Teresa Guardans

Práctica de meditación 9

5a. meditación orientada con La nube del no-saber (texto anónimo inglés, s.XIV)

TEXTO:
Cualquier cosa que pienses y mientras piensas, todo ello interfiere entre tú y Dios. Me preguntarás quizás: ¿cómo puedo pensar en Dios tal como Él es en sí mismo?
A esta pregunta sólo puedo responder que no lo sé. Es una pregunta que nos adentra en la oscuridad, allá donde quiero que penetres.
Busca sólo a Dios, desnudo, no acojas ningún pensamiento sobre Dios. Lánzate como en un impulso desnudo hacia Él. Lo que sí puedes hacer es concretar ese impulso en una palabra breve, como por ejemplo «Dios», «amor» o «es». Fija firmemente esa palabra en tu corazón y, pase lo que pase, no dejes que se te escape. Esa palabra será tu escudo y tu dardo, esa palabra te permitirá controlar todo otro pensamiento a la vez que te guiará hacia el interior del no-saber.

Trabajaremos por acoplar el ritmo de la respiración y nuestro «mantra», ensayando expresiones, buscando la palabra significativa, la que realmente pueda guiarnos más allá de cualquier discurso. La propuesta del autor de La Nube de centrarse en una sola palabra será un segundo paso, la palabra resumirá, o reunirá, el contenido de una frase una expresión quizás algo más larga, al principio. El poema-oración de Marcel Légaut nos aclara el sentido y la perspectiva de ese quedarse en una palabra que no deber ser una «repetición repetitiva»:

Cuando la palabra es acertada
abre a la presencia
de uno mismo y de Dios.
Resuena en mi corazón:
convirtiéndome en su eco
me confundo con ella,
identificación.
Siempre nueva, pronunciarla
me llama a progresar
en el camino hacia el Ser.

(Marcel Légaut. Plegarias de hombre)