Teresa Guardans En los últimos años estamos viviendo los efectos de la llamada “economía de la atención”, un modelo económico que basa la obtención de beneficios en la captación y manipulación de la atención de miles de millones de seres humanos. El psiquismo, la atención y el sentir, todo, se ve profunda y directamente afectado por el peculiar uso de las tecnologías que se está llevando a cabo desde este modelo económico. Vamos a reflexionar sobre ello, deteniéndonos especialmente en el impacto que pueda tener sobre el cultivo de la cualidad humana, sobre la mismísima viabilidad de unas sociedades “sanas”.
Manifiesto sobre el debate acerca del velo integral
Con motivo del extenso debate vivido sobre el velo integral, la Xarxa Catalana d’Entitats de Diàleg Interreligiós ha redactado un Manifiesto recogiendo una serie de reflexiones (ver el Manifiesto)
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Queralt Prat-i-Pubill Escribo este texto en un momento de avance acelerado de la Inteligencia Artificial (“IA”). Este fenómeno no solo afecta nuestra manera de trabajar o de comunicarnos, sino que incide en nuestra concepción del conocimiento, la realidad y el mundo. En resumen, en nuestras concepciones, y por tanto, afecta a la creación de nuestro futuro. Dos aspectos fundamentales me animan: por un lado, la comprensión de cuáles son las ideas que se socializan sobre la IA y, por otro, algunas reflexiones sobre nuestra concepción de lo que significa ser humano cuando los sistemas de IA pueden desarrollar tareas “inteligentes” mejor que nosotros.
José Manuel Bobadilla El artículo plantea una crítica a la forma en que se entiende el paso hacia las llamadas sociedades del conocimiento, señalando que este proceso no supone una transformación real mientras continúe dominado por el capitalismo neoliberal. La ciencia y la tecnología han sido absorbidas por un sistema basado en el individualismo, el libre mercado y la rentabilidad a corto plazo, lo que impide afrontar de forma efectiva tanto la crisis ecológica global como el profundo cambio en las formas de vivir y sobrevivir, hoy marcadas por la interdependencia y el conocimiento. Frente a discursos como el “capitalismo verde”, el “capitalismo consciente” o el “multicapitalismo”, se muestra que estas propuestas no rompen con la lógica del sistema, sino que la maquillan incorporando selectivamente críticas ecológicas y sociales para asegurar su continuidad. Transitar hacia las sociedades del conocimiento, sólo será posible mediante un proyecto axiológico colectivo que supere el individualismo, reconozca la interdependencia entre seres humanos y naturaleza, y sitúe el desarrollo científico y tecnológico al servicio del bienestar común y de la vida en su conjunto.
