

 

Volver arriba